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Estos personajes no nos pertenecen, todo es de Fox, excepto nuestra imaginación ;P
Día 5: Confusión:
Booth intentaba encontrar la llave que necesitaba para poder entrar en casa. Hacia una hora que se había levantado e iba por el mundo como si no hubiera dormido en toda la noche, aunque en realidad era medio cierto. Al final logró entrar la llave en la cerradura, por lo que la puerta se abrió, aunque al ver que le esperaba detrás hubiera preferido no encontrar la llave nunca.
- ¿Qué haces aquí? – Dijo Booth al ver a Jensen sonreír mientras se bebía su café.
-Bebo mi café ¿No lo ves?- se lo acercó a la cara.
- Querrás decir mi café. ¡Y esto que llevo aquí son mis bollos! – dijo sacudiendo la bolsa donde llevaba el desayuno que había ido a comprar. Se acerco a la mesa donde dejo los bollos y le hizo una pregunta sin levantar la vista – Has… ¿has pasado la noche aquí?
-No… hemos llegado hace unos minutos, Temperance está cambiándose-
-Ah… en tu casa. Bien
-Sí… no queríamos molestar a media noche o algo- sonrió.
- Ya… sois muy considerados – dijo irónicamente. Brennan salió de la habitación en ese momento – Buenos días – Se la quedó mirando fijamente.
Brennan le miró fijo también – Me alegro que sean buenos para ti-
-¿Acaso para ti no lo son?- dijo Jensen mientras se le acercaba. -Déjame ver…- le besó apasionadamente por unos segundos- Ahora sí lo son-
- ¿Queréis un bollito? – dijo Booth para cambiar rápidamente de tema e intentar que se separasen un poco. No soportaba ver a Brennan tan cerca de él.
-Yo sí- Jensen le quitó a Booth el que tenía en la mano- Están buenísimos…- le acercó un poco a la boca de Brennan- ¿Quieres?- sonrió.
-No, gracias- le besó la mejilla – Solo quiero un café, necesito despertar… no hemos dormido mucho que digamos-
-¿Podríais tener esta conversación en otro momento? – Se le notaron demasiado los celos – Quiero decir que ya son las 9… y tenemos cita con Sweets a las 9:30. ¿Nos vamos ya? – Le pregunto a Brennan mientras se ponía su chaqueta.
-Está bien… vamos- le dijo a Booth mientras le daba un último y apasionado beso a Jensen.
Después de un largo viaje en el coche de Booth sin decir palabra llegaron al edificio donde tendrían la primera consulta semanal con Sweets. Subieron al piso en ascensor sin tampoco decir ni una palabra, solo se iban mirando de vez en cuando. Al llegar delante de la consulta Booth ni se paró, abrió la puerta con toda fuerza haciéndola rebotar contra la pared de detrás mientras se dejó caer en el sofá con los brazos cruzados. Brennan lo siguió más calmada. Sweets iba a hacer una actividad pero al verlos de ese modo decidió callarse y observar. Ya eran las 9:50 y todo seguía igual. Sweets no paraba de hacer anotaciones en su libreta por cada mirada que se daban, aunque a ellos les daba igual.
- ¿Y el motivo de que estéis así cual es? - Preguntó Sweets con el bolígrafo en la mano para poder anotar rápidamente al responder.
-¿Así cómo?- pregunto Brennan.
- Con esa actitud, enfadados, sin decir palabra. ¿Ha pasado algo entre vosotros?
- No, estamos bien. – Contestó Booth con frialdad.
-No, ¡qué va! entre nosotros nunca pasa nada…- miró a Booth- ¿Verdad?- le preguntó.
- ¿Qué quieres decir con eso?
-Dímelo tú, has estado extraño desde el desayuno y no has dicho nada en todo el camino-
- ¿Yo? ¿Porque siempre tengo la culpa de todo? Eras tú la que estabas con Jen… - paró al ver que iba a decir y miró a Sweets. Brennan sonreía – Ves… ya estamos hablando. No pasa nada entre nosotros. – Sonrió
-O sea que la culpa es mía por estar con Jensen… gracias por aclarármelo-
- No he dicho nada de Jensen. ¿He dicho algo de Jensen Sweets? No dije nada, sacaste tú el tema. No tengo ningún problema con Jensen. No. Ninguno. – Miró a Brennan y le sonrió.
