|
Author of 2 Stories |
Gomen gomen! Me disculpo por la tardanza, lo que sucede es que he andado un poco ocupada contando además que me han sucedido muchas cosas que bueno! No vienen al caso… tengo que añadir también que he andado un poco corta de inspiración, espero que vuelva pronto para seguir con el fic, en cuanto puedo subo el próximo, procuraré no demorar jeje. Un saludo!
Capítulo Anterior:
-¿Yo estoy insinuando algo? ¿Según tú que insinúo?... no digas que me conoces porque no es así, nunca nos tratamos hasta ayer, así que olvídalo – le dijo la pelirosa volteando su mirada hacia otro lado, lucía molesta.
-Recuerda que conocí a tu madre ¿razón insuficiente? – le preguntó el pelinegro chico torciendo una pequeña sonrisa.
-Eso no justifica nada… eso que traes ahí es algo que no venden en ningún lugar, es… es…
-Ni siquiera sabes que es, esta discusión es inútil así que mejor… - le dijo Itachi dándose la vuelta para caminar, pero Sakura lo interrumpe y lo frena parándose frente a él.
-Es verdad, una discusión inútil, así que hazlo útil y dime que rayos es eso… ¿tiene que ver con Sasuke, verdad? – le preguntó Sakura mirándolo seriamente a los ojos, Itachi le sostuvo la mirada por unos instantes, pero luego la desvió hacia otro lado.
-Puede que si como puede que no – declaró el Uchiha mayor, dejando a Sasuke un tanto sorprendido y con ganas de saber a qué se refería.
Capítulo #30: Un encuentro con Sasuke.
-¿Ves? ¿qué te costaba decirme esas palabras? Lo que Sasuke y tú resuelvan no tiene nada que ver conmigo… sé que no te conozco del todo bien, a penas nos tratamos ayer pero… ya te dije que para mí Sasuke es un traidor y no me importa tan siquiera un poco lo que le ocurra, por algo acepté venir contigo ¿no? – le dijo la Haruno mirando fíjamente a Itachi, éste volvió a mirarla algo sorprendido y se inmutó solo a sonreír.
-No pensé que hablabas en serio, al fin y al cabo tenía entendido que amabas a Sasuke – le dijo el Uchiha mayor borrando la sonrisa y adquiriendo su tono serio y frío de siempre.
-¡Ja! ¿ahora debo preguntar si me espiabas? ¿o espiabas a tu hermano? – preguntó Sakura con un tono irónico en su voz.
-Ni lo uno ni lo otro, sencillamente tu madre me lo contaba… ¿o piensas que tu madre no hablaba de ti en Akatsuki? Naturalmente no lo hacía, solo conmigo – dijo el pelinegro mirando a la pelirosa.
-¡Vaya! Eso explica el cómo sabías mi nombre… por cierto ¿por qué mi madre solo te habló a ti de mí? – preguntó con curiosidad la kunoichi.
-Hmph… digamos que era la única persona “normal” con la que podía sostener una conversación “decente” dentro de la organización, y por lo que veo tú sigues sus pasos – Itachi no evitó dedicarle una sonrisa de medio lado a Sakura, la cual le correspondió.
-El hecho de… bueno, “eso” es algo que debo agradecerte – dijo la pelirosa con una sonrisa melancólica – había estado esperando esa oportunidad.
-¿“Eso”?... ¡oh, ya!... claro, tienes razón – dijo el ojinegro captando de inmediato el mensaje – será mejor que… Hmph, lo siento… ahora regreso ¿podrías espe…?
-Ya, ya, ve tranquilo, cualquier cosa te aviso… sea lo sea que vayas a hacer, andas misterioso, eso es un hecho – dijo la ojijade soltando un suspiro de resignación.
-Es mi naturaleza – tras decir aquello, Itachi dio unos pasos hasta adentrarse al bosque para hacer algo que la kunoichi no podía presenciar, lo único cierto y que ella sospechaba, era que tenía que ver con un extraño objeto que el Uchiha mayor portaba, y del cual se había iniciado la discusión entre ambos.
Sasuke estaba parado oyendo y viendo aquella extraña escena, o al menos así lo consideró, nunca se imaginó ver a su hermano mayor hablando con Sakura, tan siquiera se le pasó por la mente algo como eso, la única realidad era que él se hallaba contemplando a la nueva Sakura… realmente había cambiado y quizás mejorado más de lo que pensaba, y eso lo confirmaría.
