|
Author of 10 Stories |
Bueno pues, ayer empecé a escribir este capítulo y hoy acabo de terminarlo, en este se menciona un poco sobre el misterio de quien es Gael y los reproches que habrá tras la decisión de Integra. Espero gusten de este capitulo y les parezca divertido, que fue una de mis metas al escribirlo, el final es "algo" accidentado, digámosle así ya que como mujer es lo peor que a uno le puede pasar y más que nada vergonzoso.
Ya para el fin de la semana siguiente estaré subiendo el tercer capítulo, ya que además tengo otras historias por terminar, todas con final en mi cabeza, pero ninguna escrita aún xD. Ahora si, sigan y disfruten de este capítulo lleno de accidentes.
Un día de reencuentro y accidentes
En la mansión guiado por Walter un entusiasta, alegre y ansioso vampiro caminaba casi marchando muy emocionado de iniciar una nueva etapa en su vida, la convivencia. El pobre caminaba tan emocionado creyendo que él y Integra convivirían como una pareja, para ella eso era cuestión de negocios o al menos eso quería creer luego de tan inesperada y descabellada decisión, no podía entender aún ni ella misma por que permitió esto mientras que Gael consideraba esto como una oficial despedida a su soltería, sí, él ahora era toditito de ella y de nadie más, pobre aquella que se meta con el ahora marido de Integra, él soñaba divertidamente despierto como ella la agarraría de los cabellos a la pobre y terminarían en el suelo, le excitaba una lucha de chicas.
Este muchacho quien no siempre tuvo esa expresión de alegría, que en verdad trataba de contener al sentirlo dentro de él casi explosivo, había cambiado tan repentinamente que parece casi insólito, claro, esto era algo desconocido para su nueva familia que recién empezaban por conocerlo, Gael era casi como un adolescente enamorado, ansioso y con las hormonas alborotadas que pronto saldrían disparadas de su cuerpo de tanto alboroto, pues jamás él había sentido tanta ansiedad luego de conocer a Integra, ella había ingresado a él de una forma tan violenta y explosiva que había cambiado su humor completamente. Lo molesto es que ni bien ella lo acepto, un acepto que él veía como un sí en el altar, este se convertiría tan o más molesto que Alucard volviéndose su sombra y diciendo cosas demás que harían sonrojar a cualquier muchacha y más a alguien de la edad de ella con tan sólo dieciocho años, ella sólo sabía dar ordenes, conjuros, historia, idiomas, estrategia, leyes, defensa personal, etc y todo lo que un buen líder debería saber y claro un poquito más tratándose de un negocio de caza de vampiros.
¿Pero como conquistar a una muchacha que no conocía nada sobre el amor y tampoco estaba interesada en hacerlo? para Gael ella era como un animal salvaje, debía acercarse con cuidado o saldría lastimado, y no hablo de quedar lastimado emotivamente o que le generara un trauma de por vida por haber sido rechazado cruelmente sino uno que implicaba el riesgo de quedar lastimado físicamente hasta casi ser exterminado, después de todo era un vampiro y su doncella una cazadora de vampiros, pero la peor pared que estaba entre ambos era su sombra, obviamente Alucard. Gael no era tonto, todo lo contrario, era muy inteligente, ¡sí!, él se había dado cuenta de que primero tendría que pasar por encima de Alucard y luego de aquel viejo mayordomo de quien la alejo sujetándola del brazo, cuantos celos sintió de que la tocara, fue horrible para él y algo nuevo que jamás experimento, el pobre estaba completamente descontrolado con estás nuevas sensaciones de enamoramiento, hasta parecía idiota con esa pintada y exagerada sonrisa suya que no podía borra mientras Walter delante de él caminaba hablándole sin ser escuchado, si supiera que Gael ni escucho ni una sola de sus palabras, eso que no era sordo, él pobre no sólo era despistado sino que ahora estaba volando fuera de este mundo y su cabeza estaba más allá del mundo real en un plano que no compartía Walter, estaban en mundos diferentes.
-Tratándose de un vampiro usted dormirá en los sótanos, lo que es más que obvio- dijo Walter, claro que Gael ni escucho y pero pronto lo haría.
Gael no escucho ni esto ni lo otro, nada de nada, pero cuando llegaron a la puerta que los llevaría a los sótanos este ni se percato y siguió caminando a paso largo sin ver abajo, lo obvio paso, este no vio las escaleras abajo que estaban frente a él y como consecuencia se fue abajo dando giros, no sintió en descenso del piso y al dar el siguiente paso donde el piso ya no era plano, el peso de su cuerpo y la gravedad hicieron lo que debían hacer, hacerlo caer cuesta abajo.
