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: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Anime/Manga » Naruto » Beso, Atrevimiento o Verdad

Basileia Daudojiu
Author of 10 Stories

Rated: K - Spanish - Humor/Romance - Hinata H. & Sasuke U. - Reviews: 123 - Updated: 07-09-09 - Published: 01-30-09 - id:4828779

Disclamer: Estos personajes no me pertenecen, son de Kishimoto, si fueran míos…abría SasuHina, eso seguro.

-Blablabla- hablan normal.

-“Blablabla”- pensamientos.

-Blablabla- recuerdos

Beso, Atrevimiento o Verdad

Idea Original de: Basileia Daudojiu

Capitulo 4.

Abrió los párpados con pesar… su visión aún no se adaptaba a la poca claridad de su habitación, tenía la vista borrosa. Cerro de nuevo sus ojos, no quería levantarse todavía, se estaba tan bien en su mullida cama… escuchaba un alboroto de fondo, cosa rara en el estricto ambiente de su casa, pero pensó que sería Hanabi, aún traumatizada por lo sucedido con Kiba…

POOM POOM POOM

¿Quiénes subían las escaleras de manera tan estrepitosa? Se pregunto, aún dentro de su estupor, le estaban interrumpiendo su apacible sueño. Sintió como esos pasos estaban cada vez más cerca de su habitación… Un momento… ¿Su habitación?

-¡¡HINATAAAAAAA!!

La aludida salto de la cama debido al tremendo grito ¿Qué demonios pasaba? ¿Porque la despertaban de esa manera tan brusca?

-¿¡Qu-Que pasa!?- pregunto nerviosa, tapándose con las sabanas de la cama. Dirigió su mirada hacia las dos personas ante ellas…: Sa-Sakura…Ino… ¿Q-Que hacéis aquí?- una gota resbalo por la sien de la morena…tan temprano y con esas energías…típico de ellas.

Ambas se acercaron a la nívea, sus ceños extremadamente fruncidos:…Hummm…- murmuraron.

-… ¿Hum?

-¡¡Huuuuuummmm!!

-¿¡Huuuuuummm!?... ¿¡Pa…pasa algo!?- pregunto intimidada por la cercanía de ambas amigas.

-¿¡Que si pasa algo!?- exclamó la pelirrosa.

-¡¡Claro que pasa!!

-¡Nos hemos enterado!- hablaban las dos al unísono.

-¿D-De qué?- Hinata sabía perfectamente a que se referían… ¿tan rápido corrían las noticias?

-¡Vas a salir con Sasuke!

La joven morena aparto la vista de ambas, se bajo de la cama y observo el paisaje por la ventana de su habitación, todo ello bajo la atenta mirada de ambas chicas. Sabía que tarde o temprano pedirían una explicación, sabia de siempre que tanto Ino como Sakura andaban prendadas del joven Uchiha, sobretodo esta última, sabia lo especial que el moreno era para ella, no por nada les unía un pasado en común….y ahora ella… se mordió el labio inferior…no había tenido en cuenta para nada a Sakura, era consciente de los sentimientos de la jade hacia el moreno, pero ahora ella…

Encaro a ambas muchachas y realizo una reverencia:…lo siento…-susurró con la voz entrecortada-…lo siento muchísimo…pero yo…yo…- Notaba como un nudo se le estaba formando en la garganta.

-Hinata…-murmuro la rubia, apoyando se mano en el hombro de la Hyuuga- ¿Por qué pides perdón?

-Es que ustedes…siempre…Sasuke-san…- no podía formular ninguna frase coherente. Ellas eran sus amigas y les estaba haciendo daño con su comportamiento. Sus ojos comenzaban a empañarse.

-Hinata…-Sakura sonrió levemente, no tenía remedio, a pesar de haber crecido, seguía siendo aquella niña tímida de la escuela ninja. Abrazo a la morena, notando así la sorpresa en ella- Ten…sécate esas lagrimas y deja de llorar, sino, no podremos ayudarte.

-¿A-Ayudarme?- pregunto la ojiperla extrañada.

