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Author of 3 Stories |
Disclaimer: Bleach no nos pertenece…
EPÍLOGO-- “UNTIL YOU UNDERSTAND”
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-¿eh?
-conteste señorita Kuchiki
Estaba en la fascinante clase de matemática que me ponía los nervios de punta.
Estamos por salir, pronto sería verano. Tengo mucho miedo porque voy a terminar la secundaria, los resultados de las postulaciones están hoy. Hay mucho en que pensar, creo que me voy a volver loca y para variar el señor Komamura quería terminar con toda la materia, todo el resto de los maestros habían finalizado sus clases y ahora sólo nos despedían, pero claro Komamura estaba en un maravilloso plan de aturdirnos hasta el final
-eehhh… haber
¡ugh! No sabía mucho de funciones, la verdad no entendía nada. Lo único que hacía bien era copiar gráficos de la pizarra que hacía con reglas y lápices de colores. Ocupaba todas mis técnicas para entender, pero la verdad mi cerebro se había cerrado.
-creo que es… x es igual a b más menos raíz de 4ac menos b al cuadrado dividido por 2a- dije con mucha inseguridad y no es para menos si de verdad era un desastre matemático viviente
-sí, está bien
Abrí los ojos de pura sorpresa, había dado correcta una respuesta. ¡ja! Estaba sobrada de cariño con todo eso. Ahora podía graduarme con tranquilidad, me salvó una ecuación cuadrática.
-Rukia… Rukia… deja de dormir, la clase terminó- Hinamori y Matsumoto me despertaron ¿me había quedado dormida? Que pasaba en este mundo.
-etto… ¿por casualidad el maestro Komamura me preguntó algo?- quise saber si mi actuación perfecta en matemáticas era real o sólo había sido un sueño de gloria. Ambas se miraron extrañadas, ya sabía la respuesta
-la verdad es que no… él pasó el último de materia que quedaba y luego nos dejó el tiempo libre… tu dormías como un oso, por poco y botas saliva- comentó Matsumoto
Bien el sueño de gloria fue sólo una ilusión y que buena había sido, por poco y me creo el cuento
-¿vieron a Ichigo?
Les pregunté a unos compañeros que salían de la clase continua en matemática. Nunca entendí porque para ese ramo separaban a las chicas de los chicos, y fue un misterio existencial que nunca tuvo respuesta
Con el tiempo los compañeros comenzaron a acostumbrarse a él y a que fuese un becado y que en cierto modo yo compartiera con él. Pero aún así habían algunos que se negaban a aceptarlo; a Ichigo poco le importaba porque compartía con pocos, eso era más que suficiente para él y para mí el verlo bien me resultaba cada día más importante
-dentro Rukia
Renji- el primer chico que me regaló flores- era uno de los chicos con los que compartía. Fue el primero que le habló, sin pensar en su condición de becado lo recibió bien
-¿Qué hay Ichigo?
Estaba sentado en su escritorio, en silencio y mirando al suelo, con suerte había arreglado su bolso
-¡te estoy hablando! ¡Contesta!- le grité
-¿eh?- me contestó al fin
-¿vamos a ver los resultados?
Habíamos quedado de acuerdo que ambos veríamos nuestros resultados para darnos apoyo moral
-eh… no sé si quiera verlos- confesó
-¿Qué?- Me sorprendí, ahora se arrepentía. No me iba a dejar plantada
-ve tú
Parecía un robot, miraba al suelo y decía cosas como si las leyese
-¡¡¿tienes miedo?!!- grité
-etto…
-¡ja! El gran Ichigo… ¿tiene miedo?-puse la voz melosa que odiaba
-¡sí y qué! ¿Me iré a la hoguera?
-¡no! Pero que tonto eres
-¿¡tonto?!
-vamos … estaremos juntos en esto
-pero…
-¡vamos! Se hombre y deja de comportante como un niño, vez están saliendo todos, eso quiere decir que podemos ir porque no habrá muchos ahí
-es que yo
-¡vamos!- lo tiré de su asiento y lo empujé- llegó el momento
Lo obligué a caminar… iba tieso y pálido como un mármol. Cargué con su mochila y además tenía que empujarlo para que caminara. Doble trabajo: estaba tensa y además fui víctima de sus nervios para saber mis resultados ¡no era justo!
