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Albedrío
Author:
Betzacosta PM
Secuela de "AMO" La guerra ha llegado a su fin y Hermione decide recuperar lo que le ha sido robado. Draco lo ha perdido todo por culpa de sus acciones, entre eso lo que siempre había querido. ¿Podrán llegar alguna vez a ser libres?
Rated: Fiction M - Spanish - Drama/Romance - Draco M. & Hermione G. - Chapters: 3 - Words: 14,494 - Reviews: 204 - Favs: 130 - Follows: 120 - Updated: 08-03-12 - Published: 10-14-11 - id: 7465069
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Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J.K. Rowling. Solo la trama me pertenece.


Hermione estaba parada al lado de Harry frente a un corredor que parecía interminable en el primer piso. De nuevo, nunca lo había visto, era tan tenebroso y oscuro, casi podía oler el miedo y el asco que irradiaba alrededor, sus lados estaban faltos de luz salvo las antorchas que colgaban a los lados y el piso, a diferencia de los pisos de mármol del Ministerio de Magia, era de completa piedra sin pulir.

-¿Estás segura de esto? - Le preguntó Harry por enésima vez y ella quiso rodar los ojos tan fuertemente que se salieran de su cara y cayeran en el suelo, pero apreciaba sus ojos, así que evitó hacerlo.

-¿Es por mí la razón de ese juicio? - Le interrogó girando su cara para mirarlo, tenía los ojos tan fríos como el auror que la había acompañado al Ministerio de Magia. Se estremeció a causa de ello.

-No solamente, aunque si la mayor parte, no se demostró que mató a nadie por las pruebas que se le hicieron en su varita, aunque haya emitido varias imperdonables. Lo hubiésemos liberado por su ayuda a la causa, pero después de lo que nos enteramos de ti… eso quedó en vano. Después compró otra mujer muggle - informó y Hermione quiso tragarse la amargura que acompañaba a ese pensamiento, por supuesto que tenía que haberlo hecho, el señorito no podía ver un condenado elfo domestico y le encantaba humillar a los nacidos de muggles. Bastardo -. Pero Lacey está bien, cuando terminó la guerra él la entregó y no dio testimonio de ningún tipo de maltrato físico ni sexual…

-¿Es decir que éste juicio simplemente es por mi supuesta muerte?

-Y por…

-Lo sé… - dijo y pasó una mano por su cara pidiendo paciencia, si volvía a escuchar esa palabra explotaría -. Estoy viva y no declararé contra él…

-Hermione…

-¿En cuál cuarto está? - Le interrumpió con su pregunta porque no quería, no soportaba continuar con esa conversación. Harry la guió por el corredor hasta la quinta puerta, cada una tenía otro de los aurores estatuas con la varita firmemente tomada.

-Es ésta. - Señaló el sitio y se adelantó un paso pero ella tomó su antebrazo e hizo que volteara a verla.

-Quiero ir sola…

-No - negó rápidamente y ella sonrió burlonamente.

-Harry… sé protegerme por mí misma, lo sabes… - "Y no me has cuidado por muchos años", pensó pero no lo dijo sino que observó como él apretaba manilla con más fuerza de la necesaria por un par de segundos. Después la liberó y se alejó.

-Estaré afuera, solo un grito o un golpe y pasaré y lo mataré con mi propia varita. - Hermione vio la furia de su mirada y el rictus de sus labios y entendió que no estaba mintiendo, negó con la cabeza triste de nuevo por la violencia que irradiaba su amigo y acarició su mejilla.

-Está bien, Harry, la guerra acabó - le susurró y lo observó sonreír ligeramente, aunque no abrió la boca ni hizo un gesto de querer hablar o asentir a su declaración.

Ella esperó que quitaran los encantamientos que estaban en la puerta y que la abrieran para entrar. Ya dando un paso dentro y cerrando la puerta se sintió como si entrara en otra realidad, el espacio era incluso más pequeño que la habitación a la que la habían metido un par de horas atrás; de nuevo no había ventanas alrededor, pero en este caso ni siquiera había mesas ni sillas. Draco estaba en la pared frente a la puerta, encadenado, con cadenas cortas y envueltas entre las muñecas y en los tobillos.

