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Estos personajes no nos pertenecen, todo es de Fox, excepto nuestra imaginación ;P
Dia 3: Cuando la verdad sale a la luz:
Booth se levantó de la cama ya harto de dar vueltas durante horas. Se había pasado toda la noche igual, prácticamente sin dormir. Había un tema que le inquietaba y que no le dejaba descansar. Eso de que Jensen y a Brennan estuvieran juntos no le gustaba nada, pero menos le gustaba verlo. Se dirigió hacia la cocina y como cada mañana empezó a preparar café. Era sábado, no se trabajaba y no quería tener sueño y caer dormido en la mitad del día. Se sirvió una taza bien cargada, y mientras daba el segundo sorbo llamaron a la puerta. Lentamente se acerco y preguntó quién era. 'Correo urgente' respondieron. Abrió la puerta y se encontró un gran ramo de flores, tan grande que no lograba ver la cara del repartidor. Genial, solo le faltaba eso, flores del hombre que le amargó la noche. Firmó en un papel y aceptó la entrega. Se acercó a la mesa y dejó las flores. Tentado por la curiosidad leyó la tarjeta.
'Por una noche fantástica con una mujer fantástica.
Jensen.'
Le entraron ganas de coger ese ramo de flores y estamparlo contra el suelo, pero se resistió. En ese momento entró Brennan en el salón preguntando quien era el que llamaba a la puerta a esas horas hacía un rato, y cuando vio el enorme ramo de rosas ya lo dedujo todo.
- Jensen – dijo Booth algo molesto.
-Están increíbles- suspiró mientras las miraba sonriente y jugaba con la tarjeta.
- Pensaba que no te gustaban las rosas.
-Ajá no me gustaban… ahora me gustan- dijo mientras las olía.
- ¿Y ese cambio tan repentino por tus gustos?
-Quizás es porque es él quien me las envía- sonrió.
- Vale, genial, creo que iré a vomitar. – Dijo Booth mientras se daba la vuelta y se iba a buscar de nuevo su taza de café.
-¿Porqué? ¿Te ha sentado mal la comida?- preguntó curiosa- Te dije que tanta grasa saturada te haría sentir mal…-
Booth suspiró – No Huesos, estoy bien… es solo que… ¿Qué le ves a Jensen? Es un actor estúpido que se cree que el mundo es suyo solo por tener una cara bonita.
-No solo tiene una cara bonita… ¿Cuál es tu problema? ¿Te sientes intimidado porque Jensen es más joven y atractivo que tú?-
- ¿Intimidado yo? No seas ridícula. Solo me preocupo por ti, no quiero que… te haga daño. – En parte lo que decía era cierto.
-Pues no te preocupes, yo puedo cuidarme sola- se levantó de donde estaba sentada.
- Lo sé. Mira, lo siento, solo… ten cuidado ¿vale? – le dedicó una sonrisa forzada y le dio un sorbo al café.
-Claro... me voy a la ducha...- le dijo después de unos minutos.
Booth aun estaba desayunando cuando el teléfono de Brennan empezó a sonar. Al recordar que ella aun estaba en la ducha decidió contestar.
- ¿Si?- contestó rápidamente.
-¿Booth?- rió- ¿Qué haces tú contestando el teléfono de Brennan? No me digas que… ¿¡Ha pasado algo!-
- ¿Ha pasado algo de qué? – Se quedó pensando unos segundos – Oh… no Ángela, no! Vivimos juntos ¿recuerdas? Ella está en el baño ahora, pero creo que ya terminó, ahora te la paso.
Booth se fue hasta el baño de la habitación de su compañera, y al no oír ruido de agua pensó que ya había terminado de ducharse y entró sin pensárselo dos veces. Al abrir la puerta se la encontró en la bañera, con la cabeza respaldada en una punta y las manos apoyadas en las esquinas. Por suerte, el agua estaba toda cubierta de una densa capa de espuma, por lo que Booth no pudo ver nada.
