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Author of 19 Stories |
Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, todos son de la propiedad de Naoko Takeuchi.
Adaptación de la novela “Mujeres Asesinas”.
Michiru: Monja
MA
“La conocí en un tren, de pura casualidad. Y pensé que alguien así era incapaz de matar a una mosca. Era simpática, aunque un poco distraída, a lo mejor era por ser tímida. Me acuerdo que le pregunte la edad y me dijo que tenía treinta y siete. Yo pensé que tenía como cincuenta. Y era monja, aunque no llevaba los hábitos. Pero igual parecía una monja. Ese día tenía una pollera azul tableada que le llegaba por debajo de las rodillas, una camisa blanca cerrada hasta el cuello y un saco negro estirado y unos zapatos marrones de taco cuadrado. Bien monja”-
Setsuna Mehio se hizo amiga de Michiru Kahio cuando viajaban en el tren, por casualidad se sentaron juntas en el primer vagón. Empezaron a hablar porque el tren salió de la estación con más de treinta minutos de retraso. Cuando se bajaron habían intercambiado direcciones y teléfonos y se sentían hermanadas por el destino.
“A ninguna de las dos nos fue bien en la vida. Yo tuve una vida difícil. Mis padres murieron cuando yo era pequeña, me crio mi tía que me pagaba, siempre me faltaron cosas. Michiru no se quedaba atrás aunque sus problemas eran distintos. Tenía padres, y muchos hermanos, una familia que la cuidaba, pero ella sufría problemas de salud, le subía mucho la presión, tenía dolores muy fuertes de cabeza, y lo que más le dolía era lo otro: decía que no era una buena monja. Que había tomado los hábitos pero que nunca estaba segura de nada” - relataba Setsuna al juez.
“¿Y entonces, por que tomo los hábitos sino estaba segura?”- pregunto el hombre.
“Yo le preguntaba si lo que le estaba faltando era un hombre, una familia, pero ella nunca me contestaba nada. Lo que más le gustaba contarme era de su viaje cuando se fue de misionera al Amazonas. Recién había tomado los hábitos y se ofreció para ir a Brasil en misión evangélica. Hablaba sobre eso y se iluminaba el rostro. Deber haber sido lo mejor que le paso en la vida.”
“¿Cuánto tiempo se fue?”- cuestiono el juez
“Estuvo siete años ahí. De aquí se fue con dos monjas más, pero en Brasil las otras se fueron por otro camino y ella viajo al Amazonas con dos monjas de la zona. En ese lugar no había baños, ni agua, ni nada. Estaba repleto de bichos, llovía sin parar y hacia un calor sofocante. Eso me relataba ella.
“¿Y qué cosas hacia?”
“Intentaban enseñarles la Biblia y esas cosas. Pero no se entendían. Michiru había hecho un curso de portugués. Con el tiempo Michiru y las demás hermanas se dieron cuenta que no ganaban nada con enseñarles religión, así que se dedicaron a darles remedios, y a vacunarlos, y a enseñarles a cuidar a los bebes para que no enfermaran. Eso le gustaba, ella se sentía útil por primera vez. Así que trabajo y trabajo para esa gente. Me mostro varias fotografías con niños, bebes en brazos y gente del lugar. Yo le pregunte por qué no tenia niños propios y ella me respondió que esas cosas no se podían decidir, que el destino decidía.”
“¿De donde provenían los dolores de cabeza?”- inquirió el hombre
“Supongo que vivir siete años en esas condiciones debe ser duro, sobre todo porque ella no estaba bien de salud.”- Razono - “Y según ella me dijo, la malaria se la contagio a los tres años de llegar. Ella se había instalado en un lugar cerca del rio, había unas cuantas casas y se vivía de lo peor. Faltaba la comida y en una época del año comenzó a llover y jamás paro. También me conto que hubo una plaga de mosquitos, al parecer los mosquitos llevaban la enfermedad, y que en ese momento a ella le dio fiebre, vómitos y diarrea entre otras cosas. Estuvo en mes en la cama.” - contesto la mujer de piel morena.
“¿Y qué sucedió después? En esas condiciones, viviendo en un lugar tan inhóspito, con temperaturas tan elevadas ¿Permaneció allí a pesar de estar enferma?”-
“Con el tiempo comenzó a sentirse siempre cansada, y se le hacía mas y mas difícil aguantar el calor. Se quedo algunos meses más en ese lugar e intento curar a gente que padecía la misma enfermedad. Después se fue a un lugar más grande, porque allí estaba débil y lo mejor era que tuviera más comodidades, agua, baños, enfermería. Pero en el nuevo lugar la gente no la quería, según ella.”
