|
Author of 25 Stories |
Disclare: - Sasuke ni Hinata no me pertenece si no a Masashi Kishimoto.
- Ninguna de estas historias me pertenecen, son de miembros del Fc. SasuHina de NU.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Noche De Halloween
Cerca de la academia, se hallaba une pequeña de ojos blancos con toque de lavanda, traía puesto un vestido violeta, el cual en la cintura le rodeaba un listón de un color negro, el nombre de la pequeña era Hinata, Hinata Hyuga.
Una pequeña niña tímida, que siempre se sonrojaba de todo, y pocas veces socializaba.
Al parecer la oji luna estaba saliendo de la escuela, traía entre sus manos una pequeña mochila azul celeste, que la tomaba desesperadamente, temiendo a que se le cayera o perdiese. Esta comenzó a dar torpes pasos, dando a entender que estaba nerviosa, ¿Por qué razón?, era simple.
Estaba oscureciendo.
A Hinata le agradaba la oscuridad, mas no le gustaban esas oscuras calles, que le daban un aspecto tétrico. Se hallaba sumamente nerviosa, por que esa no era una noche común, era como los niños le decía.
La noche de Halloween
Por más raro que sonase, Hinata le tenía mucho miedo a la noche de Halloween, desde hace años, ¿razón?, sus queridas compañeras de clase le había contado una historia de terror, cierta noche que estuvo con ellas en una pijamada.
-Oigan chicas, ¿Quieren escuchar un cuento de terror?-pregunto un peli rubio, de ojos color cielo, que traía puesta una pijama con ovejas estampadas.
-¡Sí! debemos contar una-comento una alegre niña de pelo color rosado, con unos ojos zafiro, aunque era rara la combinación, ya era costumbre de sus compañeras verla así.
-eto-eto-de-demo yo les tengo… miedo-dijo la oji perla observando a sus dos compañeras, que estas solo dirigieron la mirada a Hinata y sonrieron ampliamente, algo que a ella no le gusto.
Ino comenzó a narrar la historia, dándole un toque tétrico, mientras la peli rosada escuchaba atenta, la oji luna ya estaba bajo sus sabanas temblando de miedo.
Y para terminar todo, cuando Ino acabo, las dos hallaron a una Hinata desmayada.
De tan solo recordar aquel suceso, un color rojo carmín se instalo en sus mejillas, estaba avergonzada por lo ocurrido con sus compañeras, dando a entender el miedo que tenia a esas historias.
Después de aquella noche, nada fue igual, Hinata le da pánico salir de noche en la oscuridad.
Y con más razón, por la abundancia de soledad, eso era raro.
Siendo la noche de Halloween se supone que era una noche de que muchos niños salieran y pidieran dulces, algo que faltaba en aquella noche de miedo.
Hinata siguió caminando, pero al llegar a la esquina, ve una sobra por el otro lado de la calle.
En ese instante se puso muy nerviosa, agarrando más fuerte su mochila poniéndosela enfrente, como si esto evitara que la otra sombra que venía del otro lado la viera.
-¿Quién eres tú?
Dijo una voz, tres simples palabras. Y la peli azul, callo desmayada.
La oji luna despertó minutos después, pero algo no encajaba, no sentía el frió suelo donde se supone que debería haber caído, si no unos firmes brazos que rodearon su cintura y la espalda, al levantar su cabeza, cruzo su mirada con una oscura, se dio cuenta de que era un chico con mirada algo fría, y en ese mismo instante, la sangre se instalo en sus mejillas, era tan intenso que parecía un tomate recién salido.
El aspecto del chico era algo raro, sus ojos color negro ónix, su cabello azabache con puntas hacia atrás, le daban un aspecto muy bueno, que guapo pensó la pequeña mientras más roja se ponía, el chico traía puesto un atuendo todo color negro, una polo con cuello alto, donde al llegar al cuello la camisa traía unos botones desabrochados, algo raro según su punto de vista.
Pero había algo que la dejo perpleja, dirigió su mirada a su boca, de esta salía dos colmillos, blancos y un poco grandes, pero eso no era todo, si no que también salía de su boca una línea que caía de su boca hasta llegar a su barbilla, de un color rojizo casi para parecer tinto, de tan solo verlo, Hinata se paraliza, haciendo como su primera reacción, que se separa inesperadamente, su rostro parecía un poema, que se puso más pálida de lo normal.
-tu-tu-tu...-comenzaba a tartamudear como mucho nerviosismo, mientras su manos se dirigían a su boca, del asombro que había presentado.
-…-el chico no dijo nada, solo opto por sonreír a medio lado, mientras veía las expresiones de la oji luna.