- Uhh… lo siento Huesos – Se tapó los ojos con la mano izquierda, y moviendo el teléfono con la mano derecha le dijo – Es Ángela. Pensaba que ya habías terminado. ¿Le digo que te llame más tarde?
-¡No! No te preocupes, pásamela - le quitó el teléfono- Puedes irte.-
Booth salió del baño y cerró rápidamente la puerta. Brennan, al ver que Booth ya no se encontraba en el baño decidió contestar.
-¿Ángela?
- Si soy yo – Ángela esperaba a que Brennan iniciara la conversación del tema del que quería hablar, pero al ver ese inmenso silencio decidió empezar ella. - ¿Y bien? ¿Al final qué? ¿Me lo vas a contar o voy a tener que esperar todo el día? – Dijo su amiga impaciente.
-¿Que quieres que te cuente exactamente?-
- ¿Cómo que qué quieres que te cuente exactamente? Ayer me dijiste que si que eras capaz de tener una cita con "alguien" que no fuera Booth! ¿Y bien? ¿Lo hiciste? ¿Quien fue? ¿Te retiraste? ¿Demasiado difícil?- Brennan estaba pensando como contestar esa pregunta y se quedó en silencio unos segundos - Venga, vamos… tienes que contármelo, llevo 5 meses y 9 días sin acostarme con alguien. No sabes lo difícil que fue para mí resistirme a Hodgins ayer. – Bufó su amiga.- ¿Y bien?
-Si te lo digo... ¿prometes no gritar ni tratar de matarme?-
- Lo prometo –
-¿Recuerdas a Jensen?... me llamó anoche y...-
- ¡Espera! – cortó a su amiga – ¿Jensen? ¿El Jensen que protagoniza tu película? ¿El mismo Jensen que hace que se me caiga la baba cada vez que le veo? ¿Ese Jensen? – dijo histérica.
-Supongo... no conozco a otro Jensen ¿O si?-
- Woww! No te muevas de casa, voy enseguida! – Y colgó el teléfono.
Brennan no pudo darle tiempo a decirle que no hacía falta que viniera, que se lo podía contar todo por teléfono. La volvió a llamar pero no contestaba. Salió de la bañera, se secó el pelo, se vistió y se fue hacia el salón donde se encontraba Booth mirando unas cosas en el ordenador.
-¿Queda algo de café?- le preguntó a Booth- Creo que necesitaré litros si quiero sobrevivir esta mañana...-
- Si, he hecho esta mañana, pero por la cara que llevas no sé si el suficiente. ¿Qué ocurre?
- Ángela viene en camino...- cogió una taza y sirvió café- ¿Quieres uno?-
- ¿Qué Ángela viene de camino? Creo que será mejor un Whisky. – Bromeó – ¿Y porque viene?
-Pues... porque... porque...- no alcanzó a terminar la frase, habían golpeado a la puerta.
Booth se levantó y fue a abrir a Ángela. Al verla intentó fingir una cara de sorpresa.
- Ángela… ¿Cómo tu por aquí? – Le dio un abrazo
-¿Dónde está Brennan?- fue lo primero que dijo cuando terminó de abrazarlo
- Yo también me alegro de verte Booth, es siempre un placer – imitó – Esta en la cocina – Cerró la puerta y la siguió.
Ángela salió disparada hacia el comedor, donde también se encontraba la cocina. Se acercó a ella mientras aún bebía.
-Vaya... si que llegaste rápido.- le dijo Brennan mientras seguía bebiendo de su café. Ángela se acercó a abrazarla.
- No pensaba que fueras capaz de hacerlo. Sabes que prefería lo otro pero… Que digo… prefería a Booth.
- ¿Yo? Que pasa conmigo? – dijo Booth al oír su nombre. Ángela lo miró pero no le prestó atención y volvió a girarse hacia Brennan.
- Me lo tienes que contar todo. No puedo creer que estés con Jensen.
