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Anime/Manga » Card Captor Sakura » Teniendo una mujer font: B s : A A A . width: full 3/4 1/2
Author: Silvita
Fiction Rated: T - Spanish - Romance/Fantasy - Syaoran L. & Sakura K. - Reviews: 114 - Published: 06-27-08 - Updated: 10-20-08 - id:4353489

Teniendo una mujer

Por: Silvita

Nota: CCS no me pertenece, si lo fuera tendría a Tóyota en la serie y me secuestraría a Syaoran. Mas la historia SI es mía, sacada de mi cabezota

Nota2: ¿Por qué estoy rehaciendo mis fics? ¿Por qué no estoy subiendo ya el cap 11 o 12 de este fic? ¿Por qué mi redacción no es como antes? Explicación en mi perfil


Ciertamente no tenía nada que hacer. Salí del bar después de haberme tomado unas 5 cervezas.

Estaba por irme a conseguir una buena maje con la cual pasar la noche, al igual que mis dos amigos, pero en ese momento no tenia ganas.

Era joven, era rico, era fuerte, apuesto y de buen carácter, fui nombrado como mago. Nada podía ser más perfecto.

Aun así, me sentía vació. No tenia nada ni a nadie, solo a mis 2 mejores amigos, Syaoran Li y Eriol Hiiragizawa.

Tengo una madre y un padre. Y gracias a la cabeza dura de mi madre me vi obligado a vivir en un departamento solo. No me arrepiento, simplemente me da rabia el recordar como mamá siempre me criticó a las majes que traía a casa, la pregunta era ¿y que demonios le importa?. Si, clásica madre celosa.

Caminaba por las calles despreocupado, alrededor de las 5 de la tarde. Un fuerte viento comenzó a golpear contra mi cara y, ante la fuerza de este, trajo consigo un papel que me noqueó la nariz dejándome algo dolido.

Observé el pedazo de papel. Genial, periódico gratis.

Me senté en la acera dispuesto a ver las noticias de siempre.

Ardua batalla se llevara a cabo, el premio bien valdrá la pena, los mejores magos lucharan por ello”.

Si, el titulo llamaba la atención, una fuerte batalla se llevaría a cabo. La mayoría de los mejores magos. Daba a entender que el trofeo era sin duda hermoso.

Bueno, ver un poco de sangre no me caería mal.

Caminé en dirección al campo de batalla, esperando ansioso llegar justo en el momento de la final.

Una vez llegué al estadio, lleno de gente, compré boletos y me senté en primera fila.

Para mi desgracia llegué al principio, el momento de inscripción y presentación del trofeo.

Bah! Mejor me voy por 5 cervezas más y vuelvo cuando este interesante.

Me levanté dispuesto a marcharme… pero con sorpresa vi que, efectivamente, muy buenos magos se inscribían con la esperanza de ganar.

Gente ridícula. Si, me siento solo, pero no hasta el punto de ensuciarme mis hermosas manos por una mujer, por más hermosa que esta fuera.

Tenia un hámster que cuidar, cabe mencionar que es un hámster muy, muy especial.

El sonido del rey se escuchó por todo el estadio zumbándome los oídos.

Gire mi vista para verlo.

-Damas y caballeros!!- su voz se escuchaba potente gracias a ese extraño aparato dorado con el que hablaba- Es un honor para mí presenciar el día en el que una mujer tan maravillosa como esta, pueda, por fin, formar una familia junto con un hombre que nos mostrará que se la merece.

Las cortinas detrás del rey se abrieron, y mostraron el ser más maravilloso que vi en toda mi vida.

Una mujer delgada, tapada por un kimono sensual, rojo, con cuello blanco y bordados blancos.

El kimono semi abierto arriba, mostrando su delgado cuello blanco que parecía tener el sabor y olor de coco.

Sentada sobre un cojín rojo, con muchas majes rodeándola y abanicándola.

Un pequeño adorno dorado con colgantes a los lados se posaba sobre sus finos y oscuros cabellos, su mirada penetrante y misteriosa con una tierna sonrisa.

Quedé pasmado mientras el público de hombres comenzaba a silbar alterado y la mayoría bajaba, recién, a inscribirse para la lucha.

No se bien que pasó, que clase de magia tenia ella.

Sin darme cuenta me di paso entre la multitud y con voz firme exigí registrarme.

De ahí, solo recuerdo que tuve las luchas más fuertes de mi vida, aunque aquellos ojos celestes me mostraron ternura apenas me vieron.

Yo pelearía, pelearía para tenerla. Porque con tan solo verla, ya me sentía lleno, completo. Descubrí con aquel corazón, que yo poseía uno, y que al verlo latía.

Me sentí contento…

Asustado, pero aun así contento…

Me sentía enamorado…

Talvez necesito a la señorita Kinomoto

(Sakura)

Justo en estos momentos me encuentro contenta viendo una película por TV.

Hace unos momentos deje salir a mi querido Kero de la habitación por órdenes de ese desagradable sujeto. ¿Qué por que le hago caso? No tengo ni la más minima idea.

Tomo mi cabeza con desagrado, el asesino me provoca un sin fin de emociones.

Mi estado de humor es tan manipulable como la plastilina.

En un momento me la paso gritándole, insultándolo y desobedeciéndolo. El hecho de que aquello de dar al contra a tu esposo no este preemitido es lo que le da un toque dulce y agradable a nuestras disputas. En otros momentos no puedo evitar soltar mi buen humor y él se ve afectado de mis hermosas energías positivas, lo cual me mata de cólera. Y, en momentos como este, lo obedezco de manera patética.

La mayoría del tiempo no le tengo miedo. Prácticamente, desde la muerte de mi papá, ya no le temo a muchas cosas. Se que si provocara al asesino y este terminaría lastimándome el perjudicado seria él y no yo. Si él me abandona yo saldría contenta y, tal parece, él también.

Bajo estas circunstancias todo me indica que el hacerlo enfadar me conviene bastante. Pero…es difícil enfadarlo, provocarlo cuando le temo. Y ayer sentí un pánico atroz, una sensación de insignificancia que espero no volver a sentir.

Quizás fue su tono de voz, la manera tan ruda de su trato. La chispa asesina y violenta en su mirar, o simplemente todo en conjunto lo que me hizo sentirme así de…

Inofensiva…

Y el hecho de sentirme así ya es humillante y aplastante para mi orgullo.

Siendo francas…quizás otro pensamiento aterrador fue el que abusara de mí…y que yo, en vez de sentir pánico o dolor, le correspondiera con la misma ferocidad.

Es normal que alguien despierte en mí esas sensaciones?

Por favor papito querido que en paz descansas!! Que halla sido el alcohol, que halla sido el alcohol!!

No se porque…pero estas suplicas se oyen algo populares…

Es que es tan difícil evadir esa mirada, ignorar ese cuerpo tan perfecto.

Hay un sentimiento extraño que evita que lo odie por completo…

El único pensamiento al que puedo recurrir es al siguiente: en las manos de ese tipo corre sangre, la sangre de alguien inocente.

Eso hace que ya no sienta nada, que borre cualquier sentimiento, cualquier recuerdo.

No se cuanto duraré así…

Hay algo en mi mente que me obliga a evitar rencor. Mi conciencia me grita que no lo odie, como si el odiarlo fuera algo malo.

Como si hubiese un pacto

Mi cabeza comenzó a punzarme con furia, y opté por dejar de pensar en tantas incoherencias. Lo más probable era que todo esto fuera producto de mi desbordada imaginación.

Lo mejor era distraerme, por eso preferí echar un vistazo al dormitorio donde me encontraba.

Bueno, era de buen gusto, aunque hacían falta algunos peluches y color.

Veo los armarios empotrados de madera oscura y finamente tallada. Veo el suelo de madera brillando cual cristal. La cama de dos plazas, trágicamente matrimonial, de la misma madera que los armarios y figuras talladas de manera elegante y distinguida.

Sobre mí, un cómodo edredón verde con detalles rojos y delgados con finos hilos colgando alrededor. Frazadas blancas, delgadas y suaves tocando mi cuerpo.

Es agradable, pero nauseabundo.

Rayos!! Solo él es capaz de hacer que sienta cosas tan absurdas y poco realistas.

Frente a la cama, una gran puerta corrediza de vidrio que da paso a un pequeño balcón.

Se que haré, pondré flores, muchas, muchas flores.

Siento que la puerta del baño, donde se encuentra el asesino, violador, degenerado, se abre de repente, dándole paso a él y su divino cuerpo siendo apenas cubierto por una toalla.

Veo como me ignora y pasa corriendo al lado mío y sale de la habitación cual rayo.

Esta loco…

Mejor pensado, esta desquiciado!! Y también es desquiciada la idea esa de ponerme ese incomodo atuendo que la degenerada de su hermana me regaló.

Demonios, ya sabré que hacer para sacarle provecho a esa apuesta.

Ahora me siento extraña… las sabanas suaves, que hace un rato mis manos sentían, ahora mi cuerpo entero las siente…

Que peculiar…

Bajo mi vista y encuentro la parte superior de mi cuerpo en completo descubierto

¡”&/(()) ESTOY DESNUDA!!

Brinco del susto y levanto las sabanas para verificar si también me encuentro desnuda por abajo y, efectivamente, estoy tan desnuda como cuando nací.

