
HikaruXKidou Cuando piensas que no hay otra oportunidad, cuando todo termino y la persona que amas te rechazo... no te queda mas que esperar a aquella persona que salve tu corazón y que mejor que un príncipe para hacerlo? pero si ese príncipe resulta ser tan pequeño...cual es la diferencia? despues de todo el se encargara de sanar tu corazón herido
Rated: Fiction K - Spanish - Romance/Drama - Kido Y. - Chapters: 2 - Words: 6,394 - Reviews: 8 - Favs: 3 - Follows: 1 - Updated: 11-30-12 - Published: 08-06-12 - id: 8401322
|
|
A+ A- |
Capitulo 1
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
"Recuerdo que llovía…para mí, ese día fue…un día que nunca olvidare por el resto de mi vida."
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
–"Tú tienes que estar bromeando eso es asqueroso… aléjate de mí"
Esas palabras se repetían una y mil veces en su cabeza, la fuerte lluvia azotaba la ciudad, su cuerpo se encontraba empapado y su moral destrozada. La banca donde se encontraba sentado era testigo de todas las lagrimas que había derramado desde hace varias horas, justo depuse de haber revelado por fin sus sentimientos y de haber sido rechazado de la manera más cruel y fría posible del que él creyó era su amigo.
Sus ojos rojos estaban llenos de impotencia y desilusión pero claramente nada comparados a la tristeza que lo embriagaba desde lo más profundo de su ser.
–Hey señor…esto… ¿usted también está evitando la lluvia?–Una suave vez llego a sus oídos. Podía darse cuenta con rapidez que se trataba de un chico, mas sin tener siquiera la intención de contestarle el oji escarlata solo apretó sus labios desviando su mirada. – ¿sabe no pensé que fuera a llover tan fuerte– insistió la pequeña voz de un chico de cabello morada y ojos dorados. Ojos que al notar la antipatía y semblante decaído de aquel "señor" –ya que seria irrespetuoso tutearlo sin conocerlo- solo lo hicieron despertar más su interés. – ¿Se siente bien?–Pregunto preocupado el menor, sentándose más cerca del joven de rastas que se encontraba casi ausente y tratando de ignorarlo lo más que podía.
El chico volvió a insistir moviéndolo un poco del hombro, tal vez el de ojos rojos estuviera enfermo o mal herido y era su obligación ayudarlo lo más que pudiera o al menos darle ánimos. Kidou negó un poco dejándose vencer mientras le daba el rostro al pequeño que lo zarandeaba dejando así expuestos sus hermosos ojos rubís llenos de lágrimas, con la nariz y mejillas algo rojas debido al haber estado llorando.
Un fuerte latido se hizo presente en el rostro del peliazul al ver esos hermosos ojos y fino rostro afligido. ¿Cómo es que alguien a su punto de ver tan "lindo" como él podía estar con esa tristeza tan palpable? Rápidamente agito su rostro nervioso junto con sus manos sin saber que hacer para que el mayor dejara de llorar.
– He…ha… ¿Estas llorando? ¿Alguien te ha molestado verdad?–Pregunto el de pelo azul exaltado y de forma algo graciosamente enfadado. Kidou negó con su cabeza agachando la mirada de nuevo mientras sus manos se unían en señal de melancolía.
–No es eso… yo fui rechazado por Akio…–Repuso kidou en un susurro, no sabía el por que se lo decía a prácticamente un niño desconocido, pero si sabía que necesitaba hablarlo con alguien. Y peor a un el chico lo más seguro ni siquiera sabía de lo que hablaba ¿pero que podía ser más patético?...
–Akio…–Repitió inconscientemente el pelimorado casi en forma de pregunta, kidou asintió de forma afirmativa esbozando una sonrisa fingida en sus labios. Casi imperceptible al mundo que lo rodeaba.
–El me odia…dijo que la gente gay es asquerosa…
–…– el silencio por parte de ambos se hizo presente por unos momentos, el peliazul llevo una de sus manos a su barbilla pensativo, para justo depuse saltar exaltado. – ¡HE!... ¿gente gay?.