- Ya… genial – Cada vez le parecía más desagradable oír el nombre de ese hombre, por lo que decidió irse para no escucharlo más, ni a Brennan diciendo lo fantástico que era.
-Pobre Booth…. Mira como lo dejaste. – Dijo bromeando. Cambió de tema rápidamente. – ¡Jensen! – exclamó.
-Jensen, si... me llamó anoche y salimos a cenar...-
- ¿Y luego?
-Bueno... luego me vino a dejar y... puede ser que nos hayamos besado y Booth nos haya descubierto- se sonrojó
- ¡Lo sabía! Ahora entiendo porque tiene esa cara de no haber podido dormir en toda la noche! Brennan, esta celoso. ¡Igual que tú con Lucy! –dijo orgullosa -
-Yo no estoy celosa de esa... además Booth me ha dicho que ha dormido bien- se levantó por más café.
- No te lo crees ni tú. Ni siquiera sientes nada por Jensen, solo lo utilizas para reprimir tus sentimientos hacia Booth – Dijo susurrando Ángela para que Booth no la oyera.
-¿Y eso que importa?... ¿No eres tú la que siempre dice que el amor viene después, con el tiempo?, no es que me vaya a enamorar de él, pero quién sabe...-
- Así que lo admites. Sientes Algo por Booth. – dijo feliz Ángela.
-No, osea si, somos amigos...-
- Negándolo no vas a conseguir nada. Es mejor que tus sentimientos salgan a la luz, si no lo único que vas a lograr es herir a las personas que te quieren, como Jensen.
-Mira Ángela, te digo la verdad... Booth y yo solo somos compañeros.-
Ángela se relajo e intentó explicárselo de otro modo- Cielo… no hay nada de malo en enamorarse, al contrario. Enamorarse en bueno, solo tienes que abrir los ojos para darte cuenta y aceptarlo. Tú ya lo sabes, ahora solo te falta aceptarlo. No lo niegues, hazlo por mí. – En ese momento Booth salió de la habitación y se acercó a la cocina silenciosamente para no molestar a las chicas.
-¿Quieres la verdad?- Ángela asintió con la cabeza – Pues aquí la tienes... Sí, estoy enamorada de Booth, tanto, que me duele verlo con esa estúpida... ¿Pero sabes? Eso no importa, lo que yo siento no importa porque él no siente lo mismo, por algo dibujó esa estúpida línea-
- Oh cielo… - Ángela estaba feliz por lo que había dicho Brennan, pero al ver que se le empezaban a inundar los ojos de lagrimas se sintió muy culpable. Se acercó aún más a ella y la abrazó. – Oh… ¡mierda! – Ángela se separó rápidamente de Brennan a ver a Booth detrás, paralizado.
Booth escucho la última parte de la conversación que estaba teniendo Brennan con Ángela, pero para nada se esperaba que llegara a decir eso. Estaba paralizado, no sabía cómo reaccionar, si ponerse a saltar de alegría o ponerse a llorar. La verdad es que Booth también sentía algo por su compañera, pero había algo que le decía que no siguiera adelante con eso.
- ¿Cuánto tiempo llevas aquí? – Preguntó Ángela, aunque por la cara que tenía él ya sabía la respuesta.
Brennan aun se sentía más mal. Ya le había costado suficiente expresar eso y lo último que querría seria saber que Booth lo sabía. Las lagrimas salían más rápidamente de sus ojos.
- El suficiente. – Contesto Booth. No podía parar de mirar a Brennan, se sentía tan mal al verla llorar, y más sabiendo que parte era por su culpa.
Brennan miró a Ángela y suspiró, luego miró a Booth quien abrió la boca para decir algo, pero antes de que pudiera hacerlo, Temperance se fue de donde estaba y corrió hacia su habitación cerrando la puerta fuertemente.
- Yo… - logró decir Booth
- Déjalo, ya se fue – Dijo Ángela.
Booth se pasó la mano por el pelo y se dio la vuelta para sentarse en el sofá. Ángela se fue directa a la puerta de la habitación de Brennan para intentar hablar con ella.
