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Kon! Left 4 Survive: Gisei
Author:
lilazo PM
Sólo existían en videojuegos y películas, sólo existían en la imaginación... hata ahora. Después de un año, las cosas cambian, y los zombies ya no son lo único a lo que hay que sobrevivir.
Rated: Fiction K - Spanish - Drama/Adventure - Ritsu T. - Chapters: 21 - Words: 92,455 - Reviews: 230 - Favs: 32 - Follows: 35 - Updated: 05-02-13 - Published: 03-03-12 - id: 7892063
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HOOOOOOOOOOOOOOOLA... perdón perdón el tiempo que pasó, esque entre el instituto y trabajo (see, trabajo en el cine XD) y otras cosas, no he podido subir un nuevo capítulo.

Espero que lo disfruten, y aprovecho para agradecer a dagashell, quién me corrigió mi HORRIBLE ortografía. Fue un ardua trabajo (creanme estaba casi todo el borrador en rojo XD cosas que pasan)

Bueno, sin mas cosas que escribir, ustedes lean...

enjoy!


Azusa levantó la cabeza, tirando los pedacitos de vidrios que tenía sobre ella. Abrió los ojos impresionada al ver el edificio casi destruido. ¿Qué clase de arma habían construido los militares? Se levantó rápidamente pisando los vidrios que había y se posó al borde del ventanal, mirando alrededor. El polvo se levantaba rápidamente, y pudo ver como parte la mitad del edificio estaba levantada y la otra deshecha. Sintió un gran pesar por las personas que habían estado allí, y por Momo.

"Tienes que salir porque quedas a cargo de mi escuadrón"

Las últimas palabras de Momo. Y vaya sí tenían peso.

-O sea, soy parte del grupo de liderazgo de los Opositores- se dijo a sí misma, entrando en pánico- Creo que esto es un poco más extremo que ser líder del Club de Música Ligera.

Cambió el canal de comunicación y habló.

-Iwasaki-san, habla Nakano. Cambio-

-… Bueno tener noticias de ti. ¿Cómo es la situación por allá?-

-Em… Muchas bajas- dijo Azusa muy seria, tratando de contener la voz en calma- entre ellas… Sasazaki-san-

-…-

Ahí fue como vio la parte que aún estaba de pie del edificio caer. La chica apretó las manos. Estaba obligada a olvidar el pánico de cometer algún error al liderar o algo parecido, y sólo avanzar.

-Estoy a cargo. Órdenes, señor-

-… No quiero ninguna pérdida más. Así que destruyan esa arma, AHORA-

-Hai-

-Hai- ese canal sólo conectaba con los líderes de los grupos, por eso se escucharon otras dos voces más.

Azusa cambió de canal al mismo tiempo que una bala la rozaba. Se agachó tratando de dejar de ser un blanco muy fácil, y preparó su rifle.

-¡Posiciones, necesito saber posiciones y números!- gritó por su walkie talkie al grupo, arrastrándose hacia el borde del edificio y apuntando con su arma.

-Somos siete los que quedamos en el edificio tres- ese era en el que estaba Azusa- Ninguno en el edificio uno- el que fue destruido- y unos quince en el edificio dos- Al otro lado del que estaba Azusa.

-Los que alcanzamos a salir del edificio uno estamos entre las filas de ataque en la calle tercera. Somos unos trece.

-Fuerza de ataque de suelo en la calle segunda, aún quedamos diecisiete… dieciséis-

-En la calle primera ya no estamos, fuimos echados por uno de los tanques. Nos dirigimos a la calle sexta junto al otro grupo. Los militares se acercan aquí.-

-Se están dispersando entre todas las calles- esa era la voz de Sawako- Quizás no puedan usar el arma por un tiempo, nos da algo de ventaja

-Mmmh, probablemente- dijo Azusa mirando hacia el arma. El polvo ya se había disipado bastante y mostraba el arma y la torre de Tokio en todo su esplendor. Parecía apagada. Quizás se demorarán en hacerla funcionar nuevamente… eso era un punto a favor- Yamanaka-san, necesito que le digas a Ritsu-senpai y a Sakura-san que destruyan esa arma antes de que la pongan en funcionamiento.

