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Author of 5 Stories |
Titulo: Habitación 203
Disclaimer: personajes y escenarios pertenecen a la fabulosa JK ROWLING yo solo puse la historia.
Otra aclaración los pedazos de la primer canción que canta Draco es Sabes de Alex Ubago y la otra es No Estas Sola del mismo canta autor, son completamente de el.
Lamentó los errores gramaticales y ortográficos en el fanfic. Lo he estado escribiendo en el ipod conforme llega la inspiración y no me fijo mucho. Prometo poner mas cuidado.
Aclaradas las cosas, a leer se ha dicho
*o*o*o*
Draco se despertó temprano esa mañana. Había dormido lo suficientemente bien como para hacer un intento de desayuno. Bajo las escaleras y noto que Hermione todavía no estaba despierta. Se recargo por un momento en la barra de la cocina para recordar algo que supiera cocinar y no se le quemara. Prendió la cafetera y se dispuso a sacar los huevos del refrigerador. Estaba tan feliz que se puso a cantar mientras buscaba las cosas.
Era la primera vez que podía dormir tan bien desde que había dejado su departamento para estar con Draco. Hermione estaba descansando de lo lindo hasta que un olor a café inundo su habitación. Se desperezo un poco y escucho una voz.
- Hoy te perdí una vez más al despertar, si soñara la realidad, y viviera lo que se fue- La voz ya la había escuchado antes. Era varonil y muy afinada. Comenzó a recordar de donde la había escuchado. Hasta que llego a la conclusión que era Draco. Se levanto de la cama y se encamino a la cocina.
Vio a Draco volteado hacia la estufa. Solo traía el pantalón del pijama y estaba igual de descalzo que ella. Estaba despeinado pero se veía muy animado batiendo lo que fuera que estuviera batiendo. Decidió no interrumpirlo y se recargo en la puerta mientras gozaba de la letra y melodía que le daba a la canción.
- Mi amor, míralo, pintando un cuadro sin color, Puedo ver un paisaje gris que refleja mi interior y en el… en el- Hermione estaba tan feliz con sus ojos cerrados. Que inmediatamente se percato cuando Draco guardo silencio y en modo de protesta ella los abrió- Buenos días Hermione, lamento haberte despertado- La miro por un momento y se volteo hacia la estufa.
-No te preocupes, ya había despertado. No te detengas, me gusta la canción- Se sentó en la barra.
-Palomas blancas vuelan raso, sobre el tejado brilla el sol y ríen todos menos yo, que ahora soy un reo más, pidiendo a gritos la verdad- Draco siguió cantando hasta terminar la canción.
-Cantas muy bien Draco-
-Pues si Hermione ¿Qué esperabas? ¿Que fuera un cantante plástico? si los Slytherins no solo somos una cara bonita- Le ofreció una taza de café la cual aceptó gustosa. Se sirvió una para él y puso los omelet en la mesa.
-Definitivamente Draco, no solo son una cara bonita, esto se ve bien-Sonrío y probo el omelet.
-Lastima Hermione, por que es lo único que se cocinar sin que se queme- Sonrío en modo de agradecimiento y se puso a comer.
-Yo creía que hasta se te quemaba el agua, y me topo con que Draco Malfoy hace un café mucho mejor que el mío-Dijo con un leve tono de broma antes de darle otro sorbo al café.-Por cierto Draco. Por que pagaste con la tarjeta de Crédito. Yo iba a pagar ayer en efectivo y cuando menos pensé ya habías pagado ¿Qué no así te encontraran mas rápido?-
-No Hermione, no me encontraran por que Eduardo no sabe de esa cuenta, la tengo desde que era pequeño. Ahí metí una pequeña parte de la fortuna Malfoy, la demás sigue en el mundo mágico-
-He notado que no confías mucho en Eduardo. ¿Porqué?-
-Por que no puedes ir confiando en cualquiera. Montero rompió todo eso. Fuimos primero amigos. Compartíamos departamento cuando yo llegue a este mundo, vivimos cosas fantásticas, pero ha abusado demasiado.-Recogió los platos y las tasas para depositarlas en el lavadero.-Te toca lavar los platos, yo mientras iré a cambiarme- en un rápido movimiento ya iba en las escaleras
-Ey espera me debes toda tu historia-grito Hermione cuando Draco salio de la cocina
-Te lo contare cuando me vista además, tardaras en limpiar la cocina- Hermione no escuchó nada más y se puso a limpiar.
