Anime/Manga » Yu Yu Hakusho »

3rd planet
Author:
Roronoa Minamino PM
La relación entre Yomi y Kurama comienza a pasar por momentos difíciles cuando una situación inusual aparece y los recuerdos del pasado vuelven, amenazando con cambiar las cosas, para mala suerte del antiguo rey de Gandara. Yaoi - YomiKura - KuronuexKurama, con advertencia de lemon en el primer capítulo. Penúltimo capítulo en línea.
Rated: Fiction T - Spanish - Romance/Hurt/Comfort - Yomi & Kuronue - Chapters: 8 - Words: 29,438 - Reviews: 14 - Favs: 1 - Updated: 11-17-12 - Published: 06-10-12 - id: 8202476
A+  A-   Full 3/4 1/2 Expand Tighten

Buenos días/tardes/noches/madrugadas/lo que sea para todos. Por el momento no tengo mucho qué decir así que...pasemos con la obligada sección de notas, créditos y demás cosas.

Nota: Bueno, no sé ustedes pero…yo sigo batallando al tratar de descifrar qué tipo de demonio es Kuronue. Su nombre, traducido literalmente, es algo como "Grulla negra" y se dice que es un demonio tipo Cuervo, no sé exactamente el por qué, aunque igual su nombre tiene poco o nada qué ver si tomamos en cuenta que uno de los kanji en el nombre de Kurama se traduce como "caballo" y pues…está de más decir que es un zorro demoníaco :P También me he fijado que, generalmente en el fandom en Inglés, a Kuronue se le considera un demonio Murciélago debido al aspecto de sus alas. No me suena tan descabellado si tomamos en cuenta que, tanto los zorros como los murciélagos son animales que tienen mayor actividad en las noches (momento del día más adecuado para llevar a cabo las actividades de un ladrón y "una que otra cosilla más", je). Sea como sea, trataré de adaptarme más a eso último y lo dejaré como murciélago, esperando que no haya mucho problema ni confusiones ó lo que sea. Igual pasa con Yomi a quien, por alguna razón, han decidido denominar como "tipo cabra" (háganme el "Cavor Fabrón" xD). Supongo que lo dicen por lo de sus cuernos pero...honestamente, no le veo parecido alguno con ése tipo de animal .-. Ésto lo pongo nada más por mencionarlo puesto que creo que es erróneo (y más si tomamos en cuenta los Mil y Un errores que tiene el manga/anime de YYH en la edición de EU además del montón de cosas que se sacan de la nada por allá) y por tanto no lo usaré en mis historias.

Créditos en éste capítulo: El título viene, en ésta ocasión, de una canción de mi esposa amada, Megumi Ogata (la hermosa seiyuu que da voz a Kurama en la versión original de YYH, por si no sabían :P). La canción, como podrán notar, es la de "Dear, my angel". No puedo evitar derretirme al recordar cuando fui a verla en vivo y a todo color *-* Pero bueno, no es ni la hora ni el momento para dejar salir mi fanatismo por ella, jaja. Bien, en éste capítulo SI hice uso de parte de la letra y pues, ya saben, todo lo relacionado con la canción pertenece a Megu-sama, yo sólo me deleito y hago uso de su hermosa creación sin fines de lucro.

.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.

Capítulo 4 – Dear, my angel

Kurama se forzó a tranquilizarse rápidamente. Kuronue ya estaba un poco mejor gracias a que lo habían sanado provisionalmente pero aún necesitaba de cuidados un poco más especializados para sanar todas las heridas profundas y aliviar cualquier cuadro de deshidratación o desnutrición que pudiera tener. Tanto él como Yomi salieron de aquel lugar, Kurama ayudando un poco al otro a sostenerse, después de todo, estaba un poco debilitado al haber usado tanta cantidad de su youki. Una vez afuera, los ojos del youko se posaron sobre el cuerpo que estaba tendido aún sobre la camilla, a la sombra de los árboles. Ya estaba en el vehículo en el que le llevarían a la ciudad, listo para ser trasladado sin mayor problema. Kurama no podía dejar de sentirse raro, como si de pronto alguien fuese a decirle que todo era un sueño y nada más, un extraño sueño, pero no sucedió. Se trataba de algo real. Seguía impactado de que su antiguo amante, aquel que creyó muerto y al que tantas lágrimas le dedicó siguiera con vida, apresado por alguien en aquel horrible lugar durante todo ése tiempo. Sus ropas, aquellas tan características del youkai alado, ahora convertidas en harapos sucios de polvo, sangre y tierra, revelando parte de las heridas que cubrían a aquel maltratado cuerpo. El corazón del kitsune volvió a estrujarse. Yomi, quien había estado dando órdenes a sus hombres desde el momento en que habían llegado afuera, rodeó gentilmente con sus brazos al mitad humano, tratando de reconfortarlo. Kurama le dirigió una sonrisa pequeña pero sincera y el otro pudo percibirla.

