
Bienvenido al peor colegio de todo Reino Unido con la gente menos recomendable de todo Reino Unido. SLASH: Pones/Junes
Rated: Fiction T - Spanish - Danny J. - Chapters: 5 - Words: 8,974 - Reviews: 13 - Favs: 1 - Follows: 4 - Updated: 01-31-13 - Published: 06-13-12 - id: 8213389
|
|
A+ A- |
Eh, he tardado en actualizar alrededor de un mes, regaldadme un pin.
—Lo siento —repite Danny por sexta vez en el mismo cuarto de hora.
La rubia se gira, apretando los labios y arqueando una ceja.
—¿Lo sientes? ¿Cómo que lo sientes? Pues claro que no lo sientes, Danny —le acusa. Cada vez va aumentando de volumen, hasta acabar gritándole—. Eres un estúpido egocéntrico que no se da cuenta de que hiere los sentimientos de los demás. No puedes jugar así con las personas, idiota. ¿Sabes?, el otro día hablé con Dougie, ¿no te lo dijo?
—No.
—Bueno, pues... Estuvimos hablando, y, bueno, no fue una conversación muy agradable, pero... La verdad es que creo que tiene razón y que esto no funciona.
Danny entorna los ojos y mira a Mary, sin sorprenderse.
—¿Por qué dices eso? —le pregunta, finalmente.
—Porque... Porque es verdad, Danny. —Mary suspira y se sienta en la cama, ocultando el rostro tras sus manos—. Y yo no puedo seguir así.
—Pero...
—No lo entiendes, ¿verdad? No entiendes que y quiero más de lo que tú estás dispuesto a ofrecer. Danny, creo que estoy enamorada de ti. Y, bueno, pues antes podía soportarlo. Pero luego llegó Dougie y te obsesionaste con él. Y no sé qué tienes planeado hacer, pero no me incluyas en tus planes, porque no, no podemos ser amigos.
Danny suspira y se muerde el labio inferior, asintiendo. Algo así se imaginaba. Lo que Danny no entiende es cómo demonios puede hacer aguantado tanto.
—Entonces, creo que lo mejor será que me vaya.
—Pues sí.
Danny se da la vuelta y camina hacia la puerta, sin saber muy bien si debería despedirse o dejar las cosas como están. Afortunadamente, la voz de la rubia le llama.
—Ah, y, ¿Danny?
—¿Sí?
—Si llego a enterarme de que te lías con Dougie, te juro que te corto la polla.
Danny esboza una sonrisa torcida ante la amenaza y Mary arquea las cejas.
—Lo digo muy en serio. Con quien quieras menos con él.
—Vale.
Esta vez, en ver de irse, Danny da un paso vacilante hacia donde está Mary. Esta levanta la vista y lo mira a los ojos.
—¿Qué quieres? —le dijo, frunciendo el ceño.
—¿Puedo darte un abrazo?
En vez de responder, la rubia pone los ojos en blanco.
—Eres un capullo. Ahora no me vengas con otro de tus numeritos o te echo a patadas.
—Ya. Lo siento. Y lo digo en serio —Mary asiente y Danny se aclara la garganta—. Tendría que haberle hecho caso a Tom cuando me dijo que no era buena idea liarme contigo.
—Deberías hacerle caso a Tom siempre.
—Supongo. Es una lástima que sea demasiado estúpido y no lo haga.
―Ya, toda una lástima. Y ahora ―dice, tras aclararse la garganta―, lárgate de una vez.
―No tiene gracia, Danny ―protesta Dougie―. En serio, cállate. ¡Danny!
―Es que... es que no me puedo creer que te haya dicho todo eso y tú te hayas quedado callado, Dougie. Qué poco macho eres.
Dicho eso, empieza a reírse de nuevo. Dougie frunce el ceño. Cuando Danny había llegado diciéndole que Mary le había contado lo que había pasado, no se lo creyó. Básicamente por cómo se puso cuando él sugirió decírselo, pero se lo había contado todo con pelos y señales.
―Está bien, cachondéate todo lo que quieras, pero yo me voy a largar.
―¡No, Dougie! Ya me callo, ¿está bien?
―Tengo que irme de todos modos ―repone, sacudiendo la cabeza―. Tengo cosas que hacer. Nos vemos, Dan.
El pecoso tuerce la boca y asiente, mascullando una despedida. Claro que no le gustaba que Dougie se fuese cuando estaba con él, aunque supiese exactamente adónde iba. Eran las seis y Tom debía de estar ya esperándole en los gimnasios para machacarle un rato. Unos minutos después de que Dougie salga, él le sigue, con cuidado de no hacer ruido. Ya lleva semanas haciéndolo y cada vez se siente más como un acosador. Cuando por fin ve al rubio está al final de un pasillo se apresura para alcanzarlo, haciendo un poco más de ruido del esperado. Él se para en seco.
Oh, mierda.
―¿Hay alguien ahí? ―pregunta Dougie, girándose hacia el pasillo vacía. Danny se aprieta contra la pared de la columna y contiene la respiración.
Si es que eres gilipollas, Danny. Quién coño te manda a ti meterte en tantos follones, deja al chico en paz un rato, imbécil.
