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Author of 11 Stories |
Hola ! Soy francesa y he escrito mas de 100 fanfics sobre Final Fantasy VII (en frances, claro).
Afortunadamente, una amiga espanola, Raquel Varillas, a aceptado traducir algunas de mis fanfics y "¡Vivos!"es la primera de ellas.
Espero que os guste.
La version original francesa esta en mi pagina web FF7 YAOI FANFIC.
Todas mis fanfics estan ilustradas (no se si se dice asi...) por el grupo manga "STUDIO GOTHIKA" en mi pagina web (encontrareis el "link" en mi "profile"... no se como se dice esto en espanol, lo siento). Mi pagina es en frances, claro, y se que no es mucha la gente que habla frances pero al menos podreis ver el dibujo que corresponde a este capitulo. La novela "Vivants", esta en la seccion "fanfics à suivre".
Besos a todos desde Paris !
Gracias por leer esta fic y perdon por mi espanol catastrofico !
Shiva Rajah
¡Vivos!
de Shiva Rajah
xOx
Traducido del frances por Raquel Varillas
Titulo original : "Vivants !"
xOx
Capítulo I : El día llegado
Reno miró una vez más los escombros esparcidos del edificio y dio una patada a un pequeño trozo de hormigón.
¿Es a éso a lo que se hubieran parecido Edge y el planeta entero si Cloud no hubiera llevado al límite a Kadaj?
- ¡Reno !gritó Rude del otro lado de las ruinas .¿Has encontrado algo ?
-¡Nada ! En mi opinión, ¡ han sido reducidos a cenizas !¡O si no, se han disuelto, como su hermano !
-¡Con la cantidad de materias que tenían en el cuerpo, me sorprendería ! respondió la voz de Yuffie desde el sótano semi-derruido.
Hacía más de tres horas que los turcos y Avalancha hurgaban en los escombros en busca de los cadáveres de los hermanos mayores de Kadaj.
Si, como temía Rufus, sus cuerpos no se habían desintegrado, eran verdaderas reservas de células de Jenova que, con urgencia, había que poner en un lugar seguro, a salvo de locos como Hojo incluso, si para ello, había que cortarlos en rebanadas para meterlos, según la tonta manera de su madre, en cajas precintadas.
Reno se secó el sudor que caída por su frente y se sacudió la camisa para refrescar la húmeda piel de su torso.
Eran casi las seis de la tarde.
El cielo empezaba a enrojecer pero la temperatura no parecía querer bajar.
“Jodida canícula… ”
Saltó por encima de una tapia de hormigón, miró a su alrededor y palideció.
Se encontraba en el centro de lo que debía de haber sido anteriormente una especie de entrada de recepción pero que había servido tanto de osario como de vestíbulo.
Viendo los esqueletos atrapados en los cascotes de los techos derrumbados, podía comprobarse que la caída del meteorito había provocado en ese lugar una verdadera carnicería.
Los cadáveres habían podido pudrirse allí durante años, resguardados por los leprosos muros del edificio, hasta que los hermanos de Sephiroth hicieran saltar todo por los aires, explosionando todo con horror.
El turco dio un paso hacia atrás y algo crujió bajo su talón.
Gesticuló, adivinando lo que debía ser el origen de ese sonido de cereales aplastados en una cuchara.
- Mierda…
Reno bajó lentamente la mirada hacia el suelo y se estremeció al comprobar que había pisado las falanges de la mano de un niño de unos cuatro o cinco años como mucho.
- Oh, joder…
Contuvo un escalofrío y se apartó del pequeño cuerpo cubierto de un vestido blanco y azul.
Cerca de la niña se amontonaba la osamenta de otras cinco o seis personas, por lo que podía ver el turco. Probablemente todos muertos a causa de la caída del hormigón armado bajo el cuál aparecían distintas partes de cuerpos.
Reno quería huir de esa pesadilla de visión cuando un ruido viscoso llamó su atención, detrás de lo que había sido el mostrador de la recepción telefónica de último grito. Se acercó sin hacer ruido para echar un vistazo por encima de un montón de cables, de metales torcidos y del plástico fundido.
La primera cosa que observó fue un reflejo color esmeralda que brillaba como un relámpago al final de una tarde de cielo enrojecido.
