|
|
| Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search | Login Register Extras |
Disclaimer: Los personajes de esta serie no me pertenecen sólo la idea del fic es mía.
Capítulo 2
Cuando se es ajeno a llevar a cabo una promesa
Lo mejor es arriesgarse a cumplirla…
-Me dijeron que querías hablar conmigo – dijo cerrando la puerta detrás de él - ¿Ocurre algo malo? - preguntó preocupado.
-Tranquilo Fool – sonrió el Duque dando palabras de calma al recién llegado – toma asiento- le indicó una silla donde podía ponerse cómodo – De lo que te voy a hablar es más una buena noticia – dijo caminando hacia un mini bar – ¿Te ofrezco algo de beber? –
- No gracias, así estoy bien – le observaba con sus ojos entrecerrados, estudiando los movimientos de su amigo y compañero en batalla, ambos sólidos soportes del Rey de Mandurack.
-Vamos amigo, una copa no te hará daño –se sirvió un poco de aporto.
-En este momento tengo que ser de ayuda a May, si bebo un poco me dejaré llevar por el dolor y me embriagaré hasta no saber de mí – respondió con melancolía – No sé para ti – respiró tristemente - Pero Yo no perdí sólo a mi Rey o a mi Reina, murieron dos personas a quienes consideraba como mis hermanos, ellos dos eran mi familia. -
-Fool también voy a extrañarles, igual que tú, Yo les quería mucho – respiró con desanimo – Ellos eran mi familia – su vista se clavó en los ojos del Marques – De nada sirve que me lamente por su muerte, por más que lo haga, ellos no regresaran – bebió de su copa – Me duele mucho su perdida. Mi primo era un gran hombre y siempre le respete.-
-Ahora debemos ser fuertes para que May no sé sienta sola , ambos amamos a esa pequeña como si de una hija se tratase – su mirada se torno penetrante – De hecho, Es de May de quien quiero hablarte, de su futuro, del reino y de lo que se viene para éste una vez que May sea coronada. -
-¿Qué has dicho? – los ojos del Marques proyectaron sorpresa al escuchar las palabras del Duque. La pregunta que se escapó de los labios del Marques reclamaba una respuesta. Su impaciencia se encontraba al borde, los últimos días había experimentado todo tipo de emociones y presiones. Había creído no estar preparado para más sorpresas y al parecer la vida le hacía ver que su resistencia era suficiente para un poco más.
-Lo que escuchaste – respondió Kalos sonriendo, la reacción que Fool había mostrado, era la que esperaba de él.
-Bromeas – dijo relajando sus músculos - Para que su Alteza sea coronada, tendría que ser desposada - le miró entrecerrando sus ojos - y que yo sepa May no tiene prometido – le dijo seguro de sus palabras.
-Te equivocas – sonrió - May tiene la edad suficiente para coronarse – siguió bebiendo oporto – ¿Y con respecto a un prometido? - su tono era como interrogante – Despreocúpate, May se encuentra comprometida desde hace 8 años. –
La cara que el Marques puso, era un gesto que un pintor debía plasmar en una Obra de Arte. Creyó que su amigo perdería la conciencia; su color había disminuido.
-Fool, no te pongas pálido- dijo sonriendo – Si no lo sabías era por que se consideraba un asunto delicado. Marduck no quería que ni los países vecinos, ni mucho menos las regiones más lejanas se sintieran amenazadas con la Alianza –
-Entiendo – soltó un suspiro – fuiste tú quien le metió esa idea a Marduck – paso su mano por sus cabellos – Fuiste tú quien propuso al candidato perfecto – le miró con desconfianza – Pero…. – guardó silencio – y, ¿ si no es el indicado? – Respiró con molestia – Condenarás a la princesa a un matrimonio infeliz. – se encontraba inconforme con la noticia que recibía de labios del Duque - May merece ser amada –
-Eso lo sé – dejó la copa sobre la mesa – May será muy feliz y amada por su futuro esposo. Y será un Rey perfecto para el país –
-Por supuesto – dijo con voz mordaz – como no lo pensé antes – entrecerró sus ojos – lo único que te importa es el Reino – su molestia era ya difícil de ocultar, se puso de pie – Que a May se la lleve el infierno – dejo caer su mano hecha un puño en el escritorio.
