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Receta para la felicidad
De Branca Takarai
(Traduccion LdC)
Capitulo 02: Ed, solo Ed.
-¡Es sencillamente imposible que una persona desaparezca así, Teniente Coronel Hughes!
Hughes observaba a la mujer andando de un lado para el otro, deteniendose ocasionalmente cerca de la ventana para observar un poco el movimento frente al cuartel.
- El padre de Edward no tiene noticias suyas en más de dos semanas – respondió el Teniente Coronel un tanto despreocupado. – Más, sinceramente, Hawkeye, encuentro que estás haciendo una tormenta en un vaso de agua. Acero debe estar bien.
-¿Tormenta en un vaso de agua?- Retrucó Riza incrédula. –¿Tú no encuentras ni un poco extraño que Edward haya desaparecido sin dejar ninguna pista?
-Qué es extraño, lo es, pero él vivía reclamando que precisaba de un tiempo solo, tal vez tenía resuelto tomarse unas vacaciones.- Hughes se encogió levemente de hombros.
-¡Él no puede hacer eso sin mi autorización!- Dijo Riza un poco irritada. –Aparte de eso, Edward no está tan loco, hasta el punto de salir por ahí solo sabiendo que Scar continua tras él.
-Yo no estoy tan seguro de eso – Comentó Hughes un poco pensativo. –¿Ya has mandado a que sea realizada una búsqueda? De una u otra forma él aparece.- Dijo el Teniente Coronel aún más despreocupado. – ¡Vamos a hablar de las cosas que realmente interesan! – Sacó una foto del bolsillo y se levantó animado, mostrando la imagen de una niña en el papel. -¿No es linda?.¡Elysia con ropa de ballet! La semana que viene es su cumpleaños de cuatro añitos. ¿Tú ya decidiste que vas a comprarle?.¿Ya decidió?.¿Ya?
-Claro... - murmuró Riza sin prestar mucha atención al impetu del Teniente Coronel. Ella sólo esperaba que aquella desaparición de Edward no fuera como la de otra persona que ella conocía.
Ya habían pasado más de quince días desde que aquel misterioso paciente fuera ingresado al hospital. Él se recuperaba a ojos vistos, tanto que en seguida dejó la UTI y estaba en un cuarto especial, pero por más que su cuadro evolucionase, él no despertaba. Quien lo viera podía decir sencillamente que estaba en un sueño profundo.
Winry iba todos los días a visitarlo. Pasaba algún tiempo en el cuarto, sólo observando o hablando de alguna cosa. No sabía si él podía oirla, pero al menos así quería transmitirle la sensación de no estar solo.
Y aquel día no sería diferente. Así que llegó al hospital rumbo a la dirección de la habitación del paciente inconsciente.
-Puedes dejarlo,- Dijo Winry cuando entró en el cuarto y encontró a una enfermera pasando un paño humedo por el rostro del joven. –Yo termino de hacer eso.
La enfermera movió la cabeza levemente y dejó el paño en el recipiente. Winry sabía que aquel no era su trabajo, pero de alguna forma le gustaba pensar que estaba ayudando y no podía hacer nada más que aquello; su recuperación ya dependía única y exclusivamente del joven y de su fuerza de voluntad.
Winry pasó el paño levemente por su rostro y bajó lentamente por el cuello donde se detuvo, observándolo con atención. Los aparatos que lo monitoreaban continuaban haciendo los ruiditos habituales, indicando que estaba todo normal.
-A veces me pregunto como es su voz.- Winry sonrió brevemente – Intentaron descubrir alguna cosa sobre ti, pero la placa del carro estaba muy dañada.
Ella movió levemente la cabeza, mientras mojaba más el paño.
-Ah, les hablé de ti a los niños.- Winry rió un poco. –Ellos quedaron muy curiosos, y a las niñas se les metió en la cabeza que tú estás como la bella durmiente, y que si una princesa vieniese y te diera un beso de princesa, tú despertarías. Preguntaron por tu nombre, pero parece que sólo lo vamos a saber cuando reacciones.
Ella giró su atención para la vasija y notó que había muy poca agua. Salió para cargarle un poco más, pero cuando estaba en medio del corredor, fue prácticamente arrastrada para el interior de un cuarto.
-¡Qué susto Nelly!- Exclamó Winry molesta -¿Qué ocurre?
-Hace tiempo que quiero entregarte algo, pero no tuve la oportunidad- Dijo Nelly, pasándole un objeto plateado a la joven estudiante.
Winry irguió la ceja sin entender.
-¿Qué es eso?- preguntó confundida.
-Es del paciente dormido.- Respondió Nelly con rapidez, y Winry rasgó los ojos mientras miraba el objeto con más atención.
-¿Por qué no le entregaste esto al Doctor Mustang?.- Preguntó Winry mirando a la enfermera.
