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Kingdom Hearts : Data Error
Capítulo Cinco: Data Failure
Observó divertidamente cómo el pelirrojo se adentraba en la trastienda para buscar lo que aquellas señoras habían pedido. Rebuscó hasta que al final lo logró encontrar, se incorporó para acabar la venta y repentinamente cayó como peso muerto al suelo. Hubo un momento de estupefacción hasta que todos acabaron por reaccionar.
- ¡AX....! -empezó a llamar Roxas, pero repentinamente se calló.
¿Qué estaba diciendo? ¿A quién demonios estaba llamando?
- ¡Dereck! ¿Me oyes? ¡¡Dereck!! -escuchó gritar a Iván después de haberse quedado en blanco unos segundos.
Roxas acabó entrando en la tienda y agachándose al lado de Iván. Dereck tenía algún corte en los brazos, de lo que había estado cargando y que Iván ya se había encargado de apartar. A parte de aquello, el pelirrojo no mostraba ningún signo de otra herida. Es más, su respiración era normal, sólo parecía dormir. Lo más extraño de todo era que el muchacho no reaccionaba de ningún modo ante la insistente llamada del tendero. Iván se mordió el labio inferior con nerviosismo.
- Voy a ir a buscar al médico, iré más rápido que si le llamo y tengo que explicárselo todo. De esta manera sólo me hará falta arrastrarlo -dijo Iván incorporándose, después de dejar a Dereck sobre el suelo con cuidado.
El rubio bajó la vista de nuevo hacia el pelirrojo y se quedó mirándolo con sorpresa. Ahora respiraba agitadamente, su rostro estaba contraído con dolor y le pareció ver un hilillo de sangre en la comisura de sus labios. Intentó llamarlo de nuevo pero se vio frustrado cuando volvió a empezar su llamada por “A”... ¿A? ¿Qué demonios le estaba pasando? No sabía por qué, pero algo en su interior le decía que su nombre empezaba por A, cosa absurda a más no poder.
- Señor Iván -llamó Roxas antes de que éste se marchara- Él...
Desvió la vista de nuevo hasta Dereck y lo que vio lo desconcertó en sobremanera. Su rostro volvía a expresar la misma calma que había tenido en un principio, como si estuviera simplemente durmiendo. ¿Qué demonios estaba pasando? No había tampoco ni rastro de la sangre.
- ¿Qué ocurre Roxas? -dijo Iván nervioso ante el repentino silencio del muchacho.
- N-nada, cuidaré de él mientras usted esté fuera -dijo Roxas, trabándose de nuevo intentando decir el nombre del pelirrojo.
- ¿Y bien? ¿Recuerdas que te ha pasado? -dijo el médico mirándolo atentamente, mientras le dejaba ciego con una luz.
- No. Recuerdo que Roxas vino a la tienda y de repente me he despertado aquí -dijo el pelirrojo- No recuerdo ni la sensación de perder la conciencia.
Era la segunda vez que se despertaba en un lugar que no conocía de nada, y ya estaba seguro de que la sensación no le gustaba ni por asomo. Se tranquilizó un poco más cuando vio a Iván y también Roxas. Cuando reconoció el lugar, la intranquilidad volvió a él. ¿Qué hacía de nuevo en el antro del matasanos? La historia de que se había desplomado lo dejó sorprendido. No recordaba la sensación de desvanecerse. Era como si hubieran cogido la película de sus recuerdos y hubiesen cogido un buen trozo sin aviso alguno. Para tranquilizarle, el médico le dijo que no tenía ningún síntoma adverso, así que sólo había sido un susto.
Lo que no decía, al menos directamente, era que no tenía ni idea de por qué se había desmayado. Lo adornaba con “no te preocupes” y “con un poco de suerte no te verás en estas más”. Era una sarta de tonterías. Se acababa de desplomar sin motivo aparente, no recordaba nada y no sabía el motivo. Pero claro, lo lógico sería no preocuparse. Eso sin pensar en que ya de por sí era un amnésico que había sido atacado y con un historial dudoso a su espalda.
Sin lugar a dudas, aquello estaba mejorando. Sí señor. Debía ser el tipo más gafe del mundo.
- ¿Sabes? He tenido un sueño -dijo Roxas mirando a Dereck. El pelirrojo le dirigió la mirada curioso- Sales tú.
- ¿Salgo yo? -preguntó Dereck con cierta confusión en el rostro.
- Sí. Bueno, no -dijo Roxas rectificando.
- ¿En qué quedamos? -dijo Dereck arqueando una ceja.