-Sabemos que Sasuke te pidió salir- Ino sonreía pícaramente, sentada al borde de la cama- Dinos, Hinata… ¿Cuántas citas has tenido?

La joven notaba subir la sangre a sus mejillas con rapidez…debía admitirlo, su historial amoroso aún estaba sin estrenar:…y-yo…He tenido misiones con chicos…

-¡¡Eso no es una cita!!- se exasperó Haruno- ¡Chica y chico! ¡Cita! ¡Manos unidas! ¡Risas! ¡Vergüenza! ¡¡Eso es una cita!!

-No muchas, la verdad.

-Por eso estamos aquí, te queremos ayudar.

-¿A mí?

-¡A ti! ¿¡A quien sino!?- Yamanaka se dirigió al armario de la joven- Una cita es algo muy especial para una chica… y más si es la primera. Debes de cuidarlo todo, absolutamente cada detalle.

-Tu ropa, tus accesorios, tu maquillaje, tu peinado, tu forma de comportarte, tu manera de reír, de hablar, de andar…¡¡Todo!!

Hinata miraba extrañada a ambas chicas, habían aparecido de la nada, arrancándola de su sueño y hablándole sobre citas…: ¡¡No lo entiendo!! ¿Por qué estáis aquí? ¿Por qué me ayudáis? ¡Voy a salir con Sasuke-san! ¿Por qué no me odiáis?

Ino y Sakura intercambiaron miradas: ¿Por qué no te odiamos?- hablo la primera- Porque eres tú… eres Hinata y yo, personalmente, no puedo enfadarme contigo, eres mi amiga y por eso quiero ayudarte…aunque si hubiera sido la frentona quien estuviese en tu lugar…la hubiese matado de la envidia.

-¡¡Cállate ya Ino-cerda!!- la pelirrosa se volvió a Hyuuga- Siempre supe que Sasuke no iba a ser para mi, algo en mi interior me lo decía. Tan solo un capricho…si él te ha elegido a ti, es por algo… ¿No crees?

-Pero…

-¡¡Shht!! ¡A callar!- la ojiverde empezó a sacar montañas de ropa del ropero de Hinata- ¡¡Tenemos mucho trabajo que hacer y queda muy poco tiempo!!

-¡Estarás guapísima, Hinata! ¡Serás la primera mujer por la que el poderoso Uchiha Sasuke babee!

Los gritos y risas de las chicas inundaban la mansión Hyuuga, sin saber que habían dejado en shock a cierto joven obsesionado con el destino.


Una figura imponente se encontraba parada frente a la gran mansión Hyuuga, el día X, la hora Y, el momento Z…había llegado. Allí estaba él, haori blanco, pantalones azul oscuro, casi negro, cabello bien peinado, piel bien cuidada, aroma perfecto para la ocasión…en definitiva…figura impecable.

Tranquilo, serio, despreocupado…por fuera.

Intranquilo, nervioso, preocupado…por dentro.

Aún no era la hora, se había adelantado unos 10 minutos, pero aquel intervalo de tiempo se le estaba haciendo tremendamente largo… bueno, era su primera cita con una chica y no quería quedar mal. Mejor esperar lo que hiciera falta.

El moreno se encontraba debatiendo consigo mismo sobre la puntualidad, tan encerrado en sí, que no se daba cuenta de las curiosas miradas que le echaban los transeúntes de la zona, la mayoría pertenecientes al clan de ojos claros y entre ellos las típicas marujas de todo pueblo, cuchicheando para variar:

-¡¡Habéis visto!! ¿Qué hace el Uchiha en la puerta de la casa principal?

- ¿Os habéis fijado? ¿Por qué va tan arreglado?

-¿Os habéis dado cuenta lo guapo que se ha puesto con los años?

-¡Mirad! ¡¡Cómo le brilla el pelo!!

-¡Y qué piel tan tersa! ¿Se habrá hecho un lifting?

Pequeñas venitas crecieron en la frente del nombrado, palpitando con ira… si querían cotillear, perfecto, pero que no fuera justo delante de él…descaradas…

-Sasuke-san…

Y ella finalmente, llegó.

