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Author of 6 Stories |
NA
Antes que nada disculparme por haberme confundido y haber subido un capi de House en vez de este jeje...respondiendo revis:
-Ayra16: Me alegra que te gusten mis fics jeje he subido uno Hameron dedicado para ti - Espero que te guste.
-Shemaine Snape: Si., lo admito mis primeros capitulos siempre han sido demasiado cortos...los demás no lo son de veras jeje. Creo que es solo la urgencia del primer capitulo xD ME ALEGRA QUE TE GUSTE
Diclamer: Not mine (ojala)
Rated: M
Pareja: SS/HG
Un saludo
CAPITULO 2
Ginny se paró en seco “¿Qué has dicho 'Mione'?” dijo sin aún darse la vuelta.
“Lo que has oído” Lo dicho dicho esta ¿no? Ginny se dio la vuelta y escudriñó su cara en busca de alguna señal de broma o mentira. Al no encontrarla su cara se transformó en asombro absoluto.
“¡¡'Mione'!! Pero...¿quién?¿cómo?¿cuándo?¿por qué?” Hermione casi podía ver a la mente de Ginny trabajar duro.
“Haber Ginny calma...el quién no te lo puedo decir, el cómo pues...llevo planeándolo bastante tiempo aunque no sé cómo me atreví ha hacerlo, el cuándo anoche hará unas 6 horas y el porqué pues porque quería. ¿Contenta?” Hermione había intentado decir todo con la mayor normalidad del mundo pero Ginny era demasiado despierta como para ello.
“No, ¿qué profesor, 'Mione'?” Hermione suspiró por la tozudez de la pelirroja.
“Ginny no creo que sea buena idea decirlo, si me expulsan prefiero que solo sea a mí.” Hermione dijo esto ultimo con miedo, un miedo que notó Ginny
“Vale lo entiendo, pero él no dirá nada a nadie, al fin y al cabo el también lo quiso ¿no?” Ginny le sonrió pero la respuesta de Hermione le borró la sonrisa,
“No ciertamente”
“¿Cómo? Hermione tu...tu le...” Ginny no sabía si continuar o no.
“SI, ¡GINNY YO LE VIOLÉ!” gritó Hermione antes de echarse a llorar “Él no quería...desde un principio decía que no pero yo le ate...” dijo Hermione entre sollozos.
“¿Cómo que le ataste?, Por favor 'Mione' cuéntame todo.” Hermione suspiró.
“Esta bien...” y su mente comenzó a recordar.
Todo empezó con esos caramelos que había descubierto en su túnica, recordó que Fred se los había dando en el verano diciéndole que era demasiado vergonzosa, que nunca podría conseguir al hombre que quisiera y que con esos caramelos se le quitaría la vergüenza y algo más hacían que ella no recordaba. Entonces ella los probó, al principio no notó nada y su día transcurrió de lo más normal, hasta que llegó la clase de Pociones. Evidentemente a Ginny no le mencionó nada de Pociones.
Snape entró tan cabreado como de costumbre y señaló la pizarra donde estaba el nombre de la poción y la página donde se encontraba en el libro. Snape empezó a explicar los efectos de la poción mientras los alumnos la preparaban, entonces hizo una pregunta, cuya respuesta Hermione sabía al dedillo, entonces levantó la mano. Cuando sus ojos se cruzaron Hermione sintió como su estómago daba un vuelco y como un repentino calor se extendía por su cuerpo ¿qué me pasa?
“¿Y bien Srta. Granger? ¿Nos va a deleitar con su inteligencia ya o tengo que hacer redobles de tambores?” Estúpido cínico, pero es tan atractivo...¿pero qué estoy pensando?
“Si, yo...eh...profesor...eh...” Oh Dios no puedo articular ninguna palabra, malditos caramelos ¿no era para la vergüenza?
“Bien Srta. Granger me cansé de su balbuceo” Entonces él continuó con la clase.
La clase transcurrió con normalidad, exceptuando el hecho de que el calor corporal de Hermione aumentaba cada vez que Snape la miraba. Malditos caramelos.
Al terminar la clase se acercó a la mesa de Snape, tenía serias dudas sobre un trabajo que hacía de Astronomía en el que se mencionaban algunas pociones para ver las estrellas, así que quería consultarlo con Snape. A cada paso que daba notaba como su calor corporal aumentaba, si no se iba de allí temía arder involuntariamente. Cuando se iba a dar la vuelta Snape se dio cuenta de su presencia.
“Srta. Granger ¿que hace aún aquí?” De nuevo su estómago dio un vuelco.
“Yo...eh...mmm...yo...” MALDITOS...MALDITOS CARAMELOS
“Srta. Granger si ha venido aquí para que la escuche balbucear dese la vuelta y que la escuche Potter o Weasley” De nuevo tan cínico como siempre profesor, oh no sabe cómo me pone...ahi Merlín pero ¿que pienso?
“Yo...señor...yo” Snape levantó una ceja, Hermione carraspeó “Señor vine porque tengo dudas sobre un trabajo de Astronomía” dijo rápidamente.
