
"¿Sabes Hime? Ambos nacimos para estar juntos... lo quieras o no, tú eres mia y yo tuyo" le dijo Ichigo antes de besar con intensidad sus labios, en verdad estaban hechos el uno para el otro, de eso no había duda.
Rated: Fiction K+ - Spanish - Romance/Friendship - Orihime I. & Ichigo K. - Chapters: 10 - Words: 29,368 - Reviews: 71 - Favs: 19 - Follows: 21 - Updated: 12-21-12 - Published: 04-28-12 - id: 8068601
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Notas y avisos:
-Los personajes aqui mencionados son propiedad de Tite Kubo.
-Todo lo sucedido en este capitulo son coincidencias.
-Disculpen la tardanza (exámenes, finales, proyectos, conferencias & compromisos han sido grandes participes en que los haya hecho esperar) espero lo disfruten... en este capitulo por fin sera el primer enfrentamiento de ichi y hime luego de tanto tiempo :O... de verdad ojala les guste n_n
Capitulo II.
Tormentas en el corazón.
Bum, bum, bum, su corazón latía con fuerza y rapidez cada que Orihime agitaba su cabello al alzar su mano para poder responder a las preguntas de la profesora y el delicioso aroma a moras que emergía de su larga y ondulada melena podía ser percibido por la nariz de Ichigo, tic toc tic toc, las manecillas del reloj avanzaban con la misma velocidad que una tortuga—En caso de que lo que usted propone sea cierto yo recomendaría que se hiciera un estudio completo del estado de los niveles de hierro y cobre en el torrente sanguíneo ya que cabe la existencia de una grave intoxicación—explicaba Orihime con seguridad y certeza dejando a todos los presentes con la boca abierta dejando claro que ella no era simplemente una cara bonita, incluso Ichigo se había quedado totalmente sorprendido (algo difícil de lograr en un joven tan peculiar como él) ella realmente era buena en lo que a medicina correspondía.
-¡Vaya Srita. Inoue usted me ha dejado sorprendida!—exclamo sonriente la profesora, le era gratificante saber que al menos otro estudiante además de Ishida se mostrase interesado en su materia más allá de solo querer obtener una buena nota— ¿A que se debe que sepa tanto de este tema?—agrego.
-Es que este curso lo tome en mi primer año, sucede que el programa de mi antigua universidad era muy diferente al proporcionado en esta, en vez de llevar tronco común y una que otra materia que abarcara únicamente ciertos temas en específicos, allá cada semestre se dedicaba a algo en especifico, por ejemplo, el primer semestre estudie únicamente el sistema circulatorio y el sistema respiratorio, el segundo semestre fue solamente acerca del sistema nervioso y el sistema digestivo, en el tercer semestre fue absolutamente sobre Biología Molecular, Celular y Tisular—respondió sonriente.
-Eso parece interesante ¿y a que se debe que lleven de esa forma el programa de estudios?—continuo muy interesada la profesora, tomando asiento en su escritorio.
-Creo que era porque querían empaparnos de conocimientos básicos y necesarios como lo son las funciones de los distintos sistemas en el cuerpo humano, los órganos que los componen cada uno, enseñarnos a reconocer cada cosa desde un principio y después permitirnos enfocar nuestra atención en el área que cada quien desee en busca de especializarse—se explico con rapidez.
-¿Qué área de medicina desea para su especialidad?
-En lo personal me interesa mucho la neurocirugía—respondió entusiasmada, de pronto todos se sintieron un poco intimidados, incluso la misma profesora, la neurocirugía resultaba para la gran mayoría del grupo un área de suma dificultad, la mayoría habían decidido irse por la cirugía platica-reconstructiva, unos cuantos (incluyendo a Ichigo) por el área cardiovascular y unos pocos (como Ishida) habían optado por la oncología como su especialidad desde el inicio de su carrera.