HOEEEE, MANSION DESQUICIADA, CAMA EMBRUJADA!!

Siento que alguien sube las gradas. Tomo las sabanas y me cubro por completo ante el terror y la sorpresa.

Entran 4 chicas…las mismas que me llamaron “periquito de mazapán” en la fiesta.

Me miran con picardía y yo no soy capaz de articular palabra.

Luego veo entrar a mi esposo, el cual comenta algo con sus hermanas. No logré escucharlo, en si, estoy tan pasmada que no escucho nada. Solo se que estoy en una habitación, en una cama, cubierta apenas con unas sabanas y con 4 chicas viendo mi estado y, seguramente, mal pensando todo.

Luego veo que se van y siento como poco a poco la furia me consume.

Comienzo a gritarle, a reclamarle una explicación. Él solo me contesta con indecencia y luego se acerca al armario, saca ropa y NO me la pasa.

EL CINICO PRETENDE QUE YO VAYA A RECOGERLA!! Huevoooooooo, ya cree!!

¿Nivel de posibilidades de que él me de la ropa por voluntad propia evitándome la molestia de le levantarme en este estado tan vergonzoso?

Pienso…calculo….pienso….calculo…UYYYYYYYYYYYYYYYY 1 por ciento

Es muy diabólico, ni modo…no me queda de otra…

Tomo las sabanas, me cubro lo más que puedo y me acerco dispuesta a tomar la ropa y encerrarme en el baño para vestirme.

Por fin llego a mi destino y siento su mirada penetrante, acosadora.

No puedo evitarlo, estoy roja de furia y vergüenza. Observo la profundidad se esos ojos y prácticamente caigo en el abismo que tienen.

Con la poca voluntad y control que me queda en el cuerpo, logro tocar la ropa. Y, apenas hacerlo, ciento una electricidad que proviene de su cuerpo, una tan atrayente.

Carezco de control en mi misma. Es demasiado lo que él causa, su aroma, su calor, su sonrisa…

Un pasado…

Y para la alegría completa de mi cuerpo. Esos carnosos y masculinos labios se apoderan de los míos de manera brusca.

No

Ya no es una simple unión de labios.

Ese es el beso por el cual yo siempre pienso “wack”, ese beso que todas las parejas se dan, ese beso con el que normalmente se sella amor mutuo.

Si, anoche me besó, pero estaba asustada, llorando, sin control de mí, prácticamente anoche no logré sentir nada con aquel beso. Luego me besó para darme la medicina, pero no fue beso, se podría decir que fue respiración de boca a boca, tampoco sentí nada. Pero no, ahora es distinto…

Siento la calidez de sus brazos y labios apoderarse de mí.

Su lengua tratando de jugar con la mía.

Siento ese aroma que no sentía en él, hierba buena y café….

Siento su sabor sutil a chocolate.

Si, Honestamente ya no tengo control de mí, prácticamente ya no siento ni un poco de rencor hacia él. POR DIOS, ni si quiera logro recordar el porque de mi rencor.

Solo se que ese beso que él me esta dando se siente increíble, maravilloso. No es el “wack” que yo creía, no, es todo lo contrario.

Como si desde siempre hubiera deseado este momento…

Mi cuerpo tiembla, siento su otro brazo tomarme de la cintura para evitar que caiga.

Y por ultimo, siento que el beso ya no es de él…es mío también, lo se, porque también le correspondo.

(Syaoran)

He besado a muchas majes, demasiadas, y es obvio que llegué a mucho más que besarlas.

Siempre el leído, y sabido, que las mujeres y las majes no son muy distintas, en realidad una maje causa el mismo efecto en un hombre al igual que la mujer.

Bueno, eso era hasta ahora, porque ahora se que todo lo que leí, y sabia, con respecto a las mujeres y majes es…MENTIRAAAAAAAAAAAAAAA

Joder, todo eso es mentira. Las mujeres te vuelven loco, tienen algo y no sabes que, lo se porque nunca antes sentí por una maje lo que siento ahora…NUNCA.

Mientras más segundos pasan más deseo seguir besándola. Ella también me besa, de manera inexperta, pero maravillosa.

Siento que la pobre no es capaz de hacer nada, prácticamente su cuerpo tiembla y da señales de caer inconciente en cualquier momento. Ella mantiene el beso, y yo me niego a romperlo.

Su aroma a flores de cerezos con cerezas y frutillas…

Ni que decir del sabor de su boca, a frambuesa y miel.

La seguiré besando hasta que a ella se le acabe el aire, porque ya lo siento, se le acaba el aire.

Si, es su primer beso, porque percibo que no sabe respirar bien.

El tiempo pasa, rápido o lento. Francamente no se, no se cuanto tiempo pasa, solo se que quiero besarla.

Se siente extraño, nunca lo hubiera imaginado…

No quiero detenerme, me niego!! Pero debo, sé que debo. Porque prácticamente mi cuerpo busca más y ni ella y yo estamos en el momento exacto, sobretodo considerando lo poco cubiertos que estamos.

No quiero sentir más, realmente no quiero abusar de su inocencia.

Quiero ganármela, pero no así.

Siento que su mano toca mi pecho de manera delicada. No malinterpreto, se que es para mantenerse firme.

Pero ella no sabe que con ese acto las sabanas están a punto de abandonar su cuerpo.

DEMONIOS, ¿Por qué SOY TAN BUENA PERSONA?

Mi otra mano abandona su nuca y toma fuertemente las sabanas para evitar que caigan.

Debo de acabar con esto de una vez. Antes de que sea tarde…para mí

(Sakura)

Aun sigo tratando vagamente de recordar, porque lo odio tanto….

¿Qué? ¿con este beso te absorbe la razón y el cerebro?

No sé…solo sé que me fascina.

Sus labios chocando contra los míos, su lengua jugueteando con la mía.

Su cuerpo tan cerca del mío…

Ya me sentía a borde del cielo, dispuesta a lanzarme del paracaídas y olvidar, incluso, el pensar las razones del porque odio a este buen hombre que sabe besar como los dioses!!

¿Buen hombre? De donde salio eso??

Bah…no importa, conteo regresivo para desconexión completa del cerebro…

1…

(Syaoran)

Si…tengo que acabar con esta maravillosa sensación de una vez por todas!

Al parecer ella perdió todo sentido común…puesto que tampoco se de tiene.

RAYOS, hace tan difíciles las cosas….

A la cuenta de 3!!

1…

(Sakura)

2…

(Syaoran)

2…

(Sakura)

3!!

(Syaoran)

3!! Fuerza de voluntad Syaoran!! Yo se que puedes!!

(Sakura)

AH??

-ah?

No entiendo que pasó…me empujó separándome de él. Pero lo hizo de una manera tan brusca que, prácticamente, ahora me encuentro tendida en el suelo. Mi esposo dándome la espalda.

Lo observo por largo rato, no se cual es su expresión.

Hasta que noto la sabana cubriéndome la mitad de mi cuerpo

HHHOOOOEEEEEE

La tomo rápidamente y vuelvo a taparme…

GRACIAS!! GRACIAS DIOS MIO POR HACER QUE ÉL SE DIERA LA VUELTA Y NO ME VEA. GRACIAS, GRACIAS!!

(Syaoran)

Una vez, cuando luchaba con un demonios de clase alta, después de una agradable cita con una maje llamada Sala, este me lastimó gravemente en el pecho.

Sentí mi corazón quemarse con dolor, y analizándolo bien….hace unos segundos mi corazón también se quemaba…pero no causaba dolor.

Ahora el dolor lo siento en todo mi cuerpo al separarme de aquellos femeninos labios.

Mientras más tiempo pasa llego a la conclusión de que, sin duda,… SOY ADMIRABLE!!

Si, modestia a un lado. Pero se que otra persona en mi lugar nunca hubiera sido capaz de hacer tal hazaña.

Escuché la voz sorprendida de mi mujer.

Sentí como la pobre cayó al suelo.

Estuve a punto de voltearme y ayudarla pero….

NOOOOOOOOOOOOOOOOOO. Syaoran, ni se te ocurra voltearte!!

¿Ah? ¿que fue eso?

Desde cuando tengo conciencia con el sexo opuesto??

Rayos, otra cosa que causa una mujer…y yo bien obediente ni vuela que me doy, se que la sabana cayó apenas la solté. Se que no esta presentable…

(Sakura)

Aun sigo en el suelo esperando alguna reacción de él…

Analizo bien todo…

¿Me besó?

Si

¿Lo besé?

Si

¿sentí asco, repulsión?

NOOOOOOOOOOOO

Mi garganta apenas se destapa, tengo que decir algo…

-Sy…Syaoran?

Wa?? Ni yo misma creo que lo dije…¿mencioné su nombre acaso?

(Syaoran)

Que?? Escuché mal?? Me llamó por mi nombre acaso??

Si, al parecer si… y en sus labios suena TAN bien!!

Siento como un escalofrío me sube por la espalda y termina en mi cerebro.

Me doy la vuelta…para enfrentarla

-Dime?? Sakura??

No pensé sonar así…simplemente quería decir un “dime?” pero su nombre salio de mis labios de manera inevitable.

Porque el llamarla así es familiar…

Y somos una familia ¿verdad?

Y me da rabia el saber que sonó con tanto cariño.

