Help
Home Just In Communities Forums Beta Readers Dictionary Search
: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Books » Twilight » No soy ella

acuinipuini
Author of 32 Stories

Rated: K+ - Spanish - Drama/Romance - Jacob & Renesmee C./Nessie - Reviews: 97 - Updated: 09-24-09 - Published: 09-23-08 - id:4555720

Capitulo VIII

Pocas veces había tenido que lidiar con algo parecido. Esa sensación de vacío y unas irrefrenables ganas de probar sangre que no fuese de un animal de cuatro patas. En contadas ocasiones tuvieron que recordarme que los humanos no debían comerse pero yo aun era una niña. Mi conciencia y mi inhibición típicas de la edad fueron las que me condujeron a pensamientos impropios.

Y sin embargo, aun sabiendo que todo esto era un sueño, esa quemazón en mi garganta no podía sentirse más real. Cómo si un montón de humanos con aromas únicos estuviesen juntos, ofreciéndose cómo festín.

Odiaba esa parte de mí. No era comprensible, después de todo es lo que yo represento en la mitad de mi existencia. Por mas que intente llevar una vida “normal”. La mitad de mi ser es algo así cómo un demonio que de vez en cuando intenta salir con nulos resultados.

A lo lejos, los arboles se mueven, confundo ese compas con el del mundo real. Sé que esto es un sueño. Lo sé con seguridad por que aun no es invierno y no estoy en medio de un paraje olvidado, sino en el patio de la escuela, alejada del tumulto.

¿Pero por que no puedo abrir los ojos?

Entre toda la confusión logro divisar algo, una silueta no muy lejos, aunque si lo suficiente para impedir que vea su verdadera figura y así darle un significado.

.- ¿Qué buscas?-

Me giro, sin embargo no encuentro a nadie, aquella voz había tocado mi oído. Se encuentra cerca. Mi vista vuelve rápidamente a la figura antes mencionada encontrando sólo espacio blanco, nieve tapando toda vida, no se la veía cómo parte del cuadro sino cómo un manto que asfixia a la misma naturaleza. Nada en aquel escenario es real, creíble, armónico.

.- ¡Sal!- ¡Estoy harta! No es la primera vez que sueño con este lugar. Estoy mas que segura.- ¿Quién eres?

.- ¿Quién deseas que sea?- aquella voz nuevamente, a prudente distancia suena al tiempo que la figura reaparece frente a mis ojos, a unos metros.

No se me dan muy bien los acertijos, es por eso que jamás tomo el periódico y hago los crucigramas. No es el hecho de que sea estúpida, pero me impaciento. Además ¿Qué clase de pregunta era aquella?

.- Lo que preguntas no tiene lógica.-

.- ¿Acaso debe tenerla?- responde al instante, con una dulzura engañosa y hasta macabra. El viento se detiene, creando un momento detenido en el tiempo.- Tan pequeña y tan estructurada.

.- No creo que sea el punto a tocar. No eres parte de mi imaginación.-

.- No, tenlo por seguro. Tiendes a querer olvidar lo que eres realmente y a reprimir tus deseos mas internos.-

¿Pero que cuernos? No estoy para este tipo de cosas, es como si de la nada, todos los miedos de mis padres se materializaran. Ya, no soy normal, sé lo que conlleva, pero ¿el mundo tiene que darme pruebas que tratar de probar y no hacer lo que mis padres quieren es malo?

Y ahora esto. Genial.

Vaya, que gracia, un ánima desconocida viene a visitarme y a decirme lo que hago o dejo de hacer. ¿Alguien más desea meterse en mi vida?

¡NO! no estoy de buen humor, cuando no puedo despertarme mi carácter se torna un poco ofensivo.

.- Si no tienes nada que decirme, suplicaría que te retiraras de mi inconsciente, veras, no soy asidua a dejar que la gente se meta en lugares tan privados. – ¡Para que demonios le doy explicaciones! lo mejor será esforzarme en salir de este estado.

.- Tu padre suele meterse mucho en tu cabecita.-

.- Lo hace por que es curioso y por que le dejo.- contraataco. Y es cierto, aunque a medias, muchas veces soy ayudada por mamá. Ella sabe cuando es suficiente y coloca un pequeño halo de su escudo sobre mi mente. Hay veces que me canso mucho. Cuando estoy con papá y realmente deseo que no escuche lo que pienso debo hacer dos cosas al mismo tiempo. Pensar en praderas y hablar. Créanme, es MUY complicado, sobre todo cuando hablo en serio y en vez de salir una palabra sumamente imprescindible, me sale: floripondio.