-Eres un imbécil de lo peor ¿crees que no te sentí, Sasuke?... saca a tus tres ciervos de ahí, no me creas ignorante – dijo la Haruno fríamente, cosa que, naturalmente, a Sasuke sorprendió a sobremanera, estaba paralizado.
-“¿Có-cómo… cómo me descubrió?... ¡oculté bien mi chakra y aún así pudo saber quien era!” – pensó con asombro el Uchiha menor que no tuvo más opción que salir de su escondite, seguido de sus tres compañeros.
-Vaya, vaya, hasta que por fin das la cara… estoy segura que Itachi te sintió, aunque no halla descubierto que eras exactamente tú, sino se te hubiera lanzado sin pensarlo dos veces… no, disculpa, al menos él piensa bien las cosas antes de hacerlas… no como cierta persona que conozco – le dijo la pelirosa mirando al pelinegro con algo de rabia.
-Eso díselo a Naruto, no a mí – le dijo seriamente el ojinegro.
-¡Oh! Entonces aún te acuerdas de él, pensé que lo habías olvidado – dijo con ironía la pelirosa.
-Hoy no tengo amnesia – se excusó Sasuke sin cambiar su expresión de la cara – lo que me sorprende es hallarte con Itachi, algo que no me cabe en la cabeza…
-Algo que, desde luego, tampoco te importa – dijo dedicándole una fría mirada, pero segundos después abrió los ojos como si hubiese sentido algo, y, sin más que decir, se dio la vuelta para marchar.
-Espera – dijo el Uchiha menor, haciendo detener los pasos de la chica.
-Hmph… eres una molestia – le soltó la ojijade sin mirarlo a la cara y continuó su camino, pero un viento fugaz le hizo agitar rápidamente el cabello y detener sus pasos puesto que Sasuke se le plantó frente, impidiendo que diera un paso más.
-No te vas de aquí hasta que me digas qué haces con mi hermano.
-Eso lo sabrás muy pronto…
-No, lo quiero saber ahora mismo – dijo con severidad el Uchiha menor, ya se estaba molestando.
-¿Qué tal si te digo que me tiene secuestrada? – le preguntó con una pequeña sonrisa de lado.
-¿Y qué tal si te digo que no te creo? – le preguntó Sasuke, quien ahora fruncía el ceño.
-Pues me importa poco si me crees o no… adiós…
-Dije que no te ibas de aquí – el pelinegro la detuvo agarrándola fuertemente del brazo.
-No sabes tratar a las mujeres…
-¿Qué haces con Itachi?
-Ya te dije y no me harás repetirlo.
-¿Quién dice que no puedo hacerlo? – tras decir aquello, Sasuke dibujó una sonrisa de lado, algo que sorprendió un poco a la kunoichi.
-Adiós, Sasuke – dijo la Haruno, situando una de sus manos con chakra azul y pequeños destellos morados, en la mano que el pelinegro la sostenía, logrando así desprenderse de él rápidamente y correr hasta adentrarse en el bosque para reunirse con Itachi.
-“¡Maldita sea!” – pensó con rabia el pelinegro cayendo de rodillas al suelo y tocándose la mano, sentía un ardor en la misma.
-¡Sasuke! – exclamó Karin corriendo hacia él seguida del resto de sus compañeros – déjame ver qué fue lo que te hizo.
-Esa chiquilla… ¿acaso tiene la misma habilidad de Karin de poder detectar el chakra de las personas e incluso identificarlas? – preguntó Juugo con curiosidad.
-Es posible, eso explicaría como nos identificó a cada uno – comentó Suigetsu llevando una mano a su mentón.
-“Esta niña… ¿qué clase de técnica es esta?...” – se preguntó Karin en sus pensamientos, que luego de quitarle las vendas de las manos a Sasuke, vio como su mano se tornaba morada segundo a segundo.
-¿Qué sucede? – le preguntó Sasuke mirando a Karin con inquisición, lo cierto era que el aspecto de su mano no era nada buena.
-Hmm… déjame averiguarlo – dijo la chica colocando una palma de su mano sobre la mano de Sasuke y, tras unos segundos, la susodicha abrió los ojos algo sorprendida – menuda técnica…
-¡¿Qué es?! – preguntó con ansiedad el Uchiha menor, quien no entendía lo que sucedía.
-No es nada, se puede curar Sasuke, por fortuna… al parecer solo lo hizo para zafarse así que no usó grandes dosis de ese extraño chakra – diagnosticaba Karin con un pequeño sudor rodando por su frente.
