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: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Digimon » Un padre de verdad

Santalia
Author of 9 Stories

Rated: T - Spanish - Romance - Yamato I./Matt & Mimi T. - Reviews: 224 - Updated: 09-22-08 - Published: 04-23-08 - Complete - id:4215517

Hola, se que dijimos que lo colgaríamos hace una semana, más ó menos, pero el padre de Sandra se cargo su ordenador, fic incluido, antes de enviárselo a la fresi, y lo perdimos todo, asique Sandra se enfado muchísimo porque además estaba de exámenes y no la iba a dar tiempo a rehacerlo igual( además no se acordaba exactamente de todo) asique volvimos a empezar de 0 T.T pero esta vez decididnos juntar ambos capítulos, para que la espera no haya sido tan dura( una especie de extra por el retraso) asique este es EL CAPITULO FINAL, después de este ya no hay más T.T pero esperamos que os guste, a nosotras nos parece un final muy bonito y adecuado. Como siempre y en este capítulo más que nunca MUCHAS GRACIAS POR LAS RR y POR LEER, n.n (Nos encanta que os gusten nuestras historias) Pero ahí no acaban todos los extras, como sabemos que es bastante doloroso acabar un fic y que no os lo esperabais (culpa nuestra) vamos a colgar seguido el primer capítulo del nuevo Fic: En guerra con el amor. En el que por supuesto hay Mimato, aunque también hay otras parejas, esperamos que os guste, y ya nos diréis que os parece. Bueno ya no nos enrollamos más XD

AH! Pensamos que como el fic empezó con lemmon era mejor acabar igual asique estáis avisados hay LEMMON (De dos rombos! XD)

Aquí os dejamos el capi:


Capítulos 12 y 13: De color de rosa

-¡Vaya sí que se parece a TK!

Matt no pudo reprimir una sonrisa de orgullo al oír los halagos hacia su hijo, aunque estos vinieran como ahora de un impresionado Tai. Se encogió de hombros con la sonrisa aun en el rostro.

-Ya te lo dije.

Una ceja se alzo en la cara picara de Tai.

-¿No será de él?

La sonrisa paso a un ceño fruncido y un ligero, pero sonoro, golpe en la nuca del castaño.

-Ni siquiera lo pienses.

Tai se rasco el cuero cabelludo que cubría el golpe de su amigo y le sonrió.

-Me alegro por ti- Miro al niño que se dedicaba a golpear el camión de juguete que le había traído como regalo contra el suelo- Te mereces ser feliz- Los ojos marrones del chico se encontraron con los suyos- esta vez trata de no meter la pata.

Sus ojos se abrieron levemente para volver un segundo después a su posición.

-No lo hare

Inconscientemente paso la mirada por el gran salón donde todos sus amigos, incluso Jolei aunque seguía mirándolo con mirada asesina, se reían y hablaban hasta llegar a Mimi. El corazón se le detuvo por un instante al verla, ¿era normal que le pareciera más hermosa a cada segundo que pasara? Los recuerdos de la noche anterior volaron por su cabeza, consiguiendo un efecto bastante incomodo en cierta parte de su anatomía, maldita sea, lo único que quería era atravesar la distancia entre ellos y besarla, explicarla lo que sentía por ella, decirla que la amaba, y luego hacerla el amor de todas las maneras que se había imaginado durante los últimos cuatro años…

-Es increíble que sigas mirándola así…

La voz de Tai le devolvió a la realidad, se aclaro la garganta un tanto enfadado consigo mismo por no conseguir hablar a la primera.

-¿Así como?

La sonrisa de Tai fue deslumbrante.

-Como si quisieras encerrarla en una habitación solo para ti, es la misma mirada del día de tu boda…

El día de su boda… Matt volvió la mirada de nuevo a su esposa, ¿podría perdonarlo algún día? La había hecho tanto daño, podía recordar perfectamente aquella mirada de dolor hacia cuatro años, cuando lo había encontrado con Sora, ¡maldición! Si tan solo pudiera volver atrás, si pudiera explicarla lo que había pasado en aquella habitación, dentro de él…

-No te pongas así, seguro que esta vez lo haces mejor, - Los ojos azules se posaron sobre su amigo- eso si intenta no besar a nadie…

-No sé porque sigues siendo mi amigo.