–Supuse que me había preparado mentalmente para eso, creo que él me correspondía, pero el solo le gustaba fastidiarme… y cuando palabras como esas salen de la boca de alguien te das cuenta de que es tan…–Menciono el ojirojo apretando los puños con fuerza, solo de recordarlo le daba total rabia desde los pies a la cabeza, sentía de alguna manera que Akio solo había jugado con él, con su cabeza y su cuerpo. Sin poder hacer más las lagrimas y un fuerte llanto se volvió apoderar de él llevando una de sus manos a su frente en busca de amortiguar algo el dolor que a un sentía. –Es tan…doloroso…
– ¡Pero!...pero tú no sabes que va a suceder, digo… ¡sus sentimientos pueden cambiar! Y después venir mañana a buscarte…–Animo con rapidez el de ojos ámbar. Kidou bufo irónicamente dejando salir una leve risa al aire.
–Eso nunca va a suceder…incluso tu ahora mismo te quedaste en shock al saber que soy gay…
– ¡No yo no…!–Trato de defenderse el de cabello azules, mas kidou negó nuevamente algo enfadado, mas consigo mismo que con el menor.
– ¡No mientas!–Masculló el oji rojo tomando de los brazos al menor, agachando su mirada al tiempo que hablaba –no hay ninguna manera de que no sientas asco, después de oír a un chico decir que le gustas… no la hay…–Resoplo mirándolo a los ojos, por alguna razón su parte vulnerable había salido a la luz sin saber cómo ni cuándo, ahora miraba intensamente aquellos ojos ámbar que le sostenían la mirada, como si trataran de darle al seguridad y confianza de la que a él en esos momentos le faltaba.
–No creo que eso sea asqueroso en absoluto–informo el menor tomando ahora a kidou por el cuello de su uniformé. Los siguientes segundos para Yuuto fueron algo sorprendente que ni siquiera en cámara lenta lo hubiera visto venir, sus labios estaban siendo apresados con fuerza por el jovencito que recién conocía. Sus ojos rojos dibujaron una mirada de horror al comprender lo que pasaba en ese momento separándose con rapidez del ojiambar.
– ¡Que demonios estás haciendo! Tu…Tu…ahora mismo ese beso…–titubeaba kidou mientras sus labios temblaban y su piel se en crispaba como un gato que huía del agua.
– ¡Fue mi primer beso también!– indico el pelimorado como si la cuestión fuera esa. Kidou no podía creer lo que había pasado negando con su cabeza sin poder creérselo a un
–"Primero me parten el corazón, después soy besado por un mocoso que nunca había visto antes…y aunque yo lo involucre en teso primero… ¡Este es absolutamente el peor día de mi vida!"–Pendo kidou con un tic en su ojo justo antes de echarse a correr de ese lugar.
– ¡Señor!–Le llamo con fuerza el menor mirando como el joven que recién había conocido salía corriendo de ahí desesperadamente.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Las clases habían terminado, era el primer día donde había tratado por todos los medios de no pensar en absolutamente nada de lo que había pasado ayer, lo mejor para él era retirarse a cu casa y descansar. Olvidarse de todo aquel amor que lo atormentaba y que en parte le agradaba, si muchos le podrían decir sadomasoquista pero a veces creía que ya era mejor olvidar ese asunto y concentrarse en otra cosa, pero le era tan difícil…tan complicado que esa sensación se le hacía distante y lejana.
–Kidou ¿ya te vas a casa?– pregunto la voz fina de un chico de largo cabello plateado conocido como su mejor amigo sakuma Jirou.
–Si así s sakuma… te veo después…quiero regresar pronto a casa–Respondió cordialmente kidou con una leve sonrisa, no le iba a informar que su rápido regreso a sus aposentos se debía a que no quería toparse con Akio de ninguna manera. Sakuma asintió sonriendo dirigiéndose al club de ajedrez de donde los dos eran miembros. De los más importantes cabe destacar.
Después de despedirse camino a paso decidido a la salida, encontrándose con un grupo de sus compañeros que al parecer acosaban a una chica o al menos eso pensó al escuchar las típicas preguntas "¿De que año eres?, ¿A quién buscas?, ¿Qué edad tienes?", claro era más que obvio que se debía tratar de una chica.
– ¡Ha! Señor finalmente lo encontré–Kidou tras escuchar esa voz se paralizo en su lugar alzando la ceja sin poder creer que la persona que "acosaban" y atosigaban con preguntaras fuera al chico que se había encontrado ayer– Yo tenía razón es de esta escuela, sabía que conocía el uniforme– sonrió inclinando la cabeza el menor, con una sonrisa tan radiante que era cautivadora.
