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Morrigan T.
Author of 43 Stories

Rated: K+ - Spanish - Romance - Lily Evans P. & James P. - Reviews: 5 - Published: 08-20-09 - Complete - id:5316803

Fandom: Harry Potter
Claim: James & Lily
Disclaimer: Nada de esto me pertenece, sólo parte de la trama y si es que es eso. Todo es de jotaká y su hermosa saga de HP. No gano nada con escribir esto, sólo divertirme, dar un regalo, crear más fics y sus hermosos, preciosos y maravillosos reviews.

Aclaraciones: Este fic va dedicado con muchísimo cariño para Luzbelita, en el día de su cumpleaños. Espero sinceramente que estos 16 años que estás cumpliendo sean de provecho para ti y que lo disfrutes muchísimo. Tal vez el fics quedó muy típico, pero la intención es lo que vale. Os quiero mucho, niña hermosa. Espero que te guste.


PERDIDOS


James se dio vuelta y se desgreñó el pelo, tal y cual solía hacerlo todo el día.

— ¿Todo va bien, Lily? —preguntó con un tono casual.

—Claro que no, Potter, déjalo ir—dijo Lily mientras veía el rostro desesperado de Snape por liberarse del hechizo que le tenía amarrado los pies.

James iba a decir algo, pero la suerte no le acompañó. Snape, ya liberado del hechizo, lanzó un hechizo que le hizo un gran corte en la mejilla derecha, haciendo que de esta brotase sangre, la cual terminó manchando la ropa de James.

James giró sobre sus talones y lanzó una maldición que hizo que Snape se quedase de cabeza al suelo. El grupo de estudiantes que estaba al rededor vitoreó, se rió, pero Lupin, Lily y James no lo hicieron.

— Bájale Potter—gritó Lily mientras se acercaba más a James, con varita en mano.

James, vio el rostro preocupado de Lily e intentó no caer en su juego, pero un instante de debilidad y Snape quedó libre del hechizo. Cayó al suelo, levantándose, se preparó con su varita para volver a atacar.

—Locomotor mortis—gritó, esta vez, Sirius Black y de su varita salió un rayo de luz que hizo que Snape cayese tieso como una tabla al suelo.

— ¡Libéralo, maldita sea! —gritó Lily mientras intentaba zamarrear el cuerpo poderoso de James—Potter, por favor...

—Ya está... —y diciendo aquello le liberó del hechizo—Agradécele a Evans por estar aquí para ti, Snape, de no ser así...

— ¡Yo no necesito de una maldita y mugrosa sangre sucia como ella! —replicó Snape mientras se marchaba del lugar.

— ¡Pídele una disculpa! —Gritó James a Snape, pero éste no le respondió.

—No importa Potter, no necesito que me defiendas—dijo Lily y agregó luego: —Tú eres tan malo como él al hacer estas cosas...

James intentó replicar, pero ya era demasiado tarde. En los almendrados ojos de su querida pelirroja, había podido distinguir una lágrima oculta, una de esas que corroen el alma por dentro y no la dejan en paz. Lily salió corriendo, dejando a James Potter como un moribundo.

Desde aquel incidente no había vuelto a hablar con Lily, ni una sola palabra. No se había atrevido a pedirle ni una sola vez que saliera con ella. No había podido levantar la mirada cuando estaba Lily en el mismo cuarto. Nada, ni una sola palabra para Lily.

Desde aquel mismo momento había decidido que ya era demasiado tarde, que tal vez Lily jamás le querría como él la quería a ella. Pensó en declararse una vez más, pero sabía a la perfección la respuesta. Aquella respuesta la había conocido desde el mismísimo momento en que se conocieron: Un no, firme y claro.

Intentó salir con otras muchachas, pero en todas no lograba imaginar aquello hermosos ojos almendrados. Aquel hermoso color verde esmeralda que le hechizaba como a un tonto. No lograba imaginar el pelo de Lily, rojo ceniza oscura, siempre denso y peinado. Intentó desarrollar más su imaginación, pero nada lograba suplir el vacío de la respuesta que estaba acostumbrado a escuchar todos los días: No.

De ese mismo modo fueron pasando los días, las semanas y nada acontecía. Pasó un mes, y ni siquiera se había atrevido a mirarle. Quizás aquellas palabras le habían calado demasiado profundo.

Un día la encontró en la biblioteca.

—Potter—saludó Lily mientras bajaba la mirada hacia sus zapatos.

Pero James no pudo hacer nada, ni siquiera decir un simple “Evans” o un “hola, ¿quieres salir conmigo?”, como solía hacerlo siempre. Simplemente se limitó a apartarse de Lily y salir de la biblioteca, que de pronto comenzaba a sofocarle.

Ese no es James, pensó Lily. Definitivamente algo había acontecido en la vida de James, y lo peor de todo era que ella lo sabía perfectamente. Sabía que sus palabras habían afectado el corazón de su “no-enemigo” y a la vez “no-amigo” ¿Extraño, no? Ni siquiera ella podía diferenciar lo que era James para ella.

Todo había comenzado el día del incidente, en el cual había hablado de más y le había ultrajado. James intentó defenderse, pero él supo callar ¿Por qué? Porque había reconocido su rostro de tristeza. Así como una vez le había dicho que ella tenía cuatro tipos de sonrisas o la vez en que le había descrito a la perfección el color de sus ojos cuando algo le gustaba, eso mismo había ocurrido en el lago.

