|
Author of 113 Stories |
Disclaimer: Ojalá me perteneciera.
Resumen: Faltan sólo ocho horas y hay sólo dos cosas de las que está seguro. –Situado en el 3x16.
But surely heaven waits for you
Faltan sólo ocho horas para que sea arrastrado al infierno, en la radio suena Carry on my wayward son y mientras tamborilea con los dedos en el volante hay sólo dos cosas de las que Dean está seguro.
Una le hace escocer el estómago. Eso, saber que se ha acabado. No más carretera, no más mujeres, no más Sam. Hasta allí llegaron las sonrisas y los días en que lo único por lo que tenía que preocuparse era tener suficientes balas de sal en el rifle. Está más que asustado pero cuando John dijo ‘cuida de Sammy’ lo decía en todos los sentidos y Dean sabe que con demostrar su miedo no haría nada más que empeorar todo.
La otra le alivia a pesar de ser una de esas cosas que siempre supo. Porque su hermano nunca fue como él, nunca echó polvos sin sentimiento, jamás le rompió el corazón a una chica, no cometió todos los pecados capitales como si de superar un récord se tratara. Su hermano fue todo lo que él no e incluso cuando los dejó a él y a John estaba haciendo lo correcto, estaba construyendo la vida que le correspondía por simple derecho.
Hay sólo dos cosas de las que está seguro y la primera, que en siete horas y cuarenta y ocho minutos irá al infierno, hace que sus latidos se aceleren como el motor del Impala cuando un caso ha sido resuelto. Pero el simple hecho de conocer la segunda lo tranquiliza. Puede que su alma vaya a podrirse en el averno pero a la de Sam seguramente le espera el paraíso y eso, eso significa que después de todo no hizo las cosas tan mal.
Porque Dean habrá arruinado cientos de cosas pero esto no.
Sam no.
Sam nunca.