La escuchó a su espalda, bien había llegado el momento, con su mejor cara de póker y su imponente presencia modo Uchiha on, el muchacho se dio la vuelta. Tan solo era una chica, una chica cualquiera, no debía de ponerse nervioso, además…nadie se resistía a sus encantos.

Pero fue el momento de encarar a la joven y toda la seguridad en sí mismo se fue justo donde él no quería…a paseo. Los ojos iban a salírseles de sus cuencas, las rodillas le temblaron y notaba como la sangre si iba agolpando en sus mejillas ¡¿Qué demonios era lo que le estaba pasando?! ¡¿Por qué se mostraba tan débil frente a ella?! Una simple chica de cabello negro, largo, como a él le gustaba. Serena, con una tímida sonrisa en su rostro.

Trago saliva dificultosamente.

-“Calma Sasuke, calma. Te has enfrentado a situaciones peores…”- se decía así mismo- “Esto es pan comido… solo tengo que recordar los consejos…”

…consejos…

…¿Consejos?... ¿Seguro que debía de usar los consejos dados por chicos con las hormonas a flor de piel?

Naruto se encontraba mirando fijamente a Sasuke.

Sasuke se encontraba mirando fijamente a Naruto.

Parecía que estaba luchando, con miradas, pero luchando. Como los machos que era…

-¡¡Así noooo!!- grito por decima vez en aquella mañana Shikamaru- Mendosukee…¡¡Esto es más complicado de lo que pensé!!

-Sasuke-san no puedes mirar así a Hinata-san ¡¡Tu llama de la juventud da miedo!!- exclamo el chico con el pelo a tazón.

El moreno masajeo su sien: ¡¡Pero cómo quieres que imagine que esto…- y señalo a Naruto-…es la Hyuuga!!

-¡Oye! ¡Sin ofender!

-Da grima cuando pone esa cara extraña, intentando imitar a una chica…

-No quieres que practiquemos con mi Sexy No Jutsu, esta es la cara que tengo, así que te aguantas.

-¡Mas grima das con ese jutsu patético!

-¡Pues entonces no pienso ayudarte con tu cita, teme!

-¿¡Como que no!? ¡Fue tu estúpido juego el que me metió en este problema!

-¡¿Llamas problemas tener una cita con una chica?!- pregunto asombrado Chouji, mientras veía la escenita de los dos compañeros.

-Mendosukee... sabía que no tenías ni idea de cómo tratar a una chica.

-¿Acaso tu si, Nara?- reto Sasuke.

-Te recuerdo que soy el único que tengo novia.

Arg…tocado y hundido…

-Esta vez será Sai quien haga de Hinata- dijo Naruto tirando del brazo de su compañero ninja. Saco una peluca de quien sabe donde, con el mismo corte de pelo que Hinata y se la coloco al níveo….el pobre simplemente se resintió…

¿Por qué él?

-Bien, empieza, teme.

Esto era demasiado. Al no tener ni idea de cómo y qué hacer en una cita, aquel grupo de machos cabríos se había ofrecido voluntario para ayudarlo en la misión de esta tarde. Pero más que ayudarlo, al pobre lo estaban agobiando, martirizando, sofocando… ¿Por qué las mujeres eran tan complicadas? ¿Por qué debían de existir las citas? ¿Por qué el destino estaba en contra de él?

Sabía que había sido un niño malo en el pasado, pero sus penas habían sido perdonadas…o eso creía él.

Dirigió su ónix mirada hacia el chico ANBU, ahora convertido en la chica de la cita, Hinata…demonios…se veía tan ridículo con esa peluca…

-Sasuke-san…-susurro Sai, imitando la voz de Hinata. Y sin previo aviso, se fue acercando al rostro de un confundido Uchiha…un momento…un momento… Sai se había saltado todo el plan de la cita y había ido directamente a la parte del beso…

¿De verdad le gustaba Ino?

Ni de coña se iba a besar con Sai.

Directamente le pego un puñetazo en la cara, y el joven rarito salió despedido al patio de la mansión…

-Tan solo bromeaba- se justifico cuando se repuso del golpe.

-¡¡Arg!! Esto no avanza- se desesperó el moreno.

