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“Pensamiento en el Cielo”
Capítulo I – Vidas Distintas
El cielo azul se veía hermoso esa tarde, las nubes deslumbraban más que nunca y realmente combinaba perfectamente con el ánimo que se traía en manos, había llegado temprano a casa después de un largo trajín en la escuela, pero se veía muy contenta, y es que a sus 17 años sus ojos verdes seguían teniendo ese brillo especial desde que era niña. Se echó sobre su cama tratando de relajar su cuerpo un poco y se puso a pensar lo que quería estudiar; éste era su último año y ya hace 1 mese había empezado el año escolar y aún no se había decidido que iba a estudiar para asegurar su futuro. Le parecía algo complicado seleccionar una carrera de algo que le guste, y es que le gustaban muchas cosas. Prendió su equipo de sonido y se puso a escuchar la radio:
- Y a continuación una de las canciones más pedidas por los fanáticos de Nirvana, Rape Me – dijo el locutor de radio.
- ¡Odio esa canción! – Exclamó – me puede dejar el rock por un momento – se quejó apagando el aparato.
- ¡Sakura ya está lista el almuerzo! – se escuchó muy fuerte desde la cocina.
- ¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyyy! – dijo cayendo al piso del puro susto.
- Si, ahorita bajo – respondió la ojiverde un tanto asustada.
Se cambió lo más rápido posible su ropa de casa y bajó las escaleras tan rápido como pudo, a tal punto de que casi se estrella con la mesa del comedor:
- Debes tener más cuidado monstruo, por poco y me estampas la mesa en la cara – dijo Touya
- ¡Yo no soy ningún monstruo! – se quejó Sakura con una venita en la frente.
- Entonces me vas a decir que una persona normal va a bajar las escaleras como si el diablo la siguiera, y que encima le va a tirar la mesa en toda la cara a su hermano; ¡por dios! eso solo puede hacer un monstruo – dijo el hermano de Sakura con un tono sarcástico.
- ¡Ya te dije que yo NO soy ningún monstruo! – respondió ella propinándole una patada en la pierna, que hizo que él se quejara en silencio el dolor que sentía, y es que ella pegaba más fuerte que cuando era niña.
- Tranquilos, cenen que se enfría – intervino Fujitaka
- Claro papá – respondió ella sonriente.
- Y que tal te fue hoy día, hija – preguntó el padre de ambos
- Muy bien, hoy tuvimos 2 horas libres porque la maestra de literatura no vino – respondió
- Claro por eso viniste temprano y casi me empotraste la mesa en la cara a mí – dijo Touya
Sakura lo quedó mirando con una mirada destructora, y es que si las miradas mataran ella ya lo hubiera fulminado en ese mismo instante; entonces contó hasta 10 en su cabeza y trató de relajar su cuerpo, pero no pudo y cuando le iba a dar otra patada como regalo a su hermano, su padre habló:
- Y que tal te fue a ti hijo.
- Nada bien, le hospital es un caos, además esta noche tengo guardia, por eso ya me voy, quiero terminar algunos pendientes – respondió él.
Caminó hasta la puerta y justó cuando ya la iba a cruzar gritó:
- ¡Ten cuidado monstruo, porque si sigues corriendo de esa manera vas terminar tumbando la casa!
Sakura vio diablos y ya lo iba a perseguir, cuando pensó – Mejor no, hacías eso cuando eras niña, ya maduraste y tienes que aguantarlo, además algún día se casará y te dejará en paz – acabó de almorzar, lavó los trastes y se dirigió a su habitación.
- ¡Ojalá que ese día llegué pronto! – pensó rogando.
Entró en su habitación y se dirigió a la ventana, miró el cielo y contempló las nubes; se veían tan blancas ese día, suspiró profundo y pensó:
- Por que tiene que ser tan complicado, solo es elegir.
La verdad es que le parecía un mundo esto de la carrera universitaria, pues no le había sucedido igual que a Tomoyo. Su amiga si sabía lo que iba a estudiar: Periodismo, y como no, si tenía esa manía de filmarla todos los días en la Escuela; de echo la carrera le caía como anillo al dedo. Además, Sakura pensaba que también podría haber sido cantante o diseñadora de modas, y es que Tomoyo cantaba como los mismos ángeles; bueno eso pensaba ella. En eso se escucha un timbre, mira a todos lados para buscar su celular lo coge y contesta:
- Hola Tomoyo – dijo la ojiverde.
