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Books » Twilight » El unico amor
Alisea
Author of 2 Stories
Rated: T - Spanish - Romance/Drama - Bella & Edward - Reviews: 334 - Updated: 04-11-11 - Published: 02-12-09 - id:4858704
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LOS PERSONAJES DE TWILIGHT NO ME PERTENECEN, SON DE STEPHENIE MEYER.

HOLA! Pues volví pronto con un nuevo capítulo. Me entro la inspiración de repente, y espero actualizar pronto otra vez.

Quiero agradecer mucho a Carmen Cullen, Xikiss Cullen, Aer, Aurora, Locuela, SwaNa y a Vero por sus reviews. No saben la alegría que me da. Me encanta que les este gustando la historia. En cuanto a la pregunta de SwaNa, pues aun no estoy segura de cuantos capítulos más le agregare, tal vez unos 10, pero dependerá de mi inspiración, jaja. Gracias por tu interés.

Bueno, los dejo con otro capitulo, espero comentarios, por favor!.

CAPITULO 9. BUENOS MOMENTOS.

BPV.

Abrí mis ojos y pude ver como la luz se colaba por la ventana de Edward, ya había amanecido. Me encontré a mi misma siendo dulcemente rodeada por los brazos de Edward, y mi cabeza se encontraba recargada en su hombro. Suspire encantada al verlo. Creo que nunca se me pasara el efecto que Edward produce sobre mi, y la verdad, tampoco quería que sucediera. Era simplemente maravilloso como Edward iluminaba mi vida con su sola presencia.

"Buenos días, dormilona" me dijo Edward, amorosamente, acariciando mi mejilla.

"Buenos días, amor. ¿Qué hora es?." Le dije mientras estiraba mis brazos.

"Pasan de las nueve de la mañana."

"Edward, ¿Por qué no me despertaste antes? Charlie debe haber notado mi ausencia. ¡Ha de estar furioso!." Le dije, incorporándome bruscamente.

"Tranquila, amor. Alice lo llamo hace un par de horas. Le explico que habíamos tenido una pequeña pelea y que tu viniste a verme en la madrugada. Y que te quedaste a dormir con nosotros. No le agrado para nada, pero sabe que estas bien. Además, sabes que siempre se tranquiliza con Alice." Me explico mi novio calmadamente, mientras acariciaba mi cabello.

Entonces yo me acurruque de nuevo junto a mi novio. Baje mi cabeza hasta su cuello y aspire su aroma. Simplemente era delicioso. El rio alegremente.

"Bella, me haces cosquillas."

"Es que me encanta como hueles." Le dije, como si le explicara lo obvio. El solo sonrió.

" ¿Quieres desayunar?, te puedo preparar algo." Me ofreció Edward amablemente.

"Si, me gustaría, pero yo te ayudo. No es justo que tu me hagas de comer, cuando yo invadí tu casa anoche."

"Como gustes ,mi vida. Pero tu no invadiste nada. Me encanta que hayas venido a verme. La verdad, yo ya no aguantaba estar sin ti."

"¿Ah si?, ¿ aun cuando solo fueron como tres o cuatro horas?"

"Pues si, Te extrañe. Además, me dolió mucho que nos peleáramos" me dijo serio, mirándome a los ojos. Sentí como se aceleraron los latidos de mi corazón. Rompí la distancia que nos separaba y lo bese tiernamente.

"Te amo." Le dije una vez más. "Eso nunca va a cambiar. Edward, realmente siento haber dudado de ti. Fue algo muy absurdo de mi parte… Me deje llevar por la inseguridad, y no deseo que vuelva a pasar. " Edward se torno muy serio de repente. " ¿Ocurre algo malo?."

"Bella, anoche hable con mi familia. Parece que no estabas equivocada, Jasper cree… siente que Lillian está enamorada de mi."

Yo lo solté inmediatamente " ¡Lo sabia!, te dije que era cierto."

Edward se acerco y me tomo entre sus brazos de nuevo. "Lo lamento. Debí haberte escuchado."

"Bueno, y ahora ¿Qué sucederá? ¿Qué opina Lillian?." Le pregunte mientras correspondía su abrazo.

"Ella no sabe lo que nosotros hablamos anoche. Esme y Carlisle piensan que Lillian está confundida. Que por todo lo que ha pasado se siente deslumbrada por mi y por mi familia. Que solo necesita algo de tiempo para que asimile la realidad de las cosas. De que yo te amo a ti, y eso nunca cambiara."

Le sonreí y acaricie su mejilla. Pero aun tenía una pequeña duda. Una pequeña espinita clavada en mi, y necesitaba sacarla de mi alma.

"Edward, ¿en verdad, estás seguro de tu decisión sobre nosotros? ¿ estás completamente seguro de que es a mi a quien quieres por el resto de tu vida?."