Tai se rio.

-Porque somos pocos los que atravesamos esa estúpida coraza tuya.

Matt elevo una ceja con sorna.

-Y yo que pensaba que era porque eras un crack del futbol atractivo y carismático.

La sonrisa de Taichi se ensancho.

-¿Has leído la entrevista eh?

Matt le devolvió la sonrisa.

-¿Quién no?

Tai suspiro fuertemente.

-El precio de la fama.

Matt estuvo a punto de echarse a reír.

-¿Y os vais a quedar en Japón a vivir?

La cabeza del rubio se ladeo levemente a la derecha.

-Aun no lo hemos hablado… pero no me importaría.

-El hijo prodigo vuelve…. ¿Como es que no lo habéis hablado?

Yamato se rasco detrás de la oreja.

-No hemos tenido tiempo, ella aun piensa en el divorcio.

Los ojos castaños se abrieron con sorpresa.

-¿Aun no le has dicho que la quieres?

Matt se movió incomodo. Siempre que lo había intentado pasaba algo, o su padre, o Sen, o Edén, o se había dormido, o no estaba, o sus amigos venían a cenar… ¡mierda! De esa noche no pasaba, así cayera un tsunami sobre su casa, la diría lo que sentía y que no le resultaba nada atractiva la idea del divorcio, su ceño se contrajo, daba igual que ella quisiera divorciarse, la conquistaría, esta vez no estaba dispuesto a perderla.

-Matt.- Matt pestañeo y miro a su amigo- Tu hijo está pegando a Daivis con el camión…

-¡SENSHI¡


Mimi pasó una mano por el rebelde pelo rubio de su hijo en un vano esfuerzo por peinárselo.

-Si quieres puedes llamarme tía Kari.

Sen devolvió la sonrisa a la castaña.

-Alice y Will son primos, porque sus papas son tíos. Yo quiero un primo.

-¡¿Qué?¡

Todas las miradas se dirigieron a un escandalizado Tai que se había quedado pálido como la pared antes de soltar su rotunda negativa. Mimi se mordió el labio para evitar la carcajada que amenazaba con salir al ver a TK completamente colorado.

-Oh, Tai por dios, nadie dice que vaya a tener un hijo ahora mismo- se volvió al niño ignorando a su hermano que abría la boca para discutir con ella- dentro de un tiempo seguro que tendrás montones de primos.

-¡¿MONTONES?!

Al oír la pregunta exasperada de Tai y TK a la vez, no pudo reprimir la carcajada, Mimi comenzó a reírse al igual que el resto de sus amigos, a excepción de su hijo que no entendía la gracia, y más bien parecía enfadado con Tai por arruinarle sus planes respecto a sus futuros primos.

-Creo que es hora de que Sen se vaya a dormir.

Mimi se puso de pies, con el niño acurrucado entre sus brazos. Un segundo después Matt se levanto del asiento y todos los demás siguieron su ejemplo. Davis se desperezo y se acerco al pequeño bulto que se agazapaba en el regazo de Mimi.

-Bueno coleguilla, ya nos veremos más a menudo, aunque la próxima vez vendré con protectores.

Mimi sonrió a Davis que la beso en la mejilla.

-A ti también espero verte más seguido.

-Nosotros también nos vamos.

Takeru y Hikari se levantaron y despidieron de ellos, Cody, Izzy y Joe siguieron su ejemplo.

-Creo que deberíamos hacer lo mismo.

Yolei se volvió con cara de pena a Ken.

-Pero yo quiero hablar más con Mimi, tengo que contarle uno montón de cosas.

Ken ignoro las protestas de su novia y se dirigió a Matt para agradecerle la cena.

-Yolei vamos…

Mimi sonrió ante la cara amohinada de la chica.

-No te preocupes, ahora que estoy aquí quedaremos más amenudeo.

Yolei torció el gesto un momento, finalmente se levanto decidida.

