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Lady-Clamp
Author of 9 Stories

Rated: T - Spanish - General - Reviews: 3 - Updated: 07-14-09 - Published: 07-12-08 - id:4389048

La joven de ojos verdes tenía el semblante decaído, había llorado durante todo su viaje de ida hacia el instituto, y temía que también seguiría llorando dentro de él, a causa de la rápida despedida de sus seres queridos y la muerte de su abuelo y Yukito, que ha penas hacia unos días había pasado.

El joven Watanuki Kimihiro le guiaba a su habitación que tendría en aquel lugar, mientras le ayudaba con sus maletas en silencio, mirándola de vez en cuando de reojo.

- No es tan malo como parece señorita, se acostumbrara muy pronto a esta escuela, todas las chicas son amables

Ella solo asintió, estaba bastante deprimida como para pensar en ese momento en tener amistades, pero Watanuki siguió con la plática

- Y dígame, ¿de que familias hechiceras viene?

- Yo vengo de la familia Amamia

- ¿Amamia? – Interrogo el joven deteniéndose de súbito y volteando para verla - ¿Usted es?...

- Yo soy Sakura Kinomoto

Al instante Watanuki tapo la boca de la joven como si hubiese dicho lo peor del mundo

- Por favor señorita, no repita eso, no lo haga nunca más

- ¿A que se refiere? Es lo mismo que acaba de decirme la maestra Ichihara…

Tres jóvenes salieron en aquel momento de una de las aulas hacia el pasillo del enorme castillo para mirar azoradas y curiosas a la chica de ojos verdes

- Ella es la señorita Amamia – Intervino Watanuki

Las chicas le miraron asombradas, hasta que una se aventuro a decir

- Pensé que los miembros de aquella familia ya no existían – dijo Natasha

- Si, hubo terribles rumores de que…

Una joven rubia al darse cuenta de que iba a meter la pata le dio un codazo a su amiga para detenerla, mirándola con rostro molesto, para luego volverse a Sakura con una linda sonrisa.

- Nos alegra tener una nueva compañera con nosotras, espero que te sientas como en casa, yo soy Dorian Hamilton

La joven de ojos verdes hizo una breve reverencia sonriendo un poco por la calida bienvenida.

- Mucho gusto – Respondió Sakura con una tímida sonrisa, mientras pensaba por dentro: “Son buenas chicas, seguro me podré llevar bien con ellas”

Las jóvenes se despidieron entonces, pues pronto iniciaría su siguiente clase a la cual debían llegar muy temprano por el temperamento de su profesora

Watanuki quedo solo en silencio unos segundos observando a las tres chicas irse por el pasillo, rompiendolo finalmente

- Señorita Amamia, ¿puedo darle un consejo?

- Si, dígame

- Jamás diga que es una Kinomoto, no diga nada de su procedencia

- ¿Por qué? – Pregunto extrañada deteniéndose de golpe

Watanuki cubrió su boca acercándose a ella hasta su oído ante el asombro de Sakura, Watanuki en voz baja articulo

- Solo hágame caso, aquí hasta las paredes pueden oír, solo no lo diga

Sakura asintió insegura, ¿las paredes pueden oír?, ¿a que se refería con todo aquello?

Solo hasta entonces, Sakura noto que todos los cuadros de las paredes tenían los ojos puestos en ella, y si las miradas mataran, Sakura pensó que aquellas ya le habrían hecho añicos…

Aquello le asusto enormemente, estuvo muy tentada de salir corriendo en aquel instante, pero no lo hizo, por una parte ella seguía pensando que “todo saldría bien”…

- ¿Nos están viendo?...

- ¿De que habla? – Pregunto con rostro serio y extrañado el chico de ojos azules

- Las pinturas… - Musito llena de pánico

- Si – Asintió él encontrando su mirada asustada para decir con voz firme – Acostúmbrese a ello, aquí lo insólito de su mundo, es lo normal de cada día

Sakura ya no lo dudaba, pero eso no le seria sencillo al haber vivido toda su vida dentro de una sociedad con personas comunes, dentro de la cual, seres sorprendentes como los que se toparía en Valdjean, serian figuras o personajes míticos, sacados de la fantasía

Pero, realmente, ellos existían…

Episodio #1 El código de ética

Sakura Amamia finalmente termino de desempacar todas sus cosas, para terminar colocando unas cuantas fotografías sobre su escritorio

Pero al toparse con la fotografía de Yukito se detuvo súbitamente con un semblante triste y depresivo

Era su culpa que él estuviera muerto, y ese joven con sonrisa radiante siempre le recordaría que ella había sido su verdugo por su estupida actitud en la batalla…

Sakura guardo aquella imagen en el cajón de su escritorio boca abajo, de modo que no pudiera verlo, después de todo debía resignarse a que estaba muerto, y que la culpa que la carcomía no iba a irse si se torturaba aun mas mirando su foto

La joven suspiro tirándose en la cama y de pronto de un pequeño bolso que tenía cerrado una voz se empezó a quejar

- ¡¡SAKURA!! ¡¡Te has olvidado de mi otra vez verdad!!