- Cielo, ábreme! Lo siento mucho. –
Brennan no contestaba y se negaba a abrir la puerta. Después de muchos intentos decidió irse y darse por vencida.
- Me voy a casa, llámame por favor. Y… Perdóname, de verdad. Me siento fatal.
Al dirigirse hacia la puerta vio a Booth estirado en el sofá con las manos en la cara y la cabeza echada hacia arriba.
-Booth... ¿Qué te pasa?-
- ¿Lo dices en serio? – Cogió aire- Estoy hecho un lio.
-Perdóname... no quería que esto sucediera así, ¿Sabes? Tal vez Brennan tiene razón...- suspiró, ahora era el turno de sacarle a él la información que quería.
- ¿Razón en qué? – Preguntó curioso – Lo peor de todo es que yo no me había dado cuenta. ¿Como no me lo pudo contar?
-¿Y esperabas que lo hiciera?, eres increíble...- se sentó en el sofá- Tienes novia, por si no lo sabías ¿Y aun así esperabas que ella te lo dijera?-
- Lo sé, es solo que… eso es lo que hubiera querido yo. Me siento fatal Ángela.
-Me imagino... dime una cosa, ¿Estás enamorado de Lucy? ¿Porque así se llama verdad?-
- Si, digo no, si. – respiró hondo. – Si, se llama Lucy y no lo sé, ella es genial y si, la quiero pero no tanto como a… - Se dio cuenta de lo que estaba a punto de decir. Miró a Ángela y vio que ya se había dado cuenta – No quiero hacerle daño Ángela, ella lo es todo para mí. – Booth se confesó – Todo termina, algún día todo termina, y no quiero perderla. Tenerla como compañera me hace saber que siempre estará allí, a mi lado. – Los ojos se le llenaban de lágrimas.
-Tienes razón, todo termina, incluso las amistades y el compañerismo, no te sorprendas si ella se aleja de tí, más ahora que sabes su secreto.-
- No – negó con la cabeza – ya hemos pasado malos momentos, y siempre los hemos solucionado. Este es otro bache que pasaremos ¿No?
-No es lo mismo Booth, antes eran solo compañeros, ahora ya no lo son...- se levantó- Pero te lo advierto, si la haces sufrir te las verás conmigo y con mi padre – Rió- Seguro que no querrás tener tatuada su cara en tu brazo ¿No?, no creo que a tu noviecita le guste-
- Sabes, puede que tengas razón, tengo que hablar con ella, tenemos que aclarar las cosas. Si… voy a hablar con ella. – Se levantó y se dirigió a la habitación de Temperance.
Ángela decidió irse a casa y Booth a intentar hablar con Brennan. El intentó no le sirvió de nada, porque Brennan se sentía tan avergonzada que prefería no verlo, no quería hablar de ello. Booth se pasó todo el día en casa trabajando en el ordenador y pensando en cómo solucionar el tema, pero no se lo ocurría nada. Entonces llamaron a la puerta, y al abrirla…
- Oh… genial. – Dijo al verlo – ¿Que tal Jensen?
- Bien, vine a ver a Temperance, llevo todo el día llamándola pero no contestaba y decidí pasarme a verla. ¿Me dejas pasar?
- Claro… pasa, está en su habitación pero no sé si te abrirá.
Cuando Jensen entro se encontró a Temperance en el salón, de pie, esperándola.
- Huesos… - dijo Booth sorprendido al verla aquí pero ella no le dio importancia.
Brennan se acercó a Jensen y lo besó apasionadamente.
-Gracias por las flores...- le dijo abrazándolo.
- Me alegra que te gustaran.
En ese momento llamaron a la puerta otra vez. Booth se acercó a abrir.
- ¡Lucy! – Se acercó a abrazarla – ¿Qué haces aquí?
Brennan no pudo evitar que una ola de celos se apoderara de ella por lo que volvió a besar a Jensen quien no se opuso ni un instante.