-¡Esta bien!, pero tenemos que ir un día juntas de compras- Mimi asintió, Jolei se volvió al sofá donde solo quedaba una persona.- Tai, ¿no crees que es tarde?

Tai sonrió poniéndose más cómodo.

-Sin duda.

Yolei y Matt fruncieron el ceño a la vez.

-Deberías irte a dormir.

Tai miro al rubio con fingida sorpresa.

-Pero no estoy cansado.

-Pero yo sí.

Mimi observaba la escena perpleja de asombro, ¿Por qué estaba Matt tan molesto con Tai? Era normal que quisiera pasar más tiempo con él, después de todo no se veían muy amenudeo…

-Si quieres te puedes quedar un rato con Matt, si se os hace tarde hay habitaciones de sobra, y…

-¡NO!

La contundente negación de Matt la tomo tan de sorpresa, que incluso hubiera jurado que dio un pequeño saltito.

-Pero qué te pasa?

La oscura mirada de Matt podría haber matado a su amigo, no así su voz, ya que hablo con una increíble dulzura.

-Lo digo por su bien, además yo también me quiero ir a la cama.

No podía decir porqué pero aquella frase hizo que se sonrojara, era como si “irse a la cama” implicara “hacerlo con ella”. La sonrisa de Tai fue deslumbrante mientras se levantaba...

-Si querías estar a solas con tu bonita mujercita, no tenias más que decirlo, ah, si yo tuviera una chica tan guapa en mi casa tampoco desearía salir de la cama.

Mimi pensó que podía morir de vergüenza al escuchar las palabras de Tai, también pensó que Matt negaría su afirmación o que estaría irritado o avergonzado, pero cuando al fin reunió valor para mirarlo se dio cuenta que era todo lo contrario, su mirada se había vuelto a suavizar y parecía…, Mimí parpadeo incrédula, satisfecho.


Bueno al fin, Matt cerró la puerta tras Tai y disfruto un segundo de la paz y la tranquilidad del silencio que reinaba ahora su casa. Se apoyo en la puerta con los brazos cruzados sobre el pecho. Había llegado el momento, pero ¿Cómo hacerlo? Por una vez quería hacer las cosas bien con Mimi, pero no sabía exactamente que preferiría ella, además estaba el inquietante hecho de que él nunca había declarado su amor a ninguna otra mujer, simplemente porque él nunca había sentido lo que sentía por su pijilla. Frunció el seño débilmente, ¿y si se lo decía directamente? Subía las escaleras y lo soltaba, torció el gesto, no, eso la asustaría, y él la quería receptiva… bueno, pensó con una picara sonrisa en la boca, siempre podría hacerla el amor hasta tenerla receptiva, suspiro con vehemencia, el problema era que se volviera a quedar dormida y luego huyera de él como esa misma mañana, tsk, ¿Por qué tenía que ser tan difícil? Aunque quizás debería empezar por explicarle lo sucedido cuatro años atrás, y a patir de hay contarle lo que la había echado de menos, lo que se había arrepentido, y lo mucho que la amaba.

Sí, esa era la mejor opción, pensó decidido, aunque después la haría el amor hasta cansarla y puede que una vez más.

El ruido de la puerta lo saco de su ensoñación, ¿Pero qué...? si era Tai lo mataria. Abrió la puerta con la seguridad de encontrarse a uno de sus amigos que le informara de que egresaba por que se había dejado algo… lo que no esperaba era ver unos ojos negros llenos de furia tras la puerta. Sin perder el poco control que le quedaba, o quizás en un estado

catatónico ya, Matt llamo a su esposa sin apartar la mirada del hombre de la puerta.

-¡Mimi! Tú padre ha venido a verte.

Matt oyó la exclamación y luego los rápidos pasos de su pequeña esposa bajando la escalera. En otro momento incluso podía llegar haberlo considerado divertido de no ser porque su suegro estaba asesinándolo de múltiples formas con la mirada.

-Papá- Mimi se acerco a la puerta -¿Qué haces aquí?

Su padre aparto un segundo la mirada del rubio para mirar a su hija con desaprobación.

-Vengo a ver a mi hija, hay algo que tenéis que saber- elevo una ceja mirando a su yerno- ¿Tengo que pedir permiso para pasar?

