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Author of 14 Stories |
Hola, bueno estoy de vuelta en la seccion de español de Bleach y mas especificamente de Hitsugaya y Matsumoto. Gracias a Tsukishirohime-chan y Tais1996 por sus comentarios en esta historia. Y es gracias a ellas, y especialmente por elas, que estoy publicando el segundo capitulo de la historia.
Espero que lo disfruten y no se olviden de comentar!
Capitulo 1
El Primer Paso
Rangiku miró la pequeña tarjeta que acompañaba el ramo de rosas que había llegado a su oficina. Al principio las había observado con un deje de exasperación y de aburrimiento hasta que la voz mocionada de Sunsun le indico que no se trataba de ningún desconocido.
-No acabas de llegar y ya estas arrasando con los hombres solteros y codiciados de Japón. Maldita sea!!! ¿Por qué?
-deja de ser melodramática y deja a Rangiku en paz, por la cara de tonta que tiene supongo que quiere estar sola – comentó Apache que había entrado detrás de Sunsun para ver qué era lo que ocurría.
Gracias por la compañía del otro día. Al parecer un ramo de rosas es la mejor manera de agradecerle a una mujer su presencia en la vida de un hombre. Espero no ser muy atrevido, pero, ¿te gustaría salir a cenar conmigo?
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Al final de aquella tarjeta estaba el numero de su oficina, mordiéndose el labio inferior y balanceándose de un lado a otro Rangiku miró la tarjeta y luego el teléfono. No sabía qué hacer exactamente, la invitación era tentadora y la compañía seria perfecta; pero…
-¿Qué es esto?- Rangiku abrió los ojos sorprendida cuando vio que Hallibel le quitaba la tarjeta de la mano y una sonrisa burlona se dibujaba en su rostro. – así que, Apache y Sunsun tenían razón, no acabas de llegar y ya estas conquistando y rompiendo corazones, ¿eh Rangiku?
-devuélvemela Hallibel. Y no es lo que tú piensas. – Dijo Rangiku quitándole la tarjeta – él es solo un amigo del instituto cuando vivía aquí.
-¿en serio? – Preguntó Hallibel en un tono incrédulo – Bueno, que buen amigo. Invitarte a cenar y enviar rosas como agradecimiento.
Hallibel observo a Rangiku por un momento mientras la mujer miraba la tarjeta, las rosas y luego el teléfono; aquello lo hizo por un largo tiempo hasta que al final con un resoplido se sentó en frente del escritorio y escondió su rostro detrás de sus manos. Hallibel frunció el entrecejo ante aquella reacción, Hallibel encontrado a Rangiku en los Estados Unidos hacia más de cinco años, destruida, con el corazón roto y ningunas ganas de vivir. Desde entonces ella, Mila Rose, Sunsun y Apache habían intentado ayudarla a reconstruir su vida y no quería que todos sus esfuerzos se fueran a la nada Hallibel puso una mano en el hombro de Rangiku y apretó levemente mientras le ofrecía una sonrisa a su amiga.
-Deja esa cara, no se te da nada bien. Qué te parece si vamos a cenar. Es tiempo de que Mila Rose gaste l cena. – Rangiku sonrió levemente y asintió.
-Me parece una excelente idea. – Hallibel asintió y se dio la vuelta dispuesta a dejar el despacho de Rangiku cuando la voz de está la alcanzo antes de partir – Hallibel, gracias.
Kurosaki Ichigo tenía una sonrisa de satisfacción y de burla insoportable en su rostro mientras Hitsugaya Toshiro trataba de lucir amenazante, claro que no estaba funcionando para nada. Ichigo era inmune a cualquier ataque que lanzara Toshiro contra él, así había sido desde el jardín de niños y así seria hasta el día en que los dos se hicieran viejos. Un hecho que Toshiro detestaba admitir.
-Anda, dilo. No me iré hasta que lo hagas
Maldito Kurosaki. Pensó Toshiro mientras bajaba su mirada y suspiraba derrotado.
-¿Por qué no me llama? ¿Por qué no…Por qué no…?? AAAGGHHH!!
Ichigo se rió con fuerza mientras Toshiro pegaba su frente contra la superficie de su escritorio.
-¿Vez? No fue difícil.
-Ya lo dije, ya exploté, ya te diste cuenta que estoy desesperado y que quiero que me llame y responda lo que dije en la tarjeta. ¿Satisfecho?- Ichigo dejó de reírse cuando escucho el tono de voz con el cual había hablado Toshiro –ya te reíste de mi miseria, ahora por favor. Vete. Tengo que trabajar.
-Toshiro, no seas así. Yo no dije nada cuando tú y Kusaka se burlaron de mí después de que les conté como le había pedido a Byakuya que me dejara casar con Rukia.
Una leve sonrisa apareció en el rostro de Toshiro, pero n fue lo suficiente para subirle el ánimo. Ichigo se inclino hacia delante y miro a Toshiro con seriedad.