Draco comenzó a tender su cama pensando en como iba a empezar a contarle su historia. Era demasiado larga ya que todo comenzaba desde que era muy pequeño. Se saltaría las partes más dolorosas en la primera narración. Después de todo siempre habría oportunidad para contarlas.
Se puso uno de los pantalones de mezclilla que había escogido. Agarro una playera azul cielo y la sudadera blanca.
Se cambio mucho mas rápido de lo que hubiera deseado. No le gustaba recordar su pasado.
Bajo y Hermione seguía en su cuarto. Prendió el televisor buscando algo interesante. Sin embargo antes de encontrarlo, escuchó los pasos de Hermione en la escalera. Volteo a verla y esta traía una sudadera rosa junto con un pantalón kaki lleno de bolsas.
-Parece ser que esa ropa no te sacó sarna. Luces bien- Llegó al sofá parándose atrás de Draco.
-No olvides Hermione a mi todo se me ve bien-Hermione rodó sus ojos.
-Anda apaga el televisor tenemos que ir por leña.-
-No quiero ser grosero Hermione pero donde esta la chimenea-Draco se levantó y comenzó a observar la habitación.
- Aquí esta- dijo señalando una pared donde se veían unas ligeras señales de haber tenido una.
-Pero esta cerrada-Draco no entendía solo veía un escalón gigante en esa pared.
-Ey deja de poner tanto pero- lanzó un hechizo y los ladrillos desaparecieron- ¿Feliz? Ya no esta tapada, vamos por la leña- Contesto con su modo mandón. Draco se encogió de hombros y comenzó a seguirla.
Caminaron un poco y se adentraron en el bosque.
-¿Por fin me vas a contar algo de ti Draco?- Pregunto mientras esquivaba la rama de un árbol.
-No lo se Hermione, son cosas de las que no acostumbro hablar. Además que cuando lo intente con otra persona tuve una negativa, no me quejó por que aprendí de ello y gracias a eso soy lo que soy ahora- Guardo sus manos en la bolsa de la sudadera.
-Serias tan amable de explicarte- Hermione se sentó en un tronco caído esperando que él hiciera lo mismo.
-Estaba en mi sala común en segundo año. Habían pasado unos cuantos problemas en casa, estaba cansado de callarlos así que fui en busca de mi mejor amigo para contarle las cosas- Se sentó al lado de ella.
-Theodore Nott supongo- Draco la miró sorprendido y ella continuó- No es nada del otro mundo. Pansy y Zabini eran tus amigos, pero en el único que confiabas era en Theo. Todos lo sabíamos-
-Valla creíamos que nadie lo sabía. Bueno el punto es que fui a buscarlo. Todavía ni siquiera había comenzado a contarle lo que había sucedido. No encontraba las palabras correctas para comenzar cuando Theo como siempre me sorprendió primero "No se por que demonios te encuentres así, pero como tu amigo me veo en la obligación de decirte dos cosas. Eres dueño de tus silencios y esclavo de tus palabras. Por más mal que te sientas, no sirve de nada voltear a ver tu pasado. Ni siquiera para agarrar impulso" En esos momentos, con mis escasos doce años no supe lo que quiso decirme, pero increíble mente seguí su consejo. Gracias a él jamás les di armas a las personas que me conocían para hacerme daño. Ni siquiera a Eduardo.-Se Callo y encontró increíble mente interesantes sus tenis- A lo que me refiero Hermione es que no puedes ir confiando en todo el mundo por mas que te demuestre su amistad. Aquí estoy yo de ejemplo, Eduardo era mi conocido (por que jamás confíe lo suficiente en él) y aún así a buscado todo para que yo este en medio del escándalo ya que el ganaría dinero.- Sonrió para si- Existen tres reglas importantes en la familia Malfoy-Miro la punta de un árbol y luego volvió a observarla-Esa es la primera ley de los Malfoy nosotros no tenemos amigos (bueno no como tales) somos serpientes al fin y al cabo, tarde o temprano terminaremos traicionando- Volteo a verla a los ojos- Es una de tantas reglas que he roto- Sonrío de lado- La segunda ley es no confiar en nadie. Ni siquiera en tu propia sombra. Tu mano izquierda nunca debe de saber lo que hace la derecha-Suspiro- Pero esta es la primera vez que rompo la segunda regla- Hizo una pausa-Y la estoy rompiendo contigo.- Rompió el contacto visual poniéndose de pie.- Vamos Hermione o no llegaremos antes de la hora de la comida- Hermione lo siguió hasta encontrar un lugar con troncos secos.