"Bella, por supuesto que estoy seguro."

" ¿Y en verdad no te atrae Lillian, ni un poco?" El sonrió.

"Bella, tu eres la única. Para mi tu eres la más hermosa, la más dulce, buena, inteligente, noble… hay tantas cosas buenas en ti. Jamás querré a otra mujer. Y en cuanto a Lillian, aunque es hermosa, no me atrae de la forma en que tú me atraes. Solo te deseo a ti…"

Yo no lo deje terminar y lo bese. Me sentí aliviada por sus palabras. Solo era una pequeña confirmación que necesitaba. Edward era mío, de la misma forma que yo le pertenecía. Y aunque no fuera necesario lucharía por él, siempre.

"Entonces Edward, no hay de qué preocuparse. No voy a dejar que Lillian ni que nadie más se entrometa entre nosotros. No te perderé por culpa de dudas e inseguridades absurdas. Confió en ti ciegamente, Edward. Sé que puedo hacerlo." Se lo dije de todo corazón, poniendo mi alma en sus manos. Y estoy segura de que él lo supo. Su mirada era tan cristalina, tan inocente. Reflejaba la pureza de su alma. Porque para mí, Edward si tenía un alma, y era la más hermosa de todas…

Entonces me beso nuevamente, despacio, con dulzura y adoración.

Pero entonces a mi estomago se le ocurrió hacer un simpático rugido…. Edward rio un poquito. Yo me separe de el solo para ponerme mis zapatos y cepillar un poco mi cabello.

"Vamos para que desayunes." Me dijo mientras tomo mi mano y me condujo escaleras abajo.

Ahí estaban Emmet y Alice, que nos observaron muy sonrientes. Edward saco todos los ingredientes para hacer unos hot cakes. Me pareció bien la idea.

Entre Edward y yo preparamos los hot cakes, que quedaron deliciosos. Emmet me veía comer esbozando una sonrisa. Le parecía divertido verme comer. En especial porque a el, la comida le parecía desagradable.

Entonces, a Emmet se le ocurrió la tonta idea de agarrar el empaque y echárselo encima a Edward, que quedo completamente embarrado. A Alice le dio tanta risa, que se le siguió el juego e hizo lo mismo conmigo. Y ahí estábamos los cuatro, jugando como niños con la harina. Pero en verdad me encantaba estar con ellos. Eran los mejores hermanos que podía desear.

Pero de unos minutos llego Lillian a la cocina, y nos miro extrañada.

"Bella, veo que sigues aquí." Me dijo un poco seria. Como tratando de contenerse. La verdad, aunque confiaba plenamente en Edward, no podía evitar que mi autoestima bajara ante su presencia. De solo verla, dolían los ojos. Se veía magnifica con su largo cabello, recorriendo su espalda como si fuera una cascada. Su rostro angelical, y su cuerpo de modelo. Además, usaba un vestido azul muy corto, un poco más arriba de sus rodillas, mostrando sus torneadas piernas, y un escote pronunciado. Seguramente se lo había comprado cuando fue con Alice. Le quedaba estupendamente. Pero se me hacia extraño, ya que hasta hace muy poco usaba pantalones y blusas un poco mas recatadas. ¿Acaso haría esto a propósito para atraer a Edward?. ¡Ay!, ya no quería ni pensar. Tenía que mantenerme firme y confiar en mi Edward.

"Pues si. Más tarde volveré a casa." Le conteste en el mismo tono.

" ¿Y, que están haciendo chicos?" pregunto sonriendo. " ¿Por qué están llenos de harina?."

"Pues, estábamos jugando. Bella desayuno unos hot cakes."

"Si, y tu comenzaste a molestarnos." Le dijo Edward, sacudiéndose la harina de su camisa. Me pareció adorable, aun lleno de harina. Me acerque a el y con mi mano comencé a sacudir su cabello. EL me sonrió y cerro sus ojos. Por un breve segundo mire a Lillian, y sentí como su mirada se clavaba en mi, como si estuviera molesta. Y al parecer Edward leyó su mente, y no le gusto lo que encontró, ya que le lanzo una mirada sumamente fria, y entonces Lillian desvió sus ojos, como si no pasara nada.

Ni modo, si se sentía celosa no era mi problema…

" ¿Qué hicieron muchachos?, miren que desastre." Dijo Esme mientras entraba a la cocina y nos miraba de forma reprobatoria. La cocina estaba completamente sucia.

"Tu comenzaste ¿verdad, Emmet?" le dijo.

" ¿Por qué siempre me culpan a mi? Repuso en modo infantil.

"Porque tu siempre comienzas todo." Le dijo Alice.

Yo simplemente sonreía, al igual que Edward.