-Se que estos últimos meses han sido difíciles para ti Toshiro – comenzó a decir Ichigo, el joven detuvo a Toshiro antes de que este pudiera interrumpirlo – Mira, no quiero que vuelvas a salir lastimado. Se cuanto te gustaba Rangiku-san cuando estábamos en el instituto…pero, no quiero que vuelvas a salir lastimado. Si ella no llama, la que pierde es ella. No te desesperes.
Con eso Ichigo se levanto y se dirigió a la puerta, pero antes de poder salir la voz de Toshiro lo alcanzó. –Kurosaki, Gracias.
Rangiku permanecía acostada en su cama con la mirada fija en el techo y la tarjeta de Toshiro en su mano. La tarde había pasado en un abrir y cerrar de ojos y Rangiku estaba agradecida de tener amigas como las que tenia. Habían hecho lo posible por hacerla sentir bien y por ayudarla a tomar una decisión. Pero tal y como lo había dicho Hallibel al final, la decisión era solamente de ella.
Rangiku tenía que admitir que Toshiro siempre la había intrigado, y hubo un punto en el cual a ella realmente le había gustado. Pero fue en ese entonces cuando Gin apareció y todo…todo cambio.
Ahora, después de tanto tiempo, ¿estaba lista para empezar de nuevo? ¿Estaba lista para salir con alguien nuevamente? ¿Para salir con alguien en serio y no solo por la emoción de una noche de pasión y copas?
Por que Rangiku estaba segura que, con Toshiro, una noche de pasión y copas no sería suficiente. Él no era esa clase de hombre…al menos así no lo recordaba Rangiku. Pero la gente cambia ¿verdad?
Bueno, el solo está pidiendo una cena. Estoy analizando demasiado esta situación, es solo una cena entre dos viejos compañeros de colegio. Nada más que eso…y, si hay buen, excelente sexo de por medio… ¿qué más da? El es un hombre soltero con necesidades de la misma manera que yo soy una mujer destinada a estar sola…pero con necesidades.
Rangiku miro la tarjeta nuevamente y después de un momento de duda agarro su teléfono celular y con decisión marco el número teléfono de Toshiro.
Toshiro colocó el control del video juego en la mesa y se levantó en búsqueda de su teléfono celular, con cierta duda miro el numero y descubrió que venía de un celular que no conocía. Frunciendo el entrecejo Toshiro dudó, no quería contestar un número desconocido por miedo a lo que ocurrió la ultima vez; pero, ¿y si era algo importante?
-¿Diga?
*¿Toshiro? Hablas con Rangiku, hola*
Toshiro se quedo inmóvil donde estaba, no podía dar crédito a sus oídos cuando esa voz angelical fue registrada por su cerebro. Toshiro abrió y cerró su boca varias veces antes de despejarse y actuar totalmente serio.
-¿Rangiku? Hola, dime ¿pasa algo? Es algo tarde.
Al otro lado de la línea, donde Rangiku se encontraba descansando en su cama con su teléfono en la mano, Rangiku n pudo evitar sentirse algo tonta por lo que había hecho. Sabía que no debía llamar, y mucho menos a las doce de la noche.
*Lo siento, no debí…que pases buena noche…*
-No!! Espera, yo…es que…bueno, creí que había pasado algo malo.
*No yo solo…olvídalo, no es nada, es…bueno era por lo de tu mensaje y yo…olvídalo. Adiós*
Toshiro miró su celular por un largo rato, no podía creer lo que había pasado; pero...
No quiero que vuelvas a salir lastimado. Si ella no llama, la que pierde es ella. No te desesperes. Eso había dicho Ichigo, ella llamó y Toshiro había echado todo a perder. No, no esta vez, Toshiro no iba a cometer el mismo error de hace diez años. Con decisión cogió su teléfono y marco el numero de Rangiku que había quedado registrado en su celular.
-¿Rangiku?
*¿Toshiro?*
-Mira, siento mucho lo de hace un momento estaba algo…sorprendido, pero dijiste que se trataba de algo con respecto a mi mensaje…
*Si, yo…bueno, me preguntaba si la propuesta sigue en pie.*
Toshiro sonrió al escuchar esas palabras, -claro que lo está.
*Ok, entonces…*
-entonces, ¿te parece si te recojo mañana a eso de las seis?
*Te esperó*
Los dos colgaron al tiempo, sin saber que estaban mostrando la misma sonrisa y al mismo tiempo las mismas dudas y pensamientos de lo que podría ocurrir el día siguiente. Pero, cada uno de ellos estaba dispuesto a hacer lo que fuera que iban a hacer. Después de todo era un encuentro entre viejos amigos. Nada más. O al menos eso era lo que ellos esperaban.
Espero que lo hayan disfrutado, y si fue así no se olviden de dejarme un comentario, una critica constructiva y los pensamientos e ideas que puedan tener acerca de la historia
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