-Sí, si las alcanzo claro está- dijo con un tono de sarcasmo

-Los que están en el edificio tres, apunten hacia los militares que hay enfrente. Los del edificio dos encárguense de cubrir a las fuerzas de suelo entre las calles tres y seis- Azusa usó la mira de su rifle y apuntó a unos militares que iban hacia la cuarta y quinta calle, desarmándolos. También la usó para mirar con más detalle el arma. Aún no tenía señales de uso. Buscó a algún militar cerca de ella para bajarlo, pero no encontró ninguno. Era automática al parecer.

-Yamanaka-san, ¿hay alguna forma de darle un comunicador a Ritsu-senpai? Creo que puedo guiarla desde aquí-

-¡¿Sigues en el edificio, Azusa?! Sasazaki mandó a evacuarlos…-

-Sasazaki ya no está, desgraciadamente, y yo estoy a cargo ahora. Por favor, denle un comunicador, así avanzaremos más rápido y terminaremos con toda esta masacre- el tono que utilizó fue bastante autoritario

-…Hai-

Balas invisibles debido al polvo volaban por todos lados. El ruido de las armas lanzándolas producía eco, seguido de gritos agonizantes. Ritsu trataba de acercarse a la intersección de la calle principal con la que ella estaba, lugar dónde estaban los militares y la Torre de Tokio. Pero con tan poca visibilidad le era un tanto difícil esquivar las balas. Miró hacia atrás, y vio como Mio también avanzaba lentamente entre los escombros del edificio, seguida de cerca por Sawako y los demás opositores. Debía moverse más rápido para que no siguiera habiendo víctimas, y llegar antes de que esa arma dispara de nuevo. Pero correr en un campo invisible para ella, con un noventa por ciento de posibilidades de ser herida o muerta por una bala… Era súper fuerte, pero no súper inmune a la balas. En eso vio como su ex profesora le hacía una seña.

-¡Ritsu, Azusa te va a guiar hacia el arma, así que ten esto!-

Le mostró los audífonos de su walkie talkie. La chica parpadeó un par de veces y se acercó sin levantarse mucho hacia Sawako.

-Canal tres. Ahora ella es la líder de este escuadrón a cambio de Sasazaki-san- dijo muy seria

-¿A cambio…?- entonces entendió. Apretó los audífonos en su mano, pero sin destruirlo, y se los puso- Está bien. ¿Azusa?

-… ¿Ritsu-senpai?-

-Recibo órdenes. Cuando quieras, líder- contestó la castaña sarcásticamente

-Sin bromas por favor, mira que aún no asumo bien esto- murmuró la chica, parecía nerviosa, pero segura- muévete por el borde de mi edificio, cuando estés en la esquina avísame.

-O.K- dijo Ritsu, se dio vuelta a Sawako- me voy… Cuídense.

-Por supuesto, solo destruye esa cosa para que podamos avanzar y terminar con esto- le dijo con una sonrisa.

Ritsu se movió, pasando por el lado de Mio, quién la miró

-Trata de no ponerte debajo de un edificio derrumbándose, tengo algo importante que hacer ahora- dijo sarcástica mirándola

-Haré el intento- dijo Mio sonriendo- Sólo… cuídate. Cuando el polvo desaparezca un poco, avanzaremos para cubrirte mejor

Ritsu le devolvió una sonrisa, y avanzó. Llegó hasta la esquina, sintiendo que algunas balas pasaban cerca, pero no lo suficiente. Miró alrededor. Se podía ver algo, aunque no era suficiente.

-Azusa…-

-Sí… Estoy usando la mira de mi rifle para ver entre el polvo-

-¿Qué tu rifle es mágico?-

-No, tiene una mira especial… Y lo estoy usando yo, o sea, igual tiene algo de magia-

-… Me huele a egocentrismo- murmuró Ritsu con unas gotitas en su cabeza-

-Como sea, muévete hacia adelante, derecho-

-¿Segura de que no hay militares?-

-Sí los hay, y muchos, pero te diré exactamente cuando los tengas cerca, así avanzarás más rápido-

Ritsu se movió rápidamente, apretando los puños lista para usarlos. Escuchó una explosión a su izquierda, aún quedaban tanques. Sólo esperaba que los demás pudieran con eso. Sintió como gente corría cerca de ella, pero no lo suficiente como para poder ver bien quienes eran. Entonces se acordó de Sakura.