– ¡Eres el de ayer!–vocifero kidou apuntándolo, llamando así al atención de los chicos que antes rodeaban al pequeño.
–Quien es este Yuu, ¿Tu hermano pequeño?
– ¡Así que tu nombre es Yuu!–vocifero con alegría el pelimorado, como si hubiera hecho un gran descubrimiento. Kidou tras aquella pregunta solo lo ignoro comenzando a caminar con dirección a un lugar lejos de ahí. Más claro el de ojos ámbar lo empezó a seguir sin importarle si el chico mayor lo quería o no.
–Yo soy Hikaru…Kageyama Hikaru un gusto…
– ¿Qué quieres? Y no soy Yuu soy kidou para ti…–Espeto algo receloso el mayor con sus manos en los bolsillo caminando lo más rápido que podía.
–Bueno estaba preocupado por ti y tengo algo importante que necesito decirte…de hombre a hombre…–resoplo Hikaru apretando sus puños decidió sintiendo como un nudo se formaba en su garganta sin poder evitarlo debido al nerviosismo – ¡Quiero asumir correctamente la responsabilidad por tomar tu primer beso!–Grito el menor con los ojos cerrados para justo después llevar su mano a su pecho en forma de descanso, al fin había dicho lo que necesitaba decir. Kidou paro sus pasos mientras un leve tic se apoderaba de su labio sin poder creer lo que había escuchado.
– ¿¡Que es lo que acabas de decir enano!?–grito exasperado kidou. Hikaru ladeo el rostro pensativo observándolo fijamente.
–Probablemente no pueda venir todos los días, pero prometo llegar a conocerte tanto como pueda así que…
– ¡ESPERA, ESPERA, ESPERA!–le detuvo rápidamente el de ojos rojos negando con sus manos y claramente ofendido por aquellas palabras– ¿Que ese esa estupidez de "tomare la responsabilidad"? yo no necesito algo como eso…
–Pero kidou…
–Cállate no digas mi nombre de manera casual…–resoplo el mayor sobando su cien con su mano para darle la espalda a Hikaru, quien lo observaba atento como se daba la vuelta de nuevo y comenzaba a caminar–No sé cómo decirte esto, y es que es aun más preocupante que apenas estés en primero de secundaria, perdón por preocuparte pero…ya no tienes que preocuparte en venir mas ¿de acuerdo?–Indico kidou comenzando a caminar, sintiendo como un nudo se le formaba en la garganta al ver los ojos cristalizados del menor, lo más seguro por sus palabras, pero aun así eso era lo correcto.
Al siguiente día todo parecía marchar con normalidad, bueno al menos para todos menos para el, todo era difícil, lo único que quería olvidar esa su corazón roto que le gritaba con desespero ser sanado y por otro lado ese beso que un niño por dios ¡un niño! le había robado y bueno su mirada ambarina se mantenía presente en su mente. Y eso en parte la atormentaba demasiado.
Solo quería que las cosas regresaran a la normalidad… ¿era mucho pedir acaso?
– ¡Yuu mira! El pequeño chico de ayer esta aquí de nuevo…–Informo uno de sus compañeros de cabello castaño y vivarachos ojos cafés con una banda naranja en su cabeza.
–Ignóralo Endo…–susurro el oji rijo de forma neutral y pacifica acomodando sus gafas trasparentes sobre su nariz, restándole importancia al asunto. El ya le había dicho que no vinera a buscarlo, ya había hecho lo correcto y ese chico era el que no había entendido. Ese ya no era su problema, aunque claro internamente una leve alegría se divisaba en su corazón…algo simplemente inexplicable.
– ¿No piensas ir Yuu?–Pregunto el de la banda al ver como el chico de lentes se sentaba en el pupitre.
–No, ya déjalo– fue la respuesta cortante de kidou alzando su ceja ignorando el puchero que su amigo hacia frente a la ventana.
–Pero ese chico ha estado esperando ya mucho tiempo ¿realmente está bien no ir? Se ve bastante triste Yuu.
