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Author of 8 Stories |
Ohaio! Aquí les traigo capi nuevo. No esperé que les agradara tanto la venganza de Sakura….y no, no todos los shinobis somos iguales =P
Este es el penúltimo capítulo. Es diferente a los demás, así que espero les guste. El final se acerca.
Sasuke y Sakura no me pertenecen, se pertenecen a sí mismos
Sasuke odia a Kami
Cap. 8: Sakura odia a Kami
Hola, soy Sakura Haruno. Me gusta cantar, bailar, leer manga y besar apasionadamente a Sasuke Uchiha, mi unico amor. Él es la única persona que me hace sentir viva.
Sí, yo vivo por él. Vivo para él. Vivo para sus besos y sus abrazos. Vivo para que llegue el día en el que los dos estemos solos, y él me tome entre sus fuertes y musculosos brazos y me mire con sus bellos ojos y me diga que me ama con toda su alma (Inner Sakura: y que me arranque la ropa y me haga suya muchas veces con su -censurado- y -censurado- -censurado- para que me -frase censurada por ser demasiado perversa para el autor- toda la noche). No es que no lo haya intentado antes, ni que él tampoco lo haya hecho, sino que siempre algo (o alguien) se interpone entre nosotros y la consumación de nuestro amor.
A Sasuke le gusta decir que la culpa es de kami, pero yo no lo creo…más bien, yo no lo creía hasta hace unos días. Hablando con Hinata y con Ino me di cuenta que yo era la única del grupo que aun no había poder hacer “eso” con mi novio. Hinata no se cansaba de presumir que casi casi se la vivía pegada a Naruto cuando él no estaba en misión. Ino no tiene novio, pero también presumía de cuantos chicos de las otras aldeas habían “visitado su florería”.
Las dos me bombardearon de preguntas de Sasuke. -¿Qué tal besa?-, -¿Qué tal se ve sin camisa?-, -¿Si te salió aguantador?-, ¿Si te la sabe –censurado por el autor-? Yo me puse muy roja y decidí ser honesta, error que pagué con la burla y el escarnio de esas kunoichis arpías.
-No lo puedo creer amiga, tienes al soltero más cotizado de Konoha…y nada de nada?????-
-Ni siquiera lo has visto sin bóxers…oh kami, qué decepción amiwi!-
-……..-
Cambiamos de tema pero el daño estaba hecho. Salí del café donde nos habíamos reunido echando pestes. Hasta las ganas se me habían quitado de probar a mi novio a solas….hasta que llegué a casa. Había un gran ramo de flores a la entrada. Una nota venía marcada con la paleta roja y blanca del clan Uchiha.
Vine a buscarte y no te encontré. Te extraño más que nunca y no sé qué hacer.
Mi alma solo conoce la paz en tus brazos, y yo necesito con urgencia de tu abrazo.
Siempre tuyo,
-Sasuke-
Habíamos pasado meses muy difíciles él y yo. Entre mis viajes, su entrenamiento, todos los accidentes del mundo y la pelirroja fea esa que me lo quería bajar nos habíamos distanciado un poco, pero nunca de los nuncas había tenido el detalle de venirme a dejar flores. Me mató. Me mató y me derritió ahí mismo. Y si hubiera estado ahí esperando lo hubiera besado y quizás me le hubiera entregado ahí mismo, pero un grito de mi madre me devolvió a la realidad.
