Books » Twilight »

Sueños de un amor del pasado
Author:
Betzacosta PM
¿Si te dieran una visión de una vida distinta?, Edward Cullen escogió lo que siempre había planeado, una vida llena de exitos y logros pero en el fondo vacía. Un día le otorgan la oportunidad de conocer su vida si hubiese elegido distinto...
Rated: Fiction M - Spanish - Romance/Drama - Edward & Bella - Chapters: 18 - Words: 103,606 - Reviews: 1,900 - Favs: 958 - Follows: 296 - Updated: 09-15-11 - Published: 08-20-10 - Status: Complete - id: 6255394
A+  A-   Full 3/4 1/2 Expand Tighten

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer. Inspirada en la peli The Family Man. Solo lo que no está en ambas me pertenece.

Hola :D, muchísimas gracias por sus reviews, alertas, favoritos de verdad. Discúlpenme por no contestarle los mensajes, aunque los leí y los disfrute todos, es que mi laptop esta en SOS y el médico no ha terminado de saber qué es lo que tiene. Incluso para traerles el cap lo escribí por el teléfono y me ayudo a arreglarlo mi Ginegine fantástica.

Espero cuando me la entreguen responderles todos los mensajes pendientes.

Ahora sí, disculpen la larga nota y a leer… ;)

º-º-º-º-ºº-º-º-º-ºº-º-ºº-º-º-º-ºº-º-º-º-º-º-º-º-.º-º-ºº-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-ºº-º-º-º-º-ºº-º-ºº- º-º-º-º-ºº-º-º-º-ºº-º-ºº-º-º-º-ºº-º-º-º-º-º-º-º-.º-º-ºº-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-ºº-º-º-º-º-ºº-º-ºº-

Edward terminó de revisar el informe en la computadora, hizo el respaldo y lo cerró frunciendo el ceño concentrado.

Ya con eso terminaba el análisis del caso de los Denali. Envió a imprimir el archivo y se estiró en la silla porque había pasado más de tres horas sentado enfocado en estudiar el estado de cuentas que Marco había maquillado meses atrás.

-Son las cinco de la tarde – él observó a Kate entrar a su oficina y dejar las hojas que había impreso sobre la mesa para que las firmara.

-Lo sé – contestó levantándose del asiento – pero debo…

-No… no – negó ella categóricamente – me dijiste a las cinco de la tarde y son las cinco y uno… ni un minuto más… fueron órdenes expresas.

Edward rodó los ojos y comenzó a firmar los papeles – Ya estoy casi listo – gruñó como un niño pequeño – además acabo de cambiarlas...

Kate sonrió ampliamente – No estoy hablando de sus órdenes expresas Señor Cullen.

Él enarcó una ceja y la miró asombrado – Tienes un mes trabajando conmigo Kate ¿Cómo es posible que mi esposa se haya vuelto tu jefa tan rápido?

Kate se carcajeó y enrolló las manos debajo de sus senos apoyando su cuerpo en el escritorio – La Señora Cullen puede ser muy persuasiva…

Edward negó con la cabeza y rió ante la astucia de Bella. Encontró la mejor forma de controlar su parte obsesiva al trabajo, aliándose con sus secretarias y evitando que estuviera más tiempo del requerido cuando debían hacer algo.

-Además está abajo esperándolo, no creo que quiera hacerla esperar…

Él abrió los ojos desmesuradamente y asintiendo terminó de firmar rápidamente el informe y se colocó su chaqueta – Eres tan eficiente como recordaba – anunció y sonrió avergonzado a la vez que salía de la oficina balbuceando una despedida.

A veces le sucedían esos lapsus donde hablaba de cosas que no ocurrieron en verdad, como si alguien más supiera a lo que se refería o si hubiesen pasado. Además que había algo, que años atrás decidió llamar instinto, que le gritaba tomar una decisión en determinado momento.

Es por eso que cuando un mes atrás encontró a Kate Newitt trabajando de recepcionista en una oficina de correo le pidió que trabajara con él como su secretaria, ya que la que tenía estaba pronta a jubilarse. Era como si le resultara familiar y necesitaba tenerla en su vida, incluso recuerda haberle preguntado si tenía un hijo, porque era algo que necesitaba saber por alguna razón, pero Kate le sonrió y negó divertida diciendo que su esposo y ella no habían planeado todavía nada sobre ese asunto.

Él asintió y cambió el tema rápidamente. Ni siquiera sabía qué lo había llevado a preguntar eso.

-Señor Vicepresidente – escucho que le decían y sonriendo burlonamente evitó que el ascensor en donde se había embarcado segundos atrás cerrara.

