
Como siempre digo, no doy summary! y por que no lo intento..., psss, no tengo idea! Si quieren saber tendran que entrar y leer XD
Rated: Fiction K - Spanish - Adventure - Ash K./Satoshi & Delia K./Hanako - Chapters: 2 - Words: 5,120 - Reviews: 10 - Favs: 5 - Follows: 4 - Updated: 08-11-12 - Published: 01-20-12 - id: 7759455
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Hola! Hola! De seguro se preguntan por qué hice esto, bueno, pues como me prohibieron usar la compu por tanto tiempo, por las noches me quedaba mirando el techo, después mis primos vinieron a molestar y vimos El poder de Uno y se me ocurrió. Así que mientras no podía tocar la computadora arme toda la trama de esta historia, planeaba dejarlo para más adelante, pero no podía concentrarme en mí otra historia así que -.-U ya saben…, a la historia!
Pokemon y sus personajes no me pertenecen, esta historia no viola los derechos de autor al ser por mero entretenimiento y sin fines de lucro
Mi más grande secreto
El sol brillaba con intensidad sobre pueblo paleta, a lo lejos podían escucharse el canto de algunos pidgey, una joven mujer se encontraba en la entrada del laboratorio del profesor Oak, llevaba consigo una canasta mientras esperaba que alguien abriera la puerta.
No paso mucho tiempo para que un joven, con una escoba en mano, residiera a la mujer con una sonrisa en su rostro.
"Sra. Ketchum, que hace aquí tan temprano?"
"Buenos días, Tracey" Respondió Delia con una sonrisa en su rostro mientras le mostraba la canasta. "Traje algo para el profesor Oak, se encuentra?"
"Si, pase por favor" Dijo Tracey haciéndose a un lado para dejar pasar Delia.
"Este lugar esta impecable, haces un muy buen trabajo, Tracey"
"Gracias Sra. Ketchum…"
"Ya te dije, dime Delia, me haces sentir vieja"
Tracey sonrió dejando su escoba a un lado "Siéntese por favor, iré a buscar al profesor"
"No es necesario, está en su laboratorio no es así?"
"Si pero está trabajando en algo…"
Tracey no pudo terminar la frase ya que Delia se adentro a uno de los pasillos, Tracey fue tras ella intentado detenerla pero no tuvo mucho éxito.
"Buenos días, profesor" Canto Delia con voz alegre asustando al científico quien prácticamente salto de su asiento dejando caer un par de hojas y fotografías.
"Qué? Cuando? Donde?" Grito el profesor Oak recorriendo la habitación con la mirada.
"Lo asuste, profesor?" Pregunto Delia sin borrar la sonrisa de su rostro
"Eh? Delia! No te esperaba tan temprano"
"No tenía nada más que hacer así que traje lo que me pidió y de paso unos bocadillos en caso de que tuviese hambre" "Respondió Delia dejando la canasta sobre una mesa, sus ojos se posaron en la fotografía de lo que parecía ser un tallado de piedra con la imagen de un lugia en los cielos y el océano completo elevándose bajo el mismo. Se inclino recogiendo la fotografía con interés. "Profesor, que es esto?"
El profesor Oak desvió su atención de la canasta acercándose a Delia para tomar la fotografía de sus manos mientras Tracey recogía todos los demás.
"Son fotografías de una nueva investigación que he comenzado, recientemente se descubrieron estos grabados en un antiguo templo en una isla solitaria camino a Sinnoh. Los investigadores han tenido problemas para descifrar que significan así que pidieron mi ayuda"
"Oh, ya veo. Y ha tenido éxito?"
"Mas o menos, es sobre un enfrentamiento entre pokemon legendarios. Lo que he podido traducir es que tiempo atrás, Groudon y Kyogre libraron una feroz batalla causando la destrucción de todo un continente, Rayquaza bajo de los cielos para intervenir, pero Rayquaza fue derrotado.
Con la destrucción inminente y sin nadie que pudiera detener a estos legendarios, una intensa luz se hizo presente en el cielo. El océano se elevo cubriendo el resplandor y una vez que este desapareció, un Lugia con las plumas de oro y plata se hizo presente.