-¡Que no decaiga la llama de tu juventud!

-Shikamaru, tu eres el único que tiene novia, deberías darle algún consejo- objeto Shino.

Los muchachos se quedaron viendo al Nara. Notaron como poco a poco a éste se le iba subiendo la sangre a la cabeza…lo cual significaba una cosa…esa cosa…

-¿¡Acaso tú y Temari…!?- se aventuro a preguntar de lo mas interesadísimo Naruto.

-No pienso deciros nada.

-¡Ja! ¡¿Siiiii?! ¿Ya habéis…? Ya sabes- Chouji, que por un momento aquello le dejo de interesar, estaba de nuevo metidísimo en la conversación.

-¡Os lo repito! ¡No pienso contar nada!

-¿Por qué? Sería conveniente para Sasuke-kun.

-Sería demasiado para Sasuke-kun- imito Shikamaru la voz de Sai.

-¡Ey! ¿Demasiado por qué?

-¿Es que piensas en “eso” en la primera cita, teme?- pregunto Naruto con burla.

-¿¡El que!? ¡¡De qué demonios habláis!!- se empezó a desesperar el poseedor del Sharingan.

El resto de muchachos se quedaron literalmente de piedra al oír esas palabras procedentes de Sasuke… ¿De verdad no sabía a qué tema en especial se estaban refiriendo? ¿Hasta dónde llegaba la estupidez, o era inocencia, del Uchiha?

Jejeje

Pues allí estaba ellos para corromperle el alma y mostrarle un nuevo mundo antes sus ojos: el Mundo del Sexo.

-Hablamos de hacerlo- respondió Shikamaru con normalidad.

-¿Hacer el qué?

¡¡Por Jashim!! ¡Este muchacho había estado demasiado tiempo pensando en luchas, guerras y más luchas!

-Hacer el amor.

-Tener sexo.

-Mantener relaciones.

-Fo**ar, vamos…

A medida que los chicos iban diciendo esas cosas, tan raras para él, tan desconocida para él, Sasuke notaba como su sangre se agolpaba en la cabeza y como su nariz le empezaba a picar…

-¡¡Un…Un momento!!- exclamo torpe y claramente nervioso- ¿En la primera cita?

-Eso ya depende de ustedes…- una voz se escucho a sus espaldas… apoyado en el marco de una de las ventanas del salón se encontraba Hatake Kakashi, su antiguo sensei…

Genial, el que faltaba.

Era escuchar la palabra “sexo” y aparecía al instante en acción…estuviera donde estuviera, nunca fallaba.

-¡¡Kakashi!!

-Aquí vengo, vírgenes discípulos míos, con la biblia del sexo…- entre sus manos relucía con luz propia un libro, pero no un libro cualquiera, sino el Icha Icha Paradise…

Los jóvenes obedientes se sentaron alrededor del maestro, alucinado por cuanto sabía este sobre sexo, queriendo aprender y sobre todo queriendo practicar… aunque eso sería lo más complicado…

-Capitulo 1…-alzo la voz el peligris- Zonas Erógenas…

-¿Qué es eso, sensei?- preguntó Lee.

-Son las partes del cuerpo que más se excitan y creedme, hay muchas…

-Yo doy fe de ello- apoyo Shikamaru a Kakashi.

-Bien…comencemos…

Por Jashim…aquello había sido una verdadera tortura… ni siquiera había tomado a una chica de la mano…¡¡y ya le estaban dando lecciones de sexo!! Miro de reojo a la joven a su lado, ambos iban caminando tranquilamente, tranquilamente pero con un odioso silencio entre los dos…joder ¡Ya podrían haberle ayudado con esas situaciones! ¡Y más precisamente a él, que carecía del don de palabras! Sin embargo no fue así, ya sabía perfectamente como tocar a Hinata, en que zonas y de qué manera proporcionarle el mayor placer posible… ¿eh? ¿¡¡COMOOO!!?

Era su primera cita con Hinata… ¡¡Y YA ESTABA PENSANDO EN TENER SEXO CON ELLA!! NOOO ¡¡Estúpido Kakashi y estúpido Icha Icha Paradise!! ¡¡Lo habían corrompido!! Volvió a mirar de reojo aquel cuerpo de infarto en vuelto en el delicado kimono de seda.