-Tú sabes, Win... – comenzó ella sin mucha gracia; - Aquí nadie confía mucho en el doctor.
-¿Ustedes siguen con esa estupidez?- Exclamó Winry indignada. –¡Él está aquí desde hace tres años y nunca pasó nada!
-Da lo mismo, Winry.- Dijo Nelly, categórica. –¡Yo encuentro mejor que esto se quede contigo!
-Muy bien.- Dijo Winry al fin. No entendía la razón por la que todos desconfiaban tanto de Roy, y percibía que no aventajaba servir como abogada defensora.
Cuando Nelly salió, Winry volvió a analizar el objeto. Era bastante pesado y aparentemente no sufría daño alguno. Una cerradura llamó su atención y cuando lo abrió, Winry vió que era un reloj, pero lo que más atrajo su atención fue lo que estaba escrito en su interior:
3 de Octubre 1910
NO OLVIDAR
Ed.
-¿Ed?- Murmuró Winry eufórica. Debería ser algún apellido o diminutivo de su nombre. ¿Pero aquella fecha?.¿Qué era eso tan importante que él no podía olvidarse? Parecía que cuanto más intentaba descubrir, más y más misterios surgían en torno de aquel joven.
Pensó en mostrarle el reloj a Roy, pero llegó a la conclusión que era mejor esperar a que Ed despertase. Aquel objeto debía ser importante para él, al fin y al cabo era la única pertenencia que llevaba consigo. Si le entregase el reloj a Roy, con certeza el médico lo enviaría a Central para que le hicieran una investigación.
Winry guardó el objeto en el bolsillo interno de su ropa y fue a buscar más agua. Cuando volvió al cuarto de Ed lo encontró en la misma posición en la que lo había dejado.
Cuando Winry terminó, lo examinó y todo parecía estar bien.
-Estás reaccionando muy bien – Murmuró Winry sonriendo.
Comenzó a juntar las cosas para poder ir al ala infantil y estaba tan concentrada en no tirar nada que tardó en percibir que era observada atentamente por un para de ojos dorados. Winry dejó caer la palangana causando un gran estruendo que ciertamiente había sido oido en el corredor.
Se agachó rápidamente, intentando arreglar el alboroto que hizo, pero no conseguía disfrazar su sorpresa. Había pensado en muchas cosas para preguntar cuando él se despertara, pero aparte de no querer asustarlo con tantas indagaciones, no conseguía hablar Se sentía analizada por esa mirada.
Cuando se levantó encontró los ojos de él que la miraban con aire de duda.
-Tengo sed...- murmuró con la voz ronca.
-¡Ah, claro! Sólo es un minuto. – Dijo Winry un poco aturdida. Percibió que en cuanto sirvió el vaso de agua, Ed desvió los ojos y empezó a observar el cuarto.
Se aproximó a él y lo ayudó a inclinarse al frente para tomar el agua que había servido en el vaso.
-¿Qué lugar es éste?- Preguntó el chico mientras Winry recolocaba el vaso en su lugar.
-El hospital de Risembool- Respondió Winry con una ceja levemente arqueada. –Sufriste un accidente de auto, ¿Lo recuerdas?.
-No- Él se agitó un poco, dejando alarmada a la estudiante. –No consigo acordarme de nada.
-Quédate tranquilo, por favor.- Pidió Winry, intentando evitar que se levantase.
-¿Cómo quieres que me quede tranquilo?- Vociferó Ed entre dientes.
-¡Por favor Ed, voy a ir a llamar al médico para que te examine mejor!.- Exclamó Winry, exasperada.
-¿Ed?- Repitió él, dejando de intentar empujarla. -¡No me consigo acordar!
-¿De nada?- Preguntó Winry, un poco sorprendida.
-Nada- Murmuró Ed frustrado. - ¿Nosotros nos conocemos?
-Escucha- Comenzó Winry pacientemente, haciendo que Ed la mirase. –Tu has sufrido un grave accidente automovilistico, pasando un buen tiempo inconsciente por haber recibido un fuerte golpe en la cabeza. Es natural que estés un poco confundido. Es sólo que yo no esperaba que no pudieras acordarte de nada.
El joven parecía más confundido. Winry imaginaba lo que él estaba sintiendo. Ya había sentido algo similar cuando le comunicaron la muerte de sus padres. Se sintió perdida. Él debería estar con la misma sensación.
-No estés así.- Sonrió Winry, intentando pasarle algo de confianza. –Con certeza tu memoria va a regresar- Ed se calmó, y en un momento movió los ojos hacia ella, dejándola un poco desconcertada.
Nuevamente tenía la sensación de estar siendo estudiada por él.