-Señor Presidente – contestó observando a Benjamín sonreír ampliamente.

-¿Ya está listo el informe Denali?

Edward asintió lentamente – Mi secretaria debe estarlo enviando a tu oficina en éste preciso momento.

-No lo puedo creer – refunfuñó Ben – nadie quería pensar en la opción de que Marcos estuviera malversando fondos, solo tú lo afirmabas constantemente y a la final eras quien tenía la razón.

-Es por algo por lo que me tienes... y me pagas mi salario exorbitante – agregó jugándose con su amigo.

Benjamín se carcajeó y lo miró serio – Sabes Edward… a veces ese ego tuyo se vuelve un maldito dolor de trasero...

Edward se carcajeó y tomó su hombro amigablemente – Eso es porque no te tienes que aguantar el tuyo constantemente.

Benjamín rodó sus ojos – Ni hablar, agradezco que no está mi padre a nuestro lado para hablar y pregonar sobre su gran hallazgo "yo lo conseguí" "él llegó a mi empresa sin nada más que deseos y ganas y yo… - continuaba con voz cansina – que soy el mejor en conseguir talentos en lugares insospechados lo contraté inmediatamente…" y toda esa serie de estupideces.

Él rió de nuevo y cerró los ojos pensando en que si bien su amigo se estaba burlando y Maxwell, el padre de Benjamín, se otorgaba todo el crédito llamándolo "su hallazgo", la verdad es que cuando viajo a Seattle más de ocho años atrás estaba desesperado por conseguir una oportunidad y poder tener un futuro con Bella.

Tener la seguridad de estar con ella era excelente, pero también tenía la responsabilidad de un futuro en el que no había pensado, con un hijo en camino y ambos siendo extremadamente jóvenes.

Además… estaba René Swan.

Su cuerpo se estremeció ligeramente al pensar en su suegra y Ben frunció el ceño antes de empezar a hablar sobre el último invento culinario de su novia Tea. Edward sonrió al escuchar que casi había quemado la cocina, pero su mente estaba lejos, meditando sobre como su suegra fue un tormento por mucho tiempo.

De alguna forma pensaba que Bella exageraba. Por Dios, era una simple mujer, y la verdad ni siquiera le interesaba su hija así que no creía que los atormentara tanto; después entendió que lo que le importaba era el qué dirán y eso casi causa que Edward deseara matarla.

Nunca había visto a alguien tratar de imponerse tanto. Incluso le daba hasta planes de negocios donde él podía administrar un Hotel, de su preferencia, y lograr con eso la seguridad económica que Bella y su nieta o nieto se merecían.

Claro, era tentador. Más que tentador. Él no tendría que preocuparse en nada más que en atender una sucursal de su suegra, y podría vivir sin dificultades. Pero Edward no quería, había algo dentro de sí mismo que se lo impedía.

Y agradeció a su esposa de nuevo, porque por ella estaba donde estaba en ese momento.

Una noche, después de una llamada más que informativa de René Swan, Bella se sentó a su lado y entrelazó sus manos. ¿Qué quieres? Le preguntó. Edward la miró por unos minutos sin decir nada, ya que deseaba todo, la quería a ella, al éxito, la seguridad, los sueños… todo.

Pero en ese momento estaba considerando seriamente la propuesta que su suegra le estaba "sugiriendo", así sacrificara uno que otro sueño. Tenía que pensar en el bebé y en su novia. Sobre todo porque René los presionaba a decidir, incluso amenazando a Bella a dejarle de hablar si se casaban sin cumplir sus condiciones.

En ese momento Bella le apretó la mano fuertemente y sonrió ligeramente con los ojos nublados.

Escúchame Edward – le pidió y él la miró fijamente – me tienes a mí, cuando llegaste a mi casa y me elegiste; cuando me hiciste pedirte lo que deseaba y me prometiste qué harías lo que fuera para cumplirlo, así te sacrificaras en el proceso… en ese momento me ganaste a mí para siempre… siempre – le reafirmó llevando sus manos entrelazadas en su vientre que ya estaba un poco más grande y se movía ligeramente – así que ahora tenemos que pensar es en lo que quieres… y tratar de conseguirlo. Porque yo solo te quiero a ti y a nuestro bebé.

Fue por esas palabras que él se dirigió a ese sitio. Sabía que existía, todos habían escuchado de las Empresas Krouts; y él era Economista, había cursado los estudios generales y había salido con esa mención de la Universidad, por lo que dejó a Bella estudiando en la Universidad y fue a buscar la forma de cumplir su sueño a su manera.