Ese era James: un gamberro que andaba tras una cita con ella. Ese era James.

¿Y desde cuando había comenzado a ser James en vez de Potter en su mente? Hasta en aquello pequeños detalles su mente le engañaba ¿O era su corazón?

Ni siquiera se atrevía a mirarla. Una sensación horrible le invadió en la biblioteca, como de desamor o desafecto. ¿Acaso él ya no le quería más? ¿Acaso sus palabras habían sido demasiado duras?

James salió de la biblioteca y Lily tras de él. Necesitaba disculparse, aunque las palabras “lo siento” no estaban muy claras en su diccionario. Ella nunca se equivocaba, pero esta vez ella sintió que necesitaba decirlo.

Lo siguió hasta que entró a una sala de estar común para todas las casas.

—Potter—dijo Lily para que James se detuviese y se diese vuelta.

—Lily... —murmuró sorprendido.

Lily nunca había escuchado su nombre en la boca de James, ya que el trato de nombres era algo que no le permitía. Su nombre sonaba precioso en la voz masculina, ronca y profunda de James.

—Potter, tengo que decirte algo—comenzó diciendo Lily, mientras comenzaba a jugar con sus manos y volvía a mirar a sus zapatos—lo siento—musitó despacito, casi inaudible.

— ¿Qué es lo que sientes, Lily? —preguntó James, utilizando nuevamente su nombre.

—Lo que te dije en el incidente. No era verdad, tú no eres tan malo como ellos...ni siquiera eres malo—murmuró Lily rápidamente.

James sintió que le corazón se le comprimía y un sensación de calor le comenzó a invadir el estómago. ¿Era aquella persona, su Lily?

—Debo entonces disculparme también, Lily—comenzó diciendo James—por molestarte estos dos años y molestar a tus amigos...

—Snape no es mi amigo—replicó Lily mientras se acercaba más a James.

—Entonces olvida el resto de la frase y quédate con lo primero. Siento mucho molestarte Lily, pero yo de verdad te quiero...y se me hace difícil dejar de pensar en ti—agregó luego James

¡Por dios santo! ¡Había hecho de James Potter se sonrojara! Lily sintió ganas de sonreír, estuvo a punto de hecho...de hecho, su labio inferior se curvó un poco, pero luego lo disimuló bajando más aún el rostro.

¿Qué era aquella sensación en su estómago? ¿Eran acaso mariposas, que traicionaban su confianza al hablar?

—No es molestia, James...pero yo...

—Lo entiendo. Tú no me quieres, eso lo sé hace mucho. He visto tu mirada ¿Sabes? Algunas veces te quedas en blanco, como si alguien estuviese en tu mente ya. Algunas veces te sonrojas por nada y otras veces simplemente tu mirada tiembla. Lo supe desde hace mucho tiempo...que tú quieres a otro.

Lily quedó choqueada con las palabras ¿Estaba enamorada de otra persona? ¿En quién pensaba cuando su mirada quedaba en blanco? ¿Por qué se sonrojaba?

Ahora todo calzaba a la perfección.

— Que tonto eres, James Potter, ¿Dices conocerme tanto, y no has averiguado quién es la persona que desvela mis sueños? —preguntó Lily, por primera vez mirando a James a los ojos.

—Siento mucho Lily no saber quién te gusta, pero supongo que eso no es mi incumbencia.

—Claro que es de tu incumbencia...porque—Lily miró a James por un largo rato, perdiendose levemente en el color chocolate de los ojos de James, perdiendose un poco en la boca de James.

Lily cabeceó un poco para quitar aquello pensamientos de su mente.

— ¿Porque...?

— Porque eres tú, James, quien desvela mis sueños... —terminó diciendo Lily con voz inaudible.

— ¿Qué dijiste? —preguntó James mientras acercaba más su rostro al de Lily.

Estando sólo a un par de centímetro de distancia, Lily se sintió, por primera vez en su vida, como una tonta. Miró a James y sintió un revoltijo en el estómago, se sintió mareada y con ganas de salir corriendo. Intentó inhalar aire, pero todo estaba envuelto en el aroma de James: chocolate y bosque. Intentó cerrar los ojos, pero los ojos de James continuaban posados en su rostro. Podía sentir la mirada de James vagando por su cuerpo y aquella sensación no se sintió nada de agradable.

Abrió y cerró los ojos varias veces, hasta que por fin se decidió.

—James...yo...

Pero James no se había quedado sordo la primera vez, simplemente estaba tomando el pelo de Lily. Con una gran sonrisa, que mostraba sus perfectos dientes blancos posó sus labios sobre los de Lily.

Lily, choqueada, exhausta y agotada de tantas palabras se rindió en los suaves labios de James. Pudo sentir el calor de la habitación, cada vez más pequeña a su parecer. Pudo sentir la suavidad de sus propios labios sobre los de su amado.

Cuando James abrió su boca un poco, supo que estaba perdida. Tomándola desde la mandíbula, James comenzó a besarle como si el mundo fuese a acabarse, como si las cosas se saliesen de control total, como si se estuviesen despidiendo, o como si todas aquellas cosas estuviesen ocurriendo en aquel mismo instante. Sí, definitivamente estaban perdidos en un éxtasis que duraría para siempre.

—Te quiero, Lily.

—Y yo a ti, James.


OMG, cómo adoro esta pareja.
Besitos Luzbe y...

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

R&R

Morri ^^



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