La joven se incorporo al instante abriendo con velocidad el bolso para dejar paso a que el pequeño guardián de ojos dorados, alias Kero chan, saliera de su encierro con gesto justificablemente molesto

- ¡No es justo!, todavía que me toca viajar de este modo y para colmo olvidas de que existo

- Lo siento – Dijo con sinceridad la chica – Estoy distraída por todo lo que ha pasado hoy

Kero suspiro y dijo

- De todos modos pedir que cambiaras seria como si rogara que llovieran dulces del cielo

Volando por los alrededores, el pequeño guardián se dedico a inspeccionar el área donde comenzarían ambos su nueva vida

- Es muy bonito y elegante, tienes mucha suerte de que el bisabuelo lograra que estudiaras aquí Sakurita

- ¿Sabias que existía este sitio verdad?, ¿Por qué nunca me lo dijiste? - Pregunto ella con interés y un gesto medio molesto

- Sakurita… - El guardián se acerco a su dueña unos pasos hasta estar frente a ella en la cama y tomar asiento como un felino – Hasta hace unos días tu eras Sakura Kinomoto, una niña con grandes poderes mágicos sin procedencia, ¿de que habría servido?, ellos no te hubieran permitido ser parte de esto si no tenias el apoyo de una familia hechicera

La chica se levanto con velocidad de la cama y dijo

- Pero soy como ellos Kero, yo también tengo poderes, ¿es tan importante saber de donde provienen?

Kerberos se preocupo bastante, Sakura era tan inexperta en el ámbito de relaciones entre hechiceros que desconocía el protocolo de las clases mágicas, en el mundo de la magia no bastaba ser buena para que la gente te apreciará, a veces era más importante el linaje al que se pertenecía

- Cálmate Sakurita, no pienses más en ello, nunca hay que anticiparse a los hechos… ¿cierto? – Dijo el guardián con un gesto poco convencido, pero que Sakura no interpreto mal

- Si, será mejor acostumbrarnos, ahora este será nuestro hogar…

- ¡Así se habla! Ese es el entusiasmo que una maestra de cartas debe tener – Dijo con un brillo dorado en sus ojos que desapareció al tiempo que decía – Por cierto, ¿a que hora comemos?, muero de hambre

- Típico de ti Kero… - Dijo resignadamente Sakura mirando su reloj – Creo que la cena empezara dentro de poco

Unos toques en la puerta le indicaron que alguien llamaba y Sakura dejo pasar a una mujer de cabello gris recogido en un moño, delgada, con ojos castaños que eran cubiertos por unos anteojos cuadrados, una mujer con cara de pocos amigos y una joven detrás suyo que... Tenía cara de pocos amigos también

- Señorita Amamia, permítame presentarme, mi nombre es Lara Musset, decano de este honorable recinto de sabiduría, y ella es su compañera de dormitorio, la señorita Anabel Ortega

La joven de ojos negros se inclino en señal de saludo japonés y Sakura hizo lo mismo, sintiéndose extrañada de que una chica de un continente tan lejano conociera de sus costumbres

- Si necesita cualquier cosa puede dirigirse a mi, mi oficina esta ubicada al final del tercer corredor en la ala siete, o en todo caso la señorita Ortega quizás pueda ayudarle, ya que ella lleva ya más tiempo viviendo con nosotras

- Si, muchas gracias – Dijo realmente agradecida de tener a una persona que tuviera conocimiento del lugar, pues para empezar estaba tan enorme que necesitaba ubicar los lugares donde tendría sus clases

- Bien, entonces me despido – Dijo mirando de reojo con mucha seriedad al guardián que al sentir su mirada se puso estático como si se tratara de un muñeco tratando de aparentar – Su guardián no tiene porque esconderse, cualquiera que lo mirara sabría que es real, pero supongo que esto se debe a que ha pasado mucho tiempo entre humanos

Kero dejo de aparentar con una enorme sonrisa

- Se me había olvidado, lo siento – Dijo el pequeño guardián mientras la mujer de gafas circulares salía de la habitación terminando de decir

- Mañana hablare con usted de las reglas señorita Amamia, por hoy la dejare bajo la supervisión de la señorita Ortega, les recuerdo que la cena comenzara en quince minutos, sean puntuales – Dijo mirando a Anabel para salir del sitio finalmente

- Maldita reputación mexicana – Musito por lo bajo Anabel en español, de modo que Sakura no pudo entender de que hablaba

Finalmente Anabel miro de arriba abajo a Sakura, casi escaneándola con su mirada, mientras la joven de ojos verdes se quedaba sorprendida y algo asustada

- Bien, mi cuarto esta al lado – Hablo en ingles británico mientras abría una puerta contigua a la de Sakura que se abría desde el cuarto de la joven de ojos verdes – Seremos compañeras de cuarto, quizás de clases pero… nada más ¿capite?

- Eso creo… – Dijo Sakura tímidamente, observando como la joven de cabello y ojos negros desaparecía por la puerta de entrada, se había ido así… sin más, dejando demasiado confundida a Sakura

La mirada de Anabel le había dado mucho miedo, era intimidante y seria, casi como advirtiendo que no debía de intentar entablar amistad con ella, e incluso… eso acababa de decirle

- De acuerdo… creo que no fue un muy buen inicio – Dijo Sakura con algo de miedo al pensar que tendría que volverla a ver, pues dormirían bajo el mismo techo

- Si, que le pasa a esa tipa, es demasiado extraña – Apoyo Kero a la chica recordando algo – Oye Sakurita… ¿sabes donde queda el comedor?