Y lo había conseguido…

Encontró a Maxwell en la entrada de la compañía y lo abordó sin importar no cumplir con los parámetros sociales establecidos. Le dijo que quería formar parte de su equipo de analistas económicos de su empresa, que no tenía experiencia ni medios, pero si ganas y si lo contrataba le juraba que nunca se arrepentiría.

Maxwell lo miró como si estuviera loco por unos segundos, incluso el oficial de seguridad ya se estaba acercando para sacarlo del edificio cuando él empezó a preguntarle sobre formulas y procedimientos.

En ese momento Edward se sintió en casa. Podía hablar, pensar y analizar datos incluso dormido. Cinco minutos después Maxwell lo llevó a su oficina y una hora después estaba contratado.

De eso habían pasado ocho años y dos meses. Ahora no solo pertenecía al equipo, sino que era el vicepresidente de la Empresa y socio de una parte de ella; lo cual fue otorgado por Maxwell cuando Benjamín empezó a dirigir la Empresa un año atrás, diciendo que Edward era su pupilo y parecía un segundo hijo. Él varias veces, antes de ser socio, había pensado en crear su propia empresa, hasta lo habló con Bella, pero le encantaba demasiado ese sitio para tomar esa resolución, por lo menos en ese momento, no sabe que pasara en el futuro. Por ahora agradecía al cielo ser amigo de Ben y que trabajaran conjuntamente, también agradecía haber conseguido un puesto en ese sitio y el éxito que tanto había deseado, además de tener la libertad de estar con su familia y amigos e inclusive viajar libremente sin preocupaciones.

Claro, llegar allí no fue fácil. Bella y él hicieron muchos sacrificios, sobre todo al inicio de todo, cuando un año después de empezar a laborar en la Empresa, el nacimiento de su hija y Bella se graduara ambos tuvieron que trabajar para sufragar sus gastos. Su madre cuidaba a Vanessa cuando ellos no podían, e incluso hubo dos años que Edward trabajaba y estudiaba en las noches haciendo una especialización sufragada por Krouts.

Pero ahora estaban bien económicamente, más que bien en realidad y todo el sacrificio valió la pena; ya que todo lo que tienen lo consiguieron entre ellos y su suegra no podía meterse en nada.

Además que aprendió algo muy importante y que no había comprendido. No se tiene que tener todas las responsabilidades o pensar que todos dependan de ti, todo era más fácil cuando se comparten las responsabilidades con alguien que puede ayudarte. Bella fue y es su soporte y viceversa. Ni siquiera quiere analizar bien a que se refiere con eso ya que sinceramente pensarlo le hacía sentir medio mujercita, pero ese era el hecho y debía aceptarlo.

Desearía decir que se ganó el respeto de René o por lo menos un cese al fuego, ya que incluso con Charlie era algo parecido a amigos y lo trataba cordialmente. Pero con René tenía un trato glacial parecido a un cese de guerra aunque no de enemistad y las dos veces al año que la veía eran los momentos menos favoritos de Edward.

Pero Bella merecía ese y muchos otros sacrificios.

-Entonces… ¿Edward? – Él pestaño y observó como el ascensor había parado, al parecer desde un tiempo atrás, y Benjamín lo observaba divertido – el planeta llamando a Edward…

-Lo siento – dijo y se pasó una mano por su frente para ubicarse en la realidad - ¿Qué me decías? – preguntó dudoso.

Benjamín rió divertido – Tea desea hacernos una cena especial y quería saber si Bella y tu podían este viernes.

Edward arrugó la frente - ¿La misma Tea que casi quema la cocina una semana atrás? –Ben se pasó la mano por el cuello luciendo un poco avergonzado - ¿Y la semana anterior?

-Ha estado practicando – dijo con tono tranquilizador, o lo más parecido a eso.

Edward sonrió de medio lado – No creo tener el estómago para tomar ese riesgo Ben… hace seis meses lo hice y todavía me lo recuerda…

Ben sonrió y le guiñó un ojo – Está mejorando… lo prometo… el viernes – dijo alejándose – a las siete, en mi casa… ¡tú llevas el vino! – le gritó mientras salía corriendo para que no pudiera negarse.

Genial… Bella iba a matarlo.

Sonrió ampliamente y negó con la cabeza a la vez que caminaba por recepción buscándola con la mirada. Al dar el quinto paso quedó paralizado por un segundo.

Garrett…

Ese nombre lo susurró su subconsciente cuando vio a Bella hablando con un hombre alto, de cabello castaño oscuro, ojos azules que le sonreía ampliamente y se acercaba un paso más cerca de lo normal. No entendía por qué pensó en ese nombre ni quién era ese sujeto pero algo en él se removió.