-Fool guarda la postura – dando poca importancia al espectáculo que le brindaba el Marques, Kalos le miro desafiante – No olvides que May es mi sobrina – hizo énfasis en el parentesco – y la quiero como si de mi hija se tratase – sostuvo su mirada firmemente - Lo que estoy haciendo es pensando en ella, en nadie más – respiró profundo – El hombre que he escogido para ella es el más adecuado – bebió oporto – Leon Oswald es un Rey de palabra –
-¿Leon Oswald? – el nombre del candidato le desconcertó, su mirada se fijó en el rostro de Kalos – El Rey de las tierras del Norte de la región de Tullian – odiaba darle la razón a su amigo, pero debía reconocer que esta vez había hecho una muy buena elección, ese joven era ejemplar – El es un gran Rey, un hombre honorable – le dijo tomando asiento, aún así no le aplaudió su buena elección a su amigo.
-Gracias- dibujó una sonrisa de lado al darse cuenta de la aprobación recibida por su amigo, imitándole tomó asiento.
-¿Él lo sabe? – preguntó curioso.
-Sí – asintió – Es un Rey de compromiso y palabra – observó a su amigo con triunfo – El por esa razón que Leon ha venido – sonrió – Esta aquí para cumplir con el compromiso, desposar a su futura Reina-
Fool se dejo caer derrotado en el respaldo del sillón, sus músculos se relajaron – Supongo que May no sabe de este compromiso que hace 8 años los reyes hicieron – suspiró – Ahí es donde entro Yo, ¿Cierto? – le miró perspicaz – Necesitas que convenza a la pequeña May de que el marido que su padre y tío le eligieron es el indicado –
-Que bien me conoces amigo – dibujó una media sonrisa sintiéndose descubierto – Se lo hubiera pedido a Sara, pero ya conoces a mi mujer – hizo un ademán con sus manos – Si May le dice a la primera que NO, ella le apoyará en todo y estoy casi seguro que le pedirá a Leon que se busque otra prometida –
El Marques soltó una carcajada, la tensión de hacia unos minutos se desvaneció – El Duque de Trimiur teme que su bella esposa sea la causante de una guerra –
-No digas tonterías –
-Lo que Tú digas amigo – rió más reljado.
-Necesito que hables con May lo antes posible – Fool le miró interrogante - ¿Cuál es la prisa? –
-Leon quiere hablar con May antes de que se anuncie el compromiso – guardó silencio buscando las palabras adecuadas para que su amigo no muriera de un paro al corazón – La ceremonia es dentro de una semana, así que supongo que el compromiso debe anunciarse por lo menos 3 días antes, así los nobles de tierras vecinas llegarán para el gran evento – lo dijo como si fuera cualquier cosa.
-¿Qué has dicho? – Soltó Fool atragantado – Una semana es muy pronto. May hará uno de sus mejores berrinches –
-Eso me temo – dijo Kalos imaginándose a su sobrina recibiendo la noticia – Aunque no lo creas siento que esto es muy precipitado – hizo una pausa – pero así quedo estipulado por ambos reinos –
-Es un momento difícil para May – dijo muy serio – Primero perder a sus padres y ahora perder su libertad y entregar su vida a un desconocido –
-Es lo mejor, de ello estoy convencido – dijo Kalos.
