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Author of 36 Stories |
Advertencia: Gaara/Temari, Incesto. Traducción de Inevitável de la autora Yeahrebecca.
Disclaimer: Todos los derechos reservados a Kishimoto Masashi.
Inevitable
6. Inimaginable
Despertó una vez más en aquel mismo cuarto, preguntándose cuántas veces había estado allí desde la última semana. La ventana estaba abierta y el sol daba de lleno en su rostro. Miró hacia el otro lado de la cama en vano, él no estaría allí, no era de dormir. Pero estaba de permiso para la luna de miel, por lo tanto, no estaría muy lejos. Si bien que… Ella se lo podía esperar todo de él. Tomó su ropa para vestirse, que tonta, aún no había traído la maleta de casa.
Todo parecía más bonito aquella mañana, sin ningún motivo aparente. “Estoy extremadamente feliz… ¿Quién podría haber previsto todo esto?”, pensó ella. Tomó la almohada, respirando hondo, sintiendo su olor, que aún estaba allí. “¿Desde cuándo una poderosa ninja está así de tonta?”, sonrió.
¿Cómo habían cambiado así las cosas? El destino seguía sendas misteriosas… Era extraño como ella antes no soportaba la atmósfera del lugar, y ahora siquiera podía pensar en salir de allí.
Avanzó hasta la ventana con el sol impactándole directamente en el rostro; y cuando desvió los ojos de la luz, le vio. Estaba sentado en el mudo que cercaba el edificio, a pesar de que ella sólo consiguió ver su perfil, pudo notar que él también estaba diferente. No estaba vestido como siempre, y no tenía la misma expresión, como podía ver.
"El futuro y el pasado deseado..."
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La reunión había terminado, pero él continuaba inamovible en su silla, mirando al techo. Ya era casi de noche, y el viento frío golpeaba la ventana.
-¿Atormentado, Kazekage-sama?
-Por favor, ¿cuántas veces le he dicho que no necesita llamarme así, consejero? –Habló.
-Todas las veces que dices eso es porque acierto -sonrió–. Y ya imagino por qué.
Suspiró en su silla, girándose hacia la ventana. “Tres años, y él no cambia”.
-Hacerte el duro e ignorarme no va a funcionar, Gaara. Te conozco, y por más que se irrite, ella tiene que cumplir su deber.
-Por favor, anciano. Ya deberías haberte ido, no es hora de que una persona de su edad ande por aquí.
-Ok, entiendo. Quédate solo, remordiéndote la conciencia –El consejero se levanto, andando hasta la puerta-. No digas que no...
La puerta se abrió, y una chica entró:
-Kazekage-sama, su esposa acaba de llegar y mandó avisarle.
-Gracias –Habló él, tomando los papeles de encima de la mesa.
-Mi trabajo ha acabado… Me voy, Kazekage-sama –El consejero salió, seguido por la mujer.
Respiró hondo en la mesa, levantándose con los papeles en la mano. Atravesó la estancia con pasos lentos. Si bien conocía a su esposa, debería estar rodeada de gente ahora, contando sus proezas. Descendió las escaleras, y avanzó tranquilamente hasta su sala, mas oyó la voz de ella.
-...Pero ellos fueron derrotados por mi equipo. ¡Mostramos a esa gente de Konoha que nadie nos supera!
-Pero Temari-san, con una disposición como esa, ¿nadie salió herido? –Una voz masculina habló.
-Hum, sí... Chihiro-chan está lastimada, y no puede salir de la cama…
-¿Y qué más pasó?, ¡Cuéntalo! –Otra persona habló, y él pensó que hacía tanta gente en su sala.
-Algunos problemas, pero en general fue… -Temari hablaba cuando Gaara abrió la puerta.
Fue de inmediato, la sala tenía unas seis personas, y todas se pusieron rápidamente de pie cuando le vieron. Caminó hasta la mesa sin mirar atrás, mientras oía a todos despidiéndose. Cuando se sentó, sólo quedaba Temari.