Matt sonrió fríamente sin apartarse de la puerta.

-Es mi casa- luego se aparto con desgana de la puerta- y la de su hija, aunque es de buena educación avisar que se viene de visita.

-También lo es no robar a las hijas de la gente- farfullo el padre de Mimi entrando en el recibidor de la casa- ¡SAM¡

Matt volvió la mirada a la puerta para ver a un avergonzado abogado encogerse de hombros y seguir a su jefe. ¡Maldita sea¡ pensó matt cerrando la puerta sin cuidado, ¿es que a caso ese estúpido abogado tenía ya los papeles del divorcio?

-Disculpad las molestias.

-No te disculpes Sam, hemos venido por el bien de Mimi.

Matt alzo las cejas, ¿ese hombre no tenia limite? Acaso pensaba que no estaba cuidando bien de su esposa… Matt miro al abogado que carraspeo aclarándose la garganta.

-Bien, la situación es la siguiente, se ha filtrado en la prensa la noticia, mañana todos los medios de comunicación del mundo contaran vuestra historia: que Yamato Ishida está casado con la hija del presidente de la

corporación Tachikawa, que tienen un hijo en común- Sam hizo una pausa como si buscara las palabras- También explicaran que la eres infiel desde el día de la boda y que por eso ha estado escondida…

Tanto Mimi como Matt estaban perplejos.

-Eso no es cierto, yo no la he sido infiel.

-¿Has sido célibe estos cuatro años?- Le pregunto el padre de Mimi con Sorna- ¿No eres tú el que dicen que ha estado con el catalogo de vistoria’s secret?

Matt apretó los puños y los dientes hasta hacerse daño, ¡maldita fama¡

-Eso no es así, yo no sabía que seguía casado con Mimi, y usted lo sabe.

-¿Y si lo hubieras sabido le habrías sido fiel?

De pronto Matt se dio cuenta de que hacía cuatro años se había rendido de una forma inexcusable, sin embrago ella, ella no había esperado, no había sido de ningún otro hombre, y dios sabía lo que se alegraba de eso aunque que hubiera ido diferente no hubiera cambiado nada, pero el caso es que ella lo había esperado, había esperado cuatro años… ¿Por qué? Pestañeo mirándola, y su corazón dio un vuelco, ¿era posible que ella lo hubiera amado? ¿Qué después de todo aun lo amara?

-Sí, la hubiera buscado debajo de la piedras si hubiera sido necesario. – Se encontró con la mirada de la castaña- Protegeré a mi familia, yo cuidare de ti y de Sen, no te preocupes.

-Lo que me faltaba por oír- añadió el padre de mi exasperado- ¿Y cómo demonios piensas lograrlo? Has sido un desastre con mi hija desde el principio.

En serio podría liarse a golpes con su suegro. Pero en cierta forma él tenía razón…

-Aun no lo sé, pero algo se me ocurrirá- se volvió al abogado- ¿podemos impedir que publiquen eso?

Sam meneo la cabeza pesarosamente.

-Lamento decir que iríamos en contra de la libertad de expresión, si fuera mentira, o si publican alguna falsedad, podemos ir a juicio por perjurio, pero este me temo que este no es el caso…

-¡Mierda¡

Mimi se mordió el labio de abajo para reprimir la misma palabrota que había pronunciado el rubio, dios aquello era una locura, debía haberse dado cuenta de que aquello no iba a funcionar, que alguien en algún momento sumaria dos y dos e indagaría para saber su pasado… sus hombros se hundieron, podía sentir el peso del mundo sobre ella, ¡dios esto iba a ser un escándalo¡, y lo peor era que afectaría a Matt, porque quedaría como un libidinoso y un infiel, cuando la verdad es que él pensaba que estaban divorciados, para ser sinceros desde que supo que una estaban casados se había comportado como el perfecto marido que ella supo una vez que seria, pero dios si se decía eso tampoco ayudaría que solo estuviera casado dos horas antes de besar a otra mujer… aunque sora la había dicho que fue un accidente, tal vez… ella se había apresurado al sacar conclusiones…

-Solo hay una solución- La voz grave de su padre la saco de sus preocupaciones- Divorciaros ahora mismo, pondremos los papeles en regla, sin que nadie se entre, parecerá que os divorciasteis hace cuatro años, tú no serás un cerdo infiel, y mi hija no será la mayor cornuda de la historia.