Hermione se encargo de llevar los troncos (con magia) ya que Draco no había querido ensuciarse su inmaculada sudadera.
-¿Draco sabes prender la chimenea?-
-Si, Hermione soy inhábil pero no tanto- le frunció el ceño
-No te enojes, mas vale preguntar antes de mandar a hacerlo.-Hermione se encogió de hombros quitándole importancia- Tú la prendes en lo que yo hago la comida-Se metió a la cocina y le facilito a Draco las cosas para prenderla.
Draco comenzó a prender la chimenea. Comenzó a observar la llama mientras crecía hasta donde la pared le daba espacio. Había sido una tarde igual a esa en donde su padre había cometido el mismo error de siempre.
Hermione estaba a punto de hablarle a Draco, cuando lo vio enfrente de la chimenea aún en cuclillas. Lo observo y vio como Draco pensaba muchas cosas mientras estaba absorto en lo que, supuso ella, eran sus recuerdos. Lo tomo del hombro y hasta que el la miró habló.
-Ya esta la comida-Draco se puso de pie instantáneamente y cambio su semblante.
-Que bueno porque muero de hambre-
-Espero y te guste el soufflé de pollo- No obtuvo respuesta- Sino te friegas por que no hice nada más- Draco al ver la reacción de Hermione soltó una carcajada.
-No me diste tiempo- Espasmo de risa- De decirte que si-Espasmo carcajada fuerte- que si me gustaba- Increíblemente Hermione no podía explicarse como la risa de ese rubio era música para sus oídos.
-Basta de burlarte de mi MALFOY- Hermione le puso el plato de soufflé con ensalada enfrente.
-Ho vamos Hermione, no pudiste haberte enojado por algo tan estúpido-Hermione miraba el refractario que estaba al lado de la estufa antes de servirse. Draco se levantó de su sitio colocándose justo atrás de ella mientras la envolvía en sus brazos- Yo no me enoje cuando me dijiste Güerito Desabrido o si- Draco no sabía porque pero sentía que si algo hería o hacia enojar a Hermione jamás se lo permitiría.
Hermione había decidido hacerse la indignada por un rato, pero todo se derrumbó cuando Draco la abrazo. Lo había abrazado antes, eso era cierto, pero jamás había notado lo que le producía ese abrazo. Se volteo instantáneamente para responderle el abrazo. El recargo despreocupadamente su barbilla en su pelo, mientras lo hacia Hermione se percató de la situación en la que estaban. Su cabeza no le dio suficiente importancia (pero su corazón si). Así que en un hábil movimiento le picó las costillas. La reacción del rubio fue alejarse de ella.
-Que te hace pensar que estoy enojada- Le picó otra vez las costillas.
-No hagas eso Granger es molesto- Se sobó el lugar del último piquete.
-Ahora tu me llamas Granger- se sirvió su plato y se sentó frente a él.
-Si tú me llamas Malfoy yo te llamaré Granger- Contesto con voz solemne Mientras se sentaba.
-Ya suficiente Draco- Hermione se levantó por la jarra de agua- ¿Quieres agua?-
-Por favor Hermione- Hermione sintió como un peso de su espalda se iba al oír su nombre de la boca de Draco.