-Claro, no tienes ningún problema…- miró a Sweets- ¿Ya terminamos?, tengo que avanzar algunas cosas en el lab antes de ir a almorzar, con Jensen- remarcó el nombre de su novio
- ¿Otra vez? - Dijo sin dejar tiempo para pensar en una respuesta más elaborada – Bueno… quiero decir… ¿Volverás a ver a Jensen hoy? ¿Otra vez? No… no es que me importe pero… pensaba que… ¿Por qué me iras así? ¡No estoy celoso!
-¿Dije yo que estabas celoso?- le miró y luego negó con la cabeza- Eso lo has dicho tu solito-
- Yo no… - respiró fondo – ¿Podemos cambiar de tema Sweets?
-¿Porqué? Creo que esta conversación se ha puesto bastante interesante, ahora dime… Cuál es tu problema con Jensen-
- Mira… no tengo ningún problema con Jensen, al contrario, si fui yo quien te dijo que te fueras a cenar con él en la noche cundo nos estábamos bes… - miró a Sweets – cuando estábamos divirtiendo viendo la televisión… – hizo un gesto con la cabeza hacia adelante para que supiera a que se estaba refiriendo, aunque en verdad ya se acordaba de lo que había pasado – Asi que… nada, ningún problema con Jensen. Aunque… me gusto mucho ver la televisión contigo y… - Se quedó mirando fijamente a Brennan a los ojos.
-No te creo – le dijo seriamente – Si te hubiese gustado ver la televisión conmigo no me habrías dicho que me fuera con Jensen-
- Pues es cierto, me encanta ver la televisión contigo, pero sabes que no podemos hacerlo.
- ¿No pueden ver la televisión juntos? –Preguntó Sweets al no entender nada.
-No, no podemos… amo los documentales y claramente Booth no – se levantó y salió rápidamente de la oficina.
- ¡Huesos! – Booth salió tras ella rápidamente.
- Esta bien chicos, nos vemos el miércoles a las 10. Adiós – Antes de que terminara la frase ya no había nadie en la sala.
Booth empezó a correr al verla al final del pasillo, la agarró del brazo mientras abría una puerta y la entraba a dentro.
- ¿Qué te pasa Huesos? ¿A que ha venido eso?
-¿A que ha venido qué?- trató de soltarse – Ya te lo dije, tengo que terminar algo antes de ir con Jensen.
- No vas a ir a ninguna parte hasta que solucionemos esto. – La miró fijamente – Sabes que podría estar viendo la telev… besándote todo el día, sabes que estar contigo es lo que más feliz me haría, pero no… podemos. No quiero que estemos así.
-¿No puedes estar conmigo o no quieres?- le miró fijo – Ya te dije que no te creo-
- ¡No puedo! – Le agarró los brazos para que prestara más atención- ¿Has pensando alguna vez que pasaría si lo nuestro no funcionara? Todo termina algún día Huesos… y no quiero separarme de ti, no lo soportaría… – Los ojos se le empezaban a humedecer.
-¿Estás tratando de decirme que lo nuestro no vale la pena? ¿Qué yo no valgo la pena?, ¡eres un idiota!- lo empujó.
- No entiendes nada… - La agarró otra vez por los brazos, se le acercó y la besó apasionadamente en los labios.
Ella se relajó rápidamente y poco a poco esa rabia que tenían en el interior se fue convirtiendo en pasión. En ese momento alguien giró el pomo de la puerta, y ella que tenía las manos posadas en su pecho lo empujó rápidamente.
- ¡Sweets! – dijo Booth gritando sorprendido.
- ¿Viendo la televisión? – dijo riendo.
-No, claramente aquí no hay televisión- respondió Brennan algo nerviosa.
- Ya…. Le recuerdo Dr. Brennan que estoy licenciado en piscología. No me pueden engañar tan fácilmente.
- ¿Qué dices chaval? No estamos haciendo nada... – Dijo Booth algo nervioso.
- Ya… - dijo sonriente.
Brennan apartó a Sweets de un empujón de la puerta y se fue corriendo rápidamente. Esta vez Booth no la siguió, sabía que no era buena ida, y más después de lo que había pasado.
Brennan se fue directa a parar un taxi para dirigirse al Jeffersonian. Solo llegar se fue directa a su despacho, donde se encontraba Ángela.
- Hola cielo, te vine a dejar estos informes y… ¿estás bien?
-Sí, no… no sé- se cubrió la cara con las manos.
- Muy bien, este es uno de los momento en que te tienes que relajar y contármelo todo – Le dijo Ángela a su amiga mientras se sentaban al sofá. - ¿Qué pasó?