- Hola Sakurita – respondió la chica de ojos violetas.
- ¿Y para que llamabas? – preguntó la hija de Fujitaka.
- Llamaba para decirte si puedes venir mañana a mi casa, es que te hice un conjunto de ropa y quiero que te lo pruebes – dijo la chica Daidouji.
A Sakura le salió una gotita en la nuca, y es que temía que la llamara para eso esa semana – y todavía es lunes – pensó.
- Claro Tomoyo, no te preocupes, allí estaré – respondió.
- ¿Está bien a las 3:00 pm? – preguntó la chica de ojos amatistas.
- Claro, pero me voy temprano, es que tengo que resolver los ejercicios de matemáticas – dijo Sakura
- No te preocupes, si quieres los hacemos juntas – dijo Tomoyo
- ¡Genial! – dijo la hermana de Touya y pensó que la respuesta vino como por regalo de los dioses, y es que las matemáticas no le daban muy bien que digamos.
- Entonces te espero, nos vemos Sakurita – dijo la mejor amiga de Sakura.
- Nos vemos amiga – respondió la ojiverde y colgó.
Vio el reloj y eran todavía las 2:00 pm, entonces dijo:
- ¡Por Dios!, no me di cuenta de la hora, ¡será mejor que me duche ya!
Caminó hacia la ducha y se despojó de todas sus ropas, se duchó rápidamente y se secó todo el cuerpo. En su habitación buscó su ropa, se iba a poner unos jeans azules y un polo color fucsia, algo sencillo pensaba, buscó sus aretes, se recogió un poco el cabello y se los puso, y es que Sakura ya no usaba el cabello corto desde la primaria, más bien lo usaba hasta un poco más abajo de los hombros y tenía un toque ondulado, pero ella decía que no se comparaba al de su amiga Tomoyo, ella si tenía el cabello muy largo y ondulado con un tono entre el azul y el violeta, resumido en 2 palabras: muy hermoso. Se cepilló el cabello, metió en su bolso su celular, sus llaves, su cuaderno de matemática y una que otra cosa útil y salió de su habitación; caminó hasta la puerta de salida y cuando iba a salir encontró a su padre en el pasillo y éste le preguntó:
- ¿Piensas salir hija?
- Sí, voy a casa de Tomoyo – respondió Sakura
- Lleva tus llaves, es que tengo que ir a la Universidad y Touya regresará tarde – dijo Fujitaka
- Claro papá – respondió la ojiverde.
- Que te diviertas – dijo el padre de Sakura
- Sí, nos vemos – respondió ella y salió.
OoOoOoO
Dejó sus maletas en la habitación y se echó en la cama tratando de descansar, el viaje había sido agotador y no había podido pegar los ojos en todo el trayecto en avión, se quitó los zapatos con sus mismos pies y cerró los ojos y cuando se proponía darse una siesta reparadora suena su móvil:
- Aló – dijo con ganas de romper en 1 000 pedazos el aparatito ese y pensó - ¿Porqué me lo habré comprado?
- Joven Xiaolang, disculpe si lo estoy interrumpiendo pero llamaba para decirle que la señora Ieran ha dado la orden que tiene que matricularse en la Escuela Tomoeda lo más pronto posible para que pueda investigar el caso – dijo el secretario del Clan Li.
- Sí, yo sé perfectamente lo que vine a hacer – respondió el chico.
- Bueno, como ya cumplí las órdenes de mi señora, yo me despido – dijo el empleado.
- Propio – respondió el heredero al Clan Li y colgó.
Era raro que su madre le haya ordenado eso, pero tenía que seguir estudiando. Se levantó de la cama y caminó por la habitación, sabía a que había venido a Japón tenía que hallar al asesino de su padre, y cuando se enteró que vivía en Japón no dudó ni un segundo en hallarlo y hacerlo sufrir igual que éste hizo sufrir a su padre; no podía permitir que el desgraciado esté libre y cantando victoria después de tantos años. A decir verdad el padre Shaoran había muerto cuando éste tenía tan solo 10 años, él lo había visto morir y no iba a permitir que siga impune el crimen que tuvo como escenario su propia ciudad natal: Hong Kong.