–Está bien…–Resoplo el de lentes sin observar el ventanal, erróneamente pensado que al ignorarlo el chico lo más probable se iría.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Se había quedado hasta tarde en la escuela, con la única esperanza del que el peliazul se haya resignado y se hubiera ido a su casa, mas al divisar a lo lejos la frágil y pequeña figura del oji dorado sentando en el piso sollozando solo le hizo pensar que solo tal vez había hecho algo incorrecto, se sintió mal al verlo así, de ver de esa manera a un pequeño chico que solo quería "animarlo" de alguna manera. Y ahora no sabía cómo solucionarlo.
–SI todo lo que vas hacer es llorar apúrate y vete– Mustio kidou acompañado de un gran suspiro, Hikaru negó limpiando sus lagrimas y poniéndose de pie rápidamente al ver al ojirojo frente a él.
– ¡Kidou!–Grito con Aldo se desesperación el menor arrojándose al cuerpo del de rastas aferrándose fuertemente a él. Kidou se sorprendió mas se mantuvo estático sin corresponder del todo el abrazo. –Lo siento…lo siento por venir otra vez…
–Tu…–Resoplo el mayor por lo bajo abrazando casi de forma inconsciente el pequeño cuerpo que sollozaba debajo de sus brazos – ¿Por qué estas tan interesado en mi? Solo nos vimos una vez…
–Pero yo…yo te vi llorando, eres mayor y más alto y siempre actúas como un mayor frente a mi–Susurro el de pelo azul separándose un poco del oji rojo que solo alzo la ceja sin comprenderlo del todo. –Pero cuando estabas llorando te veías tan pequeño e indefenso que…todo lo que supe fue que necesitaba estar contigo para protegerte… ¡Quise Abrazarte a mí!–Vocifero por ultimo Hikaru aferrándose a a las orillas del saco del de rastas quien solo parpadeo varias veces mostrando una mueca neutras de diversión y shock.
– ¿Por qué debería dejarte hacer eso por mi?
– ¡Entendí eso!–Bufo el menor con un notable puchero, cosa que hizo sonreír un poco a kidou, pero obviamente no lo daba a notar mucho.–solo quería hacerte saber cómo me sentí durante este último tiempo…pero bueno, supongo que debería irme ahora–indico con un semblante triste y voz apagada el peliazul dándole le espalda dispuesto a irse a su casa.
–Espera un minuto–Le detuvo kidou parado en el mismo lugar, Hikaru volteo en seguida mirándolo fijamente expectante a lo que diría. – Hikaru ¿me puedes hacer una promesa?
– ¿Una promesa?–Resoplo curioso, kidou sonrió agachándose hasta quedar a la altura de Hikaru que lo veía con un gran signo de interrogación dibujado en su frente.
–Si una promesa…veras una vez que pasen de las 6 en punto, no importa lo mucho que tu quieras verme te levantaras y te irás, si tu puedes prometerme eso, puedes venir a verme a partir de mañana– le explico el de rastas con una leve sonrisa. Hikaru por su lado se sintió morir de la emoción, sintiendo su corazón y rostro palpitar sin poder creer aquello a un.
– ¡¿En serio?! Voy hacerlo… ¡Definitivamente voy hacerlo!–vocifero contento sin siquiera un rastro de da la tristeza que lo invadió hace poco pensando que no volvería a ver al oji rojo. Kidou suspiro tomándolo rápidamente de la mano.
–También como es tarde te acompañare hasta tu casa… –Menciono de forma algo neutral, mas la sonrisa inminente en el rostro del peliazul describía completamente la felicidad que lo asaltaba.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Otro día mas, otro día menos, todo marcaba su paso a su respectivo tiempo, la hora de salida había llegado y rápidamente como siempre kidou se había dirigido a la entrada del colegio donde se encontraba Hikaru, llevaban ya más de un mes así y todo parecía ir bien, en parte le hacía feliz que un chico tan pequeño le brindara esa cumplía y confort que su corazón necesitaba. Al principio se había negado, pero de alguna manera sentiría que se alejaba del aquella sonrisa tan pura e inocente que el peliazul siempre tenía en sus labios le haría falta…Demasiada falta.
–Hikaru ¿no esperaste mucho?–Pregunto kidou con una leve sonrisa, el menor negó con rapidez evocando una sonrisa en su rostro, como la que siempre tenía cuando estaba con kidou.