-“Mierda, mierda mierda… ¡Piensa en blanco, Sasuke!”- se reprendió a sí mismo, cuando comenzó a notar que “algo” en la zona intermedia-baja de su cuerpo crecía…

-¿Te encuentras bien, Sasuke-san?

-Si…-intento parecer sereno. Joder, su imagen de chico serio, frio y calculador se estaba yendo al traste por culpa de Hinata y del sexo… ¡Pero joder! También era hombre y por muy serio, frio y calculador que fuera, esas cosas llamadas hormonas estaban alegremente deambulando por todo su cuerpo ¡¡¡Y en esos momentos estaban de fiesta!!!

Aunque en su interior un nuevo Sasuke, el Sasuke versión pervert, comenzaba a nacer, su exterior aun se conservaba, aparentando ser el chico de siempre.

Hinata estaba totalmente cohibida. Sabía desde el principio que una cita con aquel chico no iba a ser fácil, el era bastante cerrado consigo mismo y ella era bastante tímida como para empezar una conversación.

Así que hacía ya más de 15 minutos que habían comenzado a andar sin ni siquiera comentar algo a cerca del tiempo…

La joven no podía aguantar aquel tedioso silencio y haciendo acopio de toda su valentía, decidió hablar: ¿Tsu…Tsunade-sama te ha mandando alguna mi-misión reciente?

-Hmp…nada serio, solo ir al País de la Niebla como guardaespaldas de un noble…

-Ya veo…- Otra vez se había quedado callada, de lo único que podía hablar con aquel peculiar joven era de misiones, misiones y mas misiones… solo eso tenían en común. Suspiro algo deprimida.

Aquella era su primera cita con un chico, quería que fuera algo especial.

-Han puesto un nuevo mercado en el centro… ¿Te… apetecería verlo…Sa-Sasuke-san?

Mierda… Mercado era sinónimo de tiendas y tiendas solo significaba una cosa…ropa, complementos, zapatos, maquillaje… Y para como estaba en el centro, por lo tanto estaría horrorosamente abarrotado de gente y él odiaba las multitudes…pero…

-Recuerda teme, no pongas mala cara durante la cita.

-No la voy a poner.

-¡Cuando digo mala cara me refiero a la cara de póker esa que pones la mayoría de las veces!

-¿Qué tiene de malo mi cara de póker?

-Hinata es una chica muy tímida y fácilmente se avergüenza de cualquier situación- comento Shino, viendo como Sasuke terminaba de arreglarse- No se lo hagas pasar mal.

Debía tener mucho cuidado, si le decía que no le apetecía ir, probablemente la haría sentir mal…: Esta bien.

Había aceptado…claro que había aceptado. Tenía el presentimiento de que si decía la verdad, la tierna Hyuuga se echaría a llorar, y esa situación sería demasiada para él. Sin reprocharse más a si mismo aquella nueva actitud, siguió a la morena hacia el centro de la villa. Ambos eran conscientes de la atención que recibían por parte de los habitantes de Konoha. Y es que no todos los días podían ver a Sasuke, ultimo heredero del clan Uchiha, acompañado de Hinata, una de las herederas del clan Hyuuga.

Parecía que la historia se volvía a repetir, pensaba más de uno al ver pasar a la pareja.

-Hay muchas tiendecillas- sonrió Hinata.

-Si…muchas- Sasuke intento aparentar alguna emoción pero fue nula. ¡¡Lo sabia!! ¡Irían de tiendas! ¡Mujeres problemáticas, cuánta razón tenía Shikamaru!

Sin embargo el joven se sorprendió, Hinata tan solo se dedico a mirar los puestos. Por un momento se la imagino como una compradora compulsiva, pero le alivio el hecho de que la joven tan solo observara tranquilamente los objetos a comprar.

A medida que iba pasando el tiempo, la morena se encontraba más tranquila y segura de sí misma. Le preocupaba el hecho de quedarse sin ideas ante su primera cita. Sabía que ella tendría que aportarlas, ya que tenía el presentimiento de que Sasuke no era un especialista en tratar con chicas…a pesar de que media villa femenina iba tras él.