-Azusa, ¿sabes dónde está Sakura?-

-Iwasaki me dijo que se está encargando de los tanques restantes. Militar a tu derecha… ahora-

Ritsu vio una figura acercándose. Se agachó y corrió hacia él, derribándolo y golpeándolo en la cabeza.

-Bonito. Dirígete un poco hacia tu izquierda. Perfecto, ahora a tu derecha-

Lo vio rápidamente, lo agarro de un brazo, y dándose la vuelta lo tiró por su espalda. Así siguió por un minuto entero, derribando militares casi sin que ellos supieran qué pasó. Se dio vuelta y vio como uno caía.

-Perdón, ese iba muy rápido- dijo Azusa por el Walkie Talkie.

-Gracias-

-Otro… justo delante tuyo. Son cinco-

Ritsu comenzó a ver mucho mejor después de haberlos derrotado. El polvo ya se había disipado bastante, dejándola ver que estaba justo frente a una puerta debajo de la Torre de Tokio que llevaba a la base de los militares, y sobre ella se veía parte del arma, una especie de bazuca gigante. Sonrió y dio un paso antes que la puerta se abriera. Parpadeó un par de veces sin moverse.

-Azusa, ¿ves lo que yo?-

-Sí, ten cuidado, ya no hay muchos militares cerca de ti, la mayoría se fueron a las calles o a los edificios-

-Me huele a…-

Y escuchó un fuerte ladrido, seguido de uno, no, varios perros. Y no cualquier tipo de perros, si no que de los más fieros… y zombies. Ritsu apenas tuvo tiempo para reaccionar cuando estaban sobre ella. De una patada mandó a volar al primero pero el segundo ya había logrado morderla en el brazo. Aguantando el dolor le dio un puñetazo en la cabeza zafándose de él. Saltó hacia un lado y pateó a un tercero y a un cuarto… Pero había muchos más.

-¡Perros, por qué perros!- gritó enojada agarrándose el brazo ensangrentado y alejándose de los perros, quienes la seguían ladrando fieramente

-¡Voy, voy!-gritó Azusa apuntando a los perros y dándoles en la cabeza, pero necesitó más de un disparo para derrotar a uno- ¡¿Dé qué son?!

-Algo raro, pero duele cuando muerd… ¡AH!- gritó cuando otro perro le alcanzó la pierna. A una persona normal se la habría arrancado completamente. Lo pateó con la otra pierna, y le lanzó un fuerte puñetazo a otro que había saltado hacia ella. Miró a su izquierda y vio como otro caía por las balas.

-¡Quiero que todos los del tercer edificio disparen a los perros!- gritó Azusa apuntándoles a los perros. Estaba sudando por el esfuerzo y la adrenalina. Además vio como iba quedando Ritsu, eso no era bueno. Y seguían apareciendo. Eran al menos unos treinta que habían salido de esa puerta, todos grandes, feos y con grandes colmillos. Algunos avanzaron hacia dónde estaba los demás humanos, sin importarles mucho si eran militares u opositores, quienes aunque disparaban no podían deshacerse de ellos a menos que atacaran a uno y entre los que sobrevivieran lo destriparan a balas.

-¡Iwasaki-san! ¡Necesito a Sakura al frente! ¡Ritsu necesita ayuda!- gritó la chica por el walkie talkie sin dejar de disparar.

-Va hacia allá junto con un tanque-

-Ya… ¿tanque?

-Logramos tomar un tanque de los militares, está siendo usado por Fushida, Kotobuki y Amano-

En eso, la chica vio como un tanque aparecía entre el resto de polvo que quedaba en el aire, disparando a los perros. Varios de estos corrieron hacia él, pero se encontraron con las cuchillas de Sakura. Había llegado detrás del tanque y se colocó cerca de Ritsu para protegerla.

-¡SÍ! ¡¿Quién es el jefe?!- gritó Jaken completamente eufórico mientras manejaba el tanque

-¡A tu derecha, Kotobuki!- gritó Amano, una mujer de unos veinte años, con el pelo amarrado en una coleta y cara de inocencia, aunque era obvio por la expresión que tenía ahora ya no le quedaba mucha.