- Es maldito va a pagar lo que ha hecho – pensó el joven hijo de Cheng Li
Hace años un equipo de investigación seguía el caso, pero como no encontraban nada, Ieran, la madre de Shaoran había parado la investigación y por eso dio la orden de que no se hable más de la muerte de su esposo. Shaoran por su parte estuvo investigando por su cuenta y averiguó el paradero del asesino: Japón, específicamente en Tomoeda; él no lo dudó ni un segundo y se fue a dicha ciudad. Pidió permiso a su madre antes de irse, pero ésta no dijo nada, lo que significaba que no autorizaba dicho viaje, y es que Ieran desde que tomó el cargo de su marido, se volvió muy dura y fría con todos los del Clan Li, incluyendo a su propio hijo. Se declaró en viudez para toda la vida usando el traje típico color blanco; Shaoran desde entonces siempre le guardaba mucho respeto, pues comprendía el dolor que había sufrido y como la había echo cambiar la trágica muerte de su padre.
Él sabía que cuando terminara sus estudios superiores tenía que asumir el cargo del Jefe del Clan Li y tenía que encargarse de todas las empresas y negocios en Hong Kong; se suponía que este año acabaría los estudios secundarios y entraría a la universidad de Hong Kong, pero él no iba a regresar hasta que encuentre al asesino de progenitor y vengue su muerte, por eso pensó que si tenía que estudiar en Japón, lo iba a HACER, diga lo que diga su progenitora.
Bajó las escaleras e inspeccionó el departamento en donde se había hospedado, no era ni grande ni pequeño, pero estaba en perfecto orden y limpieza, ubicado al norte de Tomoeda, no era lujoso ni nada por el estilo, más bien dicho el departamento era sencillo por donde se viera; él mismo lo había escogido desde La Gran Mansión Li.
- Será mejor que vaya a matricularme a la Escuela, tengo que empezar mañana mismo – dijo en su mente.
Buscó sus documentos, los metió en su mochila y salió con rumbo hacia la Escuela Secundaria de Tomoeda.
OoOoOoO
- Hola Tomoyo – dijo la ojiverde.
- Hola Sakurita – le respondió la chica Daidouji – Ven rápido, no tenemos que perder tiempo.
A Sakura le surgió una gotita en la nuca pensando que esta tarde iba a ser muy muy pero muy larga.
- ¿Y que confeccionaste esta vez, Tomoyo? – preguntó la hermana de Touya.
- ¡Ya lo vas a ver! – Le respondió la chica de ojos amatista – La ropa está en el cambiador, quiero que te la pruebes ¡ya!
Sakura se dirigió al cambiador y allí encontró un vestido en un color blanco, que tenía un listón verde con un pequeño moño amarrado por debajo del busto y era hasta las rodillas, que le daba un toque casual y fresco, como para un tiempo veraniego. Se puso el vestido y salió del cambiador, los ojos de Tomoyo eran unas estrellas muy brillantes al contemplar a su amiga:
- ¡Por Dios! – exclamó la chica Daidouji.
- Tal mal me queda – dijo Sakura.
- ¡Sakura, te ves ENCANTADORA!!!!!!!!!!!!!! – Dijo con una gran sonrisa Tomoyo – Que digo encantadora, ¡te ves lindísimaaaaa!
- No exageres Tomoyo – dijo la hija de Fujitaka muy sonrojada.
- El vestido te queda divino, Sakurita – dijo feliz la amatista.
- Me estas haciendo sonrojar – dijo la chica Kinomoto.
- El vestido y tú fueron hechos el uno para el otro – dijo la amiga de Sakura
- ¡Ay Tomoyo! – dijo la hija de Nadeshico Kinomoto.
- ¡Va!, sólo digo la verdad – dijo sonriente la chica Daidouji.
