
Hanamichi Sakuragi vuelve al cuarto borracho una noche y Kiminobu Kogure tiene que sufrir las consecuencias.
Rated: Fiction M - Spanish - Romance - Sakuragi & Kogure - Words: 1,945 - Reviews: 1 - Favs: 1 - Published: 09-08-12 - Status: Complete - id: 8509560
|
|
A+ A- |
Título → Borracho Amor
Anime → Slam Dunk
Pareja → Hanamichi Sakuragi/Kiminobu Kogure
Clasificación → NC-17
Sinopsis → Hanamichi Sakuragi vuelve al cuarto borracho una noche y Kiminobu Kogure tiene que sufrir las consecuencias.
No era la primera vez que llegaba tan tarde, pero si la primera en la que llegaba en tal estado de embriaguez.
Kiminobu frunció el ceño cuando su amigo se deshizo torpemente de su chaqueta de cuero y la tiro sobre la cama del motel en el que se alojaban esa semana.
–Hanamichi…–suspiro cansado – ¿Dónde diablos has estado? ¿Y porque has estado bebiendo? Sabes que mañana tenemos que ir a jugar un partido.
Hanamichi sonrió perezosamente y se dejo caer en la cama de Kiminobu aplastándolo parcialmente.
–Hey!- protesto este – Por favor vete a tu cama, aquí estoy intentando dormir!
– Megane-kun – susurro con la voz ronca – Megane-kun, Megane-kun, Megane-kun… ¿Qué haría yo sin ti, amiguito?
Kiminobu trato de tirarlo de la cama. Lo último que le apetecía en el mundo era aguantar los desvaríos de borracho de Sakuragi.
–Whops – Hanamichi agarro el brazo de Kiminobu para evitar que lo tirara y con un rápido giro se coloco encima de el con una ligera sonrisa.- No hace falta ponerse así, Megane-kun. ¿Qué forma es esa de tratar a tus mayores?
Kiminobu empezó a sentirse algo incomodo con la situación. A pesar de que Sakuragi-san no fuese tan rudo con el, era mucho mas robusto y musculoso y le retenía bajo él con relativa facilidad, encima, sus rostros, estaban tan cerca que Kiminobu podía sentir el sabor del Sake que había bebido Hanamichi. Y eso no era lo peor. Ahí, presionando firmemente contra su estomago, podía sentir la erección de su amigo. ¡Joder! Estaba totalmente empalmado.
Kiminobu trato nuevamente de quitárselo de encima, pero sus movimientos parecían excitar aun más al pelirrojo.
–Shhh – murmuro en su oído, mordiendo levemente el lóbulo de su oreja – Pórtate bien, Kiminobu, o tendré que castigarte.
Kiminobu movió la cabeza rápidamente al sentir el contacto calido y húmedo de los labios de Hanamichi.
–Sakuragi-san, joder, ¿Qué demonios estas haciendo? ¡Baja ahora mismo y deja de hacer el ridículo! ¡No tiene gracia!
Como única respuesta, Hanamichi hundió la cara entre su cuello y su hombro y presiono fuertemente su pelvis contra Kiminobu gimiendo roncamente.
–Me encanta cuando te enfadas – confeso gruñendo contra su cuello – Tu pulso se acelera, tu voz se vuelve aguda y tu rostro se sonroja.
Kiminobu contuvo el aliento al notar los besos húmedos de Hanamichi en su cuello. Leves mordiscos, seguidos de la caricia suave de su lengua, marcándolo, poseyéndolo.
Kiminobu no comprendió entonces, el porque el pelirrojo no tenia nada de éxito con las mujeres al sentir horrorizado como su miembro empezaba a endurecerse.
Sakugari lo debió de notar también, porque ceso sus caricias y alzo el rostro para poder mirar al mas chico a los ojos.
–Estas tan hermoso, con los ojos brillantes y asustados y la boca rosita entreabierta… tan hermoso y deseable que debería estar prohibido ser así, oh Kogure ¿Sabes cuantas veces he pensado en esos labios mientras me ocupaba de esto en la ducha?- El pelirrojo presiono su erección contra la de Kiminobu, que emitió un sonido estrangulado por la sensación de placer. ¿– ¿Cuántas veces he deseado sentirlos calidos, húmedos y dulces alrededor de mi pene?
–Sakuragi-san, para, por favor – suplico Kiminobu cada vez mas confuso – Esto no esta bien, no sabes lo que dices, estas borracho…
Hanamichi soltó una carcajada repleta de amargura y agarro las dos manos de Kiminobu, colocándolas sobre su cabeza apretadas con fuerza.