Walter casi estuvo a punto de caer cuando sintió el empuje de un paquete pesado que caía dando vueltas abajo, pero este de muy rápida reacción se agarro de la baranda evitando caer abajo, cuando miro seguir caer el misterioso paquete este quedo sorprendido caer a Gael hasta llegar al piso, este no había optado en ningún momento la bajada más rápida, sino que la existencia misma vio la necesidad de hacerlo despertar de sus sueños de la forma más brusca y Walter no podía ni creerlo, ver a un vampiro caer tontamente por las escaleras.
Cuando este llego al escalón final y su cuerpo se detuvo rápidamente se sentó sacudiendo su cabeza, con una mano en la cabeza frotando su cráneo este sonrió alegremente mirando a Walter.
-Je, je, je eso fue rápido- respondió Gael adolorido y por fin prestando atención a su alrededor- ¡esto!- este miro a su alrededor por fin, los sótanos de la mansión Hellsing, un lugar de poca iluminación y paredes plomas de piedra.
Walter lo miro moviendo la cabeza pensando en lo torpe que era Gael, en toda su vida vio a un vampiro tan despistado, tal vez ni había estado escuchando todo el rato que hablo, como podía existir alguien así, es mas, ¡cómo podía seguir existiendo!, que sería si Alucard fuera como él y cayera rodando por las escaleras para luego decir "¿no lo vi venir?", aunque sería muy invertido ver a un vampiro como Alucard caer por las escaleras, bueno había cosas más importantes que hacer, Walter siguió caminando abajo para guiar a Gael a su nueva habitación.
-Sir Integra me ha pedido que lo guie a lo que será su nueva habitación desde hoy, sígame por favor- este siguió caminando.
-Si ella lo dijo ¡vamos entonces!- este se paro para seguir su marcha, creía que estaba en un desfile, tal vez necesitaba otra caía luego de escuchar el nombre de su nueva ama.
Gael ahora caminaba a pasos largos, pero esta vez con los brazos hacia atrás con las manos unidas, miraba atentamente esta vez cada detalle a su alrededor, Walter se quedo callado caminando, el lugar le era familiar, casi oscuro, de piedra, pasadizos, sí, lo era.
Ambos siguieron caminando sin hablarse, pasaron por varias puertas sin detenerse frente a una, Gael casi podía sentir como si lo estuvieran llevando al matadero con tanto silencio que parecía enloquecerlo, entonces él decidió entablar conversación.
-¿Hace mucho frío, no?- pregunto Gael
-¿Ha? Pensé que los vampiros no sentían ni frío ni calor- pregunto extrañado Walter.
-Je, je, je así es, pero según el calendario estamos en invierno. No siento calor ni frío, pero me gusta estar al tanto de todo lo que mi cuerpo no es capaz de sentir- respondió Gael dejando sorprendido a Walter.
-Eso es algo nuevo, un vampiro preocupado por las sensaciones que sólo un ser vivo puede sentir… después de todo tanto tú como Alucard fueron humanos antes- le respondió deteniéndose frente a una puerta de metal en la cual estaba dibujado un extraño símbolo similar al de Hellsing.
Walter saco un grupo de llaves de su bolsillo, busco entre todas una de aspecto muy antiguo y casi oxidada, era notable que esta puerta no había sido abierta hace muchos años por el aspecto oxidado de esta como su llave, ambos habían envejecido de igual forma.
Gael se detuvo junto a Walter, sabía que esa habitación no era exactamente el lugar donde él dormiría, algo había por detrás de esto.
-Esta no es exactamente una habitación normal ¿no es así?- Gael borro la exagerada expresión de alegría en su rostro- es la habitación que usaba Abraham Van Hellsing- Walter quedo en silencio por un momento.
-Así es- respondió Walter pasando seguido por Gael- veo que no lo has olvidado, es la habitación que creo el abuelo de Integra para mantener la privacidad de su mente lejos de Alucard… en el tiempo que domesticarlo fue un paso lento… ahora… ¿qué te parece si dejamos de fingir que no nos conocemos?- respondió Walter sonriendo levemente cerrando la puerta.
-Me parece perfecto… además aquí podremos hablar sin que ese molesto vampiro se entere de nada- este camino hacia una silla que estaba en una esquina y se sentó cruzando las piernas y echando su cuerpo hacía atrás- a pasado mucho tiempo, Walter- respondió finalmente Gael.
-Trece años para ser exacto, cuando ella tenía tan sólo cinco años- Walter prendió la luz, pero no se sentó al igual que Gael, sólo se quedo parado frente a este-¿por qué regresaste?- cambio el tema bruscamente siendo directo.
-Se lo prometí… le prometí que regresaría por ella- este respondió seriamente, ahora que estaba aquí no tenía ninguna intención de irse- cuando la vi de lejos no la reconocí… pero cuando la tuve frente a mi pude reconocer claramente esos intensos ojos azules ¡era ella!… ya no era esa niña pequeña que estiraba mis mejillas como si se tratase de una vieja y yo un pequeño niño para hacerme sonreír… no pude lastimarla, no a ella- Gael respondió sin mirar a los ojos a Walter, miro sus manos y con un amor tierno que sentía por dentro hablo al evocar tal recuerdos del pasado tan significativos para él.