–Bien, no hay más tiempo que perder. Vámonos de aquí– ordenó con voz firme el pelinegro mientras todos terminaban de abordar los vehículos.

oooOOOooo

Oscuridad. Oscuridad y nada más. Era lo único que le había rodeado desde hacía ya mucho tiempo pero ésta vez era una oscuridad más profunda. No podía visualizar siquiera los contornos de las cosas a su alrededor. Estaba aturdido y desorientado. Su cuerpo se sentía pesado y cansado. Agotado, como si hubiese estado corriendo sin parar durante horas y horas. Su mente comenzó a volver en sí en el momento en que intentó mover sus brazos sin poder lograrlo. Realmente estaba agotado como nunca lo había estado antes. Escuchó una voz. Una dulce voz. Jamás la había oído antes. Estaba perdido en ella y en la melodía que entonaba suavemente, una melodía que conocía bien y la recordaba a la perfección. La misma melodía que alguna vez su youko le dedicó.

el número de heridas que portamos

Significan lo lejos que podemos volar

Lentamente, muy lejos.

Dear, my angel, sigue brillando.

Muéstrame siempre tu sonrisa.

Nunca olvides que siempre estaré ahí para ti.

Estaré cerca de ti…

La voz cesó en cuanto logró abrir lentamente sus ojos, tratando de encontrar al dueño de la misma. Fue hasta ése momento en que se percató que estaba en una habitación amplia, amueblada de una forma un tanto sobria pero agradable y acogedora. También se dio cuenta que estaba descansando sobre una suave y fresca cama acolchonada. Aún sentía unas ganas terribles de dormir por unos….tres ó cuatro días seguidos hasta estar completamente descansado pero su curiosidad fue más grande que las ganas que tenía por reponer sus energías en aquel delicioso colchón por lo que optó por completar su objetivo actual. Agradeció a todos los dioses que la luz de su habitación estaba bastante atenuada. Habían pasado días, quizás hasta semanas, desde la última vez que había visto la luz y sus ojos apenas comenzaban a ajustarse de nuevo a ella. Una gentil mano se posó suavemente sobre su frente.

–Ya no tienes fiebre– dijo la dulce voz.

– ¿nh? – movió su vista, buscando de nuevo al dueño de ésa voz.

–Aquí arriba– añadió divertido al notar que el otro le buscaba. Los ojos azules de Kuronue obedecieron y se encontraron con un par de hermosos ojos verdes, enmarcados por rojo cabello que caía sobre la frente y los costados de aquel fino rostro.

– ¿¡Q-quién eres tú!? – trató de levantarse de golpe pero no pudo. Su cuerpo aún estaba adolorido y agotado por lo que no pudo siquiera forcejear para que aquel chico le dejara levantarse ahora que le había detenido para que no lo hiciera.

–No tienes de qué preocuparte. Estás a salvo– le sonrió gentil. Había algo en ése chico que le resultaba vagamente familiar pero, con su situación actual y su poder temporalmente desaparecido, le era difícil decir de qué se trataba.

–Tiene razón– dijo una nueva voz, la puerta de la habitación se abrió, revelando al dueño de ésta. La mirada del ojiazul se giró hacia allá –Te hemos sacado de aquel lugar en que estabas encerrado– añadió el visitante mientras cerraba la puerta detrás de sí. –Qué bueno que ya te encuentras mejor–

–¡…! ¿¡Y-Yomi!? –una enorme sorpresa invadió todo el ser del murciélago quien de inmediato lo reconoció – ¿De…de verdad eres tú? –una expresión de sorpresa e incredulidad se plasmó en su rostro. Yomi pudo notarlo, una pequeña sonrisa en sus labios.

–Así es, mi antiguo nakama…–

–Por todos los dioses…luces diferente a como te recordaba…–

–Puedo suponer el por qué…–rió un poco.

–Ah, bueno, si. Te recordaba con menos cuernos…y un solo par de orejas…– recordaba haber oído alguna vez sobre youkai que "obtenían" orejas cuando llegaban a quedarse ciegos pero, ¿sería que Yomi lo estaba? –Eh…de casualidad, ¿tú estás…eh…?–

– ¿Ciego? Si, lo estoy pero ésa es una larga historia que quizá después conocerás– Le resultaba curioso que, a pesar del tiempo, Kuro seguía sin tener demasiado tacto en algunas cuestiones.

–Ah, si. Claro…– hubo una pausa y un silencio un tanto incómodo mientras Yomi se acercaba para hacerle una revisión complementaria pues el kitsune ya le había chequeado minutos antes. Kuronue volvió a hablar cuando ya no pudo retener más tiempo aquella pregunta que le carcomía desde el instante en que reconoció a su viejo compañero– ¿Sabes…en dónde está Kurama? –

–Supuse que lo preguntarías en algún momento. Está justo ahí –señaló al chico de antes, el de la voz dulce, dueño del regazo sobre el que, apenas se daba cuenta, había estado recostado incluso desde antes de despertar. Parpadeó estúpidamente un par de veces antes de sentarse de un solo brinco, todo su cuerpo gritando de dolor, aunque no lo externó. Su curiosidad e impresión eran mayores. Se le quedó mirando unos instantes al pelirrojo que, justo ahora, le sonreía. Era hermoso, de eso no había duda, pero no se parecía en absoluto al zorro plateado que conoció. Su vista se posó de nuevo sobre Yomi –Hn…debe ser una broma. Es eso ó, además de ciego, estás sordo…– apoyó una de sus manos sobre su muslo menos herido. Yomi rió de nuevo.

