Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Search
B s . A A A   full 3/4 1/2   E E   Light Dark
Books » Twilight » No soy ella
Acuinipuini
Author of 35 Stories
Rated: K+ - Spanish - Drama/Romance - Jacob & Renesmee C./Nessie - Reviews: 103 - Updated: 11-02-11 - Published: 09-23-08 - id:4555720
Share

Capitulo IV

Los copos de nieve acarician mi rostro en una mediana tormenta de invierno. Miro hacia los costados intentando adivinar o encontrar una pequeña pista que me ayude a saber en donde estoy.

Pero lo único que se abre ante mis ojos es un paisaje completamente etéreo, blanco, puro. Las nubes en una danza sobre estas hermosas tierras, bañan los arboles, dándoles un fino y elegante vestido.

Escucho pasos, lentos, acompasados y me giro sólo un poco, lo suficiente como para identificar a mis padres a la distancia. Con su caminar sinuoso y endiabladamente atractivo. Intento moverme, caminar hacia ellos, preguntarles.

Pero no puedo, veo mis pies y no hay vestigios de que nada me detenga. Intento una vez más, pero no hay caso. Observo nuevamente a mis padres, ellos continúan a la misma distancia y con rostros inexpresivos. La nieve, golpea contra sus rostros etéreos, con mas fuerza que hace momentos.

Mis labios se abren para emitir sonido, para llamarles, pero lo único que logra esta acción es hacerme arder la garganta, la bocanada de aire no logra apaciguar el dolor por lo cual llevo una de mis manos, inconsciente, a mi garganta. Noto que se sienten pesadas, al igual que mis pies.

Sé que me ven ¿Por qué no se acercan? A mi vuelven dejes de aquellos sueños. Aterrada observo nuevamente hacia su dirección con angustia aplastante reflejada en mi rostro.

Ellos no vendrán, mamá susurra algo intangible, inaudible. Sus finos labios no se mueven en demasía. Pero tantas veces la he visto con el mismo semblante. Se lo que viene a continuación y no deseo pasarlo nuevamente. Cierro los ojos lo mas fuerte que puedo e intento que las bocanadas de aire dejen de quemarme un poco, lo suficiente como para poder llenar mis pulmones sin ninguna resistencia.

Pasan segundos, horas. Aún no lo sé.

Con miedo voy abriendo mis ojos, con terror a encontrarlos nuevamente con sus rostros plasmados de tristeza, pero aun peor, su ausencia logra descolocarme totalmente. La pequeña tormenta es ahora un fuerte vendaval que apenas si me permite divisar unos pocos metros. Pero lo sé, ellos ya no están ahí.

¿Por qué me dejan aquí? ¿Por qué no vienen a buscarme?

.- Por que no son ellos, pequeña- cómo si fuese una película, todo a nuestro alrededor se detuvo. No necesito girarme para saber que quien se encuentra a mis espaldas, con su pantalón marrón oscuro, camisa azul y chaleco a cuadros, sonríe amablemente destilando comprensión y sabiduría.

Mi cuerpo, menos pesado que antes, se voltea y por unos momentos dejo de respirar, temiendo que una sola inspiración pudiese desaparecer a aquel hombre.

.- Alfred.- él asiente sin moverse de su lugar.

Una llamada, el viento golpeando mi cara, las ramas de los arboles rasgando mi ropa en pocas partes. Mi cabello lleno de hojas.

Olor a desinfectante.

Una tibia habitación y una sonrisa plasmada en un rostro valiente y sereno.

Mis ojos se llenan de lagrimas impidiéndome ver con claridad. Trato de llevar una de mis manos cerca de él, tocar su rostro arrugado por el tiempo, pero me detengo ante su negativa.

La última vez que lo toque fue en esa cama de hospital, con él viendo por la ventana.

.- Esta…-

.- Ya no estoy en este mundo, si a eso te refieres, pequeña.- el dolor de pecho vuelve con mas intensidad. Mi mandíbula se tensa tanto que comienza darme dolor de cabeza.- Pero no debes ponerte así.

De la nada saco fuerzas para objetar un leve:

.- ¿Qué no este más con nosotros no es razón suficiente?-

.- Pequeña Nessie.- sonríe. Bajo sus anteojos un brillo especial inunda sus pupilas.- Mi cuerpo es el que no se encuentra mas en este mundo. Pero los recuerdos, mis vivencias contigo y con mis seres queridos me mantendrán vivo.

Cerré mis puños, intentando controlar las lágrimas que caían por mi rostro.

.- No creo en esas cosas- digo con vehemencia.

.- Lo sé.-

Un silencio reparador se posa entre ambos. No sé que decir y aunque lo supiera, no estoy segura de poder exponerlo de manera correcta. Dudo de tantas cosas, demasiadas. A diferencia de él, viviere por siempre, veré morir a muchos. Veré desaparecer con ellos risas y momentos sin vivir. Anécdotas que contar, bromas que jamás saldrán para hacer reír.

