
Ella debió ser la reina de su país, sin embargo se lo arrebataron todo, la envidia la dominó, pero ahora ese era el menor de sus problemas por que la gula, consumía cada vez más su cuerpo. Acto X. ¡ESTOY DE REGRESO!
Rated: Fiction T - Spanish - Horror/Family - Meiko S. & Kaito S. - Chapters: 11 - Words: 19,237 - Reviews: 26 - Favs: 10 - Follows: 10 - Updated: 12-09-12 - Published: 06-22-12 - id: 8245132
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Nota: Hola aquí su escritora saludándolos, bueno esta historia es diferente y se me ocurrió mientras checaba videos de las sagas de Akuno-P (Mothy), esta historia la basé en la saga de los pecados capitales, exactamente en el pecado de la gula (Meiko), los capítulos los he denominado como "ACTOS"; Como las sagas de Mothy están conectadas entre sí, decidí hacer válida esa conexión basándome en una novela escrita por el mismísimo Akuno-P. Espero y les guste. (Esperen actualización cada viernes )
DISCLAIMER: El software Vocaloid, la novela escrita por Akuno-P y las canciones a las que se hace mención no son de mi autoría y no me pertenecen, lo único que es mío es la trama y los personajes secundarios (la gente del pueblo, el ministro,…)
LA GLOTONA HIJA DEL MAL, VANIKA CONCHITA.
ACTO I.- LA HEREDERA DE LUCIFENIA.
—Este postre es delicioso —afirmó llevándose una cuchara a la boca.
—Vanika, ¿Acaso no escuchaste? —Preguntó — ¡La reina de Lucifenia ha muerto! —exclamó.
Vanika sonrió discretamente y miró a su interlocutor.
—No me importa, lo que le ha ocurrido a mi querida prima Rilliane, además eso se saca por ambiciosa —dijo tranquilamente y continuó comiendo.
— ¿Pero ahora quien gobernará Lucifenia? —dijo preocupado su interlocutor.
Vanika se levantó de su asiento enfadada.
— ¡Que el mismo pueblo se gobierne! —Gritó — ¿Querían independencia, no? Pues démosela, ellos levantarán su economía, ellos elegirán por quien quieren ser gobernados, ellos ejercerán una democracia. Te apuesto que ninguno querrá ser gobernado por alguien de la misma sangre de Rilliane. Ellos estarán bien, no necesitan a una persona encerrada en un castillo gastando el dinero de impuestos y recursos a su antojo. Ellos no me necesitan, jamás me necesitaron. —Dijo.
—Pero es la única heredera viva. —Dijo un poco asustado.
—Ministro, ambos sabemos que usted lo único que busca es que levante la economía de Lucifenia, pero me niego, me niego a darle mi fortuna al pueblo que Rilliane dejo en miseria, —levantó la voz —Además esto no hubiera ocurrido, si me hubiera dado el poder desde el principio, como me correspondía —Se estaba enfadando cada vez más —Rilliane era solo una niña y yo una mujer, ¡ERA MI DERECHO!, ¡YO DEBÍ HABER SIDO LA SOBERANA DE LUCIFENIA!, ¿POR QUÉ LA PUSO EN MANOS DE UNA NIÑA IDIOTA? —Gritó
—La señorita Rilliane Lucifen d'Autriche, era la única hija del rey Alexander, era la primera en quien caería el poder. —Respondió agitado el ministro.
— ¿Y YO QUÉ? ¿ACASO MI PADRE, NO ERA NADA? , ¡ERA EL PRÍNCIPE DUSTIN DE LUCIFENIA! —gritó verdaderamente enojada.
—Pero Vanika, al ser su padre el menor de los hijos del gran rey Adelbert, no tenía pase directo a la corona, el rey Alexander y su descendencia eran los primeros herederos al trono, después del accidente donde murieron su padre y sus tíos, y debido a que la señorita Lucifen d'Autriche fue enviada a estudiar a otras tierras el poder sería para usted. Pero como ella regresó antes de lo planeado la corona fue para ella. —Explicó el ministro, quien temblaba de miedo.
— ¡PERO ERA UNA NIÑA DE TAN SOLO CATORCE AÑOS!, ¿ACASO NO TIENES SENTIDO COMÚN? , ¡ERA OBVIO QUE ESO TERMINARÍA MAL! —Gritó con la cara completamente roja.
—Pero… —balbuceó
— ¡YA BASTA DE PEROS! , ¡LÁRGUESE MINISTRO! , ¡FUERA DE MI CASTILLO! , ¡SI QUIERE UN HEREDERO, BUSQUE AL SEGUNDO VÁSTAGO DE ALEXANDER, LEONEL! , oh cierto, ¡ESTÁ MUERTO! —Gritó hasta casi caer desmayada por el esfuerzo.
El ministro abandonó el castillo de Vanika en ese momento, era inútil, ella jamás aceptaría meterse en la boca del lobo, Vanika tenía toda la razón, el pueblo buscaba a todo el que tuviera la misma sangre que la reina Rilliane para eliminarlo y acabar con la amenaza.
Ahora, dejaría al pueblo en soledad, en verdad formarían un gobierno autónomo, eso lo inquietaba, si tan solo hubiese un heredero vivo, Vanika mencionó un nombre que jamás había escuchado, Leonel, el segundo hijo de Alexander, al parecer la familia real guardaba secretos.
Maldijo mentalmente a Vanika y se retiró temeroso de ver como el pueblo formaba una democracia.
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