- No…

- Pues será mejor irlo a buscar en este momento o nunca lo encontraremos

Sakura haciendo uso de su habilidad física y sus relaciones sociales con los cuadros del pasillo que daban a su cuarto, (quienes les habían indicado a Kero y a ella el lugar donde estaba ubicado el comedor) lograron llegar finalmente al concurrido sitio, donde al menos unas doscientas jóvenes sentadas a lo largo de cuatro mesas rectangulares conversaban amenamente cuando ella llego al sitio

Una de las jóvenes que diviso a la chica de ojos verdes levanto la mano indicándole que fuera hacia ellas

- ¿Te conoce? – Pregunto Kero con curiosidad

- La conocí hace un momento cuando acabamos de llegar, es probable que no la hayas visto ya que te quedaste dormido, su nombre es Dorian Hamilton

La chica avanzo hacia las jóvenes que la recibieron con gusto mientras una le extendía una silla para que sentara al lado derecho de Dorian

- Acabamos de descubrir por medio de la maestra Ichihara que estarás tomando clases con nosotras, ¡no es genial!

- Si, excelente – Dijo un poco triste aun Sakura

- ¿Por qué entraste hasta este momento al internado?, estamos prácticamente a mitad del semestre… - Pregunto Jessica, una chica de ojos castaños y cabello pelirrojo – ¿Tienes idea acaso de cuantas clases te has perdido?!

- Deja de presionarla – Intervino Natasha Cardigan, la mejor amiga y mano derecha de Dorian – Sakura acaba de llegar de un largo viaje y obviamente lo que menos querrá es saber lo mucho que se ha perdido

- Y en todo caso no lo hará, ya que nosotras sus amigas le ayudaremos – Término de decir Dorian - ¿Cierto chicas?

- Si, será un placer ayudarte – Dijo Nicole Dodger, la chica más inteligente y menor del grupo, una chica de catorce años recién cumplidos, de cabello castaño y ojos negros

Todas las chicas tenían su piel tan blanca como la nieve, pues todas eran de distintas partes de Europa, y Sakura pudo notarlo mientras transcurría la cena amenamente con ellas, pues cada una le había contado sus historias personales

En menos de treinta minutos, Sakura supo un poco de la información general de sus nuevas amigas

Jessica provenía de Dinamarca, tenia catorce años y sus familias hechiceras se distinguían por ser excelentes hechiceros en el arte de los conjuros, sobre todo la de su padre de quien hablo con bastante orgullo, luego le siguió el turno a Natasha, de dieciséis quien explico ser hija de uno de los más cultos y destacados eruditos en investigación de seres fantásticos, Nicole Dodger era una erudita en toda la extensión de la palabra, una chica sumamente inteligente y educada, de la alta clase social inglesa, hija del embajador francés en turno, que además era también miembro destacado del consejo occidental de magia, por la relación de sus padres tan cercana, Nicole y Natasha se conocían de años y se llevaban muy bien, finalmente Dorian, la líder del grupo, la joven más extrovertida y la mas atractiva en su físico, Dorian de nacionalidad Inglesa, que contaba con diecisiete años, era una chica de largos cabellos rubios y ojos azul turquesa, sus padres, que además eran primos lejanos, secretamente eran especialistas en ciencias ocultas, y tenían los poderes del bosque a su favor

Todas y cada una de ellas parecían estar muy orgullosas de su linaje, pero le había llegado el turno a Sakura de hablar sobre ella, sobre su familia…

- Bueno, mi familia es…

- Lo siento Sakura – Dijo Jessica – Es bastante tarde, lo dejamos para otro día ¿de acuerdo?

- Si, no hay problema

- Necesitas que te recordemos ¿donde esta tu habitación? – Pregunto Nicole

- No, lo se perfectamente – Dijo un poco preocupada al recordar a su compañera de cuarto

Como leyendo su semblante Dorian pregunto

- ¿Quién es tu compañera de cuarto?

- Bueno… - Sakura trato de recordar el apellido de su nueva compañera – Anabel Ortega

Todas las chicas sin excepción se horrorizaron al escuchar ese nombre

- Como lo siento – Dijo Dorian con expresión molesta

- Como pudo tocarte semejante compañera – Decían las otras chicas a coro mirando a Sakura con compasión, Sakura no entendía nada

- Es una persona con tan mala reputación – Dijo Natasha – Me han contado cosas terribles de ella

- Así es, parecía tan normal cuando llego aquí, pero era tan diferente

- ¿De que hablan? – Inquirió Sakura sin entender – A mi me parece retraída pero es todo

- Es una alimaña Sakurita, será mejor que no te enteres del tipo de hechiceras que dejan entrar aquí para que no te sientas tan mal como nosotras

Ahora si que Sakura se preguntaba quien era Anabel Ortega y que había hecho para que todas sus amigas le trataran de tal modo

Por su bien, Sakura decidió intrínsecamente no acercarse a ella, quizás trataran con demasiada dureza a la chica de ojos negros, pero no debía correr riesgos, bajo cualquier circunstancia ella era nueva, y no sabia nada sobre Valdjean realmente

Finalmente, las chicas se despidieron de Sakura y se dispusieron a marcharse a sus respetivas habitaciones, dejando a Sakura nuevamente preocupada ya que tendría que enfrentar a su compañera de cuarto, una vez más

- Creo que es hora de irnos Saku… - Observo Kero que había estado muy callado mientras había comida en la mesa

- Ya se – Dijo resignadamente Sakura

Jamás diga que es una Kinomoto, no diga nada de su procedencia”

Había dicho aquel joven Watanuki Kimihiro, y no podía olvidarlo, pero tampoco sabia cuanto tiempo podría pretender no ser quien era.