-¡¡Rukiaaaa!!
Eran Momo y Rangiku que sonreían con dirección a nosotros en el pasillo
-chicas…
-hola… Ichigo… ¿Cómo están?- Matsumoto nos saludó, pero Hinamori sólo hizo un gesto amable al pelinaranja, iba en su sangre el ser fría con él, al principio me incomodaba pero luego me di cuenta que juntar el aceite con el agua y hacerlos uno era sólo un trabajo errado
-¿Cómo te fue?- me preguntó Hinamori
-no lo sé… recién vamos ¿y a ustedes?
-entré a literatura en la U de Tokio- me contó Matsumoto muy contenta, era lo que quería hacer desde hace muchos años y la verdad tenía vocación
-¿y tu Momo?
-me iré a viajar a Europa, mis papás me dijeron que me diera un año, porque la verdad no sabía que estudiar
-bueno les deseamos mucha suerte- Nos dijo la rubia y así se fueron
Lo que buscábamos estaba allí pegado en el mural. Ya no quedaba nadie. Nos quedamos como estatuas frente al papel a una distancia en la que ninguno pudo ver
-bien…
-bien…
-¿Cómo hacemos esto?-le dije
-a las tres- enroscó sus manos
-de acuerdo
-1… 2… y… 3- dijimos a coro. Nos acercamos a la lista y como estábamos en orden no dudé en encontrarme. Describir las reacciones que sentí sería un completo desafío. Sólo grité
-¡¡quedé!! ¡¡¡quedé!!!, ugh esas dos no me dijeron grrr
Le abracé sin pensarlo mucho y me puse a saltar. Lugo me percaté que él no me seguía
-¿qué pasa?
-mira…-colocó su dedo sobre su nombre
-¿eh?...-miré
-mira…
No sé que me dio, pero me emocioné. Eran muchos sentimientos los que tenía
-que… das… te- musité
-Kurosaki Ichigo, 17 años, escuela de elite Yamamoto Genryusai, aceptado- leyó
Había decidido que la Universidad no le daba lo que realmente buscaba. Entró al taller de Kempachi y se dio cuenta que lo suyo era ser instructor de técnicas legendarias, siguiendo la doctrina de un “Shinigami”
Kempachi lo animó a postular a la institución, luego de dudarlo y de muchas discusiones conmigo probó suerte y quedó. Se ganó una beca de talento, cuando se fue a probar fue el mismo Yamamoto quien lo felicitó por su desempeño
-¿vamos?- dije
Sus colores habían vuelto y se notaba más humano, me tranquilicé, esta vez podía andar consciente
-de acuerdo… ¿qué haces hoy?
-ir a ver a Hanatarou
Hana mi amigo, lo iba a ver todos los fines de semana, o al menos eso intentaba. Estuvimos dos meses sin contacto alguno, pero luego fue él mismo quien a través de una enfermera me pidió que fuera a verlo, que ya estaba mejorando y era cierto, se notaba distinto y yo me sentía cómoda como antes
-quisiera que nos juntáramos
-¿te parece como a las 8? No podemos trasnochar porque mañana hay que ir al instituto
-bien, nos vemos-dijo
Cada uno se fue por su propio camino, encendí mi Ipod yo lo usaba para relajarme.
Miré al cielo, contenta. Pasé de ser una popular sin sentimientos a una normal con corazón latiendo, eso se sentía bien
-hoy no es fin de semana
-lo sé, pero vine a verte igual- Hanatarou estaba sentado escuchando música y leyendo. Le arrojé una caja de chocolates con almendras, ahora era adicto a es. Mejor eso que drogas y cosas que liberaran humo
-gracias
-¿Cómo andas?- le pregunté
-bien… dicen que podré ir a verte a tu graduación
Faltaba sólo una semana para el término de todo. Tenía miedo porque algo terminaba en mí. No era muy adicta a los cambios trascendentales, me hacían sentir incómoda, pero por una razón que hasta hoy no entendía los afrontaba igual
-estupendo…
-y tu amigo ¿Ichigo?