"Creo que será mejor que me vaya, mi papa debe estar muy molesto." Les dije a todos.

"Bien, querida, nos veremos después." Me dijo dulcemente Esme, "Y en cuanto a ustedes dos, limpien esto de inmediato." Les dijo a Emmet y Alice. Ellos protestaron levemente antes de comenzar a limpiar.

"Nos vemos pronto Isabella." Me dijo Lillian, muy sonriente. Yo simplemente asentí.

Edward y yo caminamos hasta mi camioneta. Me trepe rápidamente en ella y me acomode en el asiento. Edward cerró la puerta.

" ¿No quieres que te acompañe. Sabes que puedo regresar muy rápido."

"Estaré bien, además, no se con que me voy a encontrar en casa."

"Maneja con cuidado. Te amo." Me dijo mientras asomaba su cabeza dentro del auto y me daba un dulce beso de despedida.

Fui sonriendo todo el trayecto de regreso a casa. Me sentía muy feliz. Solo podía ser asi con Edward.

Al llegar a casa note que la patrulla de Charlie seguía ahí. No había ido a trabajar. Estacione la camioneta y entre a la casa tan rápido como pude. Mi padre estaba en el sillón, y en cuanto me vio apago la televisión.

"Bella, ¿se puede saber en que estabas pensando para dejar la casa a la mitad de la madrugada?"

"Papa, lo siento, es que de verdad necesitaba hablar con Edward."

"Hija, pudiste esperar hasta hoy temprano para hablar con el .No veo la urgencia. Te arriesgaste mucho." Me dijo en tono reprobatorio.

"Papa, ¿Qué cosa podría ocurrirme aquí?"

"Hija, tu eres un imán para los problemas. Pudiste haber chocado o algo peor…"

"Pero estoy bien. Lamento haberte asustado."

"Bella, se que piensas exagero. Estoy consciente de que muy pronto vas a ser esposa de Edward, y que las cosas van a cambiar. Pero mientras estés viviendo conmigo, sigue mis reglas, por favor. Es por tu propia seguridad." Me dijo mientras se levantaba del sillón y se acercaba hacia mi.

"Esta bien papa. Lo lamento."

Me miro de arriba abajo por un momento. " ¿Por qué estas llena de harina?"

"Ah, sucede que hicimos hot cakes para desayunar, y a Emmet y Alice se les ocurrió ponerse a jugar." Me dije mientras sacudía un poco mi camisa.

"Sera mejor que te vayas a bañar. Yo me iré a la comisaria por unas horas. Pero regreso temprano." Me dijo mientras se despedía de mi con un beso en la mejilla.

Me sentía de maravilla. En verdad. No había palabras para expresar mi amor por Edward. Todo era perfecto. Y la verdad, aunque aun me aterraba la idea del matrimonio, me sentía feliz. Porque Edward seria finalmente mío, y yo seria de él, para siempre.

EPV.

Para cuando termine de bañarme y quitarme toda la harina de mi cuerpo, Emmet y Alice habían terminado de limpiar la cocina.

Entonces me encontré a Esme y a Lillian en la sala. Lillian estaba sollozando, aunque claro, no podía llorar. Se veía realmente triste, y Esme la estaba consolando.

" ¿Qué ocurre.?" Le pregunte. Trate de leer la mente de Lillian, pero eran un montón de imágenes sin sentido. Solo podía darme cuenta de que se sentía mal.

Esme me miro mientras mantenía un brazo alrededor de Lillian.

"Esta triste, porque extraña a su hermana, y a sus padres…"

"No se preocupen, estoy bien. Es solo que a veces me duele recordar…" dijo Ella, mientras retiraba sus manos de su rostro.

Yo la mire serio. Aunque su mente parecía sincera, no podía conocer sus sentimientos. Quise llamar a Jasper para que lo averiguara, pero no quise exagerar la situación.

En eso Lillian se levanto y subió las escaleras hacia su cuarto y se encerró. Esme y yo intercambiamos miradas. Nos confundía su reacción.

Yo me dirigi hacia el piano. Tenía algunos días que no practicaba y sentí la necesidad de hacerlo. Toque por un rato Claire de Lune. Pero cuando me harte de ella, comencé a tocar la nana que había creado para Bella.

Entonces sentí los pasos de Lillian atrás de mi. Se acerco hasta donde yo estaba y gentilmente se sentó a mi lado en el banco. No me importo mucho su presencia. Yo solo seguí tocando, pensando en Bella mientras lo hacía.

Cuando termina de tocar gire mi cabeza para verla. Ella sonreía dulcemente, y parecía sorprendida. Lei su mente, pero no estaba pensando nada específicamente, lo cual me sorprendía.

"Tocas precioso, Edward." Me felicito.

"Pues, gracias. Es algo que disfruto."

"Esa canción nunca la había escuchado, es muy bonita."