-¡Sí, los veo!- dijo Mugi mirando por la mira del tanque, y apuntando hacia uno de los perros. Fue hecho papilla- Esto llega a ser casi entretenido

-Por supuesto, si no fuera por el casi- dijo Jaken con una sonrisa irónica.

-Oigan, ¿no ven una luz venir de la torre?- dijo Amano mirando por la pequeña ventana del tanque, apuntando hacia la torre

-Parece…- murmuró Jaken, entrecerrando los ojos para ver mejor

-Sí- dijo Mugi usando la mira del tanque para ver mejor- viene… del arma

-¿Qué?- dijo alarmado el hombre

-¡Está en funcionamiento de nuevo!- exclamó Amano, levantándose del asiento asustada.

-¡Pero no es posible, hay militares cerca de los edificios!- exclamó Mugi, también horrorizada al ver las luces del arma

-¡No creo que a Zetsubou le importe mucho! ¡Comunícate con Iwazaki, rápido!-

Yui corría a toda velocidad junto con Tatsuya. Su corazón palpitaba fuertemente al haber visto ese edificio caer y el polvo levantarse. Solo quería que sus amigas estuvieran bien… vivas. Pasaron por las calles y veían cuerpos de militares y Opositores. Mientras más cerca de la torre estaban, más cuerpos había. Entraron en la nube de polvo con armas en las manos, disminuyendo la velocidad. Los disparos sonaban más cerca.

-Yui, hay movimiento allí- murmuró Tatsuya indicándole un poco más adelante

-¿Opositores?- murmuró la chica

Sí, eran unos tres que caminaban hacia ellos. Parecían heridos.

-¡Eh, Tatsuya!- dijo uno de ellos que ayudaba a un compañero a caminar

-Tachibana, ¿Cómo es la situación allá?- preguntó el chico a su amigo

-Complicada. Esa máquina destrozó un edificio completo- dijo el hombre.

-Sí lo vimos- dijo Yui mirando hacia delante- ¿se sabe de si hay heridos?

-Muchos muertos, es imposible contarlo… aunque supimos que entre ellos estaba Sasazaki-san-

Tatsuya abrió los ojos sorprendido.

-¿Sasazaki-san no era…?- preguntó Yui al chico

-Sí. Ok, seguiremos avanzando- dijo Tatsuya sin mirarla

-Tengan cuidado- dijo el otro hombre que estaba al lado- Los militares se están moviendo por las calles del edificio dos y tres.

-…Sí, gracias-

Obviamente, fue allí hacia dónde los dos corrieron. El polvo cada vez era más denso, así que disminuyeron la velocidad. Avanzaron por el borde de los edificios, escuchando disparos a lo lejos, pero repentinamente los sintieron demasiado cerca. Los dos se miraron, y al mismo tiempo que sintieron unas balas chocando con un auto que había al lado de ellos, se agacharon y se pusieron detrás del. Vieron pasar rápidamente las siluetas de varias personas como escapando y de vez en cuando se detenían para disparar hacia atrás. Eran opositores, y detrás estaban los militares disparándoles.

-Yui, agarrémoslos por detrás- susurró Tatsuya, mirando a los militares que pasaban.

La chica asintió. Cuando los militares pasaron, se movieron sigilosamente hacia ellos por detrás, aprovechándose de que no se movían muy rápido por el polvo en el aire. Tatsuya golpeó a uno en la cabeza con la culata de su arma, dejándolo fuera de combate de inmediato, a otro en el estómago y justo después en la barbilla, dejándolo inconsciente. Yui le hizo una zancadilla a uno, lo pateó fuertemente en la cabeza y a otro lo golpeó justo en la sien con la culata del arma. Unos militares se dieron cuenta de ello y les apuntaron, pero no fueron tan rápidos como Tatsuya, quién ya les había disparado, al igual que Yui. Sí, ella también tenía muy buena puntería.

Los desarmaron en un par de segundos.

-No lo entiendo, no eran tantos, ¿por qué corrían?- dijo Tatsuya rascándose la cabeza

-Cre… creo que por eso- dijo Yui apuntando hacia delante y poniendo los ojos como plato, asustada.

