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judi42
Author of 53 Stories

Rated: M - Spanish - Romance/Drama - Light Y. & L - Reviews: 63 - Updated: 10-02-08 - Published: 07-25-08 - id:4423407

Síndrome de Estocolmo

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Han desaparecido. El jodido detective y su adorado dios.

Pero ha visto a Kami, ha visto la cara, los ojos de Kira. Y para Mikami aquello es una motivación suficiente para usar con fortaleza el Death Note, anotando a todos los criminales que pueda. Kira, joven y hermoso, Kira y su anhelante utopía.

Pero han escapado, L y su dios. Se han ido, a través de un puto helicóptero, se fueron y lo dejaron abandonado en Chiba, después de eso no dejaron más rastros. Pero no importa, RoseBrock tiene suficiente herramientas como para encontrarlos, más aún cuando están solos y sin ayuda.

Además, a Light Yagami lo busca toda la policía japonesa, luego de que él mismo anunciara que había sido secuestrado por Kira, que éste había tomado en su poder al hijo del desaparecido Soichiro Yagami, para demostrar su poder sobre las fuerzas policiacas.

Así que quien los encuentre primero en realidad no importa, al final caerán en sus manos, quiéranlo o no.

Mikami tendrá a Kira-sama. Y la utopía será de ellos, solo de ellos.


—A ver, repíteme lo que haremos –dice Light con voz queda mirando al detective. Está terminando de abrocharse la camisa, y la oración que ha dicho no es más que para molestar a L.

—Contacté con alguien que puede sacarnos del país, Light-kun, como estamos actualmente no podemos hacer nada en contra de Kira. Si ya suponemos que hay una organización patrocinándolo, debemos unirlo con el hecho de que el NPA te está buscando, y solo por ser aledaño a Kira, el ICPO estará totalmente pendiende.

—Bien –asiente Light tomando asiento en la cama, al lado de L-, así que nos iremos a un lugar desconocido, y ahí prepararemos el contraataque, ¿no?

L medita unos segundos, mirando hacia el techo, hasta que baja la vista y la dirige hacia Light-, algo así.

—Bien –vuelve a decir Light. La idea no está mal, pero hay algo que no está bien, siente, al igual que sintió en el edificio el día del ataque de Mikami-. Estaremos bien –dice como reaseguro para sí mismo.

—Eso no lo podría afirmar Light-kun, viendo la situación, las posibilidades de que nuestro status quo se mantenga en “bien” son bastante bajas.

Light enangosta los ojos y le dice-, ¿terminaste?, ¿es que acaso no puedes ser un poco optimista?

—¿Frente a esto?

Light rueda los ojos-, ¡por supuesto que sé que estamos jodidos!, ¿piensas que no me he dado cuenta?, es solo que, podrías tener más fe.

Y L va a agregar que aquello de la fe se pierde en la profesión. Pero no dice nada, no quiere discutir con Light por una reverenda estupidez, así que, haciendo caso omiso de su niñato interno, decide terminar con la discusión-. Bueno, puedo decir, que, no he resistido tanto para que al final sea muerto por otro Kira.

Para Light la broma carece de humor, pero sabe que aquel es el intentó del detective por hacer el ambiente más ameno, o algo así.

Terminan de guardar las cosas que L considera necesarias para llegar al aeropuerto. El plan es simple, L se ha contactado con un amigo, que irá a recogerlos a las tres en punto en el aeropuerto de Tokio. Todo bien.

Saliendo del país, y en Wammy House, podrá organizar todo para atrapar a Mikami, y descubrir quienes están detrás. Además de mantener a salvo de aquel loco a Light.

Saldrá bien. Light tiene razón, hay que ser positivo.

Aunque el latido de desconfianza, no se desvanece.


A James Waterhouse nada le interesa en realidad. Algunas pequeñas cosas de las que toma placer en su trabajo y nada más.

Kira, L, la justicia y toda esa mierda, no vale nada para él. Sus esperanzas –si es que alguna vez las tuvo- se fueron hace mucho tiempo, cuando era mucho más joven.

Ahora carece de aquello, quizás se ha deshumanizado por completo para los estándares. Y lo sabe. Y le da igual.

Por eso, esperando en el terminal de buses, mira con aburrimiento su entorno. Mikami no está menos o más loco que él, pero es un fanático de cuidado. Y con el poder de RoseBrock se están vigilando todos los puertos de posible escape.