“¿Y por que creía eso?”-
“Ella creía que los niños se burlaban de ella y que los adultos no le hacían caso. Ella tenía que convencer a las parejas que Vivian juntas para que se casaran por iglesia y bautizaran a sus hijos. Para ello iba un cura una vez al mes, pero cuando el sacerdote llegaba no tenía a nadie para casar ni para bautizar y Michiru se sentía culpable. Luego hizo un curso de enfermería y se quedo allí, pero volvió a subirle fiebre y tuvo que regresar. Cuando llego a Tokio, al poco tiempo conoció a esa, Haruka Tenoh. Eso la arruino”- Determino la mujer.
MA
Haruka Tenoh siempre quiso ser actriz, pero nunca logro ningún papel importante. Lo máximo que obtuvo fueron algunos trabajos como extra en la televisión. Era peleadora por naturaleza, y solía terminar a los gritos con sus compañeras de trabajo- a pesar de que hacia grandes esfuerzos por ser aceptada- su carácter desposito la traicionaba.
“Yo la soporte todo lo que pude”- cuenta Nanami, vecina de Tenoh- “Era insoportable. Siempre pedía dinero prestado o ropa, o llegaba a la hora de la comida para no tener que cocinar ella misma. Por suerte, cuando se dio cuenta que ni siquiera le bastaba para el alquiler se caso, con un hombre mucho mayor que ella. No fue por dinero, pero al menos le daba casa y comida...y la obra social”- señalo con especial énfasis la última frase.- “Ella siempre decía que después de casada iba a tener obra social.”
“¿Como transcurría la vida matrimonial?”- le pregunto el juez. Junto a el había una secretaria que no dejaba de escribir toda la conversación en una máquina de escribir-
“¡Era un infierno!”- exclamo la mujer - “Ella se quejaba todo el día, gastaba más dinero del que podía gastar, y según yo creo, mas de una vez le pego al marido. Más tarde el hombre se interno en un geriátrico. Todos en el edificio suponemos que ella le pegaba, no es normal que el solo se halla internado en ese lugar, pobre hombre, lo compadezco, teniendo una mujer así...”-
“¿Tenía hijos el marido de Tenoh?”
“Si, tenía dos”- respondio la mujer - “Pero ya eran adultos y vivian en el extranjero”- medito un poco la situacion, intentando que su mente fuera recuperando los detalles perdidos en su memoria - “Lo que resulto extraño fue que el dejo dicho en el geriatrico que no quería recibir visitas de su esposa”- agrego con voz incrédula para pasar a una expresión mas seria - “En aquel entonces conoció a esa mujer, la monja.”
“¿Cómo se conocieron?”- pregunto el juez
“Al parecer, Haruka fue a la obra social a hacer un trámite y en ese lugar se encontraba la monja. Como había mucha gente tuvieron que hacer fila y con el paso del tiempo comenzaron a hablar. Haruka le comento que su marido estaba internado y que no lo podía vista., entonces le pidió ayuda a la monjita para que la ayudara a entrar. Nunca entendí por que esa mujer se metió en ese historia, como no pensó que si el hombre no quiera verla por algo seria.”
“¿Y qué sucedió después?”- intrigado pregunto el hombre que se encontraba frente a ella.
“Con el pasar de los meses se hicieron amigas y poco después Haruka me vino a decirme que se iba a vivir con la monja, que a esa altura ya no era monja porque había una licencia. Y se fueron a vivir juntas.” - luego, agrego en tono burlón - “Al final... Haruka paso del viejo a la monja, es sorprendente.”
MA
Cuando regreso del Amazonas, Michiru Kahio tuvo una profunda crisis religiosa. En realidad, desde que tomo la decisión de hacerse monja había pasado por varias etapas de dudas existenciales de distinta índole. Pero fue al regreso a Tokio lo que hizo recrudecer sus ideas contradictorias con respecto a la fe. Desorientada, le pidió ayuda a un sacerdote, el padre Zafiro Black, quien le aconsejo tomarse una licencia de dos años que le permitiera reflexionar acerca de su vocación.