En ese momento Tomoyo sacó su cámara de video y empezó a filmar a su mejor amiga. Sakura hizo una caída tipo dibujito animado y pensó:
- Cuando cambiarás Tomoyo.
- Pero eso no quiere decir que este vestido va ser mejor que te hecho, no por supuesto que no, ¡el vestido más lindo va a ser el del Baile de Graduación!
- ¡Queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee! – exclamó Sakura
- Por supuesto que sí, Sakurita – dijo muy sonriente – ese vestido va a ser mi mayor creación, mi máximo arte.
- Pero Tomoyo, sino quieres no me hagas el vestido – dijo la chica Kinomoto.
- Pero como no te lo voy a hacer, Sakurita – respondió la mejor amiga de Sakura – yo te lo tengo que hacer, seria un placer hacértelo, anda di que sí.
- Pero Tomoyo – dijo la hermana de Touya.
- Please – dijo la chica Daidouji con una carita tipo rogando.
Sakura la quedó mirando y terminó aceptando, Tomoyo saltó de alegría y le dijo:
- Gracias Sakurita, te voy a confeccionar un vestido espectacular, que dejará con la boca abierta a todos – dijo muy feliz la amatista.
Sakura abrió los ojos como platos y le surgió una gota ENORME en la nuca.
OoOoOoO
- Buenas tardes – dijo el chico de ojos cafés.
- Buenas tardes, en que te puedo ayudar muchacho – dijo el director de la I.E.
- Vine a matricularme en esta escuela – dijo el chico Li.
- Me permite sus documentos – le respondió el señor de aparentemente 45 años.
- Claro – dijo Shaoran – Aquí los tengo.
- Tiene buen desempeño escolar en su antigua escuela, pero yo quisiera saber ¿el porqué de su visita a Japón? – preguntó el director
- A decir verdad, no estoy de visita, vine a resolver algunos pendientes de mi familia – dijo brevemente el chico.
- Todos sus documentos están completos, por eso solo le puedo decir bienvenido a la Escuela Tomoeda, espero que tenga el mismo rendimiento escolar que tenía en su antigua I.E. – dijo el director.
- Gracias y téngalo por seguro – dijo el heredero al Clan Li.
- Mañana debe pasar primero a la oficina del Subdirector, él lo ubicará en lo que será su salón de clases – dijo el director de la Escuela.
- Claro, con permiso y muchas gracias – dijo formalmente el hijo de Cheng Li.
Shaoran salió de la dirección y escuchó un ruido muy raro, su estómago le pedía algo de comer; no había comido nada con eso de venirse a matricularse y como recién había llegado no tenía nada para tranquilizar a su estómago. Caminó rumbo al supermercado, necesitaba alimentos para toda la semana.
OoOoOoO
- Tomoyo – dijo brevemente la ojiverde.
- ¿No te sale algún ejercicio? – preguntó la mejor amiga de Sakura.
- No, no es eso – le respondió la hermana de Touya.
- ¿Entonces? – volvió a preguntar la chica de ojos amatista.
- Cuando acabes la escuela tú piensas ser periodista, ¿no es cierto? – preguntó la chica de ojos verdes.
- Sí, pero ¿porque la pregunta? – dijo la chica Daidouji.
- Es que tú ya sabes que vas a estudiar, en cambio yo ni siquiera sé que me gustaría ejercer como carrera – dijo Sakura apenada.
- Tienes que elegir una carrera de algo que te guste – le respondió Tomoyo – por ejemplo a mi encantan las cámaras de video y voy a ser periodista.
- Tomoyo, tú podrías ser cantante, periodista, diseñadora de modas, modelo, etc. – dijo la chica Kinomoto.
- ¿Qué te gusta hacer? – preguntó la chica de ojos violeta.
- Me encantan los deportes – le respondió la ojiverde.
- Ummm, una carrera relacionada a los deportes – pensó en voz alta Daidouji.
- Lo ves no hay nada – dijo sin esperanza Sakura.
- Puedes ser deportista o maestra de deportes – dijo tratando de animarla.
- No ganaría nada bien, además yo no soy profesional, soy aficionada a los deportes – dijo sin esperanzas la hija de Fujitaka.
- Entonces, ¿algo más que te guste? – Preguntó Tomoyo.