Oye a Dougie suspirar y, tras unos segundos, sus pasos alejarse. Espera un minuto antes de ponerse a andar de nuevo, debatiendo interiormente entre hacer caso a la parte coherente de su cerebro y dejarlo ya en paz o a la estúpida y temeraria y seguir con su absurdo plan. La parte estúpida y temeraria del cerebro de Danny era, en su opinión, la mejor de todas, así que sale de detrás del saliente y toma la misma dirección que el rubio, esta vez manteniéndose a más distancia.
Por otra parte, Dougie camina hacia el gimnasio acelerando el paso cada vez más. Está bastante seguro de que hay alguien detrás de él y también de quién es, pero ni se detiene ni baja un poco el ritmo. Cuando llega al gimnasio, entra y cierra de un portazo.
―Tom ―dice, precipitándose hacia dentro―. Hay alguien que me está siguiendo.
El mayor arquea las cejas y espera diez segundos antes de hablar.
―Ah. Vale. ¿Y? ¿Quieres que vaya a partirle la cara a ese alguien porque tienes miedo de romperte una uña o...?
―No, imbécil ―gruñe, interrumpiéndolo. Tom se ríe y Dougie bufa―. Es que... uhm...
―¿Qué pasa, Dougie?
―No, bueno, verás, es Danny. Casi desde que llegué siento como que me vigilan o algo y ahora mientras veía hacia aquí oí algo y me giré, y lo vi esconderse detrás de una columna y...
―¿Y?
―Que me da mal rollo.
Tom se lleva una mano a la sien y la frota, analizando la situación. Mal rollo. A Dougie le da mal rollo que Danny le persiga. Danny persigue a Dougie. ¿Por qué cojones persigue Danny a Dougie?
―Dios, no podía haber reformatorios más normales... ―Dougie sonríe y Tom sacude la cabeza antes de continuar―. Está bien, habla con él. Pregúntale qué coño hace vigilándote y pégale un puñetazo en la nariz esa de patata que tiene si hace falta.
―¿Y si me lo devuelve?
―Danny no pega a las chicas ―dice Tom, riéndose. Cuando repara en el ceño fruncido de Dougie se muerde el labio y sigue hablando―: A Danny no le gusta pelearse con la gente y pegarles si no tiene razón, así que no le des ninguna. Pero tampoco es gran cosa, no sé por qué le tienes miedo...
Dougie parpadea y mira al rubio, pensando por qué parte empezar para decirle los agujeros que tenía su plan.
―No le tengo miedo, Tom. Es sólo que... Bueno, quizá tu tampoco te fiarías de alguien que lleva persiguiéndote sin conocerte de nada y razón aparente.
―Danny es inofensivo.
―Danny es un psicópata.
―Sí, bueno... ―comenta el mayor, llevándose una mano a la barbilla―. Tal vez no psicópata, pero hay ciertas cosas de él que parece que no sabes y él debería contarte.
―Así no me tranquilizas en absoluto.
―No pretendo eso, Dougs. Escucha, aquí... Aquí todo el mundo tiene sus secretos. Yo prefiero denominarlos espinas, ¿sabes? Hechos que se te van clavando, y que si no consigues eliminar a tiempo acaban demasiado profundas y acaban contigo. La mayoría de esta gente hemos hecho lo que hemos hecho por culpa de esas espinas, pero me temo que ya no es algo remediable. Danny tiene las suyas, así que tal vez si te paras a hablar con él lo entiendas un poco. ―Tom suspira tras decir eso, para luego apresurarse a añadir―: Pero, si vas a hacer eso, descarta totalmente lo de pegarle un puñetazo en la nariz.
Dougie sonríe y mira hacia el suelo, mordiéndose el labio.
―Tom, si quieres mi más sincera opinión, deberías estar en un lugar donde aprovechasen más tu inteligencia. Estar rodeado de delincuentes juveniles no te hace justicia. Eres un tío legal... dentro de lo que cabe.
―Muy ingenioso, Dougie ―repone, revolviéndole el pelo―. Ahora pasemos a la razón por la que estamos aquí, patearte el trasero.
Al otro lado de la puerta, Danny se apoya en la pared del gimnasio, exasperado. Lleva un buen rato intentando oír lo que decían, pero sin resultado. Una punzada sacude su estómago mientras una idea fugaz pasa por su mente. ¿Y sí...? No, claro que no. A Tom le gustaban las chicas... ¿no?
Claro, como a ti.
Danny frunce el ceño, deseando poder deshacerse de su conciencia pegándose un par de cabezazos contra la pared. De nuevo, la parte lógica de su cerebro y la impulsiva vuelven a enfrentarse. Y él, sintiendo que se traiciona a sí mismo y a sus acciones estúpidas y descabelladas, decide irse a su habitación a dormir un rato, o al menos a intentarlo.
XOXOXOXOXOX GOSSIP RAQUELO. Quiero dejar constancia de que es muy posible que vuelva a pasarme mucho tiempo sin escribir en este chisme bc he tenido una complicación que no voy a decir para no quedar como una gilipollas, ew. A las que seguís leyendo muuuuuuchas gracias (srsly) y aunque no me revieweéis sé que estáis ahí bc una fuerza interior (y menciones en tuister c;) me lo dice. Y hablando de Twitter, *modo Ariana ON* si alguna quiere que le avise por él que me lo diga que yo se lo paso encantá' (mensiónenme bitches, soy Packcrab) y eso *modo Ariana OFF*. LOTS OF LOOOOOOVE. *CORASÓN* *CORASÓN*
|
||||||