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judi42
Author of 57 Stories

Rated: T - Spanish - Suspense/Sci-Fi - Light Y. & L - Reviews: 18 - Updated: 05-20-08 - Published: 05-01-08 - id:4230923

Reino en las Redes

Capítulo tres

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Japón, 13 de julio 1993

Soichiro había estado trabajando en un caso difícil. Un asesino serial con fetiche por el cuero cabelludo. Hoy era el primer día en una semana que iba a su casa a dormir, ver a su familia e intentar relajarse un poco. Era un verdadero alivio que Sachiko fuese tan comprensiva con su trabajo y no le recriminara tantas ausencias, pero aún Soichiro se sentía culpable por perderse episodios familiares, momentos que quizás nunca se repetirían. Por eso, apenas llegó a su casa y saludó a su esposa, fue a ver a la pequeña Sayu dormir y luego a su primogénito.

Lo encontró acurrucado entre las colchas pulcramente ordenadas sobre su pequeña forma, aun despierto mirando el techo. Sonrió con orgullo de padre mientras entraba al dormitorio.

—¿Papá? –Light murmuró.

—Light, hijo –Soichiro se sentó en la cama mientras con su mano acariciaba los cabellos de su hijo-, lamentó no haber estado estos días-

—No importa papá, tu trabajo es importante –Light lo miró con admiración-, tu atrapas a los malos, eres la justicia.

—Claro hijo, me alegro de que entiendas.

—Por supuesto –Light le sonrió

Soichiro se paró para ir a ver los libros en el estante al lado de la cama de Light-. Aprovechando que estoy aquí, ¿Qué te parece un cuento narrado por tu viejo padre? –dijo girándose para ver asentir a Light con la cabeza-, a ver, mmm, ¿y éste? –le mostró un ejemplar titulado ‘El shinigami y su sombra’.

—¿Sobre shinigamis? –Preguntó-, me parece bien.

—Entonces éste mismo.

El libro, de no más de cien páginas lleno de ilustraciones, narraba la historia de un shinigami rebelde llamado Ryuk quien había sido desterrado del reino shinigami por sus trampas traicioneras y su ociosidad. El rey, enfurecido por una de las artimañas de Ryuk, lo exilió al mundo humano, cuando éste recién estaba socializando. Ryuk vivió en el mundo humano, convivió con los humanos, y finalmente les terminó contagiando el espíritu de la discordia que tantos conflictos había generado en su reino. En la conclusión del libro, Ryuk volvía a su reino después de haber causado la separación de los humanos y el inició de su naturaleza hostil. En el reino, el rey cansado de ver las manías del shinigami rebelde no había tenido más que volverlo a aceptar, no sin antes prohibirle volver a intentar sus trucos. Ryuk no había tenido de otra más que aceptar, aunque con un brillo en sus ojos y una sonrisa ambigua. Y aquel era el final del libro.

Ryuk al igual que Prometeo, les había otorgado a los humanos algo pero a diferencia del titán griego, él les había dotado de lo que tan humanos les hacía. Homo Hominis lupus.

Soichiro terminó la historia.

28 de marzo 2013

LawJus era todo un éxito, como supuso que sería. El gobierno japonés estaba encantado con la adquisición, y aunque ya no era formalmente más un miembro de Shinigami Corps, Light estaba absolutamente contento. El que LawJus fuese la plataforma que se usara no sólo significaba que recibiría gratificaciones por su trabajo y creación, sino que facilitaría sus planes para acabar con la corrupción.

Se haría con el poder informático. Se haría con el poder de dirigir cada uno de los ChipNote. Juzgaría como solo un genio como él podría hacerlo. El plan era en síntesis simple; partiendo de la base de LawJus, aquella semana después de la muerte de Sayu había creado un antivirus, o como le dirían cuando lo liberara, un virus. El virus en sí, no destruía lo que tocaba, si no que lo adaptaba de tal forma convirtiendo a cada archivo que tocase en un archivo lws·d, la extensión que Light había creado en base a la plataforma lws.d normal. Así él sería el único con la capacidad de abrir, manipular, eliminar, crear y ordenar a través de toda la red.

Light lo tenía completamente calculado. En cinco días más rompería los códigos que él mismo había diseñado al programar LawJus para poder infiltrar su antivirus. Ryuk le había puesto. En honor al shinigami de su infancia, al shinigami que había inventado el concepto que significaba humanidad.

En cuanto Ryuk empezase a tocar las bases de datos, todo LawJus le pertenecería a Kira, y por ende, ChipNote sería de su total control.

El código base de Ryuk sería 2701. Número que era el resultado de la multiplicación de dos primos, el 37 y 73. Al convertirlos en notación científica para poder usarlos, cada uno era el inverso del otro y en cuanto aquellos números violaran los registros originales, sólo su creador podría ocuparlos. A partir de aquello, cada computadora infectada poseería esos dígitos en sus registros, a través de los que Light podría hacerse del control de cada ChipNote instalado en los habitantes de Japón. Luego, mutando aquel virus, empezaría por otros países.