.- Pequeña.- no quiero mirarlo. No quiero recordar que él fue el primero en decirme adiós.

¡Detesto esa palabra!

.- No debes temer.- no respondo.- Morir es parte de la vida.

.- No de la mía.- espeto irónica. En un atisbo de valentía levanto mi rostro para mirarlo directamente.

.- Lo sé.- sus palabras resuenan en mi cabeza con la misma intensidad que en mi alma.- Siempre supe que eras especial. No estoy al tanto de los detalles pero…- sonríe nuevamente con añoranza.- Estarás allí, aquí, allá, por siempre. El tiempo no será más que un leve juego, un cambio de escenario oportuno.

.- El problema reside…- digo interrumpiendo, trago pesadamente.- en que estaré aquí por siempre, y personas como usted, no.-

.- Pero viviéremos en tus recuerdos, pequeña Nessie.-

¡No lo soporto, no quiero!

.- ¡NO ES SUFICIENTE!- exclamo. Mis manos apretadas, mi mandíbula tensa a más no poder, las lágrimas y el dolor de pecho no impiden absolutamente nada en éste momento. El grito resuena en aquel claro, de tal manera que comienzo a sospechar que los copos de nieve pueden hacer de amplificadores, por que mi voz resuena por unos momentos en un eco interminable.- No me gusta, no quiero que se vayan…- el aire quema intensamente mis entrañas pero a esta altura no me importa. Nada lo hace. No sé como lidiar con todo y la salida a esto parece tan lejana cómo el sólo concepto de mi propia muerte.- ¡No quiero quedarme sola!

Puedo sentirlo, su mano, extracorpórea pero con ese mismo semblante lleno de cariño y comprensión, acaricia mi rostro.

.- Jamás estarás sola.- afirma. Con valor le miro y me encuentro con años transcurridos, vivencias especiales plasmadas en la historia, mi historia. Sus palabras en noches de verano al compás de las cigarras en el jardín, anécdotas en días de primavera. Caminatas por los senderos dorados de aquel tranquilo pueblo en otoño y en invierno, el aroma a galletas dulces en aquella modesta cocina llena de potes de vidrio y especias varias, en la víspera de navidad. Su corazón latiendo a un ritmo tranquilizador.

El dolor fue remplazado de a poco, por un tibio sentimiento de entendimiento y resignación.

.- Cada vez que memores todas esas cosas, volveré a ti.- vuelve a repetir.- Sé que aun te costara hacerlo, siempre fuiste de emprender caminos mas enredados que los demás. Tu alma y tu pensamiento no se saciaran fácilmente.

Puedo notar que estas palabras tienen un doble sentido, y él sabe que lo noto.

.- Nunca tengas miedo de quien eres, mi niña.- sus ojos cargados de cognición, recorren mi silueta con un enorme orgullo. – La vida en general nunca es fácil. Habrá muchos golpes y mal entendidos que tal vez te hagan tomar las decisiones incorrectas, por ello, debes aprender a ver mas allá de lo que un sentido puede mostrarte. Utiliza tu talento.-siento cómo la mano del señor Alfred ya no toca mi mejilla, aunque el calor permanece.

Lentamente, el paisaje a nuestro alrededor comienza tomar vida. La nieve vuelve a caer con singular belleza, danzando a nuestro alrededor y el aire, menos pesado que antes, nos envuelve de nuevo como si de una caricia se tratase.

Lo miro una vez mas, con su cabello bien peinado, sus anteojos de carey rozando su prominente nariz y ese aroma a hogar que siempre desprendió.

Esta sereno, contento. Agradecido.

Sonríe una última vez antes de que la tormenta ahora de gran intensidad, terminara por mezclar los copos de nieve con los dejes de propia su alma.

O-o-o-o-o-o-O

Mis pies se movieron leventemente, me sentía semi consiente y en ese estado, con paciencia, comencé a tomar control de mi cuerpo y de todos sus movimientos.

Ahora que puedo sentirlo, el calor invade la mayor parte de mi, solo mi rostro parece tener una diferente temperatura que el resto. Me toma unos segundos decidirme si abrir los ojos o no.

Alguien se mueve a mi lado y acaricia y cabeza.

.- ¿Nessie?- la luz entra lentamente por mis orbes, y el primer rostro que veo es el de mamá, está recostada a mi lado con su hermoso rostro a escasos centímetros del mío. - ¿Cómo te encuentras?

Mamá no es la que habla, giro lentamente mi cuello para dar de plano con parte del pecho de papá y recién ahora me doy cuenta que la diferencia de temperatura se debe a que mi rostro esta apoyado en su cuerpo.

Bajo las mantas me desperezo torpemente y me siento algo descolocada cuando escucho un leve ronquido. Mis ojos están cansados y mi rostro se siente pegajoso pero mi curiosidad puede más. De soslayo puedo notar que mis padres no son los únicos en mi habitación. Jacob descansa en el sillón cama pegado a la pared del lado izquierdo.