NUNCA en mi vida mencioné un nombre de esa manera. Aunque algo en mis recuerdos me dice que no es la primera vez que soy cariñoso con ella.

-Etto…

Si…habla como niña…es “esto” no “etto”. Al menos eso logré entender

No tengo paciencia, es cierto. Eso mismo causa que no quiera perder el tiempo

Me alejo de ella en dirección a mi armario. Dándole la oportunidad de contestarme…

Saco ropa y veo que ella aun tiene la mirada baja…

Me miro, sigo en toalla. Lo mejor era vestirme, ella tardaría en responder.

(Sakura)

No se porque estoy roja, no se porque no puedo mirarlo. Siento sus pasos caminar, sin embargo, no hacia mí….

no se que decir, no se que hacer, como actuar.

No se bien cuanto tiempo a pasado, pero se que fue mucho, ya que subí mi rostro para verlo y él se encontraba abrochándose los botones de su camisa con suma tranquilidad.

Dio vuelta al notar mi mirada. Recién vestido, solo necesitaba ese último botón en su camisa, pero, al parecer, piensa dejar su cuello al descubierto.

Temblé al notar como él se agachaba y se ponía a mi altura mientras observaba fijamente mis ojos.

-Lo que sea que quieras decirme, lo harás luego- Creo que quise indignarme por insinuarme que dejara todo para después- Están muy cerca de aquí…

No entendí lo último, pero su mano se posó sobre mi hombro y mi cuerpo se entibió levemente.

Luego él se levantó y se alejó en dirección a la puerta mientras yo bajaba la vista y, sorprendida, me hallaba en un delicado vestido rosa con zapatillas, sin mangas que dejaba mis hombros al descubierto y con un chal de algodón sobre mis brazos y rodeando mi cintura.

Mi pelo agarrado en una cola suelta y baja. Tan suelta que dejaba libre muchos de mis mechones de pelo.

Él salio de la habitación y me dejo ahí en el suelo…

Hasta que escuché su voz hablarme

-Que? No vas a bajar?

Me levanté sorprendida, y furiosa por ser tan obediente, lo alcancé bajando las gradas.

Escuché el timbre sonar y nos dirigimos a la puerta.

Él la abrió y dio paso a un hombre de pelo oscuro y sonriente con anteojos que reconocí de inmediato, Eriol Hiiragizawa, su amigo.

Atrás de él, una mujer hermosísima, de pelo oscuro agarrado en una media cola con un vestido suelto amarillo, muy elegante y sofisticado que mostraba parte de su espalda.

La sentí familiar, la había visto en la fiesta de la boda. Creo que estuve tan asustada que ni siquiera logré ver a muchas personas.

Syaoran los dejó pasar mientras que el joven de anteojos me saludaba con un beso en la mano

-Un gusto volverla a ver, señora Li.

Aquella frase me dejó en shock, recordé a la perfección el beso, lo que sentí, era su esposa y yo lo odiaba. Recordé que, prácticamente, él me obligó al matrimonio, y por más natural que en este mundo fuera eso de obligarnos, me tenía enfrascada. Mi padre nunca me hubiera dejado en manos de alguien que me obligaría a casarme.

Ese hombre, era un asesino y yo me había besado con él.

Sentí repulsión ante lo que dijo el sujeto, y vergüenza por sentir esas maravillosas sensaciones al besarlo.

-Llámeme Kinomoto- Soné tan fría que la mujer que estaba junto con él se sorprendió levemente, luego sonrió de manera comprensiva.

El sujeto dejó mi mano y le sonrió al asesino por mi reacción, al violador simplemente le valió cohete lo que dije.

(Syaoran)

Quería escuchar de sus propios labios que el beso había sido especial para ella, tenia que escucharlo y verlo. Ella parecía pasar por un tipo de shock emocional y prácticamente no notó el momento en el que me cambié.

Para mi desgracia mis amigos venían de visita, sentía sus energías acercarse.

No podían vernos así, yo vestido y ella en el suelo envuelta en una sabana recién sacada de nuestra cama.

Mis amigos eran los únicos que sabían que no había pasado nada en la noche. Eran mis mejores amigos, sabia que nunca me delatarían.

Decidí vestirla, con magia, al parecer ella no estaba en estados de poder, por lo menos, ponerse de pie.

Con un conjuro sencillo logré ponerle ropa que supuse le gustaría.

Bajé las gradas para abrir a los invitados en camino y sentí la ausencia de mi mujer.

No se porque, pero por mi alterada cabeza cruzó el deseo de que ella bajara con migo.

La llamé y, para mi sorpresa, obedeció… no fue necesario subir y pelearme con ella para que bajara.

Se veía hermosa con aquel vestido rosado, resaltaban sus encantadores y soñadores ojos.

Sus labios, aun rojos por el beso, le daban un toque de femineidad. Tuve que darme una cachetada psicológica para volver a usar la razón y acercarme a la puerta controlando mi sonrojo.

Abrí la puerta y vi a Eriol y a Tomoyo sonriendo, como siempre.

Eriol saludó a Sakura de manera no muy conveniente, así era mi amigo, burlón, burlón y más burlón, se lo dijo solo para ver su reacción, es más que obvio que la obtuvo.

-Llámeme Kinomoto

A pesar de estar casados solo 1 día ya me había acostumbrado a su forma de ser.

Bueno, ya me conocía su forma de ser desde hace tiempo…

Y, por el tono de su voz tan frívola, me di cuenta que ella recordó lo malo que había sido corresponderme.

Me vale gorro. Que haga cuantos pucheros le vengan en gana.

-Hola Syaoran- Dijo Eriol conteniendo las ganas de matarse de risa ante mi “no reacción” por lo que dijo Sakura

-Hola… pasen- Dije ignorando las muecas graciosas de mi amigo

-Gracias Syaoran – había dicho esta vez Tomoyo, de esa manera tan pulcra y elegante - un gusto verte tan…-Pareció no encontrar las palabras correctas

-Vivo?- le complementé - Me alegra que lo notaras, espero permanecer así en una casa con un gato, sin carne y alguien que piensa dejarme sin herederos con una patada…

Eriol dejó escapar una risita. Tomoyo sonrió divertida y Sakura botaba humo de las orejas

¿Qué? No suelo ocultar lo que pienso, y es más que obvio que Eriol y Tomoyo están concientes de que mi esposa me aborrece.

Llegamos hasta el living y mis compañeros tomaron asiento.

-Tóyota ya vendrá ¿no?- pregunté viendo a Tomoyo

-Si, tuvo un percance con el consejo, ya esta viniendo, Eriol me hizo el favor de traerme y cuidar de mí en ausencia de Tóyota

-De acuerdo – dije algo agotado, dando a entender que no necesitaba tanta información- ¿Qué desean de beber?

-Vodka- dijo Eriol sin siquiera esperar a que inhale

-Yo un té por favor- Decía Tomoyo cuidadosamente, mientras observaba a Sakura de reojo-Tóyota estaría muy contento con un mate de manzanilla con un poco de licor ¿será posible?

-Por supuesto- claro, cualquier mezcla extraña era del gusto de Toyota, sobretodo si esta poseía manzanilla.

Sonreía discretamente. Tomoyo realmente conocía a Tóyota, se llevaban muy bien juntos y, a pesar de que Tomoyo también fue obligada a casarse, nunca odió a Tóyota.

¿Ve que mi esposa es la única loca aborrece maridos?

Ah, olvidé el detalle de la muerte del señor Kinomoto.

Me dirigí a la cocina para cumplir con los pedidos de mis amigos y para sorpresa mía, y de estos, mi esposa me siguió.

-A que se debe que la princesita entre al lugar “satánico”- le dije en sorna- pensé que te molestaba entrar aquí -No pude evitar sonar agrio, seguía enfadado levemente por eso de “Kinomoto”, aunque sabia que, en el fondo, era ridículo.

En el fondo me negaba a aceptarlo.

-Nada – el tono de su voz indicaba despreocupación- pensé que tenia fingir ser “buena esposa” esclava sexual de mi marido y seguirlo a donde le venga en gana, por ejemplo, abrir con él la puerta y dejar pasar a los invitados- Eso de esclava sexual lo encontré graciosamente sarcástico.

-Mi querida esclava sexual, despreocúpate, con ellos puedes tratarme como lo que crees que soy - Mi lado malvado salida a flote - después de todo, ¿maté a tu padre no?

Le decía para provocarla, mientras servia lo que me habían pedido.

Noté que mucha energía negativa salía de su cuerpo, estaba furiosa y eso me agradaba.

-Eres un cínico!

-Que agradable! Haber…: asesino, violador, degenerado y cínico- hice recuento de “los daños”- no suena tan mal ¿es solo mi nombre? o la ultima es parte de mi apellido?

Vi como ella respiraba agitada y trataba de controlarse

-Acaso recurres a la burla cuando estas excitado?

Silencio…

la pregunta me cayó de sorpresa y casi no pude entenderla

-Perdón?- le pregunté por si había oído mal…

-Debe ser frustrante para ti…- ella temblaba de rabia, aun así se encargaba de sonreír burlonamente - No lo niegues, apenas aguantaste un día.

Casi grito de la impresión. ¿Ella acaso decía que yo la deseaba?

NI LOCOOOOOOOOOO, bueno, si la deseaba, pero ni loco dejaría que ella lo supiera.