Su melodía fue capaz de calmar la ira de Groudon y Kyogre, quienes regresaron a su sueño eterno, de los escombros y la destrucción, se formo una isla en donde ahora se elevaba un templo. Rayquaza regreso a los cielos, mientras que el Lugia de oro y plata desapareció en un destello para nunca ser visto nuevamente.
Cuando los mundos se alineen y el sol sea consumido por las sombras, el guardián de oro y plata despertara de su sueño para surcar los cielos una vez más, lo demás está demasiado gastado y me es imposible de descifrar"
El profesor Oak se froto la barbilla al terminar sentándose frente a su computadora sin notar la expresión de Delia. "Lo que puedo decir es que esto se refiere a un alineamiento planetario, precisamente mi investigación dice que habrá uno en aproximadamente dos semanas pero no he podido descifrar donde o como será la aparición de este pokemon legendario y…" Volviendo su cabeza para ver a Delia. "Delia, te encuentras bien?"
"S-si, si…, es una linda historia profesor. La misma que le contaba su padre a Ash cuando era más pequeño. Si me disculpa, olvide algo en la lumbre, nos vemos más tarde" Respondió Delia abandonando el laboratorio tan rápido como podía.
Tracey y el profesor Oak intercambiaron miradas de sorpresa por la actitud de la joven madre. "Como pudo contarle esa historia a Ash si acabo de descifrarla?" Murmuro el profesor Oak mientras Tracey regresaba a sus tareas.
Delia apuro el paso con el fin de llegar a su casa lo más pronto posible, la preocupación era evidente en su rostro mientras unos recuerdos inundaban su mente.
Diez años atrás
Delia se encontraba mirando el cielo nocturno a trabes de una ventana, dejo escapar un suspiro de tristeza con los ojos fijos en las estrellas.
"Ocurre algo malo?" Una voz masculina pregunto detrás de la joven mujer.
Delia giro sobre sus talones con una sonrisa fingida. "Estoy bien, no te preocupes"
"No puedes engañarme, Delia. Es por la noticia no es así?" Las lágrimas empezaron a formarse en los ojos de Delia antes de abrazar al hombre frente a ella. "Ser madre era mi sueño más preciado y ahora…, ahora…"
"Tranquila, siempre podemos adoptar, hay muchos niños que necesitan un hogar y nosotros podemos dárselo" Susurro el joven con dulzura. Delia se aparto secándose las lágrimas con una sonrisa.
"Iremos a ciudad Viridiam mañana, ahora es mejor descansar no crees?"
Delia tomo la mano de su joven esposo llevándolo hacia la ventana. "Es una noche hermosa, miremos las estrellas un poco más" El joven sonrió rodeando a Delia con sus brazos, ambos levantaron la vista al cielo, un brillo repentino apareció surcando el cielo.
"Mira, una estrella fugaz, pide un deseo" Murmuro el joven. Delia cerró los ojos por unos momentos al abrirlos, la pareja pudo ver como la estrella descendió chocando en un bosque cercano.
"Viste eso?" Cuestiono el joven. "Si…, vayamos a ver" Respondió Delia tirando de su esposo fuera de la habitación y de la casa camino al bosque.
Entre los arboles solo eran visibles las luces de dos linternas. "No hay nada, tal vez solo lo imaginamos" Dijo una voz masculina mientras apartaba unos arbustos. Delia pudo ver un destello débil en la distancia. "Por aquí!" Grito antes de correr hacia el mismo.
"Delia, espera. Puede ser peligroso!" Grito corriendo detrás de su joven esposa solo para encontrarla en un claro de rodillas.
Delia admiraba el objeto frente a ella mientras este emitía un aura brillante hasta desaparecer por completo, levanto el objeto con cuidado girando hacia su marido. "Mira" Mostrándole un huevo de color amarillento con algunas marcas en plateado y unas gemas rodeándolo en el centro.
"Un huevo pokemon? Delia, deja eso, su madre debe estar cerca"
"No veo a ningún otro pokemon aquí, tal vez debemos llevarlo con el porfesor Oak"
"Déjame verlo" Extendiendo sus manos para tomar el huevo, Delia sujetaba una de las jemas con curiosidad. Cuando las manos de ambos estaban sobre el huevo, este empezó a brillar intensamente. Delia exclamo en la sorpresa mientras su esposo retiro las manos rápidamente.
