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DISCLAIMER ON
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Dogma
Dogma: algo en que los humanos creemos ciegamente. Uchiha Sasuke solo tenía una creencia, el tiempo; el dogma más violento y tramposo…lo que él no sabía era que el tiempo llevaba de su mano a las coincidencias.:SasuSaku:.
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Coincidencia IV
Entró a su casa y azotó la puerta con cansancio, lanzó su bolso cayendo en el sillón y se tiró en el mismo. Suspiró. No podía creerlo.
Estaba conciente de que Uchiha Sasuke era uno de los hombres más codiciados entre la población femenina, un hombre al que muchas empresas les gustaría tener como invitado especial en algún banquete…pero lo que único de lo que no estuvo conciente–hasta hoy–fue que Uchiha Sasuke era un hombre necesitado de atención detrás de esa faceta de empresario frío e inteligente. Jamás creyó ver eso.
El sonido desesperante de su celular dentro de su bolso la sacó de sus pensamientos.
Quisiera que volviéramos a platicar algún día, tal vez pueda hacer un espacio en mi agenda… ¿qué dices?
Sonrió y se dispuso a contestar el mensaje positivamente, lo envió y dejó el celular en la mesita; había tomado una decisión, ayudaría a Sasuke…se convertiría en su amiga.
Por que los amigos se ayudan… ¿verdad?
O.o…O…o.O
El tiempo pasó y consigo, una relación. Las novedades no eran de esperarse dentro del Sanatorio de Tokio. Si bien algún oficio que se ejercía en forma de turno era el de enfermería, y no era de esperarse que en el descanso, las enfermeras empezaran a contar sobre sus días pasados, sus pacientes…pero estos días fueron las excepciones, hoy el tema en la boca era Haruno Sakura y Uchiha Sasuke.
Si bien, algunas decían que ya tenían una relación mas…íntima. Otras solo decían que era puro interés por parte de la pelirosada y unas pocas se atrevían a decir la verdad…
Que ellos solamente eran amigos. Que jamás serían algo más. Sonaba cruel pero esa era la realidad.
Haruno Sakura caminaba por los pasillos del hospital para revisar a su paciente, una pequeña niña de diez años quien por cierto le agradaba bastante.
–¡Doctora Sakura! –exclamó alegremente la niña.
–Hola, pequeña… ¿Cómo sigues?
–¡Me siento mucho mejor! Ya quiero levantarme…
Sakura sonrió y le mencionó que lo haría dentro de unos pocos días. La niña estaba alegre…el haberse quebrado la pierna por un accidente que ni siquiera fue culpa de ella le carcomía el pecho, esa niña era todo un amor y se atrevían a hacerle eso. Salió de la habitación despidiéndose de la niña cuando su móvil vibró en su bolsa.
Te esperó en el café a las tres. Sasuke.
Sonrió, se recargó en una pared y le contestó.
O.o…O…o.O
Ok.
Sasuke sonrió y cerró su móvil.
–¿Quién era, teme? –pregunto un Naruto recargado en el imponente escritorio de su amigo.
–Sakura.
Naruto volteó a verlo con una ceja alzada en un gesto de confusión, Sasuke le vio aburrido de la misma manera.
–¿Y ahora que tiene de malo lo que hago?
–Sakura… ¿qué?
–Haruno Sakura.
A Naruto se le heló la sangre al escuchar ese nombre. Sasuke se encogió de hombros y prosiguió a firmar esos dichosos papeles, el rubio siguió allí tratando de asimilar o que su mejor amigo acaba de decir.
–Haruno Sakura, estudiante de medicina de la Universidad de Tokio, la nerd, alumna de Tsunade-baachan, la chica de enormes anteojos… ¿Uchiha Sasuke…tú…es en serio?
–Para empezar Naruto, yo no llevó ese tipo de relación con ella…ella es mi amiga y punto, ¿qué ya no tengo derecho a tener amigas? –pregunto Sasuke hastiado.
Naruto se le lanzó encima del escritorio…
–¡Teme!… ¡No lo puedo creer!… ¡El gran Uchiha Sasuke hablando con Haruno Sakura la molestia!… ¿Tienes citas con ella verdad? Tengo que grabarte…
–¡Naruto, bájate de mi escritorio! –el rubio se bajó del escritorio sin quitar la vista de su amigo. –Si voy a tener una cita con ella…solo quiero platicar, es la única que no habla de temas que tengan que ver con estadísticas, dinero, fama, sexo y otras cosas que me aburren, si de por sí…
Si algo le fastidiaba a Sasuke era la voz chillona y ruidosa de su amigo Uzumaki quien le asaltaba con preguntas tontas y ni al caso.
Una vez fuera su amigo de su mentalidad por un rato confirmo la hora, esperaba con impaciencia volver a verla, oír su voz hablar y hablar sobre temas filosóficos que nada ver con el oficio de él, sinceramente estaba arto de hacer todos los días lo mismo.
