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Capítulo 3: “Familia y amigos”
Era un pequeño bar en el centro de Konoha. Un lugar donde algunos ninjas solían reunirse para descansar, discutir misiones o tal vez simplemente tomarse un pequeño respiro.
Orochimaru tomó los tarros de cerveza de la barra y caminó en dirección a un pequeño apartado donde lo esperaban. Ahí Tsunade permanecía con las manos entrelazadas viendo muy divertida a un Jiraya que parecía a punto de llorar.
– ¡Me engañaron como a un crío! –se quejaba el ninja del cabello blanco- el truco más viejo del libro… ¡Y caí en el!
–Siempre has tenido la mala costumbre de subestimar a los demás –Orochimaru dejó las cervezas en el centro de la mesa y se sentó aun lado de Tsunade- Y me imagino que ni siquiera leíste los papeles que te dio Sabutori-sama.
Tsunade no pudo evitar una risita cuando Jiraya se dio un cabezazo contra la mesa.
–La línea de sangre de los Uzumaki les permite crear una gran cantidad de chakra y almacenarla. No es una técnica muy impresionante en si misma, pero con los jutsus adecuados…. Tendrías a un shinobi muy poderoso.
–Minato Namikase es un genio de la estrategia –Orochimaru tomó su cerveza y le dio un trago- Calificaciones muy altas en las pruebas generales y además parece que esta desarrollando su propio jutsu… Un chico en verdad muy listo.
– ¿Y ustedes como es que saben tanto de mis alumnos? –Preguntó Jiraya levantando la cabeza.
–Yo quería a Kushina Uzumaki en mi equipo –Dijo Orochimaru sonriendo- Sus habilidades son… útiles para mis investigaciones.
–Nosotros si leemos los informes Jiraya-kun –Tsunade se cruzó de brazos- Sabutori-sama escogió a esos tres para ti. Pensó que podían aprender muchas cosas ellos de ti… Y tú de ellos.
–Creo que el poder se le subió a la cabeza.
–Creo que eres tu el que perdió el piso, Jiraya-kun –Orochimaru le lanzó una mirada severa- desde que ganaste ese estúpido concurso de narrativa te sientes un artista, estas confundiendo tus prioridades.
Jiraya le respondió la mirada y se la sostuvo un rato. Tsunade se tensó levemente, esperando alguna reacción pero el ninja del cabello blanco sólo suspiró y se volvió a hundir en su asiento.
–Ya no importa, ellos ganaron y ahora estoy obligado a ser su jounin instructor hasta que estén listos para el siguiente examen.
–Vamos, no será tan malo como crees –Tsunade le dedicó una sonrisa- Es bueno ver que te vas a tomar algo en serio por primera vez en tu vida.
Jiraya pensó en contestarle algo pero no pudo, aquella sonrisa siempre lo desarmaba.
Tres chicos estaban tirados sobre el pasto, contemplando el cielo, habían desayunado y aunque fue una comida escueta les supo a gloria.
–Jiraya-sensei pega muy duro –Dijo Kushina- Apenas me rozó la cara y casi me rompe la nariz.
–Lo bueno es que se contuvo –Minato sintió una pequeña oleada de odio.
–Es tarde –Hiashi se levantó y sacudió sus ropas- Tengo que regresar a la casa, sin duda mi padre va a querer un informe detallado de cómo nos fue en el primer día.
Sus dos compañeros le dedicaron una mirada de preocupación; el evitó sus ojos y finalmente suspiró dejando caer los hombros.
–Ya sé que hay cosas que no puedo decirle aún... Simplemente el explicarle como Kushina-san obtuvo los sellos para crear los “kage bunshin” me metería en problemas.
–Me alegra saber que eres tan comprensivo Hiashi-kun –Dijo Minato con una sonrisa en sus labios.
–No soy comprensivo –Las facciones del joven Hyuuga se endurecieron- Soy un tonto por haberme dejado llevar por ti y tus locas ideas y soy un tonto por estar ocultando esa información a mi padre.
–El hokage nos dijo que evitáramos mencionar la línea de sangre de Kushina a los demás –Minato se levantó de golpe- Incluso a tú padre. No puedes contravenir esa orden. De veras.
–Y no puedo mentirle a mi familia, es impropio.
–Tal vez deberíamos dejar que Hiashi-kun hable con su padre –Kushina dijo esto en voz muy baja- A mí tampoco me parece que mienta de esa manera.
Hiashi cambió su expresión ante las palabras de Kushina, dio dos pasos a ella y después retrocedió, dándole la espalda.