Un día cuando estaba con Hana, al menso se le ocurrió llamarme porque había cocinado por primera vez y quería que yo le diera el visto bueno. La cosa es que nos pusimos a discutir en presencia de Hanatarou. Y desde ese entonces ya repara en su presencia
-bien… quedó en la escuela esa de Yamamoto
-ahhh… esa está en el monto Yuhuma a unas horas de aquí
-si lo sé- dije molesta
-¿pasa algo?
-¡eh! No…- me sonrojé
-¿Rukia sonrojada? Quien podría pensar que serías capaz de extrañar a alguien en algún momento de tu vida
-baka
-eh… tranquila, no es pecado ¿se interna?- quiso saber
-es de lunes a viernes, festivos vuelve, a menos que le toque hacer guardia
-¿y qué te molesta tanto
-n-a-d-a ¿por?
-te pusiste un poco molesta cuando hablamos de su partida
-no…. ¡¿yo!?
-sí… y sí…
-baka
-dime la verdad… ¿te gusta?
-¿eh?
-gusta… pues… ya sabes
¿Si me gustaba? Hace meses que compartíamos, parecíamos amigos. Con el tiempo tragué una a una las palabras despectivas que tenía contra los becados. Me hice cercana a uno y hasta el día de hoy no me arrepiento, pero era bastante despistada con todo lo que la palabra “gustar” involucraba
-etto… me siento bien con él- confesé mirando al suelo
-¿¿y??- insistió
-me hace reír- sonreí
-¿¿y??
-siempre tenemos tema
-¿¿¿y???
-puedo jugar con el X-Box y perder por primera vez
-¿¿¿y???
-creo que… sí… me gusta
Hanatarou aplaudió, eso hizo que el resto de los internos lo miraran sorprendidos
-ten respeto- Le dije
-eso quería oír
-¿lo del respeto?
-¡no tonta! ¡Que te gusta!
-¿por qué?
-porque es una versión masculina tuya…
-menso
-¿le dirás?- me hizo la pregunta del millón
-aunque tuviera que ver durante 2 días shoujo… jamás le confesaría
Hanatarou me dio un golpecito en la cabeza- no pierdas la oportunidad
-tengo miedo- Confesé
-¡¿Tu Rukia con miedo?! ¡no fastidies! Que así no eres tú
-¿y entonces?
-se valiente, comprendes
-sí… algo
-tarada
-estúpido
-te quiero- Me dijo
-yo también niñato
Estaba por atardecer, el crepúsculo se iba a poner. Corrí porque ya era tarde e Ichigo de seguro ya estaba en casa y aunque fallara en el intento le diría, después de todo era Rukia y era una mala hierba
-gracias
Le pedí a un guardia de la estación del metro que me ayudara con las estaciones, si quería llegar a tiempo tenía que usarlo y no caminar
-Rukia-chan- Sentaro venía a recibirme, vi la hora en el reloj: eran las ocho y treinta minutos. De seguro Ichigo se había ido
-¿hay alguien en casa?- pregunté tímidamente
-el joven Ichigo la espera en la biblioteca
-oh gracias- Dejé mi bolso y partí hacia la sala. Estaba ansiosa, toqué mi brazalete para darme fuerzas
-ho… hola-dije
-llegas tarde- miraba por el ventanal que daba al patio
-lo siento… yo
-no importa… -me interrumpió
-Ichigo… etto
-¿Recuerdas cuando una vez dijiste que nuestra química era imposible de ignorar?
-¿eh?... no exactamente con esas palabras
-¡da igual! ¿pero lo recuerdas?
-sí…
-es que… yo siento… que es verdad
-¿eh?
-nunca pude decir algo sobre eso- confesó
Sonreí- ¡je!
-¿has notado que las amistades evolucionan?