.- ¿Nessie?- ahora si es mamá. Toca mi rostro nuevamente, llamando mi atención. – Hija…-

.- Estoy bien…- contesto con voz gangosa. Sonrío a medias.- ¿Qué fue lo que…?-

.- Te desmayaste.- contesta mi padre ayudándome a acomodarme, al principio pensó que quería apoyarme en las mullidas almohadas, pero se dio cuenta que prefería quedarme donde estaba.

Por unos minutos mantuvimos silencio, ellos a la espera de que dijese algo y yo, intentando conectar todo mi cuerpo de manera de no sentirme cómo en el aire al abrir la boca. Cuando ya tomo control de mis extremidades, inconscientemente una de mis manos pasa por mi rostro intentando quitarme de encima unos mechones de cabello.

He estado llorando, las lágrimas aun no están secas del todo y toda la superficie desde las mejillas hasta parte de cuello está más que frías.

Jamás estarás sola.

Me abrace a papá al recordar.

Tal vez lo que dijo el señor Alfred es cierto, siempre tendría alguien a mi lado, pero ¿seria capaz de soportar aquellas perdidas? No estoy segura de ser capaz de aguantarlo. ¿A cuantos conocería? ¿Con cuantos reiría y lloraría? ¿A cuantos tendría que decir adiós?

.- Hija- mamá acaricia mi cabeza nuevamente.

Les miro, cada una de sus facciones con detenimiento y me doy cuenta, están más que preocupados. No me gusta verles así y menos por una debilidad mía, esa parte humana que me domina muchísimas veces y de la que ellos carecen en gran medida.

Intento que mis labios muestren una pequeña sonrisa apaciguadora, sin muchos resultados. Pero no me detengo ahí, no deseo que mis inseguridades les causen mal estar.

.- Estoy bien, no se preocupen.- logra salir de mi boca. Me separo de papá y me siento lentamente en la cama.

Mi cuerpo esta pesado y débil, como si despertara de unas graves anginas o una fuerte fiebre.

La ventana principal de mi habitación deja entrar luz, por lo cual supongo que es de día.

.- ¿Hace cuanto que…?-

.- Son las cuatro de la tarde, llevabas más de dos días y medio sin despertar.- Contesta mamá.- ¿Tienes hambre?

Mi estomago ruge al recordar la comida.

Sonríe al oírlo. Un ronquido cortado en su apogeo, un movimiento brusco seguido de un: Diablos (por lo bajo) dan a entender a todos los que estamos allí que Jacob ya despertó.

No hace falta que pregunte, sus ojos se cruzan con los míos en un instante y le hago saber que ya todo pasó. Su boca se torna en una sonrisa algo vacilante, insegura. No quiere atosigarme con preguntas pero estoy mas que convencida que tiene muchísima curiosidad por saber cómo estoy, comprobarlo él mismo.

Mis padres se levantan lentamente.

.- Iremos a prepararte algo de comer.- comenta papá, envía una leve miradita a Jacob y desaparece junto con mamá.

No hace falta que hablemos, sé perfectamente que él a estado junto a mis padres cuidándome, velando por que todo estuviese bien. Que seguramente en esos dos días habrá dormido poco y nada y que seguro, por el cansancio de no pegar un ojo, su cuerpo sucumbió ante el cansancio poco antes de que yo despertara.

Hay muchas cosas que me gustaría saber explicar, comprender. En cuanto a mi relación con Jacob y con mi familia.

Pero se que no es el momento, no aún.

Por fin lo comprendía, Forks me llevaría a un pasado mucho más complicado del que imaginaba. Pero deseaba comenzar a recorrer ese camino.

Era tiempo que dejara de depender tanto de mi familia. De preocuparlos y atosigarlos con mis desmanes.

Esta decidido.

Esa misma semana me iría a vivir con el abuelo Charlie. Conocer por fin, todo aquel mundo que para mí, aun es desconocido.

No hay vuelta atrás, ya no es una simple curiosidad, sino una imperiosa necesidad.

Continuara


¡Volvi! Si, no puedo creerlo. Jajaja. Me tarde un poquito...creo.

Espero que les haya gustado este cap.

Yo ando medio emocionada, es que este miercoles sale a la venta el nuevo libro de Meyer y estaba pensando en poder hacer una reunion para los que viven en Buenos Aires, Argentina.

Ya, es tomado muy de los pelos, pero se van a hacer actividades segun tengo entendido.

A todos los interesados pasence por mi profile que ahi pondre los detalles.

¡Nos leemos pronto!

Grisel

Miles de agradecimientos a: RociRadcliffe, Aradia Gaunt, Laura, Agustina Griego, shinawa, Ly Malfoy, Natsu.

Review this Chapter


Return to Top