La tarde transcurrió bastante rápido, a eso de las nueve de la noche ambos subieron a ponerse la pijama. Bajaron descalzos (Draco esta vez con la pijama completa) y se sentaron en el sofá, estaban dispuestos a ver una película comiendo unas ricas palomitas. Buscaron en todos los canales y la única que encontraron fue niñera a prueba de balas.
-Por Merlín como me gusta esa película- Dijo Hermione cuando esta se término.
-A mi también me gusta es tan extraña... Digamos que jamás te imaginas a alguien como el haciéndola de niñera- se comió una palomita
-Si, demasiado grande y fortachón para imaginártelo sentimental- tomo luna palomita y le quito el bowl a Draco.- Vamos Draco ya es tarde. Vámonos a dormir- Draco le sonrió.
-Ya voy mamá- Contesto en tono bromista.
-Corre o mañana no habrá postre- Le siguió la broma Hermione. Draco queriendo no queriendo subió a su habitación (haciendo escala en el baño) Se quito la parte de arriba del pijama y se dispuso a Dormir.
Era alrededor de la una de la mañana y Draco aún no podía dormir. Sus recuerdos lo atormentaban cada vez que lo intentaba. No estaba seguro de si iba a poder dormir esa noche, decidió que tal vez con un vaso de leche tibia descansaría mejor. Se colocó la parte de arriba del pijama por que increíblemente había tenido frío. Abrió la puerta con mucho cuidado, para no despertar a Hermione, y bajo las escaleras. Prendió la luz de la sala y la de la cocina.
Estaba apunto de abrir el refrigerador para tomar la leche. Cuando decidió que realmente no tenía ganas de leche. Se recargo en la estufa mientras pensaba algo que pudiera inspirarle un poco de sueño, cuando notó la puerta que estaba enfrente de la de la cocina en aquel pasillo.
No tenía antojo de nada y parecía que su cuerpo no quería descansar en esos momentos. Apagó la luz de la cocina mientras cruzaba el estrecho pasillo para llegar a la otra puerta. La abrió con sumó cuidado y buscó a tiento el interruptor de luz. Apenas sus dedos lo sintieron hizo uso de el y quedó sorprendido de lo que sus ojos veían. Era como un pequeño estudio, tenía muchos libreros y lo que supuso era un gran escritorio (ya que todo estaba cubierto por mantas), pero lo que captó mas su atención fue el pequeño piano que cubría la pared de la derecha.
Cuando le quito la manta de encima pudo notar que era un piano común, sin cola ya que si hubiera tenido no hubieran cabido el resto de los muebles en aquel orden. Quito la tapa de las teclas, al igual que el trapito que tenían para que no se maltrataran. Había decidido que lo tocaría por unos momentos para constatar que estuviera afinado. Jaló el banco para así acomodarse en el.
Paso sus dedos en cada una de las teclas y sintió como se reconfortaba al escucharlas hablar por si solas. Cerró sus ojos y vino a su mente aquel recuerdo de la chimenea. Comenzó a tocar sin pensarlo. Se dejó llevar por la música y comenzó a cantar.
-Quien te hizo daño, quien, quien abuso de ti, no me lo digas, calla yo estoy contigo, aquí, tienes la suerte de que cuentas conmigo y se que por primera vez alguien te escuchara- Todas las imágenes regresaban a su mente. -Pero por favor deja de pensar constantemente en él, deja de contarme cuanto te daño, si hoy estas conmigo, es que conmigo estas- Pasaba como una película ante sus ojos- Si yo estoy contigo es porque soy, tuyo nada mas arranca el miedo de tu piel y deja de vivir aislada en el ayer borra tu memoria y luego grábame si hoy estoy contigo es porque soy tuyo solamente ámame, solo ámame- Intentaba liberar sus recuerdos con aquella canción vieja que había sido inspirada en esos momentos.
