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Author of 43 Stories |
Fandom: Winx Club
Claim: Bloom & Sky
Disclaimer: Nada de estos me pertenece, sòlo he escrito una historia que intenta ser paralela a la trama original.
Aclaraciones/Dedicación: Este relato es para Sofia, mi hermanita pequeña que adora esta serie.
Morri
DÍA CATORCE
Para Sofia
Winx club. Las chicas. Los especialistas. Sky. Recordando aquellas cosas tan fundamentales y cotidianas parasaba la tarde Bloom, pero sobre todo recordando al principe de sus sueños. La hermosura de aquel dìa primaveral era sensacional, ideal para pasear por el bosque o ir a la laguna. Pero Bloom no hacìa nada de eso, simplemente se dedicaba a recordar el pasado y sonreìr como tonta.
Eran las cuatro de la tarde de un dìa catorce de febrero. Al parecer, nadie en aquel lugar estaba enterado de que aquel dìa era el dìa de los enamorados. Por eso Bloom recordaba, para no sentirte tan desdichada y sola.
Piensa y piensa, pero no logra entender el porquè sus amigas decidieron salir tan temprano por la mañana y dejarle abandona en su habitaciòn. Bloom piensa en Sky, en su pelo rubio y sus hermosos ojos expresivos. Piensa en lo bienparecido que es y el cómo sería volver a besarle.
Piensa en flores, en chocolate, y se le revuelve el estòmago de sólo pensarlo.
Alguien toca su ventana y ella se levanta de su cama. Mira discretamente y se sorprende. ¡Es Sky en su motoaerea!
—Bloom...—murmura el muchacho mientras se acerca màs a la ventana.
— ¿Sky?—pregunta Bloom sorprendida— ¿Què haces aquì?—pregunta mientras abre la ventana.
— Vine a buscarte—declara Sky con una sonrisa capaz de dejar ciega a cualquier muchacha.
Sin preguntar nada más, sale por la ventana y se sube a la motocicleta, que vuela a una considerable altura.
Llegan a un lugar, cerca de Magic, en donde todo pareciera ser mágico. Un arroyo cruza el campo y la fina hierba crece fuerte y sana. El lugar es magnifico, pero Bloom continúa preguntándose el porqué de esta repentina salida. Con aquella misma mirada se acerca a Sky, su principe encantado, e intenta preguntarle:
— ¿A qué viene esta repentina salida?—pregunta sorprendida por la sonrisota que cruza el rostro del muchacho.
— ¿Que acaso no lo recuerdas? Hoy es día de san valentín en la tierra—contestó mientras recorría toda la distancia que les separaba y la tomaba por la cintura.
—Esto...sí, deveras lo es...—pero Bloom sigue sin entender el porquè de la salida, ya que la "novia-prometida" de Sky contiúa acosándole—pero tú tienes muchas cosas que hacer como para compartir tu tiempo conmigo, digo, con alguien tan simple como yo—murmura Bloom mientras baja el rostro.
La mano de Sky continuaba rígida sobre su cintura, tan sorprendido estaba el muchacho que olvidó que tenía a Bloom sostenida desde su cadera. El contacto de piel contra piel era especialmente exquisito, como si mil mariposas estuvieses sobrevolando su estómago.
—Estoy aquí porque tengo algo que decirte—Susurra Sky en el oído de Bloom.
La muchacha siente un estremecimiento y escalofrío, ambos dos, bajándole por la espalda hasta posarse justo en donde Sky tenía su mano.
—Te quiero—murmura el principe azul, haciendo que Bloom sienta un revoltijo en su estómago y maldiga a las mariposas que sobrevolaban su estómago. Al ver que Bloom no respondía, El rpincipe agregó—Te quiero sólo a ti, siempre te he querido y siempre te querré, seas o no princesa de dominó.
Bloom sonríe, porque sabe lo que vendrá ahora: su parte favorita: el beso.
Sky acorta la escasa distancia que ya latía entre ambos y atrapó los labios de Bloom con sutil delicadesa, como si besara una rosa; una rosa que se abría ante él como en primavera; una rosa que le exigía más de lo que pretendía dar.
Los suaves pétalos, o mejor dicho, los labios de bloom se entreabrieron dejando pasar la dulzura y la magia hasta dentro de su boca. las lenguas comenzaron a danzar un baile poco común y lleno de calor. las manos viajaron y se posaron en las mejillas de Sky, justo en donde sus bocas se unían. Exigiendo y esperando más a cambio.
Sí, definitivamente, esa era la mejor parte del día, del viaje y de las palabrerías. Lo mejor era aquel beso exigente; aquel beso adolescente.
Eso es todo por hoy.
Espero, sinceramente que les haya gustado.
Besos y saludos.
Lady Tyrs