- ¿Cómo qué? – preguntó la chica de ojos verdes.
- No sé, algo que te guste hacer – respondió la amatista
Sakura se levantó de donde estaba sentada y empezó a caminar por toda la habitación en una posición pensativa, Tomoyo solo la miraba y justo cuando ya se estaba empezando a marear dijo:
- Tranquila Sakura, todavía tienes tiempo para decidir tu profesión, no te atormentes con esto de la carrera universitaria.
- Tienes razón Tomoyo, todavía tengo algo de tiempo y voy a averiguar que me gusta y que pienso ser – dijo tratando de sonreír Sakura.
- Así me gusta Sakura – dijo sacando su cámara de video, la amatista.
A Sakura le salió una gotita en la nuca, realmente su mejor amiga tenía razón, no tenía porque atormentarse con lo que iba a estudiar para su futuro; vio la hora y se dio cuenta de que todavía no había acabado los ejercicios y mañana le tocaba clase de matemática entonces dijo:
- ¡Por Dios! Tomoyo todavía no acabo la tarea y mañana revisan.
Tomoyo empezó a reír, porque sabía que su amiga por más que existan cosas tristes, ella le echaba ganas y ponía su mejor sonrisa. Sakura tenía esa misma alegría que cuando era niña y eso era lo que más le gustaba de su mejor amiga.
- No te preocupes, ahorita acabamos – dijo ya parando de sonreír.
OoOoOoO
Abrió la puerta y dejó las bolsas en la cocina, ya mañana iba ordenar todo, hoy necesitaba investigar el caso. Se dirigió a su habitación y de su maleta sacó su laptop, la prendió y buscó en su archivo información sobre: “El Dragón”, así se hacía apodar el asesino de Cheng Li, lo último que sabía de él era que cuando cometió el crimen se refugió en un país, que hasta ese entonces no se sabía cual era, pero que Shaoran averiguó era Japón. El único dato que tenía para reconocerlo cuando lo tenga frente a frente era su cicatriz en la pierna derecha.
Su padre cuando estaba vivo le contó que él era su socio y que se hizo la herida cuando le dieron un balazo en un ajuste cuentas o algo así y que por eso cojeaba; más tarde se enteró que el balazo se lo había dado su propia mujer, a la cuál “El Dragón” también mató cuando ésta se enteró de sus planes. “El Dragón” había robado millones de dólares de un banco, estafando a los dueños. Esto se empeoró cuando el padre de Shaoran lo descubrió y lo habría desacreditado como su socio, lo que había ocasionado la furia de éste, pues él pensaba sacar el dinero con una cuenta a nombre de una empresa asociada con la Corporación Li.
Cuando el padre de Shaoran se puso al tanto de lo de la cuenta mandó capturar al dragón, pero éste ya se había fugado y había dejado una carta en la que prometía vengarse de Cheng Li y de su familia. El padre de Shaoran puso seguridad extrema tanto en la Corporación como en la Mansión Li y dio la orden de que si algún familiar suyo salía, lo haría con un equipo de guardaespaldas. Un día Cheng Li apareció muerto en su propia biblioteca y amarrado a su cuerpo encontraron una nota la cual decía: “Pensaste que me ibas a vencer Chengcito, pero yo resulté más astuto que tú, ahora estás muerto y espero que te pudras en el infierno” que estaba firmado por “El Dragón”. El asesino había burlado la seguridad de la Mansión Li y había entrado por el sótano; la aparición de la nota alteró a Ieran, la cuál reforzó la seguridad en toda la casa.
Shaoran se decidió venir a Japón, porque encontró en la biblioteca personal de su progenitor varias cartas que tenían como remitente al tal dragón y las cuales venían de Japón, pues “El Dragón” tenía una casa ubicada en Tomoeda, Japón; eso le hizo sospechar a Shaoran y sabía que si iba a esa casa podría encontrar pistas y hallar el paradero del criminal.
- Me las vas pagar maldito, claro que me las vas a pagar – pensó en voz alta el joven Li – Muy bien, sólo se tu apodo y eso no puede seguir así, necesito entrar al archivo electrónico de la Corporación, ¡necesito tu nombre!.