-¿a qué va esto?-quise saber
-¿¡lo sabes o no!?- me dijo en tono fastidiado
-¡claro que sí! Es como obvio
-es que quisiera hacer una pequeña reforma
-¿eh?
-no quiero ser un amigo evolucionado
Me estaba confundiendo y eso me ponía de nervios porque el tener una sopa en la cabeza no era nada bueno
-¿y entonces?
-quizás… aughh… esto es duro y daña mi orgullo masculino pero quiero ser… un principio de novio
Me atravesó un sentimiento que no puedo describir, fue entre susto, sorpresa, alegría, preocupación
-¿eh?
-en otras palabras… me gustas Rukia- Larga Ichigo a sangre fría
-¿eh?- trataba de asimilar las palabras. Eran como un medicamento necesita unos minutos para hacer efecto, así me sentía yo, como un medicamento
-no sé… desde cuando siento esto, pero apenas lo descubrí sentí la necesidad de decírtelo
-¿eh?
-¡ah! Tarada sólo di… algo
-¿qué… qué?-grite como primera reacción
-¿lo hice bien?- frunció sus facciones, para dar paso a la incertidumbre
-no crees que tienes que preguntar si… ¿estoy de acuerdo?- me enojé, como tan tonto
-di- bufó
-estoy de acuerdo- le confesé
Me miró sorprendido, creo que pasó por los mismos sentimientos que yo. Al final dio una media sonrisa
-lo sabía
-¿qué?- le pregunté
-que después de todo… eres una chica
-¡baka!- grité- ¡claro que lo soy!... tú no eres muy certero cuando se trata de mujeres, eres brusco y poco…
Unos labios suaves me callaron, sentí unas manos en mi cintura. Al principio vi el rostro de Ichigo tan cerca del mío que ni la nariz la vi bien. Me di por vencida y cerré los ojos contestando a su beso, mi primer beso
-¿lo… lo hice bien?- soltó mis labios luego de unos minutos de tenerlos. Yo entreabrí los ojos, estaba aturdida de a poco empezó a aclarar su rostro ante mí no lo suficientemente normal, ¡rayos! estaba llorando
-¿qué… qué pasa?- preguntó preocupado
-al fin comprendo- Dije
-¿Qué?- estaba confundido y se notaba urgido y deseoso por saber que ocurría
-tenía que esperar por ti para sentirme realmente salvada- confesé
-¡tonta!- me abrazó
-y… sí lo hiciste bien- Le dije ya con el llanto un poco más clamado
-te quiero enana
-y yo a ti- Ni siquiera su insulto me sacaría del estado de felicidad en el que estaba
-¿era irremediable cierto?- pregunté
-no tuvimos opción- sonrió
-y aunque hubiese habido, la ignoraba igual- Agregué
-siempre tan terca, bruta
-soy una mala hierba
-eres mi versión femenina
-¿Hanatarou… dijo algo?- me enfurecí
-lo suficiente para sentirme decidido
-¿decidido?
-sí… decidido a quererte
Sin más volvió a posesionarse de mis labios. Esta vez no me tomó por sorpresa. Las cosas andarían bien de ahora en adelante, nuestros vacíos estaban llenos porque habíamos llegado para salvarnos, mutuamente.
FIN
Hola! Bueno está historia llegó a su fin, de manera bastante melosa… pero es IchixRuki puro XD
Muchas muuuuuuuuuuuchas gracias por el apoyo, como he mencionado un montón de veces la escritora de esta historia nunca pensó que iba a ser publicada y además nunca pensó que iba a recibir tantos reviews.
Muchas gracias por los últimos comentarios a: RukiaxUchiha, Tsukishirohime-chan, ICHIGO VIZARD 15, story love, Naoko tendo y Uchiha Katze
Ahora I&P están con proyectos de Inuyasha, algún día volveremos con algo de Bleach… de Ichigo y Rukia obviamente, sigo pensando que Tite debería dejarlos juntos…
En fin… muchas gracias…
Cuídense…
xoxo
I&P
P.D: gracias por la info acerca de FADE TO BLACK, la estaré esperando