-Te apoyaré amigo, por la memoria de los reyes, que lo haré – se puso de pie – Intentaré hablar hoy mismo con May, después de la cena la princesita hará su berrinche –
-Gracias – respondió el castaño - ¿A dónde irás? – preguntó
-Debo encargarme de que todo este listo para la cena, no creo que May tenga ánimos para ocuparse de los preparativos, incluso le pedí a Mina que le dejase descansar y le llevará un té –
-Comprendo - bebió de su vaso – sobre la cena pierde cuidado, Sara ya se esta haciendo cargo de todo –
-De todas formas iré a ver que es lo que hace falta – caminó hacia la puerta – Ayuda a mantener el dolor alejado y la mente despejada – giró la perilla y salió de la Biblioteca.
OoOoOoOoOoOoOoOoO
-Esto es una verdadera desgracia – soltó la rubia que bebía un poco de té.
-Tiene mucha razón milady – respondió una mujer regordeta que cortaba una zanahoria – No he podido dejar de llorar – Pasando su brazo a la altura de sus ojos seco sus lágrimas
– Todos vamos a extrañar a nuestros reyes – dijo un hombre de cabello oscuro que preparaba una crema de champiñones.
-Lo sé – respondió la mujer que cortaba las verduras – Debemos ser fuertes para apoyar a nuestra niña May –
-Así es Kaede – sonrió Sara percibiendo el gran amor que le tenían a la familia real – Demostraremos a May que no esta sola –
-Huele muy rico – se escuchó una voz al pie de la entrada de la cocina – Ya quiero comer.
-Espera un poco Rosseta – le miró la rubia con ternura – En un momento todos estaremos disfrutando de estos esquicitos platillos –
-Que bien – sonrió la pelirroja – vine a ver si necesitaban de mi ayuda –
-Por el momento no preciosa – respondió la Duquesa – muchas gracias – le dedicó una tierna sonrisa.
-De nada – caminó hacia la salida – estaré en mi habitación, por si acaso –
-lo tendré presente – dijo guiñándole un ojo a la señorita que se marchaba contenta hacia su alcoba.
OoOoOoOoOoOoOoO
-Mamá tengo miedo – gritaba una niña que entró corriendo a la alcoba de sus padres.
-Tranquila minena – se escuchó la voz dulce de una mujer – acá estoy – abrió sus brazos para recibir a su pequeña hija.
-El cielo se quiere caer mami – dijo la niña suspirando – No quiero que el castillo se derrumbe con esos ruidos mami –
-Preciosa el cielo no se va a caer – sonrió la madre – Los truenos son parte de naturaleza, acompañan a la lluvia junto con los relámpagos – la acercó más hacia ella para que su hija se sintiera segura.
-Papa puede apagar los relámpagos y bajar el volumen de los truenos – dijo la niña sintiendo la seguridad de que su padre podría hacerlo – El es Rey, puede ordenarlo –
-Oh no cariño – la mujer acarició los cabellos de su pequeña – Papá no tiene control de la naturaleza –
-¿Por qué no mami? – preguntó curiosa la niña abrazándose más a su madre.
-Por que la naturaleza es controlada por un ser poderoso –
-Mami papi es un Rey poderoso – dijo la niña con voz firme, eso le había confundido, ¿Cómo era posible que su padre no controlará la lluvia y a sus acompañantes?.
-Mi pequeña May – soltó la mujer acompañando sus palabras con una risita discreta – Papá no es invencible, es humano y su poder no tiene dominio sobre la naturaleza – respiró profundo – Sólo Dios controla la naturaleza y todas aquellas cosas que no podemos explicar –
-Ohhh- exclamó la pequeña pelinegra con desilusión – entonces papá mintió, cuando dijo que ningún Rey derrotará al Rey de Mandurack –
-Mi May – la madre acarició el rostro de la niña – Papá es fuerte y hábil con la espada, y ama lo suficiente a su Reino y a sus habitantes como para dejarse vencer con facilidad, antes el preferiría morir que ver una Mandurack esclavizada o dominada por otro Reino –
-Mami, ya entiendo – la pequeña se soltó del abrazo de su madre – Papá puede ganar a todos los reyes, pero Dios gana a papa por que el si tiene poderes que le ordenan a la lluvia y su ruido y luz que se vaya – sonrió la niña más satisfecha.