Fue entonces cuando un bichito llamado curiosidad le pico.

¿Era ella la primera cita del ojinegro o ya había tenido otras?

-“¡Vaya pregunta tonta, Hinata!”- se reprocho a sí misma- “¡Seguro que ha tenido más de una!”

Aquel pensamiento deprimió algo a la chica. Se moría de ganas por saber si era cierto lo que rondaba por su mente, aunque una parte de ella tenía miedo de saberlo. Digamos que se desilusionaría un poco.

Miro de reojo al joven, tan serio como siempre…pero…endemoniadamente sensual… “¡¡Hinata!! ¿¡Desde cuando piensas en esas cosas!?”- la joven noto como sus mejillas se sonrojaron y tuvo que voltear rápidamente hacia otro lado. No quería que Sasuke la viera de ese modo.

De nuevo suspiro, pero es que ella no podía hacer nada. Desde el día del beso, en su interior había crecido un fogoso sentimiento, profundamente relacionado con aquel misterioso joven. Cada vez que lo recordaba, sentía un cosquilleo en sus labios.

Parecía que aquella escena se volvía a repetir: Que él la volvía a besar. Que ese beso se hacía más intenso. Correspondido por ambos. Y ambos se separarían por falta de aire…y luego él le besaría el cuello…

-Mmmm…- Hinata se encontraba literalmente, en su mundo.

Sasuke la miro asombrado… ¿Era su imaginación o Hinata había gemido?

¡¡No era su imaginación!! ¡Seguía estando cuerdo!

¡¡Había sido ella!! ¡¡Había gemido!!

El joven sintió la sangre agolparse en sus mejillas… así era el gemido de una mujer…así era el gemido de Hinata…y por Jashim…¡¡Quería volver a escucharlo!!

Trago con dificultad saliva: Hi…Hinata… ¿Te encuentras bien?

-¿eh?- la joven lo miro confundida, poco a poco noto como esta iba abriendo los parpados más y más, a modo de sorpresa…parecía que acababa de salir de una ensoñación- ¡¡Sa-Sasuke-san!! ¡Yo…e-esto…si estoy bien!- dijo torpemente- “¡Idiota Hinata! ¡¡Eres idiota!!”

-Vayamos a comer- el joven suspiro, tener una cita con una chica era lo más complicado que había experimentado hasta el momento. Pero una duda asalto su mente masculina…había dicho “vayamos a comer” pero… ¿Dónde? No tenía ni idea de que le podía gustar o desagradar a aquella chica, el único lugar que conocía era el puesto de ramen al que iba tanto Naruto… ¿Era aquel el más indicado?

Por un momento se imagino las respuestas de sus compañeros.

-“No importa donde la invites, la comida es comida, esta buena de todos modos” - Chouji no podía serle de ayuda… ¿Qué no estaba bueno para él?

-“Mmmm… ¿Un puesto de ramen en la primera cita?...Problemático…”- Arg… para Shikamaru todo era problemático…

-“A Hinata no le importara…pero puede que se desilusione un poco…”- Demonios… ¿Por qué Shino tenía la maravillosa habilidad de verle el punto negativo a las cosas?

-“¡¡Caerá rendida a tus pies teme!!”- Mierda… Naruto podía ser igual que Chouji en cuanto a ramen se refería…

-“Sasuke-san debe tener bastante experiencia con las mujeres… ¿no?”- la estúpida risa de Sai…hmp, tan solo imaginarla se ponía furioso…

-“¡¡La llama de la juventud te guiara!!”-…

Definitivamente no podía confiar en esa panda de hormonas andantes.

-¿Te…te apetece ir al Ichiraku...Sasuke-san?- Hinata lo miraba con una tímida sonrisa en el rostro y las mejillas notablemente sonrojadas.

El moreno la miro sorprendido: ¿Te gusta ese sitio? “¡¡Salvado!!”

-Si…-la ojiperla lo miro algo acongojada-… ¿A ti no, Sasuke-san?