Mi discurso se arruina y de paso todo lo que eso conlleva.

.- Eres tan especial cómo tus padres.- la figura se aleja desinteresadamente, cómo dando por concluida la conversación.- Algo complicada si, pero especial. – Aquello me tomo desprevenida, yo pensaba que se iba.- Serás perfecta.

.- ¿Para qué?

Sonríe, llenando el lugar con un tono oscuro y desagradable. Con esa sensación horrible de haber escuchado rechinar un objeto punzante en una superficie lisa. No contesta, pero un sonido sumamente chillante me hace abrir los ojos repentinamente. Mis retinas apenas si soportan el cambio tan brusco y debo cerrar nuevamente los parpados.

¡DEMONIOS! ¡Qué dolor de cabeza!

.- Pobre peque, estaba de lo mas cómoda. ¡Sean, eres un bruto!

.- ¡Yo no tuve nada que ver! No le hagas caso peque, juro sobre la tumba de mi abuela que…-

.- No seas cara dura, la abuela Eloísa esta viva-

.- Bueno…- cuando pude enfocar bien, ambos jóvenes están junto a mí. Sean parado, inclinado y semi apoyado en el árbol que me sirve de respaldo y su gemelo, en cuclillas frente a mi observa con la misma expresión de curiosidad.- Peque ¿te sientes bien?

No respondo rápidamente, intento tomar control del mi cuerpo y una vez hecho esto quiero levantarme. Mala idea, un mareo monumental me hace tambalear, si no fuera por que Lean me sujetó estaría comiendo hojas y un poco de tierra.

.- ¿Te sientes bien? Se te ve pálida…- objeta Sean.

.- Y fría.- agrega su hermano. Yo asiento, no quiero abrir los ojos, temo que el mal estar regrese si lo hago.- Sera mejor que te llevemos a la enfermería, el clima no es el mejor, no te apenes, hoy pronosticaron baja presión y para muchos eso es…-

.- Estoy bien.- ¡fuerza niña! que poco aguante tienes. Así es, sostente en tus dos piernas y abre los ojos con cuidado. No será peor que ese olor repulsivo de pescado muerto y putrefacto que sentiste hace semanas cuando saliste con Jacob de paseo.- Debe ser que me levante muy de repente. No es nada.

.- Pero en este estado no puedes hacer gimnasia.-

¡Cierto!

.- ¿Cómo es que me encontraron?- intento cambiar el tema de la conversación.

Ambos sonrieron ampliamente, Sean se rasca la nuca antes de soltar un simple:

.- Teníamos curiosidad, la hora del almuerzo terminó y no te vimos en la cafetería, supusimos que estarías fuera, por tu cara en la mañana no te gustan las multitudes y que mejor lugar que este para alejarte del enjambre de chicos.-

Vaya, que observadores.

.- Se que sonara duro.- curiosidad la mía.- ¿Pero por qué les importa tanto? Digo, no cruzamos más de dos palabras…

Nada en sus rostros cambia, se miran unos segundos antes de responder:

.- Aun no lo sabemos.- se encogen de hombros quitándole importancia y dejándome confusa. Y yo pensaba que mi familia era extraña- De todas formas- Lean toma la palabra.- Ya es hora de que vayamos al campo, si quieres le podemos decir a la profesora que no te encuentras bien así te exenta de hacer actividad hoy.

Niego nuevamente y con esto comenzamos el recorrido. El colegio por fuera es mucho más grande, el parque que separa el segundo edificio de las instalaciones de deportes es amplio y por suerte bien cuidado. No sé porque, pero tenía la impresión de que los gemelos debían ser una especie de gente popular entre los alumnos, pero al parecer se codeaban con muy pocos. Unos mínimos saludos fueron los que salieron de sus bocas o se reflejaron en los saludos.

Esto me hizo dudar aun más. ¿Por qué me seguían? Ya, no tengo nada en contra de hacer amigos, se me da muy bien, a mi manera, pero no logro acomodarme a la familiaridad con la que me tratan.

Nos separamos en los vestidores, ellos se ofrecen una vez más antes de que yo me adentrara a cambiarme. Ya, en otra ocasión hubiese aceptado gustosa, para mí la gimnasia es un movimiento innecesario, pero ya que. Si con ello lograba sacarme de la cabeza ese pequeño encuentro extra corpóreo de hace rato sería genial.