-Primero me dice que me quiere, pero que no podemos estar juntos, luego me besa, después que me vaya con Jensen, luego me vuelve a besar ¿Por qué? ¡Porque está celoso! Y encima me dice que no le entiendo ¡Claro que no le entiendo!- le dijo rápidamente.
- ¿me estás hablando de Booth? Espera, espera, espera… ¿y Jensen? ¿Cómo no me había enterado antes de esto? Creo que no entiendo nada…
-Pues te acabas de enterar… ese es más o menos el resumen de mi fin de semana- suspiró- Aun sigo con Jensen, Booth me ha dicho que jamás estaremos juntos…-
- Así que estás jugando a doble banda ¿no? – Solo hacía falta mirar la cara que ponía Brennan – Oye… mira, un consejo, tienes que elegir entre uno de los dos. O eliges a Booth, aunque el camino sea difícil, o eliges a Jensen, un hombre que te quiere… pero entonces no tendrá que pasar nada entre Booth y tú. Ese es mi consejo.
-No puedo elegir a ninguno… simplemente no puedo- suspiró- Jensen me quiere y a Booth, a él no podré dejarlo nunca-
- Sé que es difícil pero tienes que elegir entre uno de los dos. No puedes ir por la vida haciendo ver que estas enamorada de uno y en cuando se da la vuelta ponerle los cuernos con el que verdaderamente estas enamorada cielo… Bueno, en verdad sí que puedes, pero no te lo aconsejo.
-¿Y qué hay si lo hago?-
- Puedes terminar hiriendo a alguien, incluso tu puedes salir perjudicada. Este no es el buen camino.
-No existe un buen camino, o soy feliz con Jensen y tengo lo que pueda con Booth, o me quedo sola toda la vida, no hay más-
- Sabes que… haz lo que quieras, terminarás haciendo lo que quieras… tu misma… - Dijo Ángela mientras ya se levantaba para irse.
-¿Yo misma qué?- se levanto también.
- Que hagas lo que quieras Brennan. Sal con Jensen y luego metete a la cama con Booth, me da igual, pero luego asume las consecuencias. – Dijo algo alterada por lo que Brennan puso una cara algo extraña – Mira, eres mi mejor amiga, no quiero que sufras. Elijas lo que elijas me parecerá bien, pero piénsalo antes. – Le dio un beso en la mejilla y desapareció al pasar la puerta de su despacho.
Pasaron 7 horas después de esa pequeña discusión. Brennan tenía la mente algo revuelta. Sabía que lo que le había dicho su amiga era totalmente cierto pero no sabía qué hacer, por lo que decidía dejar las cosas como estaban. ¿Cómo estaban? Jensen era la pareja oficial de Brennan, y aunque ella y Booth lo sabían, cuando se veían y la tensión entre ellos aumentaba no podían evitar compartir esa pasión entre ellos. Si, hace una semana lo podían resistir, pero eso era antes de saber que estaban locamente e irrefrenablemente enamorados el uno del otro. Era difícil ocultarlo, pero lo intentaban, esa era la cuestión.
Booth no quería que la situación en la que estaban siguiera así, él odiaba más que todo en el mundo estar de esa manera con ella, constantes broncas y peleas, para nada, no le gustaba. Decidió pasarse por el Jeffersonian a intentar arreglar esa situación.
- ¡Hola Huesos! – Entró medio saltarín en su despacho.
-Hola- respondió ella sin dejar de mirar la pantalla de su ordenador.
- Vale, mira… – dijo mientras se sentaba en la silla que había delante de su escritorio – Se que lo que pasó esta mañana no tenía que volver a pasar pero… mira, no quiero que las cosas entre nosotros estén así, a eso me refería antes. No soporto estar separado de ti, no soporto no poder hablarte, que no me hables, estar en una discusión continua, es… insufrible. Olvidémoslo todo ¿vale? Como si no hubiera pasado nunca nada, seremos compañeros, como siempre lo hemos sido, resolviendo los mejores casos y celebrándolo con una magnifica cena en el Dinner– Booth sonrió algo nervioso por la posible respuesta.
-Ok, si eso es lo que realmente quieres no tengo ningún problema- sonrió aunque en el fondo estaba destrozada, jamás serian más que compañeros.
- Bien, genial – en el fondo eso era una respuesta que le mataba - que te parece si… lo celebramos con una cena en el Founding Fathers? – dijo con una gran sonrisa mientras se levantaba.