-Ella ni siquiera te recuerda- respondió Walter, la tensión en la habitación entre ambos había aumentado, Gael no iba a moverse de ahí y su mirada fija lo demostraba.
-No lo creo- respondió Gael confiado.
-¿Qué quieres decir?- respondió Walter sorprendido de su respuesta.
-Lo más natural hubiera sido que ella dejara que ese vampiro que tiene por sirviente me aniquilara… pero no fue así- ambos se miraron-ella me acepto tan fácilmente… ¿por qué? Ella no lo recuerda claramente, pero lo siente… puede sentir ese lazo entre los dos, no puedo encontrar otra explicación, Walter… pero siento que ella lo sabe aunque no recuerde nada- respondió Gael esperanzado de esa sospecha.
-Puede que tengas razón- respondió pensativo Walter, Gael entonces igual saco de entre sus ropas una cajetilla de cigarrillos y la abrió sacando un cigarrillo poniéndolo en su boca- pero aún así me preocupa como ella podrá explicar tú llegada aquí a los miembros de la mesa redonda- Walter preocupado agarro una silla, al igual que Gael hiso antes, y tomo asiento a lado de este.
-¿Quieres uno?- Gael acerco la cajetilla de cigarros a Walter-es americano, como te gusta- dijo burlón, sabía que Walter prefería los cigarrillos ingleses.
-No lo creo- dijo Walter tomando uno, Gael acerco el encendedor para prenderlo.
-Soy consciente del problema que le he traído a Integra ahora, pero no pude evitar irme y dejarla como lo hice antes… eso me destrozo, prometí que regresaría por ella y ahora estoy aquí… no voy volver a dejarla sola como antes- dijo este serio dándole a entender a Walter su decisión.
-¿Lo has encontrado?- pregunto Walter dando una pitada
-No… llevo todos estos años buscándolo- respondió molesto- he viajado por todo el mundo tratando de encontrarlo, pero es como si se hubiera esfumado completamente-sus puños bien cerrados mostraban sus amargura y frustración.
-Mientras no lo encuentres representas un peligro para ella… ¿sabes eso?-le dijo Walter mirándolo fijamente.
-Lo sé- este agacho la cabeza- pero juro que lo encontrare… así por fin seré libre, por ahora quiero gozar de este reencuentro- este volvió a cambiar la expresión seria de su rostro por su anterior expresión desinteresada del mundo.
-Y dime- este lo miro las ropas de Gael-¿no me has traído algún regalo?- pregunto Walter al saber que este había viajado por varios lugares.
-No- dijo sonriente- no planeaba venir aquí, fue una casualidad, pero tengo algunas cosas que cargo conmigo que podría darte- este busco entre sus ropas, para luego paralizarse y mirar serio a Walter, esta reacción casi asusto al último- ¡Walter!... como has envejecido- este le había dicho algo que tenía contenido hace varias horas desde que lo vio.
-Gracias, no me había dado cuenta- respondió sarcásticamente Walter- pero tú te ves igual de despistado y feo como siempre- este le dio tiro de gracia, se había resentido y que mejor que evocar el recuerdo de hace instantes al ver caer a Gael por las escaleras.
Así es como estos dos amigos que se encontraban nuevamente se quedaron conversando de diferentes cosas y fumando todo los cigarrillos de la caja, sin ser espiados por Alucard que se encontraba en estos momento a lado de Integra con sus reproches.
Alucard aún no podía sacar de su cabeza la decisión irresponsable de Integra de haber permitido a ese vampiro quedarse en la mansión y peor aun hacerlo compartir el titulo de sirviente especial de la organización, sí, este estaba muerto de celos y no podía separarse ni un instante de su pobre ama que tenía que aguantar sus alaridos como si se tratase de una niña, parecía que un poco más y Alucard agarraba a su ama para ponerla boca abajo en sus muslos y darle varias nalgadas.
Añadiendo el hecho de que para Alucard tanto como para ella, Gael era un completo desconocido, nadie sabía sus verdaderas intenciones y más aun dentro de la mansión exponiendo al líder de Hellsing al peligro. Como explicaría ahora ella esta irresponsable e inesperada decisión a los miembros de la mesa redonda, la reina y más aún a Alucard, que no terminaba de creerlo.