Bien, sería genial en todo caso atraparlos él. Kira y L, y lo que podría hacer después con ellos….

Porque por algo le gusta su trabajo. El sadismo es un hermoso arte después de todo.

Y por eso, cuando por el comunicador le dicen que vaya hacia el aeropuerto, James se permite una pequeña sonrisa. No sabe porque, pero piensa que tal vez las cosas se pondrán mejor.


—Mierda –murmura Light cuando ve a los policías que disimuladamente están rodeando el aeropuerto. L hace un refunfuño parecido, que Light interpreta como mierda también.

—Estamos cubiertos, Light-kun, tengo algunos contactos aquí que nos ayudan –susurra L, mientras camina en paso normal junto a Light hacia la entrada.

Genial, pero eso no quita que esté lleno de posibles emergencias. Y las manos le están sudando debajo del cuero de las maletas. Porque hay bastante gente, y todos son sospechosos, todos podrían estar con Mikami, con el NPA, y dios..

Para de pensar, y respira bajo calmándose. Estará bien, solo deben tomar el maldito avión y todo estará bien. Saldrán de este agujero del demonio y estarán bien.

—Light-kun –dice L tomando asiento de espera. Va vestido con los mismos pantalones pero una remera café, y por primera vez en público, se sienta en una posición normal. Para no llamar la atención. Además de que gracias al gorro, el cabello desparramado no se nota casi nada-. En quince minutos más nos vamos.

Light asiente con tranquilidad. Le reconforta el estar con L. Y por un momento se deja mandilar a todos los hechos pasados. Tiene una relación sentimental ahora con L. Lo que menos espero cuando se unió a la investigación. Y su padre está muerto junto con cada integrante de la investigación. Y posiblemente él es Kira.

Como en tan poco tiempo, la vida se jode tanto, pasa por su cabeza. Pensándolo, quisiera saber que sintió, que lo impulsó a todo, a desafiar lo establecido, las reglas que tanto respetaba, a la policía, a su padre. Quisiera saber que sintió al matar, después de tanto. Y viendo toda su situación sabe que aún tiene en común con aquel Light, la sensación de que la sociedad está podrida. Y quizás, él también la pudra más.


L sabe que Light está intranquilo. Lo ha mirado por el rabillo de los ojos, y ve como los músculos faciales de Light están completamente fijos, sin emoción alguna. Y la manera en que ligeramente sus manos aprietan la maleta… Light está ansioso. Aunque no lo culpa, él mismo está nervioso. El estar entre tanta multitud le fastidia y lo altera, nunca le han gustado las algarabías, el bullicio.

Además, no está Wammy. Y no quiere pensar más en aquello. Así que se remite nuevamente al plan. En diez minutos, haciendo cálculo mental, estarán saliendo de aquí.

Su contacto los vendrá a buscar.

Hay un tipo rubio mirando a Light. Se ha fijado hace algún rato, pero no le tomó importancia. Muchos miran a Light, así que no es algo fuera de lo común. Pero el tipo, tiene actitud suspicaz, y una cara demasiado estoica como para tratarse de una simple contemplación.

Se lo dice con disimulo a Light, haciendo que éste ensanche levemente los ojos para luego volver a su actitud impasible-. Bien, no podemos hacer algo, notará que nos hemos dado cuenta.

—Bien, en algunos minutos nos iremos. Así que nos tenemos que mover, por fuerzas mayores.

—Cierto, Ryuuzaki.

Cuando L vuelve a mirar hacia el lado en donde estaba el tipo rubio, se encuentra con una chica morena y ningún rastro del hombre. Sospechoso. Demasiado.

Se para junto con Light para dirigirse a destino.

Caminan con tranquilidad, como lo haría cualquier persona. El tipo rubio, se acerca hasta ponerse al medio de ambos, haciéndolos para su caminar y tomando desde el hombro a Light-, ¿te he visto antes, no? –le pregunta en inglés.

Light se hace el desentendido con el idioma, mirándolo con extrañeza mientras vuelven a reanudar la marcha. El hombre vuelve a preguntar, ahora mirando a L- ¿a ti también?, los he visto antes… ¿pero donde?

Y cuando el tipo termina de hablar Light siente el cañón de una pistola en su espalda, en donde el hombre dejó su mano reposar. Mierda, mira a L y al hombre. Y ahí todo encaja, es el mismo hombre que estaba con Mikami. Están jodidos.