Sasuke se había escapado del entrenamiento para venir a verme, me contó en la noche cuando hablamos por teléfono. Escuchar su voz me hizo extrañarlo más y más. Después de hablar dos horas él me dijo cuánto me extrañaba y yo estuve a punto de llorar. Colgamos y yo me fui a la cama pensando en él y en cuanto lo deseaba. Mi cuerpo me estaba dejando saber cuánto tiempo había pasado desde la última vez que mi amado shinobi me quitó la blusa con toda la intención de quitarme el resto de la ropa. No pude aguantar más, lo extrañaba tanto…
A la mañana siguiente seguía pensando en él. Sasuke debía ser mío a como diera lugar. Pero el destino se interpuso y Sasuke y yo no pudimos hacer el amor. Pasaron los días y yo pensaba en cómo poder estar a solas con él. Mi casa no porque mis padres por poco nos descubren el lunes pasado. La casa de Sasuke tampoco era opción porque Sasuke por poco y la quema la semana anterior (si no hubiera sido tan flojo para pararse a prender la estufa en vez de usar su jutsu) y había trabajadores restaurando los daños, y el Konoha Love Hotel nada más no, me da cosa "hacerlo" ahí en ese lugar donde solo se va a “eso” (Inner Saku: Y el que Naruto y Hinata se la vivan ahí no ayuda). Pero a diferencia de Sasuke yo pensaba que kami si nos quería y que cuando Tsunade-sensei me regaló dos días de vacaciones pagadas en el balneario de aguas termales del país del fuego era un regalo del cielo.
Sasuke se puso muy feliz cuando le dije que me iba a poder acompañar. Tanto que quiso que fuéramos a celebrar en ese momento al Konoha Love Hotel. Yo le recordé que era la 1 de la mañana y que ya no me dejaban salir, pero le prometí que la espera valdría la pena. Colgamos y yo me fui a soñar con esa noche tan ansiada en la que Sasuke al fin me haría suya...y la repetición la noche siguiente.
Sin embargo, a partir de ese día las cosas empezaron a cambiar y no para bien. No pude comprar un traje de baño nuevo porque no encontré de mi talla, la ropa interior que había comprado para estrenar con Sasuke se estropeó en la lavadora (-pensé que era de algodón-, me dijo mi madre), y lo peor de todo es que Sasuke se fue de misión y ahora me iba alcanzar hasta el segundo día en la tarde. Él le echó la culpa a kami, pero yo le dije que era solo una coincidencia, que no se olvidara de mi y de cómo lo iba a compensar cuando nos encontráramos allá. Él se alegró y me dio un gran beso antes de partir hacia su misión.
El viernes en la tarde tomé el camión hacia el balneario. De noche no se veía gran cosa pero el hotel estaba divino. Tenía una terraza con dos camastros y una gran cama King size. Llegué tan cansada que apenas entré me desvestí y me dormí entre las sabanas. Hacía calor pero no era sofocante sino todo lo contrario, el clima estaba muy agusto.
El primer día en las aguas termales fue el paraíso. Descansé como nunca lo había hecho desde que Tsunade-sensei me empezó a entrenar. Me bañé en una terma, me hicieron manicure y pedicure, me lavaron el cabello con un preparado especial y por la noche un chico guapisimo (casi tanto como mi Sasuke) me dio un masaje relajante que me hizo sentir como nueva. Juro que nunca había dormido tan rico como aquella noche.
El día siguiente fue eterno. Hicimos un largo recorrido por las montañas y yo aproveché para recolectar hierbas medicinales para Tsunade-sensei. Yo solo esperaba a que llegara mi amado para pasar la última noche de mi viaje juntos. Después de la caminata comí y me recosté en uno de los camastros de mi cuarto mientras aguardaba la hora en la que mi novio llegaría. Estaba muy cansada y tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para no dormirme ahí. -ya pronto estaré en sus brazos-, me dije.
Llegó la hora y bajé a recibirlo al lobby del hotel. Se veía tan sexy con su ropa de viaje y su cabello despeinado por el viento. Corrí hacia él y lo abracé desesperadamente. El beso que nos dimos fue tan rico que aun no lo puedo olvidar. Cuando al fin nos separamos le pregunté que si quería algo de comer. El se acercó a mi oído sonriendo.
