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Author of 8 Stories |
Titulo: Strength (Fuerza)
Autor: echigo320
Anime: -man
Advertencias: Pues. Digamos que a los Anti-lenalee no les caerá bien leer esto. Simplemente, ¿La odian? Ni se molesten en leer más.
Resumen: Cuando Dios se empeña en quitarte todo. ¿Qué queda? [ Lenalee-Centric.]
Agradecimientos: A Usagi-Asakura. Por betear este bicho a pesar de nuestras diferencias en gustos por Lenalee. ¡Gracias coneja!
Estado: Finalizado. One-Shot
Declaimer: Pues, han de saber que los personajes de DGM no me pertenecen a mí, si no hoshino-kami-sama-sensei, porque si no el manga seria 80% lavilena y 20% Yuullen.
Pues, este es como un tributo a Lenalee, la verdad, en este fic NO HAY PAREJAS es solo mi punto de vista de los personajes y bla bla, les hablo al final del fic por que si no los aburro xD.
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Se suponía que ese día nunca debía de llegar.
El día en que lo más importante de su mundo tuviera que desaparecer…
¿Por qué?...
Si había sido una promesa. Una promesa de que siempre podría volver a su lado... ¡Le había prometido que siempre podría volver al lado de su hermano!
La Odiaba…
Ella odiaba a la inocencia, porque sabía que se lo había quitado todo. Primero a su familia cuando solo tenía 6 años. Después su libertad, los recuerdos de aquella cárcel fría, oscura y aterradora había sido en su momento, el reflejo de cómo es que sería su vida en la Orden Oscura.
¿¡Por qué!?, se volvió a preguntar.
Justo ahora que por fin tenía algo a lo que llamar una familia, le había arrebatado el núcleo de esta. Lo único que le quedaba de su antigua familia se había desvanecido entre sus dedos cual simple espuma.
¡¿Entonces por qué?!...
Si había prometido siempre pelear a su lado ¿¡Entonces por que las cosas habían resultado así!? ¿¡Cómo podía Dios destrozar tan fácilmente sus esperanzas!?¿¡Es que había hecho algo mal!?
Aquel Dios al que tanto odiaba, le estaba reclamado.
Aquella estúpida guerra… ¡Aquella estúpida guerra!
La inocencia… ¡Aquella inocencia que destrozaba su esperanza!
Todo aquello no tenía sentido. No. No lo tenía.
¿¡Por qué tenían que pelear!?¿¡¡Por qué!?
-¡Lenalee! ¡Abre la puerta! ¡Lenalee! – decía la voz de Lavi tras la puerta de su habitación. Que no hacía más que eco en su cabeza. Ella solo podía sentir aquel vacio en su pecho, aquel ardor de aquellas lágrimas que se esforzaba por contener.
Flash Back
-¿Una misión? – cuestiono dudosa la joven de cabellos corto
-Exacto – Fue la respuesta que obtuvo, además de una amplia sonrisa por parte de su hermano
-Pero… - Dudo por un momento la chica - ¿Está bien que tú vayas?
-Es mi trabajo, Lenalee – Declaro el mayor. Como si fuese la mejor de las excusas.
-Pero… - ni siquiera tuvo tiempo de replicar cuando se vio interrumpida.
-Sin quejas, Es nuestro trabajo – alego, sin dar paso a mas excusas contra su presencia en aquella misión.
-Sin quejas – repitió la joven, rindiéndose a que su hermano fuera con ella. Órdenes eran órdenes, y si Komui debía de ir a la orden asiática, entonces ella debería escoltarlo. Aún así no dudo en agregar algo último.
- ¿No deberían acompañarnos Allen o Lavi? Quizá Kanda podría ir
-No te preocupes por eso – hablo compresivo el peli azul – confió en ti, Lenalee.
Fin Flash Back
-Perdóname… - sonó ahogado su susurro mientras empezaban a caer aquellas lágrimas que se negaban a callar. – No pude protegerte… Perdóname….
-Lenalee ¡Abre por favor! – la voz preocupada de Allen se dejo escuchar
-¡Lenalee! – Lavi seguía golpeando la puerta.
-¡Déjenme Sola! – Sonó firme para quebrarse luego en un sollozo
-Lenalee… - se escucho nuevamente la voz de Allen cuando Lavi dejo de golpear la puerta.
Flash Back
¿¡Por qué los atacaba un nivel 4!? Eso no tenía sentido, eran una simple escolta hacia el cuartel asiático, entonces... ¿¡Por qué estaba ocurriendo aquello!? ¿¡Qué demonios estaba pensando el Conde!?