-Sigue soñando princesita

-Claro, como si el beso de hace un rato hubiera sido solo para comprobar si me cepillé los dientes.

Estaba avergonzado, y mucho, por suerte le daba la espalda y no la veía, ya estaba por terminar de hacer la manzanilla.

-Y si así lo hice ¿que?- a un diablo la sensibilidad, si ella quería que la humillaran, la humillaría - olvidaste que eres mi “esclava sexual” me alegra que hallas cumplido con tu trabajo, estuviste ardiente hace unos minutos - como si no hubiera sido suficiente su rostro desencajada y su mirada brillosa, seguí – Además, tú también estabas excitada…así que no finjas que me aborreces. No es tanto como quieres hacer creer “cariñito”.

Nadie intentaría bajarme el ego, y eso lo había dejado bastante claro. Me retiré con una sonrisa de triunfo mientras cargaba la bandeja de bebidas.

Ella permanecía en shock, sin podérselo creer, y sentí como su aura se oscurecía.

Llegué al living mientras mi esposa me seguía cabizbaja. Entregué los pedidos correspondientes para después sentarme y disfrutar del vodka que había llevado para mí. También me encargué de pasarle a Sakura un juego de frutilla con leche, mientras esta se mantuvo alejada de mi, sentada en el sofá del otro extremo.

Mientras Eriol conversaba sobre las pociones mutantes que se le salieron de control, logré visualizar una lágrima que corría por la mejilla de mi mujer, estaba mal, me había dado cuenta.

Mientras los 3 reíamos sobre los efectos secundarios que había logrado tener la dichosa poción de la cual hablaba Eriol, mi mujer permanecía en silencio.

Había lastimado realmente su orgullo.

Me sentí culpable, le pediría disculpas luego.

MISERA MUJER! ¿¿Ve?? Eso es lo que causan, que alguien como yo pida disculpas.

(Sakura)

Apenas podía contener las ganas de llorar, me sentía humillada, yo fui la que cayó en sus redes, yo fui la que lo disfrutó. Me sentía utilizada y obediente. Débil…

Observé a aquella mujer, aun no se había presentado. De seguro era mujer de aquel tipo, aunque no parecía. Además, si no se había presentado es porque su marido no se había presentado, normalmente la mujer no tiene derecho a presentarse, el hombre que la cuida es el único con aquel derecho.

Observé que aquella muchacha tenía entre sus manos una pequeña vela cuadrada color plomo. La llama de aquella vela me tenía hipnotizada de cierta forma. Preferí observarla a que pensar en el mal día que tuve, en lo humillante que había sido todo.

De la nada, y para mi sorpresa, de la llama empezó a salir un cuerpo oscuro que termino pisando el suelo. La llama terminó apagada mientras el cuerpo de un hombre se presentaba en la sala.

Frente a mí, un hombre del mismo físico y edad que el asesino, de la misma altura y hasta la misma forma de vestir.

Un pantalón holgado, con unas botas, una camisa blanca con los 4 primeros botones abiertos, y una capa oscura cubría su espalda.

De cabellera rubia como el sol, su piel pálida y una sonrisa llena de ternura se formó en su joven y apuesto rostro. Mientras que abría los ojos detrás de los lentes y mostraba en ellos un pozo de agua plomiza y cristalina que causó que lo mirara con sorpresa.

De seguro ese era el mejor amigo del asesino y, sin duda, compraban la ropa en el mismo lugar.

Además…él tenía algo que no me permitía quitar mi vista de su presencia.

(Syaoran)

Pasados unos momentos, Tóyota pudo llegar. Sakura se sorprendió al verlo salir de una vela. Me dio gracia su expresión, aun no se acostumbraba a tanta magia.

Pasé por un momento de celos estúpidos he infantiles…yo no soy así.

¿Cómo pasé por tan ridículo estado?

Mi esposa quedó perdida en lo ojos de mi mejor amigo y, por primera vez en mi vida, tuve ganas de arrancarle los ojos a alguien.

-UF, esto de la revolución femenina esta envejeciendo a medio consejo – decía Toyota algo agotado - prácticamente me llaman para todo y no hay nada que yo puedo hacer al respecto, no es mi área.

Dijo con una gran sonrisa mientras se acercaba a Tomoyo y, enfermizamente, o tiernamente como quieran llamarlo, le daba un beso en la frente

-Hola Tomoyito, perdón por abandonarte…

Antes, cuando lo oía hablar con su esposa, me parecía enfermizo y cursi, pero ahora me parece……JODER, VE?! LAS MUJERES TE INYECTAN ALGO EN LA CABEZA APENAS LAS BESAS!!

-Hermano, dame esa mano - Decía con su gran sonrisa mientras estrechaba su mano con la mía y luego contra la de Eriol.

Se acercó nuevamente a su mujer, la ayudó a levantarse del sofá y se acercó a Sakura.

-Mucho gusto, no pude presentarme la otra vez- Tóyota parecía muy contento de por fin saludar a Sakura- Soy Tóyota Suzuki, mucho gusto- Dijo de manera agradable mientras besaba la mano - Ella es mi esposa, Tomoyo, espero que se lleven bien, siempre quise que ella tuviera compañía, y ahora que estas espero que puedan apoyarse la una a la otra- eso explicaba porque el entusiasmo de toyota - Considerando el hecho de que aquí, Syaoran, es un manojo de nervios y te costara tolerarlo….

Me enojé y vi como Tomoyo le daba un pequeño codazo en las costillas a mi amigo, bien hecho, Eriol se hecho a reír y Tóyota también.

-Mucho gusto señorita…Kinomoto- Tomoyo pareció dudar con lo último mientras me miraba de reojo.

Tóyota no entendió, aun así se puso a reír divertido ante la “imaginación” de su esposa.

Flash back…

Tomoyo se encontraba barriendo aquel cuarto.

Tóyota tenia un don maravilloso para ensuciar las cosas muy rápido.

A veces era como un niño. Se la pasaba jugando con ella, iba al jardín, plantaba distintas clases de hiervas para sus juegos químicos.

Y siempre terminaba ensuciando todo con tierra.

Francamente ella estaba cansada de repetirle que no saliera a “jugar” con su ropa nueva, o elegante.

Pero él parecía olvidarse siempre de los detalles.

Siempre aparecía lleno de barro o alguna otra cosa encima. Cargando una pequeña planta diciéndole algo como:...

Tomoyito! Mira!! Creció esto!!”

Y cosas así.

Nunca faltó el momento en el que lo pescara siguiendo una mariposa.

Claro que, cuando él lo notaba, se ponía rojo y tartamudeaba diciendo cosas parecidas a:

Eh…creo que esta mariposa tiene un polen raro en su coxa, en sus artejos y tarsos ubicados en la parte inferior de su extensa anatomía… y quería analizarlo”

Si…como no…

Levantó el rostro. Observando la jaula de la mascota de su esposo.

Eriol se encontraba en la cocina junto con Syaoran tomando algún licor. Tóyota había salido a trabajar.

Quizás la mascota de su esposo era idéntico a él. Un pequeño hámster de pelaje amarillo, de ojos rojos como el fuego.

-El fuego es el elemento preferido de Tóyota…-susurró Tomoyo con ternura mientras tocaba la jaula de vidrio para despertar al hámster y darle alguna lechuga.

¿Cuánto tiempo tenia ese hámster? No lo sabia, apenas ella comenzó a vivir con Tóyota el hamster ya estaba ahí.

-Creo que me dijo que después de dejar Fresia…

Tomoyo hizo cálculos con los dedos…si era cierto lo que recordaba quizás el hámster tenia unos 5 años…

-¿viven tanto?- preguntó extrañada. Volvió a tocar la jaula haciendo sonido para ver si salía…pero nada…

-Oh no…- comenzó a temer lo peor…

Abrió la jaula y lo buscó…no estaba “hecho bolita” por ningún lado…

-¡Se escapó!- murmuró espantada…no quería ni ver la reacción de su esposo si se enteraba…

-él ama ese hámster más que su cabellera!!- chilló espantada.

Dios…habría drama hoy en la tarde.

Ya se lo imaginaba…Tóyota asustado, agachado por todas partes…gritando

Cheddar!! Donde estas??”

No! Eso ella no lo permitiría! Ella se encargaba de la salud emocional de su esposo! Ella buscaría al hámster y lo encontraría antes de que Tóyota regresara.

……………

……………

…………...

O eso ella quería...

Debajo de la mesa: NO esta

Detrás de la tina: NO esta

Detrás del armario: NO esta

Detrás de la mesa de té? Detrás de la cama? Detrás del lava manos? Detrás del armario de cosméticos? Debajo de la cama?: NO, NO, NO, NO, NO y NO!!

No sabia cuanto tiempo había pasado, pero estaba cansada y completamente sucia gracias a que se la había pasado todo el tiempo en el suelo.

Sintió que alguien tocaba la puerta y se puso de pie tan rápido como pudo, pensando en la peor persona que pudiera aparecerse.

-Ah…son ustedes…- dijo desanimada y fatigada mientras caía sobra la cama totalmente exhausta.

-Tomoyo ¿Qué te pasa?- le había preguntado Eriol con algo de curiosidad, mientras Syaoran solo veía a la “sofisticada” Tomoyo botada como sea sobre la cama, totalmente empolvada y despeinada.