Aunque debo llamar a mis padres para…no, mejor no. Vendrán a Forks y desearan llevarme con ellos alegando que no estoy segura. Seguramente en dos segundos ya tendrán en la mesa un plan contra una conspiración inexistente. Tampoco debo descuidarme, no es cosa de todos los días que alguien se te meta en la cabeza así cómo así. Seguramente el que lo hizo tiene un manejo de su poder espiritual.

O-o-o-o-o-o-O

El césped no hizo ningún tipo de ruido cuando pose mis pies sobre él. Gran parte del grupo ya estaba congregado alrededor de una mujer que daba directivas, podía escucharla desde mi posición así que no me apresure en llegar junto a ellos. Disfrutaba de esos pequeños espacios de tiempo en donde parece que todo va más despacio.

Mis últimos pasos se vieron re-alentados, no deseaba tomar posición en aquella actividad. Toda mi vida había visto jugarla y probé en hacerlo. Cabe destacar que no se me da muy bien. Tengo mis buenas rachas, pero por Buda que un gato jugaría mejor.

La profesora me dedica una mirada presurosa, aunque sé que me evaluó rápidamente, se nota. No hay hostilidad en su accionar por lo cual no me preocupo.

A lo lejos se escuchan los gritos del grupo masculino, ellos ya comenzaron con sus actividades.

.- Ya, pónganse el equipo y juguemos. No quiero trampas.-

.- Pero profesora, hoy no queremos…-

.- Smith, no comencemos el año con quejas, no hay manera de que no hagas gimnasia. Vamos, quita esa cara.- sonrío, no hay deje de molestia en su voz, simplemente está ansiosa por impartir la clase. Qué suerte, por lo menos la profesora tiene bonito temple. Esperemos que su paciencia sea igual de grande.

A lo lejos y ya con el equipo colocado, Clarice me saluda. Contesto con un tenue: hola.

.- ¡Cullen!- volteo. Me sonríe ampliamente.- te toca comenzar, batearas.

Genial (nótese el sarcasmo)

Mis pasos se detienen en el lugar exacto. Una de mis compañeras hace el favor de acercarme el bate.

¿Alguien más que este confabulado con el Universo para hacerme pasar vergüenza lo antes posible? Que lo diga ahora, después voy a estar demasiado ocupada tratando de arreglar mis desvaríos y no lo voy a registrar.

Bien.

Concéntrate, cómo dice el tío Jasper, sólo cuestión de no perder de vista la pelota y cuando veas la oportunidad, blandea el bate con todas tus fuerzas (bueno, tal vez no con toda) pero…

.- ¡VA!

¡AY DEMONIOS!

.- ¡STRIKE ONE!

Cielos, ya dije que no era buena ¿Por qué la profesora me puso a batear de todas formas? No puedo culparla, parece entusiasta y no debió tener ninguna segunda intensión al hacerlo. Tal vez su frenesí no la deja ver mi pésima postura para este tipo de cosas.

.- ¡VA!

Nononononono…cielos.

.- ¡STRIKE DOS!

.- ¡VAMOS CULLEN! ¡Yo se que tu puedes!- me lo han dicho tantas veces que hasta creo ha perdido significado.

De nuevo, vista en la pelota, no la pierdas. No es tan difícil, los movimientos de la lanzadora no son tan rápidos, por lo menos para mí. Intenta deducir por donde ira la bola, así….a la derecha, con el viento que hay de seguro…

TAC

.- ¡Eso es!- ¿Qué, lo hice? ¿En serio?

Eso me pasa por ser lenta en mis reacciones, sin embargo antes de que pueda salir de la base todo el mundo quedo estático. Mi vista enfoca rápidamente la pelota y mis ojos se abren de una manera exorbitante al ver que es seguida por el bate. Miro mis manos, ¡Me lleva! ¿Que en qué momento lo solté? ¡Dios no! Si le pega seguramente la matará, no medí mi fuerza, no…

Las palabras de mis padres con que tuviera cuidado con los humanos se hacen presentes. Si algo llegara a pasar para mi familia sería terrible. Ellos que siempre procuraron ser tan cuidadosos. Voy yo y meto la pata hasta el fondo.

PUM

¡LA MATE! ¡OH DIOS! ¡OH DIOS! ¡OH DIOS! ¡ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO! ¡MI PRIMER DIA DE ESCUELA Y YA SOY UNA ASESINA!