-¡Increíble!—exclamo la profesora—Es la primer chica de esta generación que opta por esa especialidad, ¡Felicitaciones Srita. Inoue! Me parece que es usted una mujer de retos—la felicito llena de orgullo.
-Mu-muchas gracias—dijo con las mejillas sonrosadas agachando de forma tierna su rostro, le era difícil asimilar los halagos de un profesor o profesora, en su antigua escuela era extraño recibir algún comentario de ese tipo por parte del profesorado, por lo general con un simple "Bien hecho" satisfacían la necesidad de los estudiantes de ser alentados de forma educativa, fue entonces cuando Orihime sonrió internamente, le era agradable saber que al menos en esta universidad recibiría un trato más cálido y menos rígido que el que recibía en su anterior facultad.
Ichigo miraba atento a la chica, desde donde estaba él podía apreciar perfectamente el perfecto perfil de Orihime, al notar lo dulce que se veía al sonrojarse no pudo evitar sentir como su corazón se entusiasmaba por la tierna vista que sus ojos presenciaban "Creí que…" pensó un tanto confundido—Bueno continuemos con la clase—advirtió la profesora regresando a la enorme pizarra.
"¿Sabes? Creí que te había olvidado"
"¿Sabes? Tú siempre tiendes a equivocarte"
La hora del almuerzo ya había llegado, era conocida dentro del campus como la "hora universal" pues todos y cada uno de los miembros de la universidad de Karakura se veían reunidos en la gran plaza destinada a la convivencia y descanso de los estudiantes por parte de la escuela que simulaba un pequeño centro comercial, los directivos se habían encargado de crear un espacio perfecto para que los jóvenes descansaran luego de una larga mañana de actividades en una zona con diversos restaurantes, sitios para relajarse como pequeñas salas de cine que proyectaban distintas películas, un pequeño café-lounge donde los alumnos podían disfrutar de cómodos sillones para descansar mientras leían un buen libro o escuchaban música y disfrutar de deliciosas bebidas ofrecidas por el lugar, en fin era el sitio favorito de todos, incluyendo a los profesores.
Cierto peli naranja se encontraba acompañado por su grupo de amigos en el lounge, bebiendo café y disfrutando de buena compañía—Entonces haremos un viaje a Europa para conocer los distintos museos de arte que existen en ese continente ¿Qué opinan?—dijo un chico de larga cabellera roja peinada en una excéntrica coleta, la playera sin mangas que llevaba mostraban los distintos tatuajes que llevaba en los brazos, mientras que un paliacate blanco cubría parte de su frente acentuando sus extrañas cejas negras— ¡Es bastante genial ¿no?—siguió diciendo.
-¡Qué suerte tienen tú y Douglas-san!—exclamo Ishida arreglando sus lentes.
-¿Por qué lo dices Ishida?—pregunto un chico de cabello rubio ondulado y desmarañado, sus ojos azules como el cielo se clavaron sobre el auto proclamado genio, un par de aretes metálicos adornaban sus orejas mientras que una discreta argolla colgaba del lado derecho de su labio inferior.
-Eso hasta yo lo sé Marc—dijo burlón Renji.
-Así es, es bastante obvio Douglas-san, se irán de viaje por casi 3 semanas por parte de la universidad y le será contado como si estuvieran asistiendo a clases, yo que más quisiera sino que mi carrera fuera así pero no, la medicina requiere de mucho más esfuerzo y disciplina que la arquitectura y el estudio de las bellas artes ¿no lo crees así Kurosaki?—dijo Uryuu mirando de reojo a su, hasta ahora, muy silencioso amigo.
Ichigo había pasado la primera hora del descanso en total silencio, observando a la nada mientras sus amigos no paraban de parlotear— ¿Huh?—dijo saliendo de sus pensamientos.
-¡Oi, Ichigo has estado muy callado!—exclamo el pelirrojo excéntrico.
-¿Eh?... Lo siento ¿que decías Renji?—dijo un tanto "ido".