Una vez que dejo los hábitos en forma provisoria, Michiru siguió visitando al padre Black, que se había convertido en su guía espiritual. Ella le había confesado que quería vivir con una amiga, pero que no contaban con los medios para alquilar una vivienda. El cura cito a una vecina del barrio que había dividido su casa en cinco departamentos para alquilar, y consiguió uno para la ex monja y su amiga.
Cuando Michiru entro por primera vez al departamento quedo encantada: le parecía el lugar ideal para comenzar una nueva vida junto a su amiga.
MA
Setsuna Mehio tuvo un mal presentimiento en cuanto conoció a la mujer que viviría con Michiru -
“En cuanto la vi, supe que algo malo iba a pasar, lo juro. Tenía un aura que no me gustaba, no lo sé, de mala persona. Pero Michiru confiaba mucho en ella. Yo nunca supe que sucedió entre ellas y tampoco quiero saber, pero en cuanto se mudaron casi dejamos de vernos. Esa mujer no quería que Michiru venga a mi casa, ni que me llamara por teléfono ni nada. Una tarde Michiru vino a mi casa llorando. Tenía un ojo morado. La otra le había pegado. Y me dijo que no había sido la primera vez. Pero siempre lucia preocupada, supongo que temía que yo pensara mal, siempre recalcaba que eran solamente amigas, que no imaginara cosas. Pero yo fui clara, le dije que no era normal que una amiga le pegara así a otra si no había algo mas”
“¿Y cuál fue la respuesta de la señorita Kahio?”- pregunto seriamente el juez
“Ella me juro que solo eran amigas, cuando yo no le había preguntado nada. Cuando volvió la segunda vez con golpes, ya no era en la cara, sino en los brazos y en la espalda, la convencí para que hiciera la denuncia en la policía, pero no le hicieron caso. Entonces Michiru decidió irse de ahí, dejo la casa que ella misma había conseguido y se fue a una pensión. Yo le dije que Haruka era quien debía irse, pero no había forma de sacarla de ahí. Michiru era incapaz de echarla, era demasiado buena.”
“¿Podría contarme cómo fue que si se separaron, con motivos tan violentos, siguieron frecuentándose?”- inquirió el hombre
“El sacerdote que siempre estaba con ella la ayudo a buscar una pensión y la ayudo a mudarse. Pero lo peor de todo fue que, como usted dice, Michiru siguió lleno a la casa porque extrañaba a esa mujer. Cada vez que discutían Michiru terminaba golpeada y humillada por su amiga.”
“¿Tiene idea de cuál fue el motivo que provoco tan trágico desenlace?”- el juez formulo la pregunta tomando un paquete de cigarrillos - “Si la señorita Kahio demostraba tanta paciencia con aquella mujer, a pesar de sus insultos, no puedo comprender que fue lo que la llevo a reaccionar de esa manera”- se sincero mientras aspiraba el humo de su cigarrillo.
“Haruka comenzó a amenazarla de que, si la dejaba, llamaría a la congregación para decir que eran novias, que a Michiru le gustaban las mujeres. Quería arruinarle la vida. Eso enfureció a Michiru. Ella siempre me decía -me está difamando-. Michiru pensaba en retomar los hábitos, decía que era lo único que sabía hacer, rezar y vivir con otras monjas.”
MA
La noche del lunes 23 de noviembre de 1998 Michiru Kahio fue a visitar a su amiga Haruka Tenoh. A pesar de que en cada encuentro la mujer la golpeaba y la insultaba, ella no podía resistir el impulso de de ir a visitarla.
Los vecinos estaban hartos de escuchar las discusiones permanentes, los gritos, los ruidos de las botellas estrelladas contra el suelo y las paredes. Los escándalos eran siempre en la madrugada, y predominaba la voz asustada de la ex monja. Pero ese lunes las cosas cambiaron. La discusión se desato más temprano de lo habitual, cerca de las diez de la noche. Y no hubo en el barrio un instante de paz hasta las dos del día siguiente.
Se escuchaban muebles que se corrían, aullidos, insultos, vidrios rotos y llantos. Con una variante: la que gritaba con desesperación no era Michiru sino Haruka. Varios vecinos confesaron que no llamaron a la policía porque ya habían escuchado antes muchas peleas de ese tipo, aunque más moderadas.
A las siete de la mañana siguiente, Rika, la dueña del departamento, golpeo la puerta de las mujeres, decidida a darles un ultimátum: o prometían no volver a pelear a los gritos, o se iban. Pero nadie contesto. Pensando en que la lucha las había agotado, se fue a trabajar y regreso a las tres de la tarde. Una vez más, toco timbre. Nada. Entonces sospecho que algo grave había pasado.