-¿No puedes poner otra cara? Así asustas a la gente –Dijo ella, sentándose en el sofá, al lado de la mesa.
-Te retrasaste. ¿Ya no basta con tener que estar en Konoha a causa de ese examen todos los años? –Lanzó los papeles a la mesa.
-Qué presión, "todos estos años", sólo voy a ese examen desde hace tres años. ¡Y aparte de eso, sólo ha sido una semana de retraso!
-¿Y puedo saber por qué?
-Tuve problemas, un componente se lastimó, y como arrasamos con ese examen, ¡no podía dejar de tener una conmemoración! –Se puso enfrente del sofá, inclinándose entusiasmada.
-Lo sé. El problema no es la fiesta, pero sí las compañías –Habló, empujando la silla hacia atrás.
Ella se levantó, riéndose y agachándose a su lado. Le abrazó.
-Quién lo diría, el gran Kazekage con celos… Esa sí es buena. Tonto, no hay nada allá que me interese. Ni ese burro perezoso.
Él miró hacia arriba, entre los brazos de ella, como si no quisiese darle la respuesta.
-Ah... ¿Qué tal hablar así: “Te echaba mucho de menos, que bueno que regresaste”? –Ella sonrió, y él continuaba mirándola, sin expresión.
-Bueno, si no quieres hablar, te digo. Me estaba muriendo de ganas de verte, y traje a una niña herida para acá sólo para poder verte más rápido, Gaara.
Miró hacia ella y apoyó la cabeza en los brazos que le rodeaban.
-Está bien, no hace falta que hables, ya te he entendido –pasó una mano por los cabellos de él, tan suaves, mientras le contaba lo que había pasado mientras estuvo lejos.
La observó, y de súbito, como nunca antes había hecho, sonrió.
"Siendo el fin dulce, ¿qué importa que el comienzo sea amargo?” Shakespeare.
BONUS EXTRA
Tarde en la noche, Villa de la Arena.
Ella está sentada en la cama y las luces están apagadas. No mueve ni un músculo para no hacer ruido. A pesar eso, se oyen unos pasos. Él llega. Abre la puerta despacio, y es realmente muy buen lo que hace, porque si ella no estuviese viéndole, jamás sabría que entró. Cuando comienza a andar, las luces se encienden.
-Muy bien, Gaara... ¡Son las dos de la mañana! ¿Se puede saber dónde estabas? –Estaba parada frente a la puerta, con las manos en las caderas.
-Ah... Temari... –Parece sorprendido-. Estaba trabajando, claro.
-Oh, qué hombre más dedicado -dice con sarcasmo-, quien te oyese creería realmente que es la verdad.
-Porque es verdad –Pareció recomponerse-. ¿Tengo la culpa?
-Ah! ¡Qué pena que hoy pasé más pronto para saber a qué horas salías hoy! –Retiró las manos de las caderas, mostrándole un rodillo para la pasta-. ¡Te fuiste a divertir con esos delincuentes a los que llamas colegas!, ¡Desgraciado mentiroso!
-Es-Espera ahí –Ella intentó golpearle con el rodillo, pero sin embargo, sólo golpeó en una pared de arena-. ¡No me puedes acusar sin pruebas!
-¡Gaara, sé hombre y enfréntame! ¡Sal de detrás de esa ****, de esa arena! Ella continuó golpeando la arena-. ¡SAL!
-Sólo cuando te calmes, amor.
-AHHHH, ¿ahora es amor, eh? ¡Espera que salgas de tu *****!
En una casa próxima, las luces también se encendieron.
-¿El Kage y su esposa de nuevo? –Dice una voz femenina-. La parejita ruidosa…
&
The end
Nota: ¡Holaaaa! Último capítulo, jeje, espero que os haya gustado esta historia. Enserio me ha encantado poder traducirla para vosotros. ¡Besitos a todos y hasta la próxima!
Agradecimientos especiales a:
Yeahrebecca, Titxutemari, Flordezereso y Claressa.