Bella le sonreía mientras asentía repetidas veces. Un segundo después se carcajeó y bajó la cabeza agarrando su estómago por algo que le había dicho.

No sabía bien por qué, pero todo su interior rugió por dentro en la necesidad de llevársela lejos de ese sitio. Era imperativo que la tomara y declarara como suya, y de alguna forma los anillos que rodeaban su dedo corazón izquierdo no eran suficientes.

Se acercó rápidamente hacia ellos y pasó una mano por la cintura de Bella atrayéndola a su cuerpo causando que el hombre frunciera un poco el ceño extrañado.

-¡Cariño! – dijo ella sonriendo y besando su barbilla. Eso hizo que el estrés menguara un poco – no te había visto llegar… él es Garrett – dijo señalando al castaño – Garrett él es Edward…

-Su esposo – completó causando que Garrett sonriera ligeramente y Bella los mirara extrañada. Claro ella no entendía la conversación silenciosa que se estaba llevando a cabo entre los dos hombres.

Bella lo miró con el ceño fruncido y movió la mano como si estuviera descartando la reacción de Edward – Garrett me estaba hablando de un programa que está llevando la empresa de su familia sobre niños discapacitados. Le estoy diciendo que podría ayudar en el proyecto y conectarlo para que trabaje mancomunadamente con el centro comunitario de Seattle. Hace dos meses terminamos la recaudación para la creación del asilo de mujeres maltratadas y conseguimos recoger mucho más de las expectativas – dijo Bella emocionada – claro, eso se debió a que tuvimos muy buenos patrocinadores – observó pícara a Edward y él sonrió ya que Krouts había hecho un buen trabajo sobre eso, además René había donado prácticamente la mitad de lo recaudado. Pero su suegra podía permitírselo – de verdad sería buena idea… - terminó emocionada.

Él apretó un poco más el agarre de Bella y se movió incómodo. De nuevo, no sabía qué mierda le pasaba. Esa era una especialidad de su esposa que nunca le había molestado, a ella le encantaba hablar con personas y buscar nuevos grupos de personas que ayudar. No lo hacía personalmente, por lo menos ya no porque no tenía tiempo, sino que junto con Bree crearon dos años atras una asociación sin fines de lucro para organizar eventos de recaudación de fondos para programas de utilidad pública.

Con eso encontró una forma de aprovechar la carrera que sus padres le obligaron a estudiar ya que se encargaba de la administración de la misma y eso también ayudo a que existiera una forma de reconciliación con su madre, incluso esa se volvió la organización por excelencia donde René invertía el aporte de donaciones de su imperio.

Volvía a caer en la misma conclusión… le agradaba que Bella se llevara mejor con su familia… pero le apestaba tener contacto con su suegra. Nunca creyó en los chistes en contra de esa parte de la familia pero ahora… había creado unos por sí mismo. Aunque sin que su esposa lo supiera.

-Perfecto – contestó Garrett sonriendo – intercambiemos señas y nos reunimos mañana ¿te parece? – Bella asintió sonriendo y él apretó más el agarre de su cintura.

-¿Señor Cullen? – él volteó y se encontró a Kate mirándolo extrañada - ¿Necesita algo más? Pensé que ya se habían ido… Hola Bella – dijo acercándose y abrazándola con cariño.

-Hola Kate cariño… me alegra que hayas cumplido mi orden a cabalidad – ambas se rieron y Edward rodó los ojos.

-Ya nos vamos… - respondió Edward evitando el intercambio de las dos mujeres – es solo que Bella se entretuvo con este caballero… ¿Sucede algo?

-No… - dijo ella sonriendo – Oh ya veo que conocieron a Garrett…

-Su esposo – rellenó el hombre tomando a Kate por la cintura. Edward lo miró impactado por unos segundos y sonrió ampliamente. Ahora la conversación era del otro sentido y era él quien estaba marcando territorio.

-Hombres… - susurraron Bella y Kate al mismo tiempo – el Señor Cullen es mi jefe mi vida – agregó Kate entrelazando una mano con Garrett – y Bella es su esposa – Garrett asintió y miró a Edward tranquilamente, con una sonrisa en sus labios.

-Un placer conocerlo – dijo Garrett – Kate me ha hablado mucho de ti y de lo que le encanta trabajar aquí… - Edward sonrió en respuesta y asintió.

-Bueno… - continuó Bella un poco acelerada – entonces tienes la forma de contactarme con Kate… es hora que nos vayamos, el recital es en menos de una hora…

Edward asintió. Se despidieron y salieron del edificio montándose en el vehículo que ya había pedido al vigilante que le tuviera listo – Gracias Max – murmuró abriéndole la puerta a Bella para que se sentara en el asiento del copiloto.