-¡Señorita Exorcista! - grito uno de los buscadores mientras inmovilizaba a un Akuma nivel 1 - No podemos con ellos, saque al supervisor de aquí - pidió con algo de dificultad
-Pero... - Lenalee dudo un momento.
El ataque del nivel cuatro la había mandando lejos de los demás, volvió a pararse algo aturdida. Ella sola no podía contra aquel “demonio”; No, si además de eso, su deber era el de proteger al resto de las personas.
Vio con cierta frustración como los buscadores trataban desesperadamente de proteger a su hermano Komui del aquel nivel 4... Ella sabía que todo aquel esfuerzo no era suficiente. Un fuerte sentimiento de impotencia recorrió su cuerpo
¿¡Por qué!?
Aquello no tenía lógica. De un rápido salto regreso a la pelea, una patada basto para aturdir ligeramente al nivel 4... Tiempo suficiente para coger a su hermano y salir de ahí. Estaba frustrada. Aquello no podía estar pasando, se sentía una persona despreciable al tener que dejar atrás a todos aquellos buscadores... Un punzante dolor le recorrió su cuerpo, al darse cuenta lo débil, y egoísta que podía llegar a hacer, al anteponer a su verdadera familia de sangre que el bien común de lo que ella consideraba su “familia”. Y, nuevamente sintió que...
Odiaba a Dios
-¡Lenalee cuidado! - grito Komui.
Solo pudo sentir el fuerte impacto de la fuerza del nivel 4 contra ella. “Maldita sea”, se dijo. No había sido suficiente con su ataque anterior para ganar tiempo, y aquel Akuma ya había logrado darles alcance. Cayó al suelo junto con Komui. Ella trato torpemente de levantarse, tosió al sentir la falta de aire que había causado aquella patada en su estomago. Con cierta confusión camino hacia donde hallaba aquel monstruo plateado que no dejaba se sonreír.
-Corres rápido... Exorcista - se burlo el Akuma con una sonrisa – Pero, -callo unos segundos mientras con cierta delicia mordía su dedo índice-, debo jugar con el supervisor –dijo al final-
Aquel último comentario la enfureció. ¿¡Qué significa aquello!? ¿¡Eso quería el conde?! ¿¡Que ella dejara matar a su hermano!?... ¡Jamás! Ella jamás dejaría que eso pasara. No ahora. No en ese momento. No justo ahora que poco a poco había sentido que su pequeña familia se había agrandado, que poco a poco se había unido mucho más. No. ¿¡Dios no le podía estar haciendo eso a ella!? Y, nuevamente sintió... Que odiaba a dios
Se lanzo nuevamente contra el Akuma, esquivando y atacando, tratando de acabar con aquel ente que se negaba a desaparecer, por fin logro infringirle daño crítico al nivel 4, pero en un descuido demasiado grande. Había bajado su guardia y ahora el Akuma tenía paso libre para acabar con ella. Lo próximo que sintió fue la sangre contra su rostro, sus ojos se dilataron de manera instantánea ante el horror, un dolor quemante se extendió desde su pecho al resto de su cuerpo ante la escena.
-He-Hermano... - murmuro queda, Komui le dedico una última sonrisa para después caer en sus brazos-
Lagrimas inconscientes surgieron en su rostro. Su cuerpo se sentía pesado, no podía moverlo, sin embargo podía escuchar lo que pasaba a su alrededor. ¿¡Que haría!? ¿¡Ella acaso era tan débil!? En ese momento ella no podía pensar con claridad. Por un lado el dolor de sentir como la vida de su hermano desaparecía, justo como su esperanza, y por otro lado, el saber que uno de los causantes de aquello reía justo frente a ella. No hicieron otra cosa que hacerla sentir odio. Odio hacia el Conde. Odio hacia la orden, y odio hacia ella misma por ser débil...
“Por favor... Por favor”, rogaba ella. “Muévete, muévete cuerpo”, pedía con desesperación.
Con las pocas fuerzas que sentía, y que poco a poco llegaba a tener, logro ponerse de pie. Un grito de frustración abandono la garganta de la joven china mientras se lanzaba a matar a aquel Akuma. Su mente no daba para nada mas, la simple imagen de su hermano siendo atravesado por aquel Akuma se repetía una y mil veces en su mente, era para ella el suficiente aliciente para levantarse, aunque eso significase romperse todos los huesos de su cuerpo.
-¡Lenalee! – la voz de Allen al llegar la sorprendió, tras de él pudo ver a Lavi que ya se había lanzado a atacar al Akuma.