Pronto el brillo empezó a cambiar de forma y cuando este se apago, en los brazos de delia se encontraba un pequeño lugia de plumaje dorado y plateado. Abrió sus ojos mirando a Delia, ella juraría que vio al pequeño sonreírle.
"Que tipo de pokemon es ese?" Exclamo el joven. Delia observo la gema en su mano, al parecer lo había arrancado del huevo sin darse cuenta. "No lo sé, tal vez el profesor Oak pueda decírnoslo"
El pequeño Lugia se sacudió ligeramente dejando escapar una melodía. Delia empezó a mecerlo al igual que lo haría con un bebé mientras tarareaba una canción de cuna. El joven se inclino para recoger la gema que había dejarlo caer. "Esto estaba en el huevo, no?" Cuestiono mientras dejaba el mismo sobre el pequeño pokemon.
Su cuerpo empezó a brillar como lo haría un pokemon al evolucionar. "Evolucionara tan pronto?" Exclamo Delia en la sorpresa, el brillo pronto se apago y ambos adultos quedaron en un estado de shock. Delia sintió sus piernas temblarle por lo tanto se dejo caer en el césped teniendo cuidado de no dejar caer al pequeño.
"Esto…, no…, como?" Cuestiono el joven arrodillándose frente a su esposa, sus ojos fijos ahora en el pequeño niño, se quito la chaqueta para envolver al niño pequeño en los brazos de Delia. "Bien…, ahora que hacemos…, esto no pasa todos los días"
Antes de que Delia pudiera responder, una voz suave resonó en la mente de ambos adultos.
"Cuando los mundos se alineen y el sol sea consumido por las sombras, el guardián de oro y plata despertara de su sueño para surcar los cielos una vez más, los legendarios a su melodía acudirán para salvarnos a todos de nuestro destino fatal"
"Su corazón no conoce maldad, protejan al guardián pokemon hasta que el día de su despertar llegue. Yo el mismo Arceus lo demando"
Tan rápido como la voz había venido, desapareció. Ambos adultos intercambiaron miradas, Delia bajo la vista al sentir una ligera presión en su pulgar, se encontró con la mirada cálida del niño, sus ojos color chocolate y una sonrisa en sus labios, en sus mejillas una marca en forma de z. Delia sonrió abrazando al niño con cariño.
"Creo que ya tenemos a nuestro pequeño" Susurro Delia ante la mirada atenta de su joven esposo.
3 años después
Un fuerte grito alerto a una mujer que se encontraba en la cocina pendiente de la cena. "Ash!" Exclamo Delia apagando la estufa y corriendo en dirección a las escaleras, corrió hacia el baño abriendo la puerta repentinamente, su esposo se encontraba peleando con un pequeño Lugia que chapoteaba en la tina del baño alegremente.
"Q-que pasa aquí?"
"N-no, no lo sé…! Ash, quédate quieto por favor! Lo puse en el agua y después paso esto!" Respondió mientras intentaba sujetar al pequeño Lugia y empapándose en el proceso.
"La joya, iré por ella. Mantenlo quieto!" Grito Delia mientras salía del baño, entro a su habitación buscando en los cajones, tomo una pequeña caja recuperando un cristal transparente entre sus manos, parecía haber sido pulido cuidadosamente hasta el punto de la perfección. Delia se perdió en la belleza del mismo hasta que un sonido de campanas llego a sus oídos.
Corrió rápidamente escaleras abajo hasta llegar a la puerta de la entrada. Abrió la puerta encontrándose con el profesor Oak y su nieto.
"Delia, espero que no hayamos llegado tan pronto" Hablo el profesor Oak con una sonrisa en sus labios.
"De ninguna manera…"
"NO! ASH! REGRESA!" Grito una voz masculina en el piso superior. Ash había escapado de la tina corriendo torpemente por el pasillo con las alas extendidas, empezó a elevarse perdiendo altura pero recuperándola minutos después, Delia vio el reflejo del pequeño Lugia en un espejo mientras empezaba a volar en torno a la sala, al momento en que el profesor Oak entraría en la casa, Delia cerró la puerta en su rostro, literalmente.