-Ajá, ¿pero qué era? – preguntó Suigetsu con curiosidad.
-Veneno – sentenció la pelinegra mirando incrédula la mano del Uchiha, el cual estaba pasmado ante aquello – no sé como lo hace, pero puede inyectar veneno por medio de su chakra.
-Eso es… terrorífico – dijo Juugo mirando la mano morada de Sasuke.
-Como no fue una dosis muy alta, el veneno no se extenderá por todo el brazo, solo hasta la muñeca, pero si no se te cura pronto, puede atacar algún nervio de tu cuerpo lo cual no es bueno – dijo Karin comenzando a sacar varios utensilios de su bolso para extraerle el veneno.
-“¿Inyectó veneno en mi mano solo con chakra?... realmente… Sakura… supongo que serías una gran rival a enfrentar” – pensó Sasuke mirando su mano con una pequeña sonrisa en su rostro, pero no su típica sonrisa arrogante, sino más bien una de melancolía y orgullo, expresión que ni la misma Karin, la cual estaba más cerca de él, podía divisar.
En el bosque, cierto pelinegro y una kunoichi de cabellos rosados, saltaban con rapidez por los tupidos árboles de la zona, a medida que conversaban un poco entre ellos.
-Y entonces ¿me dirá cómo te zafaste de Sasuke? – le preguntó Itachi sin mirarla, tenía su rostro fijo al frente.
-No pensé que lo identificarías – le dijo Sakura con curiosidad.
-No tengo esa habilidad, sospechaba que alguien nos estaba viendo, nunca supe que era él hasta que me adentré al bosque… como oí su voz, fue algo que me sorprendió, no me imaginé que fuera él – declaró el Uchiha mayor seriamente mientras saltaba.
-Ya veo, así lo descubriste… y por lo que me di cuenta, sea lo que sea que fuiste hacer en el bosque sin que yo viera, fue más rápido de lo que sospeché – le dijo la pelirosa mirándolo con inquisición.
-Nunca dije que me tardaría, pero no me cambies el tema – dijo el Uchiha mayor percatándose de las intenciones de la ojijade.
-Bueno, para poder desprenderme de él tuve que inyectarle algo de veneno en su mano para que me dejara en paz – sonrió de lado la kunoichi, recordando aquel momento.
-Me extraña que alguien como él no se diera cuenta de tal acción.
-Eso tiene una explicación, sencillamente no pensó que lo atacaría con esa técnica, fue algo rápido – le explicó Sakura algo pensativa – solo fue una pequeña dosis así que no le afectara… al menos claro que no se lo extraigan, aunque lo dudo, el niño bonito tiene a esa niña médico con él así que ella se encargará de eso.
-¿Y eso te molesta? – le preguntó el ojinegro mirando por fin a la Haruno con algo de inquisición.
-En realidad no, aunque no voy a negar que me enfurece un poco que Sasuke haya preferido ese “equipo” que el nuestro en Konoha…
-Ahora ves… no todo es lo que parece – le dijo Itachi torciendo una sonrisa de lado, cosa que extrañó a la kunoichi.
-¿Qué intentas decir? ¿Qué a mí me gusta Sasuke? – le preguntó Sakura con algo de enojo.
-Que conste que no fui yo quien lo dijo… no me refería a eso, tan siquiera se me pasó por la mente comentarte tal cosa, pero ya verás.
-Si, claro – dijo la pelirosa con sarcasmo, mirándolo con extrañeza y sin decir otra palabra más en el resto de camino, el silencio reinó en todo el recorrido.
En Konoha, las cosas se ponían algo tensas, Tsunade siendo Hokage fue informada del secuestro de Sakura Haruno, debido a que hallaron su bandana ninja en uno de los campos que frecuentaba deducieron tal alternativa. Naruto fue citado en la oficina de la susodicha para plantearle dicha situación y asignarle como misión su búsqueda, pero no iría solo, Kiba y Sasha lo acompañarían, al mismo tiempo Hinata estaba dentro de la misión aún en contra de sus deseos, la ojiperla quería quedarse en su clan ya que como miembro debía hacer muchas cosas dentro del mismo, pero la Hokage, siendo la máxima líder de la aldea, se impone ante las excusas de la joven Hyuuga, la cual no tuvo más opción que aceptar dicha misión de muy mala gana y mal humor. La Gondaime les exigió que salieran en ese mismo momento en busca de Sakura, no podía perder tiempo valiosísimo que podría significar el encuentro de la chica.