Entró al archivo de la Corporación, pero ¡oh sorpresa! éste tenía una clave de acceso y la contraseña podría ser cualquier palabra:
- ¡Maldición!, cuál será la contraseña – pensó golpeando el escritorio con el puño.
Que podía haber puesto su padre como contraseña que sólo él y su madre adivinarían, tenía que ser una palabra muy importante algo relacionado al Clan Li:
- Claro, Clan Li – dijo emocionado Shaoran.
Colocó las palabras en la PC, pero ésta solo se digno a escribir: ACCESO DENEGADO, justo cuando Shaoran iba a romper el aparato, se le vino una idea la mente:
- Un momento, espérate Shaoran, Clan Li no puede ser, sería muy obvio y todo el que quisiera entraría; la contraseña tiene que ser algo relacionado a la familia, algo que ellos siempre han tenido cerca…, algo o alguien a quien siempre hayan adorado: que mejor que el nombre de su único hijo.
Sacándose de dudas, Shaoran colocó su nombre en chino en la PC, presionó ENTER y...
- ¡Eureka! – exclamó satisfecho el heredero al Clan Li.
Al fin pudo acceder al archivo, ahora sólo necesitaba buscar en registros el nombre de los socios más importantes que estén relacionados con Japón, tenía que investigar a uno por uno, cueste lo que cueste.
OoOoOoO
- Sakura, hija, la cena está lista – se escuchó desde el comedor.
- ¡Ahora bajo! – dijo fuertemente la hija de Fujitaka.
Alistó sus cosas rápidamente y las metió en su mochila, había llegado bastante tarde de la casa de Tomoyo porque tuvo problemas con los problemas de matemáticas, sí ya sé que suena irónico, bueno la cuestión es que como saben ustedes humildes lectores la asignatura que menos le gusta a Sakura son las MATEMÁTICAS y ya se imaginaran el tiempo que habrá demorado.
Bajó las escaleras y se dirigió a la cocina de donde se olfateaba un aroma capaz de hipnotizar a cualquiera:
- Huele delicioso – dijo sonriente la ojiverde.
- Hice pasta – le respondió su padre.
- ¡Genial!, me encanta la pasta – dijo feliz Sakura.
- Touya hoy tiene guardia, así que puedes comer lo que desees, ya le dejé una porción en el refrigerador – dijo el esposo de Nadeshico.
- Claro papá – dijo la chica de ojos verdes – pero no mucho, porque mañana tengo que levantarme temprano y si como no voy a poder dormir.
Acabó de cenar y se dirigió a su habitación, a observarlas de nuevo; realmente le encantaban las estrellas, a veces deseaba ser un de ellas y brillar en el cielo con una luz infinita y dejar de preocuparse por lo que debía ser en el futuro, a veces la vida puede ser un poco complicada sobre todo para los que no saben que quieren estudiar para asegurar su vida.
Dejó de contemplarlas un minuto y se le salió un bostezo, lo que significaba que no debía desvelarse más, se cambió su pijama y se echó en su cama a dormir.
OoOoOoO
Se levantó muy temprano, el día anterior de había quedado hasta medianoche y si seguía más no iba a poder levantarse, además hoy día iba a continuar en la noche con la búsqueda. Se dirigió al baño a ducharse, realmente no lo había hecho desde que había pisado suelo japonés y no le caía nada mal ahora.
Acabó de asearse y tomó su desayuno aún pensativo, su único propósito era encontrar al dragón y hacerlo pagar por la muerte de su padre, él no venía a nada más Japón.
Cogió su mochila, sus llaves y salió del apartamento, tenía que caminar rápido si quería alcanzar un autobús para ir a la escuela. Tenía que ver al subdirector para que lo ubique en su aula de estudios.
Tomó el primer bus que encontró y se dirigió a la Escuela Tomoeda; por el trayecto iba mirando las calles de la ciudad, tenía que familiarizarse con ella si quería encontrar al asesino. Shaoran caminó hasta la Secundaria de la Escuela Tomoeda, realmente la Escuela Tomoeda era enorme y digo enorme porque tenía Inicial, Primaria y Secundaria, ya se imaginaran el tamaño de ésta.