Tatsuya se dio la vuelta y vio como un tanque se acercaba a ellos y disparaba. Puso la misma cara de espanto y saltó hacia el lado opuesto de Yui, esquivando por poco el cañonazo y recibiendo todo el aire caliente del impacto. La chica cayó varios metros más allá azotándose contra el suelo. Se levantó a duras penas y vio aterrada como el tanque apuntaba exactamente hacia ella y una luz se prendía dentro del cañón. Pensó en moverse esperando esquivar el ataque, pero el cañón del tanque cayó cortado en dos, explotando. Yui se cubrió el rostro y luego miró el pedazo que quedó en el suelo, sorprendida.

-¿Estás bien?-

Era Sakura.

-Sa-Sakura-san…- Yui de verdad se alegró mucho de verla- si, muchas gracias

-¡Eh, Yui!- la llamó Tatsuya corriendo hacia donde estaban ellas- Y tú eras…

-Sakura. Será mejor que se muevan con cuidado, los militares se concentran en estas calles- dijo la mujer seria mirando como los opositores que habían corrido volvían al lugar- Además, el arma se pondrá en funcionamiento en cualquier momento. Probablemente su próximo objetivo será alguno de los edificios…

-¿Edificios?- Yui entró en pánico- ¡Azu-nyan está en uno de ellos!

-¿Azu-nyan?- repitieron Tatsuya y Sakura levantando una ceja

-¡Debo ir con ella!- dijo la chica corriendo sin pensarlo dos veces

-¡Yui, espera…!- pero el chico de rastas se calló al escuchar el walkie talkie de Sakura

-¡Te necesitamos al frente, están atacando a Tainaka y necesita tu ayuda ahora!- era uno de los líderes de uno de los grupos

-Ritsu…-

-Voy enseguida- contestó Sakura, y mirando al chico agregó- me muevo. Mantente alerta y júntate con el grupo que viene hacia aquí

Se fue, dejando a Tatsuya con las palabras en la boca.

-Yo también voy- murmuró, apretando las manos, mientras los otros opositores pasaban al lado de él. Debía ayudar a Ritsu se alguna forma… no importaba como.

Corrió a más no poder hacia la Torre de Tokio.

Yui saltaba los escombros ágilmente, olvidando todo el cansancio que sentía, encontrándose casi en mitad del campo de batalla de una de las calles. Sólo quería llegar donde estaba Azusa y sacarla de allí antes de que le pasara algo. No podía abandonarla de nuevo ahora que podía ayudarla. Vio a algunos Opositores disparando hacia unos perros cerca del edificio dos… ¿perros?

-Oh, oh-

Los perros atacaron a los opositores, siendo algunos vencidos y otros ni siquiera tocados por la balas. Un pastor alemán especialmente grande se fijó en Yui. La chica sin pensarlo aumentó la velocidad entrando por una de las ventanas del edificio, seguida muy de cerca por el feroz animal. Agarró un pedazo de escombro y se lo tiró al perro, que ni se inmutó y siguió corriendo. Yui corrió por lo que había sido el hall del edificio, viendo la puerta de emergencia que llevaba a las escaleras. Entró en ella casi deslizándose y cerró la puerta justo en la boca del animal. Tenía una fuerza increíble, impidiéndole a la chica cerrarlo del todo. El hocico del animal se abría y cerraba con cada ladrido que daba, mostrando sus horribles dientes listos para masacrar a la chica.

-¡Pe-perrito, échate a-tras!- gritó Yui haciendo todo lo humanamente posible para que la puerta no se abriera.

Estaba apoyada completamente en la puerta, viendo a centímetros de ella esos dientes. Gotas de sudor caían por su frente por el esfuerzo… Cómo pudo, sacó la pistola que tenía en el cinturón y disparó todas las balas haciendo que el perro retrocediera y así poder cerrar la puerta.

Cayó de rodillas, tratando de respirar nuevamente. Un poco más y sería "Yui sin Cabeza". Cerró los ojos por unos segundos, sólo unos segundos. No se había dado cuenta de lo cansada que estaba, esos días habían sido horribles, sobre todo este. Quería que todo terminara ya, que todo volviera a la normalidad… Pero, ¿era posible?