-Si, a ti-
Mi cuerpo tembló al escuchar esas 3 sílabas salir de la boca de Sasuke. Instintivamente me aferré a él y mis labios a su cuello. Yo le susurré el número de mi cuarto y él me condujo hacia él. Más tardamos en entrar que lo que tardaron sus labios en encontrar los míos, en que sus brazos me tomaran y que él me cargara hacia la cama, donde los dos comenzamos a recorrernos como si nunca lo hubiéramos hecho antes. Tenía sus labios en mi cuello y yo ya no era yo, mi inner comenzó a salir a flote, a buscar su cuello también, a morderlo como si fuera mi alimento, a desvestirlo con urgencia arrancándole la ropa mientras él me desvestía, a apretarme de sus musculosos hombros mientras su lengua caliente recorría mi pecho ya descubierto, a hacerme gemir cuando los dedos de Sasuke pasaban sobre la prenda de encaje que era la última ropa que me quedaba puesta, y a tomarlo de esa parte que ahora tanto deseaba yo...y en un breve lapso de control de mi parte recordé algo muy importante.
-Amor?-, pregunté entre jadeos
-Hai?-, me respondió separando sus labios de mi muslo derecho
-Traes…protección?-
Sasuke se detuvo.
-Que pasa amor?-
Los ojos de Sasuke bajaron la mirada
-Los olvidé en casa-
No acabó de decir eso cuando yo recordé que había empacado un preservativo en caso de emergencia.
-No te apures amor, traigo uno en la…-
Recordé que lo empaqué en la bolsa que olvidé en casa.
-…Demonios, yo también los dejé en casa-.
Y mi inner caliente y furiosa regresó de donde vino.
-Y entonces?-
Sasuke y yo nos quedamos viendo. Dentro de mí pensé que esto no podía estar pasando. Que era un sueño. Pero la cara de tristeza absoluta de Sasuke decía lo contrario.
-Espera-, me dijó. –Hay una farmacia en el pueblo, está a 10 minutos corriendo. Deja voy-.
-Te acompaño-, le dije. No se me hacía justo que él fuera solo.
-No te apures, Sakura-chan. Yo no tardo-.
Se vistió rápidamente y salió corriendo. Yo me dí un zape en la cabeza por mensa. En lo que Sasuke regresaba decidí no vestirme y meterme a la cama. No tardaría mucho y yo quería estar lista para él. Tomé una almohada y la abrecé contra mi cuerpo desnudo. Había olvidado la larga caminata y lo cansada que estaba, pero mi amado no tardaría en llegar, y cuando llegara lo iba a sorprender por la espalda, lo iba a besar mientras mis manos juegan con su delicioso abdomen, y bajan un poquito más…
-Ughhh-
Una luz en mi cara me despertó. Las persianas estaban abiertas y el sol entraba por el ventanal de mi cuarto…..
-Oh no, ya es de día!-
Brinqué asustada. La almohada estaba en mis brazos. Yo seguía desnuda. –Acaso lo hicim…- me pregunté justo cuando voltee a ver a Sasuke. El estaba dormido hacia el otro lado. Sin almohada. Sin sábana. Vestido.
En mi mueble había una bolsita de la farmacia. Y una nota. Tapándome con la almohada la tomé y la abrí.
Tuve que ir al otro pueblo. Volví a la hora y tu ya estabas dormida. No pude despertarte.
Te deseo tanto…espero sueñes conmigo amor mío. Te quiero.
-Sasuke-
No aguanté más. Saqué un camisón de la maleta y salí a la terraza. Necesitaba aire. Necesitaba llorar. Era la noche perfecta, y yo me había quedado dormida. Estaba tan enojada conmigo misma que no me di cuenta el momento en el que Sasuke se acercó por la espalda y me abrazó. En menos de una hora tenía que entregar el cuarto y abordar el autobús a casa.
-Ya será para la otra mi amor-
Me dio un beso en la mejilla y regresó al cuarto. Las lagrimas salieron solas de mis ojos. Y comencé a pensar en todas esas veces que los intentos de él y yo se vieron frustrados. No era una coincidencia, era real. Mi Sasuke-kun tenía razón....
Y todo mi enojo se resumió en un grito al cielo
MALDITO KAMI, QUE TE HICIMOS PARA MERECER ESTO?????
Reviews?
(Nota: Si desean leer los pensamientos sin censura de inner sakura, pregunten)