–¿Bien Kiminobu? ¿Qué esta bien en nuestra vida? ¿Cuál es la delgada línea que separa el bien del mal? ¿Esta tan mal desearte?- era una pregunta retórica y Kogure trago saliva con dificultad, sus ojos fijos en los de Hanamichi, que estaban oscurecidos por el deseo – Si esta mal, iré al infierno.
Hanamichi ataco su boca. No podía definirse con otra palabra, pues no era un beso tierno, ni pasional, era un beso que exclamaba dominación. Hanamichi quería que se sometiera a él y así lo probaba con ese beso duro y abrasador que lo estaba derritiendo. Kiminobu no podía respirar. Sentirá que ardía. No recordaba haber estado tan excitado nunca. La actitud dominante de su amigo era como un elixir afrodisíaco. Algo oscuro y oculto en su interior reía jubiloso. ¡No! ¡Tenia que luchar!
Y sin embargo su cuerpo se estaba rindiendo, sus labios aceptaban suavemente a los de Hanamichi y abrió la boca para dejarle saborear su lengua. Hanamichi gimió complacido y siguió con su salto, que ya establecido quien estaba al mando, se volvió más suave.
–Tan suave, tan complaciente, oh Kiminobu, te voy a hacer pasar un muy buen rato, ya veras, no te vas a arrepentir. Voy a hacer que te corras como nunca lo has hecho. Vas a gritar mi nombre mientras lo hagas y me vas a rogar que siga…
Kiminobu gimió suavemente contra los labios de Hanamichi, este había empezado a mover rítmicamente sus caderas, creando fricción entre ambos.
–Kami – masculló Sakuragi apartándose un momento de los labios del mas chico para empezar a depositar besos con la boca abierta por su barbilla y cuello – ¿Vas a gemir para mi, Kiminobu? ¿Vas a gemir así, tan dulcemente, mientras te follo contra la cama durante toda la noche?
Kiminobu estaba completamente excitado pese a lo extraño de la situación y empujaba sus caderas hacia arriba para responder a los movimientos de Hanamichi.
–Mmm – Hanamichi soltó las manos de Kogure y le desabrocho la camisa del pijama – Mi Kiminobu, solo mío – murmuraba como poseído mientras pasaba su lengua por los pequeños y duros pezones de Kiminobu.
Este solo podía gemir incoherentemente. Un retahíla de suplicas entrecortadas y palabras soeces.
Hanamichi satisfecho consigo mismo se levanto de encima de Kogure y empezó a bajarle los boxers. Con un rápido movimiento, liberó el miembro erecto de Kogure, que se alzaba orgullosamente e imposiblemente duro, requiriendo atención.
–Joder, Kiminobu, Joder,… Me encantas – Hanamichi cogio el miembro de Kiminobu con la mano y lo empezó a mover rítmicamente. Kiminobu cerró los ojos y empezó a jadear con fuerza-.
– Kiminobu – Hanamichi se empezó a levantar de la cama lentamente – Ahora me voy a quitar la ropa, pero no quiero que te levantes. Quiero que te empieces a acariciar y a tocar como querrías que yo te tocase.
Kiminobu asintió algo confuso todavía y observo como hipnotizado como Hanamichi se iba quitando la ropa y tirándola por ahí. La mirada de Hanamichi, en cambio, estaba fija en él, y en las manos que paseaban por su pecho, miembro y testículos enfebrecidamente.
–Tan sensual, tan bello, joder Kiminobu…
Kiminobu abrió los ojos con asombro cuando Hanamichi se quito sus boxers y quedo desnudo delante de él.
Hanamichi sonrió arrogantemente y se sentó en la cama.
–Tócala, Kiminobu, tócala. Hazlo por mí, vamos.
Kiminobu se incorporo, hasta quedar sentado y alargo su mano hasta tentativamente tocar el miembro de su amigo. Era suave y caliente, y estaba muy duro y algo húmedo en la punta.
Hanamichi gimió al sentir la mano de Kiminobu acariciarle suave y casi tímidamente y quiso más.
–Kogure, Kiminobu, te quiero, te adoro, vamos acércate mas, acércalo a esa boquita y bésala. Quiero sentir esos labios apretándome con fuerza.
Kiminobu se echo para atrás nervioso. ¿Quería que se la chupara? No, eso era demasiado. Además a él no le gustaban los hombres y Hanamichi era su amigo, no…
–Vamos Kiminobu, hazlo, métetela en la boca – ordeno Hanamichi con los ojos entrecerrados. Kiminobu se acerco algo, pero cada vez tenia mas dudas, Hanamichi intuyéndolo, agarro su nunca y la acerco hasta su miembro.
–Kiminobu, vamos, usa esa boquita en mi.