Hermione escuchó aquel piano viejo sonando, era de su abuelo, nadie lo tocaba excepto el. Iba a comenzar a relajarse en su cama cuando escuchó la triste canción y la tristeza de la melodía. Supo que era Draco, así que decidió bajar a escuchar bien esa canción.
-Quien te desdibujo y te redujo a nada casi ni melodías así será mejor tu te mereces mas desde lo que el te dio- Hermione se paro serca de la puerta. Draco sintió su intimidad levemente interrumpida. Pero ya no se detendría, si iba a contarle su historia lo aria desde los principios.- Mira la soledad, aquí estoy yo pero por favor deja de pensar constantemente en el deja de contarme cuanto te daño si hoy estas conmigo, es que conmigo estas si yo estoy contigo es porque soy, tuyo nada mas arranca el miedo de tu piel y deja de vivir aislada en el ayer borra tu memoria y luego grábame si hoy estoy contigo es porque soy tuyo solamente ámame, solo ámame- Hermione había comenzado a llorar. Eran sentimientos encontrados. El recuerdo de su abuelo y Draco aunque, ganaba mas la triste canción y el sufrimiento de Draco. Cuando vio que hubo terminado se acercó a el y se sentó a su lado.
Ella lo abrazo como cuando abrazas a un niño chiquito que llora por haber perdido un dulce. Solo que Draco no lloraba, solo se había permitido perderse en ese abrazo tan reconfortante.
Una lágrima había salido de sus ojos. Solo una y traicionera lágrima que representaba lo que el sentía. Era un Malfoy y no se permitiría doblegarse. Se separó poco a poco de Hermione cuidando de limpiar los restos de aquella suicida lágrima, la miró a los ojos. Esta vez ella ya había dejado de llorar y lo veía con una expresión muy fácil de descifrar. Ella quería saber el porque de la canción.
-Lamento haberte despertado otra vez, pero no podía dormir y me encontré el piano-Iba a seguir justificándose cuando sintió uno de los dedos de Hermione callar su boca.
-Esta bien Draco. Mejor dime por que no podías dormir- Draco suspiro y tapó el piano. Ambos se levantaron y caminaron hacia la sala en donde todavía había restos de fuego en la chimenea. Hermione puso un trozo de leña mas para avivar el fuego. Se sentó a su lado esperando una respuesta.
-Demonios- Fue la primer palabra dicha por Draco- Ojala y fuera sencillo hablar de las cosas- Suspiro intentando encontrar la forma mas fácil de decir las cosas- Estaba acostumbrado a eso ¿sabes? Eran de las veces en que podía encerrarme en mi cuarto pero obviamente no era una fortaleza y mucho menos un lugar aislado de ruidos. Era desesperante que desde que Lucius llegaba, de su disque trabajo en el ministerio, solo se escuchaban sus estridentes gritos por toda la casa- Tomo aire- De todo se quejaba -Era tan difícil contar eso- Era la primera vez que yo presenciaba aquello. Todavía era muy pequeño, estaba sentado en el suelo enfrente de mi madre. Todo comenzó a pasar delante de sus ojos otra vez.
Draco estaba viendo la llama de la chimenea. Todas las tardes se sentaba a verla mientras abrazaba su serpiente de felpa. Narcisa estaba bordando mientras le sonreía a su hijo. Todo estaba perfecto, eran las seis de la tarde, el único momento en donde podían disfrutar un tiempo juntos. Sin hablarse ni tocarse pero sabían que podían contar el uno con el otro, pero lamentablemente ese día no iba a ser igual.
-Narcisa- Se escuchó un grito desde la puerta de la mansión Malfoy- Maldita sea Narcisa donde estas- Era Lucius que había llegado temprano.
-Aquí estoy, en la sala- Contesto como respuesta mientras se preocupaba por su hijo.
-Que no escuchas te estoy gritando desde hace rato- Lucius entró a la habitación-Hola Draco- Lo saludo sin darle importancia, hasta que notó el bulto que abrazaba- Con un carajo Narcisa te dije que tirarás esa cosa que abraza tu hijo- Se acercó a el arrebatándole el muñeco sin mucho esfuerzo- Mira lo que hago Draco- Lo aventó hacia la chimenea. Narcisa en un rápido movimiento abrazo a Draco para detenerlo e intentar controlar su llanto para que Lucius no lo escuchara.