Él no había levantado la mirada, como si simplemente no le importara quién hubiese entrado; llevaba la ropa sucia, el cabello grasoso y más largo de lo que recordaba, sus hombros estaban caídos y ya no llenos de la majestuosidad o arrogancia que había aprendido a conocer tan bien.

-Amo - dijo pero con un tono tan sarcástico y cruel que le sorprendió hasta a sí misma. Draco levantó la cabeza inmediatamente, los ojos más grandes de lo normal mirándola como si fuera una especie de aparición, pero solo por un segundo, después tomó una actitud incluso más desapasionada de la que había visto en el pasado.

-No soy tu amo, te liberé hace años… - le respondió con un brillo de rabia en la mirada y Hermione sintió que sus labios se apretaban en respuesta, escuchando las palabras de libertad de su boca pero no creyéndolas del todo, ya que no se había sentido así, sino como si hubiese un hilo existente entre ellos que no se había roto desde que se fue.

-¿Me liberaste? - Le interrogó acercándose y sacando su varita del bolsillo de su túnica. Él enarcó una ceja mirando la varita y después a su cara con expresión tranquila, como si no le importara lo que estuviera haciendo.

-¿Has venido a matarme, Granger? - Preguntó sonriendo burlonamente -. Hubieses esperado un par de horas más y no tendrías que molestarte, la horca se encargará de hacerlo y no te ensangrentarás tus manos Gryffindor…

Ella apretó los dientes con tanta fuerza que le dolió la mandíbula mientras se acercaba un par de pasos cortos hasta donde estaba.

-No he venido a matarte - le respondió revisando la varita -, solo estoy mostrando tu libertad, una varita robada y años de persecución.

-Pero estás viva - refutó con una especie de siseo y con un rastro de vida que no estaba allí antes. Hermione asintió y guardó su varita en el bolsillo, no quería descontrolarse y no era por eso por lo que estaba allí -. ¿Qué es lo haces aquí? - Le inquirió y ella se giró sin saber qué contestar, esa seguridad que tenía de las razones por las que estaba allí se había desaparecido cuando lo vio encadenado en la pared o quizás cuando observó el desapasionamiento de su mirada. La venganza no servía si a él no le dolía y la libertad… estaba cada vez más difusa.

-Al final he incumplido tus órdenes, he aparecido frente a ti aunque no quisieras volver a verme nunca… - Se giró para encararlo y lo encontró mirando a un punto en la pared -. Mala esclava, Hermione… - reclamó burlonamente -, pero no te preocupes al final ganamos y lo aseguré antes de venir, así que no la incumplí completamente… - Draco la miró y negó con la cabeza.

-Tan idiota como siempre, ansiando ser valiente… - gruñó mirándola con algo parecido a furia, o lo hubiere si la falta de interés no estuviese dentro de los orbes grises -. ¿Qué demonios quieres, Granger?

-¿Qué esperabas? ¿Qué te agradeciera? - Lo escuchó bufar irónicamente.

-¿Una maldita Gryffindor? Ni en un millón de años… - Hermione apretó los labios con fuerza y se acercó un paso más a él.

-He intercedido por ti… - le dijo y lo miró con furia cuando lo escuchó carcajearse, un sonido hiriente y falta de algún tipo de calidez.

-No te hubieses preocupado, no me importa si vivo o muero… ya todo es igual.

Ella lo miró confundida por un segundo pero se negó a sentirse compasiva o a tener algún tipo de empatía por alguien que no mostró simpatía por su propia sangre. Terminó de cubrir las distancias que los separaban, hasta quedar a varios centímetros de distancia, y buscó en su cartera la otra parte de su venganza, reclamo, lo que sea que fuera eso. La colocó frente a los ojos de él y se sorprendió cuando lo vio mirando la imagen fijamente, con un destello de dolor e interés en su mirada.

