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Author of 107 Stories |
Disclaimer: Twilight le pertenece a Stephenie Meyer; no pretendo, y dudo que pudiera, ganar dinero con ésto.
Título: Perfección cromática
Claim: Los Cullen.
Duración: Siete viñetas.
Género: General.
Advertencias: -
Nota: Es mi primer fic de este fandom y es una tabla para Retos a La Carta (link en mi profile). La tabla consta de siete colores (rojo, violeta, azul, verde, amarillo, naranja y añil), por lo cual he decidido relacionar un color con un Cullen, ya que también son siete y encajan :) Respecto al nombre del fic, en realidad no sé de dónde salió, simplemente "perfección" es porque, obviamente, los Cullen son lo más cercano a la perfección que pueda haber y "cromática" es, claro está, por todo este tema de los colores. Por cierto, aviso que no habrá diálogos, sino más bien texto en el cual se describe a cada color y cada personaje, relacionándolos. Disfruten :)
Perfección cromática
Rojo: Rosalie
El rojo es pasión.
Cuando Rosalie desfila por las calles con ese andar suyo tan majestuoso, los hombres la miran con pasión, con lujuria, con deseo. Porque es hermosa, porque es la perfección femenina en carne y hueso. Rosalie misma es apasionada. Discute, lucha, defiende con uñas y colmillos lo que es suyo. Tiene un carácter demasiado fuerte e inestable. Caprichosa y seductora, la musa de los pecados más feroces.
El rojo es furia.
Rosalie odia su existencia. Odia no poder disfrutar del sabor de la comida ni los sueños. Odia no poder morir ni tener una familia. Sabe que es un mito, que en realidad ahora tendría que estar bajo tierra, con su nombre grabado en la piedra de una lápida que adornara lo poco que quedaría de ella. Que su vida ya ha acabado hace mucho tiempo, cuando tuvo a la cara del dolor frente a frente. Por eso Rosalie odia su existencia y la afronta con furia. Porque es una de las pocas personas que se quedó con el felices para siempre, cuando ella únicamente quería el felices para el resto de su vida. La vida que le quitaron.
El rojo es tentación.
Rosalie nunca ha probado la sangre humana y está orgullosa de ello. Jamás lo haría. Porque cuando ella ve a la gente, a pesar de tener sed, no ve sangre, elíxir de su existencia. No ve una presa que podría ser su alimento ni un delicioso manjar, sino que se ve reflejada a ella misma, ve su pasado de humana y todo lo que ella deseó alguna vez. Por eso Rosalie resiste a pesar de la tentación que supone la sangre para una criatura que supuestamente tendría que vivir de ella. Porque no quiere acabar con una vida humana, no quiere destrozar futuros y sueños. Como alguna vez le sucedió a ella.
El rojo es amor.
Rosalie no sólo es dura y fría físicamente, sino que también su personalidad lo es. No dice jamás lo que piensa ni lo que siente, no es afectiva y demostrativa como otros de su familia lo son. Aunque siempre hay una excepción. Una excepción llamada Emmett. Porque desde el primer día que lo vio, a punto de morir, no se detuvo a pensar en nada salvo en que no podía dejarlo así. Porque desde entonces, él pasó a ser una de los pocos motivos para seguir con su vacía existencia. Porque Emmett no la mira con lujuria y pasión, sino con cariño y protección, como si ella fuera lo más valioso. Son totalmente diferentes, pero se complementan. Ella aporta el color rojo, y él su tonalidad. La tonalidad del amor.
El rojo es pasión, furia, tentación y amor. El rojo es Rosalie.