Hace a penas unas horas todo parecía perfecto para Alucard, que no tenía que compartirla con nadie y claro omitiendo a Walter, aunque de por si Alucard sentía celos hasta de Walter que también servía a Integra como Gael lo había sentido en ese entonces accidentado encuentro. Cuando este tenía el claro objetivo de hacer que con el tiempo Integra se enamorara de él perdidamente como este hacia ella aparecía un nuevo oponente a jugarle una mala pasada, esto era el punto de ebullición para él, anotando que este casi le roba el primer beso de Integra, mostraba claramente lo salvaje, feroz, violento, explosivo, apasionante, sucio, estratégico que sería esta juego, el objetivo era Integra, una muchacha que recién llegaba a la edad de ser considerada mayor de edad y que no estaba interesada en sentimientos como el amor, no tenía ningún interés en enamorarse ni salir con nadie y mucho menos fijarse en Alucard o Gael, ni si quiera los vio como hombres candidatos a adueñarse de ella, sólo eran dos vampiros locos.
Integra no vivía sus días echada en su cama y mirando el techo soñando en como sería su primer beso, no soñaba en casarse, y como no, si a su edad eso era demasiado acelerado, estaba muy centrada en que su deber y meta era ser mejor de sus antecesores, un buen líder. Hubiera sido normal que como cualquier muchacha esta se sonrojara o se sintiera intimidada con un hombre como Alucard, era sumamente atractivo, pero ella ni se había dado cuenta, cuando lo vio por primera vez era un cadáver y la situación en que se conocieron no era exactamente en la ciudad como personas normales, además ella tenía trece años y estaba escapando de ser asesinada por su tío, no cabía en su cabeza pensar en el atractivo y más aún con lo que vino luego en su vida, Alucard era un protector que estimaba mucho, aunque no era costumbre decirlo. Lo de Gael fue diferente, este se había acercado demás a ella y la obligo a pensar en lo que jamás pensó, su primera vez, si no pensaba en su primer beso mucho menos en eso.
No, definitivamente Alucard estaba furioso, ese vampiro se había atrevido a acercarse demasiado a ella ¡a besarla! Ni siquiera él a veces se atrevía a aceptar que anhelaba apoderarse de esos labios carnosos y húmedos que tanto lo enloquecían, podía pasar horas mirando su boca, esa sensualidad que ella no nota con que movía esos labios, tan sólo pensarlo lo excitaba. Si el pudiera en estos momento él la echaría sobre el escritorio y sometería a sus caricias hasta desahogar su lujuria, pero él la respetaba, jamás la forzaría a nada, quería que ella lo gozara tanto como él, había decidido que esta mujer debía amarlo cueste lo que cueste, quería algo más que carnal, quería que lo ame, que se entregue como él lo haría a ella, ni siquiera se atrevía a decir aquellas palabras que sentía por que en verdad las sentía.
Integra ni hacía caso a sus miradas, ella sólo cruzaba miradas con él sin entender o que tal vez este necesitaba más sangre o alguna especie de queja de maltrato, simplemente ni cuenta se daba de nada de nada, y como no si él le daba a entender que sólo era una niña o una mocosa como más le gustaba llamarla.
Ella se dirigió hacía la biblioteca, Alucard escondido en su sombra la seguía, era mejor estar al tanto de sus movimientos, no vaya ser que ese vampiro intente atacarla, por aún terminar lo que estaba a punto de hacer cuando los encontró juntos, había que aceptarlo, lo último era lo que más le preocupaba.
-Lo que hiciste fue muy irresponsable- dijo Alucard mientras ella caminaba
-Lo sé- es lo único que ella dijo, ni siquiera negó o se defendió cuando Alucard le reprocho eso.
-Ni siquiera sabes quien es, ni sus intenciones, que esconde, ni de donde viene… eso te expone al peligro- dijo este nuevamente.
-Lo sé, Alucard- dijo nuevamente consciente de lo que este decía aunque aun no entendía ella misma por que lo hiso y por que sigue haciéndolo, de algún modo al ver los ojos de Gael sintió algo que no entendía, fue espontaneo-ya llegamos- esta dijo cuando entraron a la biblioteca, busco entre los libros uno tras otro buscando el nombre exacto, tratando en parte de ignorar a Alucard, no tenía tiempo ni ganas de escuchar sus quejas. Mientras Alucard se materializo tras ella tomando asiento en el sillón.
-¿No será acaso que quieres terminar lo que estaban por hacer en ese momento?- este cambio su tono quejoso a uno más serio y cuestionable, quería una respuesta y ¡ya!
Integra dejo de hacer lo que estaba haciendo al escucharlo, dejando caer un libro, justo entonces una puerta secreta se abrió delante de ella, era la biblioteca a la que ella iba realmente.
-¡Eres un idiota!- no evitando sonrojar esta le dio la espalda y siguió furiosa su camino por el atrevido comentario de Alucard, este se quedo sentado donde estaba y solo se quedo mirándola serio.