–Yo... vivo en una doble lealtad, Kushina-san. Por un lado mi deber hacia mi familia, como heredero; por otro lado esta mi deber hacia ustedes, como mis compañeros... y amigos –Hiashi volteó a verlos, sus ojos grises denotaban tristeza- Mi padre vive viendo enemigos en cada sombra, en cada aliado ve un traidor en potencia. Su posición en el consejo del Konohagakure le permitiría expulsarte a ti y a tu familia de Konoha... O algo peor.
–Pero Jiraya-sensei ya se dio cuenta –Dijo Kushina- y sin duda en las siguientes misiones pasará algo que me delate... ¿Qué harás entonces?
–El destino decidirá en ese caso –Hiashi sonrió levemente- Por lo pronto hay que regresar a nuestras casa y estar listos, que tu novio te acompañe.
Minato y Kushina se pusieron muy rojos y le miraron con enfado.
– ¡¡No somos novios!! –Gritaron los dos al mismo tiempo.
–Claro, claro –Dijo Hiashi mientras se alejaba- Ustedes son tan obvios que uno tendría que estar ciego para no darse cuenta. Nos veremos.
Orochimaru y Jiraya estaban de pie ante la casa de Tsunade, se aseguraban que la tambaleante Kunoichi subiera a su habitación sin rodar por las escaleras; cuando escucharon que la puerta de su cuarto se cerraba, se dieron la vuelta y caminaron calle abajo, también un poco tambaleantes pero sin duda en mejor estado que su compañera.
–No entiendo como le hace para beber tanto. –Dijo Orochimaru después de un rato- A veces me da la idea de que lo hace solo para dejarnos sin dinero.
–Quizás sea alguna clase de jutsu –Dijo Jiraya dándole una mirada de lado- Algo más para tus investigaciones.
–No te burles –El ninja de piel pálida se detuvo y lo enfrentó- Lo que hago puede cambiar nuestra visión de cómo funciona el cuerpo humano.
–Te oyes tan serio cuando hablas así –Jiraya le guiño un ojo- Me das escalofríos.
–Un practicante de Taijutsu domina su cuerpo, uno de genjutsus aclara su mente, uno de ninjutsus controla el flujo de chakra –Continuó hablando- Si una persona lograra dominar las tres bases del jutsu y todas las técnicas, si pudiera perfeccionar su cuerpo de esa manera ¿Te imaginas el poder que sería capaz de obtener?
–Las chicas caerían rendidas a sus pies...
Por un instante el ninja con los ojos de serpiente parecía querer gritarle a su compañero, sus mejillas se pusieron rojas pero apretó los puños y respirando controladamente se relajó.
–A veces no se porque me tomo la molestia de explicártelo.
–El hecho de que no me importe no significa que no lo entienda, Orochi-kun –Jiraya se acercó a él y le palmeó la espalda- Sólo prométeme que no dejaras que esto te obsesione, te pones muy raro cuando empiezas a hablar sobre ello.
–Sólo digo que esto es importante –Orochimaru parecía más tranquilo- Y quizá la clave este en las generaciones que nos siguen.
Los dos ninjas continuaron caminando en silencio. Jiraya pensó en aquella frase “Las generaciones que nos siguen” le gustara o no, aquello le hacia considerar su papel como protector de su aldea, de su país, quizá al final de cuentas tenía que poner un poco de su inigualable talento para alentar a las futuras generaciones.
O quizás esa cerveza estaba demasiado fuerte y solo desvariaba...
Caía la tarde cuando Minato Namikaze y Kushina Uzumaki se detuvieron frente a la pequeña casa que su familia ocupaba temporalmente. El consejo de Konoha había prometido mejorar esa situación apenas pasaran las constantes hostilidades que había contra el país de Iwa. Claro que eso se veía como una visión cada vez más lejana.
Minato se llevó las manos a los bolsillos del pantalón, incapaz de pensar en hacer otra cosa, Kushina miró la puerta de su casa y después al nervioso muchacho, no era la primera vez que la acompañaba, pero siempre por alguna razón, esperaba que algo pasara, no estaba segura de que pero “algo” tenía que pasar.
–Ya estas en tu casa... –Dijo Minato.
–Si... Eso parece. –Contestó ella.
El muchacho se puso a contar las nubes en el cielo y ella encontró un patrón nuevo en las paredes de su casa. Finalmente, él le hizo una reverencia y se alejó, ella se sintió muy enfadada, en realidad no entendía porque, pero tampoco tenía ganas de averiguarlo así que entró a su casa y dio un sonoro portazo.