-Qué, QUE pasa??- los miró a ambos con fuego en su mirar y una risa al borde de la locura y llanto – que no encuentro a ese maldito roedor! Eso es lo que pasa!

Ambos quedaron con los ojos como platos, ver a Tomoyo en ese estado era algo…paranormal.

-Roedor? A que te refieres Tom…

- A esa criatura amarilla que Tóyota adora y que decidió darse a la fuga hoy!!- contestó casi con un chillido

Syaoran no pudo evitar comenzar a reírse por la gracia del asunto mientras Eriol trataba de callarlo al estar consiente de la mirada asesina de la señora Suzuki.

-Que es de tanta gracia Syaoran??- Tomoyo tenia ganas de golpear a todo el mundo.

Su querido esposo terminaría en una gran depresión si ese maldito hámster no aparecía y Syaoran solo optaba por reírse.

- Perdón…jajaja…es que…- tomaba su estomago ante el dolor que sentía gracias a tanta carcajada- lo que pasa es que Tóyota hoy no fue el trabajo…

Tomoyo puso rostro de intriga, y observaba a Eriol que era el único que parecía no dejarse interrumpir por su propia carcajada.

- Ejem…así como lo dijo Syaoran…Tóyota no fue al trabajo…- dijo Eriol con una gotita de vergüenza resbalándole por la cabeza tratando de contener la risa – llevó a Cheddar al veterinario porque no se encontraba muy bien…

A Tomoyo le comenzó a temblar la ceja.

-Y…¿Por qué no me lo dijo?- la voz de ella había sonado tan ausente que causó un escalofrío de miedo en Eriol. Syaoran solo seguía riendo.

-Nos dijo que tú cuidabas mucho a Cheddar…- decía Eriol mientras se ponía en pose reflexiva- él pensó que como cuidabas tanto de él era porque le tenias cariño y no quería preocuparte…

Tomoyo seguía pálida observándolos a ambos…esperando que le dijeran “broma!” y así seguir buscando al bendito hámster.

Pero el “fue una broma!” no llegó.

Mostró un fingida sonrisa, esta misma que se veía maléfica…

-Estaré en la ducha…cuando llegue Tóyota díganle que me espere en el comedor…

Ella se retiró, mientras Eriol tragaba saliva pesadamente observando el aura oscura que se dirigía a “la ducha”.

Syaoran seguía riéndose…

Fin del flash back

(Sakura)

No se, de alguna manera este chico rubio me agrada mucho, es agradable, tranquilo, divertido y muy cariñoso con su esposa.

Me sorprendió que la besara en la frente, aunque no se que clase de relación tendrán juntos.

Su mujer, es la que me regaló aquella corona de flores.

¿seria bueno preguntarle el significado de aquel objeto? De todas maneras también me agradó, sobretodo cuando respetó mi decisión de que me llamaran Kinomoto.

No podía creer que dos personas tan agradables como Tomoyo y Tóyota podrían tener amistad con alguien tan malévolo con Syaoran Li.

Pasaron un momentos más riendo y comentado.

Lo poco que logré oír era que Tomoyo se dedicaba a diseñar trajes. Los cuales eran usados por ella, Syaoran y su esposo.

Con razón…

Luego de un momento el teléfono sonó, y el asesino fue a contestarlo.

-Que? Estoy en mi luna de miel se supone que estoy de vacaciones…- lo escuché protestar - no pueden obligarme – su seño fruncido indicaba bastante seguridad - y mi esposa?? Porque le recuerdo que tengo una a la cual cuidar…-Ja claro…”cuidar” maltratarme psicológicamente es lo que hace…-Mierda…esta bien, iré, pero es el ultimo favor que le hago a la junta…

Dicho eso colgó el teléfono disgustado

-Que pasó?- le pregunto Tóyota algo extrañado por el rostro del asesino

-Bah, lo de siempre, unos demonios trataron de atacar a otra mujer, el hombre a su cargo no se encontraba protegiéndola y no dejó sustituto- Lo que mi “querido” esposo decía me confundía un poco…- Fue un milagro que la joven sobreviviera. Ahora esta siendo enjuiciado y necesitan que supla…-y eso me llevo a una pregunta ¿en que trabajaba él?

-Pero estas de “luna de miel” se supone que estas ocupado- Dijo el otro amigo del asesino, Eriol Hiiragizawa. A juzgar por su mirada… todo indicaba que lo decía en tono de picardía, aunque su acento sofisticado llegaba a confundirme.

-No me queda de otra – Me sorprendía oírlo tan resignado - caso contrario perderemos a otro demonio más del territorio.

Levanté el rostro para observarlo mirándome fijamente y con cierta preocupación

-Eriol…tú…

-Descuida, la cuidaré hasta que regreses- al ver que él contestaba eso mientras me dedicaba una pulcra sonrisa, supuse que “la cosa” que debía cuidar era yo.

-Muchas gracias…-Dijo eso y se acercó hasta mí mientras me entregaba unas pastillas.

¿De donde las había sacado? Ni idea…

-Tómalas dentro de 30 minutos, estarás mejor…

Mi rostro supongo que reflejo algo de sorpresa y vergüenza ¿Qué? Acaso estaba tan mal que hasta él lo noto?

-Adiós, por favor, obedece a Eriol, él no te hizo nada.

Solo asentí levemente, tenia razón. Terminó de decir eso, se amarró una capa café oscura alrededor del cuello y salió rápidamente de la mansión.

Sentí que el silencio invadió la sala hasta que el hombre de cabellera rubia se puso de pie con una gran sonrisa.

-Tengo una idea, que tal si preparamos una cena para Syaoran?? Llegara agotado, esos juicios son muy duros…

Me disgusté levemente, me negaba a prepararle algo a ese idiota.

El joven de cabellera rubia se acercó y se agachó para estar a mi altura

-Se que no deseas hacer nada para Syaoran…¿Qué tal si subes con Tomoyo y charlan un poco?- me dijo con una calida sonrisa - les llevaré algo de té y galletitas, Eriol y yo prepararemos la cena…¿verdad cuatro ojos?- Observé entonces al otro hombre llamado Eriol que asentía con otra sonrisa

Sonreí aliviada. Aquel tipo era realmente muy amable y tierno.

Subimos a mi habitación y la dejé entrar.

Nos sentamos en el sofá que había en una esquina y ambas bajamos la vista mirando al suelo por largos minutos.

-etto…yo…- Levanté el rostro y la miraba sonreír levemente

-Dígame?- Su tono de voz tan pulcro y amable me causó una sensación de pesadez emocional.

-Puedo decirte Tomoyo?- Había que ser honestas, la cordialidad no era para mi desde ningún aspecto.

-Por supuesto- Dijo con una amable sonrisa - siempre y cuando yo pueda llamarla Sakura, señorita Kinomoto…

-Claro!- Dije con gran alegría. Nunca antes había tenido una amiga, la mayor parte del tiempo me la pasaba encerrada con mi papá - bueno, muchas gracias por tu obsequio- pensé que era un buen tema de conversación, así también saciaría mi curiosidad.

- Espero que te halla agradado, fue muy importante para mí - Dijo con melancolía, a lo cual me sentía levemente avergonzada al no saber para que servia o que significaba el dichoso regalo

-Perdón, pe…pero…yo no se muchas cosas y…

La vi sonreírme, nada molesta parecía

-Esa corona de flores me la regaló Syaoran en mi matrimonio. Tiene muchos significados…

TOC TOC

Nos vimos interrumpidas por el sonido de la puerta

-Adelante - Dijo con una sonrisa mientras el muchacho rubio entraba con una bandeja en las manos.

-Aquí les traigo el té, las galletitas las hice con magia para no tardar, espero que les guste.

- Muchas gracias….Tóyota…

Dije su nombre con miedo a un posible rechazo, él me vio levemente sorprendido y luego sonrió

-De nada Sakurita, cualquier cosa me gritan ¿ok?- Su sonrisa parecía imborrable.

Apenas escuché la palabra gritar, por mi cabeza pasaron los recuerdo de cómo llamaba al asesino, a mi esposo y, por ultimo, recordé el beso…

-Claro

Desperté de mi transe al escuchar la puerta cerrarse. Analicé lo cedido, ese tipo era muy especial…me llamó como si me conociera de toda la vida “Sakurita” nunca nadie me había llamado así…se sentía bien.

Observé nuevamente a mi nueva mejor amiga, ansiosa de escuchar su historia

-Es una historia larga ¿te aburrirás?

Sonreí ante la delicadeza de su voz y negué con la cabeza mientras sonreía como no lo había hecho en mucho tiempo.

-Bueno, te haré un resumen, Syaoran me regaló esta corona para darle paz a mi matrimonio – Decía dulcemente mientras miraba a la nada - significa muchas cosas, pero la más importante es el amor mutuo…

Me sorprendí levemente, y tuve ganas de preguntar más.

-Amas a tu esposo?? Hace cuanto te casaste?, cuéntamelo todo…

Dije con esperanzas, a lo mejor ella también tenia problemas peores que los míos, aunque con semejante esposo, no se me ocurre que tan desgraciada podría ser su vida.