El profesor Oak llevo las manos a su rostro mientras unas lágrimas se filtraban entre sus ojos cerrados. "Abuelito, está bien?" Cuestiono un niño de entre 4 a 5 años, con cabellos castaños rojizos y ojos azules oscuro. Ambos podían escuchar ruidos y gritos provenientes del interior de la casa seguido de una dulce melodía que no habían escuchado antes.
En el interior de la casa, la pareja intentaba atrapar al pequeño escurridizo pero se las había arreglado para mantenerse lejos de su alcance descendiendo sobre un librero. Delia vio a su esposo preparar una toalla a modo de red para lanzarse sobre Ash quien había levantado vuelo al ver a su madre subir por el librero.
"Atrápalo!" Grito Delia lanzando la joya al aire, en una increíble demostración de destreza, su esposo se lanzo desde las escaleras rodeando al pequeño con la toalla y sujetando el cristal al mismo tiempo. Aterrizó sobre sus pies aproximando el cristal al Lugia, un brillo ilumino el cuerpo del pequeño pokemon y el cristal una vez transparente ahora había tomado un color de oro y plata en forma de llamas. Cuando el brillo desapareció, un niño con ojos de color chocolate y cabello de un negro azabache desordenado miraba a su padre con una sonrisa en sus labios.
"Me viste volar, papá?" Pregunto el niño de forma inocente, Delia suspiro con alivio indicándole a ambos que subieran las escaleras. "Ambos te vimos Ash, pero es mejor que no le digamos a nadie que esto paso, está bien?"
El niño asintió a su padre mientras este subía las escaleras con una sonrisa. Delia abrió la puerta viendo al profesor Oak con la cara totalmente roja, tal vez por el golpe o por la vergüenza, era difícil de saber.
Dos Años después
"Debes irte ahora?" Cuestiono Delia, la tristeza presente en sus ojos. Su esposo asintió entregándole una vieja mochila polvorienta. "Debo averiguar mas sobre esto, mantén siempre la joya junto a Ash. Nadie debe saber jamás lo que es en realidad"
Delia tomo la mochila abriéndola para ver su contenido, en su interior se encontraban varias piedras talladas de forma rectangular con punta afilada, tenia algunos grabados difíciles de descifrar ya que parecían simplemente grietas en la piedra. "Úsalos solo de ser necesarios"
Delia asintió cerrando la mochila antes de preguntar nuevamente. "Que le diré a Ash?"
"Dile…, dile que inicie un viaje para convertirme en un maestro pokemon"
Delia asintió una vez más antes de que ambos se despidieran con un tierno beso. Delia permaneció a mitad del camino hasta que la figura del hombre que amaba se perdiera de la vista.
5 años después
"Ash, el almuerzo está listo!" Grito Delia mientras terminaba de servir la mesa, un niño de unos 10 años bajo las escaleras con prisa, una emoción difícil de ocultar en su rostro. Salto a la silla tomando su plato.
"Mama, sabes que día es mañana?" Cuestiono el niño emocionado.
"Si, mañana mi pequeño cumple diez años. Parece como si fuera ayer cuando te divertías jugando bajo la lluvia"
"Mamá, eso fue ayer. Pero no me refiero a eso! Mañana podre elegir a mi primer pokemon y podre iniciar mi viaje para convertirme en un maestro pokemon!"
Delia permaneció en silencio por unos momentos antes de que una sonrisa apareciera en su rostro. "Ya regreso, no te muevas de aquí"
Ash simplemente alcanzo a asentir ya que los alimentos en su boca le impedían pronunciar palabra alguna. Delia salió de la cocina regresando minutos después con una pequeña caja en sus manos, al abrirla vio la joya cubierta de apenas un color plateado débil mientras que la mayor parte había tomado su tonalidad cristalina.
Delia suspiro tomando la joya en sus manos, ahora una cadena de plata lo convertían en un colgante "Ash…" Empezó Delia acercándose a su hijo, antes de colocar el colgante en torno al cuello de su hijo, sin que el niño lo notara, la joya había recuperado su color plateado y dorado en forma de llamas. El niño le dedico a su madre una mirada confusa. "Esta joya, es un regalo de tu padre"
"De papá?" Cuestiono el niño con sorpresa en la voz.
Delia asintió deslizándola debajo de la playera de su hijo. "Prométeme que siempre, siempre la tendrás junto a ti" Apoyando su mano sobre el pecho de Ash donde ahora descansaba la joya.