El tipo ensancha sus ojos con fiereza cuando ve que el hombre desgarbado a su lado, también lo ha encañonado con un revólver-, a ver, pienso que no nos entendemos, baja el arma tío.

—Bájala tú –dice con simpleza L, mientras aprieta aún más el arma en la espalda del hombre-, déjalo, y te dejo.

—Eso no podrá ser –habla el tipo-, además, está situación podrá hacerse sospechosa. ¿Y supongo que no quieren hacerse notar, no?

—Bájala –vuelve a repetir L, sin mover ni un centímetro su arma.

—Tendrán que seguirme y de ahí dejará al muchacho bonito.

Mierda, piensa Light, intentando liberarse del agarre firme que tiene el hombre. Joder, L no puede disparar y el tipo tampoco…. Pero ninguno puede tampoco soltar las armas.

—No puedes disparar aquí –dice L-, no saldrás vivo si lo haces.

El tipo niega con su cabeza-, tú no saldrás vivo de aquí si lo haces, el que nos interesa es el niñito.

-Podría-

—¿Y vamos a estar así, eternamente? –pregunta con sorna el rubio-. Vendrán, ahora. Esto está rodeado por policías y por nosotros. No pueden escapar, así que si no quieren salir heridos, lo mejor es que nos vayamos por las buenas.

L aprieta la mandíbula, mientras mira hacia los lados. Tiene razón, el NPA ha estado desde que ellos llegaron, y si el tipo no miente, deben estar lleno de hombres como él. Se moja los labios, mientras baja la pistola finalmente.

—Una sabía decisión –dice el rubio-, ahora sigamos -. Y en ningún momento, baja el arma.


Apenas James le avisó de que los tenía, Mikami sintió una honda de júbilo llenarlo. Y ahora Kira, Kami está en el mismo edificio que él. Y todo estará completo.

Los han separado, Kami se encuentra esperando por Howlat-san, quien quería darle en persona el Death Note, mientras él se encargaba del detective.

Así que todo está bien. Ahora hablará con L, hablará con ese sucio detective, lo hará pagar por lo que le ha hecho a dios, y cuando termine con él, se consagrará a Kami quien ya habrá vuelto a ser quien era.

Cuando entra a la habitación, se encuentra con un L amarrado a una silla totalmente acorralado. Sonríe ante la visión, mientras mira el nombre del susodicho. L Lawliet.

Y le parece tan patético. Siempre pensó que L tendría más porte, más actitud, pero viéndolo ahora, le parece vulnerable y sinceramente patético. El gran detective totalmente humillado. Atrás hay uno de los hombres de Howlat, quien hará los honores de dejar muerto al detective.

—Teru Mikami, desearía decir que es un gusto, pero no lo es –dice para sorpresa de Mikami.

—Lo mismo digo, L Lawliet –L enangosta sus ojos, dándose cuenta de que tiene el mismo poder que el segundo Kira-, así que también sabrás para que estás aquí.

—Me matarás, obviamente. No necesito ser un genio para darme cuenta.

—Exacto, L. Y todo lo que has hecho para parar el sueño de un mundo mejor será terminado.

—¿Un mundo mejor?, ¿acaso intentas convencerme antes de matarme?

—Estás demasiado cegado, para ver la verdad, L, así que no vale la pena gastar palabras en ti.

L sonríe satisfecho-, ¿cegado?, ¿verdad?, palabras bastante grandes para ti, Mikami. Para alguien que sigue a un megalómano con poderes que no son para humanos. Para alguien que cree que los humanos podemos cambiar.

—Tú no entiendes nada L, nada. –dice Mikami furioso, por las palabras del blasfemo.

—Entiendo que estás delusional, Mikami.

Teru toma unas cuantas respiraciones para calmarse. No es justo que pierda sus nervios por un simple hereje como el que está enfrente de él-, no entiendes –escupe-, Kira está más allá de todo, gracias a él podremos vivir en un mundo de paz-

— ¿A costa de que alguien se convierte en asesino y traicione el principio de los valores humanos?

—Kira esta dispuesto hacer ese sacrificio.

— Que gran altruismo –replica L con ironía mientras intenta pensar en una forma de salir de ahí junto con Light, y si vivos mejor.