Las cosas no pueden ir mejor’, pensó Light mientras mecanografiaba los últimos datos para que Ryuk fuese un éxito.

3 de abril 2013

Tota Matsuda había visto y vivido bastantes cosas en su vida como policía. A veces parecía que las misiones difíciles estaban dirigidas siempre a él. Menos aquella en la que su mentor, Soichiro Yagami, perdió la vida. Después de ese trágico episodio Matsuda tomó cada una de las misiones más suicidas que podían haber. También intentó mejorar en sus habilidades como detective. En fin, Matsuda desde hacía mucho tiempo estaba intentando ser un mejor policía.

Y muchos de los que lo conociesen dirían que sí. Pero, un fatídico lunes de marzo, en un sinsentido enfrentamiento Yakuza, Tota Matsuda había salido herido. Claro que no fue nada grave, pero todavía no se recuperaba de haberse desgarrado medio brazo izquierdo después de intentar salvar a unas victimas de la explosión del edificio Kagashime. Al volver al trabajo, luego de tres días en el hospital, Matsuda había sido designado al llamado trabajo de oficina, lo que significaba en términos simples, papeleo. Mucho papeleo.

Matsuda nunca había sido un as para la computación, no, le había costado mucho aprender a utilizar todas las funciones necesarias del sistema operativo. Claro que las bases de datos se le daban bastante bien, pero eso era lo de menos. Por eso, cuando LawJus fue oficialmente adquirida, Matsuda, quien aún no estaba haciendo papeleo, no le dio mayor importancia. Pero hele aquí, sentado frente a una computadora, mientras mecanografiaba los datos de un caso cerrado el día anterior. El detective no podía estar más contento con el programa, era fácil de trabajar y las aplicaciones no eran una verdadera criptografía.

A Tota Matsuda no le gustaba hacer papeleo, pero sin duda con LawJus era mucho más simple datear los números de ChipNote de los criminales arrestados sin enredarse por los códigos de barra.

Todo iría lo bastante bien si no hubiese sido por un extraño mensaje que le saltó en la pantalla.

ERRORARCHIVO-LWS·D

ERRORARCHIVO-LWS·D

ERRORARCHIVO-LWS·D

Matsuda nervioso giró el monitor para intentar evitar algún vistazo sospechoso de algún superior. ‘¿Que mierda?’, pensó cada vez más alterado. Él no había tecleado nada que pudiese hacer que el programa se suspendiera y apareciera aquella pantalla en negro con letras blancas gritándole un jodido error.

Desesperado empezó a apretar ENTER rápidamente, intentando eliminar –en vano- los mensajes de error. No paró hasta que un estridente pitido salió de la CPU. ‘La he jodido’ pensó abatido. Sin embargo de la pantalla el mensaje se acabó, para ser reemplazado por otro.

RYUK-EL-SHINIGAMI-2701-

Repitiéndose infinitamente.

Hasta que una manzana gráfica y 2D salió en la pantalla.

Matsuda sólo conocía la desesperación. Sin saber cómo diablos, había terminado infectando a la computadora con quizás qué clase de virus.

Sus lamentos habrían continuado, si no se le hubiese ocurrido mirar hacia el computador de su compañero. El mismo mensaje. Y siguiendo y siguiendo…

Y en cada una de las computadoras del NPA solo se podía ver una manzana con el mensaje ‘los shinigami solo comen manzanas’.

Matsuda no sabía que había ocurrido, pero de lo que estaba completamente seguro era que era algo malo. Muy malo.

7 de abril 2013

No era posible. Lo que siempre la ficción había especulado no era posible. Pero aquí estaba, una potencia mundial, un país de la talla de Japón, totalmente vulnerado informáticamente. Kenichi Otohara, taxista de Tokio, no sabía como lo habían logrado. Lo primero en caer fue el NPA y sus archivos, los jodidos hackers que lo hicieron vulneraron el sistema de seguridad violando al supuestamente inviolable LawJus. Luego, el día cinco del mes las bases de datos del gobierno empezaron a desaparecer y ser reemplazadas por manzanas con códigos. Y hoy, hoy los sistemas bancarios estaban siendo controlados por hackers a lo largo de todo Tokio.

Y todo iba empeorando. En menos de doce horas, habían dicho los técnicos, las redes de telefonía y transmisión electrónicas pasarían al mando de los bastardos. En las próximas veinticuatro horas las redes de Tokio y el resto del país dejarían de estar bajo el control de sus operadores. Y en cuarenta y ocho horas más, los ChipNotes de los habitantes de Japón pasarían al poder de los hacker que habían provocado todo. Kira, como salía debajo de la manzana.

Kenichi no sabía como coño lo habían logrado. Era imposible efectuar un ataque de tal elevado rango. Desestabilizar las redes cibernéticas de un país tan desarrollado como Japón era imposible matemáticamente hablando. Las redes de Intranet también habían sido infectadas, lo cual no era posible, no era posible efectuar un ataque externo a redes impenetrables. Inclusive las compañías de seguridad informática habían sido violadas, y actualmente también estaban bajo el poder de Kira.