Encontró la oficina del subdirector, pero estaba vacía; en ese momento entró una señorita muy linda de aproximadamente de 25 años y cuando vio al joven se sorprendió:
- ¿Buscabas a alguien? – preguntó la hermosa señorita.
- Si, al subdirector de la Secundaria – dijo tranquilamente Shaoran.
- Pues mucho gusto, Kaho Mizuki, Subdirectora de la Escuela Secundaria de Tomoeda – dijo sonriente extendiéndole la mano.
- Shaoran Li – dijo respondiéndole el gesto el heredero al Clan Li.
- ¿Y en que te puedo servir? – preguntó Kaho Mizuki.
- Ayer me matriculé en esta I.E. y el director me dijo que viniera antes a su oficina para que me indicara cual sería mi salón de clases – respondió el hijo de Cheng Li.
- Oh, sí justamente tus papeles están en mi escritorio. Vienes de China y éste es tu último año, tienes muy buen desempeño escolar – dijo la joven señorita – Bien, justo tengo el salón perfecto para ti.
OoOoOoO
- ¡Apaga ese maldito despertador de una vez, monstruo! – gritó Touya Kinomoto.
Sakura dio un gruñido de fastidio, pero entonces reaccionó:
- ¡Santo cielo!, ¡voy a llegar tarde! – gritó muy fuertemente la ojiverde.
Rápida como un rayo se levantó de su cama, la tendió, se fue al baño, se aseo rápidamente, se cambió el uniforme y sacó su mochila lo más veloz que pudo y bajó las escaleras como si hubiera habido un terremoto, tomó su taza de chocolate, comió un pan con no sé que cosa y por el cual casi se atraganta:
- Monstruo, si sabes que te tienes despertar temprano, no dejes el despertador sonando como sino tuvieras sentido del oído – dijo con malhumor Touya Kinomoto.
- No me quedo a discutir contigo, primero porque no tengo tiempo y segundo por que ¡voy a llegar tarde! – dijo una apurada Sakura.
Se despidió de su padre con un beso en la mejilla y de su hermano con una patada, no se iba a quedar a con las ganas de darle su merecido. Salió como alma que lleva el diablo, por suerte la Escuela Tomoeda no estaba tan lejos de su casa; siguió corriendo lo más rápido que pudo y por fin pudo divisar los jardines de la I.E., miró su reloj y exclamó:
- ¡Todavía tengo tiempo!
Se dirigió a su casillero, se cambió el calzado y corrió hasta su salón, cuando por fin estuvo frente a su pupitre dio un suspiro tratando de recuperar el aire, dejó su mochila y se sentó en su pupitre:
- Buenos días, Sakurita – dijo una alegre Tomoyo.
- Buenos días – le respondió la ojiverde.
- Tienes suerte, el profesor Terada todavía no ha llegado – dijo la chica de ojos amatista.
- Hola Sakura, Tomoyo – dijeron un grupo de chicas.
- Hola Chiharu, Rika, Naoko – respondió ya sonriente la chica de ojos verdes.
- Hola chicas – dijo Daidouji.
En ese momento entra el profesor Terada y todos toman sus respectivos lugares, justo cuando iba a comenzar la clase hace su aparición la subdirectora de la Secundaria y habla unas cuantas palabras con el maestro, salen fuera del salón
- ¿Que habrá pasado? – preguntó una preocupada Tomoyo.
- Quien sabe – dijo Naoko
- ¿No habrás dicho alguna de tus mentiras, no Yamazaki? – preguntó Chiharu
- No, pero sabía ustedes que las mentiras vienen del latín: ment de menta e ira de enojo, es que en la antigua roma se decían mentiras comiendo una hoja de menta y cuando se estaba con enojo – dijo apenas Takashi siendo jalado de la oreja por su novia Chiharu.
- Yamazaki nunca va a cambiar – dijo sonriendo Rika.
El maestro entró, todos volvieron a retomar sus lugares y entonces dijo:
- Disculpen la demora, pero es como ustedes ya vieron la subdirectora me llamó y no justamente para charlar de la linda vida de la I.E.