-Yo…perdí a mi madre – decía calidamente, recordando todo, aunque no mostraba tristeza alguna - mi padre murió a los 2 meses… de soledad… - aquello si lo dijo con pesar – antes de todo esto yo vivía con mi madre, mi padre y 2 hombres, estos fueron contratados por mi padre para estar a mi cuidado en vez de casarme – ahora me miraba dulcemente - él nunca quiso que me casara de forma obligada, quería que yo encontrara al ideal – con lo ultimo dicho levanto la barbilla, todo me indicaba que se sentía orgullosa - antes de morir él dejó, como ley, que yo eligiera que hacer

-Elegí ser el trofeo de las luchas

Me sorprendí levemente, ya que ella en ningún momento mostró tristeza, solo un poco de melancolía.

-Tenia la esperanza de conocer al hombre de mi vida…- su sonrisa se ensanchaba cada momento más - el ganador fue Tóyota, y creo que no pude haber estado en mejores manos.

-Llevamos un matrimonio de 8 meses

-Entonces ¿lo amas? – Creo que mi inteligencia emocional no era tan desarrollada como el resto, ya que prefería respuestas claras que pudiesen estar a mi completa comprensión.

-No lo se…- esta vez si bajo el rostro algo desanimada - él me pidió que por favor no le mintiera con respecto a mis sentimientos, que él esperaría por mí

-Lo quiero demasiado…

-Por que no se lo dices?- no lograba cuadrar dentro de mi mente lo complicada que podría ser la situación.

-Seria horrible que mi querer sea, por mayoría, a lo agradecida que estoy con él – me explico sencillamente - no se si es agradecimiento o amor, pero quiero estar segura antes de cometer un error

-Él…¿sabes si te ama?- tal vez era tonta mi pregunta…el amor era la única explicación para que el la esperara tan pacientemente.

-Desde el primer momento…-Susurró con ternura - Cuando apenas lo conocí, me di cuenta que era muy alegre y divertido, pero no expresaba sus sentimientos con facilidad –ella parecía analizar como me explicaría-pero notaba todos los detalles que él tenia con migo, además…me lo aclaró en la noche de bodas

-Él ahora cambio mucho, y dice lo que siente. Dice que me adora…- La vi con una enorme sonrisa - vivimos juntos, pero no como marido y mujer - supongo que mi rostro carente de comprensión fue suficiente para que fuese más explicita - Él me respeta demasiado, estoy segura que Syaoran hizo lo mismo que Tóyota con migo todo el tiempo.

No comprendí nada de lo que me dijo, la mire extrañada.

Ella sonrió tiernamente mientras me sacaba la lengua de manera burlona

-Que más? Engañar al rey -Por poco me caigo del sofá. Si eso era cierto, ella aun no había tenido nada con su esposo - pero…tengo la esperanza de que, al igual de que estoy en total armonía con Tóyota después de haber pasado por tantas cosas difíciles antes de vivir con él, la corona de flores te sea tan mágica a ti, como lo fue para mí.

Fruncí el seño

-Fue un detalle muy hermoso de tu parte Tomoyo…pero nada funcionará

Ella me vio un poco triste, tenía que ser directa aunque hubiera sonado cruel.

-Lo odias demasiado?

Yo asentí enojada con la cabeza.

Noté que me examinaba con la mirada, como tratando de leer mi mente, luego sonrió

-Es cuestión de que comiences a ver con el corazón

Estaba por preguntar a que se refería y ella interrumpió

-Y que tal besa??

Me sonrojé hasta la punta de mi pelo. No me vi en la posibilidad, o capacidad, de articular alguna palabra.

Recordé como nos besamos y me costó no ponerme a gritar en signo de nerviosismo

-A juzgar por tu expresión, diré que de seguro besa muy bien. Te felicito!

La vi con sus ojos brillosos y no pude hacer otra cosa que no fuera sonrojarme

-Toma esas pastillas que él te dio. Pasaste de pálida enferma a sonrojada como una manzana – dijo de manera dulce, aunque la sentí levemente malvada…de seguro era mi imaginación.

Tomé las dichosas pastillas junto con un sorbo de té que me había traído Tóyota.

Pasamos un buen y agradable rato charlando sobre que hacíamos de pequeñas y los buenos recuerdos de nuestros padres.

Teníamos mucho en común, con respecto al machismo que nos rodeaban. Tomoyo sabia muchas cosas, no solo de maternidad, tejer, cocinar y cocer, sino también sabia 3 conjuros!!

-Lamentablemente…no tuve otra oportunidad para averiguar más. Si el consejo se enteraba, de seguro castigarían a mi padre por dejar a la vista sus libros de conjuros - Dijo mientras bajaba el rostro desanimada

-Descuida…mmm….¿te molestaría mos..Mostrarme? - Pregunté tímida

-Por supuesto!

Sonreí ante su valentía

-No temes que Tóyota…??

-Tóyota lo sabe, es el único hombre que lo sabe, y me prometió no decirlo – decía tranquilamente - existe un censor de magia que puede detectar cuando una mujer logra conjurarla. Ese detector solo puede funcionar por zonas, solo las sospechosas.

¿Censor? ¿Zonas sospechosas?

-La energía de una mujer es muy distinta a la de los hombres - Me aclaró para que entendiera - por suerte la casa de papá no estaba en la lista de sospechosos, pero la de Tóyota si- algo en su mirada mostraba miedo - podré hacer algo siempre y cuando esta mansión no este entre la sospechosas.

Asentí con la cabeza, el rey adoraba al asesino, era obvio que no lo vigilaría.

Vi como se levantaba, unió las manos y dijo un pequeño conjuro en voz baja.

Milagrosamente vi como una tierna flor crecía sobre la alfombra.

-Increíble! - Comencé a aplaudir fascinada. Tomoyo me sonrió tiernamente.

-Haría los otros dos, pero de seguro destrozaría el cuarto y se daría cuanta el joven Eriol…

Yo reí nerviosa mientras algunas gotitas de sudor rodaban por mi cabeza

Tomoyo tomó asiento orgullosa de si misma.

- Tóyota me dijo que, apenas logre salir de la lista de sospechosos, me enseñara a usar magia…

Casi no me lo pude creer. Pensé que solo mi papá era capaz de correr tanto peligro por alguien que quería.

-Acaso él esta en la lista? - Creo que ella me lo había dicho antes, pero me encontraba tan ansiosa por ver magia que no le había prestado la más mínima atención.

Asintió lentamente mientras volvía a obtener aquella mirada temerosa

-Y…¿Por qué?

Creo que yo podía ser la reina de “curiosolandia”

-Hizo algo malo en el pasado, desde ese día el consejo lo castigó fuertemente…- sus ojos comenzaban a brillar - ahora lo creen capaz de hacer cosas prohibidas… por más de que lo que hizo no el produjo ningún mal a nadie…-Vi como ella temblaba levemente - por eso no estoy muy segura de aceptar su propuesta de enseñarme magia…

Mi mente trataba de imaginar aquello que el consejo consideraba “malo” y “prohibido”. Quizás había estado muy encerrada en mi mundo rosa con papá como para enterarme de todo lo exterior.

-Temo lo que le pueda pasar…- Me dijo mirándome a los ojos - la última vez que lo castigaron fue horrible, apenas pude controlar las ganas de matar a uno de los del consejo…

Por su tono de voz, adiviné que había sido un momento horrible. Aparte de que logré ver en su rostro cierta angustia. No le preguntaría más.

-Él es muy inteligente, se ganará la confianza necesaria como para no volver a despertar sospechas nunca más – dije o más segura que podía. Quería animarla para que no estuviera tan triste.

Ella me miró fingiendo una sonrisa, de seguro para tranquilizarme.

-Gracias…de todas formas, por poco que te importe Syaoran, te digo que estés atenta, él, Tóyota y Eriol tienden a hacer cosas prohibidas, un día fueron descubiertos y Tóyota prefirió mostrarse culpable para que no sospecharan de Syaoran o Eriol.

No entendía muy bien….pero siempre fui muy curiosa. Sabia que debía hacer: Buscar un libro donde citarían las cosas prohibidas para ver de cuales seria capaz el asesino.

No se porque, pero un escalofrió me subió desde la espalda hasta mis hombros. Imaginarme como serian los castigos, y mi esposo sometido a uno de ellos, me causaba simplemente terror.

-No pienses que son cosas malas, ellos son maravillosos y estoy segura que, apenas hagan otra cosa entre los tres, Syaoran o Eriol decidirán tomar las responsabilidades – trató de aclararme con una sonrisa -si los 3 pierden confianza ante el consejo, estoy segura que…

Vi como ella se abrazo instintivamente ante el miedo

-Olvídalo…, es mejor no pensar en eso…

Estaba por exigir información, que pasaría, si ella no quería decirme de seguro seria porque algo malo les pasaría a ellos, y de seguro a nosotras.

Apenas abrí la boca para soltar las palabras sentí un fuerte viento golpeando contra la puerta de terraza, causando que el vidrio de esta se rompiera y diera paso a una horrible criatura.

¿Esto era un demonio? Si lo era, seria la primera vez que vería uno.

Era alto, más grande que Syaoran. Musculoso, parado en dos patas, color verde, un cuerno gigantesco, ojos rojos y el hocico de una vaca.

Se veía malévolo. Era clara señal de que no me dejaría tomarme foto con él para el “recuerdo”

Temblé con terror y me giré para ver a Tomoyo la cual palideció.