-Eso nació. Eso es lo único bueno que salió de ti, Draco Malfoy y es mío, quería que lo vieras por única vez, quería incumplir tu última orden, hacerte ver que existe y es amado. No como tú.

Draco la miró fijamente y ella dejó caer la foto al suelo, tirándola a sus pies, sabiendo que allí iba a quedar por siempre.

-Adiós, Malfoy - dijo y giró hacia la salida.

-¿Por qué? - Le preguntó y ella se detuvo al sonido de su voz y la pregunta -. ¿Por qué hablar a mi favor cuando me odias tanto? Hubiese sido preferible permitir que me mataran y así serias libre…

Hermione negó con la cabeza y la bajó por un instante antes de girarla y mirarlo sobre su hombro.

-No me gusta tener deudas, te salvaré como lo hiciste tú una vez y después me olvidaré de ti, para siempre…

Ambos se miraron por unos segundos y después ella giró su cabeza y salió de la habitación dejándolo solo. Harry estaba parado frente a la puerta mirando fijamente y en guardia por cualquier hecho. Ella sonrió ligeramente cuando lo vio y caminó a su lado.

-¿Todo listo? - Preguntó y ella asintió ligeramente.

-¿A qué hora es la audiencia?

-Hermione…

-Tengo que hacerlo, Harry, no puedo dejar que él muera por mi causa, no ahora. - No cuando por fin se sentía libre, y que sabía que más que venganza esa forma de justicia era mejor, darle lo mismo que le dio y saldarlo todo.

-No lo entiendo - refunfuñó pasando una mano por su cara y suspirando como si se estuviese rindiendo -. En una hora es el juicio, pero antes de eso hay algo que tengo que mostrarte. - Hermione asintió y lo siguió hasta fuera del laberinto que eran esa entrada al área de detenidos.

Cuando salieron ella abrió los ojos desmesuradamente cuando se encontró a Ronald esperándola con expresión preocupada y emocionada. Estaba mucho más alto de lo que recordaba; a diferencia de Harry su cabello estaba largo y lo amarraba con una especie de coleta; tenía una cicatriz en la ceja derecha pero de resto era exactamente como lo recordaba. Sonrió ampliamente y corrió a sus brazos sin importarle nada, la gente o el odio que había alrededor.

-¡Herms! - Gritó él cuando la cogió en sus brazos y le dio una pequeña vuelta -. ¡Por Dios, creí que estabas muerta! Pero estás bien… estás aquí… - Ella asintió y lo abrazó de nuevo con lágrimas en los ojos, había extrañado a sus dos amigos terriblemente. Ron había sido la última persona que vio antes que la atraparan, le había cubierto la espalda por un ataque de un mortifago y él le había sonreído cuando evitó que le golpeara un Desmaius, cuando se había girado la habían aturdido y llevado del lugar sin que pudiera defenderse o reaccionar.

-Estoy bien - susurró y lo abrazó con más fuerza.

-Ahora todo será igual - le respondió y ella sonrió con añoranza al recordar que unas palabras similares habían sido pronunciadas por Harry, pero esa vez no quiso refutarla tan rápidamente como lo hizo con el pelinegro, ansiaba darles un poco de felicidad.

-¿Y cómo está Ginny? ¿Luna? ¡Por Merlín, tienen tanto que contarme! - Dijo emocionada y se dejó llevar por ellos hasta una oficina.

-Están todos bien, están locos por verte, Harry envió un Patronus al momento de saber que apareciste - comenzó a relatar Ronald -, aunque la mayoría ya vienen en camino para el juicio de Malfoy. - Las últimas palabras las dijo con resentimiento, más del habitual cuando hablaban en el pasado del rubio.

-Cuéntenme qué paso, cómo ganamos, todo lo que me perdí…

Ronald y Harry se miraron antes de comenzar a relatar los eventos de la guerra.