Los especialistas estaban hablando a lo largo de todo Japón, a través del único medio que aún no había sido infectado. La televisión. Pero Kenichi no podía encontrar algún motivo para que un grupo de hackers que habían sido capaces de penetrar y controlar redes bancarias y gubernamentales, no pudiesen penetrar en un supuesto sistema más fácil como el que sería el del medio televisivo. ‘Por lo menos es a nuestro favor que no lo pudieran hacer’ pensó Kenichi. Los especialistas estaban pronosticando los posibles nuevos ataques y sus consecuencias; los pasos fronterizos serían negados al no ser posible la identificación de los emigrantes, impidiendo también un escape de la isla. Los sistemas que controlaba ya Kira, iban a ser operados por él, desde los sistemas urbanos hasta los privados. Pero lo que tenía más preocupados a los técnicos, era el inminente colapso bancario, lo que provocaría un caos económico con un efecto devastador.

Pero aún no pasaba nada. A pesar del control cuasi absoluto de Kira de las principales redes del país, Japón no había sufrido un colapso. Los sistemas bancarios estaban operando correctamente, los sistemas urbanos también, él, que recorría las calles en su vehículo podía ver que los semáforos estaban sincronizados y funcionaban correctamente. Era como si estuviesen normales, pero en realidad estaban siendo ejecutados por un grupo de hackers. Un grupo, porque ya los especialistas habían terminado con la opción de que fuese una sola persona. Un ataque de estas características, a nivel nacional, no puede efectuarse por medio de una sola persona. Por lo menos tres, dijeron.

Kenichi no lo sabía. Lo único que podía hacer era esperar una solución. Ya en los medios televisivos estaban hablando del ataque cibernético, desde que era la primera señal del fin del mundo hasta que era una potencia enemiga declarándoles la guerra. Kenichi tenía sesenta y seis años y no podía evitar pensar que el llamado siglo XXI era una mierda. ‘Si las máquinas no hiciesen todo por nosotros esto no pasaría’.

Light sonrió satisfecho mientras veía la televisión. Ryuk había sido todo un éxito y ahora las redes japonesas estaban en su poder.

En Sakura TV hablaban del fin del mundo. Decían que éste era el primer paso hacía el gran final de la humanidad, la caída del reino electrónico. También preguntaban porque Kira no había podido infectar los sistemas de Tv siendo que había infectado sistemas mucho más complejos. Light rodó sus ojos. Violar los medios de comunicación era fácil, pero deliberadamente no lo había hecho, así podría ver lo que opinara la gente, la política, y el pánico por lo que estaba ocurriendo.

Cuando diseño el ataque supo que el miedo sería la primera reacción. Todos odiarían y temerían a Kira. Pero cuando viesen que realmente no había daño alguno, que todo seguía funcionando perfectamente e incluso mejor, cuando eso sucediera, le darían gracias. Claro que eso demoraría, la construcción de su reino no sería rápida. Pero cuando sus mejorías fuesen totalmente palpables y visibles, los habitantes de Japón no tendrían de otra que aceptarlo y respetarlo, Kira sería benévolo, les volvería a entregar sus sistemas sólo que bajo su vigilancia. Así ya no cometerían más errores.

Light ya había revisado los archivos del NPA, eliminado todo archivo corrupto y controlado totalmente LawJus. Gracia a eso había podido entrar en la base de datos del gobierno y de ahí en las públicas y privadas. Ryuk había hecho un excelente trabajo debido a su capacidad de adaptación sistemática.

“—Los hackers que hicieron esto son norteamericanos, es la única respuesta. Quieren apoderarse del imperio nipón, aquellos yanquis —rugió un macizo japonés cuarentón en la televisión.

¿No cree que es una acusación muy grave, señor Takahashi? —preguntó Demegawa.” ‘No podía ser otro’ pensó Light. Solo un tipo como Demegawa podría crear y animar ése tipo de programa sensacionalista y amarillista. Explotando las opiniones radicales de Yohiro Takahashi, uno de los más extremistas atacantes hacía el país norteamericano.

“—Por supuesto que no, han sido aquellos hij- -un pitido reemplazó la grosería- los que nos atacaron y se han reído de nosotros. Ahora como pueblo debemos levantarnos y-“

Light apagó la televisión. No necesitaba seguir escuchando aquellos comentarios. Su plan ya estaba en marcha. Incluso le hacía gracia que pensaran en un grupo de hackers como los causantes de aquello cuando había sido sólo él. Le subía el ego.

Ahora solo debía esperar unas cuantas horas hasta que los ChipNotes fuesen de su total control. De ahí en adelante iniciaría la segunda fase.

Los criminales dejarían de existir.


Notas de la Autora: Gracias por los reviews, y una duda que seguramente tendrán: ¿saldrán los personajes originales de DN o meteré puros jodidos OCs? xD, por supuesto que saldrán, aquí ya está Matsuda, y en unos tres capítulos más aparecerá Misa –claro, no hay DN sin ella-, incluso quizás también Mikami y algún chico de la Wammy.

Ya saben, opiniones, críticas, abajito en Go.



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