Ahora, en su primera noche en Valdjean, Sakura tenia por fin la oportunidad de ponerse a analizar los hechos ocurridos ese día, y ver de que manera debería manejarse de ahora en adelante, o con quien

Era tan extraño tener que ser así, Sakura jamás en la vida se había llevado tan mal con alguien como para que no pudiera hablarle, y ahora sin razón conocida para ella, no podía llevarse bien con Anabel, su además compañera de cuarto, porque las chicas que había conocido prácticamente se lo habían prohibido…

La chica volteo la mirada del techo para ver de reojo la habitación contigua de Anabel, que se comunicaba por una pequeña puertecilla dentro de la suya, aunque ambas tenían su espacio, era imposible no tener que convivir con ella teniendo en cuenta de que la entrada a la habitación de Anabel era por el cuarto de Sakura

El pensamiento la deprimió mucho, su bisabuelo había fallecido tan solo unos días atrás, luego…. Yukito

Sin poder ocultar su tristeza Sakura comenzó a derramar lagrimas, porque no podía negar que extrañaba Tomeda, extrañaba tanto su casa, su familia, sus amigos, incluso su cama ya que no estaba impuesta a dormir en un sitio tan lujoso y a la vez tan frió…

Aquel lugar daba miedo de lo imponente que era

Sakura intentaba no llorar cubriendo su rostro empapado de lagrimas con ambas manos, sabia que Kero estaba dormido a su lado en una pequeña almohada y no quería preocuparlo, pero no podía parar de llorar, extrañaba mucho estar con su familia, y pese a que todos habían sido amables la situación era tan complicada para ella, todo era tan confuso

Finalmente Sakura pasó casi toda la noche sin poder conciliar el sueño, había sido una larga noche y pese a que estaba cansada se propuso dar su mejor esfuerzo para no preocupar a su guardián

- Sakura, tienes los ojos hinchados…

Dijo el pequeño guardián de repente mientras ella peinaba su cabello frente al espejo

- Estoy bien, casi no pude dormir anoche, es todo

Kero no le creía nada, había podido escuchar a la perfección los sollozos de Sakura la noche pasada, pero como entendía que no podía hacer nada, había preferido guardar silencio

- Bueno, arriba esos ánimos, hoy es tu primer día como alumna, así que daremos nuestro mejor esfuerzo

Unos golpes en la puerta se dejaron escuchar, Sakura invito a entrar a la persona, y una mujer de largo cabello negro recogido en un moño entro en la habitación

- Mi nombre es Lauren Brach, soy la nueva tutora de tu guardián

- ¿Qué?... ¿Tutora? – Pregunto Sakura sin comprender cambiando miradas de duda con Kero

- Pensé que se lo habían dicho cuando llego – Dijo la maestra con el ceño fruncido en señal de duda – Bueno, yo se los comunico, en este internado mágico, los guardianes deben entrenar separados de sus maestros

- ¿Qué? Nunca nadie nos dijo eso… - Reclamo el guardián volando al lado de Sakura, mientras la mujer sonreía comprensivamente

- Lo siento, sabemos lo difícil que es la separación de los guardianes de sus dueños, pero también crean dependencia unos de otros, por ello mismo hace años estipulamos que debían entrenar separados, hasta que ambos sean lo suficientemente fuertes para valerse por si mismos y combinar sus poderes

Kero miro el semblante triste y preocupado de Sakura y no pudo soportarlo más, adquiriendo su verdadera forma se arrojo sobre la hechicera diciendo

- ¡Yo soy lo suficientemente fuerte!

La sonriente mujer extendió su mano y una energía blanca atrapo a Kerberos inmovilizándolo y transformándolo en su forma falsa

- Así esta mejor – Dijo ella sin borrar su sonrisa recogiendo al guardián que se había desmayado en el suelo - Esta mas débil de lo que pensé, normalmente no es tan sencillo inmovilizar a un guardián con un hechizo tan débil

- ¡Kero! – Grito angustiada Sakura – ¿Que le ha hecho?

- Solo es un pequeño hechizo, despertara dentro de un rato – La mujer miro con algo de sincera compasión a Sakura – Sabes, para algunos guardianes y sus dueñas les es más difícil la separación, pero no será para siempre, podrás verlo los domingos una vez que hallas mejorado tu y el

Sakura palideció levemente mirando a Kero preocupada

- Es mi mejor amigo…

- Lo se – Dijo la amable mujer acariciando al inconciente Kero – Un guardián siempre lo es, pero esto no es un adiós, si no un hasta luego

- ¿Lo cuidara mucho? – Pregunto conteniendo el deseo de llorar, o quitárselo a la hechicera, mientras ella sonreía dulcemente

- Te doy mi palabra

Sakura sonrió levemente y beso a Kero en la frente

- Hasta luego Kero…

La amable mujer sonrió llevándose consigo a Kero, dejando confundida y preocupada a Sakura, ¿Qué seria de Kero sin ella? O viceversa…

- Tu primera clase es en el ala dos esta bajando las escaleras por el pasillo, espero que no te pierdas

Sakura se quedo sorprendida y algo atemorizada cuando vio salir a Anabel sin previo aviso rumbo a sus clases, se había olvidado de ella con el asunto de Kero, y eso la hizo sentir mas insegura

- ¿No iras conmigo?

