Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search
: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Bleach » Oidhche Shamhna

Purple Scene
Author of 12 Stories

Rated: T - Spanish - General/Romance - Ichigo K. & Hitsugaya T. - Reviews: 14 - Updated: 08-05-08 - Published: 06-24-08 - id:4346368

Oidhche Shamhna, cp. I


Una vez al año, en mi ciudad natal se celebra la mayor fiesta nunca vista por ojos humanos. La fiesta de los sueños tenebrosos, la fiesta de Halloween.

Si caminas un momento por las grises calles un día de Halloween podrás apreciar que el olor dulce (¡a manzanana!) que sale de las casas de los magos se intensifica. Otras casas, las de los vampiros, por ejemplo, siempre desprenden el mismo olor (intenso, a sangre) pero sin perder la elegancia de gentleman que les caracteriza. Las viviendas de los muertos vivientes son siempre ruidosas, vivir con fantasmas nunca es fácil, y ambas razas tienen bastante mal temperamento. Los licántropos llevan mejor aquello de controlarse.

El día de Halloween debes andar con pies de plomo. Siempre, repito, siempre hay alguien que te intenta asustar. Da igual donde o con quién estés. Siempre salta algún niño malicioso o un fantasma se arranca una pierna delante de ti, o algo parecido.

Y esa es la finalidad de la fiesta. Asustar. Llenarte las venas de adrenalina. Aunque me queje, todos participamos. ¿Qué quién pone en orden todo esto? El alcalde. O mi padre, da igual como le llames. Se encarga de animar a la gente (si es que se nos puede llamar gente) y regular las distintas actividades.

Yo, personalmente, hago bien poco. Soy de una raza extraña y casi extinta. Soy un calabaza (se sabe eso por mi pelo, naranja chillón, tengo que probar a usarlo como chaleco reflectante…) y en la fiesta mi papel es ponerme una calabaza decorada en la cabeza y asustar. Más bien patético, ¿no? Pero no vale burlarse.

Dejemos el tema de la fiesta, porque eso ahora no importa (bueno, sí importa). Según el reloj del ayuntamiento quedan exactamente trece días para Halloween (sí, tenemos un reloj que marca los días para que llegue la fiesta. Se le da mucha importancia, digamos que es un día de cachondeo general...) La última cosa que diré es que el alcalde se dedica a ir a todas las casas de la ciudad para que todo esté perfecto llegado el momento, comenzando exactamente cuando la fiesta acaba. Así llegamos a la conclusión de que tiene mucho tiempo libre y es un exagerado.

Mi infierno personal ya ha comenzado, igualmente. Tras muchas quejas año tras año de mi baja participación ha querido tomar cartas en el asunto. Y vaya si lo ha hecho. En lugar de ir él, yo seré el que vaya a hablar, discutir y concretar la decoración de toda la ciudad (de hasta el más ínfimo acto que se haga, de todo, vamos) con la persona encargada. Esa parte es la más dura y costosa de todas. ¿Está de más decir que quiero morir? Además, si algo sale mal toda la culpa será mía (y con el poco tiempo que queda...) ¿No le podía haber mandado esto a Hichigo? Pero claro, como él nació un segundo antes que yo y es un vampiro…

Bien, pero por ahora soy libre. Mañana comienza la faena, no hoy. Que esté acojonado con la perspectiva de hacer algo que normalmente se haría en ocho meses en trece días no me hará empezar antes, no señor…

Mientras narro todo esto en mi pensamiento me estoy dirigiendo a la plaza mayor, unos amigos me esperan allí. A ver las novedades. Como en esta ciudad no llueve, no hace sol, no nieva nunca; tampoco hace falta preocuparse por el tiempo. Pero el ambiente cenizo, cubierto de nubes, es muy depresivo. Hay poca gente en la calle. Supongo que es porque el día se acerca. Agitación se podrá ver proto. Tengo la plaza a un paso, así que ya puedo ver a Renji y a Rukia esperándome. Ella es pequeña de estatura y complexión, ojos grandes y violetas, pelo negro, vestía una falda gris larga y una camiseta negra, con un conejo pequeñito bordado. Él es pelirrojo y alto, vestía del estilo de los videoclips de Abba. Qué alguien le explique que los ochenta pasaron hace mucho, por favor…

-Tú por aquí, Kurosaki… ¿No deberías estar trabajando?-Bien, esa es la manera del licántropo que tengo delante de preguntarme cómo estoy. Le envío una mirada irritada, sin ganas de discutir.