La criatura nos vio y sonrió, luego corrió hasta la puerta y para desgracia de mi estomago, esta escupió algo viscoso de su boca en dirección a la puerta.

-Tomoyo…

Dije mientras me acercaba a ella y me posaba frente a ella para evitar que la lastimaran.

Tomoyo recuperó la razón y comenzó a hablarme.

-Sakura….quítate de ahí, yo puedo usar magia…

Yo me negué, no me movería, no quería que la lastimaran.

Escuché el sonido de la puerta

-TOMOYO?! ESCUCHÉ EL VIDRIO ROMPERSE, ¿QUÉ PASA?!- era la voz de Tóyota, y realmente sonaba aterrado.

-Tóyota!!

Gritó justo cuando la bestia tomó un florero y la lanzó contra la cabeza de Tomoyo, que cayó lastimada e inconciente.

Yo grité espantada y me agaché para ver si ella estaba bien.

La bestia gimió mientras Tóyota trataba de abrir la puerta, pero le era imposible, la baba de esa criatura, al parecer, era como pegamento potente y había hecho que la cerradura no pudiera moverse.

La bestia se nos acercó

-Jejeje…quien iba a pensar que el famoso Syaoran Li terminaría teniendo una mujer…- Su voz era apenas comprensible y tenebrosa - lo mejor es que la esposita de ese otro imbecil también esta aquí…

Lo vi sonreír con maldad y no pude hacer otra cosa que no fuera abrazar el cuerpo desmayado de mi amiga.

(Tóyota)

Estaba en la cocina charlando con Eriol sobre lo feliz que era con mi esposa…

Para que vean lo sencillo y práctico que soy…

También charlábamos de nuestro próximo experimento.

Sipo, también soy MUY juguetón

Eriol picaba cebolla y yo tomate para recibir a Syaoran con una cena. Obvio que mentiría…le diría que Sakura y Tomoyo lo hicieron. Jeje.

Escuché el vidrio de arriba romperse. Eriol y yo nos observamos y, supongo, por nuestra mente paso la misma horrible idea…

Subí corriendo a la habitación junto con Eriol y llamé a mi esposa. La cual gritó mi nombre para guiarme.

Segundos después escuché otro objeto romperse y el grito de Sakura se escuchó por toda la habitación.

Traté de abrir la puerta con Eriol, pero la manija de esta no se movía.

Luego escuché que un demonio hablaba. Aquello había confirmado mi terror.

Una bestia estaba ahí adentro.

Comencé a chocar mi cuerpo contra la puerta, Eriol también lo hacia. Y no era para menos, me encontraba desesperado.

Luego de segundos, que nos confirmaron que nada pasaría con golpear la puerta, comenzamos a lanzar hechizos.

No podía dejar que nada le pasara a Tomoyo…

Ella era lo único que yo tenía

(Sakura)

La criatura comenzó a reír mientras yo trataba de hacer reaccionar a Tomoyo.

Me levanté decidida.

Me paré frente a ella, protegiéndola, y tomé una silla.

- jajajaja – tenia una risa espantosa, parecía soltar baba cada vez que abría la boca- oh, la muñequita tratara de protegerse?

Ya vería, 10 años de defensa personal haría que valieran la pena, como sea.

La criatura acercó su enorme mano para agarrarme. Di un salto evitándola y me protegí con la silla en cuanto la bestia trató de agarrarme con la otra mano.

La criatura tomó su brazo y comenzó a friccionárselo, furiosa por el dolor. Yo permanecí quieta frente a él ante la duda de un posible movimiento.

Lograba sentir, al otro lado de la puerta, a Tóyota y Eriol lanzado miles de conjuros para logra abrir esta.

La criatura se acercó más a mí, y yo tomé la silla y se la lancé fuertemente en el pecho, apenas él se movió para agarrar la silla y evitar su choque, yo me boté al suelo y pase por entre sus piernas. Me subí sobre la cama y le lance una fuerte patada que hizo que la criatura cayera al suelo.

Corrí hasta Tomoyo y traté de levantarla, pero ella era pesada y yo no era conocida, precisamente, por mi fuerza.

Sin darme cuenta, la criatura me tomó de la cintura y me botó al suelo. Me escupió esa cosa viscosa al brazo.

Wack!!

Esa cosa se secó y quedé pegada al suelo. Sentí que si jalaba demasiado mi brazo terminaría partido.

La criatura dio vuelta miró a Tomoyo con una horrible maldad.

-Creo que empezare con esta belleza…- él se refería a Tomoyo, y me pareció cobarde de su parte el que la atacara estando ella inconciente.

-No la toques!!- Grité tratando de moverme, pero era imposible.

La criatura se preparo para, al parecer, escupir nuevamente en dirección a Tomoyo.

Alterada comencé a tratar de levantarme.

Y con la poca flexibilidad que tenia, logré patear la silla fuertemente en dirección a la criatura.

La criatura dio vuelta con una sonrisa burlona ante mi vago intento, y escupió fuertemente algo en dirección a la silla. Para mi susto, no era baba, era fuego. Esto causó que la silla se incendiara.

-Ves? Ahora le toca a ella. Soy de los que prefiere a su victima muerta antes de absorber su alma…

Comencé a moverme de manera más desesperada gritando, levemente, ante el dolor que mi brazo pegado al suelo me brindaba. Si trataba de quitarme la baba esa me quedaría sin piel…

No me importó, con mi otra mano trataba de quitármela. La criatura me dio y volvió a escupir, esta vez, a mi otra mano, causando que esta se pegara a mi otro brazo.

Él giró para ver nuevamente a Tomoyo dispuesto, esta vez, a quemarla.

Lanzó sus llamas y cerré los ojos ante la debilidad que sentía. No podría ver tal cosa, no quería ver un asesinato ni la muerte de alguien.

Escuché que la criatura gritó con dolor y, creo, furia.

Abrí los ojos rápidamente ante la curiosidad y la esperanza. Y vi como el rostro de la criatura estaba rojo y esta se lo tapaba con ambas manos.

Mire hacia Tomoyo y vi a Tóyota sobre ella. Con la parte de la camisa quemada y la espalda roja ante el fuego.

-Sakura…¿estas bien? - Dijo sin mirarme, pero notando mi mirada.

-Si!

Vi como Eriol entraba desde el vidrio roto del balcón y sacaba, de la nada, un báculo. Ponía frente a la bestia dispuesto a luchar con ella.

-Tomoyo…??- Susurraba Tóyota mientras zarandeaba levemente a mi amiga.

-Ella esta bien, solo recibió un golpe en la cabeza-Tóyota pareció suspirar tranquilo y trato de ponerse de pie. Noté que no pudo ya que, automáticamente, volvió a caer con las manos en el suelo para evitar estar sobre Tomoyo y lastimarla.

-Demonios…- Susurró él de rabia. Todo me indicaba que la quemadura en su espalda le causaba un gran dolor.

-No te preocupes, yo me encargare de él…estas herido…- Dijo Eriol.

Me sentí más tranquila…él era muy poderoso, lo sabia, ya que esa criatura no se veía tan confiada como hace unos momentos.

Pero, en un abrir y cerrar de ojos, vi como Eriol yacía en el suelo con el labio sangrando.

Giré mi vista y, al lado de la bestia verde quien reía victorioso, logré ver a una criatura con forma de cocodrilo, que se hallaba parado en dos patas y que era del mismo tamaño que Eriol.

-Eso no es justo! Dos contra uno!!- exclamó Tóyota furioso desde una esquina tratando de ponerse de pie.

-A si? Mi mascota te parece muy temible?- miré con odio a la bestia que sonaba tan burlona - Además, no será 2 contra 1, será una lucha pareja…- Después de decir eso el cocodrilo se lanzó sobre Tóyota y le dio un colazo justo en la quemadura de su espalda.

Lo vi mientras daba un quejido de dolor.

El cocodrilo se acercó a Tomoyo tratando de morder su cuello. Pero recibió una patada departe de Tóyota.

Vi, por otro lado, que la criatura se había lanzado sobre Eriol que con esfuerzo logró esquivarlo hábilmente. Eriol corrió hasta donde Tóyota para socorrerlo, pero le fue imposible, la criatura lo tomó del pie y lo lanzó en dirección al suelo, de espaldas, causando que Eriol gimiera con dolor.

Yo no me podía mover, y no era tan fuerte de voluntad como para no cerrar los ojos y ver toda aquella violencia.

Apenas se presentó sangre en el brazo de Tóyota y en la pierna de Eriol, no pude contener las lagrimas y comencé a llorar mientras cerrabas mis ojos de manera potente.

Ya no quería ver nada, no quería que les pasara nada. Nunca antes en mi vida estuve más asustada, y lo único que logre pensar fue en…él.

(Syaoran)

Estúpido consejo…estúpidas personas…

Dios, estoy rodeado de gente incompetente!!

¿Qué les costaba mandar una orden para que la mujer fuera asignada temporalmente a otro hombre o encerrarla en el castillo? Enviar al hombre a cargo a la cárcel. Y seguir la pista del demonio para encerrarlo?...gente imbecil…

Ahora salgo del trabajo en dirección a mi dulce hogar…bueno, si a eso se le llama hogar “dulce” hogar. Creo que era más estresante estar ahí que fuera.