=.=

Hermione observaba sentada en uno de los asientos de las gradas del Tribunal de Wizengamot en el décimo nivel del Ministerio de Magia. Draco Malfoy estaba sentado en una silla en el centro de la habitación, atado mágicamente a ella. Había un grupo de diez personas en el lado derecho y un mago que ella no conocía que actuaba como fiscal en contra del caso del rubio. Lo estaban acusando de sus acciones de Mortifago además de comerciar con nacidos de muggle, violación y homicidio.

Harry, reticentemente, había declarado a su favor, sobre la participación de Malfoy en la guerra, al parecer desde que ella se fue él había conseguido a su amigo y había pasado varios datos importantes, incluso un par de ellos evitaron una emboscada donde muchos aurores e incluso el propio Harry hubiese muerto.

Ella no pudo evitar estremecerse, sobre todo recordando todo lo que Harry y Ron le contaron anteriormente sobre esos cinco años; la sangre derramada, los amigos muertos, la locura de ese hombre por el poder y por quitar todo lo que le estorbaba. Tanto dolor que le hacía preguntar si alguna vez volvería ser todo igual, si se podría olvidar, superar y seguir adelante. Incluso Seamus había muerto, su antiguo novio por unos seis meses y la persona con la que perdió la virginidad, falleció en la última batalla. Se había sentido triste y nostálgica al escuchar esa noticia, si bien no lo había amado si había compartido con él una relación medianamente normal, lo que pudiera llamarse así en una guerra, y era un total desperdicio sin hablar de la injusticia su muerte.

-¿Niega usted haber comprado mujeres nacidas de muggles para satisfacerse sexualmente? - Preguntó el fiscal y Hermione se estremeció con fuerza, todos a su alrededor, los cuales eran pocos, gracias a Merlín, retuvieron su aliento esperando la respuesta.

-No lo niego - respondió Malfoy con hastío, era como si quisiera que lo mataran. Bastardo, quería llevarse su venganza y libertad por su cabezonería.

-¿Niega usted haber matado a dos de las mujeres que compró para satisfacerse sexualmente? ¿Elvira Clawson y Hermione Granger? - Draco abrió la boca y ella se levantó para intervenir antes de que terminara de arruinarlos a todos.

-No lo hizo - dijo y vio como los jurados se removieron incómodos y asombrados mirándola. Maldijo a Harry de nuevo por no querer interceder y no decir la verdad desde el principio.

-¡Orden! - Gritó el Jefe del Tribunal con un movimiento de varitas y mirándola a ella fijamente -. ¿Quién es usted?

-Mi nombre es Hermione Granger y Draco Malfoy me liberó y fingió mi muerte para que nadie me ubicara, igual que hizo con Elvira que se encuentra a salvo en América. - Escuchó que el revuelo seguía pero ella solo podía mirarlo a él fijamente, que la observaba con furia y algo parecido a resignación.

-¿Y por qué habría hecho eso? - Ella escuchó la pregunta y observó el brillo burlón de su mirada, algo parecido a un reto de que contara de su "eso", lo que le costó su libertad.

-Quizás por la misma razón por la cual le dio los datos a Harry - declaró en vez, era una suerte que ella no haya tenido que beber verisetum -, obtener protección si la guerra no acababa en el lado a que le iba, yo soy, después de todo, la amiga de Harry Potter, era una buena forma de congraciarse. Tal vez porque estaba aburrido y no le había caído tan mal en la escuela o a lo mejor porque… - meamaba, las palabras se atragantaron en su pecho como siempre que las recordaba y en ese momento sintió que la presión de sus ojos era demasiada y desvió la mirada. Por muchos años había aprendido a ignorar esa revelación que vio a causa del hechizo, no valía de nada y no la creía. Por lo menos así se convencía -. No puedo saber qué estaba pensando Draco Malfoy, Señor, pero lo que sí puedo garantizar es que nunca fui dañada; fui protegida y dejada en libertad, al igual que Elvira.

