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: B s . A A A    : full 3/4 1/2   : E E   : Light Dark Books » Harry Potter » Inocencia y Envidia

Morrigan T.
Author of 43 Stories

Rated: M - Spanish - Drama/Tragedy - Luna L. & Pansy P. - Reviews: 3 - Published: 08-30-09 - Complete - id:5344010

Fandom: Harry Potter
Claim: Pansy & Luna
Disclaimer: No tengo el pelo rubio ni soy millonaria, de hecho soy pobre como una rata. No soy Jotaká, por lo que no soy la autora oficial de esta obre, yo sólo adapte parte de la trama. No gano nada con esto, sólo sus hermosos reviews.
Dedicación: Este Fic es para Micaela o Roses' Rain Spell. Nena, adoré hablar contigo, espero sinceramente que te guste, aunque no me quedó muy bueno. Besitos ^^


Inocencia y Envidia


Inocencia. Esa era la palabra que definía a la perfección el cuadro con que se encontró Pansy.

La fina hierba verde envolviendo el calzado y parte del vestido de la muchacha. Las flores silvestres, con cada matiz dulce, exótico y salvaje, detrás de Luna. Las manos de ésta: llenas de flores de diversos matices que hacían más aterradora la imagen.

Podía ver a la perfección el vestido blanco de Luna. Con escote en V y descubierto en los hombros. Un vestido interminable, casi etéreo en las puntas. Pero lo que más le llamó la atención fue el color. Ella jamás había visto el color blanco en alguien, y que quedase tan puro y volátil. Ella jamás había visto tanta inocencia reflejada en aquella imagen.

La piel blanca como la nieve, sin mancha o impureza alguna. El pelo ondulado, casi con vida propia, caía de manera grácil sobre sus hombros, pechos y cintura, haciendo que el rostro se viese fino y delicado, como un pequeño cisne. Un pequeño ramillete de flores blancas y rosas tomaba parte de la melena rubia de ésta, despejando de aquel modo el rostro de Luna.

El rostro, esa era la parte favorita de Pansy. Ojos cristalinos, azules algunas veces, aguados otras, siempre expresando la verdad. Los ojos, enmarcados por unas lindas pestañas alargadas y onduladas, tupidas al máximo. Luego le seguían las cejas, que siempre estaban expresando inocencia y felicidad, que siempre estaban cuidando los ojos de Luna.

Pansy pensó en marcharse, dar la vuelta e irse, después de todo ¿Qué demonios estaba haciendo en medio del bosque? Miró una vez más a Luna, que en aquel momento descansaba sentada en una roca.

Algo llamó su atención.

No fue su nariz respingona, ni tampoco sus pómulos altos y elegantes. No fue que le vestido se le había corrido y dejaba ver parte de su seno. Fue su boca: estaba caída, como si un dementor le hubiese besado. Como si alguien le hubiese robado todos los suspiros y el alma...

Pestañó una vez, dos veces. Tres veces y el retrato cambió. Luna se paró de la roca y comenzó a danzar nuevamente en círculos, con una hermosa sonrisa en su rostro.

Pansy sintió algo que hace un buen tiempo no sentía: la envidia. ¿Por qué ella podía ser inocente, casta y pura? ¿Por qué ella podía sonreír y danzar?

Recordó a Draco. ¡Cuántas veces habían follado, cuántas veces había sido utilizada! Se sintió repentinamente sucia, como si el barro de la culpa le cubriese hasta la punta de la nariz.

Pansy deseaba aquella inocencia, aquella inmortalidad que le hacía grande. Slytherin, eso era lo que sintió naciendo en su interior: su espíritu Slytherin.

Necesitaba arrebatárselo, después de todo, si ella no lo tenía que nadie lo tuviese.

Comenzó a acercarse lentamente, como un animal en busca de su presa. Las ramitas del suelo sonaron, un crujido especial, único. Entonces Luna le miró.

Quedaron a escasos pies de distancia, mirándose la una a la otra, como si fuesen dos almas en busca de cuerpos que habitar. Pansy Miró a Luna una vez más, de manera despectiva, casi sintiendo que la fruición salía por su boca, entonces habló:

—Chiflada Lovegood, que sorpresa encontrarme contigo—dijo con lentitud, con la voz un tono más arriba y casi gracioso.

— ¡Pansy! Ten cuidado con...

— ¿Con qué? —preguntó Pansy sonriendo— ¿Con aquellos bichitos que sólo tú ves?