Aquella pelea fue avanzando, los tres exorcistas acabaron con el nivel 4 después de una fuerte batalla. Ambos chicos estaban exhaustos, mientras lo único en lo que podía pensar la joven china era en su hermano, se acerco rápidamente al cuerpo de este, se arrodillo a su lado tomándolo en brazos.
-¡Hermano! – Le llamo, aunque bien sabía que era tarde. Hace mucho que ya era tarde – Perdóname… - Rogo como si el aún fuese capaz de oírla.
Tras ella, el otro par de exorcistas no sabía qué hacer, Komui Lee estaba muerto, no había nada que pudieran hacer. Y... Entonces fue cuando Lenalee comprendió...
¡Lo injusto que era dios con ella!
Fin Flash Back
-Allen ¡Rompe esa puerta de una maldita vez! – hablo con enojo el pelirrojo.
-Pero… - Allen dudaba si hacer o no lo que decía su amigo.
Entendía que Lavi estuviese preocupado por Lenalee, el también lo estaba, y aún así no se decidía si intervenir hasta ese punto. Realmente, por su mente no pasaba una idea clara de cómo ayudar a su amiga.
Por otro lado, Rever se hallaba preocupado igualmente por la chica, la perdida de Komui le había dolido a toda la sección científica, y a ella debía de tenerla destrozada, a su lado, Bookman observaba con reprobación el comportamiento de su aprendiz. En el momento en el que este y Allen volvieron a llamar a la joven china se dispuso a detener aquello. Lavi era un Bookman, y estaba llevando aquello demasiado lejos.
-¡Ya basta par de imbéciles! - Bookman ni siquiera llego a abrir la boca cuando la voz cortante de Kanda lo interrumpió – Ella puede afrontar sus propios problemas. – Continúo con cierto enojo el samurái.
-¿¡Es que vas a dejarla sola!? Komui acaba de morir – ni siquiera término cuando Kanda volvió a hablar.
-¿¡Y qué planeas hacer!? ¿¡Mostrar tu lástima!? – La cabezonería de Lavi estaba comenzando a cabrear a Kanda - ¡Ella es una exorcista!
Lavi volteo la mirada hacia el piso, evidentemente frustrado, no tenia realmente una idea de cómo podría apoyar a la chica en ese momento. Allen fue quien decidió volver a intervenir después de un rato.
-Aunque odie decirlo – Empezó – Kanda tiene razón, no podemos hacer mucho.
-Hasta que entiendes, moyashi – dijo el japonés aún de mal humor.
-Mi nombre es Allen, ¡Bakanda! – contesto el peli blanco. Ambos ya se perdían de nuevo en una de sus discusiones.
-Lavi – por fin intervino Bookman – Vámonos. – dicho eso se volteo rumbo a la biblioteca.
-Nos vemos – se despidió el pelirrojo de los otros tres que quedaban ahí, sabía que le esperaba una reprimenda por su actitud, apretó los puños con fuerza mientras daba la vuelta y desaparecía por aquel pasillo.
-Tsk... – Kanda se limito a chasquear la lengua para luego desaparecer como el resto, solo que rumbo a la sala de entrenamientos.
-Yo debo preparar el funeral de Komui – dijo con evidente tristeza rever – Hay que hablar con los altos mandos de esto. – recibió un leve asentimiento de Allen para luego irse.
El menor de los exorcistas regreso una última mirada hacia donde estaba la habitación de Lenalee, bajo la mirada con algo de pesadez, estaba triste al no poder apoyarla, se encamino por los pasillos de la orden para dejarla tranquila.
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Había pasado un día desde la muerte de Komui. El Funeral se había efectuado aquella misma mañana, Lenalee se mantuvo cabizbaja el tiempo que duro la misa, únicamente pensando en su hermano. La mayoría de los de la orden se hallaban preocupados, no era raro que muchos le tuviesen estima a aquella exorcista que siempre los había considerado su familia, y que ahora sufría la muerte de su ser más querido.
Una vez fuera, Lenalee se encamino al departamento de la sección científica, con una ligera sonrisa le dejo el café al rever y el equipo. El rubio la miraba preocupado, algo apenado al no saber que decirle.
-Lo siento. – decía buscando palabras de apoyo, mas no encontraba ninguna.
-Gracias por tomar el trabajo de mi hermano – lo interrumpió la china, como si no lo hubiese oído – se que harás un buen trabajo como supervisor.
-Todo saldrá bien – le contesto el hombre cuando salió de su asombro, si ella se esforzaba en salir adelante, el también la apoyaría – has crecido bastante, Lenalee.
-Gracias – fue lo último que dijo, para luego desaparecer de ahí con una sonrisa.