-Winry, ¿será que puedes volver a tus actividades normales, y salir un poco de esta habitación?- Winry se estremeció de susto al oir la voz de Roy. Se giró y encontró al médico observando la escena un poco sorprendido. –¿Por qué no me llamaste el momento en que él despertó.?
-Ya iba a llamarlo.- Winry murmuró levemente nerviosa. –Él despertó hace poco y está muy confundido.
-Normal en ese tipo de situacion.- Dijo Roy aproximándose y se quedó observando las alteraciones de los aparatos.
-Estaba explicándole eso.- Dijo Winry con prontitud.
-¿Quieren dejar de hablar como si yo no estuviese aquí.?- Preguntó Ed molesto.
-Aparentemente todo está bien.- Dijo Roy, ignorando el comentario de Ed.
-No todo.- Dijo Winry con preocupación.- Él perdió la memoria.
-Eso también es normal en este tipo de casos, la memoria va a volver en poco tiempo. Nosotros vamos a tener que hacer algunos exámenes – Roy continuó hablando y explicando algunos detalles sobre los estudios. Winry oia dando señas de estar entendiendo, pero si Roy pidiese que le repitiera lo que acababa de decir, no habría podido, tamaña era su distracción. –¿Él no consiguió recordar ni su nombre?
Ed abrió la boca para responder, pero Winry fue más rápida.
-Ed- Dijo. –Sólo recordó eso.
Ella miro a Ed, que parecía un poco inclinado a no confirmar lo que ella dijo, pero al final sólo suspiro y movió la cabeza, asintiendo.
-Sólo Ed- confirmó en un tono bajo.
Roy anotó algo en el prontuario y luego dejó el cuarto, pero apenas la puerta fue cerrada que fue abierta nuevamente.
-Y señorita...- Dijo Roy mirando levemente molesto a Winry. –Vuelva a su trabajo y vaya a ver a los niños; ya no aguanto más escuchar “¿Dónde está Onee-san?” – añadió imitando una vocecita infantil. Winry sonrió mientras asentía con un gesto.
-Ya voy- Dijo Winry, aún con la sonrisa en los labios.
-Entonces...- Habló Ed llamando la atención de Winry mientras Roy dejaba el cuarto. –¿Puedo saber la razón por la que mentiste?
-Por causa de esto.- Winry sacó el reloj del bolsillo, y se lo mostró. – Fue la única cosa que encontraron en tu auto. Una enfermera me lo entregó hoy temprano. – Ella observó a Ed
-No tengo la menor idea de que es...- Murmuró Ed, abriendo el reloj, y se quedó algún tiempo observándo con la mirada perdida lo que estaba escrito, como si intentase forzar su mente a recordar alguna cosa.
-Vamos, no pongas esa expresión tan triste- Murmuró Winry, apoyando su mano en la de él. –Acabas de despertar, no te esfuerces e intenta descansar.
-No tengo la menor idea de que es esto.- Dijo Ed un poco angustiado. Winry tomó la quijada de él levemente e hizo que levantase la cabeza para mirarla.
-Lo vamos a descubrir, yo te voy a ayudar... – Dijo Winry fijando sus ojos en los de él. El joven abrió ligeramente la boca un poco sorprendido, pero al fin sólo sonrió.
-Todo bien- Dijo Ed, pasándole el reloj a la muchacha. –No sé la razon, pero de alguna forma siento que eres confiable.
Winry se quedó un poco desconcertada con esa sonrisa, pero acabó retribuyendo.
-Quédese con el reloj, al fin y al cabo es suyo.- Le dijo, dirigiéndose hacia la puerta. –Tengo que hacer algunas cosas, pero voy a acompañarte a tus examenes, así que no pasará mucho para que me veas nuevamente.
-Voy a exigir eso- Dijo Ed un poco más distraido. –Winry. ¿No es así?-
-Sí, me llamo Winry Rockbell. – Confirmó, asintiendo levemente.
Y sin decir nada más, ella dejó el cuarto. Una vez que cerró la puerta, la joven se apoyó en ésta, llevándose una mano al pecho.
-No pienses bobadas, Winry...- murmuró para sí misma, intentando calmar a su corazón que latía completamente descontrolado. –Antes que cualquier cosa, recuerda que él es tu paciente.
Y se alejó intentando no pensar tanto en la sonrisa que le había hecho perder el suelo por algunos instantes.
Fullmetal Alchemist es© de Hiromu Arakawa y Bones.
Receita para a Felicidade es © de Branca Takarai, traducido y publicado con su autorizacion
Nota de Traducción:
Hola a todos.
Como ven, aquí esta el segundo capitulo de esta traducción.
Muchas gracias a todos los que dejaron su review por el capitulo 1. Intentare publicar el capitulo 3 mucho mas pronto que este.
Nuevamente agradezco la ayuda de Sarah Black con el control de daños.
Hasta pronto y dejen sus opiniones por favor
Laberinto de Cristal.