- No vamos en la misma clase – Dijo Anabel desde la puerta con el mismo tono serio – Pero si quieres puedo cambiar toda mi agenda para que seas feliz, quizás hasta podemos ir agarradas de la mano y cantando canciones de Barney – Dijo con evidente sarcasmo saliendo del sitio

Sakura se sintió mal con su comentario, pero súbitamente el recuerdo de la conversación de la noche pasada le hizo entender que era mejor así, dirigiéndose ella sola hasta encontrar el aula de clases, Sakura pudo identificar a sus amigas que estaban muy contentas de recibirla hay

- ¡Sakura! Que alegría que tu primera clase sea con nosotras – Dijo Dorian, y Sakura sonrió disipando un poco sus miedos, ya que al menos tenia el apoyo de aquellas chicas, a quienes ya comenzaba a ver como sus amigas de verdad

En ese momento Sakura observo que en el último extremo de la clase Anabel Ortega también estaba

Le había mentido, era mas que obvio que no la quería cerca de ella…

Sakura aparto la mirada para que Anabel no viera que la había observado unos instantes, mientras sus nuevas amigas le hicieron volver a la realidad

- Espero que te agrade la maestra Brizzi, es algo estricta pero la clase de hechizos es una de las más importantes

El aula quedo en silencio cuando una mujer de más de cuarenta años entro al sitio, a la que Sakura pudo identificar como maestra por su atuendo, que consistía en una larga túnica negra con dos franjas moradas a ambos lados, las franjas según le había comentado Dorian el día anterior simbolizaban conocimientos especiales, algo así como un reconocimiento

En su lugar, la maestra Gill Brizzi tenía aquellas dos franjas por elaboración de conjuros y conocimiento en artes ocultas

La mujer de edad sonrió levemente mirando a Sakura

- Veo que tenemos un nuevo alumno en el instituto

Sakura quedo totalmente sorprendida y horrorizada, no había entendido una sola palabra de lo que la mujer había dicho

Ese idioma no podía ser real, nunca había escuchado algo tan… difícil

- Podrías presentarte ante nosotras, creo que tu nombre es Sakura Amamia ¿cierto?

Sakura no respondió, pero obviamente se veía nerviosa

- Sakura – Dijo la mujer con duda volviendo a comunicarse en ingles - ¿Hablas esperanto cierto?

Si para Sakura, a veces era difícil comprender a las chicas que hablaban en perfecto ingles británico, ahora, hablar “Esperanto” que quien sabia de donde había venido ese idioma era imposible que lo hablara

- No… - Fue lo que pudo musitar débilmente la chica ante la sorpresa de todas, incluso de Anabel, como si Sakura hubiese dicho que no podía hacer algo tan natural para ellas como respirar

- El esperanto es el único idioma en el que nos comunicamos en el salón de clases señorita Amamia – Dijo la maestra con suma seriedad – Será mejor que ponga toda la atención del mundo, y que aprenda pronto nuestra lengua si no quiere quedarse atrás, no puedo creer que su familia no le enseñara algo tan básico

Dorian tampoco podía creerlo, frunciendo el ceño al mirar a Sakura, había algo en ella, que le era simplemente imposible de entender

Al término de tres clases, Sakura se sintió confundida y abrumada, las profesoras eran bastante inflexibles con ella, y considerando que no hablaba esperanto, no había podido comprender nada, puesto que incluso sus amigas no podían hablar en ingles para facilitarle las cosas dentro de clases

Además los temas eran poco convencionales, puesto que hablaban de los hechizos, de la magia y cosas desconocidas hasta ese entonces para ella, como si se trataran de ciencias exactas que tuvieran métodos y procedimientos

Y ella apenas había podido ser la maestra de cartas años atrás, exigirle que fuera tan buena para esas cosas era ¡demasiado!

Dorian y las otras chicas estaban en ese momento, ayudándola a entender algunos detalles de lo que se había perdido, dándole un resumen en ingles de las clases

- Y eso fue lo ultimo que dijo sobre la sangre del unicornio – Termino diciendo la más pequeña y lista de todas – Creo que eso es lo ultimo que te faltaba

- Muchas gracias

- Sakura, llama mucho la atención que no sepas hablar el esperanto – Dijo Dorian de repente – Y ahora que recuerdo nunca nos terminaste de decir de que familias hechiceras vienes

- Bueno, de la familia Amamia

- Si, entiendo que uno de tus padres viene de esa familia, y ¿el otro?

- Bueno… el viene de una familia que casi nadie conoce

- No lo creo – Intervino Jessica – El mundo de la magia es tan pequeño a comparación del mundo de los humanos que seria casi imposible que no tuviéramos una idea de quien es

- Si, anda no nos dejes en ascuas, dinos quien es

- No… puedo – Respondió débilmente y hay si todas se sorprendieron

Dorian intento inútilmente buscar la mirada cabizbaja de Sakura, ocultaba algo importante, ya se había dado cuenta de eso

La chica de ojos turquesa sonrió y dijo

- Puedes confiar en nosotras Sakura, ahora somos como tu familia

Sakura la miro con duda, pero Dorian seguía sonriendo comprensivamente

- Mi padre se llama Fujitaka Kinomoto

- Nunca he escuchado de la familia Kinomoto – Dijo dubitativamente Natasha

- No podrías… es una familia común

- Define común – Pidió Jessica

- La familia de mi padre no tiene… poderes

Todas quedaron sorprendidas excepto Dorian que solo miraba preocupada a Sakura

- No puede ser que tú seas…

- Cállense – Ordeno Dorian – Sakura ha sido muy valiente para abrirnos un secreto familiar tan fuerte, lo mínimo que merece es respeto

- ¿Hablas en serio?, ella… ella es… - Exclamo Nicole que no parecía tan conforme con aquello

- Ella, es nuestra amiga – Termino de decir Dorian colocando una mano en el hombro de Sakura

Sakura estaba algo tentada a salir corriendo, las otras no parecían estar de acuerdo con Dorian, pero aun así nadie dijo nada mas, aquello solo hizo el momento mas incomodo

Cuando todas fueron a sus respectivos cuartos Natasha molesta dijo a Dorian

- Como fue posible que nos sentáramos a la mesa con esa cosa, no puedo creer que hallan vuelto a dejar entrar a una impura, y sobren todo – Dijo aun más molesta – Que tu Dorian Hamilton ¡la haya apoyado!