Lo miró dejándole claro que su deuda estaba pagada y él parpadeó ligeramente en respuesta. Se sentó en la grada y respondió todas las preguntas que le hacían, el fiscal, el jurado y el juez; Harry trató de protegerla sacando a todas las personas de la sala, solo quedaron Ron y su familia, y el propio pelinegro. Ella lo contó todo, lo único que dejó fuera fue la existencia de Matt, ese era su secreto, pero el resto si lo informó; sobre su encierro, como la sacaron y Malfoy la forzó y después dijo que había sido virgen, aunque evitó contar sobre sus otros encuentros, solo de forma muy sucinta narró que fue a su casa y la liberó, como debió haberlo hecho desde el principio, no después de esperar a que ella saliera embarazada.

Ella esperó a que el jurado decidiera, por lo que pareció muchísimo tiempo, junto a Harry y Ron, ambos estaban tensos de la furia y se veían como si quisieran matarla a ella y a Malfoy. No le importaba.

-Debías dejar que lo mataran - explotó Ron y ella sonrió.

-Me volvería como ellos - dijo y vio como la miraba incrédulo -. Esto es lo que tiene que pasar, chicos, mucho ha sucedido y no somos los mismos, pero una de las cosas que nos debe caracterizar es la justicia… Eso es lo que estoy haciendo.

-Él…

-Fue mi sufrimiento, no el de ustedes… - les interrumpió -, déjenlo ir…

-¿Entonces por qué no regresas a casa? - Le preguntó Harry y ella lo miró con los ojos entrecerrados al escuchar el jadeo de asombro de Ron, no había querido que se enteraran todos aún. Abrió la boca pero en ese momento el jurado se calló y se levantaron demostrando que habían decidido. El juez llamó al orden y después del protocolo habló el jurado encargado, un hombre de casi sesenta años.

-Nosotros declaramos al mago Draco Malfoy, inocente de los cargos de asesinato de Elvira Clawson y Hermione Granger, y dado los atenuantes a su conducta por los servicios prestados al Comisionado Harry Potter y a la causa contra Lord Voldemort, así como la ayuda prestada a las magas antes nombradas, se libera de sus acusaciones, aunque estará en un periodo de observación por los aurores escogidos por este tribunal durante el lapso de dos años, tiempo que podrían ser evaluados y alargado por orden de la superioridad. Es todo.

En ese momento se liberaron las cuerdas invisibles que lo tenían atado y Hermione se levantó de su asiento y salió de la sala sin volver a verlo una vez más, sintiendo que la carga que tenía era liberada para siempre.

-Vamos a casa - le pidió Ron y ella asintió tranquilamente, cuando el jurado comenzó a deliberar la Señora Molly y el Señor Arthur se fueron diciendo que iban a organizar una cena de celebración por su regreso.

Cuando salieron del Tribunal y pasaron por el Departamento de Misterios ella se estremeció al recordar la batalla que hubo allí y como perdieron a Sirius, en ese momento recordó a su familia y se giró hacia el pelinegro.

-¿Harry? - Llamó - ¿Podrías organizar todo para irme a casa mañana en la mañana? - Ambos fruncieron el ceño pero asintieron un segundo después y la guiaron fuera del Ministerio para aparecerse frente a la madriguera.

Ella sonrió de la emoción inmediatamente cuando al aparecerse vio a sus amigos; abrazó a Luna, a Neville, a George, Ginny, Dean y sonrió con ellos mientras la guiaban hacia la sala hablando apresuradamente y preguntándole una y otra vez cómo le había ido y qué había hecho en ese tiempo.

Comieron una hora después y rió y habló con cada uno de ellos, aunque por dentro estuviera preocupada y asustada por Elvira y su hijo, ellas normalmente utilizaban teléfonos celulares pero incluso habían renunciado a esa forma de comunicación. En su corazón imaginaba que estaban bien, pero igual el miedo de que la necesitaran y no estuviera allí era demasiado para callarlo.

-Entonces Dean me pidió matrimonio hace un año después de una gran batalla y acepté - dijo Ginny y Hermione parpadeó asombrada apartando su preocupación y mirando a Harry que hablaba con Luna y Dean, se veía normal, más frío pero tranquilo.