–No todo está completamente bien Kidou
–Bien dado a que Salí temprano hoy puedo caminar contigo a casa –Espeto el mayor comenzando a caminar con el pequeño Hikaru que lo seguía a su lado, de forma tranquila, como si tuviesen todo el tiempo del mundo para hacerlo.
– ¿En serio? Entonces pasemos buenos momentos juntos– vocifero Hikaru alzando sus brazos, acción que solo hizo sonreír y reír por lo bajo a kidou. Definitivamente Hikaru era único.
– ¿Sabes? Yo no podía creer ese rumor…–Uno voz seca y divertida hizo que kidou se parara en seco y chasqueara sus dientes, con la persona que había no toparse por todo ese tiempo se encontraba frente a ambos. –Pero veo que es verdad eso de que te conseguiste un niño… que desvergonzado Yuuto~–cantanureo de forma hiriente un chico de largos cabellos castaños y mechas blancas, contrastando unos afilados orbes verdes, de piel blanca y al parecer dueño de una venenosa lengua más fuerte que el mismo veneno de una víbora.
–Akio…–Susurro kidou mirándolo fijamente y apretando sus puños. Hikaru contemplo al chico recién llegando poniéndose rápidamente en alerta y frunciendo imperceptiblemnte el ceño.
–Escuche que por que te rechace andas con un chico de alguna escuela secundaria, pero bueno no me sorprende para un homosexual como tú, cualquier chico serviría– Mustio Akio con cinismo pasando justo al lado del de rastas que estaba petrificado ante esas palabras sin poder debatirle nada. –Tu falta de moral es asquerosa…hace que quiera vomitar…–susurro en su oído el de mechas más que seguro que con eso podría herir a un mas al que alguna vez fue su mejor amigo y rival.
Una fuerte patada en sus corvas lo hizo caer, enfadado por aquella acción miro con furia al pequeño de pelo azul que lo había tirado al piso de rodillas, claro lo había tomado desprevenido y por eso había caído al piso…no había otra explicación.
– ¡No calumnies a kidou!–Grito algo exaltado Hikaru subiéndose encima del de mechas y tomándolo de la ropa para zarandearlo un poco. Akio por su lado solo sonrió sintiendo la gran fuerza que el pequeño empleaba, demasiada para la que aparentaba.
–No te molestes en escuchar cualquiera de las porquerías que este tipo dice Kidou… ¡tú me tienes ahora!–alego zarandeando un poco más al de ojos verdes, que solo sonrió irónico, igual no se podía poner a pelear con un chico como él. – ¡Y tu mejor escucha! Este de aquí ahora es mi tesoro! Nunca lo hieras de nuevo o de otro modo…
– ¿O de otro modo que?–Pregunto Fudou separándose de su agarre para sacudir su ropa y ponerse de pie. Kidou por su lado estaba con los ojos y boca abierta sin poder ver lo que presenciaba. Hikaru gruño mirándolo fieramente dispuesto a tirársele encima otra vez si era necesario.
–Kidou no dijo absolutamente ni una cosa mala de ti después de que lo despreciaste ¿sabes por que? ¡Porque Kidou es mil veces mucho mejor que tú! Y si alguna vez te agarro hablándole a Kidou de esa manera otra vez… te hare seriamente lamentarlo…–tras esas palabras Akio alzo la ceja, alzando los hombros y lanzándole una mirada fruitiva, el amaba molestar a kidou, demasiado, pero si veía en forma retorcida que el de rastas se haya enamorado del, y eso lo molestaba, o al menos eso creía hasta ese día donde noto su ausencia a su lado, peleando, alegando o charlando, de hecho estaba dispuesto a arreglar las cosas con kidou, pero…al aparecer kidou ya no tenía cabida para él y era lo mejor… La distancia era la mejor medicina para olvidar.
–Enano idiota…indico por lo bajo despidiéndose del lugar riendo un poco por todo lo que había pasado…
Hikaru por su parte al ver al chico partir se fue a sentar a una banca cerca, sintiendo a un su cuerpo temblar de ira para después darle paso al llanto tomando a kidou de su ropa como el niño menor que era.
–no llores…–sugirió kidou algo afligido al verlo esconder el rostro en su chamarra.
–No estoy llorando…–siseo mirándolo a los ojos llorando estrepitosamente, kidou solo sonrió nervioso, era increíble como el chico negaba lo evidente.
–si lo estas…–susurro el mayor donde un leve pockeo en su frente y esbozando una suave sonrisa.