Condujeron los primeros minutos en silencio hasta que llegaron al primer semáforo en rojo. Él la observó por unos segundos y sonrió al ver el vestido blanco que estaba usando, movió la cabeza hasta ver sus piernas y gruñó al ver los tacones que se había puesto. Bella se rió y entrelazó una de sus manos – Fetichista… - le susurró divertida.

-Cariño me matas con esos zapatos… lo sabes…

Ella movió los pies para que los detallara completamente mientras sonreía – Lo sé… - le dijo en voz seductora. Edward gruñó de nuevo a la vez que arrancaba el vehículo porque la luz había cambiado a verde.

-¿Cómo dejaste a EJ? – preguntó tratando de ignorar los zapatos, ya que el acto al que se dirigían era familiar y no podía llegar con una importante erección.

Bella sonrió – Ya sabes que cuando ve a Alice ni siquiera recuerda a su madre… - dijo arreglando su cabello – Esme quería quedarse con él pero tenía que entregar un salón completamente decorado este fin de semana y está complicada. Pero Carlisle me dijo que se iba a casa de Alice a jugar con él.

Él sonrió ya que imaginaba como su hijo iba a jugar hasta caer en la inconciencia de cansado y cruzó a la derecha en la intersección – ¿Le advertiste que le gusta esconderse?… - Bella asintió. EJ había dado su primer paso hace ya dos meses y ya iba a volverlos locos, parecía que caminar fuera nato para él, y aprendía era a correr. Su juego favorito actual era escapar de Bella y de él para meterse en los cajones de la cocina.

-También organicé todo con los chicos - anunció cambiando el tema - Todos pueden el fin de semana, incluso Jasper canceló un compromiso, así que invadiremos la finca de Emmett desde el sábado para prepararnos antes de la fecha del parto de Rosalie.

Edward sonrió ampliamente pensando en cómo su amigo iba a alegrarse cuando los viera llegar a todos de imprevisto. Hubiese deseado vivir cerca de Emmett toda la vida, pero cuatro años atrás heredó una finca al sur de Seattle y se fue a vivir allí con Rosalie.

En la actualidad se veían tres veces al mes, algunas veces más. Ellos iban o Emmett venía a la ciudad. Pero como Rosalie estaba en el último trimestre del embarazo no se podían trasladar con la misma facilidad de antes, por lo que todos habían decidido viajar pronto para visitarlos.

-Perfecto - anunció Edward sonriéndole a la vez que se estacionaba frente al auditorio del Colegio de Vanessa. Bella asintió y fue a abrir la puerta pero él la detuvo. Se acercó hasta unir sus frentes y acarició su mejilla con un dedo. Bella ladeó su cara y sonrió ligeramente - Hola - le susurró besando su nariz.

Ella sonrió y acarició su mejilla a su vez - Tonto… - le susurró besándolo suavemente en los labios.

Edward bajó la mano de su cuello, rozando los senos hasta llegar a su abdomen - ¿Cómo se está portando el bebé? - preguntó acariciando el vientre que ya se notaba claramente. Tenía veinte semanas de embarazo.

Bella sonrió divertida y rozo sus labios con un dedo - Se ha portado bien… extrañándote.

Edward sonrió ampliamente y la besó de lleno. Cinco meses atrás se había despertado con un sentimiento extraño, percibiendo como si la hubiera perdido, como si ella no le perteneciera.

Incluso tuvo una especie de sueño de ella casándose con un hombre alto al que no pudo detallar el rostro, lo cual le sorprendió y le aterrorizó de igual medida. Lo primero porque tenía años que no experimentaba algo parecido, de ver algo parecido a un sueño pero que se sentía real. Y lo segundo porque la sensación de vacío y dolor que lo embargó por haber visto eso hacía que sintiera como si fuera a ahogarse vivo.

Por lo que esa noche la despertó desesperado y le hizo el amor como si quisiera reafirmarse que estaba allí y que era suya… y el bebé que estaban esperando fue resultado de esa noche.

Bella estaba en descanso de las pastillas anticonceptivas y su desenfreno fue tal que se le olvido utilizar preservativo. Aunque de igual forma ese niño se sentía correcto así no lo hubiesen planeado.

Como si fuera la conclusión de un hecho.

La semana anterior le habían dicho que iba a ser varón y ambos estaban muy emocionados. Vanessa era la que estaba más feliz ya que no le iban a quitar el papel de reina de la casa. Bueno… si es sincero consigo mismo ese rol nadie nunca lo suplantaría.

La amaba tanto que sentía que su alma crecía, se desprendía y llegaba a su cuerpo cuando la veía.