-Además si él tuviera en verdad la intención de matarme lo hubieras sentido en el primer instante cuando pidió quedarse a mi lado- dijo esta buscando de un lado a otro- lo hubieras matado inmediatamente… ¿no es así?- ella giro la cabeza para mirarlo esperando su respuesta.
-Usted tiene razón, mi ama- este respondió molesto de tener que aceptarlo- pero aún eso sea así… ¿por qué lo acepto?- volvieron a lo mismo.
Integra escucho su respuesta satisfecha, pero cuando este volvió a preguntar lo mismo de antes se quedo callada pensando, ella sabía tanto como Alucard que esa no fue su mejor decisión ni la más común que ella hubiera tomado.
-No lo sé… no puedo entenderlo aún, sé que es ridículo y todo lo que dices, pero aún así cuando vi sus ojos en ese momento- recordó cuando este estaba sobre ella-sentí como si pudiera confiar en él, no quería que se vaya… pero tampoco me iría con él… fue como una corazonada- ella se quedo callada con la mente volando lejos de la realidad.
-¿Esa explicación es la que les darás a los miembros de la mesa redonda y a la reina?… ¿una corazonada?- este no pudo evitar molestarse por las palabras de Integra y por eso quería hacerla sentir lo ridícula que eran sus palabras como su decisión, fue molesto ver la expresión de su rostro al responderle.
-No… Alucard- este la miro a los ojos-¿por qué te molesta tanto?- pregunto Integra luego de tanta persecución de este reprochándola, pero más que molestarle su decisión parecía molestar Gael.
-¿No es natural que me preocupe las decisiones que toma mi ama?- respondió este pretendiendo escapar a esa pregunta, aunque en realidad al escucharla preguntarle eso lo incomodo mucho.
-Tienes razón, olvídalo… no fue nada- ella siguió lo que hacía, hasta que sujeto el libro que buscaba, con tapa de cuero negro de aspecto muy antiguo.
-¿Lo encontraste?- pregunto Alucard aún a lo lejos sentado sin acercarse, Integra se encontraba en un lugar de la casa donde ningún vampiro podía pasar, era la biblioteca más importante de la casa, toda rodeada de plata y sellos que impedían el paso libre de cualquiera que no llevaba la sangre de Hellsing, protegía los libros evitando que sea extraída la información de ellos como ser destruidos.
-Sí, necesito el conjuro para sellar a Gael- respondió Integra buscando en el libro lo que necesitaba.
-Aún podemos aniquilarlo si deseas, todo sería más fácil y no tendrías que hacer ese conjuro- respondió Alucard parándose y quedando a lado de la puerta donde estaba ella, sin pasar.
Integra sólo lo miro sonriente, él adoro ese instante no pudiendo evitar posar sus ojos en esos labios que le invitaban a morderlos sin darse cuenta del fuego que encendía en Alucard, para su calma sus ojos estaban escondidos tras esas gafas que siempre usaba.
En tanto en los sótanos de la mansión Walter y Gael habían terminado su conversación, ambos afuera conversaban tranquilamente sin mencionar nada comprometedor mientras Walter cerraba la puerta.
-Dime Walter ¿cómo evitarás que esa cosa lea tu mente ahora que estamos fuera de la habitación?- pregunto Gael preocupado y llamando cosa a Alucard.
-Oh por suerte Alucard no acostumbra a leer la mente de todos, al parecer elige a su victima y en este caso esta es Integra- este sonrió, aunque Gael no vio lo gracioso sino aumento sus celos- tanto es así que en un momento ella pensó en venirse a dormir aquí, pero era mejor que conversáramos aquí antes que afuera, ya que él podía enterarse- dijo este caminando por delante de Gael que lo siguió.
-Tienes razón, todo debe saberse a su debido momento- respondió este molesto de saber que Integra era molestada por Alucard.
-¡Ahora sí! Te guiaré a tu verdadera habitación- dijo Walter- no debes molestarte que Alucard haga eso, es como si fueran en cierta forma dos niños y él no puede evitar molestarla cuando puede- respondió notando la molestia de Gael.
-Parecen muy cercanos- sus palabras buscaban saber más de la relación que había entre Alucard y ella.
-Sí, se puede decir que sí. Después de todo es su deber protegerla y quien la rescato de la muerte- Walter dijo algo que Gael desconocía.
-¿La muerte?- este quedo preocupado.
-Sí, cuando murió el padre de Integra su tío Richard trato de matarla y asumir el control de Hellsing, pero ella supo a donde ir en ese entonces… así es como llego a Alucard-este se dio cuenta que Gael ya no miraba a Integra como antes, sino de forma diferente.
-¡Esto no hubiera pasado si hubiera estado aquí!- este no se refirió a Alucard, después de todo gracias a él ella estaba viva, pero no pudo evitar sentir haberla defraudado y sido inútil cuando más lo necesito.