–Es que es muy frustrante ¿Por qué tenía que escucharlo decir todas esas cosas de ti? Digo ¡tú no eres el culpable aquí!–Indico el menor ya más calmado pero sin dejar el gesto indignado y de enfado del que era dueño. Kidou sonrió y rio por lo bajo recargado su peso en sus brazos para mirar al cielo, definitivamente ese niño había hecho una revolución en él desde que lo conoció – ¿Por qué sonríes así? ¡Deberías estar enojado también!–Pregunto y reclamo Hikaru curioso sin entender ese sonrisa de tranquilidad que el chico de rastas dibujaba en sus facciones. Kidou lo miro fijamente dándole la razón, pero aun así no se podía molestar por más que lo intentase.
–Bueno digamos que estoy bien con eso… ya sabes porque te enojaste…
–No entiendo de que estás hablando–Menciono en un puchero Hikaru, a veces entender alguien como el de rastas le era difícil.
–No entiendas…
–Yo solo entiendo que tu gusto en hombres es pésimo…–alego el de cabello azul cruzado de brazos. Kidou sintió un aura depresiva y de ira en su cabeza, ya que efectivamente tenía un pésimo gusto.
–Bueno eso podría ser en realidad cierto…– Susurro kidou con una sonrisa tenue estirando sus manos para tomar el pequeño rostro de Hikaru en sus manos, lentamente fue acercándose a su rostro, sientiendo el pequeño palpitar acelerado del menor y su aliento acercándose cada vez mas.
–kidou–Susurro Hikaru hipnotizado, dejándose envolver por ese efímero contacto que lo más seguro venia, tenia semanas soñando con eso y de verdad el vivirlo era una sensación completamente maravillosa.
–"Parezco estar tomando cariño a este chico, con Hikaru a mi alrededor mi corazón se llena de calor"– Pensó para su kidou, sin poder negar todo lo que el chico comenzaba a despertar en el. Sonrió al ver como Hikaru estiraba sus labios y cerraba sus ojos en la espera de un beso, mas kidou desvió sus labios otorgándole un beso en la frente. Hikaru al darse cuenta de aquello refunfuño por lo bajo.
–Eso es un beso de madre…y yo aquí pensando que me ibas a besar…– masculló nuevamente en un puchero. Kidou movió su mano rápidamente negando con esta en un ademan algo gracioso.
–Yo no te daría un beso tan fácil, si llegara a suceder preferiría que llegaras a crecer y me lo dieras tu a cambio…
Y tras esas palabras Hikaru salto de alegría abrazando a kidou quien correspondió de inmediato. Definitivamente crecería lo más rápido que pudiera.
–¡Tu lo has dicho! Mis padres son muy altos ¡ya verás!
–claro estoy mirando hacia el futuro–comento el mayor levantándose del lugar y empezar a caminar, tomando la pequeña mano de Hikaru quien no dudo en tomarla y apretarla fuertemente.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
"Y entonces ese día…el absolutamente peor día de mi vida se convirtió en mi más preciada memoria… y así…igual que lo que dijo ese día Hikaru a su debido tiempo se hizo más grande y alto que yo. Y la memoria de nosotros juntos ese día que nos conocimos…esta todavía conmigo"
Fin del capitulo uno…
Continuara… (¿?)
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Lo prometido es deuda ewe! Aquí este fic o shot no se todo depende de ustedes, la verdad la historia tiene mucho para continuar XD pero por que digo que todo depende de usted ewe? Me uno a la causa de MidorikawaXRyuuji y pienso que si leen el shot que les cuesta poner un "me gusto el fic" al menos para saber que las horas aquí sentadas valieron la pena… por que veo que muchos agregana favoritos XD y así de plano en serio! Que les cuesta dejar dicho que les gusto o no les gusto? O si quieren conti? Nada…solo unos minutos de las horas que a nosotros nos toma escribir para usted y eso que lo hacemos con amor XD
En fin me despido dedicándole el fic a mi querida EndoKida, Sion Fujimori MidorikawaXryuuji y Soy una oveja san XD!
Dejen sus comentarios si quieren conti ewe! Advertencia XDD ok pero recuerden que estos son los que ayudan a un escritor a seguir adelante ;~; XDD
Hasta lueguito XD!
|
||||||