-Pero… ¿y Harry? - Preguntó en voz baja.

-Me cansé de esperarlo - respondió encogiéndose de hombros -, él tenía una lucha más grande y más importante que yo, no lo juzgué pero el amor se acabó. Mi madre siempre había dicho que en las guerras crecen los amores más fuertes porque pueden ser acabados por un momento y así sucedió con mi amor por Dean, creció y no se detuvo, y acabó el que sentía por Harry…

Asintió y observó a su amigo preguntándose si el suyo también habría muerto de la misma manera.

-¿Eres feliz? - Preguntó Hermione girando a ver a su amiga.

-Sí, y lo seré más cuando toda esta transición haya acabado, odio tener todavía que ocultarme, Dean es muy protector…

Ella sonrió por eso y siguió comiendo escuchando como fue la ceremonia y negando con la cabeza al escuchar que el vestido de novia había sido de color vino y que se casaron en una casa oculta sin más invitados que sus padres, sus hermanos y Harry.

Después de la cena se alejó de las personas, salió de la madriguera buscando respirar el aire libre y el bullicio, ahora no estaba tan acostumbrada a ello, siempre trataban de vivir lo más alejadas de la población posible, sin hacer dudar, sin nada que la perturbara o hiciera creer que estaban siendo seguidos. Hasta ese día.

Se sentó en la grama y miró al cielo mientras bebía un poco de ponche que había preparado Molly, era extraño ya no pertenecer a ese sitio, estar hasta incomoda con personas con las que había crecido. Aunque ahora solo pertenecía a un solo lugar, con una personita hermosa que debía estarla extrañando; sintió que su corazón volvía a retorcerse y buscó dentro de su túnica otra fotografía, había llevado varias, algo estúpido considerando que estaba protegiéndolo pero un impulso dentro de su ser hizo que se lo enseñara por una vez a Malfoy, diciéndole que él necesitaba verlo, así fuera a través de un papel.

Sonrió al mirar la carita soñadora y risueña de su hijo, en la imagen estaba montado en unos caballitos de metal con Hermione abrazándolo y ambos sonriendo. Esa se la habían tomado en uno de esos períodos extraños que se sintieron lo suficiente tranquilas para sacarlo a un parque de diversiones. Matt había reído y disfrutado tanto que cuando se iban empezó a llorar ya que quería seguir paseando, lo entendía, su hijo se aburría de huir todo el tiempo y estar encerrado.

-¿Y esa fotografía? - Escuchó la voz de Harry a su lado y se tensó al sentirlo sentarse a su lado, ni siquiera se había dado cuenta. Lo miró y lo vio quedarse paralizado observando la imagen, incluso con la poca luz era imposible que no viera al niño y que no descubriera el parecido con su padre, imposible también que ella siguiera ocultándolo.

-Es mi hijo - dijo y se la pasó, las palabras de Malfoy habían quedado grabadas en su cabeza, tanto por lo cruel de ellas como por lo ciertas que eran y le hacían actuar más titubeante y sentir que los nervios la atacaban.

"¿Ellos amaran su cabello rubio y encantadores ojos grises?"

Por mucho tiempo temió ese momento ya que no soportaría que las personas que amaba rechazaran a su bebé, no después de todo lo que luchó para protegerlo y amarlo, no cuando ella lo había hecho a pesar de todas las condiciones de su nacimiento. Harry miraba la foto totalmente concentrado y pálido, sin moverse ni un milímetro y ella sintió que sus ojos se humedecían en respuesta.

-Es mío… - susurró sintiendo que respiraba aceleradamente y que posterior a eso se quedaba sin aire cuando lo vio levantar su mano y acariciar la foto, el lado en el que ella se encontraba abrazándolo, la unión de ambos encima del caballito.

-Ahora lo entiendo todo… - dijo todavía tocando la imagen.

-No puedo volver aquí por él, no es seguro, aún no… - susurró y lo vio asentir.