Abrió los ojos. No tenía tiempo para eso, no podía echarse y descansar… No podía llegar tarde de nuevo, no con Azusa otra vez. Se levantó lo más rápido que pudo y comenzó a subir las escaleras. Algún día todo volvería a la normalidad, sólo debía seguir adelante, proteger a su hermana y a sus amigas… sólo seguir y no llegar tarde nunca más…

Azusa suspiró aliviada al ver que Sakura y el tanque habían llegado a ayudar a su senpai. Un poco más y…

-¡Nakano, el ar…!-

Azusa se sobresaltó al escuchar la voz de Iwasaki. Esperó un momento para escuchar a su líder, pero no siguió hablando.

-¿Iwasaki-san?- habló por su walkie talkie pero no recibió respuesta. En eso recordó, teniendo un horrible presentimiento.

Miró hacia fuera del edificio y vio que debajo de la Torre de Tokio, el arma se estaba moviendo en la dirección de su edificio, con unas lucecitas encendida en su alrededor. Iban a disparar.

-¡¿…chas! ¡Van a disparar al edificio tres! ¡Todos aléjense de ahí ahora!-

Pero ya era demasiado tarde, era imposible para ella salir de allí, esa cosa destruiría todo el edificio como lo hizo con el anterior, y terminaría como Sasazaki… Azusa se quedó de piedra, con los ojos bien abiertos justo frente al arma… Y así sería…

-¡Dispárenle, dispárenle ahora!- gritó Ritsu al tanque, viendo como el arma se movía hacia el edificio.

Un cañonazo lanzado desde otro ángulo llegó de lleno al tanque haciendo que casi se diera vuelta, y destruyendo el cañón de este. Un tanque mandado por los militares se había acercado, dándole al otro tanque. Ritsu se preparó para correr en a ayudarles pero vio a Sakura pasar rápidamente por su lado.

-Yo me encargo, no hay tiempo para darle a la otra arma, ve tú, ¡Rápido!

-Uf, tenemos un problema- dijo Jaken alejándose de los controles. Echaban mucho humo.

-¡Hay que salir!- dijo Mugi, también conteniendo la respiración por el humo que había ahí dentro y corriendo hacia la puerta de salida.

La abrió y se encontró justo delante del otro tanque.

-Oh, oh-

Pero Sakura apareció cortando el cañón del tanque haciendo que explotara como los otros que habían explotado.

Ritsu corrió como pudo hacia el arma, saltando hacia dónde estaba, pero era mucho más torpe con la mordedura del perro en su pierna y en su brazo. Se posó en el artefacto para moverlo, pero unas balas lanzadas desde dentro de la base militar le impidieron acercarse por completo.

-¡No me molesten ahora!- gritó, poniéndose detrás de unos pilares de la torre para que las balas no la alcanzaran. Se apretó el brazo herido, muy urgida por avanzar y mover esa arma. Había muchas lucecitas alrededor del arma, indicando que dispararía. Un sonido salió de ella, espantando a la chica- ¡NONO! ¡No dispares!

Una figura llegó a su lado. Ritsu levantó la mirada y vio como Jun en el robot se ponía como escudo. A pesar de estar muy abollado, aún resistía las balas.

-¡Ahora sí lo hacemos, Ritsu-senpai!- le gritó, indicándole que se moviera.

Ritsu asintió y corrió junto con la kouhai hasta el arma. Sentía como las balas chocaban contra el metal. Sólo esperaba que no tuvieran la potencia necesaria como para traspasarlo. Jun tenía la misma idea, ya que tenía una cara de nervios y pánico bastante notoria, pero aún así no se movió del lado de Ritsu.

La Jikken puso sus manos en el arma. Jun hizo lo mismo. Un centímetro, otro centímetro, poco a poco se movía… pero no era suficiente. El sonido se apagó y una luz roja cegadora apareció por el orificio del cañón, lista para salir.

-¡MUEVETE!- gritaron las dos chicas, con las manos poco a poco incrustándose en el cañón.

La luz roja se reflejó en los ojos de Azusa. Hasta ahí llegaría. Sintió una mano agarrándola y tirándola hacia un lado. Alguien la cubrió, cayendo los dos al suelo.

Se escuchó una gran explosión y la luz roja invadió todo el lugar. Incluso desde las tiendas donde llevaban a los heridos pudieron ver el rayo de luz que desprendió la máquina. El aire que creó sacó por completo todo el polvo que había dejado la explosión anterior. Los militares y los Opositores se quedaron quietos, viendo el horrible e increíble espectáculo que habían presenciado. Incluso los perros que quedaban se quedaron un momento en silencio.