Mimi pestañeo varias veces sin atreverse a mirar a Matt, ¿Qué le podía decir? que no la dejara, que se quedara a su lado… aunque eso cambiase su vida totalmente, no podía volver a herirlo, no quería ni podía volver a decidir por él, si él deseaba el divorcio ella se lo daría, aunque eso acabara con ella.

-¿Qué? No puede estar hablando en serio.

-Yo siempre hablo en serio muchacho.

La castaña observo a Matt que tenía los ojos fuera de las orbitas y a cara blanca como el papel.

-No, no voy a perder a mi familia nada más encontrarlos.

-No tienes porque perderlo, Sam redactara una cuerdo de custodia, podrás ver al niño siempre que quieras. Y no me mires así, por mí ni le mirarías de lejos.

-Eso quedo bastante claro.

Mimi tomo aire, por una vez, solo por una vez tenía que ser fuerte, no podía ser la niña llorona que había sido de pequeña, ya lloraría después. Se humedeció los labios y miro a Matt directamente a los ojos. Decidida a acabar con lo que había empezado hacia cuatro años.

-Matt ¿quieres que nos divorciemos?- Los tres hombres se volvieron hacia ella como si se acabaran de darse cuenta de su presencia en el cuarto, pero Mimí se mantuvo firme- dejando a Sen a un lado ¿quieres que nos divorciemos?

-Por amor de dios Mimi, no se trata de lo que quiera, es lo mejor para los dos.

Mimi ignoro a su padre y continuo mirando los ojos azules de su marido.

-Yo nunca quise que nos divorciáramos.

Mimi trago saliva de nuevo, notaba la boca seca y el corazón desbocado golpeándole en las costillas.

-¿Y ahora quieres el divorcio?

-No.

Mimi se mordió de nuevo el labio para contener la emoción tenía ganas de caer de rodillas y llorar, no sabía muy bien si por felicidad, o por desahogarse. Aunque antes de eso tenía que estar totalmente segura.

-Entiendes lo que te estoy diciendo…

Matt se acerco a ella y la tomo de los hombros, Mimi nunca había visto los ojos azules de Yamato tan brillantes.

-Mimi, lamento muchísimo lo que sucedió en nuestra boda, dios sabe que llevo cuatro años arrepintiéndome de un estúpido malentendido, - se paso la manos por la cara antes de volver a sujetar sus hombros de nuevo- fui un idiota, debería haber hablado con ella delante de todos, debería haber salido de esa habitación a buscarte en el mismo momento que me di cuenta de que estaba enamorado de ti… yo solo… espero que me perdones Mimi.

Mimi apenas lo escuchaba, solo podía oír que él estaba enamorado de ella, o al menos lo había estado, parecía que todo lo demás carecía de importancia, que daba igual, ya no importaba la prensa, ni su padre, ni su horrible boda, solo le importaba que él siguiera queriéndola, como ella lo amaba, que aunque pareciera imposible pudiera existir un futuro para ellos.

-¿A…Aun me quieres?

La sonrisa que le brindo Matt la deshizo por dentro.

-¿Lo has dudado? Por dios, si casi me tenias de rodillas, he intentado decírtelo tantas veces… pero siempre aparecía algo o alguien que me interrumpía, y … A la mierda con todos Mimi, confía en mí por favor, puede que no lo merezca, pero déjame tratar de hacerte feliz hasta el último de días.

Las lágrimas de Mimi corrieron por sus mejillas sin control, ya sabía de que eran, eran lagrimas de felicidad, de un desahogo feliz.

-Sí.

Fue lo único que pudo musitar, antes de que él la estrechara entre sus brazos.

-¿Has oído eso Sam? Maldita mi suerte voy a tener a un maldito yerno rockero mínimo durante los próximos cuatro años.

-Eso parece señor, aunque en mi opinión es probable que sea su yerno de manera vitalicia.