-Lo haré seguro de nuevo, Hermione, lo haré para que vuelvas con él - dijo y le entregó la fotografía y ella sintió que una lágrima escapaba de su mejilla.

-Se llama Matthew Harry…, no podía evitar llamarlo como tú… - confesó y lo observó sonreír ligeramente -, lo llamamos Matt.

-Es un buen nombre.

-Obsequio de Dios… - informó ella -, eso es lo que significa y eso es lo que fue, sin importar las circunstancias de su concepción o quién es su padre… - Acarició la foto y la guardó en su túnica sin pronunciar palabra por unos minutos.

-¿Por eso te liberó? - Interrogó por fin y ella asintió.

-Cuando se dio cuenta. Al quedar embarazada yo era prescindible, me matarían…

-Así que si lo hizo para protegerte - dijo pensativo y Hermione giró la mirada hacia el frente de nuevo -. ¿Por qué haría eso? - Ella no pronunció palabra, solo miró al horizonte y lo escuchó suspirar -. Espero que regreses, quiero conocerlo…

Con esa declaración ella empezó a llorar libremente y lo abrazó con fuerza.

-Gracias… pensé que… que lo rechazarías… - dijo balbuceando y limpió sus lágrimas todavía temblando.

-Es tu hijo, nunca lo rechazaré, ninguno de nosotros lo haría. Nos escribiremos y te diré cuando es seguro, aunque nadie lo dañará, Hermione, puedes volver cuando quieras… - Ella asintió y limpió sus mejillas completamente.

-¿Y cómo estás tú?

-Bien, faltan muchos juicios y hay focos…

-No, no Harry el comisionado, Harry el hombre… Ginny me contó que se casó - comentó mirándolo fijamente.

-Sí - respondió y giró la cabeza -, no puedo reclamarle nada, yo fui quien la alejó…

-Lo siento… ¿Todavía… la amas? - Preguntó titubeante. Harry miró hacia el horizonte por unos segundos y ella entendió que no iba a contestar esa pregunta, no quiso insistir ya que había varias suyas que no había contestado.

Se quedaron sentados uno al lado del otro, ella apoyó su cabeza en su hombro y sonrió ligeramente cuando vio a Ron caminando hacia ellos y sentándose a su lado, pasando una mano por su espalda entrecruzándola con una de las de Harry, juntos los tres como hacía mucho tiempo que no lo estaban.

Unos minutos después todos estaban riendo al recordar tiempos más fáciles, como cuando descubrieron al hermano de Hagrid en el bosque y la fijación que tuvo con Hermione. Según Ron todavía suspiraba cuando se mencionaba su nombre, al parecer no lo había superado nunca.

=.=

Al día siguiente, muy temprano, se fue con Harry y Ron hacia el ministerio para tomar el traslador que la llevaría con su hijo de nuevo. Se despidió de Ron con un fuerte abrazo y un beso.

-Adiós, extraña, regresa pronto - le dijo besando su mejilla de nuevo y ella asintió sonriendo, si Harry se había vuelto más frío, Ron no se quedaba atrás, seguía siendo igual de tosco, pero era otro hombre, más fuerte y duro.

-Adiós, extraño, te extrañaré… - le susurró y después giró hacia los brazos de Harry para envolverlos con fuerza. Suspiró hondo y sonrió ligeramente -. Escríbeme, ambos… - le pidió mirando a Ron todavía entre los brazos de Harry -, volveré de vacaciones o ustedes irán a casa, les iré enviando mi nueva dirección…

-Cuenta con ello, no te desharás de nosotros tan pronto… - se burló Ron y ella sonrió ligeramente y miró a los alrededores del Ministerio.

-¿Harry? - Preguntó en un arranque. Él la miró instándola a hablar -. ¿Podrías vigilarlo?

Él la miró y se tensó en el acto -. No permitiré que se acerque a ti - le juró con voz fría y Ron se enderezó como si estuviese secundando esa declaración.

-No es eso… - dijo y miró hacia el vacio -, él me dio medios para subsistir, yo no le di nada… solo quiero que estés pendiente, solo eso te pido. - Iba a hablar pero lo pensó mejor en el último momento y asintió suspirando hondo.