Ritsu cayó de rodillas, respirando hondo tratando de no desmayarse por el esfuerzo. Jun también hacía en lo mismo, apoyada en el arma que estaba levemente caliente. Miró la obra de esa máquina.

Un pedazo de os últimos pisos del edificio había sido arrancado, pero no había caído. Habían logrado desviar el disparo lo suficiente para que solo dañara la punta del edificio.

Los sentidos de Azusa volvieron lentamente. Abrió los ojos, pero al hacerlo sintió un fuerte dolor en el costado, y un peso encima de ella. Los cerró de nuevo, conteniendo el dolor. Se movió un poco, pero el peso que tenía encima se lo hizo difícil. Abrió lentamente los ojos, y vio el cielo nublado y parte del techó destruido. Miró alrededor, vio que era lo que tenía encima y terror la invadió.

-¡YUI-SENPAI!

La chica estaba sobre ella, la había protegido de la explosión recibiéndolo casi todo. Su espalda estaba quemada y algunos pedazos de escombros estaban sobre ella. No se movía.

-¡No, Yui-senpai! ¡YUI!- le gritó nuevamente Azusa, moviéndose para darle la vuelta y tratar de despertarla… Porque sólo estaba inconsciente… sólo, no podía estar…

-Yui, Yui-senpai, ¿me escuchas? Por favor… dime que no estás…- dijo al ponerla en sus brazos. El dolor del costado ya no le importaba, sólo veía el rostro dormido de su senpai. Sangre caía por su sien… No tenía ninguna expresión, no se movía…

-No… por favor…- las lágrimas comenzaron a caer por el rostro de Azusa, limpiándole la suciedad y la sangre. Golpeó gentilmente el rostro de su senpai, esperando que reaccionara. ¿Por qué no reaccionaba?- Yui-senpai, no… no me dejes de nuevo… Después de un año nos encontramos y… vamos, no te vayas… No me dejes…

Apoyó su rostro en el cuerpo de la chica cerrando sus ojos, y lloró.

¿Por qué la gente más bondadosa tenía que sufrir más en estos lugares y situaciones? ¿Por qué la mayor pérdida era la de esas personas? Era injusto, cuando los que creaban ese caos y comenzaban esas guerras, eran los que sobrevivían, los que sacaban la mejor parte… y los demás, los que se vieron obligados a involucrarse en eso, eran los que más sufrían y perdían con todo… ¿Por qué…?

Cerrar los ojos y pensar que nada de eso había pasado… Cerrar los ojos y pensar que todo estaba bien.

-¿… Azu-nyan?-

Azusa contuvo la respiración. ¿Había oído bien? ¿O era sólo su imaginación? ¿Ya estaba delirando? Levantó lentamente su cabeza, topándose con unos ojos alegres aunque muy cansados. Era Yui, estaba despierta…

Estaba viva.

-Yu… Yui-senpai…-

-¿Estás bien…?- murmuró con voz débil pero cara de preocupación- Pensé… que no llegaría… pero me alegro… que estés bien…

Nuevas lágrimas salieron de los ojos de Azusa, muchas lágrimas, pero todas llenas de alegría. Su senpai seguía con vida. La abrazó con delicadeza y se echó a llorar de nuevo. Yui, sacando un poco más de fuerzas correspondió al abrazo, poniendo su mano en la cabeza de su kouhai.

-Ahora… estás a salvo… y prometo que no me iré de nuevo…-


Y eso fue... CHAN CHAN! a que los dejé con el corazón en la mano nuevamnete, jajajjajaa, soy malvada.

Hay alguien que se llama allen... y me da mucha risa su poca paciencia XDDDDDD, perdón, en serio :)

Hay muchos que quieren yuri... no dire nada respecto a eso XD

Eso poh, cualquier cosa, comentario, etc, escriban nomas. Gracias por sus comentarios, y por leer obviamente. :D

"Groggy": se supone que se escribe así, no? es cuando estas como medio mareado, medio ido, medio... volao XDDDDD cuando te pegan y quedas viendo estrellitas mas o menos y como que casi te cai pero no... una vola así.

cheers :D

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