Con ese pensamiento rompió el beso, que ya se estaba tornando más apasionado que lo conveniente, y unió sus frentes - Vanessa… - susurró Bella y él asintió.

Ella se arregló el maquillaje y salieron del vehículo rumbo al auditorio.

Entraron, saludaron a los otros padres y a los maestros conversando tranquilamente con ellos. Unos minutos después anunciaron que iban a empezar y tomaron asiento.

Edward sonrió ampliamente al ver el escenario y a su hija bailando ballet con su cara seria y concentrada. Aunque se veía que estaba nerviosa.

-Es tan hermosa… - susurro Bella con voz emocionada al verla saltar y sonreír porque no se había equivocado. Ellos sabían el porqué de esa sonrisa ya que eran sus padres, y conocían bien esa mezcla entre pícara y soñadora que siempre hacia que Edward se ablandara como un idiota.

Hicieron dos bailes y al momento final cuando todos los niños se pararon frente al escenario a recibir la aclamación ella les sonrió y los saludó repetidamente.

-Su hija parece una pequeña gacela - le dijo una mujer tocando el brazo de Edward en un momento que Bella había ido a hablar con la maestra de Vane. Él asintió emocionado mientras volvía a ver a una de las entradas del escenario a ver si salían por fin.

-Sí, nuestra hija es hermosa - contestó Bella, llegando al lado de ambos sorpresivamente y tomando a Edward del brazo posesivamente, haciendo que la mujer lo soltara inmediatamente a la vez que le brindaba una gran sonrisa falsa.

Edward casi se carcajeó al ver a su esposa mostrar las uñas y se alejó de la mujer obnubilado. Ni siquiera se había dado cuenta que le estaban coqueteando.

La abrazó de espalda rodeando su barriga y besó su cuello - Me encantas cuando me defiendes de las garras de otras mujeres - le susurró y ella abrazó sus brazos.

-Eres solo mío y ellas tienen que saberlo… - anunció y él sonrió ampliamente. Su mujer era increíble.

Observó cómo Vanessa salía corriendo hacia ellos y la abrazó cargándola al aire y escuchando como reía divertida - ¿Te gustó? ¿No me equivoqué? ¿Lo viste? - preguntó emocionada.

-Claro que lo vi pequeña y me encanto… pero ya te había dicho que no te ibas a equivocar ni una vez ¿lo recuerdas? - dijo besando su mejilla y bajándola para que saludara a su madre.

-Estuviste perfecta - le dijo Bella sonriendo y con los ojos brillantes de la emoción. Siempre se ponía igual cuando Vanessa bailaba o EJ hacía algo nuevo, aunque tal vez le estén influyendo las hormonas del embarazo. Vanessa sonrió ampliamente y empezó a contarles todo lo que habían hecho desde que llegó al recital de ballet.

-Vamos a buscar a EJ y a cenar - declaró Bella saliendo del local con Vanessa saltando alrededor de ellos como si estuviera haciendo los pasos del baile de nuevo.

.

.

.

Edward estaba sentado en la cama observando las noticias mientras Bella se bañaba.

Su habitación, como toda la casa, era amplia y cómoda. La habían comprado cinco años atrás y estaba en una de las mejores urbanizaciones de Seattle. Era de dos plantas, más un ático donde Edward tenía su estudio con un piano y teclado; también contaba con un sótano y un gran patio e invernadero donde Bella cultivaba flores y cuidaba su jardín.

Además Edward, Emmett, Jasper, Diego y Ben le habían construido a Vanessa una gran casa de árbol en el fondo - aunque eso lo habían hecho también en cada casa de los demás del grupo para sus propios hijos - y el sótano estaba equipado para las reuniones de hombres a jugar o de mujeres para hacer… lo que sea que ellas hacen cuando se juntan.

Observó cómo Bella salía del baño y sonrió ligeramente al ver la dormilona negra prenatal que estaba usando ese día. El cabello le caía como capas onduladas en su espalda y lo atraía como si fuera un imán.

La deseaba incesantemente. Había escuchado y sabía que en el matrimonio el deseo menguaba. Era lo normal. Pero en todo el tiempo que llevaba con ella no se cansaba de mirarla o tocarla.

Era como si fuera adicto a ella y lo mejor es que la tenía, para saciarse y disfrutarla cuando quisiera.

-Ven acá - le ordenó en voz ronca y ella sonrió ampliamente acercándose hasta quedar frente a él y acariciar su cabello hasta revolverlo más si era posible, todavía lo tenía un poco húmedo del baño rápido que se había dado media hora atrás.

-¿Qué quieres Edward? - preguntó ella acariciando su espalda y acercándose más a él.