-Ohh, lo siento Booth, hoy no puedo- le miró triste- Es más, ya son las cinco, debo ir a arreglarme para mi cita con Jensen-
- Ah claro, esta vez sí puedes dejar el trabajo temprano. – Dijo algo enfadado - pero seré imbécil, claro, es una ocasión especial… ve a arreglarte para… Jensen. Nos vemos en casa. – Se fue a paso rápido hacia su coche para volver al apartamento. No tenía ganas de volver a trabajar.
Así fue, Booth se dirigió a casa a toda prisa. Odiaba encontrarse así, traicionado, aunque en el fondo sabía que estaba exagerando, no tenía derecho a ponerse así, pero no podía evitarlo. Cada vez que oía el nombre del Jensen salir por la boca de Brennan se ponía enfermo, era algo que le podía y que nunca podría superar. Pues sí, ahora estaba en casa, solo, y para variar viendo un partido de baseball en la televisión. Era lo único que le podía hacer pensar en otras cosas, aunque cada vez era menos efectivo. En uno de esos momentos de pensamientos escucho que se cerraba la puerta de su casa, levanto la cabeza, y allí estaba, ella.
- ¿Qué haces aquí?
-Es mi casa también Booth. ¿Acaso no puedo estar aquí?-
- Pensé que estarías con Jensen – dijo algo molesto.
-Y lo estaré, no te preocupes.- le sonrió- Solo he venido a cambiarme-
- Bien. – Se pensó lo que iba a decir – Oye, lo siento por lo de antes – Se levantó del sofá y se dirigió a la habitación de Brennan.
-No te preocupes- le dijo desde dentro del walking closet- ¿Booth?-
- ¿Si?
-¿Qué vestido te gusta más?- le mostro tres: uno negro, uno azul que combinaba con sus ojos y uno rojo.
- Seguro que todos te quedan perfectos pero ahora mismo no lo sé. Pruébatelos y te diré cual me gusta más. – Le dedicó una sonrisa.
-Ok.- sonrió también, luego de unos minutos volvió a salir, esta vez vestida con un elegante y ajustado vestido negro- ¿Y? ¿Qué opinas?-
- Eh… - Booth se quedó de piedra, no reaccionaba. ¿Cómo le podía quedar tan bien un vestido? – Bien. Genial. Estas preciosa. – No le podía quitar los ojos de encima y ella lo notaba, y no solamente por su boca abierta si no por cómo la miraba.
-¿Y ahora cual quieres q me pruebe?-
- El rojo. – Cuando Brennan se dio la vuelta para volverse a dirigir hacia su habitación no pudo evitar decir: - Wow…
-¿Has dicho algo Booth?, no te oí- claro que le había oído.
- No, no… aquí te espero – Le sonrió.
-Ya está-
- Este es… Wow… me encanta. – Se levantó y se puso de pie mientras con la mano derecha se rascaba la cabeza.
-Ya pero eso no me sirve, Booth… deber decirme cual te gusta más, no se vale que te gusten todos-
- Es que contigo es difícil elegir, con cualquier cosa que te pongas eres preciosa. – Se acercó un paso más hasta ella, pero decidió pararse, sabía cómo podría acabar.
-Gracias…- se acercó ella y le beso la mejilla- ¿Te has decidido o tengo que ponerme el azul también?-
- Mmm… creo que te haré probar el azul también. – Le sonrió
-Bien… pero luego te toca elegir… y SOLO uno.- rió mientras entraba a cambiarse otra vez, para minutos después volver a salir- Este es el último.-
- Que pena, me lo estaba pasando bien – Sonrió – Esto es muy difícil Huesos. A ver, si quieres un vestido para una bonita velada, el negro. Si quieres uno más para un evento ponte el azul, te resalta los ojos. Y si quieres uno para parecer sexy, que seguro que es lo que quieres para esta ocasión ponte el rojo, sip. – Dijo mientras se dirigía otra vez hacia ella.
-Entonces el rojo será- le sonrió- Gracias Booth…-
- Estás preciosa – Dijo Booth acercándose aun más a ella.
Ella solo sonrió y comenzó a ponerse el maquillaje y los aros- ¿Me ayudas con el collar?- le preguntó.
- Claro – Cogió el collar y posó sus brazos en sus hombros para empezar a ponerle el collar. Cuando cerró la clavija de ese collar de plata posó sus manos en sus hombros y su cabeza se relajo en su cuello, cerró los ojos y la empezó a besar. – Si quieres que pare dímelo.