-Ichigo ¿Estas bien?—pregunto el chico rubio, el futuro medico de anteojos a lado del peli naranja arreglo sus gafas mientras pensaba que la respuesta a la pregunta de Marc Douglas solo podía ser respondida con un par de palabras: Orihime Inoue.
-¿Eh?... S-si—dijo sacudiendo la cabeza un par de veces, en realidad Uryuu tenía razón, el muy ensimismado peli naranja había pasado el rato pensando en su amiga recién llegada, las cosas no habían sucedido como él esperaba que sucedieran, y con justa razón "Luego de más de un año y solo recibo un Hola Kurosaki-kun…. ¡Kurosaki-kun!" pensó algo resentido y enfadado.
De pronto toda la atención del cuarteto de chicos fue atraída por un extraño chico de cabello negro y bata blanca que corría en dirección a ellos— ¡Ishida-sempai, Kurosaki-sempai!—grito antes de frenar delante de la mesa donde se encontraban los susodichos.
-¿Qué sucede Hanataro-san?—pregunto algo preocupado Uryuu al escuchar la exagerada y agitada respiración del chico, Ichigo solo le miraba algo aturdido por la cara de cansancio del chico.
-E-et-o—trataba de decir con la respiración agitada—Su-ce-de que...—dio un gran respiro para poder calmar su agitación—Ishida-sempai, el director me dijo que les avisara que el Doctor Ukitake no podrá asistir hoy porque ha tenido una crisis de nuevo por su enfermedad y que a partir de este momento se han suspendido las clases para el grupo de tercer semestre—dijo más calmado.
-¡Vaya! ¿De nuevo?—exclamaron Ichigo y Uryuu a la par.
-Si, es una lastima pero el director dijo que no ha sido tan grave esta vez, que se repondrá rápido—dijo entusiasmado el chico—Bueno los veo después sempai, mi clase esta a punto de comenzar, adiós—dijo antes de emprender una carrera a toda velocidad hacia el edificio de la facultad de medicina.
-Cierto… Nosotros también nos vamos—dijo Renji mientras se ponía de pie y tomaba un morral muy hippie del suelo, mientras el estadounidense a su lado le acompañaba haciendo lo mismo—Ahora ustedes fueron los suertudos, nos vemos Ishida, Ichigo—se despidió Marc, Renji solo hizo un gesto manual y ambos tomaron su camino hacia el edificio más dinámico, insólito y artístico de la universidad.
"Te he amado por mil años y te amare mil más"
"Calla… n-no digas eso ¡No mientas! ¡No mientas!"
"…No llores…"
Ichigo e Ishida se pusieron de pie con lentitud, no llevaban ningún tipo de prisa e incluso se sentían de muy buen humor por poder tener al menos un respiro luego de tanto trabajo durante las horas anteriores, el par de amigos de la infancia caminaban con calma hacia el estacionamiento de la universidad donde Uryuu había dejado su auto.
Luego de un breve momento de silencio Ichigo decidió deshacerlo, expresando algo que lo estaba atormentando desde hacia poco— ¡Kurosaki-kun!—exclamo molesto y de forma tan repentina que el oji azul a su lado dio un respingo de sorpresa.
-¡¿Qué cosa?—exclamo Uryuu.
-¡Kurosaki-kun!—volvió a repetir—Así me llamo ¿lo notaste?... luego de tanto tiempo y ella… —pauso súbitamente, arrepintiéndose de lo que había dicho, era extraño hablar de eso con Uryuu Ishida, bueno, en realidad era extraño hablarlo con cualquier persona, para Ichigo que era extraordinariamente difícil comunicar sus sentimientos, impresiones, emociones o cosas por el estilo, él era del tipo que callaba las cosas y actuaba sobre ellas.
-¿Y ella?—insistió Uryuu, un tanto intrigado, este tema le generaba curiosidad y frustración a la vez por sus propias razones.