- Así es Natasha, la he apoyado – Contesto Dorian sentándose en su cama diciendo aquello con toda tranquilidad

- ¡Bueno que te propones!, te golpeaste la cabeza o es que de pronto me han cambiado a mi mejor amiga

- Exacto… - Dijo con una amplia sonrisa

- ¿Te golpeaste?

- Claro que no, pero esa niña va aprender de la manera más ruda que no debió nunca siquiera pensar en ingresar a esta escuela

- Ese tono de voz si me gusta – Convino Natasha porque sabía muy bien de lo que era capaz su amiga por cumplir sus objetivos

En ese momento, Sakura se encontraba en su cuarto aun tratando de asimilar lo ocurrido ese día

Las cosas cada vez eran más complicadas, y ya no tenía a Kero, y aunque Dorian le había comprendido las demás no lo habían hecho, eso le tenía preocupada ya que aquello podría causar fricción entre Dorian y sus amigas

- No se porque demonios me tuve que meter aquí, no se absolutamente nada de magia…. – Dijo en voz alta tirándose sobre su cama – Quisiera irme a casa…

Sakura no pudo seguir pensando en nada más, con unas cuantas lagrimas en los ojos callo en un profundo sueño, exhausta por todo lo pasado aquel día, había sido extenuante y agotador, pero aquello apenas comenzaba

Al día siguiente Sakura se levanto más relajada, había podido dormir bien después de muchos días casi sin dormir y se sentía reanimada

Llegando temprano a clase Sakura ingreso al sitio y de inmediato este quedo en total silencio

Un incomodo silencio

Las miradas escrutadoras se posaron en Sakura que de pronto se sintió muy intimidada al ver sus caras de desaprobación, finalmente Dorian fue la que se encamino hacia ella

- Sabes querida Sakura, comenzabas a agradarme realmente – Dijo colocándole una mano en el hombro, mientras sonreía con frialdad – Pero, no puedo perdonar que no dijeras la verdad desde un principio

- ¿De… De que hablas? – Tartamudeo levemente algo asustada

- Sakura, si no existieran las clases sociales la vida no funcionaria como debe ser, ¿o me equivoco chicas?

Las jóvenes la apoyaron al unísono sin dudar ni un segundo, todas excepto Anabel que desde su asiento seguía leyendo tranquilamente como si nada ocurriera

- Entonces se que entiendes que como tal, únicamente merecemos este tipo de educación privilegiada los que podamos recibirla del modo correcto

Dorian soltó a Sakura mientras caminaba en el pasillo como si se tratara de un fiscal en un juzgado

- Pero… Hasta la naturaleza suele equivocarse Sakura, como veras, existe muchísima gente insignificante, débil y vulnerable que no debió existir nunca, a estas personas les podríamos llamar humanos comunes y corrientes, la maestra JK los bautizo como muggles, etcétera, etcétera

Sakura estaba asustada, entendía ahora bien porque Watanuki le había dicho que jamás revelara su identidad, nadie lo iba a aceptar por lo visto…

- Pero esto no es un cuento de hadas, esta es la realidad, y aquí no existen los buenos ni los malos, solo los aptos y los inadaptados

Dorian volvió a acercarse a Sakura tomando su hombro

- Y tu mí querida señorita Amamia, eres de los segundos

- Dijiste que eras mi amiga… - Dijo casi en un susurro

- Somos diferentes, y eso ni en mil años va a cambiar

Dorian miro fijamente a Sakura y con una sonrisa triunfal ordeno

- Ahora!...

Una joven detrás de Sakura extendió sus brazos hacia delante formando con sus manos la forma de un triangulo, de inmediato sobre Sakura se formo un extraño circulo que otra chica desbarato con su poder, haciendo que el liquido se derramara sobre Sakura de forma muy rápida

- Queso derretido! – Exclamo Jessica muy feliz – Cortesía de Dona, nuestra especialista en tele transportación y Tifany experta en campos de fuerza

- Si, algo impresionante e incluso poco merecedor para una persona como tu – Dijo Dorian

Una de las jóvenes comenzó a reírse estruendosamente, luego las otras empezaron a burlarse también de Sakura

La chica estaba literalmente empapada por queso derretido y eso no era nada gracioso

- Yo no soy menos que ustedes!

- Upps! – Exclamo la joven rubia – Esta niña impura se ha molestado, ojala alguien pueda ayudarme! – Dijo haciendo uso de una excelente representación de arte dramático mientras el resto se burlaban con más ganas y Sakura ya no sabia ni donde meterse

- ¿Qué es lo que esta pasando aquí?

Al escuchar la voz de la maestra Gill, las alumnas callaron al instante, intimidadas por la mirada severa que la mujer de edad les dirigía

- ¿Me puede decir que significa esto señorita Amamia? – Cuestiono la mujer mirándola como si ella hubiera organizado el alboroto

Era el momento de su venganza, Sakura debía decir lo sucedido y entonces las autoridades escolares se encargarían de castigar a las responsables, Dorian y sus amigas no se saldrían con la suya tan fácilmente…

- Fue un accidente – Interfirió la voz de Anabel Ortega antes de que Sakura siquiera hubiese dicho algo

Como si la expresión asombrada y enfadada de Sakura no importara Anabel agrego

- Estábamos ensayando nuestros hechizos, se salio de control un poco y he aquí el resultado – Destaco señalando a Sakura

A pesar de lo dicho por Anabel y que las chicas asentían dándole la razón a la mexicana la mujer miro a Sakura con duda

- ¿Es cierto eso señorita Amamia?...