Edward respiró llenándose de su loción de fresas y tomó los tirantes de la dormilona hasta dejarla caer al suelo. Sonrió ampliamente al ver que no llevaba nada debajo.

-Lo mismo que tú… - murmuró y ella sonrió a la vez que subía su cabeza y unía sus labios.

Él abrió su boca y atrapando su lengua succionó con fuerza causando que gimiera y se pegara más a su cuerpo abrazándolo. Se movió hasta el borde de la cama y se levantó todavía besándola profundamente. Acarició su cuerpo de arriba abajo primero lento y después rápidamente.

Ella se separó de él y empezó a repartir besos en su cuello, pecho a la vez que bajaba las manos y tomaba el borde del pantalón jalándolo hacia el suelo. Lo abrazó del cuello y se levantó ligeramente para terminar el trabajo con sus piernas por lo que Edward la agarró por sus glúteos para que tuviera equilibrio.

Se carcajeó al terminar de cargarla y ella lo miró divertida - ¿Estamos un poco ansiosos entonces? - preguntó juguetonamente a la vez que se quitaba el pantalón y se sentaba en la cama con ella rodeándolo con sus piernas.

Bella acaricio su mejilla sonriendo. Luego metió la mano entre sus cuerpos y tomándolo empezó a masajearlo de arriba a abajo haciendo que él echara la cabeza hacia atrás y gruñera un poco.

Lo besó, acarició, mordió sus tetillas y unos minutos después lo tenía en un estado tal de excitación que sus manos temblaban - Ya se acabó tu tiempo - le dijo en una voz que no había reconocido nunca como suya y la volteó acostándola en la cama y observándola entera por unos segundos.

Hermosa

La besó entera, rozando sus senos suavemente ya que sabía lo sensible que era en esa parte cuando estaba embarazada - Oh te amo - escuchó que repetía una y otra vez mientras la besaba, acariciaba y tocaba.

Besó su estómago lentamente y lo acarició por unos segundos antes de seguir haciéndole el amor - Me encanta verte embarazada - le susurró sonriendo. Había disfrutado cada uno de los embarazos enormemente, de verdad brillaba, además que era un hecho demostrado que el embarazo la ponía mucho más carnal de lo que era normalmente.

Bella sonrió y se removió excitada - Pues disfrútalo porque será el último… cerré la fábrica cariño.

Edward se carcajeó y besó su ombligo descendiendo lentamente, la detuvo con sus manos ya que se removía incesantemente y empezó a besar sus muslos internos.

-Edward - dijo ella en tono autoritario y él la miró sonriendo - te necesito dentro… ya - dijo removiéndose y arrodillándose en la cama - ya… - repitió abriendo los ojos y tomándolo en sus brazos y su cuerpo.

Él la tomó de las caderas para ayudarla y entró lentamente a la vez que la escuchaba jadear y la veía cerrar los ojos.

Se acercó y la besó mientras empezaba el vaivén guiándola con su cuerpo y sus brazos. Ella estaba sentada y lo abrazaba con sus brazos y piernas buscando envolverlo completamente. Él estaba sentado sobre sus talones para impulsarse con más facilidad a la vez que utilizaba sus manos para ayudarla a guiarse.

La besó y mordió mientras empezaba a acelerar el ritmo unos minutos después. Ella lo abrazaba con más y más fuerza al mismo tiempo que se contraía para apretarlo más dentro de su ser cada vez que entraba a ella - Oh si Bella - le susurraba y observaba como ella se mordía el labio y arrugaba la cara por la sensación - oh cariño me encanta…

Ella emitió un pequeño grito y él la besó para callarla mientras aceleraba su embiste y la pegaba más y más a su ser. Unos segundos después sintió cómo se contraía a su alrededor y la tomó por el cabello a la vez que llegaba más profundamente dentro de su ser causando que ambos llegaran a la cima un segundo después.

Quedaron abrazados por unos segundos antes de desplomarse sobre la cama enredados y respirando aceleradamente. Edward empezó a besar su cabello, cara y cuello suavemente, mientras ella sonreía con los ojos cerrados todavía recuperándose.

La abrazó por su cintura y escondió la cara en su cabello - ¿Sabes en que estaba pensando hoy? - preguntó unos minutos después abrazándola más fuerte.

-¿En qué cariño? - preguntó ella acariciando el brazo con el que la estaba abrazando.

-En todo lo que tuvimos que pasar para llegar acá… los desvelos, trabajos, preocupaciones. ¿Recuerdas cuando Vanessa se enfermó a los seis meses? ¿Que pasamos toda la noche en vela y casi mato al médico porque nos dijo que no pasaba la clave del seguro?