-Dios nos coja confesados…

-Oh, papá, Matt no es tan malo, incluso puede que alguna vez os lleguéis a llevar bien.

Su padre la miro con un suspiro.

-Espero que sepáis donde os estáis metiendo, es probable que mañana la prensa os despelleje vivos.

-No se preocupe, eso ya lo hace usted bastante bien y lo hemos superado, lo de la presa será solo cuestión de tiempo, ya se les olvidara.

Su padre se cruzo de brazos y les dedico una mirada cansada.

-¿Y donde vais a vivir? En mi opinión el ambiente de las giras no son lo adecuado para un niño.

Matt sonrió.

-Y menos que para ninguno para Sen.

-A mi no me importa si tengo que vivir en una rulot e ir por todo el mundo , para estar a tu lado.

Matt la miro divertido.

-¿Tú? ¿En una rulot? ¿Sin servicio de habitaciones?-Mimi le saco la lengua, y matt la acaricio la mejilla.- No querida por una vez tu padre tiene razón, no es sitio para Sen, y tú pequeña calamidad eres mi princesa, y vas a vivir como tal. Supongo que ya tengo mucha fama, puedo dar una gira al año en verano, será como ir de vacaciones, y el resto del año trabajar en el estudio con los chicos y volver a casa con mi familia por las noches ¿Qué te parece la idea, nos quedamos en Japón?

Mimi sonrió feliz.

-Nos quedamos en Japón. Además Sen tiene un encantador abuelo que seguro que estará encantado de quedarse con su nieto algún mes en vacaciones.

Su padre gruño con aprobación.

-Ese niño será un estupendo heredero de la compañía.

-A lo mejor prefiere el rock.

-Eso ya lo veremos…


Finalmente su suegro se había marchado y por fin estaba en casa con su familia, dios podía notar como si pesara quince kilos menos, hasta el aire le parecía más fresco, era… era feliz, se envolvió en una toalla y salió del baño al cuarto que se suponía compartía ahora con su esposa, claro que eso era mucho decir, probablemente ella estaba totalmente avergonzada , dios si hasta él estaba nervioso, y no tenía sentido porque ella había sido suya la noche anterior, aunque esta vez se juro que iría despacio, que sería tierno, sí eso era lo mejor, un buen principio, a fin de cuentas, tenían toda la vida por delante…

Salió del cuarto de baño moviéndose el pelo con la mano para secarlo, y se detuvo de golpe a ver a Mimí de pies al lado de la cama esperándolo, estaba tan guapa, y era tan… suya.

Matt abrió la boca para decir algo, cualquier cosa, pero permaneció en silencio y la atrajo hacia su piel húmeda y desnuda. La miró a los ojos durante un largo momento, y la besó en los labios. No había sido su intención hacerlo así, sin hablar de nada antes, sin tranquilizarla, sin hacer planes pero llevaba una eternidad luchando contra lo que sentía por ella… entonces sintió que Mimi deslizaba los dedos por su pecho desnudo hasta llegar a sus hombros, que los enterraba en su pelo para acercarlo más, y que respondía con la misma pasión que él sentía en su interior

Ella era tan dulce. Él se estremeció mientras la apretaba contra sí y sentía la calidez de su cuerpo bajo el sino camisón, la perfección de sus formas, la perfección con la que encajaban el uno con el otro.

La alzó un poco para acercarla más, y la llevó a la enorme cama. En vez de tumbarla con cuidado, cayó con ella sobre el colchón, y Mimi empezó a acariciarle los hombros, los brazos y la espalda con confianza creciente. Apartó los labios de los suyos y volvió a mirarla a los ojos, podría beber amor de ellos si no estuvieran ambos tan cegados por la pasión. Volvió a besarla, ansioso por saborear la dulzura de su boca, mientras ella abría los labios y sus lenguas se encontraban.

Aprovechó para recorrer con los labios su cuello y la piel de sus senos, mientras sus manos la acariciaban por encima del camisón. Ella empezó a retorcerse contra él y tensó los dedos en su pelo, y sus movimientos lo enloquecieron. Al sentir que ella posaba los labios en su hombro y que lo acariciaba con la lengua de forma instintiva, se apretó más contra su cuerpo sin dejar de recorrerla con la boca, hasta que no pudo seguir soportando la barrera de la ropa.