-Vamos…

No había duda, las palabras no eran el punto fuerte de aquel muchacho.

Hinata suspiro.


Un sol anaranjado acompañaba aquella tarde a la villa de Konoha, y una pareja inusual observaba ese atardecer. Alguien que no fuera del poblado probablemente pensaría al verlos:

-Mira que pareja tan mona…

Pero cualquiera de los habitantes de la aldea de la hoja pensaría al verlos:

-¿Hyuuga Hinata y Uchiha Sasuke? Por favor, despiértenme, esto no puede ser verdad…

Era extraño verlos juntos y solos, en aquel encuentro al que todos llamaban “cita”, pero allí estaban. Mirando en silencio el bonito paisaje ante ellos.

La joven morena hizo balance de aquel día: Habían dado una vuelta por las tiendas, habían ido a comer, pasaron también por una exposición de pintura… no había estado mal. Quizás la única pega, por llamarlo de alguna manera, era el siempre silencio que acompañaba al chico que se encontraba a su lado. Y mira que a ella le costaba iniciar una conversación… ¿Sería que Sasuke Uchiha era igual o incluso más tímido que ella?

Por el rabillo del ojo observo al joven. Su pelo oscuro era mecido levemente por el suave viento del atardecer, la tranquilidad se reflejaba en su rostro, los cálidos rayos de sol le daban a su piel un tono dorado bastante atractivo… si, se podía decir que Sasuke era un chico atractivo, no por nada prácticamente toda la villa femenina suspiraba por él. Probablemente en aquellos momentos podría ser la mujer más envidiada de Konoha. Pero… ¿Qué era lo que había visto en ella? ¿Por qué quiso tener una cita con ella?

Normalmente, cuando un chico pide salir a una chica es porque éste tiene cierto interés en ella… además…las mejillas de la joven Hyuuga se tiñeron de un rojo intenso…Sasuke ya la había besado…

¿Y si… Y si Sasuke estaba interesado en ella? No como compañera de equipo o ninja… si no…como mujer. Esta vez el rostro de Hinata se torno rojo como una manzana bien madura, y sin darse cuenta empezó a jugar con sus dedos, nerviosa…

…¿Entonces Sasuke iba a pedirle ser su novia allí mismo?

-Hinata

La joven dio un respingo al escuchar su nombre de una manera tan grave.

-“Por Kami…Me encanta su voz”- pensó la pelinegra- “¡¡Hinata no seas pervertida!!”- se reprendió- ¿S-Sí Sasuke-san?

¡¡Ya está!! ¡El momento había llegado!

El corazón le latía a mil por hora.

-Está oscureciendo, mejor te acompaño hasta tu casa.

-E-Esta bien, Sasuke-san…gra-gracias- La joven había respondido automáticamente. Y automáticamente se levanto y siguió al joven delante de ella- “Menudo palo me he llevado”- pensaba algo desilusionada la morena. Quizás lo que buscaba el joven era amistad, nada más- “La culpa es mía, por haberme hecho ilusiones”

Durante el camino de vuelta a los territorios de la Hyuuga ninguno hablo, uno por no tener el don de la palabra y la otra por mera vergüenza. Hinata estaba tan metido en si misma que no se dio cuenta de que habían llegado a las puertas de su casa.

-Espero que te lo hayas pasado bien- soltó de sopetón el Uchiha.

-¿Eh? Cla-Claro que sí… ¿Y tú?

-Hmp… No ha estado mal.

-Me alegro…

-Buenas noches entonces, Hinata- y dicho esto Sasuke se dio la vuelta, dispuesto a seguir su camino de vuelta a sus propiedades. Decir que estaba molesto consigo mismo era poco, se reprendió por su falta de tacto, su falta de carisma, su falta de palabras, su falta de simpatía… Era nulo para las relaciones con los demás, y más siendo con chicas…y aún más siendo con Hinata Hyuuga, una chica noble y de buen corazón, cualidades innatas en ella. Desde luego no le extrañaría que ésta no lo quisiera volver a ver.