“¿Y no cree que sería mejor consultarlo con su profesor de Astronomía?” Siga así de cínico y no creo que pueda controlarme...Oh Dios
“Si, eso solo que se mencionan algunas pociones y bueno...usted es mi profesor de pociones” Oh ¿de verdad? Creo que él no se ha dado cuenta ¡chica estúpida! ¿Así es como piensas impresionarle?
“Ciertamente” Snape miró su reloj “Pero Srta. Granger mi próxima clase debería estar por llegar así que no puedo contestar a sus interesantes preguntas sobre astronomía” ¿Continúa siendo cínico, profesor? Que pena que no me pueda atender ahora, Dios sabe que usted iba a disfrutar de mis preguntas.
“Podría ir a su despacho esta tarde, profesor” ¿Y eso a qué había venido? ¿Ahora actuaban los malditos caramelos? “Aunque si tiene algún compromiso...”
“No, esta bien, a las 7 en mi oficina es la de aquí al lado” Ella asintió y se fue antes de que su mente hiciera cualquier tontería.
“¿'Mione'?” Ginny la interrupió “¿Qué forma tenían los caramelos?”
“Pues tenían forma de estrella ¿importa eso?” Ginny abrió tanto sus ojos que Hermione pensó que se les iban a salir de las órbitas. “Ginny ¿qué pasa?”
“Oh, Merlín, 'Mione' esos son los caramelos de la lujuria. Fred y George lo vende en la sección de adultos porque son muy potentes, comienzan a aumentar tu lujuria hacia el hombre que te gusta y no para hasta que...bueno hasta lo que tu hiciste”
“Oh Genial! Creo que voy a matar a tus hermanos”
“Bueno ¿me vas a decir quién es ese profesor? Pero ¿es que nunca se cansaba?
“No, Ginny, nunca te lo diré”
“Sabes que lo averiguaré igualmente y vendré a restregártelo por la cara cuando lo haga” Hermione suspiro
“Claro que lo sé, por eso no te quiero quitar ese privilegio” Ella sonrió. “¿Continuo o prefieres ir a dormir?” dijo esperanzadoramente.
“No, no, continua” Hermione suspiro de nuevo. Definitivamente esta chica nunca se cansa.
A las 7 menos un minuto Hermione llamó a la puerta de su profesor de Pociones. Ella estaba nerviosa y el calor continuaba aumentando conforme se desarrollaba la tarde. Se había duchado 2 veces en lo que llevaba de día y hasta se había dado placer ella misma pero sin ningún cambio.
La voz de su profesor se escuchó tras la puerta y ella entró. El ambiente del despacho de Snape era tan cálido que casi costaba respirar, ella miró hacia el lado izquierdo de la habitación y pudo ver tres calderos hirviendo a fuego lento. ¿Por qué no hace las pociones en la clase? Cómo si su profesor le hubiera leído la mente, algo que no descartó, le respondió a su mente.
“La clase esta provisionalmente indispuesta, un chico de primer año la ha llenado de poción para pegar” dijo él con cansancio y pesadez.
Ella por primera vez desde que había entrado en el cuarto lo miró. De nuevo su estómago dio un vuelco, pero esta vez ella supo que no era por los caramelos. Su profesor no llevaba puestas sus ropas negras como de costumbre, él llevaba una camisa blanca con las mangas remangadas y algunos botones quitados y unos pantalones negros. Oh Merlín creo que le haría el amor aquí mismo en ese escritorio lleno de papeles.
“Srta. Granger ¿podría cerrar la boca, sentarse y decirme las preguntas que quiera?” Hermione sacudió su cabeza Tan estupefacta me he quedado ¿se habrá notado mucho? Seguro sino él no hubiera dicho nada. Hermione tomó asiento delante de su sexy profesor.
“Bien yo...” De repente la vista se le comenzó a nublar, la cabeza le daba vueltas y comenzó a sentirse más y más desfallecida.
“Granger ¿se encuentra usted bien?”
“Si, profesor, es solo este calor...me marea” Hermione ya no sabía si era producto de los caramelos o del ambiente pero se sentía realmente mal.
“Esta bien, estas pociones no necesitan supervisión continua así que acompáñeme” Snape se levantó y se dirigió hacia una estantería murmuró unas palabras y la estantería se echó a un lado dando paso a una puerta a la cual Snape volvió a murmurar algo y se abrió. “¿Se va a quedar ahí sentada hasta que se desmaye o va a venir aquí?”
Hermione se levantó de un salto y lo siguió. Entraron en un amplio salón bastante bien decorado pero un poco...oscuro. La madera de las estanterías, de la mesa y de las sillas era madera oscura, casi como la de los árboles del Bosque Prohibido. Solo había un cuadro de una mujer que tenía los mismos ojos que Severus ¿En que momento se a vuelto 'Severus'? Ella supuso que era su madre.
“Bien creo que ya has cotilleado lo suficiente, ¿nos sentamos y me dices tus dudas?” Se le notaba nervioso, la verdad es que era la primera vez que un alumno entraba en sus cuartos.
“Bueno preferiría ir al baño y refrescarme un poco”
“Oh, claro, esta en mi cuarto, en esa puerta” Snape señaló a una puerta que estaba a lado de un gran reloj, ella miró la hora Oh ¡genial! Hace 12 horas que me tome esos caramelos y aún no se ha pasado el efecto.