-Por que hiciste eso- Narcisa había decidido que le podía hacer toda clase de daño a ella, pero que no lo intentara con su hijo.
-Suéltalo- No recibió respuesta, pero sabía que era lo mejor que podía hacer. Sino podría ser peor para los dos. Lucius se acercó peligrosamente a Draco.
-Draco Lucius Malfoy, te he dicho un sin número de veces que los Malfoy no lloran- Cuando estuvo suficientemente cerca de el le dio una cachetada- Para que te hagas hombrecito mira esto- Lucius se acercó a Narcisa tomándola del pelo- Los hombres dominamos- Le pego y solo se escuchó un golpe seco- Así entendiste-
-Lucius por favor, querido deja que Draco se valla-Lucius la miró con repugnancia.
-Vete Draco, quiero divertirme un poco con tu madre- Sin pensarlo dos veces Draco salió de ahí.
-Entre a mi cuarto con la esperanza de no escuchar nada sobre la pelea. Pero no tenía tanta suerte- Los gritos y los golpes se alcanzaban a escuchar. O tal vez y era muy pequeño y sentía que todo lo escuchaba. No lo se-Volvió a guardar silencio- Solo se que mi madre llegó a mi habitación una hora después. Tenía la cara roja de tanto golpe y puedo asegurarte que no era en el único lugar donde le había pegado. Pero aún así, se sentó en mi cama y me abrazo. No se cuanto tiempo estuvimos así. Solo se que fue una de las tantas veces que mi madre término durmiendo en mi cuarto. Se refugiaba conmigo por que sabía que Lucius no la iría a buscar ahí. No creo que Lucius quisiera cambiar la forma en que pensaba de el, además que siendo su único heredero querría que guardará un poco de respeto por él- Hermione no creía lo que acababa de esuchar. Sabía por experiencia propia que Lucius tenía un carácter fuerte pero jamás pensó que llegará a golpear a Narcisa. Ella pensaba que quizás Narcisa jamás había querido aparecer en sociedad o en esas fiestas. Ahora entendía que era por que la mayoría del tiempo ella tenía algún moretón que la delataba. Las pocas veces que la llegó a ver ella tomaba el brazo de su marido solemne mientras su hijo iba a su lado.
-Lo lamentó Draco-puso su mano en su hombro.
-No lo sientas Hermione, eso ya se término. - Hermione lo abrazo y Draco se recargo en su pecho.
-Pero aún así Draco. Lograste ser alguien diferente a lo que había deseado tu padre y eso es admirable-Draco se levantó para verla a los ojos
-Tal vez Hermione pero he seguí sus ideales, hasta que me di cuenta que no eran los míos- tomo las dos manos de la castaña.- Pero eso luego te lo contare. -
-Suena bien-
-Bueno entonces a Dormir se ha dicho y Gracias por escuchar la canción que compuse para mi madre - la soltó y subió las escaleras.
-Ey espérame- le grito.
-Buenas noches... - estaba a punto de cerrar la puerta de su cuarto cuando Hermione se lo impidió y se paro delante de el.
-Gracias a ti por confiar en mi- Le dio un beso en la mejilla-Hasta al rato- Lo miró por unos instantes y luego se fue a su habitación.
Aw! Como pudieron haber notado ando como que medio sentimental U.U espero y haya quedado bien y les guste ^-^
ultimamente actualizo rapido xq me dan la esperanza y los animos de seguir con sus reviews y sus Alert encerio!
muchas gracias! suerte!! haganme feliz! no olviden el Go!!
Necesito opiniones ^-^ con decirles que ya tengo planeado el final ... epl problema es como llegar a el xD
falta mucha historia de Draco aun... ahi era solo un pobre y bello niño si tienen ideas no duen en darlas encerio xD
se los agradecere maas!
xoxo
Manzana Malfoy