Kiminobu enfadado trato de levantarse, pero Hanamichi e sujetaba firmemente y su miembro le rozaba los labios. Tenía un sabor salado. No era desagradable, como Kiminobu había pensado y tentativamente dio un lametón.
Hanamichi le animaba a seguir acariciándole el cabello y diciéndole suavemente lo que quería hacerle. Lo bien que le haría sentir, lo muy amado que se sentiría mientras le hacia gozar de mil maneras diferentes.
Kiminobu abrió bien la boca y trato de metérsela entera.
Hanamichi grito extasiado.
–Joder Kiminobu, si, no te imaginas cuanto tiempo he soñado con esto, tus labios rosados alrededor de mi-… joder… ¿te gusta verdad? Seguro que si…
La mano de Hanamichi empezó a mover la cabeza de Kiminobu al ritmo que quería.
Kiminobu siguió lamiendo, chupando y mordisqueando con energía, cogiéndole enseguida el truco al asunto, hasta que Hanamichi le aparto casi violentamente, su rostro totalmente nublado por el deseo.
Sin decir nada se tiro encima de él y sus manos estaban en todas partes, pellizcándolo, amasando, acariciando…
–Kiminobu, no puedo esperar mas, tengo que tenerte. Lo siento, quería que esto fuera más lentamente, pero es imposible, perdonadme.
Kiminobu proceso las palabras de su amigo y nuevamente trato de separarse de él, asustado y nada seguro de querer llevar a cabo lo que Hanamichi pretendía.
–Shh – le calmo Hanamichi. No te pongas nervioso o te dolerá, y yo solo quiero darte placer. Cálmate, cierra los ojos y siente…
Hanamichi se lubrico con saliva y a la vez introdujo uno de sus dedos, humedecido también en Sam que protesto incomodo ante la intrusión no deseada.
Hanamichi viendo que Kogure estaba incomodo empezó a masturbarlo, para hacerle olvidar la molestia.
–Hanamichi por favor, esto es demasiado, tenemos que hablarlo…
–¡No!- gruño Hanamichi enfadado – No puedo esperar más. Tranquilo – añadió con un tono de voz mucho mas suave y dirigiendo su miembro duro a la entrada apretada de Kogure – Shh, relájate, amor, esto te va a encantar, ya lo veras. Acabaras rogándome que te lo haga a todas horas.
Poco a poco fue introduciéndose dentro de Kogure, que a pesar de todo, estaba muy tenso. Cuando por fin, Hanamichi se clavo al completo dentro de él, Kiminobu se sintió extrañamente lleno y dolorido, y grito de dolor, cuando Hanamichi empezó a moverse sobre el gimiendo. Aunque el dolor no duro demasiado, pronto empezó a desaparecer y fue reemplazado por una creciente sensación de placer, cada vez que Hanamichi presionaba algo dentro de él.
Kiminobu empezó a gemir descontroladamente y eso pareció enardecer aun mas a Hanamichi, que susurraba contra su oído lo mucho que lo quería, lo hermoso que era y lo apretado que estaba y todo el placer que le estaba dando.
Kiminobu, la volvía a tener muy dura, y Hanamichi viéndolo cogio su miembro y lo empezó a mover rápidamente.
Sus movimientos se volvieron erráticos y salvajes y de sus labios salían cada vez más obscenidades que ilustraban gráficamente todas las maneras en las que Hanamichi quería poseer a Kogure.
–Estoy tan cerca, Kiminobu – gruñó finalmente, acelerando sus movimientos – tan cerca… Tu culpa, joder… si no estuvieras tan apretado…, vamos, Kiminobu, córrete conmigo, quiero que te corras conmigo.
Kiminobu cerró los ojos y maldiciéndose a si mismo, noto como llegaba su clímax, segundos antes que el de Hanamichi, que gruño violentamente, mientras empujaba unas ultimas veces antes de caer rendido encima de él.
Su miembro flácido, salio de Kiminobu y pronto quedo dormido abrazándole estrechamente y con la cara enterrada en su cuello.
Kiminobu, sofocado y con el corazón palpitándole locamente se quedo despierto un rato mas, dándole vueltas a lo que había pasado y sin poder creérselo.
Fin
終わり (Owari)
Por favor comenten❣
(\ (\
( -.-)
O_(") (")
Esto esta terminado❣ YO NUNCA JAMÁS VOY A AGREGAR O A AÑADIR UN CAPÍTULO. ASÍ QUE, HAZNOS UN FAVOR A LOS DOS Y NO LO AGREGES A TUS FICS EN STORY ALERT, POR FAVOR❣ POR FAVOR❣ TE LO RUEGO❣
|
||||||