-Hola Seeley... quería saber si... wow- se quedó de piedra al ver a Jensen y Temperance- ¿Porqué no me habías dicho que tenías tantos amigos famosos?-
- Bueno, si, tampoco lo conozco mucho… - se dio la vuelta para observarlo y vio a Brennan besando a Jensen, por lo que se volvió a dar la vuelta para besar a Lucy por primera vez en mucho tiempo, pero ella, no se resistió para nada. – ¿Quieres que vayamos a cenar?
- Yo también iba a invitar a Temperance a cenar, si queréis podemos ir los cuatro.
- No se… - Contestó Booth. No tenía ganas de ver a Jensen y a Brennan besándose toda la noche.
-Pues a mi me encantaría- se apresuró a decir Lucy- Sirve para conocernos más, ya que vosotros dos compartís casa- miró a Booth y luego a Brennan.
-Bueno...mmm... voy a cambiarme y salimos...- le besó la mejilla a Jensen y desapareció por el pasillo.
- Está bien… ahora vengo, voy a vestirme.
Salieron a cenar a un restaurante sin mucha clase pero que tiene fama por hacer una comida excelente, y por ser imposible de comer si no es que tienes mesa reservada con meses de antelación. Pero para ellos no hubo ningún problema. Tempeance era muy conocida y Jensen aun más, por lo que les dieron una mesa para cuatro rapidísimamente.
En toda la cena Booth no pudo dejar de mirar a Brennan, se sentía fatal por lo ocurrido anteriormente y aun no habían podido hablar de ello, aunque parecía que a ella eso le daba igual. Lucy no paraba de pasarle las manos por la pierna, cosa que antes a Booth esto le encantaba, pero ahora no se sentía muy cómodo, aunque intentaba disimular lo mejor posible. El único momento en la cena que Brennan tuvo conversación con Booth fue cuando Lucy inició una conversación acerca de ellos.
-Y bueno... ¿Qué se siente pasar todo el día juntos?- preguntó Lucy.- Debe ser aburrido verse todo el día ¿no?-
- No, la verdad, estoy genial con Huesos. Es una mujer fantástica – Brennan levantó la vista y lo miró fijamente en los ojos. Lucy se dio cuenta otra vez de esa mirada entre ellos. – Es la mejor compañera que he tenido y espero que siempre sea así. – Sus ojos brillaban mientras pronunciaba esas palabras, y la miraba.
-Las cosas cambian Booth, la gente cambia, te lo dije una vez, nada es eterno – suspiró – Las amistades terminan, las relaciones terminan, ¿Quién sabe?, quizás en un par de meses más no sigamos siendo compañeros...-
Todos levantaron la mirada a Brennan, les parecía extraña esa respuesta.
- Espero que no sea nuestro caso. – Tragó saliva
-Eso no lo sabe nadie- bebió un poco de su vaso de vino.
- Ya…
La cena siguió su curso hasta que salieron a la calle y decidieron dar una vuelta por el puerto. Hacía una noche muy bonita, se podían ver las estrellas y la luna llena, y el ruido de las olas rompiendo en los barcos daba un ambiente muy agradable. Cuando aún no habían llegado, el teléfono de Jensen sonó. Era una llamada de trabajo, y después de disculparse con Brennan se fue corriendo. Pero por eso, no decidieron dejar de ir a dar una vuelta por el puerto. Se pararon en una esquina donde habían unas barandillas para apoyarse, pero si te acercabas demasiado podían romperse y caerte al agua, eran de madera y muy viejas.
- Hace una noche preciosa – Comentó Booth
-Hace tres años que no venía aquí...- comento Temperance.
- Yo estuve contigo – Giró la cabeza para mirar a su compañera, apoyada también en la barandilla observando el mar y la luna.
-Sí, aun lo recuerdo-
-¿Cuando estuviste con ella?- pregunto Lucy curiosa.
- Hace tres años, aquí. Ella no estaba pasando por un buen momento y… estuve con ella en todo momento.