A sólo algunos metros de dónde él se encontraba, un monstruo disfrutaba de la sangre que corría como pequeños canales entre los escombros. Sus escamas parecían fuego.
El turco le observó en silencio teniendo cuidado de no hacer ningún ruido.
Era una extraña bestia, lleno de ángulos y nervios.
Era de la talla de un gran perro, no era muy feo, al contrario, era esbelto y con clase, elevado sobre sus altas y elegantes patas con garras afiladas como navajas.
Aún bajo el shock por la visión de todos los cuerpos, Reno se sorprendió admirando a la criatura. No importaba que fuera un monstruo. Al menos estaba vivo y, en ese instante, éso le hacía más bonito que cualquier otra cosa.
Se acercó silenciosamente…
La sangre que lamía la bestia casi con cariño y con los ojos entreabiertos, como una gota de un vino exótico, corría en elegantes meandros de un brazo con carne tierna, pálida y delicada. Un brazo que había abandonado su arma, que yacía a escasos centímetros con largos dedos gráciles.
El cabello plateado de su propietario se extendía en el suelo cubierto de escombros formando una lujosa alfombra bajo las patas con garras del monstruo, como el último homenaje de un mártir a una cruel divinidad animal….
La escena podría haber servido muy bien para decorar los muros de un templo de un Dios antiguo.
Esta bestia quimérica y potente, lamiendo ese cuerpo que se veía tan frágil a su lado…
La escena era tan bella, sí. Horriblemente, terriblemente bella.
-¡ Reno ! A tierra !
El grito de Tifa, que resonó de repente detrás de él, le despertó de su siniestro sueño y se tendió ,por instinto, en el suelo mientras que resonaron dos tiros.
Alcanzado en pleno corazón, el monstruo se derrumbó de repente y la joven mujer se unió al turco saltando por encima de la tapia, que él mismo había atravesado un poco antes.
- Reno,¿estás bien ?
- Sí, balbuceó sorprendido al ver la destreza con la que manejaba su arma. Sí, yo…Estoy bien.
¡Mierda ! ¿Había perdido la cabeza, o qué ?
Admirar a esa sucia bestia colmándose de sangre humana, era imposible ! ¡Incluso si la sangre en cuestión era de un jodido hermano de Sephiroth !
- ¿Qué ha pasado ? gritó Rude desde el lado opuesto de las ruinas. ¿Qué han sido esos disparos ?
- ¡Hemos encontrado a uno ! respondió Tifa. Un Rokoal estaba chupando la sangre que goteaba de … Oh, ¡no puede ser !
Ella se calló, empalideció, y Reno la agitó en el hombro.
-¿ Tifa ? ¿Qué te ocurre ?
- ¿Desde cuando un cadáver sangra ? preguntó antes de precipitarse hacia el chico con el pelo plateado que estaba atrapado en el hormigón.
El turco le siguió.
- ¡Tifa, espera !¿qué debemos hacer si está vivo ?¿ Rematarlo con una bala en la cabeza ?
- ¡Deja de decir tonterías y ayúdame a sacarlo de ahí !
El levantó sin ganas un trozo de techo para que ella pudiera sacar el cuerpo de un amasijo de yeso y de barras metálicas, una de las cuáles había atravesado el muslo revestido de cuero.
Tifa giró al chico con el pelo plateado y puso un dedo en la vena de su cuello.
- ¿Y ? preguntó Reno haciendo un ruido ensordecedor al soltar un trozo de techo.
- Está vivo, murmuró, pero a penas. ¡Rude ! gritó. ¡Cloud ! ¡Venid rápidamente !¡Yazoo está vivo !
Reno se arrodilló al lado de ella y observó el cuerpo ensangrentado que tenía entre sus brazos.
Esta cara…
Él no había olvidado esa cara.
Cuando había combatido a ese satánico encarnado, el turco casi no había tenido tiempo de detallarlo pero esa pequeña “ carita ” - ¿qué otro adjetivo le iría mejor a esos gráciles rasgos casi infantiles ? –estaba grabado en su mente como un hierro al rojo vivo.
¿Cómo podría haber sido de otra manera ? Unos rasgos tan delicados en un hombre, era casi obsceno…
Pero Reno, sin embargo no lo había soñado, la prueba. Esa cara existía de verdad y se encontraba ahí, delante de él.
Yazoo.
Ese era su nombre.