.- ¡PROFESORA!- abre los ojos de una maldita vez y mira lo que has hecho. Cuando la luz vuelve a mis retinas puedo notar que un tumulto de gente ya esta rodeándola. Lo extraño es que no huelo sangre. Corro hacia ellos desesperada por el resultado de mi torpeza. Sin embargo al llegar me encuentro con una escena que mas que descolocarme de deja algo muda. Un cuerpo, sumamente grande y sumamente conocido (valga la redundancia) protege a la mujer. El bate esta a sus pies. Le dio, estoy segura, yo escuche el crac de un hueso.

.- ¿Te encuentras bien?- ¿JACOB?

Mi sorpresa es evidente, el equipo masculino también se acerca y entre ellos los gemelos logran situarse a mi lado. No les doy importancia. ¿Cómo es que Jacob llegó? ¿Me vino a visitar?

¿Por qué me preocupa más el hecho de que él no me note que el pequeño detalle que casi le parto la cabeza a mi profesora con un objeto visiblemente contundente?

.- Si, no te preocupes.- la mujer responde con una media sonrisa, se le nota que aun esta algo asustada. Con la ayuda de él se levanta e intenta limpiarse la tierra del atuendo. Trastabilla.

No sé qué hacer, mis manos sudan de lo nerviosa que estoy. Jamás se me hubiese ocurrido que pasaría algo así, y menos que me encontraría a Jacob de esta manera tan común.

Cierto…de que habrá sido ese ruido que…

¡Ah dios! ¡Le rompía algo a Jake! Aunque sabiendo cómo es dudo que ya no esté curado.

Lo miro, él no lo hace.

¿Qué cornos le pasa?

Lo conozco lo suficiente cómo para saber que él conoce mi presencia y mí aroma. Suele quejarse un poco, sólo un poco en las ocasiones que tengo un fuerte aroma a vampiro. Pero eso momentos coinciden cuando pasó las tardes con tía Rosalie (la cual dicho sea de paso me impregna de su fragancia abrazándome mucho).

.- Profesora.- una de las chicas se acerca a ella.- La acompañaremos a la enfermería.- un grupo asiente.

.- No se hagan problema. – Contesta Jacob con ese tono medio bromista pero que denota cierta autoridad.- yo me encargo. ¡Chicos, regresen a sus rutinas!- les ordenó a los hombres.

¡Vamos! ¿Por qué no me hablas? ¡Sigues enojado! ¿Bastara con que me ponga a bailar esa canción ridícula que siempre termina con “ey, Macarena”?. No, mejor no, la última vez que intente hacer algo parecido rompí un jarrón de la abuela y tire a tío Emmett por la terraza.

Menos mal que es inmortal, o que no es un gato, porque ya pasó las nueve vidas conmigo. Esa debe ser una de las razones porque no me dejan tener un gatito.

Aunque ahora que estoy en casa del abuelo… ¡NESSIE! Concéntrate.

.- Uf, peque, tuviste suerte.- siento una mano apoyada en mi cabeza. Alzo la vista para encontrarme con Lean.- Si no fuese porque nuestro profesor tiene buen estado…-

.- Excelente diría yo…- aporta su gemelo.

.- La profesora no lo estaría contando ¿eres humana?

Esa pregunta me paraliza hasta la última célula. Cómo si pudiesen ver lo que realmente soy me encojo tratando de alejarme de ellos. Sean suelta una risa estruendosa antes de largarme:

.- Ya, peque, no pongas esa cara. Es sólo una broma. Lo que pasa es que nos sorprende que le hayas pegado a esa pelota con tanta fuerza.- señala el suelo, la tierra esta levantada en cierta forma. Se ve que después de pegarle a Jacob revotó hasta el suelo. Aunque eso ya no es mi culpa, digo, bueno, tal vez si, por que el impulso inicial del bate salió de mi persona y el revote sólo aminoro la fuerza.

Maldición.

.- Es que mis padres me hacen seguir una dieta especial.- mentí, aunque sólo en cierto modo.

Se conformaron con eso, ambos se encogieron de hombros antes de darse media vuelta, saludarme con una sonrisa y volver a sus actividades.

La exclamación de Jacob desde la puerta del edificio a lo lejos fue lo suficientemente potente para que esa orden se cumpliera.

Lo mire, pero al parecer no lo noto, se perdió puertas adentro con la profesora a su lado.

O-o-o-o-o-o-o-O

Al abrir la puerta del automóvil resoplo sonoramente agradecida por que el día haya terminado y enojada por qué no he podido encontrar a Jacob por más que me mate buscándolo. Bueno, lo intente mientras tuve mi hora libre y entre los pasillos al salir de una clase para entrar en otra.