Todos los rostros se posaron sobre Sakura, la mayoría con cara de pocos amigos

- Si… - Musito débilmente bastante deprimida por dentro

- Valla a cambiarse, y para la próxima vez tengan más cuidado, si esto vuelve a pasar ya saben que a todas les tocara un castigo

- Si maestra – Dijeron las jóvenes al unísono

Sakura miro con furia a Anabel y luego salio corriendo del sitio mientras propiciaba más risas silenciosas debido a la presencia de la maestra

Estaba completamente sola, ahora si, le habían quitado todo lo que amaba en la vida y su peor pesadilla se había hecho real, odiaba estar sola más que nada en el mundo, y ahora lo estaba

Sakura fue corriendo a su cuarto donde después de cerrar con seguro se tiro a llorar sin poder contenerse

Sabia que le esperaban aun en la clase, que probablemente le volverían a regañar, ahora por tardarse, o que si seguía hay llorando perdería más de las materias que de por si no entendía

Pero no le importaba, lo único que en verdad le importaba era regresar a su casa, lo único que tenia en mente era irse de regreso a Tomoeda, al fin y al cabo Syaoran estaría quizás aun hay esperándola y entonces todo podría volver a la normalidad, podría intentar ser feliz…

Unos golpes en la puerta le indicaron que alguien llamaba, pero Sakura no contesto hasta que la voz de Yuuko Ichihara se dejo escuchar

- Señorita Amamia, ¿se encuentra aquí?

Sakura como pudo se limpio las lagrimas y parte del queso derretido que aun tenia sobre su cara

Abrió la puerta ante la mirada sorprendida de Yuko quien no esperaba encontrarla tan mal

- Veo que te han dado la bienvenida… - Dijo entrando al cuarto sin invitación mientras Sakura cerraba la puerta molesta

- Quiero irme – Dijo recargándose sobre la puerta tratando de no llorar – Estoy cansada de estar en clases que no entiendo con gente que obviamente detesta que este aquí y que me hallan quitado a Kero, odio estar en este horrible lugar

- No puedes

Sakura se puso pálida como un papel

- ¿Qué quiere decir con eso?

- El trato era que una vez que una vez que entraras no podrías salir si no terminabas tus estudios

- ¡Eso no me importa! Odio este lugar y todas quieren que me valla, es lo mejor – Dijo muy molesta y a punto de llorar

- No te voy a detener si quieres irte, aunque no tienes idea de lo mucho que tu bisabuelo se esforzó para que tuvieras este tipo de educación – Señalo Yuko seriamente – Eso, sin tomar en cuenta que las cosas que te sucedieron pueden volver a repetirse… esta vez podría ser alguien mas

La última frase de Yuko hizo que Sakura se pusiera mortalmente pálida, era cierto, estaba haciendo esto para proteger a su familia, había sido una dura decisión, la más difícil en toda su vida, pero había sido necesario

Existían represalias contra su familia, quizás siempre existirían y ella tenia que protegerlos de la mejor forma posible

Si alguna vez… ocurría de nuevo que alguien…

No! Nadie mas iba a morir por su culpa! – Se dijo mentalmente mientras las lágrimas se detenían, y no es que no estuviera llorando, pero esa seria la primera vez que lloraba por dentro

- Me quedare – Dijo débilmente a causa del dolor

- Excelente decisión señorita Amamia – Contesto Yuko sintiendo algo de pena bien disimulada saliendo de la habitación, para dejarla nuevamente sola

Sakura hizo una leve reverencia antes de que saliera pero su expresión estaba perdida

Una vez que Yuko se marcho, Sakura no resistió más el impulso y comenzó a llorar con más fuerza, no quería que nadie la viera de ese modo, no quería que nadie se le acercara, solo se burlarían, ya lo había entendido todo

Estaba completamente sola, su peor pesadilla era ahora su realidad

Pero tenía un propósito, algo que nadie podía quitarle por más humillaciones y agresiones que sufriera

- No van a lograr vencerme… - Dijo para si misma en voz alta – No importa lo que tenga que hacer, lo que tenga que luchar, aun si todas están en mi contra no van a lograr vencerme… lo juro por la memoria de mi madre, ellas no podrán conmigo

La mirada de Sakura era decisiva, la burbuja de protección, los felices tiempos de Tomoeda, habían terminado, era hora de enfrentarse a la realidad, aunque a cambio tuviera que perder su inocencia de paso.

Al día siguiente las cosas seguían cambiando drásticamente

Nadie le dirigía la palabra a Sakura, pero las miradas frías hacia ella no se dejaban de apreciar, de todas las chicas, excepto de Anabel, ya que ella simplemente la ignoraba como ignoraba a todas

Pero Sakura estaba molesta con ella, tendría que arreglar un pequeño asunto, ya no estaba dispuesta a tolerar vivir en esa incomoda situación con la chica de ojos negros.