— ¡Cállate! –los ojos de Teru se ven desorbitados por unos escasos segundos-, tú no importas L, ¿no lo entiendes?, cuando mueras tal vez hayan otros detectives como tú, pero Kira seguirá existiendo trascendiendo a la mortalidad a través de una ideología. Tú no importas, cuando salga de habrás muerto y L Lawliet será solo un cuerpo sin vida.

—¿Y Light?

—Kira vendrá conmigo. Kira volverá a ser quien era y nunca más despreciará su propia creación.

En este momento, L debería decir alguna frase del tipo “Estás loco”, pero no lo hace. No tiene sentido el señalar lo obvio, solo causaría que Mikami siguiera con su verborrea incesante y adelantara la hora de su muerte. Si Light estuviese junto a él, dos mentes pensarían mejor que una.

— ¿Nada más que decir, L?

— ¿No hay últimos deseos?... entonces ve, hazlo, mátame.

—Me siento muy halagado en que me des el permiso —Teru sonríe con autosuficiencia.

—Pero… bueno, de todos modos no importa.

Teru suspira con furia. ¡Cuánto atrevimiento! —, yo decido si no importa.

—Solo iba a decirte que el cuaderno que ahora tienes, no es el único.

—No es cierto.

—¿Y cual era la herramienta del segundo Kira de ser así?

—Otro… cuaderno.

—Ves –dice L-, otro Death Note. Otro cuaderno que solo Kira conoce su existencia y en donde se encuentra. Podría proveerte más datos, pero bueno, me matarás.

Mierda. El jodido detective lo tiene. No puede matarlo por el momento. Y tampoco dejarlo vivo, debe matarlo—, tienes razón L Lawliet, pero aún soy yo quien tiene tu vida en mis manos.

—No tienes que recordármelo, Mikami –responde L con tranquilidad, para luego abrir un poco más sus ojos y mirar fijo al otro hombre-, me pregunto, ¿quién te ayudó?

— ¿De que hablas?

L rueda sus ojos-, por favor, los hombres en el edificio, la bomba, ese tipo que se llevó a Light y el que está escuchándonos –dice mirando al corpulento apoyado en la pared-, …tú no lo hiciste solo, y no creo que un simple abogado partidario de Kira pudiera financiar esos costos.

—Tú lo has dicho, L. Un partidario de Kira-sama, y Kira-sama es muy venerado, por hombres poderosos que darían mucho por conocerlo –Mikami sonríe entrecerrando los ojos brevemente.

L intenta enderezarse en su silla-, ¿me estás diciendo que ahora Light se encuentra en el poder de “esos hombres” que te auspiciaron?

—Es el precio –dice Mikami-, y ya he probado que –piensa unos segundos- Howlat-san es un fiel seguidor de Kira-sama.

L lo mira unos segundos y luego empieza a reír. Mikami lo observa incrédulo hasta que la cólera le gana, y restando los pasos que lo separan del detective, lo abofetea volteándole el rostro.

—¿Acaso ya perdiste la cordura, L? –pregunta nuevamente desde su posición.

—No, es solo –se lame el labio partido, mientras mira hacia el techo y luego dirige su vista a Mikami-, que me parece tan absurdo que regalaras a tu dios tan fácilmente. Ahora la duda es, ¿quién tiene el cuaderno?, porque por algo aún no escribes mi nombre.

Mikami abre sus ojos de par en par-, no pondré en duda la lealtad de Howlat-san.

—Oh veo, él tiene el cuaderno. Supongo que no te quedarán muchas horas de vida, Mikami.

—¡A ti no te quedan L!

­­ —Estás enceguecido Mikami, o si no, te hubieses dado cuenta de que esto es una trampa desde el principio. Le has entregado a Kira y el arma. Ya no les vale tenerte vivo, sabes demasiado.

—Eres un-

L, no esperaba menos de ti. El mejor detective del mundo. Excelentes habilidades deductivas. Claro que nosotros pensamos que Mikami-san se daría cuenta antes –sale de un micrófono oculto en el traje del tipo con ellos.

—¿qué? –Mikami farfulla- ¿Howlat-san?

Ay Mikami-san, tu ingenuidad es infinita. Tú mismo piensas que los sistemas están corrompidos, y nos creíste ciegamente. Iba a matarte sin revelarte nada, y tampoco al superdetective, pero viendo está muestra de… ingenuidad, decidí ser piadoso y decírtelo.