-No…- le dijo por lo que Booth se alejo un poco.- No pares…-
Booth se volvió a acercar mientras sonreía – Buena elección – contestó. –
Un timbre empezó a sonar de fondo. Brennan ya tenía las manos posando encima del pecho de Booth para empezar a besarlo, pero no llegó a hacerlo. Brennan se despegó de él y fue a abrir la puerta.
- No vayas… - dijo Booth suplicante.
-Tengo que hacerlo Booth, además ya hemos hablado de esto-
- Lo sé. Ve…
Brennan se fue a abrir, y como esperaba era Jensen, con un pequeño ramo de flores.
- Esto es para ti – Y la beso.
-Gracias…- le dijo sonriente una vez que se separaron.
- ¿Nos vamos?
-Claro- le cogió la mano y luego miró a Booth- Buenas noches Booth, nos vemos más tarde- le sonrió.
- Buenas noches – Y se dejó caer en el sofá. – Genial – Dijo cuando ya habían cerrado la puerta.
La noche pasó lenta para Booth. Desde que Brennan se fue de casa a las 8 había pasado el día sentado en el sofá y con el televisor encendido pero sin prestarle atención. Lo único que pasaba por su mente es lo que imaginaba cada vez que Brennan se iba con Jensen. Se preguntaba: ¿Qué deben estar haciendo? ¿Hay alguna manera de que vuelva ahora a casa? ¿La llamo y le digo que la amo y que deje a Jensen? ¿Qué estaría pasando entre nosotros si no hubiera sido tan estúpido como para decirle que solo somos compañeros? Todo eso eran algunas de las preguntas que no se paraba de plantear y que le ponían de muy mal humor. No se dio cuenta del tiempo que había pasado hasta que llegó Brennan. La puerta se abrió y Booth escucho como se despedía de Jensen con unas risas y un par de besos, por lo que aun estaba más furioso. Brennan entró sin hacer ruido pensando que Booth estaba dormido, y cuando lo vio estirado en el sofá no pudo evitar acercarse.
-¿Qué haces en el sofá?- le pregunto curiosa- Deberías estar durmiendo en tu habitación.-
- Sí, mamá. – contestó Booth de mal humor.
-¿Y a ti que te pasa?, si estas de mal humor no es mi problema…- se alejó de él.
- No me pasa nada, estoy perfectamente. Me encanta verte con Jensen cada cinco segundos y me encanta no poder dormir por las noches. Estoy feliz – dijo con un tono seco.
-Pues me alegro por ti. Tu solito te lo buscaste-
- Lo sé, y eso me jode. ¿Sabes lo que sufro cada vez que te veo al lado de ese niñato? Esta mañana cuando me enteré que pasaste la noche fuera casi… quería que se me tragara la tierra. Y cuando le he vuelto a ver esta noche ha sido como una puñalada trasera. – dijo alterado.
-Quizás te sirva de consuelo pero… aun no me he acostado con él, así que no te preocupes tanto.-
- Pues no, no… - Pensó en lo que había dicho - ¿Qué? ¿No te acostaste con él? ¿Por qué no?
-Porque no puedo.- se dio la vuelta para dirigirse a su habitación.
Booth la agarró del brazo para que se parara – ¡Espera! ¿Qué quieres decir con que no puedes?
- Lo que oíste Booth, simplemente no puedo porque… olvídalo, no tiene importancia-
- Para mí sí que tiene importancia. ¿Por qué no te acostaste con Jensen?
- Porque… no puedo acostarme con Jensen porque estoy enamorada de ti, eres tú en quien pienso cuando estoy con él y simplemente no puedo hacerlo- sus ojos se llenaron de lágrimas.
Booth, sin pensárselo dos veces, rompió la pequeña distancia que les separaba, uniéndola con un tierno beso. Después de unos segundos en ese beso tan intenso, se separaron cuatro segundos para mirarse fijamente, sonreírse y después seguir en aquella acción en la que ellos la recordarían como mágica. Si todo salía como tenía que salir, no habría nada que en este momento los interrumpiera, y por eso lo estaban dando todo, sin pensar en las consecuencias que podría llevar aquello.
Poco a poco esos besos llevaron a caricias y risas, y en unos minutos ya se encontraban en la cama de Brennan semidesnudos. Booth tenía el pecho al descubierto, al igual que Brennan, aunque él sin ese sujetador que le privaba. Estaban felices, deseaban eso tanto el uno como el otro, y no podían creer que estuviera pasando de verdad.