Terminada la tercera clase, Sakura miro a Anabel que se encontraba absorta en la lectura de un libro, recargada sobre un árbol en el amplio jardín, quitándoselo de las manos, para decir

- ¿Porque mentiste? – Dijo molesta, ante la cara algo sorprendida de Anabel, que de inmediato cambio su rostro con una sonrisa traviesa

- Siempre me dices que no me meta en tu vida, y que no me acerque a ti, y en el único momento de mi vida en que podía solucionar un poco las cosas te entrometes y me dejas sufrir semejante humillación – Dijo Sakura sacando su rencor contra la chica de ojos negros, que encogió un poco los hombros

- Tres palabras… - Dijo aun así tranquila Anabel – Código de ética

- ¿Qué? – Pregunto confundida Sakura

- Por si no lo sabes, aquí existen reglas ínter estudiantiles que nos señalan cosas básicas, una de ellas de las más importantes es nunca, pero NUNCA ser un soplón

- Y ¡¿esperas que te agradezca?!, esa no es una solución, yo no soy parte de ellas

- Ni yo tampoco – Dijo Anabel muy seria – Me trataron igual que a ti cuando llegue

- ¿Qué?... entonces, no te quieren porque

Anabel suspiro ante el recuerdo triste de sus primeros días en Valdjean

- Soy hija de un humano sin poderes mágicos – Dijo Anabel tranquilamente – Mi madre era una mujer común y corriente, mi padre era una persona muy importante en la sociedad hechicera de occidente, pero no le importo tanto cuando se enamoro de mi madre, nunca fue muy asiduo a seguir reglas de cualquier forma

De pronto Sakura ya no se sintió tan sola, ni miraba del mismo modo a Anabel, después de todo, ambas tenían algo en común que las hacia diferente al resto

- ¿Puedo preguntarte algo?

- ¿Me devuelves mi libro? – Contesto Anabel con una pregunta, mientras le miraba con desconfianza

- ¿Porque razón estas aquí?

- Me gusta mucho el omelet que preparan en el desayuno los jueves – Contesto tomando el libro de las manos de Sakura y fijando su atención en el objeto – Termino la entrevista Loret de Mola

Era muy poco el tiempo que Sakura tenia de conocer a Anabel, pero era mas que evidente que no paraba de usar su sarcasmo, aunque no conocía a Loret de Mola, ni nada por el estilo eso era evidente

Sin decir nada o pedir permiso, Sakura se sentó en el césped al lado derecho de Anabel, quien al ver lo que hacia torno su mirada hacia Sakura, y con la misma expresión seria dijo

- Sakura Kinomoto… - Dijo Anabel con suma seriedad cerrando su libro – Te ayude este vez, pero no siempre será así

- ¿De que hablas?

- No soy mejor o peor que las otras, solo soy oportunista, convenenciera, o como lo quieras ver, si me conviene no dudare en ponerme en tu contra, ¿comprendes?

Sakura estaba confundida, Anabel no era algo que pudiera entender aun, ni tampoco era una amiga

- Te daré un último consejo, no confíes ni en tu sombra

Dijo la chica de ojos negros levantándose del césped y marchándose a otro sitio, una vez más Sakura quedo sola en todos los sentidos

Fin del Capitulo

Bueno, más vale tarde que nunca, Angel negro, si aun después de estas alturas y los mil cambios que he hecho me sigues leyendo, esto va por ti en gran parte, tenia muchas ganas de hacer las 6 historias de CCS, pero no me animaba, hasta que me pediste que lo escribiera, gracias por el animo!, quizás no escriba las 6 historias, pero al menos esto se ha vuelto tetralogía, Personas como tu hacen que mi labor sea más emocionante mil gracias!

Probablemente los que estén habituados a mi estilo de escribir sepan que Valdjean, aunque no es Carnage, tendrá sus momentos tristes, pero no olviden que todo esto fue necesario para forjar el carácter de Sakura, sin esto, Sakura no habría llegado al Carnage, así que como ven, todo tiene un porque, aquí nada es coincidencia, y esta historia esta plagada además de chistes privados y sarcásticos comentarios de autor, lo siento es inevitable…

En mis historias anteriores no mencione el hecho de que me fui por cuenta propia de café otaku, la administración esta teniendo muchos problemas y considere mejor dejar el sitio por lo sano, aunque extraño muchísimo a toda esa gente linda que me impulso en primera instancia a empezar con la trilogía, espero que sepan que sigo viva, y esto no termina por un inconveniente como este.

Ahora que este sitio no tiene un lugar para respuestas a sus preguntas, responderé semanalmente a sus interrogantes dentro de mi perfil como muchos otros autores hacen.

Hago aclaraciones que el Esperanto si existe, es un lenguaje utilizado por altas clases sociales de Europa, y que solo se enseña a cierto tipo de personas, por eso lo consideraban que era para magos o brujos

Gracias x todo estimados lectores, nos leemos en los comentarios o en el siguiente episodio!

En el siguiente episodio de Valdjean…

- Hagámoslo! – Dijo Anabel después de un gran suspiro – Se que me arrepentiré luego de esto, pero no importa que más da, hay que hacerlo! – Termino diciendo con aquel brillo travieso en sus ojos negros, mientras Sakura la miro sin comprender

- ¿Hacer que?

Anabel se acerco al oído de Sakura como si se tratara de un enorme secreto, y es que, la verdad si lo era

- Vamos a llamarlo por teléfono

Episodio #2 El teléfono

En el siguiente capitulo de Carnage

- Debe ser importante si decidiste llamarme – Dijo de modo cortante la persona que contesto del otro lado de la línea, mientras Syaoran seguía preocupado

- Necesito hablar contigo de algo importante, muy importante – Dijo Syaoran únicamente – Tienes que volver

- Te dije que nunca volvería – Fue lo único que respondió la voz en el teléfono – No insistas, no podría volver de cualquier modo

- Tu no tuviste la culpa de lo que paso! – Grito en voz alta, con más energía de la necesaria – Eriol, tu no fuiste el culpable!

Episodio VIII

Aroma a Muerte

Dudas, comentarios, quejas y demás… ,



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