Ichigo suspiro estruendosamente—Y ella solo dijo eso—musito sin ánimos, de pronto el auto de Uryuu que hasta hacia poco resultaba estar en un lugar retirado había aparecido repentinamente frente a ellos, Ishida solo miro al peli naranja tratando de descifrar lo que había dicho de ultimo, pues su voz había sido tan baja que las palabras fueron casi inaudibles.
-¿Quieres que te lleve?—se ofreció Uryuu pero solo recibió un gesto amable y una sacudida de cabeza como respuesta—Como gustes Kurosaki, te veo mañana—se despidió el oji azul mientras subía a su flamante auto.
Ichigo espero hasta que el automóvil de su amigo desapareció fuera de la escuela para ponerse en camino hacia la parada de autobús, por primera vez en mucho tiempo le emocionaba la idea de tomar el autobús, pues sabia muy bien que siendo tan temprano la mayoría de los estudiantes estarían en las aulas y no sobresaturando la parada ni el autobús, pero la débil chispa de suerte y felicidad que había alumbrado los tensos y tristes ojos chocolate del peli naranja se desvaneció en cuanto llego a su destino.
Brillante y largo cabello naranja destellaba con la luz del sol mientras que un bello rostro que podía robarle a cualquier chico el suspiro más profundo y extenso de su vida fue lo que inundo su mirada "Con un demonio… ¡Carajo! ¡Carajo! ¡Carajo! ¡Carajo! ¡Carajo! ¡Carajo!" pensó mientras sus latidos comenzaban a acelerarse con suma rapidez—Hime—dijo siendo traicionado por su propio cuerpo que se dejo llevar por el impulso de llamar su atención.
Las suaves ondulaciones se movieron con delicadeza mientras la chica dirigía su inocente mirada a los expectantes ojos de Ichigo, que ahora brillaban confundidos por el remolino de emociones que se desato en su interior— ¿Kurosaki-kun?—dijo sorprendida de verlo ahí, sus mejillas se sonrosaron suavemente mientras una enorme sonrisa adornaba su rostro— ¡Que bien!—exclamo luego de un instante, acercándose al chico.
-¿Qué bien?—dijo mientras su ceño se fruncía sutilmente entre sus cejas, su estomago se revolvió de nuevo por la forma en la que ella lo había llamado… de nuevo.
-Si, ahora no tendré que tomar el autobús sola, no recuerdo como hacerlo ¿sabes?—se soltó a reír y de pronto el dichoso transporte urbano al fin hizo su aparición ocasionando que una ventisca revolviera la cabellera de ambos y volara la parte baja de sus impecables batas blancas—Vamos—dijo la chica mientras se adentraba del enorme autobús.
Ichigo respiro profundamente en busca de calmar su estrés y nerviosismo, se sentía el chico con menos suerte del mundo pero una parte de él brincaba de felicidad, muy a su pesar—No te comportes como idiota—se dijo a si mismo antes de subir al autobús, luego de pagar su pasaje se encamino hacia donde una muy hermosa y sonriente chica le esperaba sentada.
El silencio reino durante unos cuantos minutos, ambos no sabían que decir, que hacer ni que pensar, o al menos Ichigo se sentía así, perdido en una situación sumamente extraña y angustiante, no, no era fácil, nada fácil enfrentarla, enfrentar a la chica que había sido el centro de su mundo desde que tenia memoria, a la chica que amaba con todo su corazón, la chica por la cual había derramado lagrimas en secreto y la luna como único testigo—Y ¿Qué tal tu día?…—de pronto la voz mas melodiosa a los oídos de Ichigo lo despertó de sus pensamientos, el dirigió sus ojos hacia los de ella, topándose al fin con la realidad— ¿Es en serio, Orihime?—dijo casi burlándose de la inocente pregunta de la chica.