-Algo así mi niña – la mujer le obsequio una sonrisa – algún día entenderás muchas cosas –
La habitación se alumbró por completo, dejando ver las figuras de las dos personas que se encontraban sobre una amplia cama, a través de la rendija de los cortineros observaron como la luz entraba por el ventanal.
-Mami ahí viene – gritó la niña tapándose los oídos y lazándose hacia el regazo de su madre – nunca dejaré de tener miedo a los ruidos que acompañan la lluvia – sintió la calidez de los brazos de su madre y eso la reconfortó. Esperaba que siempre que la lluvia y los truenos se presentarán el cobijo de su madre estuviera ahí.
OoOoOoOoOoOOoOoOoO
La lluvia empezaba a caer, gotas gruesas golpeaban el suelo y las rocas del castillo, una noche sola, sin el cobijo de los brazos de su madre, ya no más, no estaría ella ahí para decirle que el cielo no se caería y que la luz no le dañaría la vista.
-Tonterías infantiles – pensó mirando las gotas que se topaban con la madera – Por favor … - susurró – Dios que no haya truenos – elevó la plegaría al infinito – No resistiré sola esta prueba – se dijo en silencio, sintiéndose presa de su dolor, se había prometido no llorar – ni una lagrima más… quiero ser fuerte – le pidió en suplica a su conciencia. Respiró con fuerza prometiéndose a si misma no derramar más lágrimas causadas por dolor, por su pueblo y los seres que la amaban que cumpliría con su promesa.
Desde niña había sido berrinchuda, caprichosa pero nunca llorona –jamás - Hasta el momento nunca había desistido de hacer algo que se proponía, una de sus cualidades era la perseverancia, aunque algunas veces se viciaba cambiándose por terquedad, la madurez que había adquirido de una manera rápida y abrupta le ayudaría a tomar las mejores decisiones tomando en cuenta que un Reino dependía de ella. Así, que siendo de aquella manera siempre estarían su pueblo y sus seres queridos, antes que ella.
La princesa de Mandurack no lloró. La señorita se tomó sus tiempo para escoger una prenda adecuada para la cena, tenía que reflejar a los nobles que no les daría tiempo de pensar siquiera en revelarse antes ella y darles en bandeja de plata un reino prospero, eso ni pensarlo, estaban equivocados, mucho muy errados, si habían llegado a pensar en tenerle a ella como subordinada, de aquella absurda idea nada.
Mientras se vestía se tomó su tiempo para fortalecerse, para pensar en lo que vendría de una manera fría y calculadora, no era momento para sentimentalismo. Debía hablar con Fool y su tío Kalos para hablar sobre sus futuras decisiones, ellos serían sus consejeros, nunca estaría sola, aunque en ese momento sintiera que sus padres se habían llevado su felicidad y esperanza a su tumba.
Y si fuera poco, tenía serios problemas, no dejaba de pensar en ese Rey, joven, arrogante, de mirada gélida y actitud misteriosa. Su conciencia y su corazón le pedían a gritos que fuera a buscarle, a presentarse ante Él para poderle conocer de cerca, para confirmar o des confirmar los rumores que se decían en torno a Él y su vida sentimental. Se temía lo peor, por primera vez se sentía atraída por un hombre y a lo mejor este ya tenía a quien corresponder.
El luto envolvió a la joven, sus mejillas sonrosadas, sus ojos sin pisca de dolor, su cuerpo vestido de negro, sus ojos azul-purpura resaltaban intensos conteniendo el sufrimiento. Todo se encontraba controlado, esta vez sería ella quien tomaría las mejores decisiones.