Sintió que ella asentía por el movimiento del cabello aunque no dijo nada.

-Y como todo es tan distinto a lo que había pensado cuando era un simple chiquillo, que tenía simplemente sueños sobre fortuna y poder… pero ahora…

-¿Piensas que no lo conseguiste? – Interrumpió ella moviéndose y acostándose de medio lado tapando los senos con sus manos y mirándolo fijamente - ¿o deseas que todo fuera diferente? ¿Tal vez más sencillo? - preguntó acariciando su mejilla.

Edward negó con la cabeza - No - dijo firmemente - amo esta vida. Te tengo a ti, a Vanessa, EJ y a este pequeño – sonrió y besó su estómago suavemente – eso es lo que estaba pensando. En cómo puedes conseguir todo lo que deseabas así en primer lugar no fuera lo que pensabas, como nada es perfecto pero a su vez lo es… ¿me entiendes?

-Lo perfecto es relativo a lo que cada quién quiere - respondió ella y él asintió - yo no cambiaría nada, ni las preocupaciones, desvelos o sonrisas… porque eso significa que eliminaría algo de mi ser, lo que nos trajo aquí… y simplemente no podría hacerlo. No cuando me has dado todo lo que deseaba – le sonrió ampliamente y acarició su mejilla – cuando cada día, con sus buenos y sus malos, me haces querer agradecerle a las fuerzas divinas por darnos la oportunidad de estar juntos…

Él acarició su mejilla y besó sus labios respirando hondo por esas palabras. Ella era tan hermosa, y suya, eso era lo que más le gritaba su ser. Que hizo algo bueno para merecerla - Dios como te amo… - declaró y ella sonrió en respuesta pegándose más a su cuerpo - a veces siento como si en algún momento te hubiese perdido y no entiendo como podría sobrevivir sin ti…

Bella se levantó un poco y tomó su cabeza entre sus manos - No me voy a ir a ninguna parte Edward - dijo mirándolo como si estuviera loco - amo esta vida, que hayas vuelto, que hayamos sufrido, trabajado y luchado para así valorar lo que tenemos y te amo a ti por escogerme cuando yo me había rendido. ¿Te imaginas? A veces pienso sobre eso, como sería mi vida si te hubiese enviado esa carta - señaló el estante donde ella había enmarcado la carta diciendo que era una muestra que le enseñaba a no rendirse, a ver lo cerca de estuvo de abandonarlo todo - te hubiese perdido para siempre y tal vez años después nos hubiésemos encontrado, cada uno con una pareja y añorándonos… eso sí sería una vida triste…

Edward sonrió por esa extraña idea y besó su cabeza - No va a pasar… nunca lo hubiese permitido - dijo tranquilizándola y se abrazaron fuertemente - Estaba pensando en Seth… - anunció unos minutos después.

-¿Seth? - preguntó ella confundida. Presumía que era por el cambio tan drástico de tema.

-Como nombre para el bebé - dijo acariciando la barriga.

-¿Seth? - preguntó rozando sus dedos - es lindo… ¿de dónde sacaste ese nombre? Nadie de nuestra familia se llama así…

Edward frunció el ceño recordando de donde lo había sacado. De verdad no conocía nadie que se llamara así, pero ese era el nombre que había deseado para su bebé desde que supo de su existencia - Creo que de un sueño que tuve una vez será… - concluyó burlándose ya que no sabía de donde venía y ella sonrió ampliamente.

-Seth Cullen Swan… me gusta - dijo acariciando la barriga y ambos sintieron como el bebé pateaba contra su estómago - y al parecer a él también le gusta.

Edward sonrió y la besó por un segundo antes de buscar sus ropas para vestirse y acostarse a dormir.

Bella se colocó en su lado de la cama y él la atrajo a su lado para que durmiera pegada a su cuerpo. De alguna forma descansaba más tranquilo cuando sabía que la tenía cerca.

-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-

Hola.

¿Les gustó?

Espero que les haya gustado el epilogo y la forma en como la historia se acabó. Muchas gracias por acompañarme en esta idea también, por sus comentarios, mensajes, deseos.

Gracias a las hermanas fantásticas Gine y Gery, por toda su ayuda, las quiero muchísimo XD

Ya saben, pasen por mi nuevo fic DECISIONES INCORRECTAS si lo desean

PD: Por favor a las chicas que no tienen cuenta envíenme su correo electrónico (dejándolo con los espacios) para contestarles por esa vía, DEJENLO EN EL REVIEW O ENVIENLO A MI CORREO betzacosta gmail . com.

Gracias por leer. Si les gusto o no dejen reviews :D

Favorite : Story Author   Follow : Story Author

  .    .