-Gael…- Walter se detuvo un momento- quiero que me respondas algo- este lo miro intimidantemente-¿estás celoso de Alucard?- la seriedad en Walter se fue cuando pregunto en un tono divertido y casi burlón.
-Yo…yo… ¡cómo podría estar celoso de esa cosa!- respondió Gael que ni siquiera quería mencionar su nombre.
-Después de todo es la niña que cuidamos hace años atrás- Walter siguió caminando ignorando que Gael por más que intentara ya no veía a Integra como aquella pequeña niña que conoció sino como una mujer sumamente deseable.
-No tengo celos- respondió tajante-sólo me preocupo por su seguridad- por más que trato de ver a la niña veo a la mujer en la que se ha convertido- pensó Gael, este no podía evitar pensarlo cada vez que la recordaba.
Integra a su edad ignoraba la mujer en la que estaba convirtiéndose, a su edad la sensualidad natural que tenía emergía cada día más, esos ojos azules y penetrantes eran tan llamativos e intimidantes que harían temblar a cualquiera que la mirara fijamente haciéndolo sonrojar, la finesa de su cuerpo había sido esculpido por ángeles y esas piernas bien torneadas y largas provocaban a cualquiera morir en su abrazo. Ni hablar de esos labios, húmedos y carnosos, eran la misma tentación materializada como sus bien formados hombros, y sus pechos proporcionados ni tan grandes ni tan pequeños eran nubes dulces que provocaban dormir entre ellos, era una mujer casi exótica con esa piel dorada y el contraste de sus ojos como su larga melena, Gael sentía no poder más, quería verla, quería tenerla, pero debía frenarse, como pensar así de la dulce y tierna niña que cuido hace trece años, pero como evitar pensar así y acalorarse con tan sólo recordar la belleza de ese rostro sensual y hermoso.
Tristemente Gael fue interrumpido por Walter al llegar a lo que ahora si sería su habitación, pero fue lo mejor ya que los pensamientos de este se estaban volviendo demasiado fuertes para una muchacha como Integra.
-Bueno, hemos llegado- este empujo la puerta- aquí dormirás desde ahora- extendió el brazo invitándolo a pasar y tomar posesión.
-¡Maravilloso!- este ni vio la habitación- ahora ¿qué te parece si me dices donde esta la habitación de Integra?- estaba tan ansioso que no podía evitar mostrarlo, casi parecía que el pobre necesitaba ir al baño urgentemente.
-Arriba…- respondió este siendo interrumpido.
-¡No me digas más! Creo que ya sé donde esta- Gael desapareció dejando solo a Walter.
Integra se había llevado el libro con ella a su habitación, ya era de noche y Alucard no había podido dormir toda la mañana por estar detrás de ella, hasta ahora estaba a lado suyo sin dejarla sola. Ella ya se sentía tensa con él a su lado, había sido un día asfixiante y lleno de quejas, en tanto ahora que lo pensaba no había visto a Gael ni a Walter casi todo el día, tal vez era mejor no verlo y que Walter lo distraiga, después de todo los comentarios demasiados directos de Gael le habían sido muy molestos y de mal gusto. Ni recordar la carrera que hicieron cuando Alucard la cargo y se llevo dejando atrás a Gael, estos un poco más y vuelven a pelear, no sin antes claro matarla del enojo.
Lo mejor era darse un buen baño antes de dormir, ya mañana terminaría de hacer los informes respecto a Gael y prepararse para sellarlo, por ahora quería respirar, aunque ahora el problema era Alucard que estaba sentado al borde de su cama como una estatua, pensativo.
-No has dormido nada hoy- dijo Integra tomando asiento frente al espejo.
-No tengo sueño- Alucard mintió, ya que en verdad se moría de sueño, pero no se atrevía a dejarla sola con Gael andando por la mansión.
-Eso es mentira- esta cruzo lo brazos recostándose hacia atrás- cuando te ordeno acompañarme por las mañanas para una reunión te la pasas quejándote como una vieja- ella respondió en un tono divertido y hasta infantil por un momento.
-Esta vez no tengo sueño, sólo es eso- este no acepto a pesar de ser verdad lo que ella dijo.
-Bueno yo sí tengo sueño, pero antes voy a bañarme y necesito que te vayas de mi habitación- esta se paro dirigiéndose hacia la puerta del baño cerrándola tras de si.
Este sólo sonrió pícaramente pensando en como sería verla sumergida en la tina llena de espuma, no podía negarlo, moría por entrar a la misma tina que ella y pasar sus manos por su cuerpo aún inmaduro, cuanto deseaba ser en ese momento el jabón que pase por su piel, la toalla con que se seque, el agua que recorriese su curvilíneo cuerpo. Era mejor retirarse antes de que la tentación fuera mayor y arruinara absolutamente todo, más aún para evitar la reprimida hinchazón entre sus piernas, debía respetarla como se debe y si es posible hacer le intento de hacerlo hasta en mente, lo cual ya era mucho para él.