- Físicamente es igual. O eso recuerdo. Lo que va vestido como cuando te encontramos.
- ¿Con esa ropa de secta? -preguntó Dereck.
- ... Eh, ¿sí? La ropa esa negra. Pero, cómo iba diciendo, en el carácter y la actitud no parece ser tú. -dijo Roxas- Y siempre que tengo ese sueño, hay una palabra que se me atasca. Sé que empieza por A. ¿No podría ser que tu nombre empezara por A?
- ¿Y yo qué sé? Soy amnésico, ¿recuerdas? Además, ¿por qué tendrías que saberlo tú? -dijo Dereck con el ceño fruncido- No tiene sentido alguno.
- Lo sé. -dijo Roxas bajando la vista
Esta parte del sueño se la conocía bien. Era la parte en la que nada se veía claro y un color rojo teñía todo. Entonces veía aquella silueta echada sobre una especie de mesa borrosa y se escuchaba un goteo intermitente. Acto seguido, la imagen se convertía en un borrón y volvía a estar con el clon de Dereck que no era Dereck. A veces no podía hablar con él, era simplemente testigo mudo de las expresiones del chico. Ni tan siquiera podía oír lo que decía.
- Estás en las nubes, Roxas -dijo el muchacho sonriendo con picardía.
Aquello lo pilló por sorpresa. Sí que sabía su nombre; es más, la voz le sonó familiar y no entendía bien el porqué. Cualquiera pensaría que era porque tenía la misma voz que Dereck, pero no se refería a ese tipo de familiaridad. Se fijó como el chico aún esperaba respuesta.
- A--.... Lo siento... -dijo bajando la mirada al suelo.
- ¿Qué ocurre? -preguntó
- Llevo atascado días con lo mismo -dijo Roxas sin pensarlo demasiado- No logro recordar la palabra. Tampoco sé cómo te llamas.
- ¿Heh? Mira que te dije que lo memorizaras -dijo juguetonamente el pelirrojo.
- Pensándolo fríamente. Cada vez que te veo se me atasca esa palabra en la cabeza. Me ronda y me da la impresión que en cualquier momento la podré decir -se quedó unos segundos en silencio, fijándose en la expresión del pelirrojo. En cierto modo parecía divertido y no lo comprendía- E-es algo como A.. A...
- Vamos, ¿de verdad lo has olvidado? -dijo cruzado de brazos pero mirándolo con un deje de confianza.
- Ax...
- ¡Roxaaaas deja de dormirte! -gritó una voz despertándolo de su ensoñación. Se incorporó y descubrió que había sido Hayner el que lo había despertado. Lo miró como si lo hubiera ofendido. Aquello confundió a Hayner.- ¿Qué?
- ¡Estaba apunto de saber su nombre! -dijo con frustración Roxas- Ax... Ax... ¡Maldita sea! ¿¡AX-QUÉ!?
- Tío, la obsesión que tienes por ese sueño empieza a asustarme. -dijo Hayner cruzado de brazos- ¿Por qué no se lo preguntas a Dereck? ¿No dices que es él el que se aparece en el sueño?
- Físicamente es él. Psicológicamente no es él. Dereck me ha dicho que seguramente es porque paso demasiado tiempo con él -dijo Roxas
- Coincido con él. Por primera y última vez, creo. Aunque parece que no es tan malo como creía, sigue siendo muy mayor. -dijo Hayner.
- No me voy a casar con él, Hayner. Sólo somos amigos -dijo Roxas mirándolo con los ojos entrecerrados. Hayner le devolvió una mirada igual- Dice que seguramente estoy intentando recordar a otra persona, sólo que le he puesto la cara de alguien que conozco.
- Puede que tenga razón. Deberías dejar de comerte la olla con eso, además. -expuso Hayner cruzado de brazos.
- Pero es que yo no tengo esa sensación -dijo Roxas empezando a mosquearse- Es como si mi subconsciente me quisiera decir algo importante. Pero no lo entiendo. Está empezando a tocarme la moral.
- Va, dímelo -dijo Roxas mirando de nuevo al clon de Dereck. Estaba sentado en un muro alto y se distraía mirando al cielo. Ante la frase de Roxas, bajó la vista y lo miró como si hubiera contado un chiste.
- ¿Estás de broma? No soy yo el que ha olvidado el nombre del otro -dijo el muchacho apoyando la barbilla en la palma de su mano.
- Se me ha olvidado, ¿no podemos pasar simplemente página y que me digas ya la respuesta? -dijo Roxas.