Orihime le miro desconcertada, el tono amargo de la voz de Ichigo no paso desapercibido por ella, aunque el intento contenerlo fue tan espontaneo que no pudo evitar terminar la frase del mismo modo que la empezó— ¿Q-qué es e-en s-serio, I-Ichigo?—dijo nerviosa y algo desanimada por la reacción de su amigo, la verdad el día no había sido como ella esperaba, sobre todo la parte en la que Ichigo intervenía, ella creía que seria recibida con emoción por parte de su adorado peli naranja pero en cambio, ¿Qué recibió? Recibió que durante toda la clase la ignorara, con trabajos la saludara, no se había dignado a acercarse para preguntarle si quiera un ¿Cómo estas? O algo así pero lo peor de todo era que ahora actuaba así ¿Qué le sucedía?
-¡Vaya al menos ahora me llamas por mi nombre!—exclamo denotando más acidez y molestia en su voz pero no podía evitarlo, se sentía tan revuelto, tan conmocionado, que lo único que podía percibir con claridad era la molestia y los recuerdos tristes que lo habían invadido desde el día en que ella dejo la ciudad de Karakura, la chica lo miro cautelosa, manteniéndose en silencio—¡Hay cosas más importantes de las que hablar que tu interés de como fue mi día, ¿no te parece?—dijo cada vez más enfadado y ansioso.
La mente de Orihime trabajo rápido, entonces ella recordó, recordó como habían dejado las cosas antes de que ella se fuera, recordó como cada día las conversaciones se acortaban, como las cartas disminuían y como las llamadas desaparecían, recordó lo horrible que era estar con Ichigo enojado, lo frustrante que se podían volver sus discusiones y algo en ella le decía que esta platica no terminaría bien… nada bien—Ichigo… yo—dijo algo aturdida, de pronto su corazón se estremeció y su tranquilidad desapareció.
-Olvídalo ¿quieres?—dijo volteándose, clavando su mirada en la ventana, observando lo familiares que se volvían las calles—De todas formas ya llegaremos a casa—soltó mientras sus puños se cerraban sobre su pantalón.
-¡No!—exclamo, de pronto todo se había transformado y todo por la poca madurez de Ichigo, por su tonta forma de querer hablar las cosas— ¡No dejaremos esto así!—Orihime ahora era la enojada, cosa que ocasiono una gran impresión en Ichigo.
-¿De que hablas?—dijo desconcertado.
-¡¿Acaso crees que solo tú puedes empezar reclamando cosas?—dijo frunciendo el ceño, mostrando un puchero y un intenso brillo de rabia en los ojos— ¡Tu tampoco fuiste el mejor dando bienvenidas, mira que empezar a pelear en vez de darme un abrazo y un golpe en la cabeza como solías hacer!—termino de decir con un nudo en la garganta.
"Linda" pensó Ichigo al verla comportarse de esa forma "Se ve linda cuando se enoja" no podía evitar pensar, pensar en ella, pensar en su belleza, pensar en la temible manera en la que ella sola podía poner su mundo al revés y acomodarlo de nuevo en un santiamén— ¡¿Hime?
-¡Hime, nada!—no se contendría más, estaba en su derecho ponerse como se estaba poniendo, de pronto el camión freno repentinamente, estacionado para permitir que los pasajeros descendieran, al fin habían llegado a su vecindario.
Ichigo camino rápidamente dejando a Orihime un poco atrás, quería salir de ahí, estar lejos de ella al menos el suficiente tiempo para que pudiera calmarse y poder hablar civilizadamente—A la media noche hablaremos—dijo antes de salir corriendo a su casa.
Orihime solo lo miro aturdida, debía calmarse, estaba sensible por haber regresado, desvelada por el horario al que todavía no podía acostumbrarse de nuevo, resentida por la bienvenida de Ichigo y estresada por todas las cosas que tenia que hacer para poder concretar su ingreso a la universidad, este día seria más largo de lo que podría imaginar pero algo le decía que a la medianoche las cosas mejorarían un poco.
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