"Yo la invente."

" ¿De verdad?, pues me encanto. ¿Cómo se te ocurrió, en que te inspiraste?

"En Bella. La compuse para ella, cuando la conocí…" instantáneamente vi como sus ojos se abrieron, por el dolor. Su mirada se agudizo por unos instantes, pero después se recupero, tratando de calmarse.

"Bella tiene mucha suerte de tenerte, Edward. No sabe cuanta…." Me dijo ella, con la voz un poco quebrada.

Yo me encogí de hombros. "En realidad, creo que el afortunado soy yo…"

Ella sonrió débilmente y con la yema de sus dedos recorrió delicadamente las teclas del piano.

"Edward, ¿me enseñarías a tocar el piano?" me dijo, mirándome inocentemente, pero a la vez entusiasmada.

No me pareció buena idea, y estuve a punto de negarme. Su presencia me incomodaba un poco, y no me gustaban para nada los pensamientos que ella tenía sobre Bella. Pero recordé las palabras de Esme, sobre que debíamos darle una oportunidad y ser pacientes con ella. Bueno ¿Por qué no?, eso no lastimaría a nadie.

"Anda, enséname una canción, por favor".

"Si quieres, podemos intentarlo. Primero te enseñare cuales son las notas." Le dije mientras le indicaba el nombre de las teclas y las notas musicales. Ella pareció comprenderlo rápido.

" ¿Te sabes la canción de Para Elisa.? Me pregunto. Yo asentí y comencé a tocarla.

Ella parecía emocionada. Le enseñe paso a paso como se tocaba, y que teclas debía presionar. Ella estaba completamente embelesada , y admito que para ser primeriza, lo hacía bien. Así pasamos como una hora más o menos.

Cuando termino de tocar, note que su mirada cambio nuevamente. Se volvió melancólica.

" ¿Qué te ocurre?." Le pregunte.

"Es que, Para Elisa es la canción favorita de mi mama. La escuchaba casi todas las noches antes de dormir." Me dijo con su voz quebrada. Sentí lastima por ella.

"La extrañas mucho ¿verdad?"

"Si, extraño mucho a mis padres. Después de que nos secuestraran a Jazmin y a mi, no volví a saber de ellos. No se que pensaran, como se sentirán. Ellos no tienen idea de lo que paso con nosotras…"

Yo entendí como la estaba pasando. Ahora los recuerdos de mi vida como humano, de mis verdaderos padres, ya no me dolían. Pero para mí ya había pasado un siglo desde aquel entonces. Yo había creado un lazo mucho más fuerte con Carlisle y Esme. Ellos eran ahora mis verdaderos padres, y los amaba como tal. Pero Lillian había sido transformada hace muy pocos años, por lo que era normal que sus recuerdos humanos aun la lastimaran.

"Muchas gracias, Edward." Me dijo mientras rápidamente acercaba su rostro al mio. Me dio un rápido beso en la mejilla, rozando con sus labios un extremo de mi boca, y salió corriendo de la habitación. No me dio tiempo de decirle nada. No sabía qué hacer. Si tratar de ser paciente y no decirle nada, o mejor ser directo de una vez en cuanto a mis sentimientos. Ella parecía albergar la esperanza de que yo me fijara en ella como mujer, y eso no era posible. Yo amaba a Bella demasiado. Nunca la cambiaria por nadie. Pero tampoco quería ser cruel con ella. No merecía más dolor. Además, estaba consciente de que una mujer despechada era peligrosa…

Cerré mi piano y salí de la habitación. Necesitaba tiempo a solas…

LPV.

Salí corriendo de la casa nuevamente. Tenía un inmenso deseo de llorar, aunque sabía perfectamente que era imposible. Había pasado un rato perfecto con Edward. El era tan bello, por fuera y por dentro. Su bondad me embriagaba. Me volvía loca.

Al escucharlo tocar me pareció una perfecta oportunidad de acercarme a él. Tocaba como un ángel.

¿Por qué Bella tenía tanta suerte?. ¿Por qué alguien tan maravilloso como Edward se había enamorado de ella?. ¿Qué tenia Bella que no tuviera yo?.

Mis celos por ella aumentaron aun mas al escuchar la canción que Edward creo para ella. Fue demasiado, y él lo noto en mis ojos. Creo que ya sabe lo que siento por el, pero no me acepta. Sin embargo es demasiado bueno como para rechazarme. Por eso acepto a enseñarme a tocar Para Elisa.

Y admito que me dio mucho gusto que conociera la canción preferida de mi madre. Sin querer me dio una pequeña oportunidad para comenzar mi plan.

Edward era demasiado bueno, al igual que los demás. Sé que cuando les pida este favor no se podrán negar…

NOS VEMOS PRONTO!.

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