|
Author of 36 Stories |
Sumario: Brian ya no piensa en él, ya no lo necesita.
xxx
Regalo de cumple para sirem :) No me siento demasiado Drarryesca, así que espero que QAF sea suficiente xD
Nota: Situado entre el final de la segunda temporada y comienzos de la siguiente.
xxx
Invulnerable vulnerabilidad
Lo conocí cuando él tenía diecinueve años, cuando aún era un tanto ingenuo. No, olvida eso, Brian nunca fue ingenuo pero sí fue en esa época cuando empezó a creer que no toda la gente era una verdadera mierda. Michael, Lindsay y Debbie eran personas en las que sabía que podía confiar. El resto del mundo podía irse al diablo; a él no le importaba.
Estuvimos juntos durante muchos años y él siguió creyendo en su teoría de que no todos eran malos pero la mayoría, sí y por eso no valía la pena preocuparse. Él sólo me necesitaba a mí, yo representaba su autoestima, su confianza. Juntos éramos el trofeo que todos deseaban conseguir.
Yo estaba feliz y Brian, también lo estaba. Nada le importaba una mierda (excepto quienes no eran basura como el resto)… La vida era buena.
Y luego llegó ÉL, mi perdición, y todo cambió.
De a poco, Brian empezó a olvidarse de mí. Seguimos estando juntos, siendo el centro de las miradas en Babylon pero Brian ya no estaba realmente conmigo. Y qué injusta que era la situación. ¡Yo era el fantástico Brian Kinney! Yo era su arrogancia, su fortaleza, su polla y su desinterés. Yo era el mejor polvo de la ciudad. Sin mí, Brian era sólo un ser que se creía superior pero, en el fondo, temía salir lastimado y no quería admitir que su pasado y su familia lo atormentaban. Brian siempre odió dejar salir a la luz lo que sentía, siempre odió sentirse inseguro, así que continuó conmigo, su máscara… su súperpoder.
Follamos, bailamos y nos drogamos juntos pero Brian ya no se divertía tanto como antes. Ahora prefería estar con ÉL. Y lo peor de todo era que cuando estaban juntos, a veces Brian se deshacía de mí, pensando que no me necesitaba, que no tenía razón para sentirse inseguro porque ÉL era parte del limitado grupo de personas que no eran una reverenda mierda.
Y pasaron meses hasta que ÉL desapareció. Brian y yo estuvimos más juntos que nunca. Él necesitaba mi ayuda y yo se la proporcioné; después de todo, quería divertirme de nuevo, quería drogas, cigarrillos y follar durante la noche entera.
Sabía que algo estaba mal con Brian y seguramente se debía a la merecida agresión que había sufrido ÉL.
ÉL nunca me agradó y me alegré cuando desapareció de nuestras vidas. Pero luego regresó y Brian casi se olvidó de mi existencia, otra vez. Incluso hubo días que olvidó llevarme con él. Y pensar que antes sólo nos separábamos cuando se iba a duchar.
Ahora sólo estaba pendiente de las necesidades de ÉL. ¿Y yo, qué? ¿Y mis necesidades?
“El amor es algo que los heteros se dicen que necesitan para poder follar pero terminan haciéndose daño porque todo está basado en mentiras desde el comienzo.”
Brian realmente tendría que haber escuchado sus propias palabras.
Durante mucho tiempo yo fui su súperpoder, su escudo, lo que evitaba que lo lastimaran. Conmigo, Brian era un Dios; nada podía herirlo, nada lo afectaba y el mundo podía acabarse pero no interesaba.
Falso. Ni siquiera yo pude evitar que lo lastimaran y fui yo quien hizo que ÉL se fuera. Sí, yo con los cigarrillos, el alcohol, los polvos. Yo, yo y yo. Yo, primero. Y una mierda, Brian: también fue tu culpa por pensar como un iluso chico de diecinueve años. No, Brian, no hay personas que valgan la pena. Ellos no te merecen, te traicionan, son pura basura y no hay poder que te proteja de ellos.
Y me culpas a mí, por haberte engaño, por haberte hecho creer que conmigo serías invencible.
Ahora me has abandonado; estoy solo y olvidado sobre una repisa y ya no piensas en mí, ya no me necesitas.
Quieres follar y emborracharte pero sabes que no eres perfecto ni invencible. Sabes que, al fin y al cabo, todos son parte de la misma mierda y que aunque te traicionen, tú no te traicionarás y seguirás con tu vida. Padres, amigos, amantes… De eso, nada. Sólo te necesitas a ti mismo, eres el único al que verdaderamente tienes y en el que puedes confiar.
Ya no necesitas un brazalete para saber quién eres. Eres Brian Kinney y si ÉL no te aprecia, que se vaya a la mierda.
xxx
Para algún despistado que no se acuerda, Brian dejó de usar sus sexys caracoles después de que Justin lo engañó con Ian.
Bue, feliz cumple, sirem :) Espero que te haya gustado.
- Inefable