-¿Su alteza? – Se escuchó una voz femenina detrás de la puerta - ¿Puedo pasar? – interrumpiendo la meditación de la joven.
-Adelante –
-Su alteza – la mujer entró – la cena esta por servirse – la mujer caminó hacia el tocador donde se encontraba sentada la pelinegra.
La princesa observaba el reflejo de su rostro en el espejo , vestía completamente de negro, sus mirada se debatía en ocultar la tristeza de sus ojos, en su frente había una tiara de plata que ayudaba a sostener el flequillo, y sus cabellos caían sueltos tras su espalda.
-Estoy lista – dijo sin mirar a la recién llegada.
-La veo muy hermosa su alteza – dijo la mujer caminando hacia ella ayudándole acomodar la tiara que adornaba su frente.
-Gracias Mina – La chica dibujo una media sonrisa.
-De nada, es un placer – devolviéndole la sonrisa.
May se sentía fortalecida, sabía que tanto los sirvientes del Castillo, como el pueblo y en especial su familia no la dejarían sola en ningún momento. Era increíble ser consciente del cariño y fuerza que le podían transmitir las personas que le rodeaban.
-¿Pudiste decirles a mi tío Kalos y al Marques de Lituab que quiero hablar con ellos- interrogó la joven.
-Lo siento su alteza – negó Mina con su cabeza – no he podido verles, pero le prometo que después de la cena ellos estarán en la biblioteca y podrá hablar con ellos –Respondió observando con agrado el reflejo de su alteza por el espejo.
May se puso de pie, giró para quedar frente a su dama de compañía, soltó un breve suspiró y miró hacia la puerta de madera que separaba su habitación del mundo externo. Tenía que ser fuerte, la vida continuaba y ella no era una cobarde. Ella era la princesa de Mandurack, el Reino más poderoso de la región del Sur y por ello debía mostrar su fortaleza. A toda costa evitaría que los reinos vecinos pensaran que ella era vulnerable a una conquista. Por sus padres, por su pueblo, por todos aquellas personas que le amaban y confiaban Ella. Era el momento de mostrar lo fuerte y calculadora que podía llegar a ser.
-Estoy lista – se dijo en silencio caminando hacia la puerta, giró la perilla y antes de salir habló con firmeza.
-Mina, cuando Meril regrese de su viaje hazle saber que la necesito – No volteo, se encontraba parada entre el marco de la puerta - Por favor – siguió su camino.
La dama de compañía entendió a la perfección lo que la princesa había querido decir, así que le permitió llegar sola a la cena, sin escolta, justo como lo hacía cuando sus padres le esperaban en el comedor todas la noches. Las lágrimas se deslizaron por sus mejillas involuntariamente. Ver a May reflejar tal entereza le ayudaba a darse cuenta del amor que tenía para con todas las personas que confiaban en Ella y sobre todo por el pueblo que tanto habían procurado sus padres, los reyes de MANDURACK.
OoOoOoOoOoOoOoO
Hola a todos (as). Muchas gracias por sus comentarios y sobre todo por leer mi fic y darle una oportunidad. Espero que les siga gustando ya que se vienen muchas sorpresas, no esperen un amor a primera vista y todo color de rosa. Otra cosa, les adelanto que en el próximo Capítulo se hace aparición de otros personajes como Sora, Ken, Yuri, Layla… entre otros.
Una especial gratitud a quienes dejaron sus comentarios, ojala sean constantes y no dejen de ponerlos a Jean-Slytherin, girl-uchiha, Asuka Masura, Nanita chan y Liz chan. Este cap va dedicado a ustedes lindas.
Pd. Como esta semana pasada me atrase por cuestiones de trabajo, la semana que viene actualizo el otro cap el miércoles o jueves , para que el cap que corresponde a esta semana este en red para sábado o domingo. Quiero terminar este fic pronto ya que tengo otros pendientes y a parte ya se me han ocurrido 5 fics más de esta serie y pareja.