-Ya veo…- dijo algo enojada por lo que se acababa de enterar mientras se apoyaba en la baranda al lado de Temperance.
-¡Cuidado!- le dijo ella, pero ya era demasiado tarde, se había roto.
Lucy cayó al mar. Booth, sin pensarlo dos veces se tiró tras ella. No fue difícil encontrarla porque no paraba de gritar. La agarró y la llevó nadando hasta la orilla de la playa, donde les estaba esperando Brennan.
- ¿Estás bien? – le preguntó Booth a Lucy al salir del agua.
-¡No!- se levanto furiosa - ¿Porqué lo hiciste?- le pregunto a Brennan.
-¿Qué?... ¿Estás loca?-
-¿Me lo vas a negar?...- miró a Seeley- ¡Ella me empujó!-
- Eh… tranquilas. – Dijo poniéndose en medio de las dos – Olvidémoslo todo, estamos bien y esto es lo que importa.
-¿Hasta cuando la vas a defender?- le preguntó Lucy, furiosa- ¿Acaso no lo viste?-
-¿Sabes?- le dijo Brennan- Podéis pensar lo que queráis, yo tengo mi conciencia tranquila- se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la calle.
-Claro… ¡Ahora te vas!, cuando lograste arruinarme la noche.- le gritó Lucy.
- No espera, no te vayas – Suplicó Booth, pero no le hizo caso, siguió andando, y cada vez más rápido. – ¿Se puede saber qué te pasa? ¿Por qué dices que te empujó?
-¿Acaso no la viste?... ¡Qué va!, seguro que le estabas mirando otras cosas-
- ¿Pero te estas oyendo? ¿Estás viendo lo que eres capaz de hacer por celos? – Dijo furioso – Te he dicho mil veces que entre ella y yo no hay nada.
-Pues eso no es lo que se ve a simple vista, no quiero compartirte y mucho menos con ella, tendrás que elegir.-
- ¿Me estás haciendo elegir entre ella o tu? –
-Sí, no te hagas el que no entiendes… no la quiero a ella en el medio así que tendrás que decidir por alguna de las dos-
- Entonces lo siento. Ha sido un placer conocerte. – Booth no dudó ni un momento en la respuesta, se dio la vuelta y echo a correr detrás de Brennan.
Después de una larga carrera Booth se empezó a dar por vencido, pensaba que ya no la encontraría, pero en un momento que giró la cabeza para cruzar la calle, allí la vio, al final de la calle, con la mano levantada intentando parar un taxi.
- ¡Huesos!– gritó desesperado y ya cansado de correr tanto. – Huesos, ¡espera! No subas.– Siguió su carrera con el fin de llegar antes de que subiera al taxi, y lo logró. Booth bajó la cabeza hasta la ventanilla del conductor y le dijo que ya se podía ir, que no subía nadie. Cuando el taxi arrancó Booth se quedo delante de Brennan. – Si que andas rápido, me costó alcanzarte – Bromeó
-¿Qué quieres?, ¿Vienes a regañarme porque según tu noviecita la empuje a propósito?-
- ¿Qué? ¡No! – Dijo aun cogiendo aire del cansancio de correr tanto – Te conozco lo suficiente como para saber que no lo hiciste. Y… también la conozco lo suficiente para saber que es capaz de planear eso para hacer que me aleje de ti. Es muy celosa.
-Pues tal vez consiga lo que quiere ¿No?... que nos separemos-
- Veo que la que no me conoce lo suficiente eres tú. – Se puso serio – ¿Crees que sería capaz de permitir eso? Porque entonces estas muy equivocada. – Poso su mano el cara de Brennan y le acarició la mejilla. – ¿Has estado llorando? – Le preguntó cuando vio sus ojos rojos y algo llenos de lágrimas.
-No… es alergia- desvió la mirada.
- Ya…Oye, mira, no tienes que preocuparte más por Lucy, no la volveremos a ver. O eso espero. Ya se terminó todo. – Ahora la acarició también con la otra mano en la otra mejilla.