Y así, los cuatro partieron en la búsquedad, iniciando su recorrido en la Aldea Oculta de la Hierba, para así continuar por la Aldea Oculta de la Cascada, y por último en la Aldea oculta de la Nube, recorriendo los países que corresponde a cada aldea respectivamente, ese era su mapa e itinerario, si las cosas no marchaban como esperaban entonces seguirían hasta el País del Agua y por último al País del Té; en cuanto a los Países del Viento y la Tierra, el primero se encargaría Tsunade pidiéndole ayuda al Kazekage de Suna ya que éste se encontraba en Konoha, mientras que el segundo le correspondía a Neji, Kakashi, Yamato, y Sai investigar puesto que allí se dirigirían en busca de Sasuke, esto se debía a que habían recibido información de que el Uchiha menor residía allí de momento, aunque en constante movilización.
Mientras que, los que se disponían a irse de misión preparaban sus cosas y se despedían de sus amigos y parejas (los que tenían), una agitada y ansiosa kunoichi de cabellos largos y rubios recogidos en una coleta alta, corría con desespero por toda Konoha en busca de su amado para despedirse de él, sin contar con lo terrible que se sentía de que Sakura fuera secuestrada, a quien quería como una hermana, desde luego, la Yamanaka se ofreció a ir junto con Naruto y el resto, pero la Hokage se lo negó, poniendo a Ino aún más consternada y sin saber que hacer.
La chica cruzó una esquina y continuó corriendo para, segundos después, cruzar en otra esquina y seguir en aquella dirección a ver si tenía suerte en toparse con Sai y despedirse de él como debía ser, sin embargo, sus pasos se reducieron poco a poco al divisar a lo lejos dos figuras que hablaban muy de cerca y se abrazaban de forma cariñosa, la pelirubia sintió un vuelco en su corazón, aquella visión debía ser por culpa de la distancia que había, por lo que comenzó a acercarse más a la feliz pareja sin que fuese vista, no quería levantar sospechas.
Continuará…
Para el próximo capítulo:
(TenTen): Supongo que simplemente debo decir que en el próximo capítulo descubriremos algo que no sabíamos de Sai…
(Ino): ¿Por qué mejor no dices la verdad? –cara triste.
(TenTen): No se puede decir… bueno está bien, Ino encontrará a Sai con otra mujer… ¿qué pasará?
(Temari): ¡Si, si, pero tú no te quedas atrás! –mirada cómplice.
(TenTen): ¡¿Eh?! –mirándola asustada.
(Rock Lee): ¡Si TenTen, haz arder la llama de la juventud! –alzando los brazos.
(Temari): Será la llama de los celos, baka ¬¬.
(Rock Lee, TenTen): ¿Eh?
(TenTen): ¡Oye, no son celos! Y lo explicaré mejor en el capítulo que viene u.u.
(Neji): Lo cierto es que TenTen me tratará de forma indiferente.
(Temari): Así es, ni te responderá 0 –cara de asombro.
(Rock Lee): Aja, ni siquiera volteará a mirarte.
(Neji): … ù.ú
(Temari): Yo me atrevería a decir que lo pasará de lo más campante…
(Rock Lee): Casi como si no existiera…
(Neji): Bueno ya ¿si? ¬¬ -apunto de estallar.
(TenTen): ¡En fin! No tengo nada que hacer aquí, me largo.
(Rock Lee): Si, exactamente como lo está haciendo ahorita –viendo a TenTen salir sin mirar a Neji.
(Temari): Si, saldrá con cierta personita que nosotros conocemos, jijiji –mirada cómplice y sospechosa.
(Rock Lee): ¡Exacto! Pero no debemos decirlo, se supone que Neji no se entera… haríamos perder la llama de la juventud en él…
(Neji): Ya no hace falta, me acabo de enterar ù.ú –con una venita en la sien.
(Temari, Rock Lee): ¡¿Cómo lo supiste?! ¡quien te lo dijo!
(Neji): Hmph, me voy –se va aún enojado.
(Sai): Ehm… ¿llego tarde? –rascándose la cabeza.
(Kankuro): Etto… creo que me quedé dormido –recién llegando y viendo que se estaban yendo.
(Temari): ¡Baka! –golpea a Kankuro- ¡eso te pasa por andar tomando tanto sake tan tarde en la noche!
(Kankuro): Ya, ya, no era necesario que me pegaras tan fuerte.
(Sai): Supongo que me toca despedir al menos… ¡hasta el próximo capítulo!
Próximo Capítulo: “Traición y olvido”