Pansy se rió sardónicamente, casi rayando en una risa pérfida. Sur risa envolvió todo el bosque, rebotando en cada uno de los árboles hasta el final.

Luna quedó en silencio, mirando un punto justo arriba de la cabeza de Pansy. Sonrió de repente, como si hubiese visto algo gracioso.

— ¿Qué te ríes? —preguntó Pansy, más cabreada aún.

— Es que algo se posó en tu cabello, y me parece que son...

—No me importa lo que tenga en el cabello—gritoneó Pansy mientras pasaba una mano por su pelo negro. — ¿Sabes algo? Ya estoy aburrida de tu inocencia, de tu ridiculez...

Y diciendo aquello, Pansy comenzó a acercarse a Luna. Sintió el olor a sandía y frutas tropicales, extrañas en aquella parte del mundo, pero que Luna tenía en su cuerpo. Un aroma exótico, como todo en ella. Se sonrió de manera maliciosa.

Vió como Luna abría sus ojos de manera desmesurada y fue en aquel mismo instante en el cual Pansy agarró parte del pelo de Luna, y tirándole desde la nuca, la acercó a ella.

Poniendo sus labios a la altura de los labios de Luna, comenzó a hablar, de modo que el aliento de esta chocó en la piel de Luna.

—Estoy cansada de ti. Deseo tener lo que tú tienes, y no lo vas a evitar...Porque te lo quitaré de manera lenta y perversa.

Y diciendo aquello juntó su boca con la de ella.

Pegó su cuerpo al de ésta, sintiendo cada curva, relieve y otros que pudiese sentir de Luna. Tomó una bocanada de aire y obligó a Luna a abrir su boca, de manera que su lengua pudiese adentrarse en los secretos más puros que jamás hubiese sentido en su vida.

Hizo que Luna doblase su cuello, para poder penetrarse de mejor manera dentro de la boca de ésta. Sintió sus dientes, helados, duros, y sintió un escalofrío inesperado. Luego sintió la lengua de Luna, áspera, escurridiza y su sexo se humedeció aún más.

Dejó de lado la boca de Luna, para bajar hacia su cuello, en donde dejó pequeñas marcas, en donde absorbió su aroma, en donde sintió el pulso acelerado de la muchacha. Con sus manos bajó el vestido de Luna y le desnudó lentamente, hasta que sólo ella estaba vestida.

Sintió los temblores de Luna y su propio cuerpo sintió un escalofrío de excitación. Sintió las lágrimas de Luna, pero aquello no le importó.

Acercó sus manos a los pequeños senos de la muchacha, acariciando con reverencia los pezones oscuros de esta, lamiéndolos, mordiéndolos y arrullándolos. Bajó aún más, sintiéndose impaciente por llegar al final de su recorrido.

—Detente... —suplicó Luna, pero no intentó huir en lo absoluto.

¿Ya habría acabado de arrebatarle la inocencia? ¿Ya sabría qué era el deseo y lo que ella misma deseaba? ¿Podría Luna romper su línea de niñez?

Pansy sintió un revoltijo en el estómago. Luna le estaba suplicando que la soltase, pero no podía...ella deseaba su inocencia para ella misma, deseaba olvidar lo sucia que ella misma se sentía.

Se detuvo.

Miró los ojos de Luna y sonrió para sus adentros. Ya lo había conseguido: ya le había arrebatado la inocencia.

Ahora sus ojos eran opacos, casi sin vida. Su sonrisa no iba a volver en mucho tiempo, eso lo supo enseguida. Su pelo estaba enredado y sucio. Su vestido yacía en el suelo, virginal y puro. Y Luna estaba de pie, desnuda ante ella.

Pansy sintió envidia nuevamente, ¿cómo era posible que fuese tan angelical? Sintió ganas de arrebatarle el cuerpo, el alma, su todo...de hacerle el amor lentamente. Pero nada de aquello lograría que Luna se volviese a sentir inocente...nunca más.

Pansy le robó la inocencia, tal y cual lo había dicho.

Entonces, ¿qué era todo aquel remordimiento que sentía?


Okay, confieso que me gustó como quedó :lang:
Este Fic, aparte de ser un fic dedicado con mucho amor y cariño, va para Reto Ilustrados ^^
Roses, eres un amor al amar el femeslash. Sé que esto quedó inconcluso *Morri evitó el lemmon*, pero te daré algo más lueguito.

Luna & Pansy for ever.

Besitos y si leyeron esto, seguid el camino hacia mi felicidad.

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