–Siempre pasa lo mismo –Dijo ella enfadada, recargada en la puerta- ¿Acaso es idiota, o será que de verdad no le gusto?
–Siempre pasa lo mismo –Dijo él mientras se detenía a algunas manzanas de distancia- Soy un idiota...
Hiashi había llegado temprano a la mansión Hyuuga y para su sorpresa el patriarca no lo había requerido de inmediato. Tuvo tiempo de tomar un largo baño y comer en la privacidad de su cuarto antes de que algunos sirvientes lo escoltaran al salón de audiencias de la familia. Ahí estaba su padre junto con algunos miembros del consejo Hyuuga. Las mujeres permanecían en un costado, ocultas con una delgada cortina de seda; eso lo puso nervioso, significaba que aquella reunión era formal, algo importante estaba a punto de ser discutido.
–Siéntate, hijo –El señor Hyuuga le indicó un punto frente al consejo, el muchacho obedeció sin mostrar ni una sola señal de nerviosismo o apuro- Recibí informes de que Jiraya-sensei les hizo una prueba de aptitudes a ti y a tus compañeros de equipo.
“¡Mierda, ya lo sabe!” Hiashi logró mantener la impávida actitud, a pesar de que en ese momento deseaba de todo corazón salir corriendo, tenía que mantener las apariencias a cualquier costo.
–Aunque mi informante parece favorecer las actuaciones de Minato Namikaze y la chica... –El hombre parecía renuente a mencionar su nombre- Me parece que fueron tus decisiones las que llevaron a feliz termino esa prueba.
Tan sólo hubo un leve movimiento en la cabeza de Hiashi. Nadie podría notar lo aliviado que se sentía.
–Me parece que ya estas listo para adquirir más responsabilidades de acuerdo a tu papel como heredero del clan, así que he reunido al consejo para poner a discusión quien será tu futura prometida.
Todo el autocontrol del muchacho se vino abajo, alzó las cejas y se sonrojó de tal manera que parecía un tomate. Los ancianos se permitieron una sonrisa de picardía, después de todo no era un tema que se pudiera manejar con frialdad a los trece años.
De entre las cortinas apareció la madre de Hiashi, acompañada de tres chicas de la edad del chico, las tres vestidas formalmente y en actitud sumisa.
–Cualquiera de ellas es una digna representante de los ideales de nuestro clan. –Continuó el patriarca- es ahora tu turno de elegir, hablaras con ellas por separado en su momento y acorde con tu decisión alguna de ellas será tu esposa... claro cuando llegue el momento apropiado.
Hiashi deseo de todo corazón que el piso se abriera en ese momento y se lo tragara. Le dedicó una mirada a las tres chicas que estaban frente a el, parecían iguales, mismo kimono, mismo peinado; no necesitaba verlas a los ojos para saber que ellas también tenían el byakuugan, aquello no podía ponerse peor.
Cuando la mañana llegó y los tres muchachos estuvieron reunidos; Hiashi Hyuuga cometió el error de platicarles lo acontecido en la reunión de su clan y ahí se dio cuenta de que las cosas en verdad se podían poner peor.
Minato estaba retorciéndose de la risa, incapaz de controlarse, Kushina estaba toda roja y le lanzaba unas miradas que parecían balancearse entre la admiración y la pena absoluta.
– ¿En que estaba pensando tu padre? –La chica trataba de encontrar algo alentador que decirle- Somos muy jóvenes para pensar en el matrimonio...
Minato comenzó a canturrear una marcha nupcial y eso provocó que el joven Hyuuga se pusiera muy rojo.
– ¡¡Mira Kushina-chan!! –Dijo tomándola del brazo- Se puso como un tomate ¿Cómo será verlo de novio de alguien?
Kushina enrojeció aún más al sentir el contacto del chico rubio, Hiashi pareció murmurar algo pero se detuvo. Una explosión de humo se hizo aun lado de ellos y una enorme rana anaranjada se materializo. Kushina dio un grito y se escondió detrás de Minato. Descansando sobre el lomo del batracio estaba Jiraya, con ojeras y sosteniendo en sus manos lo que parecía ser un vaso con agua. Bebió el contenido de un golpe y arrojo el recipiente al aire, el sapo lo destruyó, usando su lengua como un látigo, lo que provocó que la chica se estremeciera con horror.
