Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search
: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Books » Twilight » Humana

wirhaven
Author of 60 Stories

Rated: T - Spanish - Romance/Supernatural - Reviews: 11 - Published: 04-14-08 - Complete - id:4197521
Summary: Porque ella no ha pensando en ningún otro hombre que no fuera Sam, pero él siempre tendrá a Leah presente

Summary:Porque ella no ha pensando en ningún otro hombre que no fuera Sam, pero él siempre tendrá a Leah presente. –Emily/Sam.

N/A: Hehehe. Me encanta Leah. Es tan guerrera, tan víbora. Es genial. Después del Jacob/Bella, creo que el Jacob/Leah me encanta. Yes, yes. Espero que os guste hehehe.

Humana

Leah no camina, zanquea. Pasos largos, grandes, de felino. De loba. Todas las tardes entra con la manada en casa de Emily, fingiendo despreocupación, y ocupa un sitio entre Jacob y Paul. Come por tres y apenas habla. Los demás ya no se preocupan porque saben que si hablara soltaría menos veneno que cuando les corroe al pensar. Los demás, en realidad, ni siquiera voltean a ver cuando las lágrimas le queman los ojos y ya no puede aguantarlas.

Al principio todos se plantaron ante la forma en la que destripó sus secretos ante los chupasangres, haciéndoles deleitarse con su psique colectiva. Sam fue el primero en sentirse herido cuando Jacob les contó que el chupasangre de Bella sabía todo con respecto a ellos. Quién era el segundo al mando, lo de Embry, lo de él mismo.

Los días posteriores fueron peor que el primero en cuestión. Nadie quería entrar en fase con Leah cerca. Tuvieron que hacer un gran esfuerzo para acudir la segunda noche al entrenamiento y a la tercera no volvieron. Nadie llegó a comprender cómo Embry estuvo a punto de desligarse de la manada de no ser por la visita de los ancianos. El honor Makah de su madre había sido manchado y ahora nadie sabía quién era el hermano de Embry, si Jacob o Sam. Pero todos rezaban porque fuera el segundo. De todas formas, él sí tenía un mal padre. Y tampoco Jacob le preguntó a Billy por lo que nadie quiso ahondar en el tema.

Ahora, Emily no es tonta y se da cuenta. Porque no le hace falta ser de la manada para comprender por qué Sam tiene esas ojeras que nunca antes tuvo, o por qué Jacob ya no mira a Leah. Por qué Embry y Quil sólo la saludan antes de comer y por qué Paul a penas se pasa por su casa. Emily no es tonta. Y nota la tensión en las manos de Sam cuando la abraza en su pequeña cocina después de prepararles la cena a los chicos, al igual que nota la acusación en los ojos de su prima cada vez que evita mirarles a los dos.

Pero tampoco es nadie para decir nada así que se calla y sigue con su papel de simple humana. Finge que no sabe lo de Embry, ni lo de Jacob y Sam. Se hace la sorda cuando termina de servir la comida y se interesa por la próxima visita de Bella a La Push. Limpia el polvo y espera a Sam. Cocina y espera a los chicos. Y a pesar de saber que a ella y a él les une el mismo hilo de la vida, un hilo que jamás se cortaría pasara lo que pasase, no puede evitar sentirse celosa.

Porque ella no ha pensando en ningún otro hombre que no fuera Sam, pero él siempre tendrá a Leah presente. Y Leah disfruta con ello, sabiendo que aunque Emily le tenga en cuerpo y alma, ella se esconde en su mente, donde tiene acceso a sus más profundos secretos. Y mientras ama a una, piensa en la otra, y el hilo va tensándose más y más, aunque ninguno de los tres pueda hacer nada para evitarlo.

A veces Emily es egoísta. A veces, sólo a veces desea que Jacob olvide a Bella y encuentre a otra. Que encuentre a Leah. Porque a pesar de todo es sangre de su sangre y sabe que la culpable de todo es ella misma. Que si no hubiera visitado nunca a su prima nada de esto había pasado. Porque sabe que por ella Sam tuvo que romper todas sus promesas de amor, de futuro, de vida eterna y con ellas, romperle el corazón a Leah, también.

Y es entonces cuando Sam la coge de la mano y sus labios rozan las tres cicatrices de su rostro, allí donde el hilo se tejió y la unió a él. Es, además, cuando le susurra entre beso y beso, labios contra piel morena, que nunca habría podido evitarlo, y que ella es una parte de él mismo, al igual que él es una parte de ella.

Que su historia habría comenzado tarde o temprano, y que él habría estado esperando allí durante toda su vida, primero siendo un hermano, luego un amigo, y al final un compañero eterno. Que habría respirado por cada aliento que ella necesitara y que moriría cada vez que un suspiro de tristeza le empañara el alma. Y era allí donde Leah, demasiado loba y demasiado felina, no podría entrar nunca. Porque podría vivir en su mente pero no en su corazón, y los mismísimos espíritus guerreros sabían a quién le pertenecía este.

Por eso Emily sigue esperando. Todas las noches, sentada en el porche, no respira tranquila hasta que los aullidos de su familia la rodean y les ve aparecer. Quil, marrón como el chocolate, dulce. Embry, marrón claro, como los árboles de sus bosques sagrados. Paul, marrón oscuro, como las colinas que dibujan la pequeña La Push y Seth, color arena, igual de cálido que ella. Jacob, marrón rojizo. Sam, negro carbón, alma negra. Y al final, rezagada y alerta, Leah. Gris perla, un gris que grita a los cuatro vientos que es el reflejo de su alma.

Y Emily no puede evitar sentirse afortunada, sabiendo que aunque pierda a una prima que en su día fue algo parecido a una hermana de sangre, sale ganando una manada que es su verdadera familia.

--

¿Os ha gustado? Eso espero. ¡Casi no hay fics de estos tres! Pobre fandom, really. Sería genial que la gente se animara escribir más o algo, no sé ;;

En fin. ¿Críticas, tomatazos, algo que mejorar? Dadle a mi amiguito el GO! Y a hacédmelo saber. O Leah os pateará el trasero. LOL.

Bxitos.

.wirhaven.



Return to Top