- Ha... Roxas es tan frío -dijo con fingida tristeza- Pero... ¿Puedes simplemente pasar página? -Roxas no contestó nada y se quedó mirando un punto fijo, pensativo. Lo escuchó reír brevemente- Veo que no. Además, ¿estás seguro que lo has olvidado? Piensa bien. -el muchacho se bajó hasta ponerse delante de él y dedicarle una sonrisa con muchos aires. Una sonrisa que le sonaba- Busca dentro de ti la respuesta. ¿Cómo me llamo?
- ... A....-empezó con aire dubitativo. Pero repentinamente se le aflojó la mandíbula. Tenía razón, no se había olvidado. De repente la niebla de su memoria se levantó un poco dejándole ver la respuesta que le llevaba torturando días.- Axel.
- ¿Lo ves como no lo habías olvidado? -dijo sonriendo, esta vez triunfalmente- Ahora asegúrate de guardártelo en la memoria bien, ¿eh?
El techo de su habitación lo recibió como todas las mañanas. Después de ese sueño, le parecía hasta mentira el pensar que se había olvidado de aquel nombre. Aún seguía sin saber a quién o qué hacía referencia ese nombre, pero sabía que le era familiar. Axel... Pegó un suspiro y se incorporó, seguía teniendo la sensación que le faltaba algo en aquel puzzle y que era clave en el asunto.
- ¡Ahg, a la mierda! ¡Axel! -gritó Roxas- ¡Reacciona! ¡Axel! ¡Axel!
Notaba la presión a la que su hombro estaba sometido, no podría aguantar, se le estaba resbalando la mano.
Unas cuantas horas antes.
- Axel -llamó Roxas.
Se quedó mirando fijamente la espalda del pelirrojo, que seguía atareado con sus cosas. Puso los brazos en jarra. Quizás no lo había escuchado.
- ¡Axel! -llamó de nuevo, esta vez elevando el tono un poco. Pero el pelirrojo siguió a sus cosas, y aquello empezó a tocarle la moral. ¿Ni una mínima reacción? ¿Por qué?- ¡Dereck!
- ¿Qué? -preguntó el susodicho girándose y encarando, por fin, a Roxas.
- ¡Llevo un rato llamándote! -dijo Roxas cruzándose de brazos
- No, rectifico, llevas un rato llamando a no sé quién. En este último segundo me has llamado -dijo Dereck arqueando una ceja.
- Mm... ¿No te suena ese nombre? -dijo Roxas frunciendo el ceño.
- No. -respondió contundente Dereck
- Pensé... -empezó dubitativo el rubio- Que ese podría ser tu nombre. Axel. No sé por qué, pero creo que te pega...
- ¿Axel? -preguntó Dereck mirando a Roxas, éste afirmó con la cabeza tímidamente- ¿Me pega? -Roxas volvió a afirmar- No sé... No me es familiar.
El pelirrojo casi perdió el equilibrio cuando Iván le pegó una patada en el trasero y le señaló hacia Roxas.
- Diez minutos. Charláis de eso que parece tan importante y vuelves -dijo Iván cruzado de brazos. Dereck bajó la cabeza levemente, a modo de agradecimiento- Eso sí, te quedas sin descanso.
- Viejo tacaño -murmuró Dereck por lo bajo.
Salieron corriendo de allí mientras escuchaban a Iván maldecir y Roxas reía. Caminaron tranquilamente el trozo que les quedaba en silencio, hasta que decidieron parar en la plaza de la estación. Se acabaron sentando en aquel bordillo en el que había visto al muchacho por primera vez. Un silencio extraño se había instalado entre ellos, Roxas no sabía cómo saltearlo
- ¿Todo bien con Iván? -preguntó
- En el plan teórico sí -respondió escuetamente Dereck.
- ¿Y en el plan práctico? -dijo Roxas, sabiendo que en aquel tipo de afirmación se escondía algo que la contrariaba.
- Empieza a hacerse insoportable -dijo Dereck- Al menos para mí.
- ¿No te llevas bien con él? Me daba la impresión que, a pesar de los piques, te llevabas bien con él... -dijo Roxas algo contrariado.
- No me llevo mal con él. Pero el sentimiento de culpa está empezando a corroerme -dijo el pelirrojo mirando con amargura el atardecer- No puedo quedarme con ese hombre para siempre, sólo le doy problemas. Con aquello que me pasó el otro día, no puede evitar preocuparse. No merece la pena que se preocupe por alguien como yo.
- ¿Por qué dices eso? -dijo Roxas- Todo el mundo merece que alguien se preocupe por él.