–No te dejes engañar por las apariencias. Siendo honestos, si desde el comienzo hubiese podido verlo y me hubieran dicho que son la misma persona, no lo creería pero, en efecto, él es Kurama, el mismo youko que conocimos. Conforme vayas recuperando tu youki no te quedará duda alguna sobre ello. Mientras tanto, ne, Kurama, ¿por qué no le muestras? –la mirada del youkai alado se dirigió una vez más hacia el pelirrojo, expectante de lo que éste estaba por mostrarle. El chico dio un leve suspiro. Con el poco youki que tenía hasta ése momento, Kuronue sólo pudo sentir un brevísimo destello de energía. De pronto, la roja cabellera del chico se tornó plateada y alisada, incluso parecía haber ganado algunos centímetros de estatura. Un par de preciosos ojos dorados le miraron. Aún después de todos los años de tortura por los que había pasado, ¿cómo podría olvidar ésos ojos que tanto amó?

–¿K-Kurama…?– conmoción y una abrumadora felicidad se apoderaron del murciélago –¡Kurama! – y sin decir más, se lanzó hacia el zorro, abrazándole tan fuerte como las pocas fuerzas que tenía se lo permitían, el dolor que sentía no era impedimento alguno para hacerlo. Todo fue tan rápido pero Kurama podía jurar haber visto una lágrima en los orbes azules. Una mezcla de dolor, enojo y celos se hizo presente dentro de Yomi pero éste no dijo ni hizo nada que lo delatara. No quería entrometerse ni causar problema alguno. El kitsune le miró, inseguro de lo que debía hacer. El antiguo rey asintió levemente con la cabeza y Kurama supo que no habría problema por lo que correspondió de igual forma al abrazo del ojiazul. Siempre creyó que jamás volvería a sentir la calidez de su cuerpo otra vez. Dio gracias a Inari el haber estado equivocado durante todo el tiempo que dieron a Kuronue por muerto.

Continuará…

.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.

Bueno pues, eso ha sido todo por ésta ocasión. Sorprendentemente, fue un capítulo corto (énfasis en "sorprendente" y "corto" pues siempre me salen unos archivos que bien podrían pasar por testamentos de lo enormes que quedan xD). Prometo continuar con ésta historia lo más pronto posible. No recuerdo si lo mencioné antes pero tengo ya demasiadas historias en fila para ser pasadas y subidas y no me gusta empezar nuevos proyectos sin antes haber terminado alguno, además de que muchas de ellas son historias "cortas" que funcionan como Historias Extra de ésta, de "3rd Planet", ya sea que se ubiquen antes o después de ella y pues….si las subo les arruinaría el final, jaja, cosa que no haré, obviamente :P Como "nota extra" en éste capítulo, agregaré que desde el momento en que comencé a crear éste fic y que llegué a la idea de un encuentro entre Kuronue y Kurama, siempre creí que ésa canción de "Dear, my angel" sería un lindo detalle para agregar tanto por la canción en sí (melodía y letra) como por el hecho de que sea Megu-sama, la voz original de Kurama en su forma humana, quien la canta. Además de que siempre me gustó imaginar a Kurama en su forma de youko cantándola suavemente para Kuro en los viejos tiempos~ :3

En otros temas, debo decir que me resulta un tanto curioso y bastante….uh, tierno(?) el hecho de que Yomi no diera tanta importancia a la pérdida de sus ojos cuando supo que Kurama es quien siempre estuvo detrás de todo. Es decir, Yomi fue extremadamente cruel con el youkai que lo dejó ciego al grado de dejarlo pudriéndose en vida después de haberlo torturado por años y matarlo de forma por demás humillante (justo cuando éste rogaba porque lo mataran) mientras que a Kurama, bien…no le hizo nada más allá que "sugerir" un posible accidente en la luna de miel de su madre y su padrastro en caso de resistirse. Si éso, viniendo de un youkai cruel como puede llegar a ser Yomi si se lo propone, no dice que hay algo "oculto" ahí, de su parte hacia Kurama, por lo menos...entonces ¡nada lo hará! xD Yo sé que éste punto de la serie estaba en el capítulo anterior pero justo ayer en alguna página me recordaron algo de esto y pues…es difícil pasarlo por alto, jeh.

Ahhh, tengo muchas ganas de rolear Yaoi de YYH pero no encuentro el lugar ni/ó el momento de hacerlo :c Si alguien sabe de algún foro ó página-grupo de facebook disponible para ello, compártanlo, por favor. Mi perversito(?) ser se los agradecerá de por vida :D

Mientras tanto, me pondré a trabajar en los próximos capítulos. Siéntanse libres de hacerme saber si en algún momento llega a haber algún fallo en la historia, error, huecos o lo que sea en la misma, porque como que siento que se me van algunas cosas a veces D: ¡Hasta el próximo capítulo!

Favorite : Story Author   Follow : Story Author

  .    .