Me pregunto si mi “amorcito” obedeció a Eriol, o le estará haciendo la vida imposible. Lo dudo bastante, a la única persona que odia es a mí, por lo de su padre. El señor Kinomoto…de seguro le hace mucha falta. A mi también me hizo falta cuando me mandaron al exterior a estudiar.

A veces pienso si podría contarle la verdad a Sakura… ¿me creería?

No, por el contrario, me odiaría más…prefiero que me odie por ser asesino a que me odie por lo que en realidad soy.

Y lo que en realidad soy…

Es algo mucho peor…

Total, Sakura no me importa…es como una mascota la tengo que cuidar…alimentar…hacer renegar…

Ahora me encuentro a 5 cuadras y, a lo lejos, llego a visualizar a un hombre bastante mayor, seguido de una mujer asustada, igualmente mayor que se me acercaban.

-Señor Li ¿cierto?- Su voz era bastante madura

-si?

pregunté sin paciencia, que rayos querían. Vi que la mujer veía a muchos lados de la calle y tomaba el brazo de su protector fuertemente.

-A pesar de que su mansión esta un poco alejada de la mía, logramos escuchar gritos y vidrios rotos, señor, parece que su mansión esta en peligro.

Creo que apenas pude captar las palabras. No debía estar hablando en serio.

Pero, al ver el rostro atormentado y temeroso de la mujer, me di cuenta que nadie mentía…

Salí corriendo gritando un “maldición” seguido de un “gracias”.

Llegué a mi mansión y, efectivamente…

Escuchaba gritos…

Entré rápidamente a la casa, escuchando la pelea proveniente de mi habitación, la cual compartía con mi esposa.

Subí las gradas rápidamente, apenas llegué a la puerta traté de tumbarla, no abría.

No se me ocurría por donde demonios entrar.

Estaba asustado, ¿acaso ya habían absorbido el alma de Sakura?

Mi cuerpo tembló profundamente.

Esos miserables demonios…

No la tocarían, no le harían nada mientras YO estuviera con vida.

Nunca antes me había sentido más furioso.

Junté mis manos, de las cuales empezaron a desprenderse pequeños rayos eléctricos y, con la furia que me consumía, golpee la puerta. Esta se electrocutó y estuvo a punto de romperse.

Estaba pegada, y para colmo yo tuve el afán de hechizar, previamente, todas las puertas de la mansión para que resistan cualquier ataque mágico o físico.

Pero no era momento de arrepentirse.

Escuché un grito departe de Sakura, y ya no pude más. Ella estaba con vida y si no me apuraba no le quedaría mucha.

Volví a juntar mis manos, la cuales ahora parecían cubiertas de dos guantes de electricidad.

Golpee la puerta con toda mi fuerza y potencia, causando con esto que esta se rompiera en una leve explosión.

Entré rápidamente y observé el cuerpo de mi mejor amigo en el suelo, abrazando a su esposa. Ambos inconcientes. Eriol luchado a duras penas y haciendo un intento vago por proteger a mi esposa, la cual ahora estaba por ser atacada por un cocodrilo.

Todos giraron al verme.

Los demonios con miedo, Eriol aliviado y Sakura…Dios mío, Sakura temblando levemente. Mirándome con lagrimas en los ojos y con una sonrisa de esperanza.

Esa imagen me nubló la mente.

Me desesperó.

La habían hecho sufrir. 2 miserables demonios la habían hecho sufrir. Dos seres que no eran Yo!

No se que pasó, pero grité de manera furiosa mientras me acercaba a aquel cocodrilo

-La tocas…miserable insecto y te matare a ti y al resto de tu familia…-Murmuré de manera peligrosa

(Sakura)

Estaba asustada, apenas abrí los ojos para volver a enfrentar la realidad, vi a Tóyota siendo golpeado fuertemente en la espalda. Él desmayó sangrando sobre su esposa, Tomoyo.

Me sentí conmovida. Él, aun en estado de inconciencia, solo buscaba protegerla sobre todas las cosas, y así fue.

El cocodrilo, viendo que la mujer ahora era cubierta por el cuerpo de su ex contrincante, se acercó, bastante cómodo, a mí dispuesto a quitarme la vida; para que luego su amo se apoderara de mi alma.

Grité sin contenerme, llorando, pensando en él y giré para no ver como esa criatura pensaba atacarme.

Syaoran…tal vez él no era cruel, no era tan malo…si lo fuera, en estos momentos yo no estaría pensando tanto en él.

Si solo piensas en alguien en momentos así…es porque te importa

Abrí los ojos y pensé que era una ilusión. Él estaba ahí, en al puerta, viendo lo que había pasado.

No se bien que rostro puse, pero apenas él vio lo que pasaba obtuvo una mirada furiosa.

Caminó en dirección mía, estaba tan asustada que no lograba oír nada.

Su cuerpo fuerte y esbelto, cubierto por una capa, comenzó a estar rodeado de electricidad. Sus ojos empezaron a tornarse negros.

Señaló a la criatura que estaba por atacarme y mucha energía eléctrica chocó contra el cocodrilo lanzándolo fuertemente contra el armario.

El demonio, dueño de aquella criatura, se dio vuelta al sentir a su mascota atacada. Miró a Syaoran con furia pero con miedo. Botó a Eriol a otro lado de la habitación y Syaoran se acercó a él plantándole un buen golpe en la cara.

Luego, a pesar de que él fuera más bajo que la bestia, lo tomó del cuello y lo levantó, lanzándolo fuera de la casa gracias a la terraza.

Luego se acercó al cocodrilo alzándolo de la misma forma mientras lo electrocutaba. Así fue como lo lanzó fuera al igual que su dueño.

-Ni se les ocurra volver…

Murmuró, creo, furioso

Se dio la vuelta y pareció no saber por donde empezar, me miró a mí y a sus amigos.

-A la hora que llegas…

Escuché que Eriol le decía, fingiendo que no le dolía nada. No era muy creíble, él apenas estaba de pie y su cuerpo sangraba…

-Llamo a los policías? – Eriol sonreía

-No…- Dijo Syaoran de forma cruda - Me harán preguntas del porque no los maté…-Lo escuché gruñir mientras me miraba.

-Entiendo…- Vi como Eriol se acercaba a Tóyota y lo quitaba de sobre Tomoyo, la cual lloraba en esos momentos - no sabía que ya estabas conciente…- Le dijo preocupado a mi más reciente amiga

-Lo estuve minutos antes de que él desmayara…él me pidió hacerme a la inconciente…

Comencé a verla llorar, mientras abrazaba a su esposo desesperadamente.

Yo me sentí mal, realmente mal. No podía creer que la vida fuera tan peligrosa.

Estuve a punto de morir, y con migo estas 3 maravillosas personas.

Lo mire a él, el cual miraba con preocupación a Tomoyo y Tóyota.

Se giró para verme, y yo sin contenerme…comencé a llorar

-Syaoran…

(Syaoran)

Debía haberlos matado, lo sabia. Pero me alegro de no haberlo hecho. Si los hubiera matado, hubiera sido frente a Sakura, y no se si ella podría sobrevivir tal trauma.

Si tan solo con mirarla ya se notaba que pasaba por uno…

Si llamaba a los médicos, obviamente, informarían a la policía y ellos me cuestionarían del porque no los maté. Era claro que no podría decirles “miren, es que tenia miedo que la nena se asustara”. Babosadas, ellos no entenderían. Lo mejor era mantener esto en secreto.

Miré preocupado a mi amigo, a ambos, estaban muy heridos y, como siempre, Tóyota había protegido demasiado a Tomoyo, esta solo atinaba a llorar y Eriol tratando de tranquilizarla.

Giré mi vista y vi a mi mujer.

Sentí gran paz interior al verla sana y salva, ignorando que tenia sus brazos pegados al suelo.

Ella me vio, no pudo contenerse… comenzó a llorar y pronunció mi nombre de una manera increíblemente tierna, joder….nunca alguien había pronunciado mi nombre de esa manera.

Sabes que si…sabes que solo ella pronuncia tu nombre de esa forma

Lagrimas comenzaron a caer por sus mejillas y no pude controlarme. Me lancé al suelo de rodillas y la abracé mientras ella apoyaba su cabeza sobre mi pecho y me manchaba con sus lágrimas.

-Tranquila…no tengas miedo…

-Sy…Syaoran!

Ella sollozaba, mientras apoyaba más su rostro sobre mí.

Ahí me di cuenta…lo noté…

No era una buena explicación que ella me hiciera algo así en un día…ella lo hizo de pequeña…y esos sentimientos florecían en mí..

Porque los recuerdos importantes son así ¿no?

Piensas que ya no los tienes, pero siguen ahí

Cambiando tu actitud, cambiando tu forma de pensar

De actuar…

Talvez…solo talvez…

(Sakura) (Syaoran)

La(o) necesitaba…

Solo se que…sentí que sus labios tocar los míos de manera tierna…ya no recuerdo nada más, y no deseo recordar nada más”

Continuara…

Sorry! No tuve tiempo de ponerle una escena extra! El siguiente capitulo prometo que pondré uno….snif…tengo poco tiempo. Ya saben, cualquier duda que tengan de seguro tendrá una explicación en mi perfil. Las respuestas a sus reviews? En mi perfil también n.n

Esta historia esta protegida y, sobretodo, se respetan los derechos de autor.



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