Fue a buscar al padre Zafiro y lo llevo a la rastra para que se hiciera cargo de lo que ya imaginaba como un drama. Antes de volver al departamento de las mujeres fue al suyo a buscar una copia de la llave.
Cuando entraron no vieron nada salvo unos cuantos ceniceros desbordantes de colillas tirados por el piso. Pero cuando entraron al comedor vieron lo que quedaba del cuerpo de Haruka Tenoh, una masa retorcida de carne acuchillada. El cura desvió la mirada y se persigno. Rika salió corriendo, histérica, a llamar a la policía.
Darien Chiba, el comisario, dio a entender que pocas veces había visto algo semejante. Tenoh había recibido exactamente 161 puñaladas. Cerca del cadáver había un cuchillo tramontina, por alguna razón, el favorito de los criminales.
MA
Los policías le exigieron a Black que les diera la nueva dirección de Kahio. Fueron a buscarla. La esperaron y rastrearon la zona, hasta que cerca de las nueve de la noche del mismo 24 la vieron a pocas cuadras de la pensión. Estaba caminando con la mirada perdida. Tenía lastimaduras en las piernas, rodillas y codos. Los hematomas de sus ojos no eran recientes sino que llevaban al menos tres días.
Pocas horas después de su detención, Michiru sufrió un ataque de hipertensión y fue trasladada de urgencia al hospital. Al día siguiente fue interrogada por el juez a cargo de la causa, Taiki Kou. Kahio, sin embargo, no dijo nada.
Sus abogados defensores buscaron de inmediato demostrar la inimputabilidad de la ex monja. No era complicado: no es muy normal matar a alguien con 161 puñaladas, cuando, como decían los mismos policías que la arrestaron.
“En realidad no son necesarias más de dos o tres bien dadas, entonces, ¿para qué tanto esfuerzo?”
Michiru fue declarada inimputable e internada en un hospital psiquiátrico, donde recibía las vistas constantes de sus familiares. Un año después quedo en libertad: ya no se la consideraba peligrosa. Cuando insinuó que quería retomar su vida de monja, le explicaron, lo más diplomáticamente que pudieron, que desde Roma había llegado el mandato de expulsarla de la orden.
Sus hermanos la llevaron a vivir con ellos, en una casa de campo familiar, en las afueras de Tokio. Todas las mañanas y todas las noches, rezaba en voz alta por la paz del mundo, por la salud de sus familiares, y por el alma de su amiga muerta.
Hola Hola Hola!
Me preparo para que me linchen jajaja, se que a las fans de esta pareja podría no llegar a gustarles la relación y el final de este capitulo, pero como siempre les digo: Tengan en cuenta que son casos verídicos y no puedo cambiar eso aunque quisiera.
Prepararense porque en unas cuantas semanas llega el turno de Haruka! Jajaja
Gracias a :
LOYDA ASTRID: Me alegra mucho que te esten gustando!! Tengo pensado hacer una historia para cada sailor. Espero que este te guste, aunque es medio violento! jejeje
malkav: Como siempre digo... me encantan tus comentarios ademas me gusta saber que despierto tus instintos de abogada jajaja. Y te tengo una buena noticia, mas adelante voy a subir otra historia de Amy XD. Me gusta saber que las dejo pensando jajja, espero que sea eso y no les deje un trauma. Yo creo que este capitulo si es violento, 161 puñaladas no es poco, pero personalmente el capitulo de Mina me parecio mas fuerte por el lado psicologico. Espero que te guste este capitulo!
Ambargris: Gracias por dejar tu review! Espero volver a leerte pronto!
: Puedo ver la cara de trauma de Solcito!! jajaja. Se que en el capitulo anterior te hice llorar, pero no fue con intencion jajaja. Yo tambien con solo imaginar triste a Mina me puse mal, como siempre te digo: te lo rencompenso con "desde que te vi" jajaja.
Kinsei-Hime: Hey kinsei! Ahora fue el turno de Michiru, como vos me dijiste, Pobre Haruka jajajaja. Espero que te halla gustado!
isa1181: Ya me parecia que no me habias dejado tu comentario jajaja. Me alegra mucho que te halla gustado el capitulo anterior, en lo personal creo que fue mas violento de forma psicologica, en fin espero que este tambien sea de tu agrado!
Gracias a todas!
Solcito y yo tenemos web!!
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Lucyana Li kou