Dereck no le contestó, siguió mirando el infinito con aquel deje de amargura. Roxas no pudo más que fruncir el ceño. Lo pensaba de verdad, realmente creía que no merecía la pena que alguien se preocupara por él. Roxas estaba preocupado también, no sólo por aquel incidente, también por la amnesia y esa sensación de que le faltaba algo por saber. Se giró y posó los pies en el suelo, de espaldas al atardecer que Dereck estaba viendo absorto. Después de un silencio algo incómodo, se volvió para encararlo.
- No creo que... -empezó Roxas, pero se detuvo viendo el rostro del pelirrojo- ¿Dereck? -silencio. Roxas palmeó la espalda del muchacho, intentando llamar su atención- ¿De-...?
Su frase se quedó a mitad viendo como el chico se precipitaba hacia delante. En un acto reflejo logró agarrarle una mano y evitar que se precipitase al vacío. Apretó los dientes intentando aguantar el peso.
- ¡Dereck! -gritó Roxas trabándose al intentar llamarlo. Otra vez su mente le estaba jugando malas pasadas con aquel nombre. Si no se lo pensaba seriamente, acababa empezando a pronunciar “Axel”- ¡R-reacciona!
Notó como la mano del pelirrojo se le resbalaba un trozo y no pudo evitar un bufido al hacer el esfuerzo para que no lo hiciera más. No sabía cómo repartir sus fuerzas, tenía que poner las suficientes en intentar aguantarlo y las suficientes en mantener el equilibrio y no acabar cayéndose él también. Lo intentó en otras dos ocasiones y en las dos pronunció un balbuceo que empezaba por A.
- ¡Ahg, a la mierda! ¡Axel! -gritó Roxas- ¡Reacciona! ¡Axel! ¡Axel!
Notaba la presión a la que su hombro estaba sometido, no podría aguantar, se le estaba resbalando la mano.
- ¿Roxas? -escuchó una voz familiar a su espalda.
- ¡H-Hayner! ¡Ayúdame a subirlo! ¡Corre! -gritó Roxas desesperado.
Escuchó los pasos acelerados de sus amigos. Así que estaban todos. Notó como el peso del mayor disminuía al recibir la ayuda de los otros muchachos. Como pudieron, lograron subirlo y dejarlo en el suelo. Roxas se acercó al pelirrojo, que volvía a tener aquel semblante pacífico, como si estuviera durmiendo.
- ¡Axel! ¡Despierta de una vez! -gritó frustrado Roxas.
- Roxas, vamos a llamar al médico -dijo Olette- Dereck estará bien.
Aquello lo hizo bajar la cabeza de sopetón. ¿Qué se habrían pensado de él? Lo estaba llamando por otro nombre como un desesperado... Pegó un suspiro y se encogió, sintiendo que algo no funcionaba bien dentro de él, algo se había reliado y no sabía cómo arreglarlo.
¿Quién era Axel?
¿Dereck era Axel?
¿Por qué parecía ser que Axel era tan importante?
¿Cuál era la pieza que le faltaba?
(Llega la escritora sudando y con pinta de haber pasado por penurias para llegar) T-terminé! Arf.. Cómo me ha costado ;_; Entre los exámenes universitarios, y el bloqueo artístico... Lamento el retraso (reverencia) Espero que os gustara el capítulo. Este era el título que se me ocurrió en el anterior, pero que no acababa de pegar. De hecho pegaría más en el siguiente por una parte de lo que pasará, pero bueno... El título sería (para quién no lo sepa) Fallo de datos. Y bueno, que espero no tardar tanto con el próximo capítulo y paso a comentar vuestros fantabulosos reviews o3o
neko-barby, jajajaja me choca hasta a mí... Bueno ahora ya el nombre de Axel sale más, seamos felices! XD una rima sin darse cuenta, qué talento (lol) No sé si actualizaste ya, pero si lo hiciste avisa, leeré n.n Un saludo y gracias por el review o3o
Kurogami, no pasa nada, me alegra ver que volvéis que a veces una se pregunta si se cansan de mis fics XD Gracias, me alegra que te gustaran, me admiras como escritora? (se emociona) T0T wa, gracias (la abraza) Wiii club de fans de Axel!!
MissBelovedLilith, (le da un te) Bienvenida de nuevo xD Lo siento si son cortos (reverencia de disculpa) Jajajaja xDDDD casi gritaste? Jajajaja fangirlismo power!!! xD Me gustan esas frases de puterío jojojo xD Buah, FMA Hughes ya... (llora) XDDDD Espero que te guste este capítulo también, besos!
Y eso es todo por esta vez. Espero no tardar tanto la próxima vez, besos!
Bai Bai.
Miruru.