Lavi, Allen, Miranda y Krory se encontraban en aquel momento en la cafetería. El primero había recibido un gran regaño por parte de Bookman el día anterior, aún así, los cuatro estaban preocupados por como actuaria Lenalee desde entonces.
La exorcista de cabello corto se apareció en ese momento, parecía algo apurada cuando se dirigió a donde se hallaban sus compañeros.
-¿Han visto a Kanda? – cuestiono apenas llego
-Creo que estaba entrenando – contesto Allen, algo sorprendido de que ella le buscase.
-Gracias – estaba a punto de irse cuando Miranda le hablo.
-¿Estás bien, Lenalee? – pregunto la exorcista, que de inmediato entro en pánico al pensar que había dicho algo equivocado. La mirada de Lenalee entristeció por un momento, para luego mover rápidamente la cabeza y contestar.
-Estoy bien, gracias – sonrió ligeramente para luego salir en busca del japonés. El resto simplemente la observo irse.
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Lo encontró entrenando como siempre, rio un poco ante la idea de no haberlo buscado ahí antes tanto tiempo conociéndolo y no pensó en el hecho de que Kanda seguramente estaría entrenando.
-¿Qué quieres? – la voz de Kanda la sobresalto.
-Quiero entrenar contigo – declaro.
-¿Estás segura? – Dudo por un momento el samurái.
-Sí. – Contesto con voz firme – no dejare que alguien cercano a mi vuelva a morir, y menos protegiéndome.
-Tsk... Como quieras – accedió en ese momento el japonés.
Lenalee sonrió, Kanda siempre había sido así, se acerco para que él le explicase que debía hacer. Había hecho una promesa. No con su inocencia, no con aquel Dios al que tanto odiaba. Si no con ella, y con su hermano. La promesa de volverse más fuerte y proteger a su familia.
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Notas Finales:
Eh de suponer, que muchos quieren matarme por publicar esta cosa, pero, soy un desastre escribiendo. Lo admito ¡no me maten! –Echigo se esconde de los lectores-
En fin, la coneja que beteo esto casi me mata al pensar que lo acabe en Kanda x Lenalee y Laven [¡¿de dónde rayos vio yaoi?!] ¡PERO! –se excusa antes de que lo golpeen- como dije antes, ESTO NO TIENE PAREJAS.
Bueno, vamos al grano de que este haciendo esto tan largo. Como decirlo –se pone a pensar- quiero su opinión sobre si me fui de mano con el O.C –mas que si esta lindo o no [que ya sé que no xD]- Por que en lo personal, lo que trate de poner aquí es como veo yo a los personajes. Al menos, me limitare [como es un Lenalee-centric] a lo que es su relación con ella [hablando entre Allen&Kanda&Lenalee&Lavi].
Lenalee: Siempre se preocupa por sus amigos, a los que considera familia. En sí, pienso que quiere a Allen como a un hermano pequeño, quiere a los de la orden como su familia, pero más allá de eso, Allen, Kanda y Lavi, son amigos de ella. Con Allen ya dije, con Lavi… pues digamos, yo quiero que de pareja. Pero no puedo asegurar nada [por qué no soy hoshino katsura t_t] pero creo que tienen una amistad muy fuerte, en lo que va con Kanda, siento que son muy buenos amigos de la infancia [cosa que se nota en lo reciente del manga] Lenalee llora por razones perfectamente justificables –muertes- y en sí. Es tan fuerte como cualquier exorcista, solo que pienso que en la orden la “sobreprotegen” o algo asi.
Allen: Pienso que la quiere como una amiga. Quién sabe si mas, pero en lo personal, los veo como dos hermanos. –la verdad, creo que Allen aún se preocupa mucho por los Akuma como para ver a alguien como más que amigos- … - Echigo huye de los fan allenlena que van a matarlo-
Lavi: creo que ha perdido mucho su rumbo de Bookman desde que conoció a Lenalee, y en sí, creo que desde ahí es que se ha vuelto más humano, desde que la conoce a ella, de ahí a Kanda, y más adelante, a Allen. Creo que realmente, ahora se preocupa por sus amigos mucho más de lo que debería como Bookman.
Kanda: Pues, que decir. Kanda y Lenalee son amigos desde pequeños, ella siempre encuentra protección y seguridad en el. Y él, muy a su manera, la respeta como mujer y es –creo yo- el único que no la sobre protege demasiado, y la ve como la exorcista que es.
Y pues. Siento que alargue mucho el tiempo que tardo Bookman en intervenir, me cayo antes de hacer esto más largo. Solo espero sus opiniones de este intento de fic.