El Uchiha sintió como algo tiraba de su ropa y se volteó, encontrándose con una Hinata bastante sonrojada que mantenía su mirada en el suelo. Ese color carmesí que adornaban sus mejillas hacía un lindo contraste con el resto de su marmórea piel. Sasuke había visto a muchas mujeres guapas a lo largo de su vida, pero nunca había visto a un verdadero ángel ante él.

-Sasuke-san, se me olvido darte esto- hablo en un susurro Hinata. Y acto seguido extendió sus brazos con un paquete en las manos.

-¿Para mí?

La chica asintió con la cabeza. Aquello era algo inusual en la vida del moreno, había recibido un regalo sin ningún porque y desde luego… ni siquiera sabía cómo actuar, ni siquiera se molesto en ocultar el asombro en su rostro. Tan solo recibía regalos de dos personas, Hinata Hyuuga no era una de ellas. Tomo el paquete que le ofrecía la nívea y la miro desconcertado, sin saber qué hacer.

-Pu-Puedes abrirlo.

Desenvolvió el objeto, ante él se mostraba una flauta labrada en marfil y con detalles en plata. Miro a la joven sin comprender.

-Cuando éramos pequeños- le respondió Hinata- solía escucharte tocar la flauta…nunca…nunca quise decírtelo porque te podías enfadar…pero…me encantaba, me encantaba escucharte tocar…m-me daba paz.

¿Cuánto hacía que no tocaba la flauta? Años, hacía años. Fue su madre quien le enseñó. Recuerdos vagaron por la mente del Uchiha, pero no eran recuerdos tristes. Eran recuerdos alegres, felices. De su madre, padre y hermano, cuando eran una familia.

No había palabras de gratitud suficientes para aquella chica que lo miraba algo cohibida, preguntándose si el regalo había sido de su agrado. Sin previo aviso la tomo por la muñeca y la acerco a él.

Pronto la Hyuuga sintió el sensual aroma de Sasuke inundándole los sentidos y sus brazos fuertes y poderosos rodeándole cálidamente la espalda y cintura. La estaba abrazando… ¡¡Sasuke la estaba abrazando!! Tal había sido el shock de la joven que ni siquiera supo cómo actuar, se quedo estática, de piedra. Sentía el respirar del joven en su cuello y su piel era tibia, no fría como él se mostraba ante el resto del mundo. Poco a poco la sangre se iba agolpando cada vez más en su rostro, notaba como sus mejillas le ardían y su pulso se aceleraba en cuestión de segundos.

-Gracias…-murmuró Sasuke.

Hinata abrió los ojos del asombro, aquella era la forma de agradecer del Uchiha. Sabía que no era bueno con las palabras. Una sonrisilla se le formo en el rostro, ya no estaba nerviosa o inquieta en los brazos de Sasuke, al contrario, había conseguido tranquilidad y calidez. Tímidamente alzo sus brazos hacia la ancha espalda del joven y en un acto valiente se aferró a sus ropajes.

Quería corresponderle ese abrazo. Necesitaba corresponderle a ese abrazo.

Y fue entonces cuando un extraño pero agradable sentimiento fue formándose en su interior, fue entonces cuando su corazón empezó a latir fuertemente, no por el nerviosismo, no por la timidez… sí por Sasuke Uchiha


Continuará.

¡Por fin acabe las clases, los exámenes, las practicas! TODOOO yujuuu. Aunque bueno, llevo tres para septiembre… no todo iba a ser color de rosa.

¿Qué tal? ¿Qué os ha parecido? Entre los exámenes y la falta de inspiración, la verdad este capítulo esta algo flojillo a mi parecer. Era el desarrollo “atrevimiento” y vemos a una Hinata que está empezando a sentir algo más serio por Sasuke. Pero ella no sabe que actúa así por un juego.

Ya veremos su reacción, y la de Neji, porque seguro que mata a alguien… he intentado recrear una cita vista desde modo de un chico y desde el modo de una chica… no se como me habrá salido, solo espero que os riais tanto como en los capítulos anteriores.

Ojala y sea de su agrado.

Muchisimas gracias a todas aquells que me han dejado un reviwe y también a ls que leen el fic.

Muchos besos y abrazos. Basi.



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