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Author of 21 Stories |
La luz comienza a penetrar por la ventana de la pequeña habitación, un cuarto repleto de cajas de cartón, con varias fotos pegadas en las paredes en las que se pueden ver cuatro chicos junto a una pelirroja , todos vestidos con túnicas de gala, y portando un diploma.
En el suelo, entre las cajas, hay un colchón sobre el que entre las mantas, está un chico moreno, con el pelo revuelto y la cara relajada del que está disfrutando del sueño.
De repente se abre la puerta y entra la misma pelirroja de ojos verdes de las fotos, con una bandeja llena de comida en las manos. Se sienta junto al chico y empieza a disponer los distintos platos por el espacio que sobra en el colchón, para acabar sentada mirándole dormir.
Poco a poco, sin saber muy bien cuanto tiempo ha pasado, ambas miradas se encuentran; una más despierta que otra, pero ambas sonríen ante la perspectiva del día nuevo.
-Buenos días dormilón, ya me has dado incluso tiempo a hacerte el desayuno.
-No deberías estar aquí. Se supone que yo tenía que arreglar este desastre antes de hacerte entrar por la puerta. Además sabes que da mala suerte.
-Tienes delante a una chica capaz de preparar suerte líquida, ¿y sigues creyendo en estúpidas supersticiones?
-No dudo de tu capacidad de preparar la suerte, dudo de que los ingredientes que compras sean de buena calidad, además, seguro que mi madre te quiere ver antes de la boda.
-La ceremonia comienza dentro de seis horas, y ya traje el vestido.
-Y mi desayuno...
-Eso por supuesto. Tengo que cuidar de mi futuro marido...
Justo en el momento que se inclina hacia él para besarle, la puerta se abre y entran tres chicos más, los mismos que la foto, pero en un estado ligeramente más deplorable...
-Hey Evans, largo de aquí, estamos trabajando.-Gritó el más alto de todos, con la misma sonrisa enorme que en la foto.
-Sobre todo tú Sirius, ya te veo. James, ¿Qué hacen estos tres aquí, en nuestra casa?
-Bueno, Sirius venía con la mudanza, y Remus se acercó a pintar con Peter.
-Gracias chicos por venir a ayudar a James, pero ahora largo. Me quedan 6 horas de soltera y pienso aprovecharlas con este soltero aquí presente. Así que ahora largo.
Se levanta y echa de la habitación a los tres chicos. Una vez están ellos solos, puede inclinarse hacia él para continuar lo que no le había dado tiempo a acabar.