-Está bien - aceptó al final. Ella les sonrió a ambos antes de tomar el cepillo de diente que serviría de traslador y sentir el retorcijón que evidenciaba que estaba viajando a otro sitio.

Abrió los ojos cuando tocó tierra firme y observó los dos funcionarios del Departamento de Magia del Ministerio Americano sintiéndose un poco mareada. Firmó el papeleo de viaje intercontinental y media hora después se desapareció rumbo a casa, a su vida.

Observó el pequeño porche amarillo y las luces del cielo que ya estaban oscureciendo; escuchó hacia los alrededores en guardia como siempre hacia y cuando reconoció que estaba todo en orden salió del callejón que generalmente usaba para aparecerse y caminó hacia la casa.

Entró y lo primero que escuchó fue la tonada de la radio con una música country, de las favoritas de Elvira desde que llegó a ese país. Caminó hacia la cocina y sonrió al ver a su hijo sentado en la mesa dibujando, se apoyó en el marco de la puerta y sonrió más ampliamente al ver el gesto de concentración en su cara; tenía tantas cosas de élque todavía le asombraba, su cabello liso, aunque de color miel, los ojos grises, sus labios finos y barbilla puntiaguda; pero de Hermione tenía las líneas en su ceño cuando estaba preocupado, molesto o concentrado y su nariz.

-Hermione… - levantó la mirada para encontrar el alivio en la expresión de Elvira que casi deja caer el plato que estaba lavando.

-¡Mami! - Gritó Matt levantando la mirada y dejando todo tirado para correr hasta donde se encontraba y tirársele encima. Ella lo abrazó con fuerza y lo cargó con un poco de dificultad, ya estaba tan grande que todavía no creía que tenía casi cinco años.

-Aquí estoy, mi amor - le susurró acariciando su cabello.

-Tía no me quería decir dónde estabas y yo te quería mostrar mi dibujo, yo quería que llegaras y me dijo que te tardarías un poco y que si me portaba bien que cuando llegaras me ibas a dar un regalo y… - Se apartó y la miró emocionado hablando atropelladamente como cada vez que hacia cuando estaba emocionado por algo - ¡Mamá! Salté y volé… ¡volé! - Gritó brincando como si fuera a repetir el movimiento. Hermione levantó la mirada y observó a Elvira asentir.

-Eso es porque eres tan inteligente y vas a ser un mago maravilloso - le respondió emocionada por lo rápido de su desarrollo, generalmente era a los cinco años que se mostraban esos avances, él ni siquiera los había cumplido todavía.

-¡Y te lo perdiste! - Gritó recriminatoriamente aunque un momento después estaba saltando alrededor de ella como si quisiera volar de nuevo para que lo viera.

-Lo siento… - respondió cogiéndolo y abrazándolo con fuerza -. Prometo que no me lo perderé de nuevo… - le dijo y lo sintió envolviendo con sus pequeños bracitos su cuello y sonreír divertido porque le estaba haciendo cosquilla.

-¿Qué sucedió? - Preguntó Elvira con voz ansiosa y Hermione levantó la mirada y sonrió ligeramente.

-Somos libres… - le dijo y la escuchó respirar profundamente y vio como sus ojos se humedecían. Ella volvió a observar a su niño y acarició su cabello colocándolo para atrás mientras él hablaba sobre todo lo que se había perdido el día anterior.

Hermione aunque asentía solo podía mirarlo, sin escuchar lo que decía. Solo podía agradecer al cielo de que no tenían que huir más y que podría crear un mundo a salvo para él, donde todos fueran libres por fin… para siempre.


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Ale21: Me alegra que te haya gustado y siento la larga espera. Gi: Hola, gracias por tus palabras, me alegra que te haya enganchado. Saki: Gracias a ti por leerla y por tus palabras, espero no desilusionar. Esas son las preguntas, nos leemos

Gracias por leer. Si les gusto o no dejen reviews :D

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