-Déjale, Renji. Ya tiene bastante con sus problemas como para ponerse a discutir contigo.-Habló la vampiresa, que aunque intentaba calmar la situación, se le escapaba una sonrisita irónica.

-Bah, ya sé que debería haber empezado antes, ¿y qué? Yo soy vago, tú tienes obsesión con los conejos…-señalé a Rukia con el dedo-…y tú con ponerte gafas de sol cuando siempre está nublado.-después a Renji. El cabeza de piña intentó gritarme algo que no comprendí mientras me sentaba en el frío borde de la fuente (de agua verde…) y la chica rió mirándome.

-Podríais diseñar alguno para la decoración de este año-Decidido, uno de los defectos de Rukia es echar leña al fuego. Suspiré, apoyando la cabeza en la palma de la mano, curvado hacia delante.

-¿Yo y cuántos más?-Pregunté con mala cara. La vampiresa abrió muchos los ojos.

-¡¿Ni te has preocupado en enterarte quién es el que te va a ayudar?!-Renji gritó con cara de terror, también sentado. Rukia puso mala cara y me insultó en voz baja. Creo que me llamó irresponsable. Me encogí de hombros por respuesta. Sólo sabía que su casa estaba en las afueras.

-Vives en otro mundo, Ichigo. Prácticamente toda la cuidad lo sabe y tú no. Estarás contento…-La señorita chupa-sangre estaba ahora más seria.

-Pues decidme quién es, para saber qué nombre decir al encontrarle.-Lo dije un tanto aburrido. Hacía un poco de viento.

-Toshiro Hitsugaya. Nieto de la anciana que se encargaba de la decoración año tras año.-Gruñí al oír ese nombre. Era bastante complicado. Ya lo había escuchado antes, pero no recuerdo dónde.

-¿No conoces los rumores sobre él?- Esta vez preguntó el hombre de la coleta. Negué con la cabeza. Debería ser por eso que me sonaba…

-Aunque los conociera no los creería.-Rukia sonrió orgullosa ante mi contundente respuesta. Me miró como diciendo que eso había estado bien. Sonreí un poco también. Es lo que tiene la experiencia. Aunque, desgraciadamente, sólo suele serme útil cuando ya no la necesito.

-Entonces suerte. Estaría encantada al ver a algún conejito en la decoración, ¿eh?-Dijo al levantarse, divertida.-¡Todos tenemos que prepararnos, y cuanto antes mejor!-Hizo un gesto de despedida con la mano mientras se alejaba trotando alegremente. Renji la siguió, deseándome suerte a su manera.

Me quedé sentado en la superficie de piedra un rato. Los edificios retorcidos de mi ciudad me observan. Empecé a sentirme un poco mal, sentirse como un irresponsable nunca es grato. Un gatito fantasma, de ojos ámbares, se fregó contra mi pierna y le acaricié. Miré al cielo encapotado con resignación. En fin. Está decidido, comeré algo en casa e iré a ver a ese tal Toshiro.


N/A: Merezco la muerte, Parallel. Soy consciente. Ya he perdido la cuenta de los días que han pasado desde que fue tu aniversario. Espero que sigas conservando un pelín de bondad y me perdones. Pasando a otros temas, este fanfiction constará de varias parejas que se irán descubriendo a lo largo del tiempo (menos el IchiHitsu, claro), y creo que, para lo que estoy acostumbrada a escribir, será largo (los capítulos también tendrán más longitud). Apreciaré inmensamente cualquier comentario (ya sea positivo o negativo). ¿Ves Parallel? No puedes asesinarme aún, tengo una misión que cumplir. Para los interesados, Oidhche Shamhna significa Halloween en gaélico escocés.



Return to Top