Hinata seguía en shock mientras se levantaba y se recargaba en la pared, además de que ya tenía su respiración entrecortada, trato de calmarse, mientras dirigía sus manos a su pecho y cerraba los ojos, respirando lentamente ya que.
Aquella era noche de brujas.
Y eso significa que el traje que traía aquel chico era un disfraz.
Al momento de abrir los ojos solo vio una mirada oscura que posaba frente la suya, la mirada hizo que se perdiera en esta, observándola detenidamente, sin recordar donde estaba, olvidado todo aquello que les rodeaba a ambos, hipnotizando a la peli azul.
-dime tu nombre-dijo el niño azabache, mas bien ordeno, mientras dirigía su mirada que hipnotizaba a la pequeña oji luna.
-Hi-Hinata Hyuga- dijo esta sin ni siquiera pensarlo, su mirada no la alejaba de aquel chico, además no salía del asombro.
-hmph-expreso mientras volteaba su rostro a otro lado, haciendo que la chica saliera de aquel trance que había tenido de tan solo cruzar miradas-debes estar perdida.
La chica de ojos blancos, volvió a la realidad de escuchar la palabra “perdida”, además estaba en lo cierto, estaba perdida entre aquellos lugares muy lejos de su hogar, y para su asombro la noche ya había caído. Al recordar donde se encontraba Hinata volvió a temblar, de pies a cabeza se veía una indefensa niña.
El azabache solo volteo su mirada viendo su reacción, parecía una presa en medio de su mayor miedo, el oji negro solo opto por reír a medio lado, las expresiones de aquella chiquilla le causaban gracia, además desde el primer momento que la vio, le atrajo de cierta manera que nunca había tenido con otras compañeras, o tal vez por el olor que desprendía su cuerpo.
-sígueme- dijo este sin mas preámbulo dando la orden, mientras la oji perla solamente la acato, y comenzó a seguir al azabache, sin decir ni contradecir a lo dicho, solamente siguió aquel chico, desconocido para ella.
Llegaron a lo que era un parque, pero no se distinguía su forma, Hinata al llegar lo reconoció, era el parque que se encontraba a dos cuadras de su casa.
-gr-gracias-comento la oji luna mientras daba reverencia-de a-aquí con-continuare yo.
Hinata ya estaba por marcharse, cuando una mano fría la toma por el brazo, automáticamente voltea el rostro hasta volverse a hallar con esos ojos ónix, que la dejaron hipnotizada, Hinata volvió a perderse en aquella oscura mirada.
-¿te puedo convertir en mi vampiro?-dijo este mientras ponía una mirada más fría.
Hinata a pesar de que no estaba consciente de lo que hacía y decía, esas palabras la dejaron perpleja, pero no le tomo mucha importancia, ya que a lo mejor era un juego.
Después de todo, esa noche era Halloween.
-Hai-dijo la peli azul, siguiéndole el juego al azabache.
Pero lo que no sabía aquella niña, era que este chico, no tomaba las cosas como un juego, y menos aquella petición.
Lentamente el chico se le fue acercando a la parte del cuello de la chica, haciendo que las miradas de ambos dejaran de cruzarse, mientras el azabache ya estaba por llegar a su “destino”, apenas Hinata estaba consciente de lo que hacía.
Cuando menos lo esperaba, Hinata sintió un pequeño piquete en el cuello, haciendo que ella se asustara demasiado, mas no pudo reaccionar, porque a los segundos de sentirlo.
Todo a su alrededor se oscureció. Se había desmayado.
Para cuando Hinata se despertó ya hacía en una cama, se levanto asustada, mirado a todos lados, era su habitación. Pero no recordaba nada.
En eso Imágenes comenzaron a surgir en su mente, donde eran los sucesos que paso con el azabache, y cuando recordó aquella petición que hizo, sintió un dolor en su cuello, toco con su mano y pudo sentir dos puntos perfectos en este.
Hinata se asusto demasiado, ya que en realidad ese chico.
Era un Vampiro.
Lo más extraño para ella es ¿Dónde había quedado?, y como es que encontró su casa, además no sabe su nombre.
Pero lo que no sabía es que afuera de su habitación. Una mirada color sangre la seguía.
El azabache, estaba encima de un árbol re lambiendo sus labios, saboreando la sangre de la oji luna.
El Uchiha se hallaba afuera de la habitación de Hinata ¿Por qué razón? Era simple.
La piel de Hinata, se convirtió en su adicción.
Y esa noche, no sería su última visita.
Fin
n/a: Si deseas formar parte del Fc. y ayudarnos a que el SasuHina sea más conocido, mandame un pm, y con gusto te dare el link.
No se olviden de emitir su voto.
De ante mano, os damos las gracias
Fc SasuHina