-¿Cómo?... lo siento, Booth ¿Ha sido mi culpa?- sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas.
- Eh… no, no fue tu culpa, incluso te tengo que dar las gracias, no me había dado cuenta de cómo era hasta hoy. Tú me abriste los ojos. Venga, tranquila, no fue tu culpa, no llores. – Booth intentaba consolarla, mientras que con las manos que tenía en su cara las pasó detrás de la cabeza y la empujó suavemente hacia él, donde se quedó hundida en su pecho.
-Booth… no deberías abrazarme- trató de alejarse de él.
- ¿Por qué? – Dijo él retirándose de ella apenado por ese comentario.
-Porque… porque no, ya sabes la verdad y si me abrazas solo complicarás más las cosas.
Booth ya sabía a que se estaba refiriendo. Él conocía los sentimientos que tenia hacia él, pero ella no conocía los que él tenía hacia ella, así que decidió mostrárselos como ella había hecho esa misma mañana. Booth volvió a romper esa distancia que les había separado, le sujetó la cara delicadamente y la besó con un beso suave pero a la vez intenso. Brennan no puso resistencia alguna a lo que Booth estaba haciendo. Fue un beso corto, pero lo suficientemente largo como para mostrarle a Brennan su significado. Booth se separó de ella y la abrazó, posando sus manos en su cadera y su espalda. Brennan esta vez no puso ninguna objeción a lo que estaba pasando, por lo que también lo rodeo con sus brazos e inundó su cara en el pecho de su compañero mientras algunas lágrimas brotaban de sus ojos aun rojos.
-¿Booth?-
- Dime – dijo suavemente.
-¿Porqué lo hiciste?-
- Porqué te quiero y no puedes ser mía. Solo quería que vieras lo que yo también siento. – Hubo un silencio – Perdóname si te molestó – concluyó suavemente.
-¿No puedo?- se separó de él confundida- Explícamelo porque claramente no entiendo nada.-
Booth respiro hondo y soltó el aire antes de empezárselo a contar todo.
- Somos compañeros Huesos, ante todo. – Vio la cara de Brennan de desconfianza y decidió contarle la verdad – Tengo miedo. Tengo miedo a perderte, a que todo termine algún día, a hacerte daño y… y que nuestra relación no vuelva a ser la misma, como la que tenemos ahora o simplemente no volverte a ver. No puedo esperar que lo aceptes o que lo entiendas. No soy un hombre hecho para ti, no estoy a tu altura… Jensen es un buen tío que… - Brennan no le dejó terminar la frase.
-¡Pero yo te quiero a ti!... no a él, no me importa que él sea bueno o guapo o famoso, a mí solo me importas tú…-
- No… no me digas eso. Por favor. Ya es lo suficientemente difícil como para que aun lo compliques más… Ve con Jensen, llámalo, hazme feliz. – Intentó fingir una sonrisa.
-¿Verme con Jensen te hace feliz?- rió sarcásticamente- Creí oír que me querías… creo que lo imaginé-
- Y te quiero. Es solo que… verte con una persona que te puede hacer feliz me hace feliz.
-Eso es ridículo Booth…- se dio la vuelta y comenzó a caminar.
- Eh… ehh... Para, para – la agarró del brazo y ella se giró lentamente. Cuando la miró vio que sus ojos ya se volvían a llenar de lágrimas. – Mira… lo siento, no quería decírtelo de este modo, pero todo irá mejor si solo somos compañeros. No nos ha ido mal estos 5 años ¿no? – Bromeó y Brennan sonrió – Piénsalo racionalmente, como a ti te gusta.
-Ok…- suspiró- Lo intentaré- dijo antes de marcharse.
Gracias por todos los que leísteis el fic. Creo que cada vez son mas largos (:
Espero que os haya gustado y que no nos queráis matar.
Os agradecemos que dejéis coments.
Y próximamente el cap. 4 ¿Qué pasará el domingo en casa de Brennan?
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