- ¿Dónde estáis ? gritó Cloud muy cerca de ellos.
- ¡Aquí ! respondió Reno.¡ Justo bajo los restos de las columnas azules ! Mierda, Tifa, sangra como un cerdo
-¿Crees que es una arteria ?
- No, no creo que sea para tanto. Esa mierda de barra de metal debía, sin duda, taponar una vena y seguramente la hemos desplazado al tirar de él.
Se quitó el cinturón y se propuso a apretarlo alrededor del muslo del chico, por encima de la herida.
- Su hermano no debe de estar muy lejos, dijo Tifa, con la garganta seca, girando la cabeza en todos los sentidos. Dios mío, no puedo imaginarme los dramas que se han debido vivir aquí hace siete años.
Ella acababa de ver blancas vestimentas atrapadas bajo toneladas de alquitrán.
- Probablemente ellos no han tenido tiempo de … ¡Tifa !¡Allí !¡Mira !¡Bajo la viga !
El le señaló un rincón sombrío, bajo una viga de alquitrán y la joven agitó la cabeza.
- No veo nada.
-¿No es eso una mano ?¡Ahí !Justo allí.
Tifa vio al final, a lo que el turco hacía alusión y dejó escapar un pequeño grito ahogado considerando las centenas de kilos de escombros.
- Nunca conseguiremos sacarlo de ahí sin el material adecuado.
- ¿Crees que él está vivo también ?
-No lo creo. Su cuerpo ha tenido que ser aplastado por los escomb… ¿Se ha movido ?
-¿Qué ?
- La mano. Se ha movido,¿ no ?
- Oh joder…
La joven se precipitó entre los escombros y separó varios trozos de yeso para poder acceder a la cabeza y a los hombros de un cuerpo inmóvil.
Ella no tuvo necesidad de comprobar su pulso ya que su respiración silbante y dolorosa era audible.
- ¡Reno !¡El también está vivo !
El turco movió la cabeza, incrédulo
- Bah mierda, entonces…
- Loz… murmura Tifa, con la garganta cerrada.. Loz,¿me escuchas ?
Pronunciar el nombre de ese hombre le provocaba un efecto extraño
Nunca nadie antes le había inspirado a la vez tanta desconfianza, cólera e indignación como también tanta pena, admiración y confusión.
Cólera por haberle vencido en la iglesia, indignación por las horas de angustia pasadas preocupada por Marlène, a la que él había secuestrado sin alma, piedad porque ella sabía, ahora, que había sido la marioneta de Jenova, admiración porque él era sin duda el hombre más fuerte al que ella se había enfrentado y confusión porque… Porque…
Ella agitó la cabeza para expulsar la imagen de un gran cuerpo atlético con fuertes músculos recubiertos de cuero negro y extendió la mano dudando para acariciar la curva lisa de un pómulo, la frente, para luego pararse en la elegante nariz y rozar con la punta de los dedos los labios bien definidos pero agrietados por la deshidratación.
Las largas pestañas plateadas se estremecieron.
- Yazoo…gimió Loz con una voz a penas audible. Yazoo…
Un espumoso hilo rojizo le caía de la boca.
- ¡Reno !Creo que algo le ha perforado el pulmón !¡Hay que sacarlo de aquí !
La joven le peinó el corto cabello de color mercurio y entonces dos ojos felinos llenos de lágrimas de dolor se abrieron y se fijaron en ella.
- Tú…murmuró él con dificultad.
-No te muevas. Vamos a sacarte de aquí.
Una sonrisa dulce se dibujó en sus sensuales labios y Tifa se sorprendió al ver una expresión tan tierna en la cara de un hombre como él.
- Yo…siguió el plateado a pesar de que la sangre le taponaba las vías respiratorias. Te he visto tan a menudo en mis sueños… que cuando despierto tengo la impresión de que sigues ahí…
Escupió un hilo de líquido rojo y se desvaneció de nuevo.
Tifa pasó una mano tras la plateada nuca para tenerle la cabeza e impedir que se ahogara y estremeció con el contacto de su dulce piel..
¿Qué podían significar esas palabras ?
En todo caso una cosa era segura : él no la había olvidado.
Y curiosamente, esa certitud le llenó de una exaltación tan mal venida como inexplicable.
...gracias y hasta el proximo capitulo !