|
Author of 5 Stories |
Simplemente, Perfecto
Tus ojos, claros como la cristalina agua del mar, fríos pero penetrantes, y no se como, pero tus pupilas logran hechizarme de una manera sobrenatural. Para solo recordarte que cuando clavo mi mirada en ellos me doy cuenta, de que soy incapaz de quitarles mi vista de encima, simplemente me paralizan. Tu boca, ancha y extensa, siempre dispuesta a sonreír, que consigue hacerme gesticular una enorme pero estúpida sonrisa, parecida a la que formulo cuando inocentemente pienso en ti. Tu voz, con tono grave pero con simpatía, encanto, y algo de broma. Tu pelo dorado, revuelto y rebelde, brillante y sedoso. Tu faz, seria pero perversa, diciéndomelo todo con tu expresión, enamorándome por tu mera existencia. Tu hermosa sonrisa, sincera, alegre, dulce, esplendida e inagotable, esa que siempre estas dispuesto a esbozarme.
Simplemente, eres perfecto para mí. Aunque sé que tu nunca vas a darte cuenta de nada. Nunca sabrás lo qué siento, pues nunca sentirás algo parecido por mi. Solo con que sepas que existo, me basta. Y, quien sabe, puede que olvidarte no llegue a ser tan duro.
Seguramente crees que soy idiota, pues soy incapaz de decir o hacer algo inteligente ante ti.
Sé que para ti solo soy una niña cualquiera, pero algo me dice que tampoco te soy indiferente, tus silencios, tus miradas, tus sonrisas…Son cosas que jamás podré olvidar.
A veces pareces frío, pero aunque tu rostro permanezca imperturbable, sé que puedes sentir, saber, deducir, más o menos lo que siento. Y aunque no sea así, es verdad que quiero pensarlo, creerlo, vivirlo, aunque su consecuencia sea mentirme a mi misma. Necesito creer en algo, en alguien, en ti.
Odio que seas el protagonista continuo de mis sueños, ya que allí todo es irreal y me decepciono cuando no puedo olvidar que es solo un maldito sueño, y es que los sueños son como una pequeña pero fastidiosa mentira, creada por uno mismo. Ya que la mentira es solamente la verdad retocada al gusto del emisor.
Esos días, en que debo mantener esa visión continua entre nuestras miradas, hacen quedarme en un absoluto y tenue blanco. Es ese instante, cuando las palabras, no salen, atrapadas en mí ser, anhelando ser escuchadas pero con demasiado miedo para ser reveladas, se pierden, se desvanecen, se convierten en pensamientos sin rumbo alguno.
Sé que amarte parece una utopía, pues ya me dirás cuanto te conozco yo. Pero noto como esos días sin ti, nunca terminan, se hacen eternos, se alargan y se vuelven vacíos. Y siempre estoy aquí, sin ti.
Cuando estas cerca y me miras, sin saber exactamente porque, noto unos nervios en mi estómago, que me matan lentamente, empezando por quitarme la voz y seguidamente, hacerme temblar. En ese momento no siento nada, ya puede hacer frío, llover, nevar, que yo no voy a sentir nada. Y es que en ese instante, no tengo sentidos. Estoy completamente paralizada. Solo tú existes. Pero cuando todo termina, vuelven rápidamente a mí, uno por uno. Mi respiración, funciona otra vez, agitada y acelerada, tratando de inspirar y expirar, logrando un resultado más o menos aceptable, y con el tiempo volviendo a la normalidad. Mis ojos nunca me traicionan tanto como en esas circunstancias. Mis piernas, volverían a fallar si hubiese de andar. Mi mente, poco a poco, vuelve a funcionar correctamente, pero sin dejar que mis pensamientos cambien. Solo puedo pensar en ti, después de lo ocurrido. Mi sangre, lentamente, vuelve a circular adecuadamente. Mis oídos vuelven a escuchar cada uno de los sonidos que parecían haberse fundido junto con el paisaje. Mi voz vuelve a transmitir pequeños monosílabos, hasta que vuelve a funcionar como es debido. Y finalmente vuelvo a ser yo misma.
Att;
illusionDreams-XIII