–Muy bien, mis queridos renacuajos. –La voz de Jiraya se oía nasal como si estuviera enfermo- Hoy vamos a empezar con nuestras misiones, me alegra ver que son un grupo de chicos muy puntuales. ¡Gamataro! –Dirigió su mirada al sapo- Puedes irte, dile a tu padre que quizá lo llame más tarde.
–Como usted diga, Jiraya-sensei –Dijo el extraño animal, con voz profunda. Hubo un estremecimiento y desapareció justo como había llegado.
– ¿Su padre? –Minato no pudo evitar la pregunta
–Gamabunta, el rey sapo –Contestó Jiraya- El batracio mas grande peligroso y feo que verán en sus vidas, Si vamos a trabajar juntos me parece buena idea que lo conozcan, así el los identificara y no se los comerá cuando los vea.
Kushina tragó saliva; si no fuera porque se sostenía del hombro de Minato se hubiera ido de espaldas.
Sandaime Hokage tan sólo alzó las cejas al ver la reacción de Jiraya ante la misión que se le estaba encomendando ese día.
– ¡¿Reparar las ventanas de una casa?! –El “sanin” parecía al borde de un ataque de nervios- ¡¿Manda a su mejor ninja a hacer una labor de carpintería?!
Los chicos estuvieron a punto de lanzar la misma protesta pero cuando su maestro se les adelanto, decidieron esperar, sin duda Jiraya tendría más oportunidad de ser escuchado que ellos.
– ¿Acaso tengo que recordarle al poderoso “Sanin” como funciona nuestra tabla de misiones? –La voz del Hokage tenía tintes de regaño, lo suficiente para que Jiraya y su equipo retrocedieran un par de pasos- Tu tienes a cargo un grupo de novatos, empezaran con misiones sencillas y según vea su desarrollo se les dará algo más apropiado.
“Nuestro maestro, regañado como un niño” pensó Hiashi “Que impropio”
–La casa de la señora Tamaya es vieja y necesita que se le repongan los vidrios de las ventanas.
– ¿La casa de los Tamaya? –Preguntó Jiraya repentinamente interesado- ¿No es la casa que se encuentra al final de la avenida principal, cerca del río?
–La misma –El hokage no presto más atención al repentino interés de jiraya- Después de eso irán a limpiar los lirios cerca del desagüe principal.
–Bien, bien –Jiraya se dio la vuelta y empezó a sacar a sus sorprendidos alumnos- Terminaremos pronto y completaremos nuestras misiones antes de que termine el día ¡No se preocupe Hokage-sama!
El grupo salió de la sala, el hokage regresó a sus papeles mientras sentía una pequeña molestia rondándole la cabeza, era como un mosquito zumbando por su oreja. La casa de los Tamaya… avenida principal… entonces lo entendió y casi se cae de su silla.
– ¡¡Los baños públicos están enfrente!! –Estuvo a punto de salir corriendo pero se detuvo, pareció meditarlo un poco y finalmente se sentó en su silla y encendió su pipa.
“Ya es un adulto responsable” pensó arrojando pequeñas nubes de humo “Y además lleva a un grupo de chicos con él, no creo que se atreva a hacer algo así de estúpido”
Tuvo un presentimiento; removió entre sus papeles del escritorio hasta que descubrió un pequeño intercomunicador que parecía no haber sido usado en un buen rato.
–Jade-chan –Dijo oprimiendo un botón- ¿Puedes decirme la ubicación de Tsunade y su equipo?
Hubo una pequeña pausa antes de que la voz de una chica se escuchara.
–Tenían el día libre… me parece que iba a llevar a sus chicas a los baños públicos ¿Desea que la localice?
–No... no, déjalo así, Jade-chan
El hokage se volvió a sentar frente a su escritorio mientras en silencio elevaba una plegaria a los dioses, esperando que sus temores no tuvieran fundamentos.
Aunque la verdad, sabía que estaba ante la combinación perfecta para un desastre.
CONTINUARA...
Notas del autor:
Pues aquí la tercera parte de esta historia. Como dije en un principio es tan sólo una idea que anda rondando mi mente y quiero ver hasta donde la puedo llevar sin “Llevarme las cabras al monte” como se suele decir.
A partir del siguiente capítulo me concentrare en lo que yo llamo “El meollo del asunto” Lamento si alguien estaba esperando encontrar un derroche de romance y Pairings. Aunque si hay un pairing evidente en esta historia, estoy un poco más enfocado a lo que es la aventura en si, espero que de cualquier manera esto no les decepcione y gracias de antemano por los comentarios y leídas a esta historia.
Desde mi pequeño planeta en algún lugar del anime.