- Déjeme adivinar profe, va hablar de lo que le parece la vida en la Escuela o nos va a decir que le dijo exactamente la linda señorita Mizuki – dijo burlonamente un chico de ojos rojos.
Se escucharon algunas risas y carcajadas por parte de los alumnos, el maestro puso una mirada seria y dijo:
- Vaya señor Inoue, ya me extrañaba que no haya interrumpido antes mi clase antes, pero va a charlar mejor en la aula de detención. Lo espero allí después de clases.
- Pero profe, todos aquí queremos saber que sucede y usted se pone a darnos discursos de la buena vida en la escuela– dijo Sora.
- Mejor vaya al aula de detención, ¡AHORA! – gritó el profesor Terada.
- Tranquilo profe, yo solo bromeaba, como para darle ambiente al salón, es que últimamente como que anda aburrido – dijo con una sonrisa falseada el chico de ojos rojos.
- El aula de detención lo espera, tal vez allí si pueda ponerle un poco de “ambiente” – dijo irónico el maestro señalándole la puerta.
Sora Inoue captando el mensaje salió a paso rápido del salón y en el camino divisó a Shaoran, ya entendía todo, si sabía que solo se trataba de un alumno nuevo, no hubiera hecho las bromitas. La verdad es que Sora pensaba que lo habían descubierto, pues la vez pasada pudo robar sin que lo vean la prueba de historia del escritorio del profesor Terada. Además el maestro ya lo conocía y siempre lo terminaba mandando al aula de detención, aunque éste se escapara evadiéndolo.
- Muy bien, lo que les iba a decir es que ha llegado un nuevo alumno – dijo muy seriamente – Pasa por favor.
El nuevo alumno entró y se ubicó al costado del profesor:
- Él es Shaoran Li y viene directamente desde Hong Kong – dijo Terada.
Continuará…
Notas de la Autora: Konichiwa a todos los lectores!!!!!!!, espero que les haya gustado el primer capítulo de mi fic, para los que no me conocen yo me llamo Stefanny y para los que sí, los saludo inclinándome. Yo soy nueva en esto de crear fics por eso me quedó un poquito corto, pero prometo que el próximo capi será más largo ^-^.
Bueno sé que hay algunos puntos que aclarar y que por ahí no se pudieron entender o no quedaron claros, para que entiendan mejor la historia aquí están:
VOCABULARIO:
· Cheng Li: En el fic es el padre de Shaoran, que ha sido asesinado por su antiguo socio. Cheng en chino significa: Fuerte como una montaña. Ojo ÉSTE PERSONAJE ES DE MI CREACIÓN, si quieres utilizarlo para crear un fic solo mándame un mail pidiéndome permiso, no quiero tener problemas luego ^-^.
· “El Dragón”: Bueno este es el apodo del asesino del padre de Shaoran, quien todavía no sabe el verdadero nombre de éste.
· Sora Inoue: En esta historia es un estudiante de la Escuela Tomoeda, él es muy extrovertido y bromista, por eso el profesor Terada lo para mandando al aula de detención. Una aclaración más este TAMBIÉN ES UN PERSONAJE QUE HE CREADO YO.
· I.E.: Son las iniciales de Institución Educativa, aquí en mi país (Perú) se les llama así a las Escuelas.
· Inicial: En una parte dice que la Escuela Tomoeda tiene: Inicial, Primaria Y Secundaria, INICIAL es como si fuera un Kínder Garden o una especie de Guardería para niños y niñas.
Bueno ya aclarado los puntos les quería decir que los personajes que aparecen aquí (a excepción de los míos) no me pertenecen, son de Sakura Card Captors y son de las CLAMP, espero que quede entendido ^-^.
Cualquier comentario (bueno o malo) por favor envíenmelo a cary_7_, yo acepto cualquier tipo de crítica sea buena o mala. Los comentarios hacen que las escritoras (res) de fics sigan adelante con sus historias n.n. Pronto pondré canciones en la historia, si quieren recomendarme algunas solo envíenme un mail.
PD: Se me olvidó decir que voy a actualizar el 15 de cada mes, si es posible antes lo haré, porque como imaginaran tengo una vida y estudio T.T.
Sayonara n.n