- Esta vez no lo voy a estropear – Y la beso en los labios – No quiero que Jensen se lleve lo que más he deseado en esta vida. No si puedo evitarlo. – Y volvió a besarla.
-Jensen no se llevará lo que es tuyo Booth. Nunca-
Esos besos y caricias siguieron hasta que llegó un punto en que la conversación volvió:
-Booth…- le dijo entre besos y al ver que el no respondía siguió hablando- ¿Crees que estamos haciendo lo correcto?-
- Claro que si… - le dijo mientras le besaba el cuello –
-Y cómo…- suspiró- ¿Cómo estás tan seguro de que lo es?-
- Porque te quiero. Nos queremos y… - Paró de besarla, levantó la cabeza y encendió la luz que estaba junto la cama – ¿A qué viene esto Huesos?
-Es que… no… no estoy segura de que sea lo correcto-
- ¿Lo dices en serio?
-¿Cuándo he dicho algo de lo que no he estado segura de decir?- le preguntó.
- Vale, no es broma. – Se levanto y apoyó la espalda en el respaldo de la cama - ¿Por qué dices esto ahora? ¿No era lo que querías? Yo ya no se… creía que…- no le salían las palabras. Ahora sabía lo que sentía Brennan las veces que él le soltaba esa frase.
-¿Cómo? ¿No era lo que YO quería? Bien, me ha quedado clarísimo- se levantó y comenzó a recoger su ropa.- Tu jamás quisiste nada…-
- Eh, eh… has sido tú que has dicho que no estabas segura de esto. - Dijo rápidamente- Soy yo el que no puedo dejar de pensar en ello, quiero esto como nada en el mundo. – dijo ahora más calmado.
-Pues no se nota, dices una cosa y luego haces otra- le miró fijo- Seguro que estás haciendo esto porque el solo hecho de pensar en que me estaba acostando con Jensen hirió tu ego ¿Verdad?-
- ¿Cómo puedes decir eso? Sí, me jode que salgas con ese niñato, pero sabes que ante todo te quiero. Si quieres estar con Jensen bien, pero no me digas que estoy haciendo esto por orgullo, porqué no es así.
-Pues eso no es lo que parece.-
- ¡Pues así es! Y no te quejes, que tú eres la que sales ganando. – Dijo algo furioso.
-¿Qué? ¿Y cómo se supone que salgo ganando?-
- Durante el día estas con Jensen, y cuando llegas en casa por la noche estas con... migo. Bueno, no exactamente, pero ya entiendes lo que te quiero decir. – Se cruzó de brazos.
-¿Y eso te molesta?- le lanzó su camisa, que era lo que primero logro coger- Jamás pensé que me dirías algo así, Booth, después de todo fuiste TU el que me dijo que siguiera con él, el que me dijo que no quería nada conmigo…-
Booth agarró la camisa y se quedó pensando unos segundos. – Lo sé, lo siento. – Se disculpó mientras se levantaba de la cama. – Es que… odio que digas que solo estoy contigo por interés cuando sabes que no es así. – Se acercó a ella.
Temperance solo lo miró, no sabía que decir, estaba confundida, por una parte quería estar con él, pero ¿Qué pasaría si mañana Booth le dijese que todo había sido un error?, no podía arriesgarse a eso. Trató de cubrirse con la sábana lo más que pudo, no quería que él la viese así, podría complicar aún más las cosas.
Booth se acerco un poco a ella y le dio un pequeño beso en los labios para intentar arreglar un poco las cosas.
-Booth… no…- se alejó un poco de él.
- ¿Sabes que te digo? Haz lo que te dé la gana, diga lo que te diga no me vas a creer así que… buenas noches. – Se levantó de la cama otra vez y se fue hacia su habitación para alejarse de esa incómoda situación que había pasado. Odiaba estar así con ella, pero en todos los años que había pasado junto a ella, si una cosa había aprendido era que cuando cree que lleva la razón no le intentes llevar la contraria. Ahora solo faltaba esperar a mañana.
Próximamente ¿Brennan se arrepentirá de lo que ha hecho? ¿Se dará cuenta de que ha sido una completa estúpida? ¿Qué pasará cuando se levanten por la mañana?
Lo sabemos, ¡esto no es sano! Pero prometemos que tanta espera merecerá la pena.
Esperamos que os haya gustado el cap. y que sigáis leyéndolo.
Agradecemos todos los coments.
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