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Morrigan T.
Author of 43 Stories

Rated: T - Spanish - Romance/Drama - James P. & Lily Luna P. - Reviews: 16 - Updated: 07-31-09 - Published: 03-05-09 - id:4903587

Capítulo primero de EL CISNE.

Nuevo fic, nueva historia. Espero que les guste ^^

Fandom: Harry Potter, Merodeadores.

Claim: James&Lily

Disclaimer: En realidad lo único que me pertenece es la trama (Y eso en partes). Todo es de JK y WB.


El Cisne que no era Cisne



Había una vez, hace muchos años atrás, una joven estudiante del colegio de Hogwart de magia y hechicería. Su nombre era Lily Evans, una agradable y, a la vez, histérica muchacha con un llamativo pelo rojo ceniza y ojos verde esmeralda.

La encontramos por primera vez en nuestro relato o en el de ella, un día jueves del mes de abril. Ella corría desesperada por el colegio de Hogwart, buscando algún lugar para ocultarse. Mientras caminaba era observada por cientos de estudiantes que le miraban atónitos por su aspecto tan ¿Demente?

Aquella jovencita tenía dos serios problemas: el primero era ser perseguida por un joven persistente llamado James Potter, y el segundo era que aquel mismo chico le estaba buscando para darle un ultimátum.

La historia que había entre ambos era nula o casi nula. James, un agradable joven, un día había comenzado a pedirle que saliese con ella, pero se negaba cada vez por distintas razones, de las cuales, la que más destacaba era que el joven era un “inmaduro jugador de Quidditch”.

¿Qué le pasa a Potter?, pensó molesta Lily, mientras caminaba o, mejor dicho, corría por los pasillos de Hogwart. Abrió una puerta, pero la sala estaba ocupada por una pareja. Cerró rápidamente la puerta. ¿Por qué ahora?, se preguntaba la pequeña pelirroja mientras salía del castillo apurada.

En medio del camino se cayó al suelo, ya que sus pies se habían enredado por la rapidez y exigencia.

La capa de su uniforme estaba completamente desordenada y sus escarpines estaban sucios por el barro que había en el suelo. Su pelo largo, enredado en aquel momento, caía como un manto de seda sobre su espalda, eso sí, un manto de seda arrugado y sucio. Y sus ojos tiraban chispas. ¿Por qué tengo que esconderme de Potter?, se preguntó Lily mientras se adentraba en el bosque.

¿Es que acaso tengo miedo a su ultimátum?, se preguntó la pobre pelirroja, mientras su corazón se confundía y su mente comenzaba a hundirse en el más oscuro caos que haya existido. Sintió una punzada de arrepentimiento que frenó rápidamente.

—No, no, no, Potter no se merece ninguna oportunidad—Murmuró para ella misma, mientras comenzaba a llegar al lago de Hogwart.

Y entonces, ¿por qué llevo conmigo la cadena que me regaló?, se preguntó Lily mientras que de manera inconciente tomaba la pequeña cadenita con sus manos.

Caminó lentamente hasta llegar al lugar señalado por el vacío. Su mente le estaba jugando una mala pasada y no hacía más que tirarle razones por las cuales debía aceptar a James. Ya no se sentía muy bien, ni siquiera un poquito.

Debería devolverme y responderle que sí a su cita, pensó Lily en un momento de confusión. Sacudió automáticamente su cabeza para sacar aquella idea.

Se sentó sobre las raíces de un árbol y se dijo para ella misma que Potter jamás la iba a encontrar en aquel lugar, aun cuando ella desease lo contrario.

Nuestra protagonista jamás imaginó que en aquella zona del bosque se desarrollaba una reunión secreta, que ella intentó no escuchar, pero la cercanía entre los cuerpo no se lo permitió, después de todo, la reunión era detrás del árbol en el cual se había sentado.

—Snape, escúchame por dios santo, debes de sacar del camino a Dumbledore…—La voz continuaba hablando, pero Lily no lograba escuchar ya que las dos personas comenzaron a hablar bajo.

Snape ¿y quién podría ser…? Lily intentó acercarse más para escuchar, pero en el trayecto hizo sonar un par de hojas secas por lo que se quedó quieta. Quedó paralizada cuando vio que Snape pasaba por al lado suyo y se marchaba.

¿Me habrá visto?, se preguntó Lily asustada.

— Él no te escuchó, pero yo sí—Murmuró una voz amenazante en su espalda.

Sintió la varita de su oponente en su nuca y no se atrevió a moverse ni un centímetro.

—Date vuelta—Ordenó la voz masculina a su espalda.

Lily se dio vuelta lentamente para encontrarse con una imagen que era vagamente familiar. El pelo rubio hasta el hombro y el rostro fino le hacía recordar a su tercer año en el colegio, y a la generación que salió en ese año.

—Malfoy—Murmuró Lily recordando ese rostro.

—Señorita SangreSucia—Murmuró burlonamente Lucius, con su particular elegancia. —No preguntaré por qué una muchacha como tú, anda en este bosque solitario a estas horas de la tarde, pero si te preguntaré ¿Cuánto alcanzaste a escuchar de mi conversación? —inquirió Lucius con una mirada llena de malicia.

Cuando Lily iba a responder, Lucius levantó la varita y le hizo un sonido para que se callase.

—Supongo que me responderás que nada ¿No es así? — preguntó Malfoy mientras ponía la punta de su varita en la frente de Lily— ¿Pero cómo sabré yo si aquello es verdad? ¿No te parece algo demasiado confiado de mi parte?...

Lucius comenzó a pasearse por alrededor de Lily, intentado intimidarla.

—Supongo que tendré que hacer algo para que te quedes en silencio, algo como…—Lucius comenzó a recitar una maldición en latín, que la mejor estudiante de hogwart, no supo reconocer. Solo escuchó atentamente la última palabra: ¡Conviértete!

Y al segundo, un rayo de luz roja le cayó sobre la cabeza, haciendo que perdiera la conciencia instantáneamente. No supo nada más desde aquel momento.

La pobre muchacha quedó tirada cerca del árbol, inconciente de todo lo que sucedió a su alrededor, e incluso de la cualidad del hechizo. La tarde avanzó hasta trasformarse en noche, pero la muchacha no movió su minúsculo cuerpecillo.

Cuando volvió de su sueño sintió que tenía amoratado todo su cuerpo y que le dolía todo, incluso la cabeza. No quiso ni abrir sus ojos. Intentó tomarse la cabeza, pero su brazo no estaba moviéndose correctamente. Abrió sus ojos y observó su “mano”. ¿Plumas blancas? ¿Acaso era un chiste?

Se levantó del suelo y notó cierto cambio en su cuerpo, miró hacia abajo y vio tirada su ropa. Miró más abajo y vio un par de patas anaranjadas. La pobre de Lily corrió como pudo al lago y vio su reflejo en el agua.

¿Un cisne? ¿Ese era el maldito modo de mantenerla en silencio? Que mente más retorcida, pensó ella mientras se sentaba a pensar…

Jamás nadie podría reconocerle con aquella forma, a excepción de Potter que podría reconocer la cadena que le había regalado, que ahora colgaba en su fino cuello de plumífera. Lily creyó que no podía tener más mala suerte que depender de Potter.

Que venga Potter, que venga Potter, rogaba Lily mientras entraba al lago y comenzaba a nadar a donde la Luna llena se reflejaba. Que venga James, rogaba la pelirroja de nuestra historia mientras el sueño no le invadía todavía.


Fin de la historia. Tiene una extensión de 5 capítulos como máximo. Besos y dejen algún recuerdo si les gustó.

Morri



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