Mientras Integra en la ducha se empezaba a desvestir completamente hasta quedar como Dios la trajo al mundo, su desnudes era una revelación divina, pero para aguante de todos era algo que nadie había podido presenciar, era como un agujero negro, nadie sabe lo que pase dentro más que en teoría, pero verlo con sus propios ojos era paralizar el mundo y desear que el tiempo se detuviera en tan sólo ese instante de belleza expuesta.
Por un lado Gael caminaba tranquilamente por los pasillos viendo puerta tras puerta hasta que dio con la de Integra, al menos eso esperaba él, este ansioso y feliz por poder verla ya y tener un momento de privacidad abrió la puerta sin ni siquiera tocar, llamándola por su nombre alegremente como un "¡te encontré!", antes de dar el primer paso adentro cerro la puerta de un portazo.
-¡Me equivoque!- lo que vio le quito el gusto, ya que lo primero que vio dentro del cuarto fue a Alucard parado con esa espantosa expresión, no interesaba el humor, para Gael todo en él era espantoso. Tan sólo verlo enfrió todas sus ansias a menos de cero grados, este otro claro fue sorprendido y miro confundido, aunque luego su expresión paso toscamente a una seria, luego amarga, luego a una sin palabra exacta de explicar, Gael estaba buscando a Integra y este más que fijo creyó que al verlo a él ahí creyó que se equivoco de habitación.
Gael no siguió más su camino derecho a la siguiente puerta creyendo haberse equivocado, ya que sentía perfectamente que Integra estaba en ¡aquella habitación! ¿Pero que rayos hace ÈL en la misma habitación que ella? Entonces este retrocedió rápido sus pasos hasta quedar frente a la puerta anterior que tiro con fuerza para volver a abrirla sin tocar y claro con más dramatismo o sentimiento de esposo engañado.
-¿Qué haces en su habitación?- pregunto Gael histérico exigiendo una explicación inmediata del intruso, lo cual también era él.
-¿Yo?- Alucard no dudo en sacar su arma y apuntar a Gael- mas bien dime ¿qué hace TÙ en su habitación?- ambos parecían tener el mismo guión.
Integra pudo escuchar todo claramente que sin ni siquiera alcanzar la bata cerca a ella salió rápido de la tina para asomarse a la puerta a escuchar lo que sucedía en ese momento, más aun tratándose de su cuarto como campo de batalla, claro que ignorando que ella era la causante, quien la mando a nacer tan bonita y traer tantos problemas y más aún que sus pretendientes sean nada menos que dos vampiros.
Ella inmediatamente pensó la opción de una riña entre ellos por una posible traición de Gael y como un posible ataque por lo que al salir de la tina lo primero que hiso al pisar el suelo fue alcanzar un arma distante a ella lo cual provoco al extender el brazo y el piso húmedo que resbalara. Así es, ella resbalo absolutamente sin nada encima, cayo bruscamente al suelo de nalgas lo que provoco que gritara de dolor y claro también el ruido del arma disparándose al caer al igual que ella, pero el arma cayendo no era una escena bellísima como la de ella chocando contra el suelo de nalgas, hasta el mismo suelo bendijo el momento, había sido bendecido con el contacto y el grito que más sonó a gemido en ese momento.
Lo peor vino luego, la riña entre Alucard y Gael se detuvo ni bien escucharon el disparo y un grito parecido a gemido proveniente del baño donde se encontraba Integra, ella aun en el suelo frotándose fue sorprendida de la forma más vergonzosa, ni tiempo tuvo para taparse ya que estos ingresaron de golpe inmediatamente al baño. Ni bien ella los vio entrar grito fuertemente, en tanto ellos se quedaron helados al verla en el suelo completamente mojada y desnuda, como explicar que a ambos se les subió hasta la temperatura como nunca a pesar de ser vampiros, pero ella los expulso a puros gritos que casi les rompió los tímpanos. Tanto Gael como Alucard se cerraron los ojos y salieron rápidamente completamente avergonzados cerrando la puerta, aunque bendiciendo el momento, pero ella maldiciéndolo con mucho dolor atrás y con el rostro completamente enrojecido.
Ellos claro a pesar de haber visto tan divina escena debían saber como estaba ella, por lo que ambos casi simultáneos preguntaban ¿cómo estas? ¿Cómo te sientes? ¿Qué paso? ¿Te duele mucho? ¿Dónde te golpeaste? ¿Puedo pasar? Si como no, ella los dejaría pasar nuevamente, pero cada respuesta fue un lárguense.
-¿Estás bien, Integra?- preguntaba Alucard tocando la puerta y dispuesto si es posible derrumbarla y socorrerla.