Kira es el mayor homicida de la historia, sus asesinatos cubren más de cien mil. El arma definitiva, con solo conocer el nombre y la cara, o la cara en tu caso, puedes matar a quien quieras. Kira y su arma. Lo que todos quisieran, y muchos darían hasta sus vidas por poseer tal poder.

Vender al mejor postor a Kira y su arma es el negocio del siglo. ¿Cuánto estarían dispuestos a pagar los yakuzas?, ¿o los terroristas?, incluso los gobiernos y diferentes asociaciones ilícitas. Un negocio redondo. Y nosotros, nuestra humilde organización proveerá y logrará aquel negocio. Mercenarios del nuevo siglo.

Quien diría que un jovencito sería el asesino. Ah, está juventud demasiado estúpida. Lamentablemente para el joven Yagami, es el único que conoce la ubicación del segundo cuaderno, como bien nos ha dicho nuestro amigo el detective –L se mueve furioso contra la silla-, no se sulfure detective, ahora deberemos usar algunos métodos para sacarle la información a Kira ya que usted realmente no sabe nada. Dos armas, dos precios a pagar, aún mejor que solo vendiendo a Kira y su poder.

Lo lamento Mikami-san. No, en realidad no. Gracias a ustedes, este mundo será un lugar mejor. No tengo nada en contra de ustedes, incluso con el joven Yagami, solo que el que manda es el mercado. Y el mercado paga muy bien.”

—Eso… -Mikami se para, agarrándose el cabello y tirándolo- no, no, no –niega con su cabeza. Él no pudo vender a su dios, no pudo traicionarlo de esa manera. Lo engañaron, lo utilizaron. Él no quería.

Ah, se me olvidaba, Shaftoe, mátalos, ya no nos son de utilidad. Un gusto haber hablado con ustedes caballeros –y por fin, la voz electrónica calla.

El hombre que al parecer se apellida Shaftoe se mueve con lentitud hacia el detective, viendo que el abogado no hará nada más que hundirse en su shock- ¿así que el mejor detective del mundo?, será un honor matarte.

—Me alegraría proveerte aquel honor, Shaftoe –dice L, intentando alejarse dando brincos con la silla-, pero realmente no es mi hora de morir.

—¿Ah no?, ¿y que te hace pensar eso?, soy el que está libre –pregunta con sorna el hombre agarrando los apoyabrazos de la silla y acercándose aún más- incluso te daré la opción de elegir como quieres morir.

—Lo lamento Shaftoe, pero creo que estarás demasiado ocupado muriendo como para escuchar eso.

—Ya me estás molestan aghhhh –Shaftoe no puede terminar su oración, con su mano derecha agarra fuertemente su pecho, el lado del corazón- ¿có… mo? –dice, hasta que 36 segundos más tarde cae al suelo tieso.

—Haríamos un buen equipo Mikami-san –dice L con ironía-, ahora suéltame para que pueda arreglar la situación –mientras él hacía tiempo hablando con shaftoe, vio que Mikami tenía un hoja del cuaderno y escribía con una pluma.

Mikami piensa unos segundos mientras guarda la hoja y la pluma nuevamente en su chaqueta. Él tiene las llaves, al parecer Howlat tenía lista la muerte de los dos aquí, subestimándolos. Ayudará al detective, lo ayudará para intentar compensar en lo que se ha equivocado frente a su dios. Luego lo matará. Se acerca a la silla de L, liberándolo de las esposas.

L se levanta finalmente, parándose derecho para luego volver a su estilo encorvado-, supongo que también tendrás la llave de la habitación ¿no? –si Howlat no quería hacer dudar a Mikami, debió de haberle entregado todas las garantías.

—Por supuesto –dice Mikami y ambos se acercan a la puerta para luego salir.

L intenta concentrarse en su huída, pero no puede parar de pensar en la situación de Light. Está en el control de unos mercenarios que ahora harán de todo para sacarle la información que saben por su culpa. Hará todo lo que esté en sus manos para sacarlo de ahí, solo espera que lo haga a tiempo.


Notas de la autora: Me ha costado escribir este cap, después de lo fluff que fueron los dos anteriores xD. Pero ha servido para ir a la otra parte de la historia por fin. ¿Qué les ha parecido la alianza entre L y Mikami?, ah que no son tiernos (?)... y a Light le sucederán cosas feitas...


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