Ash sonrió asintiendo a su madre antes de abrazarla "Lo prometo, mamá"
Delia había llegado a la entrada de la casa antes de correr al interior y acercarse al teléfono con prisa. Espero por unos momentos antes de que el rostro de la enfermera Joy apareciera en la pantalla.
"Centro pokemon, buenas noches. En que puedo servirle? Oh, señora Ketchum, es usted"
"Hola enfermera, Joy. Ash se encuentra ahí ahora?"
"Ire a buscarlo, espere un momento por favor"
Delia asintió mientras el rostro de la enfermera Joy desapareció de la pantalla.
Ash se encontraba en la sala de espera en compañía de Pikachu, el colgante que su madre le había dado entre sus manos.
"Ash, deberías estar descansando, mañana es tu batalla con Tobías" La voz de Dawn regreso al niño en la realidad.
"Eh? Hola, Dawn…, lo sé…, es solo que…"
"No puedes dormir" Esta vez fue la voz de Brock la que interrumpió. Ash se limito a asentir antes de que otra voz llamara su intención.
"Ash Ketchum?"
"Enfermera Joy? Necesita algo?" Pregunto Ash poniéndose en pie y dejando caer el colgante en el asiento que estaba ocupando.
Antes de que Joy pudiera responder cualquier cosa Brock se precipito a sus pies tomando las manos de la enfermera. "Te diré que necesitas, un paseo a la luz de la luna con tu alma gemela, oxease yo. Di que si y juntos…" Brock no pudo terminar la frase ya que cayó al piso con una mueca de dolor debido al piquete venenoso de Croagunk.
"Por que tienes que ser así…?" Cuestiono Brock mientras era arrastrado por su Croagunk causando la risa nerviosa de sus dos amigos y sus pokemon.
"Tienes una llamada de tu madre" Respondió la enfermera Joy una vez recuperada de su estupor. Ash asintió corriendo hacia uno de los teléfonos para tomar la llamada, Dawn estaba por seguirlo pero es detenida por Brock, obligando a la peli azul a respetar la privacidad de su amigo.
"Hola, mamá" Exclamo Ash viendo a su madre del otro lado de la línea.
"Ash, me alegra tanto encontrarte"
"Pasa algo malo?"
Delia suspiro antes de hablar "Tienes el colgante contigo?"
Ash asintió empezando a buscarlo. "Si…, yo, estaba…, lo tenía conmigo hace un momento"
Delia sintió que el mundo se le venia enzima al escuchar esas palabras, pero se relajo al ver a Pikachu saltar sobre las piernas de Ash con el colgante en su pequeño hocico. "Pikachu!" Exclamo el pokemon ratón con una sonrisa.
Ash suspiro aliviado tomando el colgante para enseñárselo a su madre. "Lo vez, aquí esta" Delia asintió dejando escapar un suspiro de alivio. "Jovencito, ponte ese colgante ahora mismo!"
Ash casi dio un salto de su silla al escuchar el grito de su madre, asintió nerviosamente antes de ponérselo.
"Ash, sé que esto no será fácil de aceptar, pero necesito que vengas a casa lo antes posible"
Ash permaneció en silencio al escuchar a su madre, no sabía que responder en ese momento. Se aclaró la garganta antes de empezar. "Mamá…, mañana es"
"Lo sé, pero esto es importante. Prométeme que regresaras a casa de inmediato y mantén ese colgante en tu cuello siempre"
Ash asintió tímidamente antes de colgar el teléfono sin siquiera despedirse de su madre. Pikachu observo la mirada sombría de Ash, definitivamente, esto no ayudaba para su batalla de mañana.
Y aquí entro yo! Porque hago esto? Bueno…, porque, por que…, porque puedo! Mwahahahahahahaha! No le puse nombre al padre de Ash porque nadie tiene idea de quién es y yo quería respetar eso.
Díganme que les pareció y ayúdenme con el o los villanos. Podrían ser los equipo, Rocket, Aqua, Magma… etc o el villano de la película que mencione. Voten! Y si nadie opina o vota..., entonces elegire yo!
XionRed Fuera! Y también fuera del hospital! Amenazare con golpearme la cabeza contra la pared si no me dejan acercarse a la compu!
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