Se levantó poco a poco, y no apartó la mirada de aquellos ojos tan enigmáticos como las sombras mientras la desnudaba y se tumbaba a su lado, mientras sus cuerpos se encontraban piel contra piel. Volvió a acariciarla con los labios mientras la recorría con las manos y saboreaba su textura cálida y vital.

Cuando Mimi soltó una exclamación ahogada y se arqueó, él se perdió en su aroma, en el roce de sus dedos, en la exquisita y atormentadora caricia de su lengua. Ella se movió a lo largo de su cuerpo mientras su pelo sedoso lo excitaba al rozarle la piel. Mierda, él se había propuesto ser sensible, ir con cuidado, sin prisa, sabiendo que era la primera noche del resto de sus vidas, pero mientras se amaban con los labios y las manos se sintió cada vez más enfebrecido, y la ternura fue dando paso a una pasión desatada.

Fue deslizándose por su cuerpo mientras la acariciaba con los labios. Saboreó sus senos hasta dejarla jadeante, y entonces bajó hasta su estómago. Descendió hasta sus tobillos, y fue ascendiendo por la parte interna de sus muslos.

Mimi enterró los dedos en su pelo, deslizó las manos por su espalda con una intensidad febril… él sintió la sacudida sobresaltada de su cuerpo y oyó cómo exhalaba bruscamente, cómo jadeaba y gritaba de placer.

Después de volver a ascender por su cuerpo, la miró a los ojos y volvió a apoderarse de sus labios. La besó mientras ajustaba sus cuerpos, y entonces la penetró con cuidado a pesar del fuego que lo consumía.

Mimi no gritó, pero se aferró a sus hombros mientras él empezaba a mover lentamente las caderas. Ella no tardó en empezar a seguir el ritmo que él fue marcando, y cuando se estremeció, Matt liberó todo el poder que había estado conteniendo.

Ella lo rodeó fuertemente con los brazos mientras parecía fundirse contra él, y entonces empezó a moverse de tal forma, que Matt se sintió en un torbellino de placer que recorrió su cuerpo, sus extremidades, su sexo. El tiempo no existía, el fuego y las sombras habían desaparecido, el

mundo era pura oscuridad y luz cegadora. Ella ya no era frágil, sino un torbellino de fiebre y de pasión que se movía contra él, con él, que frotaba todo su cuerpo y lo enfundaba.

Matt luchó contra el clímax, ya que quería que ella sintiera antes ese placer, sabía que ella no tardaría en alcanzarlo; cuando pensaba que moriría por el calor que lo abrasaba, ella se estremeció, se tensó y se relajó. Entonces se permitió el goce agónico de estallar en su interior. Los temblores lo sacudieron una y otra vez, mientras ella no dejaba de temblar contra su piel.


Cuatro años después:

-¿Estas nervioso?

TK sonrió mirando a Kari.

-Bueno puede que un poco, las bodas no se nos dan muy bien a los hombres de mi familia.

Mimi lo miro con comprensión.

-Tal vez no, pero te garantizo que sois unos maridos maravillosos.

TK rio y miro a su hermano, Mimi siguió su mirada y vio que estaba hablando con Tai al otro lado de la gran mesa del jardín, aquellas comidas todos juntos los habían mant5enido unidos durante todos esos años, era maravilloso poder seguir viendo a sus amigos, Dios, tenía que estar prohibido ser tan feliz como lo era ella.

-MAMÁ.

Mimi se volvió al niño rubio de casi ocho años que la miraba con una ceja levantada exasperado.

-¡Dila que me suelte!

Mimi bajo la mirada a la pequeña niña pelimorada que se aferraba a la pierna de su hijo como si fuera un tesoro. Oyó la carcajada de TK detrás de ella y se mordió un carrillo para evitar la suya propia.

-Es pequeña Sen, tendrás que tener paciencia.

El niño la miro ceñudo, cuando adoptaba esa postura era muy parecido a su padre.