Se adelanto diez minutos y bajo todo ese imponente y complicado edificio, subió a su auto y condujo hasta esa cafetería, estando allí se dio cuenta que había llegado antes. Se sentó en el mismo lugar y de pronto una idea cruzó por su cabeza.
–Sasuke-kun…siento por llegar tarde.
–No importa…oye, ¿quieres ir a comer?
O.o…O…o.O
El elegantísimo restaurante al que Sasuke la había llevado le empalagaba, aunque debía admitir que la comida era extremadamente deliciosa.
–Estos lugares son muy…aristocráticos.
–Si lo se, por eso no me agradan mucho. Pero admítelo, tienen buena comida. Además, es el único lugar donde no se le permite la entrada a los reporteros y toda su manada.
Sakura rió, ella sabía muy bien que el peliazulado detestaba a la prensa, sobretodo cuando hablaban sobre él. Sasuke sonrió muy perceptiblemente. Su mar negro de ojos se posaron en la dulce naturaleza que los ojos de Sakura emanaban, pudo notar como las mejillas de ella se tiñeron de un rosado infantil, algo que a Sasuke le pareció un tanto…bonito.
…
Seis meses.
El tiempo para Uchiha se convirtió en algo llamado oro con ella.
Se dedicó a conocerla…es que le parecía interesante. Se dedicó a saber cuál era su color favorito…tal vez algún día lo necesitaría. Tomo su agenda y, a duras penas, la acomodo acorde el horario de ella…de tal modo que pudiesen verse. Cualquiera que le viera diría que es el mismo hombre frío y calculador pero por dentro…hasta el carácter le había cambiado.
Y es que le gustaba compartir su tiempo con ella, le gustaba hablar hasta de temas triviales y nada acorde al tema anterior que hablaron. Con ella le parecía estar un poquito vivo, le parecía no estar solo en su soledad…
–Hoy ha sido un día maravilloso, Sasuke-kun… ¡nunca imaginé que te había gustado el rock en aquel tiempo!
–Me sigue gustando, pero ya no es de escucharlo siempre.
La pelirosada se paró frente a su puerta y volteó hacía como una niña pequeña, Sasuke le observó y metió sus manos en los bolsillos.
Era tarde…podría jurar que pasada la media noche, ambos estaban allí…perdiéndose en su mirada. Sasuke se acercó…
Ella espero impaciente…pero el peliazulado dudó.
–¿Estas segura? –le pregunto en un susurro sin perder distancia.
Sakura le trepó encima sus brazos y lo arrastró hacía ella perdiendo completamente la distancia uniendo sus labios en un muy inexperto beso. Se separaron y ambos tenían la mirada incrédula.
–Si, si estoy segura.
Eso le indicó a Sasuke que aquello había sido un impulso. La volvió a besar tomándola de la cintura y estampándola delicadamente en una pared.
–Sasuke-kun…
–¿Mm?
Él seguía muy ocupado besándola.
–Te amo.
Dejó sus labios por un momento y se acercó a su oído, mordió su lóbulo y ella suspiro. Susurró algo que solo ella pudo comprender.
O,o…O…o.O
Sasuke observaba impaciente el reloj, ella se había retrasado por mucho e incluso la gente empezaba a impacientarse.
De pie allí, frente a un altar, vestido de blanco y con las manos en los bolsillos…esperaba impaciente a la que sería su mujer. Naruto, del lado suyo sentado en la silla del padre parecía querer dormirse pues empezaba a cabecear, sus compañeros de trabajo charlaban y su hermano le miraba con burla. Esto comenzaba a fastidiarle.
Todos callaron. Luego observó a la puerta y allí estaba, parada vestida con un muy hermoso vestido de novia, parecía agitada…sonrió para sí. Había valido la pena la espera.
Allí estaban ambos…bajo dogmas católicos recibiendo sermones sobre el sagrado matrimonio que ninguno de los dos escuchaba.
En la fiesta, allí estaban ambos bajo el más hermoso, violento, maldito y efímero dogma llamado tiempo.
En su noche de bodas…
¡Parecía que nada ni nadie existían para ellos dos!
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El tiempo es un dogma…por que todos creemos en él, puede ser violento si se junta con el dolor…pero hermoso si se alía con el amor.
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¡Hola!
Este ha sido el último capitulo de Dogma. Su final…un poco apresurado tal vez, pero entiendan que uno se pone nerviosa al terminar un fanfic xD!…
Tengo ganas de hacer algo de lemon…así que, si es que hago otro fanfic tendrá algo de lemon.
¡Gracias por su hermosísimos reviews!… ¡Agradezco de todo corazón esos apoyos por escrito que te animan a continuar!
Por último…
¿Un review más…?