-¿Qué sucedió? ¿Estás herida?- pregunto insistente Gael pegado a la puerta como Alucard, ambos con el oído en la puerta.
-¿Qué fue ese disparo? ¿Estás herida? ¿Necesitas ayuda? ¡Dime!- este estaba muy alterado ya con Gael a su costado y sin poder quitar de su cabeza la imagen de Integra desnuda- sino derrumbare la puerta- Alucard en parte exagero su último comentario, era apropósito, no podía evitar pensar en ella a pesar que estaba lastimada.
Todas estas preguntas y atenciones de las personas menos indicadas para un accidente en el baño para una mujer fue lo menos oportuno, no había ninguna mujer cerca.
-¡Largo! ¡Largo! ¡Largo!- repetía a gritos una y otra vez-¡Fuera de aquí!- gritaba sin parar, no quería nada de ellos y ellos insistían en pedirle que se calmara y peor aún si era muy grave la cosa entrarían derrumbando la puerta para auxiliarla, esto provoco más enojo en ella que histérica grito tapando sus oídos, necesitaba una mujer no un hombre y menos ellos que la habían visto desnuda, no quería verlos y si lo hacía llenaría sus cuerpos de plata.
Walter que pasaba por ahí, había escuchado el disparo y luego los gritos de Integra, este no dudo en salir disparado hacia allá, llego agitado de haber corrido y sin importar que Alucard y Gel estuvieran en la puerta este paso por sobre ellos y abrió la puerta del baño para ser expulsado a gritos, este ni bien abrió la puerta la cerro de un portazo al verla, lo cual fue seguido de los gritos de Integra de "¡largo de aquí!", al menos este entendió segundos antes que esto debía verla una mujer y no un hombre. Por culpa de Walter, Alucard y Gael se habían vuelto a ganar con tan maravillosa escena, pero ahora ella con la toalla recién siendo sujetada, suerte la de ellos que Walter ni le haya dado tiempo de cubrirse.
Walter rápido saco a empujones a Alucard y Gael del cuarto quedando los tres en el pasadizo y lejos de ella como ella quería. Ya afuera los tres suspiraron simultáneamente, habían cometido un error entrar al baño sin tocar, lo cual llevo a un breve silencio, Gael y Alucard asimilando aún la escena y buscando calmar sus deseos, Walter en cambio lamentaba tal momento y sin poder evitar pensar que esa niña que tanto quiere definitivamente ya no se veía como una niña, este sacudió la cabeza tratando de sacar tal pensamiento inadecuado, pero como evitar al menos admirar. Felizmente este no podía leer la mente de otros, sino vergonzoso y amargo hubiera sido ver como se sentía Alucard y Gael a su costado, si él no pudo evitar pensar "¡qué cuerpo!" peor ellos que emitían calor como nunca de mil soles.
-Je, je, je ella nos debe estar odiando- afirmo Gael rascando su cabeza muy incomodo.
-Creo que será mejor que llame a alguien del personal de servicio ¡eso sí! Que sea mujer- respondió Walter con una sonrisa incomoda como Gael para luego dejar a los otros atrás.
Cuando Gael volteo a ver a Alucard este tenía la nariz sangrando, ni cuenta se había dado que él también pasaba por lo mismo, pero ambos si vieron lo del otro con molestia y hasta vergüenza. Ambos se miraron serios y incómodos, habían presenciado lo mismo al mismo tiempo, pensar que todo lo hacían en su imaginación, deseando y derritiéndose por dentro pensando en ella para luego haberla vista sin nada, hoy habían sido afortunados en al menos calmar su deseo y cumplir uno.
-¿Crees que debamos esperar a ver como esta?- pregunto Gael.
-Creo que mejor me iré a dormir- este sin mirar decidió hacerle una advertencia a Gael- si no deseas que mañana te use de blanco será mejor que hagas lo mismo- Alucard se retiro atravesando la pared tras de él.
-Uhmm creo que haré lo mismo- Gael desapareció al igual que Alucard.
Era claro ver que Integra había sufrido sólo un resbalo, que por desgracia fue constatado por ellos mismos al no ver ni sentir rastro de sangre, ella había tenido sólo un fuerte golpe. Era mejor dejar a Walter al tanto de esto, como también agradecerle por dentro haber abierto la puerta otra vez, era el héroe de Gael y Alucard desde hoy, aunque esto le valga ahora sumarse a la lista de odiados de Integra, y como no si la señorita había pasado el peor momento de su vida que adolorida se levantaba del suelo completamente roja sobándose del dolor y la vergüenza.
Así fue entonces como hoy Integra cerro este día, lleno de reproches y accidentes vergonzosos, y ahora mañana tendría que enfrentar y verlos a la cara, posiblemente se encerraría en el cuarto sin ni siquiera dejar entrar a Walter o usarlos de blanco.
Continuará
|
Review this Chapter |