-¡¡A si no puedo jugar!!

Mimi suspiro divertida.

-Creo que ella espera que juegues con ella…

-Pero es una enana, yo no quiero jugar con ella mama, es muy pesada.

Mimi miro a la niña de nuevo que tenía los ojos fuertemente cerrados tras sus gafas y seguía agarrada con sus pequeños puños al pantalón de Sen, la niña tenía ya cuatro años y la pobre sentía una adoración enfermiza por el pequeño Ishida, claro que eso no era algo que extrañara a Mimi, las niñas de la escuela bebían los vientos por él, y Sen siempre traía regalos y cartas de amor que le daban las niñas, era una pena que su hijo considerara eso una tortura, sonrió ampliamente imaginándolo cuando creciera un poco más y se diera cuenta de lo útil que era…

-¿Crees que tu hija soltara alguna vez la pierna de Sen?

Matt sonrió mirando a Ken que se volvió para observar la escena, Mimí hablaba con ambos niños, lo más probable que intentando que la pequeña garrapatilla soltara al niño. Ken se encogió de hombros y contesto a Tai:

-No lo creo, es igual que su madre… - miro a Matt con fingida lastima- no sabe lo que le espera.

Tai rio y le dio un golpe en la espalda a Ken.

-Alégrate hombre, Sen no será un mal yerno.

Ken alzo una ceja.

-Espero que pienses lo mismo, tu hija no tiene ni un año y no hace más que mirarlo y echarle los brazos.

La cara de Tai se endureció.

-Mi hija no hace eso, es que es pequeña y no controla el equilibrio.

Esta vez fueron Ken y Matt los que se rieron.

-Ya pues solo pierde el equilibrio con Sen.

Tai miro ceñudo a su amigo.

-Tú hijo es imán maligno para las niñas.

Matt no pudo ocultar un brillo de orgullo en sus ojos y una amplia sonrisa en su cara.

-Lo sé.

Tai suspiro.

-Ríete, ya te veremos a ti si dentro de unos meses lo que tiene Mimi es una niña.

El rubio miro a su esposa, era increíble que aun lo fascinara su sonrisa de aquel modo. Estaba increíblemente guapa pese a estar embarazada de seis meses, no se lo habían dicho aun a nadie pero Mimi iba a tener una niña, Matt sonrió, aquello parecía una epidemia de niñas, menos mal que Joe había tenido un niño hacia ya 4 años. Una niña, estaba deseando verle la pequeña carita a la niña, esta vez iba a estar allí desde el principio, podía imaginarse a su pequeña, la veía igual que Mimí, puede que con el pelo rubio o sus ojos, pero con la misma hermosa sonrisa, con su pequeña nariz, e incluso igual de mimada que ella, de eso se iba a ocupar él personalmente.

-Bueno ya afrontare los problemas cuando lleguen, al menos sé que Senshi no será un problema si no un aliado.

Tai abrió la boca para protestar.

-Oh, pero me encantara verte cuando la pequeña se junte con un rockero rebelde y maleducado.

Matt alzo una ceja y se volvió a su suegro que acababa de llegar. Se rasco detrás de la oreja.

-Nunca fui maleducado.

-Sí que lo fuiste, pero no te preocupes esa nieta mía será mi venganza.

Matt no pudo evitar una sonrisa, si bien no podía decir que veía a su suegro como un amigo, o como un segundo padre sí que habían comenzado a tolerarse, puede que incluso a crear una relación difícil de clasificar, pero relación al fin de cuentas.

-No te preocupes estoy totalmente seguro que seré un suegro cruel y atemorizante- le gruño un ojo a su Tai- he tenido un buen maestro.

Y lo cierto era que no le importaba el futuro, porque sabía que nunca estaría solo, tenía a su familia, la tenía a ella, y con ella cualquier futuro era de color de rosa.

Fin


Bueno pues esperamos que os guste el final, y lo dicho mil perdones por el retraso y para compensar colgamos seguidamente el primer capítulo del nuevo fic, que esperamos que os guste XD

Un besazo a todos y muchísimas gracias por leer.

Nos vemos!!

Sandra y Fresi



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