Vengo de la enfermería y al parecer hacía rato que ya se habían ido con mi profesora de gimnasia.

Dejo mi bolso sobre el asiento del copiloto y me siento pesadamente en mi lugar.

Este dia paso relativamente normal, sacando obviamente que por poco y mato a alguien y que tengo dos pegotes iguales pisándome los talones. Tendré que ver de adaptarme más, presiento que no son malas personas y que son bastante divertidos. Acostumbrarme a su cercanía será pan comido si me lo propongo.

Suspiro.

La llovizna que comienza a caer sobre la zona me hace adentrarme totalmente en el auto pero aun no arranco. Esperare a que los demás lo hagan, estoy tan cansada que no deseo esquivar a nadie así que cuanto menos esfuerzo haga mejor. Por suerte hoy la clase terminó con ese pequeño incidente. No porque pudiese lastimarme más (me golpe con un casillero impunemente mal cerrado y ahora visiblemente abollado) sino porque se sorprenderían al no ver marcas en mi cuerpo.

Ya, lo explicare mejor. Se me forman moretones cuando me caigo o me llevo puesto algo, cómo ya mencione con anterioridad. Pero hay épocas en las cuales mis genes vampiros están más despiertos (así me lo explico mi abuelo, aunque sé que no es la versión oficial) y mi cuerpo se vuelve casi tan duro cómo el de mis padres. No es que no me lastime, lo hago, sólo que sana más rápidamente. Generalmente concuerda con los días posteriores a “esos días”.

Cuerpo bizarro, ¿no se conformaba con ser de reacciones lentas y patoso? ¡No!

¿No le bastaba con cambiar sólo en mi periodo? No.

Cielos, tengo hambre.

Levanto la vista y por suerte el estacionamiento esta casi vacío. Unos autos de aspecto antiguo me dan la pauta de que únicamente quedan los profesores y directivos dentro del establecimiento.

Enciendo el motor.

Bien…volvamos a…

PAM

.- ¡AH!- mi corazón se acelera. ¡Qué demonios! mis manos aprientan de tal manera el volante que estoy segura que se desquebrajara si sigo en esta pose.

.- ¡Hola Nessie!- esa sonrisa, esa maldita sonrisa que utiliza cuando sabe que tiene que bajar mis defensas. No lo miro. Así cómo hizo él en clase.- Oh vamos, no puedes estar ofendida por tan poco. Creo haberme mandado peores, además, tengo una buena justificación.- Me lee la mente, por momentos creo que puede oírme despotricar contra él.

Bajo el vidrio, él aun se encuentra apoyado en el techo con sus grandes brazos e inclinado hacia la ventanilla.

.- Dame una MUY buena razón para no haberme respondido las llamadas y para que no hayas dicho ni mu cuando nos vimos en el campo.- reclamo. Pero qué carácter, debe ser que odio que me ignoren tan olímpicamente. Ni yo sabía que cargaba tanto mal humor por eso.

El levanta las cejas en sorpresa por el tono de mi voz. Se relaja a los segundos mostrándome su blanca dentadura.

.- Todo está conectado, pero no creo que sea el lugar para hablarlo, hazte a un lado, que conduciré.-

.- No, debo ir a pedir la pizza antes que el abuelo llegue.- ya, que explicación más ridícula, pero he salido al abuelo, no hay duda, la cocina no es lo mío. Así que nos conformamos con comer chatarra unas noches y comida casera en otras (la mitad de estas ocasiones son salvadas por Sue, pero no puede estar cocinando para nosotros todos los días)

.- Entonces hablaremos en el camino. – No me da tiempo a responder, me corro rápidamente al asiento del copiloto y él entra. Da marcha atrás rápidamente y antes de que me que cuenta nos encontramos fuera del establecimiento, bastante lejos diría.

¿Por qué tienen que ir tan rápido?

Complicada manía que comparte con todos mis familiares, pero exclusivamente con mi padre. Tienen toda una eternidad por delante ¿Adonde tiene que llegar con tanta prisa?

Continuara


¡Volvi! Muajajajajajaja. Que calor que hace, la verdad, me a costado terminar esto no por falta de inspiracion, sino por que no quieria calentar el ambiente con la compu jajajajja.

Lamento la demora.

Gracias a todos por seguir ahi. ¡Beshos y cuidense!

Saludos especiales a: Ginebra216, volkalice-hale, Natsu, BeTsy Pop, Hik-y, RociRadcliffe.



Return to Top